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Diálogos gramaticales: plurales en palabras extranjeras

¿Se ha sentido atacado por una duda a la hora de escribir? No se preocupe, en realidad son más comunes de lo que cree y atacan a los mismísimos especialistas en gramática y lingüística. En esta serie de Diálogos gramaticales, la lingüista Ana María Nafría y el lexicógrafo Francisco Domínguez dan cuenta de sus dudas más recurrentes a la hora de corregir un texto o escribirlo. 

ElFaro.net / Publicado el 30 de Enero de 2017

Hace 30 años, los caminos de Ana María Nafría y Francisco Domínguez se cruzaron gracias a las palabras. En 1986 él ingresó a la licenciatura en Filosofía de la Universidad Centroamericana (UCA), y recibió clases de Lingüística con ella. Su desempeño en la cátedra fue excepcional y Nafría decidió reclutarlo como instructor los cinco años siguientes. Desde entonces se hicieron muy amigos y se han vuelto inseparables para desechar dudas en el ámbito lingüístico.

Cuando a Nafría se le pregunta qué le gusta, ella responde que le "entusiasma lograr que mis estudiantes comprendan con facilidad la estructura de la lengua española". Estudió filología moderna en la Universidad de Salamanca y filosofía en la Uca, donde ha trabajado durante más de cuarenta años. Es miembro de número de la Academia Salvadoreña de la Lengua.

A Domínguez le gustan las novelas de Hesse y Kundera, el cine francés y la música barroca. "Más que hablar, que me encanta, prefiero escuchar", dice. Además de filosofía, él estudió lingüística en la Universidad Complutense y lexicografía en la Real Academia Española. Desde septiembre 2016 es becario de la Academia Salvadoreña de la Lengua. 

Ambos trabajan como profesores de lingüística en universidades privadas. Ella en la UCA, y él en la Escuela Superior de Economía y Negocios. Por sus aulas han desfilado periodistas de El Faro y de otros medios del país. También se dedican a la corrección de textos y esta es una de las fuentes principales de las dudas que casi a diario intercambian. Se llaman por teléfono o se envían epístolas vía mail llenas de dudas y de acertijos resueltos sobre sustantivos femeninos, cursivas, sílabas tónicas, extranjerismos crudos... Todos unos apasionados de la lengua. 

El Faro presenta estos diálogos gramaticales, una serie que se actualizará cada 15 días. Que la disfruten.

 La lingüista Ana María Nafría y el lexicógrafo Francisco Domínguez en salón de la Real Academia de la Lengua Española en La Casa de Las Academias. Foto: Fred Ramos
La lingüista Ana María Nafría y el lexicógrafo Francisco Domínguez en salón de la Real Academia de la Lengua Española en La Casa de Las Academias. Foto: Fred Ramos

Primera entrega

Ana María:

Hace unos minutos pensaba llamarla por teléfono, pero he decidido mejor escribirle para plantearle dos dudas que acabo de encontrar en un texto que estoy revisando. Las dos tratan sobre plurales de palabras extranjeras: ballet y currículum.

Sobre ballet he encontrado en el Diccionario panhispánico de dudas (RAE, 2005) que es una voz francesa y que por ser un extranjerismo crudo debe escribirse en cursiva, como toda palabra de otro idioma que se usa en español y que conserva su grafía y pronunciación originarias. Pero como lo que me interesa es su plural; ahí mismo he encontrado que es ballets. Entonces, esta es mi primera duda: si ballet es un extranjerismo crudo y se debe escribir en cursiva por serlo, ¿por qué se pluraliza según las normas españolas, añadiéndosele una “s”?

Mi segunda duda es esta: ¿por qué si currículum es una palabra latina, es decir, otro extranjerismo crudo, aparece en el Diccionario de la lengua española (2014) sin cursiva y con tilde, es decir, como si fuera una palabra española normal y corriente? Y algo más, ¿cuál es su plural?

¿Currículums, en español, o curricula, como en latín (para que vea que me acuerdo de sus clases)?

Gracias por sus respuestas.

Francisco

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Francisco:

Muchos extranjerismos crudos conservan el plural de su lengua originaria, como es el caso de ballet, palabra de la lengua francesa cuyo plural es ballets. No es que le estemos añadiendo la –s del plural español. Lo mismo ocurre con palabras del inglés como stand o piercing, cuyos respectivos plurales son stands y piercings, porque así se pluralizan en ese idioma.

Currículum, en cambio, no es un extranjerismo crudo, sino adaptado, es decir, arraigado en el uso de los hablantes e integrado en la grafía y la pronunciación del español. Se tomó de la locución latina curriculum vitae y su adaptación solo ha requerido la aplicación de las normas de acentuación; por ello, como es una voz esdrújula, lleva tilde en su sílaba tónica, y se escribe en letra redonda, es decir, no cursiva. Otros ejemplos en la misma situación son: cuórum (de quorum), referéndum (de referendum)…

Sin embargo, recuerda que las luciones latinas (expresiones fijas en latín que, generalmente, empleamos en textos de nivel culto) se escriben en cursiva y como en su lengua originaria. Así, curriculum vitae se escribe sin tildes (en latín no existían tildes) y en cursiva, igual que grosso modo, numerus clausus, vox populi, habeas corpus, etc. De modo que escribiríamos: “El curriculum vitae del Sr. García está incompleto y no responde a lo que buscamos, pero el currículum de la Sra. Ramírez me parece el idóneo para el cargo vacante”.

No todos los casos de adaptación de extranjerismos son tan sencillos, existe una variedad de formas de adaptar grafías extrañas a las propias de nuestro idioma. Pero este es otro tema, ahora quiero retomar tu pregunta acerca del plural de esta palabra.

Los latinismos adaptados que terminan en –m (ítem, ultimátum, réquiem, vademécum, currículum…) tradicionalmente permanecían invariables en plural (los currículum, los réquiem), pero en la actualidad siguen la regla general para formar el plural en este tipo de palabras, es decir, se añade –s (ultimátums, réquiems, vademécums, currículums). Incluso en algunos casos, se aplican dos o tres soluciones distintas: los ítem, los ítemes, los ítems (todas ellas válidas, si bien esta última es la más frecuente en el uso). Algunos latinismos han generado formas más adaptadas gráficamente, al cambiar la terminación –um en –o, como “currículo” o “memorando”; y sus plurales, por tanto, son: currículos y memorandos.

Por todo ello, el plural de un término adaptado al español, como currículum, no puede tener un plural latino, como curricula. En resumen: la palabra currículum tiene la siguientes formas en plural: los currículum (plural tradicional), los currículums (plural actual) y currículos (forma con mayor adaptación). Sin embargo, el plural de las locuciones latinas —sea cual sea su terminación— lo marca el determinante, pues la locución permanece invariable: los curriculum vitae, esos curriculum vitae, los peccata minuta...

Para terminar, y aunque no me lo preguntas, aprovecho la oportunidad para recordarte que curriculum vitae y currículum se refieren únicamente a la relación de los datos personales, la formación académica, los cargos, los méritos, etc. de una persona. Pero currículo, además, significa también “plan de estudios”.

Saludos.

Ana María