Publicidad

Publicidad

Publicidad

  • 0
  • 10878

Violencia

Una víctima predilecta de las pandillas

Fred Ramos

A finales de la década de los 90 los pandilleros comenzaron a pedir algunos centavos a los conductores de buses que circulaban por el centro de San Salvador. A partir de 2003 los empresarios de buses percibieron una sistematización de la extorsión: o entregaban una cuota periódica o las pandillas mataban a los motoristas. Desde entonces, el sector ha estado en el centro de la violencia pandilleril y solo en 2015 fueron asesinados 156 de sus empleados. Genaro Ramírez, presidente del que durante años fue el más representativo gremio de dueños de buses (AEAS), dice que en toda su trayectoria como empresario de buses ha pagado por extorsión más de medio millón de dólares. Un colega suyo, Catalino Miranda, se rehúsa a pagar extorsión, pero dice gastar $30,000 mensuales en proveerse seguridad.

TE PUEDE INTERESAR

Publicidad

COMENTARIOS

  • 0
x