Imprimir

La billetera secreta de $956 millones al servicio de cinco presidentes

En 23 años, la presidencia de Mauricio Funes es la que más gastos secretos ha utilizado: $351 millones cuyo destino y propósito son desconocidos. Le siguen Antonio Saca y Francisco Flores... Aunque al ritmo del gasto actual, Salvador Sánchez Cerén se robaría el tercer puesto con más de $200 millones en gastos secretos. 

ElFaro.net / Publicado el 5 de Marzo de 2017

Los expresidentes Armando Calderón Sol, Francisco Flores, Mauricio Funes, Antonio Saca y Salvador Sánchez Cerén acumulan en 23 años casi 1000 millones de dólares en gastos secretos. De los cinco presidentes, Funes es el que más gastos de este tipo tuvo y hasta la fecha Presidencia no ha transparentado cómo usó estos recursos.
 
Los expresidentes Armando Calderón Sol, Francisco Flores, Mauricio Funes, Antonio Saca y Salvador Sánchez Cerén acumulan en 23 años casi 1000 millones de dólares en gastos secretos. De los cinco presidentes, Funes es el que más gastos de este tipo tuvo y hasta la fecha Presidencia no ha transparentado cómo usó estos recursos.

En los últimos 23 años, desde 1994 hasta 2016, cinco administraciones presidenciales han gastado dinero sustrayéndolo de una billetera secreta de casi mil millones de dólares ($956.7 millones) de la que nadie ha rendido cuentas a los contribuyentes.

En promedio, de cada $100 que han ingresado a Casa Presidencial en esos 23 años, $47 fueron utilizados para gastos con propósitos o destinos desconocidos. El uso discrecional de estos fondos no respetó colores ni ideologías. Tres de las cuatro administraciones dirigidas por el partido Arena y los dos gobiernos del FMLN han utilizado estos millones sin rendirle cuentas a nadie, aunque la presidencia de Salvador Sánchez Cerén se desliga de las anteriores administraciones diciendo que este gobierno sí lleva un registro de lo ejecutado. Una información restringida al público.

Los gobernantes abanderados por el partido Arena, Armando Calderón Sol (1994-1999); Francisco Flores (1999-2004); Antonio Saca (2004-2009);  junto al primer presidente de izquierdas, Mauricio Funes (2009-2014) gastaron, en conjunto, $855.24 millones.

Sánchez Cerén, a la mitad de su mandato, hasta diciembre de 2016 había utilizado 101.4 millones de dólares para gastos secretos. Lleva un ritmo de gastos secretos de $20.3 millones por semestre y si continúa así habrá gastado en su quinquenio $202.8 millones de dólares. Dejaría atrás a Francisco Flores (una diferencia de 58.3 millones). Sánchez Cerén está a poco más de dos años de convertirse en el tercer presidente con más gastos secretos de los últimos 25 años.

Medalla de oro para la presidencia Funes

A la fecha, el oro indiscutible es para el expresidente Mauricio Funes, ya que bajo su presidencia es cuando más fondos de los contribuyentes fueron destinados para gastos secretos. En su quinquenio, la presidencia Funes destinó $351.02 millones para fines desconocidos. Junto a lo gastado a la fecha por su sucesor, el FMLN casi iguala el gasto secreto que tres presidentes de gobiernos de Arena hicieron en 15 años. Hasta diciembre de 2016, y en la mitad del tiempo, las presidencias administradas por el FMLN han gastado $452.46 millones ($51.76 millones menos que en 15 años de Arena).

Calderón Sol, Flores y Saca gastaron de manera secreta $504.22 millones. De estos tres, la presidencia de Antonio Saca es la que más fondos utlizó para gastos secretos después de Funes: $301.4 millones.

El detalle de los gastos secretos de las últimas cinco presidencias fue divulgado al público por Casa Presidencial el 8 de febrero pasado, luego de que un ciudadano pidiera el detalle de los presupuestos asignados a la Presidencia desde 1999 hasta 2016. El detalle de los gastos por cada una de las administraciones presidenciales, desde mayo de 1994 hasta diciembre de 2016, fue incluido en un informe sobre "gastos reservados" de la Presidencia.

Una de las conclusiones del reporte es que no existen documentos sobre cómo fueron usados el 89.4% de los fondos, es decir $855.24 millones gastados de 1994 a 2014. Según la Presidencia ha sido una "tradición" que, una vez concluido un periodo presidencial, se retiren los documentos. "Los gobiernos de turno adoptaron la decisión de retirar la documentación relacionada con la partida (secreta) a la finalización de los respectivos periodos presidenciales", dice el informe de la Presidencia. 

Ante la mirada del Ministerio de Hacienda y la Corte de Cuentas,  las instituciones obligadas a vigilar el uso de los fondos, la información sobre la ejecución de los fondos fue sustraída de Casa Presidencial tras concluidos los periodos presidenciales.

Del primer gobierno de Arena, administrado por Alfredo Cristiani (1989-1994), no hay nada. Y tampoco hacia atrás. Ni siquiera información de montos globales. 

El informe de Presidencia afirma que la referencia más antigua de gastos reservados encontrada en la contabilidad oficial se remonta a la presidencia de Armando Calderón Sol, quien destinó $58.25 millones. Durante su quinquenio, $32 de cada $100 de Presidencia fueron usados para gastos secretos. Francisco Flores se apropió de la práctica y aumentó la proporción: $44 de cada $100 que ingresaban a Presidencia los ocupó sin dejar rastros de su destino ($144.59 millones). 

La discrecionalidad con lo que fueron manejados los recursos se evidencia más en las administraciones Funes y Saca. Ambos presidentes destinaron más del 50% de los fondos de Presidencia para gastos secretos.

Los $956.68 millones que han gastado las cinco últimas presidencias es un monto similar a los bonos por $900 millones que fueron congelados por la Sala de lo Constitucional, y que la Asamblea Legislativa aprobó el 23 abril de 2015 para favorecer a los programas de seguridad, educación y salud del gobierno de Sánchez Cerén. 

Casi la mitad de esos fondos utilizados de forma discrecional ($452.46 en los dos gobiernos del FMLN) se aproximan a los $550 millones en bonos que el gobierno de Sánchez Cerén logró negociar con Arena (noviembre de 2016) para honrar sus compromisos de pago. Esto representa el 75.33% del endeudamiento que el estado asumió el 21 de febrero de 2017, cuando finalmente los inversionistas compraron esos $550 millones en bonos. Los $452 millones en gastos secretos en la era del FMLN también representan el 48% del presupuesto Educación del presente año.

La evolución de la partida secreta

Hasta el 25 de agosto de 2010, los presidentes disponían de una billetera secreta que era conocida como "partida secreta", que se alimentaba del dinero no ejecutado por las instituciones de la administración pública. La Sala de lo Constitucional declaró inconstitucional la forma en la que se nutría de recursos dicha partida, porque el Ministerio Hacienda redirigía los recursos a Presidencia sin tener la potestad legal para hacerlo. Los magistrados determinaron que, según la Constitución, esta competencia le pertenece exclusivamente a la Asamblea Legislativa: "las denominadas 'partidas secretas', entendidas como aquellas que no están sujetas a control y rendición de cuentas, no tienen asidero constitucional”, reza la sentencia. 

Anulada la redistribución de fondos a través del Ministerio de Hacienda, la billetera secreta comenzó a quedar registrada en la contabilidad oficial de la Presidencia como "gastos reservados". Según la Presidencia de Sánchez Cerén, la práctica ha existido "siempre", y de los gastos reservados (en la era de la partido secreta y después de ella) solo existen montos globales desde 1994 a la fecha.

Jaime López, investigador de la Fundación para el Desarrollo (Funde), critica cómo los presidentes se han aprovechado de esta facultad discrecional y cita la legislación de acceso a la información pública para fundamentar que no pueden existir reservas de documentos por tiempo indefinido. "El estado debe establecerse plazos límites a partir de los cuales ya se puede conocer la información", dice López, quien añade que los gastos reservados de Presidencia son desproporcionados, porque ni las instituciones que tienen la tarea de hacer labores de inteligencia para garantizar la seguridad pública y defender la legalidad reciben tanto dinero.

"¿Cómo es posible que el presupuesto que Presidencia destina para gastos reservados haya sido en algunos años igual o superior al presupuesto de la Fiscalía General de la República, la institución que defiende la legalidad? Eso no tiene sentido", dice López. Los $452.46 millones gastados de manera discrecional en los dos gobiernos del FMLN hasta diciembre de 2016 superan al presupuesto total de la Fiscalía para el mismo periodo: $326.94 millones.

Un informe de Funde -publicado el 16 de febrero de 2017- señala que la Policía Nacional Civil tuvo gastos de inteligencia de $3.8 millones entre 2013 y 2015. Presidencia reportó en esos mismos años $177.1 millones en gastos secretos.

Las pistas del caso Saca

En noviembre de 2016, la Fiscalía ordenó la captura del expresidente Antonio Saca y el grupo más cercano de sus colaboradores, acusados de crear una maquinaria que ordeñó al Estado por más de $246 millones. Según la Fiscalía, esos fondos fueron desfalcados a través de cuentas irregulares que movieron fondos en la banca nacional hacia empresas y personas vinculadas al exmandatario. 

Aunque la Fiscalía no ha relacionado estos montos con el uso de gastos secretos de la presidencia Saca, llama la atención que esos $246 millones señalados al exmandatario equivalen al 81.6% de los gastos secretos que reportó su administración ($301.38 millones). 

Los abogados defensores de Saca, y de algunos de los imputados en el caso, señalan que los montos cuestionados por la Fiscalía en realidad correspondían a "gastos reservados" utilizados en labores de inteligencia. El primero en plantear esta versión fue el exsecretario privado Élmer Charlaix, cuando fue cuestionado por la sección de Probidad de la Corte Suprema de Justicia por $15.8 millones que pasaron por sus cuentas. Charlaix dijo que durante la administración Saca recibió dinero para gastos de inteligencia y que todo era lícito. La Fiscalía, en su requerimiento, cuestiona que esa versión sea cierta, sobre todo cuando de los fondos sustraídos desde Casa Presidencial se pagaron tarjetas de crédito o se abonó a cuentas ligadas al partido Arena, personas particulares y agencias de publicidad. O cuando acusa que millones de dólares sustraídos de la Presidencia terminaron, luego de una triangulación, en empresas ligadas al exmandatario. 

 

Gastos reservados de Presidencia de la República
Create bar charts
El gasto secreto de Sánchez Cerén con rumbo a superar el de Francisco Flores
Create line charts