Foto: Pau Coll
La relación entre los reos suele ser cordial. Todos saben que la cooperativa impone unas sencillas pero severas normas internas de conducta. A todo recién llegado se le lleva frente a un cartel en el patio central, en el que lee: “Reglas del penal. 1-no participar en pandillas, 2-no peleas, 3-no robos, 4-no drogas, 5-no bebidas alcohólicas, 6-respetar a las visitas...” Y así hasta 10. Aunque el capitán Byron Lima asegura que en Pavoncito no hay castigos físicos, en el Ministerio Público hay 11 denuncias contra él y otros dirigentes de la cooperativa por abusos.