20 de Mayo de 2013

El Estado promotor de la ilegalidad

  • Foto: La casa de a hacienda
    El 8 de marzo de 2012, la PNC, la oficina nacional del Convenio sobre el Comercio Internacional de Especies de Flora y Fauna Amenazadas (CITES) y el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (MARN) decomisaron más de 30 animales silvestres en el balneario La Casa de la Hacienda, en Ilobasco, Cabañas. Según las autoridades, los propietarios violaron varias disposiciones del Reglamento especial para regular el comercio internacional de especies amenazadas de fauna y flora silvestres, que se castiga con multas. Los animales decomisados son remitidos a otros zoológicos privados autorizados por el MARN. Algunas de las víctimas de este caso fueron enviados a uno privado de la empresa LaGeo, donde siguen siendo exhibidas al público.
  • Foto: Las Hojas Resort

    La guara roja (Ara macao) es una especie extinta en El Salvador. El CITES desconoce la existencia de zoocriaderos en Centroamérica donde se reproduzca en cautiverio, por lo que no es dificil concluir que son compradas ilegalemente en el mercado negro, con seguridad provenientes de Honduras o de Nicaragua. En la página web del hotel de playa Las Hojas Resort, en La Paz, ofrecen la exhibición de esta y otras especies protegidas por la ley: "En nuestro resort también encontrará un minizoológico con diferentes especies, como guacamayas, iguana, cocodrilos, mapaches, monos, entre otros". Para Hernán Rivas, jefe encargado de la oficina del CITES en El Salvador, "la exposición de animales silvestres incentiva en el público la tenencia".

  • Foto: El Chele de Izalco
    En la página web del restaurante El Chele, en Izalco, Sonsonate, se incluye una descripción de las instalaciones: "Puede complacerse viendo el verdor de nuestros jardines y la sombra de los árboles, un minizoológico, y disfrutar de nuestra frescas piscinas, bellos corredores y un pequeño museo de arqueología con piezas que han sido encontradas en la zona". Además del saqueo de piezas arqueológicas y la poseción de una guacamaya roja (Ara macao), se ofrece la contemplación de un búho de anteojos (Pulsatrix perspicillata), otra especie protegida en El Salvador.
  • Foto:
    Este hospedaje en la playa El Tunco, La Libertad, ofrece como atractivo una guara, y en el pequeño cuadro de abajo a la derecha se distingue una chachalaca (Ortalis ruficauda). La popularidad de las guaras rojas entre los coleccionistas de animales causa su desaparición de los bosques centroamericanos. El comercio de animales silvestres se especializa y se concentra en las especies más apreciadas por su belleza, llevando al exterminio a las poblaciones silvestres, como sucede con todas las especies de loras.
  • Foto: Página de FB de turismo en Comasagua
    El restaurante San Ernesto, en Comasagua, La Libertad, tiene permiso del Ministerio del Ambiente para mantener una colección de animales silvestres que han sido decomisados o abandonados por sus propietarios. Sin embargo, el negocio también ofrece servicios de salas de recepciones y turismo, por lo cual los animales se convierten en un atractivo del lugar. Para algunos conservacionistas, la mejor manera de detener el tráfico ilegal es sacrificar a los animales incautados y así detener el círculo vicioso que perpetúa la tradición cultural de tenencia de animales silvestres.
  • Foto: www.elsalvador.travel
    La página oficial de la Corsatur y del Ministerio de Turismo, El Salvador Travel, promueve varios zoológicos privados que violan las leyes de la república. Un ejemplo es el del hotel Alicante, en Ataco, Ahuachapan, con una colección de guacamayas. Se observa en la página en internet del hotel un pajuil (Crax rubra), que solo se encuentra en el país en el Parque Nacional El Imposible. Las instituciones directamente relacionadas con la protección de la vida silvestre son el MARN, el Ministerio de Agricultura y Ganadería, la Fiscalía, la PNC y la administración de aduanas. Todos se quejan de falta de recursos y de personal para poder hacer su trabajo.
  • Foto: www.elsalvador.travel
    En la fotogalería del hotel Alicante, en Ataco, publicada en la página El Salvador Travel se muestra, en primer plano, a una guara verde (Ara ambiguus), una especie en la lista roja de la International Union for Conservation of Nature and Natural Resources (IUCN) de animales en riesgo de extinción. Según la oficina del CITES en El Salvador, la mayoría de animales silvestres introducidos al país provienen de Nicaragua. Las loras, pericos y guaras se capturan como pichones sacándolos de sus nidos en huecos de árboles viejos que solo hay en  bosques intactos. Los árboles son muchas veces talados en la operación y así desaparecen valiosos huecos para otras anidaciones.
  • Foto: Mauro Arias
    La página del balneario "La montaña acuática de Zaragoza" se enorgullece de su colección ilegal de animales silvestres donde no podía faltar la popular guara roja, avistada en el país por última vez, según registros científicos,  en 1960. Según la convención internacional CITES, existente desde 1973, firmada por 175 países incluido El Salvador, todas las especies de loros y pericos americanos están clasificados como especies amenazadas de extinción.
  • Foto: http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=778840
    Un tucán pico multicolor (Ramphastos sulfuratos) es parte de la exhibición del restaurante Cartagena, en Alegría, Usulután. En la página oficial de turismo de Corsatur y del Ministerio de Turismo, http://www.elsalvador.travel, se describe el lugar de la siguiente manera. "Como parte de sus atractivos está la capilla Divina Providencia, construida a base de donaciones a la familia dueña del lugar y también el minizoológico que alberga múltiples especies de animales como mapaches, conejos, guaras, loras, gallos de pelea, faisanes, puercoespines, entre otras." Fotografía tomada del foro de turismo en Alegría http://www.skyscrapercity.com/showthread.php?t=778840
  • Foto: Mauro Arias
    Un cocodrilo americano (Crocodilus acutus) destaca en la fotografía de la página web del restaurante y balneario Rancho Pato Canales, en San Luis Talpa, La Paz, un lugar conocido por la PNC División del Ambiente, pero el cual funciona con su zoológico con decenas de animales adquiridos ilegalmente. Las suguientes imágenes corresponden a loras Amazona autumnalis y Amazona auropelliata, mapache (Procyon lotor), mono araña (Ateles geoffroy), pezote (Nasua narica) y tucán (Ramphastos sulfuratos) y corresponden a un vídeo del sitio oficial del turismo El Salvador Travel, que es pagado parte por el gobierno y parte por la empresa privada.
  • Foto: Mauro Arias
    El Parque Ecológico San Lorenzo, en Santa Ana, tiene un minizoológico con 132 especies de animales. Es manejado por la fundación privada "Ambientalista de Santa Ana" y recibió del presupuesto general de la nación 2011, un aporte de 20 mil 650 mil dólares. Para 2012 la diputada de Arena Carmen Elena de Escalón pidió aumentar la cuota a 35 mil dólares para salarios y el mantenimiento del lugar que se autodenomina "Centro de Rescate de Vida Silvestre". Pero las fotos de su página en Facebook muestran que las especies en vías de extinción y producto del tráfico ilegal son utilizadas como atractivos para el negocio y son mantenidas bajo condiciones extremadamente precarias. La reinas de las fiestas patronales de Santa Ana tuvieron una sesión de fotografías junto a varios animales como un mono cara blanca (Cebus capucinus).
  • Foto: Mauro Arias
    Esta colección de animales silvestres aparece en la  página web de la organización Corazones de Vida, que posee un parque recreativo en el municipio de Metapán. De izquierda a derecha: vista general de las jaulas del zoológico, un tigrillo (Leopardus tigrinus), una cotuza (dasyprocta punctata), un halcón guas (Herpetoptheres cachinnans), un querque (Caracara plancus) y un zorro (Urocyon cinereoargenteus). Todos son animales protegidos por la ley salvadoreña y los felinos, en especial grado, están en vía de extinción por la pérdida de bosques.
  • Foto: Mauro Arias
    Foto de dos ejemplares de Crocodilus acutus en el Rancho Estero y Mar, ubicado en la playa El Pimental, en San Luis Talpa, La Paz. Ofrece un perfil ecoturístico y entre sus atracciones muestra muchas especies de animales silvestres, como puede observarse en su página web y en la página oficial del Ministerio de Turismo y Corsatur.
  • Foto: Mauro Arias
    La alcaldía municipal de Nejapa promociona su minizoológico ubicado en el Polideportivo Nejapa Vitoria Gasteiz como un lugar donde se puede disfrutar de la naturaleza. Pero la en la realidad las jaulas y el estado en que encierran a los animales dejan a estos sin espacio para volar o movilizarse con libertad. Varias alcadías en El Salvador poseen zoológicos y según la oficina del CITES en El Salvador, varios no tienen permiso para manejar vida silvestre.
  • Foto: Mauro Arias
    Pichiches aliblancos (Dendrocygna autumnalis) aparecen en la página de Facebook del Jardín de Celeste y las Flores de Eloísa, en Ataco, Ahuachapán. Son una especie de pato ampliamente distribuida en América, pero en El Salvador, debido a la cacería, a la destrucción de humedales y de sitios de anidación, es raro verlos en estado salvaje. En la sección de mascotas del Mercado Central de San Salvador hay puestos donde es fácil encontrarlos a la venta y en grandes cantidades a pesar de que la PNC, el MARN y el MAG mantengan en vilo a los comerciantes con allanamientos y decomisos.
  • Foto: Mauro Arias

    Un pavo real y un mono capuchino carablanca (Cebus capucinos) probablemente proveniente de Honduras o de Nicaragua, son de las recomendaciones que el sitio web de Pulgarcito Impresionante recomienda visitar en Salcoatitlán, Sonsonate,  un pueblo de la Ruta de las Flores. La página describe el lugar así: "Visitaremos el Vivero Maquilishuat, que además de hermosas flores cuenta con un minizoológico, el cual cuenta con dos simpáticos monos capuchinos, un pavo real y un tigrillo." Curiosamente, el vivero dice que su concepto es la protección del ambiente, como se lee en su blog.

  • Foto: Mauro Arias
    El parque recreativo Centroamérica, en Metapán, Santa Ana, es un ejemplo de la confusión general que existe en el país sobre lo que siginifica la protección de la naturaleza. Un mono araña (Ateles geoffroyi), venados cola blanca (Odocoileus virginianus), un mapache (Procyon lotor) con una pita como collar y un tigrillo (Leopardus tigrinus) destacan entre los ejemplares de naturaleza "protegida" que exhibe este lugar en su sitio en internet. La histoira de un mapache en cuativerio es casi siempre la misma: se adquiere lindo y juguetón cachorro que empieza a destrozar la casa por su curiosidad. Se encadena. Al crecer, en el caso de los machos, mide 70 centímetros de longitud y pesa 20 libras. Sucede el primer mordisco o rasguño a algún miembro de la familia y se le abandona en un zoológico privado o en la naturaleza, para la que no está preparado, y entonces muere de hambre, arrollado o herido por perros o mapaches silvestres.
  • Foto: Mauro Arias
    Los propietarios de los negocios turísticos son conscientes de la capacidad de convocatoria que generan las colecciones de animales. El Parque Recreativo Montegrande, en San Miguel, ofrece como una de sus atracciones un zoológico. A cambio, los animales reciben una alimentación inapropiada, espacios limitados y la pérdida de su oportunidad de reproducirse y transmitir sus genes a una próxima generación en libertad.
  • Foto: El Salvador Travel
    Una colección privada de reptiles y anfibios es parte de la oferta de este lugar ubicado en Juayúa, Sonsonate, Reptilandia. El establecimiento está promocionada en la página oficial de turismo en El Salvador, El Salvador Travel. Los reptiles la tienen difícil en el país: son odiados a causa de las creencias populares que los ligan a fuerzas del mal y hay un total desconocimiento de las especies, de su historia natural e importancia para mantener a raya a plagas de rodedores. Esta masacuata (Boa constrictor) es parte de la exhibición. La deformación de la mandíbula sugiere que padece una infección.
  • Foto: FURESA
    Para junio de 2012 en Jayaque, La Libertad, la Fundación Refugio Salvaje (Furesa) ha programado la apertura de un zoológico privado de especies, como ellos afirman, rescatadas de circos donde vivían en malas condiciones. Los propietarios están en trámites para demostrar a la oficina de CITES que los animales que tienen en cautiverio no son producto del tráfico ilegal de especies amenazadas. Entre las especies centroamericanas protegidas por la ley se encuentran jaguares (Panthera onca) y tapires (Tapirus bairdii). Su página en Facebook muestra también grandes mamíferos africanos.
Para atraer clientes, empresas dedicadas al turismo -como hoteles y restaurantes- exhiben especímenes animales adquiridos del  tráfico ilegal de vida silvestre. Aunque es un delito, por ingorancia o aprovechando la impunidad -e incluso el patrocinio gubernamental- publicitan orgullosamente sus zoológicos privados, que alimentan la extinción de las especies, el lucro de los contrabandistas y la corrupción de las instituciones estatales.
Publicada el 17 de Abril de 2012