Ernesto Bautista, en su obra “procesos de autoaislamiento”, realiza una relación de elementos simples, un foco y un fósforo, forzados a estar estéticamente juntos pero manteniendo una lucha entre ellos. Por un lado el bombillo que se relaciona con la iluminación, el intelecto, la protección, un calor menos peligroso que el del fósforo que se encuentra protegido pero a la vez aislado. La obra es parte de la exposición “Esto no es una de-generación: ¿arte joven en El Salvador?”, en la Casa Tomada, del Centro Cultural de España, conformada por 27 artistas.
La interacción con el público fue un factor determinante en la obra “Boom Latinoamericano”- (tomar los medios) de Elena Rendón. Se debía desvestir al maniquí para observar la serie de imágenes que lo cubrían, una serie de retratos fotográficos que representan los procesos de identidad. [“Esto no es una de-generación: ¿arte joven en El Salvador?”]