{"code":"26037","sect":"Centroam\u00e9rica","sect_slug":"centroamerica","hits":"4415","link":"http:\/\/elfaro.net\/es\/202203\/centroamerica\/26037","link_edit":"","name":"Los supervivientes de los Cayos Cochinos","slug":"los-supervivientes-de-los-cayos-cochinos","info":"En medio de un para\u00edso caribe\u00f1o se libra una batalla: por un lado, un pueblo de ind\u00edgenas gar\u00edfunas que reclaman el derecho de sobrevivir en los territorios que habitaron sus ancestros durante m\u00e1s de dos siglos. Por otro lado, grandes conglomerados empresariales, el ej\u00e9rcito y un reality Show europeo, que buscan lucrarse de la belleza natural del archipi\u00e9lago Cayos Cochinos en el litoral Atl\u00e1ntico de Honduras. English edition","mtag":"Desigualdad","noun":{"html":"Carlos Mart\u00ednez*","data":{"carlos-martinez-":{"sort":"","slug":"carlos-martinez-","path":"carlos_martinez_","name":"Carlos Mart\u00ednez*"}}},"view":"4415","pict":{"cms-image-000037142-jpg":{"feat":"0","sort":"37142","name":"cms-image-000037142.jpg","link":"http:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000037142.jpg","path":"http:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000037142.jpg","back":"","slug":"cms-image-000037142-jpg","text":"","capt":""},"cms-image-000037239-jpg":{"feat":"0","sort":"37239","name":"cms-image-000037239.jpg","link":"http:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000037239.jpg","path":"http:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000037239.jpg","back":"","slug":"cms-image-000037239-jpg","text":"<p>Carolina Castillo tiene 68 a\u00f1os de edad, naci\u00f3 y creci\u00f3 en Nueva Armenia. Cayoya, como la conocen en la comunidad, hace memoria de su juventud e infancia en los cayos, recuerda la libertad con la que los gar\u00edfunas pod\u00edan subsistir de la tierra y la compara con la actualidad, ''Ten\u00eda a\u00f1os de no venir aqu\u00ed a Cayo Bola\u00f1os, antes cuando mis padres pescaban por aqu\u00ed hac\u00edamos pausa y despu\u00e9s \u00edbamos a Cayo Chachahuate, eso cambi\u00f3 cuando la guardia naval se puso violenta y ya no dej\u00f3 que nos acerc\u00e1ramos, hoy tengo que venir como turista entre el resto de turistas que viene a este lugar'', dijo mientras caminaba por el cayo rodeada de turistas de toda honduras y de extranjeros.<\/p>","capt":"\u003Cp\u003ECarolina Castillo tiene 68 a\u00f1os de edad, naci\u00f3 y creci\u00f3 en Nueva Armenia. Cayoya, como la conocen en la comunidad, hace memoria de su juventud e infancia en los cayos, recuerda la libertad con la que los gar\u00edfunas pod\u00edan subsistir de la tierra y la compara con la actualidad, ''Ten\u00eda a\u00f1os de no venir aqu\u00ed a Cayo Bola\u00f1os, antes cuando mis padres pescaban por aqu\u00ed hac\u00edamos pausa y despu\u00e9s \u00edbamos a Cayo Chachahuate, eso cambi\u00f3 cuando la guardia naval se puso violenta y ya no dej\u00f3 que nos acerc\u00e1ramos, hoy tengo que venir como turista entre el resto de turistas que viene a este lugar'', dijo mientras caminaba por el cayo rodeada de turistas de toda honduras y de extranjeros.\u003C\/p\u003E"},"cms-image-000037240-jpg":{"feat":"1","sort":"37240","name":"cms-image-000037240.jpg","link":"http:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000037240.jpg","path":"http:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000037240.jpg","back":"","slug":"cms-image-000037240-jpg","text":"<p>Los Gar\u00edfunas se abrazan de su historia, tratan de mantener sus principios, el amor por la tierra y el respeto de la vida, de all\u00ed que los l\u00edderes comunitarios como los de Nueva Armenia se inspiran para ser resilientes, ''Nosotros los gar\u00edfunas tenemos un esp\u00edritu de libertad'', es la frese Gar\u00edfuna que desde los comit\u00e9s de defensa de la tierra se transmite a toda la naci\u00f3n ancestral. Foto de El Faro: Carlos Barrera<\/p>","capt":"\u003Cp\u003ELos Gar\u00edfunas se abrazan de su historia, tratan de mantener sus principios, el amor por la tierra y el respeto de la vida, de all\u00ed que los l\u00edderes comunitarios como los de Nueva Armenia se inspiran para ser resilientes, ''Nosotros los gar\u00edfunas tenemos un esp\u00edritu de libertad'', es la frese Gar\u00edfuna que desde los comit\u00e9s de defensa de la tierra se transmite a toda la naci\u00f3n ancestral. Foto de El Faro: Carlos Barrera\u003C\/p\u003E"},"cms-image-000037241-jpg":{"feat":"0","sort":"37241","name":"cms-image-000037241.jpg","link":"http:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000037241.jpg","path":"http:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000037241.jpg","back":"","slug":"cms-image-000037241-jpg","text":"<p>Cada fin de semana, decenas de lanchas atracan en la playa de arena blanca de Cayo Chachahuate, es la a\u00faltima parada del tour para los turistas que llegan para almorzar y hacer fotograf\u00edas del lugar. Foto de El Faro: Carlos Barrera<\/p>","capt":"\u003Cp\u003ECada fin de semana, decenas de lanchas atracan en la playa de arena blanca de Cayo Chachahuate, es la a\u00faltima parada del tour para los turistas que llegan para almorzar y hacer fotograf\u00edas del lugar. Foto de El Faro: Carlos Barrera\u003C\/p\u003E"},"cms-image-000037242-jpg":{"feat":"0","sort":"37242","name":"cms-image-000037242.jpg","link":"http:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000037242.jpg","path":"http:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000037242.jpg","back":"","slug":"cms-image-000037242-jpg","text":"<p>El archipi\u00e9lago Cayos Cochinos est\u00e1 formado por 16 islotes en la caribe hondure\u00f1o, los cayos es territorio que ha sido ocupado ancestralmente por los Gar\u00edfunas. Foto de El Faro: Carlos Barrera<\/p>","capt":"\u003Cp\u003EEl archipi\u00e9lago Cayos Cochinos est\u00e1 formado por 16 islotes en la caribe hondure\u00f1o, los cayos es territorio que ha sido ocupado ancestralmente por los Gar\u00edfunas. 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La batalla de cayo Palomo\u003C\/strong\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEl 22 de febrero de 2019 estall\u00f3 un conflicto en medio de unas islitas paradis\u00edacas en el Caribe hondure\u00f1o.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EAquel d\u00eda, los pescadores gar\u00edfunas de la comunidad Nueva Armenia se hicieron a la mar en pie de guerra, a bordo de cayucos de madera y lanchas con motores fuera de borda, usados normalmente para pasear turistas. Reunieron un arsenal de tambores y esencias para prender sahumerios y se fueron a presentar batalla para recuperar el territorio que consideran suyo. Tomaron por asalto el cayo Palomo antes de que la lancha de guardacostas consiguiera impedirlo. Se apoderaron de la playa y tocaron en los tambores los ritmos secretos de sus abuelos guerreros. Entonces, salieron los italianos a bailar.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEran\u00a0 participantes del c\u00e9lebre show \u201cSupervivientes\u201d, que se rueda dos veces al a\u00f1o en los Cayos Cochinos. Se trata de un concurso en el que \u2013a veces unos espa\u00f1oles, a veces unos italianos\u2013 juegan a sobrevivir en lo que parecen ser unas islas \u201cdesiertas\u201d: pasan pruebas, se enamoran y se odian, hacen alianzas y viven las m\u00e1s apasionadas intrigas para deleite de las audiencias europeas.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EAl parecer, los competidores italianos pensaron que aquel desembarco gar\u00edfuna era parte del juego y salieron a su encuentro\u00a0 con sus bikinis diminutos y sus m\u00fasculos y sus abd\u00f3menes a menearse como mejor supieron, mientras\u00a0 camar\u00f3grafos y\u00a0 sonidistas los orbitaban sin saber qu\u00e9 hacer.\u00a0\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=1333&ImageId=37239\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"Carolina Castillo tiene 68 a\u00f1os de edad, naci\u00f3 y creci\u00f3 en Nueva Armenia. Cayoya, como la conocen en la comunidad, hace memoria de su juventud e infancia en los cayos, recuerda la libertad con la que los gar\u00edfunas pod\u00edan subsistir de la tierra y la compara con la actualidad, ''Ten\u00eda a\u00f1os de no venir aqu\u00ed a Cayo Bola\u00f1os, antes cuando mis padres pescaban por aqu\u00ed hac\u00edamos pausa y despu\u00e9s \u00edbamos a Cayo Chachahuate, eso cambi\u00f3 cuando la guardia naval se puso violenta y ya no dej\u00f3 que nos acerc\u00e1ramos, hoy tengo que venir como turista entre el resto de turistas que viene a este lugar'', dijo mientras caminaba por el cayo rodeada de turistas de toda honduras y de extranjeros.\" \/\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cdiv class=\"pict__line block edge--ss_lax edge--ss_rax padd--ss_l0x padd--ss_r0x line--ss_s0b lineh rule--ss_c\"\u003E\u003Cspan class=\"block-inline full-width align-middle lineh__rect tint-back--nake\"\u003E\u003Cspan\u003E\u00a0\u003C\/span\u003E\u003C\/span\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E\u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003ECarolina Castillo tiene 68 a\u00f1os de edad, naci\u00f3 y creci\u00f3 en Nueva Armenia. Cayoya, como la conocen en la comunidad, hace memoria de su juventud e infancia en los cayos, recuerda la libertad con la que los gar\u00edfunas pod\u00edan subsistir de la tierra y la compara con la actualidad, ''Ten\u00eda a\u00f1os de no venir aqu\u00ed a Cayo Bola\u00f1os, antes cuando mis padres pescaban por aqu\u00ed hac\u00edamos pausa y despu\u00e9s \u00edbamos a Cayo Chachahuate, eso cambi\u00f3 cuando la guardia naval se puso violenta y ya no dej\u00f3 que nos acerc\u00e1ramos, hoy tengo que venir como turista entre el resto de turistas que viene a este lugar'', dijo mientras caminaba por el cayo rodeada de turistas de toda honduras y de extranjeros.\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EUna de las gar\u00edfunas que particip\u00f3 en aquel desembarco grab\u00f3 el encuentro con su tel\u00e9fono y a simple vista es imposible deducir lo que est\u00e1 ocurriendo: decenas de pescadores negros con\u00a0 ropas humildes, los tambores sonando, los italianos d\u00e1ndolo todo; una l\u00edder de la comunidad, de rodillas en la arena, gritando al mar sus demandas con un meg\u00e1fono; un grupo de militares con sus fusiles que miran todo desde la lancha de guardacostas, sin tener idea de qu\u00e9 se hace en estos casos, y una productora que camina por la playa con el susto de quien sabe que aquello no es parte del show.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ECuando al fin alguien puso en orden aquel zafarrancho, los pescadores gar\u00edfunas y los italianos ya se hab\u00edan mezclado, y\u00a0 unos ense\u00f1aban a\u00a0 otros a mover las caderas y todos se aplaud\u00edan al final de cada danza.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201c\u00a1Ey, paren el tambor un poquito!\u201d\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEn el video se escucha la voz de Eduard, el l\u00edder de la asociaci\u00f3n de pescadores de Nueva Armenia, y de Ana Mabel, que encabeza el comit\u00e9 de defensa de la tierra: dos j\u00f3venes gar\u00edfunas, motores de la organizaci\u00f3n comunal, dotados de un discurso bien articulado y de una rabia fermentada durante a\u00f1os.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EDos azoradas productoras se acercaron a los muchachos buscando sacar algo en limpio. \u201cSe les dijo que el problema no era con ellos, sino con la Fundaci\u00f3n, que hab\u00eda una serie de agresiones de la Fundaci\u00f3n contra la comunidad y que la comunidad no recib\u00eda absolutamente nada del dinero que ellos pagaban por alquilar los cayos\u201d, recuerda Ana Mabel.\u00a0\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EDe la Fundaci\u00f3n hablaremos despu\u00e9s. Por lo pronto diremos que es la organizaci\u00f3n que administra el archipi\u00e9lago de los Cayos Cochinos y diremos adem\u00e1s que los gar\u00edfunas consideran aquellas islas como parte de su territorio ancestral, donde pescaron sus abuelos por dos siglos, y por ello les resulta insoportable que durante el rodaje de \u201cSupervivientes\u201d, la guardia costera, acompa\u00f1ada siempre de soldados, les impida pescar cerca de los cayos, para no contaminar las tomas ni la atm\u00f3sfera de isla desierta y virgen que los europeos venden a su p\u00fablico.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEn nombre de la pureza de las im\u00e1genes del show televisivo, alg\u00fan fusil ha sido disparado, algunos pescadores han estado a punto de morir ahogados y una larga lista de humillaciones han podrido desde el inicio la relaci\u00f3n entre las comunidades locales y los for\u00e1neos.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EAquel d\u00eda el rodaje se detuvo. La producci\u00f3n evacu\u00f3 de Cayo Palomo a los alegres italianos y reclam\u00f3 por la interrupci\u00f3n a la Fundaci\u00f3n, que les hab\u00eda rentado los cayos sin advertirles de la posibilidad del desembarco s\u00fabito de aquel grupo de pescadores negros y pobres.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELos gar\u00edfunas aprovecharon a tirar sus chinchorros al mar \u2013redes de pesca artesanales\u2013 y terminaron la jornada con una comida colectiva de pescado frito. Durante unas horas Cayo Palomo fue enteramente suyo. Recogieron sus tambores y sus redes y volvieron a Nueva Armenia.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=1333&ImageId=37240\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"Los Gar\u00edfunas se abrazan de su historia, tratan de mantener sus principios, el amor por la tierra y el respeto de la vida, de all\u00ed que los l\u00edderes comunitarios como los de Nueva Armenia se inspiran para ser resilientes, ''Nosotros los gar\u00edfunas tenemos un esp\u00edritu de libertad'', es la frese Gar\u00edfuna que desde los comit\u00e9s de defensa de la tierra se transmite a toda la naci\u00f3n ancestral. Foto de El Faro: Carlos Barrera\" \/\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cdiv class=\"pict__line block edge--ss_lax edge--ss_rax padd--ss_l0x padd--ss_r0x line--ss_s0b lineh rule--ss_c\"\u003E\u003Cspan class=\"block-inline full-width align-middle lineh__rect tint-back--nake\"\u003E\u003Cspan\u003E\u00a0\u003C\/span\u003E\u003C\/span\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E\u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003ELos Gar\u00edfunas se abrazan de su historia, tratan de mantener sus principios, el amor por la tierra y el respeto de la vida, de all\u00ed que los l\u00edderes comunitarios como los de Nueva Armenia se inspiran para ser resilientes, ''Nosotros los gar\u00edfunas tenemos un esp\u00edritu de libertad'', es la frese Gar\u00edfuna que desde los comit\u00e9s de defensa de la tierra se transmite a toda la naci\u00f3n ancestral. Foto de El Faro: Carlos Barrera\u003Cdiv class=\"photographer text_italic rule--ss_l tint-text--idle\"\u003E\u003C\/div\u003E\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EAlrededor de dos semanas despu\u00e9s, el 10 de marzo de 2019, Eduard, Ana Mabel y otros l\u00edderes gar\u00edfunas fueron convocados para \u201ctratar asuntos de trabajo\u201d. Pero la carta de convocatoria no ven\u00eda firmada por la producci\u00f3n de Supervivientes, ni por los due\u00f1os de los cayos, sino por el Capit\u00e1n de fragata Henry Geovany Matamoros, comandante del primer batall\u00f3n de Infanter\u00eda de Marina de Honduras, quien, luego de saludarles \u201cde la manera m\u00e1s atenta y cordial\u2026 deseando que el divino creador del universo derrame ricas y abundantes bendiciones\u201d, les citaba para el d\u00eda siguiente en la sede de la guarnici\u00f3n militar, en el municipio de Ceiba.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EY ah\u00ed la historia deja de ser pintoresca.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cstrong\u003E2. Cuando \u201cm\u00edo\u201d lleg\u00f3 al para\u00edso\u003C\/strong\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EOctubre de 2021.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EMientras flotamos sobre el mar Caribe en este cayuco de madera, Pepito mira hacia la costa unos segundos, verifica la altura del Sol, mira la orilla, mira unos \u00e1rboles, mete el remo al agua un par de veces m\u00e1s para alinearse con qui\u00e9n sabe qu\u00e9 y ordena a Lala saltar: \u201cSi yo le digo que hay piedra, hay piedra; si le digo que se tire, tiene que tirarse\u201d. Y sin rechistar, Lala se lanza al agua, recoge los ganchos que utiliza para atrapar langostas, se asegura a la espalda un tanque de ox\u00edgeno y desaparece en lo profundo.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EPepito es un veterano pescador gar\u00edfuna, de 56 a\u00f1os, que domina las artes de pescar con cordel y que cuando est\u00e1 sobrio es uno de los mejores \u201cmarcadores\u201d de Nueva Armenia y por tanto un compa\u00f1ero muy codiciado en la b\u00fasqueda de langostas. Jam\u00e1s ha buceado, pero hered\u00f3 de su padre un talento extraordinario: Pepito es una br\u00fajula humana, conoce el punto exacto de las piedras submarinas donde se pasean las langostas, piedras que \u00e9l jam\u00e1s ha visto, pero que conoce hasta de nombre. \u201cAqu\u00ed abajo est\u00e1 Corozo\u201d, me dice, \u201cEs una piedra grande. A veces Corozo es taca\u00f1o, pero cuando da, da\u201d.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EDonde yo veo agua y m\u00e1s agua, Pepito ve \u00e1ngulos y alineaciones de cosas que me son enteramente invisibles. Desde el cayuco decreta que estamos navegando sobre El Ca\u00f1al, La Cubera o Ariola, sin m\u00e1s instrumento que sus ojos y el conocimiento que acumul\u00f3 su padre y su abuelo y el padre de su abuelo antes que \u00e9l. Eso y el hambre, que es sin duda un instrumento poderoso, sobre todo cuando, para aplacarla, no queda otra que saber hablar con el mar.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=1333&ImageId=37249\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"Luis Mart\u00ednez de 19 a\u00f1os, durante un d\u00eda de trabajo en la pesca artesanal en el caribe hondure\u00f1o. La pesca es el principal sost\u00e9n econ\u00f3mico para la comunidad Gar\u00edfuna de Nueva Armenia. Foto de El Faro: Carlos Barrera\" \/\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cdiv class=\"pict__line block edge--ss_lax edge--ss_rax padd--ss_l0x padd--ss_r0x line--ss_s0b lineh rule--ss_c\"\u003E\u003Cspan class=\"block-inline full-width align-middle lineh__rect tint-back--nake\"\u003E\u003Cspan\u003E\u00a0\u003C\/span\u003E\u003C\/span\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E\u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003ELuis Mart\u00ednez de 19 a\u00f1os, durante un d\u00eda de trabajo en la pesca artesanal en el caribe hondure\u00f1o. La pesca es el principal sost\u00e9n econ\u00f3mico para la comunidad Gar\u00edfuna de Nueva Armenia. Foto de El Faro: Carlos Barrera\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EMientras Lala corretea langostas a unos 15 metros de profundidad, la misi\u00f3n del marcador es seguir las burbujas que el respirador del buzo manda a la superficie, de manera que, cuando el buzo salga, el cayuco est\u00e9 cerca. Si el rastro de las burbujas se mueve mucho, Pepito dice \u2013se dice a s\u00ed mismo en una voz tan baja que podr\u00eda ser un pensamiento\u2013 \u201cest\u00e1 buscando\u201d. Pero cuando las burbujas se detienen en un \u00fanico punto, \u00e9l masculla: \u201cest\u00e1 matando, Lala est\u00e1 matando\u201d.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ETira un cordel con anzuelo y mientras espera que algo pique, saca de su bolsillo una botellita de salvaje Tatasc\u00e1n, el guaro m\u00e1s pirata y m\u00e1s c\u00e1ustico de estas costas, que toma a grandes tragos, aturrando la cara. Mientras besuquea el Tatasc\u00e1n, recuerda sus a\u00f1os de marinero de barco grande, cuando naveg\u00f3 el Atl\u00e1ntico y pis\u00f3 tierra firme en varias islas del Caribe, comprobando que su lengua materna, el gar\u00edfuna, se hablaba m\u00e1s all\u00e1 de Honduras.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201cMire el mar, est\u00e1 clarito, qu\u00e9 calma\u201d, y vuelve a la botella y luego a quejarse de que su suegra habla dormida y que por eso \u00e9l no consigue pegar ojo por las noches. Hasta que se da cuenta que ha perdido el rastro de las burbujas. No hay se\u00f1ales de Lala. Que un buzo deje de generar burbujas es un signo muy malo. Pepito aguza la vista para intentar encontrar unas burbujas en medio del mar, pero no hay rastro. Mete el remo al agua y vuelve a ubicar la posici\u00f3n desde la que el buzo se sumergi\u00f3. Nada. No hay burbujas. \u201cNo me gusta, no me gusta\u201d, ronronea y mira con desesperaci\u00f3n el agua que se mueve como una criatura viva y le da con desesperaci\u00f3n al remo. Desde el cayuco, el vaiv\u00e9n del mar hace desaparecer a ratos la l\u00ednea de costa y Pepito se llena de malos augurios.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EA lo lejos, entre espumas, aparece finalmente Lala, que maldijo al salir y no encontrar el cayuco cerca. Pepito rema a todo trapo para acercarse y Lala sube a la embarcaci\u00f3n con una \u00fanica langosta, que ser\u00e1 toda la pesca de la jornada. Bien es sabido que, a veces, Corozo es taca\u00f1o.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp align=\"center\"\u003E* * *\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELala \u201336 a\u00f1os, alto, fibroso, el pelo largo liado en rastas\u2013 ha pescado desde los 12. Decidi\u00f3 no entrarle al negocio de su padre, que ya muri\u00f3 y que trabajaba en un rubro en el que tambi\u00e9n hay que salir al mar, pero no para traer pescado sino \u201cotras cosas\u201d, dice, otras cosas que dejan bastante m\u00e1s dinero que las langostas. Intent\u00f3 entrarle tambi\u00e9n al f\u00fatbol profesional, pero aquello tampoco result\u00f3 bien y hoy tiene en mente \u201cjalar para el norte\u201d.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=1333&ImageId=37248\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"Lala durante la preparaci\u00f3n de un cayuco para pescar. Pepito el gu\u00eda marino espera sentado a\u00fan bajo los efectos de alcohol de la noche anterior. Foto de El Faro: Carlos Barrera\" \/\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cdiv class=\"pict__line block edge--ss_lax edge--ss_rax padd--ss_l0x padd--ss_r0x line--ss_s0b lineh rule--ss_c\"\u003E\u003Cspan class=\"block-inline full-width align-middle lineh__rect tint-back--nake\"\u003E\u003Cspan\u003E\u00a0\u003C\/span\u003E\u003C\/span\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E\u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003ELala durante la preparaci\u00f3n de un cayuco para pescar. Pepito el gu\u00eda marino espera sentado a\u00fan bajo los efectos de alcohol de la noche anterior. Foto de El Faro: Carlos Barrera\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ESu negocio es sencillo, o se explica de forma sencilla: Lala no tiene su propio cayuco, sino que utiliza el de su patr\u00f3n, quien tambi\u00e9n financia los tanques de ox\u00edgeno. A cambio, Lala debe venderle a \u00e9l \u2013y s\u00f3lo a \u00e9l\u2013 todas las langostas que pesque, a un precio bastante m\u00e1s bajo del que pagar\u00edan otros compradores: unos 11 d\u00f3lares la libra de carnosa cola de langosta caribe\u00f1a, que luego el patr\u00f3n vende a los resorts y restaurantes para turistas.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEl cayuco es una estrech\u00edsima vaina de madera, labrada de forma artesanal, impulsado por unos artesanales remos de madera y una vela hecha de nylon sujetado a un m\u00e1stil artesanal.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EAs\u00ed se gana la vida Lala, pero\u00a0 estas aguas son merodeadas por otros predadores. Sentado frente a la tienda de su madre, acompa\u00f1ado de otros dos veteranos pescadores, Lala narra sus encuentros con peces m\u00e1s grandes, mientras los otros dos asienten y agregan detalles a sus historias.\u00a0\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EPor ejemplo: en 2019, en pleno rodaje de Supervivientes, Lala buceaba a pulm\u00f3n cerca de Cayo Bola\u00f1o, cuando la lancha de guardacostas lo vio y le dijeron que ten\u00eda que entregarles su equipo. \u201cSi me quit\u00e1s mi equipo es como que me quitaras las manos, \u00bfc\u00f3mo le voy a dar de comer a mi familia?\u201d, rog\u00f3. Pero los militares se mostraron inconmovibles. As\u00ed que antes que entregarles sus instrumentos de trabajo, Lala los destruy\u00f3: contra su cayuco parti\u00f3 en dos su careta y con el cuchillo raj\u00f3 sus aletas. Tampoco quiso entregarles el fruto de su trabajo: as\u00ed que tir\u00f3 al mar las diez langostas vivas que hab\u00eda atrapado y las 12 libras de caracol. Esa vez lo dejaron ir, pero regres\u00f3 a casa, luego de todo un d\u00eda en el mar, sin nada.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201cMe dijeron que ah\u00ed era prohibido pescar, pero cuando es el \u003Cem\u003Ereality\u003C\/em\u003E y vienen los espa\u00f1oles y los italianos, ellos pueden barrer con lo que se les ponga por delante. Yo los he visto. Incluso se comen los erizos y las culebras\u201d. Aprieta los dientes y su cara se vuelve angulosa. Algo peligroso le ensombrece el rostro mientras recuerda sus encuentros con la patrulla guardacostas, a la que todo mundo se refiere como \u201cla lancha de la Fundaci\u00f3n\u201d.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=1125&ImageId=37242\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"El archipi\u00e9lago Cayos Cochinos est\u00e1 formado por 16 islotes en la caribe hondure\u00f1o, los cayos es territorio que ha sido ocupado ancestralmente por los Gar\u00edfunas. Foto de El Faro: Carlos Barrera\" \/\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cdiv class=\"pict__line block edge--ss_lax edge--ss_rax padd--ss_l0x padd--ss_r0x line--ss_s0b lineh rule--ss_c\"\u003E\u003Cspan class=\"block-inline full-width align-middle lineh__rect tint-back--nake\"\u003E\u003Cspan\u003E\u00a0\u003C\/span\u003E\u003C\/span\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E\u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003EEl archipi\u00e9lago Cayos Cochinos est\u00e1 formado por 16 islotes en la caribe hondure\u00f1o, los cayos es territorio que ha sido ocupado ancestralmente por los Gar\u00edfunas. Foto de El Faro: Carlos Barrera\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEn 2018, cuenta Lala, uno de sus compa\u00f1eros hab\u00eda comprado un peque\u00f1o motor, que le permitir\u00eda internarse m\u00e1s profundo en el mar y decidieron probarlo. Esa vez atraparon 16 langostas y cuatro peces chancho. En el camino de regreso a Nueva Armenia, fueron interceptados de nuevo por la lancha de la Fundaci\u00f3n. Esta vez les ordenaron subir a la patrulla. Lala hizo una propuesta a uno de los soldados: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no me dej\u00e1s llegar a la orilla y ah\u00ed vemos qui\u00e9n es qui\u00e9n?\u201d, a lo que el soldado replic\u00f3 \u201c\u00bfNo te vas a subir entonces, negro? \u00bfAs\u00ed que vos and\u00e1s murmurando, negro?\u201d, y fue m\u00e1s de lo que Lala pudo soportar: se lanz\u00f3 al agua y desde ah\u00ed repiti\u00f3 la oferta al soldado: \u201cTirate pues y vemos qui\u00e9n sale del agua\u201d. El militar se quit\u00f3 las botas, se quit\u00f3 los calcetines, se desaboton\u00f3 la camisa\u2026 y sabiamente se qued\u00f3 en la lancha, cavilando, supongo, sobre la p\u00e9sima idea que es pelear en el agua contra un buzo gar\u00edfuna como Lala. Entonces lo abandonaron en el mar, aproximadamente a dos kil\u00f3metros de la costa y remolcaron el cayuco junto a su compa\u00f1ero y las presas del d\u00eda. Un pescador lo encontr\u00f3 mientras Lala nadaba hacia tierra. El motor reci\u00e9n comprado fue lanzado al mar por los soldados, el cayuco decomisado jam\u00e1s fue devuelto. Aquella vez tambi\u00e9n estaban rodando el \u003Cem\u003Ereality.\u003C\/em\u003E\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EDos a\u00f1os antes, en 2016, la patrulla los encontr\u00f3 descansando en Cayo Culebra: despu\u00e9s de un d\u00eda de pesca, se hab\u00edan detenido en el islote para recibir un poco de sombra y prepararse algo de comer. Esa vez los soldados los obligaron a tenderse boca abajo en la arena y los enca\u00f1onaron con sus fusiles. A los dos compa\u00f1eros de Lala los atizaron a patadas. A uno le obligaron a quitarse los aretes que llevaba en la oreja y los lanzaron al monte. Lala se salv\u00f3 de ser apalizado por el respeto que inspiraba su padre, quien entonces viv\u00eda y cuya reputaci\u00f3n era bien conocida en la zona. Esa vez le robaron sus aletas y su careta. Los otros dos pescadores pasaron semanas con dolor en las costillas.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EUnas semanas despu\u00e9s, los soldados tiraron al mar 80 langostas que hab\u00eda atrapado junto con otros tres buzos. Los obligaron a ver c\u00f3mo las lanzaban al agua, una por una, hasta llegar a 80.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EOtra vez los atraparon con un saco de langostas y uno de los soldados le dijo que se las entregar\u00eda a gente necesitada. \u201c\u00bfY vos cre\u00e9s que yo andar\u00eda buceando si no tuviera necesidad?\u201d, replic\u00f3 Lala. No import\u00f3. Los presentaron ante las autoridades en el municipio de La Ceiba. Por falta de juez disponible tuvieron que dormir en las bartolinas policiales. Al d\u00eda siguiente los dejaron ir. Cuando fueron a firmar su liberaci\u00f3n, vieron el saco en el que llevaban las langostas. Vac\u00edo.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp align=\"center\"\u003E* * *\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEn uno de los rincones de Nueva Armenia, dentro de una diminuta champa de madera y techo de l\u00e1mina, vive un viejo solitario. Dentro de aquella casucha reina la oscuridad incluso de d\u00eda: uno de los dos espacios interiores est\u00e1 ocupado por un humilde catre de madera, un revoltijo de ropas y un radio de pilas negro. El otro espacio est\u00e1 coronado por un ata\u00fad, que aquel viejo atesora para s\u00ed mismo y que, mientras llega el momento de partir, hace las veces de ba\u00fal de los recuerdos: el interior del cofre est\u00e1 lleno de papeles que alguna vez escribi\u00f3 o ley\u00f3, todos protegidos por bolsas de pl\u00e1stico. El viejo se llama Jos\u00e9.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=1333&ImageId=37251\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"Jos\u00e9, de 83 a\u00f1os, es uno de los ancianos de Nueva Armenia, vive solo en una peque\u00f1a casa, y as\u00ed como sus ancestros tambi\u00e9n fue pescador hasta donde la vida se lo permiti\u00f3. Foto de El Faro: Carlos Barrera\" \/\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cdiv class=\"pict__line block edge--ss_lax edge--ss_rax padd--ss_l0x padd--ss_r0x line--ss_s0b lineh rule--ss_c\"\u003E\u003Cspan class=\"block-inline full-width align-middle lineh__rect tint-back--nake\"\u003E\u003Cspan\u003E\u00a0\u003C\/span\u003E\u003C\/span\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E\u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003EJos\u00e9, de 83 a\u00f1os, es uno de los ancianos de Nueva Armenia, vive solo en una peque\u00f1a casa, y as\u00ed como sus ancestros tambi\u00e9n fue pescador hasta donde la vida se lo permiti\u00f3. Foto de El Faro: Carlos Barrera\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EFue pescador toda su vida, como su padre y como su abuelo. Y lo fue hasta hace unos cuantos a\u00f1os, cuando la salud lo sac\u00f3 del mar: Jos\u00e9 se ha quedado ciego. Una fina membrana blanca cubre sus ojos, convirtiendo el mundo en un lugar habitado por siluetas. Es una afecci\u00f3n com\u00fan entre los pescadores que lidian durante a\u00f1os con la sal y el reflejo del sol en el agua.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EPero Jos\u00e9 suele volver al mar con el pensamiento, para navegarlo y respirar su fragancia y su luz. En su rostro de anciano sonr\u00ede un ni\u00f1o cuando vuelve a su balsa o cuando siente el tir\u00f3n de un pez en el anzuelo y regresa luego a descansar en las arenas de su cayo, y aquellas estrellas vienen a poblar para \u00e9l el cielo nocturno. Entonces, unos vientos arrastran el tiempo hacia atr\u00e1s:\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201cEl a\u00f1o 1952\u2026 iba a pescar a los cayos con unos viejitos que se llamaban Isabel \u00c1vila y El\u00edas Mart\u00ednez y un indio, que se llamaba Trino Tejedo\u2026 Sal\u00edamos a pescar mar adentro, a pura vela. Si soplaba viento bajo, nos dirig\u00edamos a cualquiera de los cayitos y ah\u00ed nos qued\u00e1bamos hasta que pasara el mal tiempo. Siempre and\u00e1bamos en las embarcaciones\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELos Cayos Cochinos eran refugio y descanso para los pescadores, ten\u00edan una belleza virgen y eran de todos. Estaban deshabitados la mayor parte del tiempo, salvo tres meses al a\u00f1o, cuando los gar\u00edfunas constru\u00edan refugios estacionales para la temporada de mayor demanda de pescado: la Cuaresma. Los primeros asentamientos gar\u00edfunas alrededor de los Cayos Cochinos comenzaron a echar ra\u00edces desde 1797 y desde entonces aquellas tierras y aquel mar corren por la sangre de esa gente.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EPara Jos\u00e9 y para sus vecinos de Nueva Armenia, hay un cayo en particular que est\u00e1 atado a la historia de la comunidad y a sus ancestros fundadores. Desde el fondo de sus 83 a\u00f1os, Jos\u00e9 recuerda el d\u00eda en que lo vio por primera vez, siendo apenas un adolescente, y una risa se le escapa: lo vio desde el cayuco, rodeado de unas aguas tan transparentes y puras que pens\u00f3 que el fondo marino estaba a un palmo de profundidad, as\u00ed que en un arrebato salt\u00f3 al agua y se hundi\u00f3 completamente hasta tocar con los pies la arena suave del fondo. Emergi\u00f3 en la playa y ante \u00e9l se revelaba, blanca y desnuda, la belleza del cayo Chachahuate.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=1125&ImageId=37243\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"Cayo Menor es uno de los islotes m\u00e1s grandes del archipi\u00e9lago Cayos Cochinos, all\u00ed est\u00e1 la sede de la fundaci\u00f3n Cayos Cochinos que con el discurso de la preservaci\u00f3n del territorio ha intentado despojar a la comunidad Gar\u00edfuna de su tierra. Foto de El Faro: Carlos Barrera\" \/\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cdiv class=\"pict__line block edge--ss_lax edge--ss_rax padd--ss_l0x padd--ss_r0x line--ss_s0b lineh rule--ss_c\"\u003E\u003Cspan class=\"block-inline full-width align-middle lineh__rect tint-back--nake\"\u003E\u003Cspan\u003E\u00a0\u003C\/span\u003E\u003C\/span\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E\u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003ECayo Menor es uno de los islotes m\u00e1s grandes del archipi\u00e9lago Cayos Cochinos, all\u00ed est\u00e1 la sede de la fundaci\u00f3n Cayos Cochinos que con el discurso de la preservaci\u00f3n del territorio ha intentado despojar a la comunidad Gar\u00edfuna de su tierra. Foto de El Faro: Carlos Barrera\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u00a0\u201cSi usted hubiera conocido los cayos en ese tiempo creo que tambi\u00e9n hubiera quedado encantado. Los cayos para m\u00ed han sido el para\u00edso que Dios le dej\u00f3 al hombre. Eso creo que lo voy a llevar hasta mi tumba. Si tuviera la vista, no me estuviera haciendo la entrevista aqu\u00ed, me la estuviera haciendo en los Cayos Cochinos. Los extra\u00f1o bastante, bastante. Si el Padre me escucha, mi mayor deseo es que me restaure la vista para volver\u201d, suplica. Pero quiz\u00e1 es el destino de los para\u00edsos v\u00edrgenes vivir s\u00f3lo en el recuerdo de los viejos que ya no pueden verlos m\u00e1s.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EUn d\u00eda apareci\u00f3 alguien que llam\u00f3 a aquellas islas \u201cm\u00edas\u201d. En la historia oral, que los gar\u00edfunas se cuentan de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, Tiburcio Car\u00edas Andino \u2013el cruel dictador que gobern\u00f3 Honduras durante 17 a\u00f1os, entre 1932 y 1949\u2013 entreg\u00f3 los Cayos Cochinos a un leal sirviente llamado David Griffith, que los pas\u00f3 en herencia a su hijo Jano Griffith: \u201cHombre que no habr\u00e1 otro igual a \u00e9l de bondadoso y muy servicial\u201d, asegura Jos\u00e9.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EPero Jano montaba en c\u00f3lera por el insoportable robo de \u201csus\u201d cocos. Y les impuso a los gar\u00edfunas dos normas: la primera es que no le \u201cmolestaran\u201d sus cocoteros, que no robaran ni sus frutos ni sus hojas. La segunda norma fue que, si bien les autorizaba a construir chozas temporales durante la mejor temporada de pesca, \u00e9stas deb\u00edan ser destruidas pasada la Semana Santa. As\u00ed pasaron tres a\u00f1os, al final de la d\u00e9cada de los 60, construyendo y destruyendo sus propias champas. Hasta que se cansaron de esa faena y un buen d\u00eda dejaron de destruirlas. Entonces Jano se las mand\u00f3 quemar.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EQuiz\u00e1 don Jano no hab\u00eda calado bien a aquellas gentes y no ten\u00eda claridad de con qui\u00e9n se estaba metiendo: desde sus or\u00edgenes, el pueblo gar\u00edfuna no ha dejado de romper grilletes y la historia ense\u00f1a que no es una naci\u00f3n muy dada a doblar la rodilla. Jos\u00e9 y otros pescadores hicieron algo que, por obvio, fue sorpresivo, al menos para Jano, que no habr\u00e1 visto l\u00edo en darle fuego a las chozas de aquellos ind\u00edgenas negros: ellos acudieron a un juez. Y el juez les dio la raz\u00f3n: envi\u00f3 una nota a Jano, haci\u00e9ndole ver que no estaba bien eso de quemarles las chozas a los pescadores. As\u00ed que Jano recul\u00f3, y de sus dos exigencias originales, s\u00f3lo mantuvo la de los cocos.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=1333&ImageId=37247\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"Propiedad privada en Cayo Mayor. Seg\u00fan comentan en la comunidad Gar\u00edfuna, algunos cayos tiene propietarios, empresarios multimillonarios que ven en los cayos un para\u00edso para sus vacaciones. Foto de El Faro: Carlos Barrera\" \/\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cdiv class=\"pict__line block edge--ss_lax edge--ss_rax padd--ss_l0x padd--ss_r0x line--ss_s0b lineh rule--ss_c\"\u003E\u003Cspan class=\"block-inline full-width align-middle lineh__rect tint-back--nake\"\u003E\u003Cspan\u003E\u00a0\u003C\/span\u003E\u003C\/span\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E\u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003EPropiedad privada en Cayo Mayor. Seg\u00fan comentan en la comunidad Gar\u00edfuna, algunos cayos tiene propietarios, empresarios multimillonarios que ven en los cayos un para\u00edso para sus vacaciones. Foto de El Faro: Carlos Barrera\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEntre 1967 y 1969 el Cayo Chachahuate \u2013una medialuna delgada y larga, con algunas decenas de palmeras, que se recorre de punta a punta en 5 minutos\u2013 se comenz\u00f3 a poblar de chozas y algunos pescadores, como Jos\u00e9, se instalaron ah\u00ed de forma permanente. Jos\u00e9 se convirti\u00f3 en el coordinador de la cooperativa de pescadores, cuando la libra de pescado se vend\u00eda a 15 centavos de lempira \u201cDe toda aquella gente, s\u00f3lo yo quedo\u201d, dice Jos\u00e9, descalzo, sin camisa, flaco como un remo, con un pantal\u00f3n que parece tan viejo como \u00e9l, sentado una tarde frente a su champa de Nueva Armenia.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EChachahuate y Nueva Armenia son, desde entonces, una sola comunidad dividida por 19 kil\u00f3metros de mar. Cuando a alguien se le pregunta en tierra firme por las familias que viven en el cayo, suelen zanjar la pregunta con un breve: \u201cSomos los mismos\u201d.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELos gar\u00edfunas sol\u00edan partir su tiempo entre la pesca y la agricultura, sembrando las tierras aleda\u00f1as a la comunidad, nutridas por el delgado r\u00edo Papaloteca: \u201cS\u00f3lo lo que no se sembraba en ella no daba fruto\u201d, dice Jos\u00e9. Pero en 1953, el Estado hondure\u00f1o entreg\u00f3 las tierras ancestrales de los gar\u00edfunas a la Standard Fruit Company, una multinacional gringa que llen\u00f3 aquella zona de banano y dej\u00f3 a la comunidad sin tierra para la agricultura, lo que los empuj\u00f3 a una mayor dependencia\u00a0 del mar. La compa\u00f1\u00eda frutera explot\u00f3 esas parcelas, y cuando se retir\u00f3 las devolvi\u00f3 al Estado, que jam\u00e1s las reintegr\u00f3 a la comunidad gar\u00edfuna. Al d\u00eda de hoy esos territorios est\u00e1n sembrados del nuevo banano, el oro tropical del momento: la palma africana.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEn fin: Jano comenz\u00f3 a concesionar \u201csus\u201d cayos, normalmente a extranjeros que pod\u00edan permitirse el lujo de comprar o arrendar una isla caribe\u00f1a para ellos solos. As\u00ed, aquellos puntitos blancos sobre el Caribe comenzaron a tener el tufo de la propiedad privada.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201cEl concepto que yo tengo es que los cayos son de los hondure\u00f1os, de los negros, de los pescadores. Yo nunca les ocup\u00e9 un muelle a ellos si no me daban autorizaci\u00f3n, porque yo les dec\u00eda a ellos que era lo \u00fanico que yo les respetaba: sus muelles. Una vez me toc\u00f3 ir a sacar una madera, unas yaguas para poder embarrar mi casa en Nueva Armenia y me sali\u00f3 un gringo que de ah\u00ed no pod\u00eda sacarla, \u2018\u00bfy por qu\u00e9?\u2019, le pregunt\u00e9. Y me dice: \u2018\u00a1porque esto es m\u00edo!\u2019 Y yo le respond\u00ed: \u2018\u00bfDesde cu\u00e1ndo ten\u00e9s derecho m\u00e1s que yo, si yo aqu\u00ed nac\u00ed?\u2019\u201d. En ese di\u00e1logo final, sin saberlo, Jos\u00e9 resumi\u00f3 los conflictos y las acechanzas que estaban por venir.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=1333&ImageId=37246\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"Anualmente, miles de turistas visitan el archipi\u00e9lago Cayos Cochinos en el caribe hondure\u00f1a. En uno de los cayos, Cayo Menor, funciona una fundaci\u00f3n encargada del cobro de acceso a los turistas. Foto de El Faro: Carlos Barrera\" \/\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cdiv class=\"pict__line block edge--ss_lax edge--ss_rax padd--ss_l0x padd--ss_r0x line--ss_s0b lineh rule--ss_c\"\u003E\u003Cspan class=\"block-inline full-width align-middle lineh__rect tint-back--nake\"\u003E\u003Cspan\u003E\u00a0\u003C\/span\u003E\u003C\/span\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E\u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003EAnualmente, miles de turistas visitan el archipi\u00e9lago Cayos Cochinos en el caribe hondure\u00f1a. En uno de los cayos, Cayo Menor, funciona una fundaci\u00f3n encargada del cobro de acceso a los turistas. Foto de El Faro: Carlos Barrera\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cstrong\u003E3. La Fundaci\u00f3n\u003C\/strong\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEn 1993, tres embarcaciones llegaron por sorpresa al Cayo Chachahuate. De una de ellas \u2013seguido por un s\u00e9quito de funcionarios y empresarios\u2013 baj\u00f3 el mism\u00edsimo presidente de Honduras: don Rafael Leonardo Callejas (1990-1994), que recorri\u00f3 asombrado aquella islita y departi\u00f3 con sus habitantes, m\u00e1s asombrados a\u00fan, por haber recibido la gracia de semejante presencia.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201cLe ofrecimos la hospitalidad que estuvo a nuestro alcance\u201d, recuerda Jos\u00e9, y durante una hora los pescadores gar\u00edfunas atendieron al mandatario, quien, generoso, les prometi\u00f3 regalarles unas mochilas para los ni\u00f1os. Al irse, recuerda Jos\u00e9, se despidi\u00f3 diciendo: \u201ccompatriotas, yo los envidio por tener un cayo tan bello\u201d. Y se fue.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ENunca m\u00e1s el presidente Callejas visitar\u00eda los Cayos Cochinos. Morir\u00eda 23 a\u00f1os despu\u00e9s en Estados Unidos, donde fue juzgado y condenado por fraude electr\u00f3nico y conspiraci\u00f3n.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELas mochilas no llegaron, pero en mayo de 1994, en los estertores de la presidencia del se\u00f1or Callejas, lo que s\u00ed lleg\u00f3 fue un intento de desalojo. Al parecer la permanencia de los pescadores gar\u00edfunas interfer\u00eda con alg\u00fan plan y el Estado hondure\u00f1o se propuso echar a esa gente del archipi\u00e9lago de Cayos Cochinos. Entonces comenzaron los problemas en serio.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EUna de las primeras disposiciones fue que \u2013en nombre de la conservaci\u00f3n de la flora y fauna\u2013 se prohib\u00eda la pesca con anzuelo y luego se prohibir\u00eda la pesca con chinchorro, que dicho en cristiano equival\u00eda a prohibirles a los gar\u00edfunas pescar. Tambi\u00e9n se les prohibi\u00f3 recoger madera de los dos cayos m\u00e1s grandes, dificult\u00e1ndoles la construcci\u00f3n de sus chozas y tambi\u00e9n recoger le\u00f1a, o capturar los cangrejos con los que se hab\u00edan alimentado durante generaciones.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EAna Mabel, la joven l\u00edder gar\u00edfuna del comit\u00e9 de defensa de la tierra, resume el sentimiento entre los suyos: \u201cCuando has estado por m\u00e1s de 200 a\u00f1os conservando tu casa, \u00bfcre\u00e9s que es justo que yo te diga que tu casa podr\u00eda estar mejor si yo la cuido? Hemos pescado por m\u00e1s de 200 a\u00f1os y ahora nos dicen que eso que hacemos es malo\u201d.\u00a0\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELejos del Caribe, en la ciudad industrial de San Pedro Sula, un grupo de grandes empresarios hondure\u00f1os inscribi\u00f3 justo ese mismo a\u00f1o, el 4 de marzo de 1994, una nueva empresa: Sociedad de Inversiones Ecol\u00f3gicas S.A. (SIEC), cuyo giro comercial aparece descrito as\u00ed en el registro mercantil hondure\u00f1o: \u201cLa finalidad principal de la sociedad ser\u00e1 la adquisici\u00f3n, manejo, utilizaci\u00f3n, conservaci\u00f3n y protecci\u00f3n de zonas de valor ecol\u00f3gico; promoci\u00f3n de giras tur\u00edsticas, eventos, conferencias, seminarios, servicios de gu\u00edas, prestaci\u00f3n de servicios de alimentaci\u00f3n, hospedaje, facilidades log\u00edsticas, arrendamiento de equipos de buceo y submarino, servicios de transporte acu\u00e1tico, terrestre y a\u00e9reo; todo tipo de actividad derivada de operaciones ecotur\u00edsticas; realizaci\u00f3n de planes de manejo de zonas naturales protegidas\u2026\u201d.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EMediante un acuerdo entre SIEC y el Estado hondure\u00f1o se decidi\u00f3 que el archipi\u00e9lago de los Cayos Cochinos deb\u00eda declararse \u00e1rea natural protegida.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EO sea, a la vez que el Gobierno hondure\u00f1o declar\u00f3 los Cayos Cochinos como \u00e1rea natural protegida, apareci\u00f3, con un gran sentido de la oportunidad, una empresa que se dedicar\u00eda a administrar y explotar, precisamente, \u00e1reas naturales protegidas.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ESIEC compr\u00f3 cuatro cayos \u2013incluyendo el segundo m\u00e1s grande\u2013 y una hect\u00e1rea del m\u00e1s grande de todos, que no por gusto lleva por nombre Cayo Mayor. Y ese mismo a\u00f1o se crea la Fundaci\u00f3n, cuyo nombre legal es HCRF, o sea la Fundaci\u00f3n Hondure\u00f1a para los Arrecifes Coralinos, por sus siglas en ingl\u00e9s \u2013tiene siglas en ingl\u00e9s\u2013, cuya funci\u00f3n ser\u00eda establecer los lineamientos con los que se decidir\u00eda c\u00f3mo usar y c\u00f3mo cuidar los 15 cayos que forman el archipi\u00e9lago, incluyendo Chachahuate. Se estableci\u00f3 adem\u00e1s que el presidente de SIEC ser\u00eda el presidente de la Fundaci\u00f3n.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ESiempre en 1994, el Estado hondure\u00f1o y la Fundaci\u00f3n firmaron un acuerdo con el Instituto Smithsoniano de Investigaciones Tropicales para instalar una \u201cestaci\u00f3n cient\u00edfica\u201d en uno de los cayos de SIEC. Una de las primeras recomendaciones del instituto fue la \u201crelocalizaci\u00f3n\u201d de los habitantes gar\u00edfunas de los cayos.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EUn a\u00f1o despu\u00e9s, en 1995, se inaugur\u00f3 la estaci\u00f3n cient\u00edfica y a la vez se inaugur\u00f3 la base de los guardarecursos y los soldados de la Fuerza Naval en otra de las propiedades de SIEC. Esos guardarecursos y esos soldados son los que patrullan, desde entonces, aquellas aguas a bordo de \u201cla lancha de la Fundaci\u00f3n\u201d, impidiendo que los gar\u00edfunas pesquen donde la Fundaci\u00f3n ha establecido que es prohibido y correteando sus canoas y sus lanchas cuando se acercan a los cayos de SIEC, sobre todo cuando est\u00e1n alquilados para el rodaje de los\u003Cem\u003E realitys\u003C\/em\u003E de los espa\u00f1oles y los italianos.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u00a0\u003Cstrong\u003E4. Hombres tragados por el mar\u003C\/strong\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEl 15 de enero de 1995, un hombre desapareci\u00f3. Domitilio Calix Arz\u00fa sali\u00f3 en su canoa a pescar cerca de los cayos y no volvi\u00f3 m\u00e1s. Unos militares reportaron haber encontrado su cayuco a la deriva, pero a sus familiares les pareci\u00f3 raro que la balsa estuviera seca, con todos los instrumentos de pesca a bordo y un anzuelo con una carnada que todav\u00eda estaba viva. Apenas un mes despu\u00e9s, los soldados de la Fuerza Naval detuvieron a Silvino C\u00f3rdova y a Mariano Lino, dos pescadores gar\u00edfunas de Nueva Armenia, y remolcaron su cayuco, dej\u00e1ndolos varados en el mar a unos 9 kil\u00f3metros de tierra firme.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ESilvinio hoy tiene 60 a\u00f1os y sigue yendo al mar a buscarse la vida. Sentado junto a otros tres veteranos pescadores gar\u00edfunas, va pronunciando a cucharadas lo que le ocurri\u00f3:\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201cEse d\u00eda sal\u00ed con mis compa\u00f1eros en Nueva Armenia hacia los Cayos Cochinos. Cuando la justicia lleg\u00f3 yo estaba buceando sin tanque y se acercaron a mi cayuquero. Cuando salgo del agua, los soldados quieren que me monte a su embarcaci\u00f3n. Yo no me pod\u00eda montar, porque yo ando buscando comida para mis hijos, langostas o caracoles, cualquier cosa. No les hab\u00eda hecho ning\u00fan da\u00f1o a ellos. Como me opuse a montarme, vinieron, amarraron mi cayuco y lo arrastraron y se lo llevaron. Cuando mi compa\u00f1ero vio que yo estaba nadando se tir\u00f3 y quedamos abandonados en altamar. No s\u00e9 por qu\u00e9 me hicieron eso\u201d.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EOtros pecadores los rescataron y los llevaron hasta Chachahuate. De no haber sido rescatados, es posible que Silvinio y Mariano hubieran desaparecido en el mar, como desapareci\u00f3 Domitilio Caliz Arz\u00fa. Silvino jam\u00e1s recuper\u00f3 su cayuco, y ese es un golpe fatal para un pescador que vive de la pesca diaria: un cayuco cuesta unos enormes y lejanos 800 d\u00f3lares.\u00a0\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EDesde entonces, han desaparecido en el mar, sin dejar ning\u00fan rastro, \u201cChangai\u201d Guti\u00e9rrez, Jacinto Garc\u00eda, Alejandro Arz\u00fa, Julio \u201cApiacocos\u201d Flores, Malaqu\u00eda Z\u00fa\u00f1iga, \u201cTutut\u00fa\u201d y Julio \u201cBoa\u201d Arz\u00fa, sin que sus restos hayan sido encontrados jam\u00e1s.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEl m\u00e1s joven de los cuatro pescadores que relata sus andanzas en el mar es Javier Mar\u00edn, de 55 a\u00f1os.\u00a0 Como a otros pescadores, los soldados le decomisaron sus instrumentos de pesca y se los quemaron. Sin que mediara la orden de un juez, ni acta de decomiso alguno y, desde luego, sin que ning\u00fan procedimiento ampare legalmente quemarle sus herramientas de trabajo a nadie.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EA Jes\u00fas Flores \u2013ahora de 63 a\u00f1os\u2013 en 2001, le inutilizaron una mano de un balazo de fusil: \u201cLlegaron los soldados donde nosotros y nos agarran dos tanques y preguntamos: \u2018pero hay otros buceadores que no les has dicho nada\u201d. Entonces sonaron dos balazos. \u201cVino el sangrer\u00edo, la canoa se llen\u00f3 de sangre. Como era alta y gruesa, la canoa desvi\u00f3 el balazo y me peg\u00f3 en el brazo. Mi brazo botaba sangre que daba gusto. No sab\u00eda yo que el cuerpo humano ten\u00eda tanta sangre. Hasta la vez me qued\u00f3 as\u00ed y cuando hace fr\u00edo \u00a1ja! Quisiera cort\u00e1rmelo\u201d. Muestra su brazo, todav\u00eda con metralla dentro, paralizado como una garra. Hoy, Jes\u00fas ya no pesca m\u00e1s. Para ganarse la vida talla gruesos troncos de madera para convertirlos en unos morteros gigantes, donde los gar\u00edfunas aplastan el pl\u00e1tano macho para crear unas sabrosas bolas amarillas a las que llaman machuca.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=3000&ImageId=37244\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"Los dedos de Jes\u00fas Flores quedaron inm\u00f3viles luego de que recibiera un disparo de la Guardia Naval de Honduras, mientras pescaba en la zona donde sus ancestros lo hicieron desde hace d\u00e9cadas. Foto de El Faro: Carlos Barrera\" \/\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cdiv class=\"pict__line block edge--ss_lax edge--ss_rax padd--ss_l0x padd--ss_r0x line--ss_s0b lineh rule--ss_c\"\u003E\u003Cspan class=\"block-inline full-width align-middle lineh__rect tint-back--nake\"\u003E\u003Cspan\u003E\u00a0\u003C\/span\u003E\u003C\/span\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E\u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003ELos dedos de Jes\u00fas Flores quedaron inm\u00f3viles luego de que recibiera un disparo de la Guardia Naval de Honduras, mientras pescaba en la zona donde sus ancestros lo hicieron desde hace d\u00e9cadas. Foto de El Faro: Carlos Barrera\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EUnos d\u00edas despu\u00e9s de haber sido herido de bala, Jes\u00fas Flores present\u00f3 una denuncia ante la sede fiscal de Ceiba, con la ayuda de una instituci\u00f3n que representa los intereses de la comunidad gar\u00edfuna: la Organizaci\u00f3n Fraternal Negra Hondure\u00f1a (OFRANEH). Un mes despu\u00e9s volvieron para darle seguimiento a la denuncia, pero se les inform\u00f3 que el expediente se hab\u00eda \u201cextraviado\u201d. Insistieron un a\u00f1o m\u00e1s y luego otro con los mismos resultados, o sea, ninguno. Entonces, en 2003, OFRANEH recurri\u00f3 a la Comisi\u00f3n Interamericana de Derechos Humanos, denunciando no solo la agresi\u00f3n contra Jes\u00fas Flores, sino tambi\u00e9n el abandono en alta mar de Silvinio y Mariano, la desaparici\u00f3n de Domitilio, el acoso a los pescadores de parte de la Fundaci\u00f3n con el respaldo de militares y las restricciones de pesca, alegando que estas ahogaban las posibilidades de supervivencia de los gar\u00edfunas.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EAl respecto, el Estado de Honduras, respondi\u00f3 que efectivamente los soldados Julio Chavez, Henry Aarhus y Samuel Mej\u00eda hab\u00edan disparado contra Jes\u00fas Flores, pero le ped\u00eda a la Comisi\u00f3n Interamericana que no aceptara el caso, puesto que no se hab\u00edan agotado las instancias locales. En 2003 la fiscal\u00eda gir\u00f3 orden de captura contra los tres soldados y solicit\u00f3 al comandante de la guarnici\u00f3n militar de Ceiba que entregara las armas que portaban el d\u00eda que le dispararon a Jes\u00fas. Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s, en 2007, la Comisi\u00f3n Interamericana pregunt\u00f3 al Estado Hondure\u00f1o por los avances del caso. No hab\u00eda. Ninguno de los soldados hab\u00eda sido capturado. Ninguna de las armas hab\u00eda sido entregada.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ESobre las otras denuncias, dice la Comisi\u00f3n \u003Cspan style=\"text-decoration: underline;\"\u003E\u003Ca href=\"https:\/\/www.cidh.oas.org\/annualrep\/2007sp\/Honduras1118.03sp.htm\"\u003Een su informe\u003C\/a\u003E\u003C\/span\u003E, Honduras simplemente no dijo nada.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ESiempre en 2007, SIEC comenz\u00f3 a alquilar sus cayos para la realizaci\u00f3n del \u003Cem\u003Ereality show\u003C\/em\u003E \u201cSupervivientes\u201d \u2013Su-per-vi-vien-tes\u2013 y desde ese momento, la patrulla marina cuida la limpieza de los planos del show, correteando las molestas barquitas gar\u00edfunas.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELos habitantes de las aldeas costeras Nueva Armenia, Sambo Creek y R\u00edo Esteban enviaron una carta a la Fundaci\u00f3n, pidiendo dos cosas: ser informados del acuerdo econ\u00f3mico que el alquiler de los cayos reporta y ser tomados en cuenta a la hora de decidir c\u00f3mo van a funcionar estas cosas. El representante de la Fundaci\u00f3n en la reuni\u00f3n, el se\u00f1or Adri\u00e1n Oviedo, respondi\u00f3 \u2013palabras m\u00e1s, palabras menos\u2013 que no a ambas peticiones.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEn 2013, la Comisi\u00f3n Interamericana, volvi\u00f3 a elaborar \u003Cspan style=\"text-decoration: underline;\"\u003E\u003Ca href=\"https:\/\/www.oas.org\/es\/cidh\/docs\/anual\/2013\/docs-es\/29.HOAD1063-07ES.pdf\"\u003Eotro informe de seguimiento\u003C\/a\u003E\u003C\/span\u003E, en el que notificaba que en el caso de Jes\u00fas Flores no hab\u00eda ocurrido nada: Honduras segu\u00eda pidiendo que no se admitiera la denuncia porque a\u00fan segu\u00eda investigando el caso, pero los militares segu\u00edan sin ser capturados y las armas sin ser entregadas. Ni una palabra tampoco sobre la desaparici\u00f3n de Domitilio ni sobre el abandono de Silvino y Mariano. Pero OFRANEH incluy\u00f3 m\u00e1s casos en su denuncia: el de un pescador que fue aporreado a patadas por soldados; el de otro al que hirieron de bala en un pie despu\u00e9s que un soldado le metiera dos tiros al motor de su lancha; los decomisos ilegales de cayucos e instrumentos de pesca, entre otras. Todos estos abusos fueron denunciados ante las autoridades hondure\u00f1as, que hicieron lo mismo que en el caso de Jes\u00fas Flores. Por cierto, entre las nuevas denuncias ante la Comisi\u00f3n Interamericana, destaca una amenaza de muerte de otros soldados contra\u2026 Jes\u00fas Flores.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EA Jos\u00e9, el viejo pescador, no le entra en la cabeza el asunto de Supervivientes: \u201cLos \u003Cem\u003Erealities \u003C\/em\u003Esupuestamente es un grupo de artistas, dir\u00eda yo, no s\u00e9 c\u00f3mo puedo decirlo, que se aventuran a vivir a su propio esfuerzo. Es como un concurso, pero es un negocio, porque terminaron alquilando los cayos. Incluso ya nos prohibieron a nosotros agarrar fray (peque\u00f1os pescaditos que sirven como carnada) porque dicen que est\u00e1n fotografiando ah\u00ed\u201d.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EY por lo visto, Jos\u00e9 ha ensayado en su cabeza la \u00fanica respuesta que se le antoja correcta en estos casos: \u201cLes digo yo, d\u00edganle al director de los \u003Cem\u003Erealities\u003C\/em\u003E que, si no quiere ver monos pescando en los cayos, que ponga la c\u00e1mara para otro lado, porque estoy consiguiendo mis pescaditos ahorita\u201d. Y se le queda la cara con una sonrisa justiciera.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=1333&ImageId=37252\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"Las actividades de los ni\u00f1os en Cayo Chachahuate van de jugar a que son pescadores y buzos, a diario practican buceo en las cristalinas aguas del caribe hondure\u00f1o. Foto de El Faro: Carlos Barrera\" \/\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cdiv class=\"pict__line block edge--ss_lax edge--ss_rax padd--ss_l0x padd--ss_r0x line--ss_s0b lineh rule--ss_c\"\u003E\u003Cspan class=\"block-inline full-width align-middle lineh__rect tint-back--nake\"\u003E\u003Cspan\u003E\u00a0\u003C\/span\u003E\u003C\/span\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E\u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003ELas actividades de los ni\u00f1os en Cayo Chachahuate van de jugar a que son pescadores y buzos, a diario practican buceo en las cristalinas aguas del caribe hondure\u00f1o. Foto de El Faro: Carlos Barrera\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp align=\"center\"\u003E* * *\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELos cayos que viven en la memoria de Jos\u00e9 no existen m\u00e1s. Las islitas blancas con sus palmeras y el color turquesa del agua siguen ah\u00ed. Y bajo el agua, las langostas siguen merodeando las grandes rocas submarinas, como Corozo. Las noches son profundas y en su cielo aparece el mismo mapa de estrellas que el viejo pescador admiraba en su juventud. Pero a la vez, algo distinto cubre todas las cosas.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ESon las 9 de la ma\u00f1ana de un d\u00eda de octubre de 2021. Hay unos 90 turistas en Cayo Bola\u00f1o, que han llegado aqu\u00ed en diez lanchas de motor. Algunos de los visitantes han conseguido emborracharse ya y otros est\u00e1n en ello. Van con hieleras atiborradas de cerveza y unos llevan un parlante de medio metro de altura, que emite luces cuando suena su m\u00fasica electr\u00f3nica. Todos buscan un rinc\u00f3n donde fotografiarse lejos de la basura.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEn la arena de Bola\u00f1o, junto a unos enormes caracoles rosados y los restos de coral, se junta una flora peligrosa: botellas de agua, de alcohol, k\u00e9tchup, chile, Gatorade, jugo, gotas para los ojos, champ\u00fa y aceite; latas de cerveza, mascarillas, vasos desechables, bolsas ziploc, un zapato de ni\u00f1o\u2026 y los turistas que sacan la lengua para la foto y hacen sonar en el parlante, a todo lo que da, \u201cMamita rica y apretadita\u201d.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ECada lancha de turistas est\u00e1 obligada a pasar por las oficinas de la Fundaci\u00f3n, en Cayo Menor, desembarcar a sus clientes para que paguen el canon que les da derecho a seguir con el tour, que es de 13 d\u00f3lares para extranjeros y de seis para los hondure\u00f1os. El monto recaudado anualmente es un secreto, o al menos lo es para los habitantes de las aldeas gar\u00edfunas.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EAlgunos de esos turistas ir\u00e1n a almorzar a Chachahuate y ah\u00ed comer\u00e1n pescado frito o sopa, preparados por las mujeres de la isla. De hecho, en su p\u00e1gina web, la Fundaci\u00f3n ofrece, entre otros entretenimientos: \u201cComo actividad alternativa y con un costo adicional se podr\u00e1 organizar una visita a la comunidad de Chachahuate para conocer la cultura gar\u00edfuna\u201d.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=1125&ImageId=37241\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"Cada fin de semana, decenas de lanchas atracan en la playa de arena blanca de Cayo Chachahuate, es la a\u00faltima parada del tour para los turistas que llegan para almorzar y hacer fotograf\u00edas del lugar. Foto de El Faro: Carlos Barrera\" \/\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cdiv class=\"pict__line block edge--ss_lax edge--ss_rax padd--ss_l0x padd--ss_r0x line--ss_s0b lineh rule--ss_c\"\u003E\u003Cspan class=\"block-inline full-width align-middle lineh__rect tint-back--nake\"\u003E\u003Cspan\u003E\u00a0\u003C\/span\u003E\u003C\/span\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E\u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003ECada fin de semana, decenas de lanchas atracan en la playa de arena blanca de Cayo Chachahuate, es la a\u00faltima parada del tour para los turistas que llegan para almorzar y hacer fotograf\u00edas del lugar. Foto de El Faro: Carlos Barrera\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EChachahuate vive sumida en un letargo, una especie de semisue\u00f1o permanente: todo es lento \u2013quiz\u00e1 porque no hay mucho sitio a d\u00f3nde ir con prisa\u2013, mientras no est\u00e1n pescando, los hombres se sientan o se hamacan frente a sus chozas, o se entregan al Tatasc\u00e1n desde temprano; las mujeres rallan cocos para hacer pan o dulces, o fr\u00eden algo en las cocinas de le\u00f1a; los ni\u00f1os recorren la isla en peque\u00f1as turbas, entran y salen del mar hasta que sus madres los llaman o los amenazan siempre a gritos y todos lidian con la presencia permanente e inevitable de las moscas, nubes de moscas a las que nadie presta mucha atenci\u00f3n.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEl ritmo s\u00f3lo se altera cuando se avizora una lancha de turistas acerc\u00e1ndose al cayo. Todo se activa en un parpadear: por la playa corretean hombres y mujeres arreglando mesas, lavando platos, prendiendo fuegos, colocando velitas para espantar las moscas, y los turistas bajar\u00e1n de las lanchas y se sentar\u00e1n en las mesas frente al mar para comer y tomar cervezas. Los ni\u00f1os locales orbitar\u00e1n a los visitantes esperando que les compren golosinas o que les regalen alguna moneda y finalmente las lanchas se ir\u00e1n por donde vinieron y entonces todo volver\u00e1 a apagarse, a funcionar bajo un ritmo vaporoso.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELos turistas no notar\u00e1n que en realidad han estado en una favela: donde no hay agua potable, ni tampoco un servicio de aguas residuales, ni electricidad, ni unidad de salud, ni una escuela. Todos los pisos de todas las casas son de arena, salvo el de la iglesia evang\u00e9lica, que se usa poco porque tampoco hay un pastor que oficie cultos. Casi toda la comunidad usa dos letrinas deplorables rodeadas de basura, donde se apilan montones y montones de papeles usados: el reino absoluto de las moscas. Sol\u00eda haber un k\u00ednder, pero ahora es un lugar desolado en el que parece haber ocurrido una pelea campal contra un hurac\u00e1n: pupitres esquel\u00e9ticos, sin silla y sin mesa; libros infantiles regados por los rincones, descuadernados, arrugados, rotos. Ya no hay quien de clases ah\u00ed y el sal\u00f3n permanece cerrado con candado. Sol\u00eda haber una lancha que recog\u00eda a los ni\u00f1os mayores para llevarlos a la escuela que est\u00e1 en Cayo Mayor: los recog\u00eda muy temprano por la ma\u00f1ana y los devolv\u00eda al mediod\u00eda. Durante la pandemia, la escuela cerr\u00f3 y la lancha dej\u00f3 de llegar. Dos a\u00f1os despu\u00e9s el k\u00ednder sigue sin funcionar y la lancha escolar sin llegar. Pero adem\u00e1s Chachahuate est\u00e1 siendo devorado por el mar: cada a\u00f1o la islita pierde tama\u00f1o y el agua le arrebata un pedazo a alguna casa. De la derrama econ\u00f3mica que deja el turismo o los \u003Cem\u003Erealities\u003C\/em\u003E aqu\u00ed se sabe poco, o nada. Hay quien asegura que alguna vez han regalado alg\u00fan techo o unos barriles para recoger el agua lluvia.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=1333&ImageId=37245\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"La agencias lancheras ofrecen un tour por todos los cayos, la primera estaci\u00f3n es en Cayo Bola\u00f1os que durante a\u00f1os funcion\u00f3 como lugar de descanso para los pescadores Gar\u00edfunas. Foto de El Faro: Carlos Barrera\" \/\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cdiv class=\"pict__line block edge--ss_lax edge--ss_rax padd--ss_l0x padd--ss_r0x line--ss_s0b lineh rule--ss_c\"\u003E\u003Cspan class=\"block-inline full-width align-middle lineh__rect tint-back--nake\"\u003E\u003Cspan\u003E\u00a0\u003C\/span\u003E\u003C\/span\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E\u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003ELa agencias lancheras ofrecen un tour por todos los cayos, la primera estaci\u00f3n es en Cayo Bola\u00f1os que durante a\u00f1os funcion\u00f3 como lugar de descanso para los pescadores Gar\u00edfunas. Foto de El Faro: Carlos Barrera\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp align=\"center\"\u003E***\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEl 11 de marzo de 2019, los l\u00edderes gar\u00edfunas que abanderaron el boicot a la filmaci\u00f3n del \u003Cem\u003Ereality\u003C\/em\u003E de italianos en Cayo Palomo, asistieron a la amabil\u00edsima invitaci\u00f3n que les hizo el comandante del Primer Batall\u00f3n de Infanter\u00eda Marina para discutir el asunto. Desde luego, la invitaci\u00f3n tuvo lugar en la guarnici\u00f3n militar de Ceiba.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EAl evento asisti\u00f3 Dina, presidenta del patronato de Nueva Armenia; Ana Mabel, presidenta del comit\u00e9 de protecci\u00f3n de la tierra y Eduard, l\u00edder de la asociaci\u00f3n de pescadores. Y en el cuartel los esperaba el capit\u00e1n de fragata, Henry Geovanny Matamoros, que hac\u00eda las veces de anfitri\u00f3n y dos se\u00f1ores que asistieron en representaci\u00f3n de la Fundaci\u00f3n.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EUno de esos se\u00f1ores es Enrique Morales Alegr\u00eda, miembro de la elite econ\u00f3mica hondure\u00f1a, con inversiones en el sector energ\u00e9tico, hotelero y de construcci\u00f3n. Es inversionista en dos empresas generadoras de electricidad: Compa\u00f1\u00eda Hidroel\u00e9ctrica Cuyamel y Energ\u00eda y Vapor. Est\u00e1 relacionado con otras empresas inmobiliarias y hoteleras como Desarrollos Cholome\u00f1os, Inmobiliaria Novoa, Nueva Sociedad Hotelera e Inversiones Para\u00edso.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=1333&ImageId=37253\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"La comunidad Gar\u00edfuna de los Cayos Cochinos est\u00e1 asentada en Chachahuate, en el lugar los ni\u00f1os juegan todo el d\u00eda debido al abandono de la escuela por parte del estado hondure\u00f1o. Foto de El Faro: Carlos Barrera\" \/\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cdiv class=\"pict__line block edge--ss_lax edge--ss_rax padd--ss_l0x padd--ss_r0x line--ss_s0b lineh rule--ss_c\"\u003E\u003Cspan class=\"block-inline full-width align-middle lineh__rect tint-back--nake\"\u003E\u003Cspan\u003E\u00a0\u003C\/span\u003E\u003C\/span\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E\u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003ELa comunidad Gar\u00edfuna de los Cayos Cochinos est\u00e1 asentada en Chachahuate, en el lugar los ni\u00f1os juegan todo el d\u00eda debido al abandono de la escuela por parte del estado hondure\u00f1o. Foto de El Faro: Carlos Barrera\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEl otro se\u00f1or es Vicente de Jes\u00fas Carri\u00f3n Amaya, quien es el representante legal de la sociedad mercantil Tiendas Carri\u00f3n. La empresa est\u00e1 catalogada por la Administraci\u00f3n de Renta de Honduras como una de las grandes contribuyentes de San Pedro Sula. Es tambi\u00e9n inversionista en el negocio de bienes ra\u00edces con la Inmobiliaria Francis.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ESeg\u00fan el registro de comercio, ambos son directivos de SIEC: Morales Alegr\u00eda es el presidente de la empresa \u2013y por tanto presidente de la Fundaci\u00f3n\u2013 y Carri\u00f3n Amaya, el cuarto vocal. Sin embargo, ambos est\u00e1n lejos de ser los principales accionistas de SIEC, cuyo valor es de 90 millones de lempiras (3.7 millones de d\u00f3lares). Ambos tienen acciones por valor de 700,000 lempiras cada uno (unos 28,500 d\u00f3lares). Pero en SIEC tambi\u00e9n participan otras corporaciones, como el Banco Davivienda, la Compa\u00f1\u00eda Azucarera Hondure\u00f1a, pero sobre todo, Fundaci\u00f3n Azteca, la entidad ben\u00e9fica creada con el capital de Grupo Salinas, propiedad del magnate mexicano Ricardo Salinas Pliego, que en Honduras posee Banco Azteca, las tiendas Elektra; la marca de motocicletas It\u00e1lika y TV Azteca. El consorcio de origen mexicano es el due\u00f1o del 85.7% de las acciones de SIEC, que representan los m\u00e1s de 77 millones de lempiras invertidos (3.1 millones de d\u00f3lares).\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EFrente a ellos, Dina, que vende pescado y cultiva la tierra; Ana Mabel, una ex inspectora de la Polic\u00eda hondure\u00f1a, que renunci\u00f3 a la corporaci\u00f3n cuando sospech\u00f3 que sus jefes ten\u00edan acuerdos mafiosos con la Mara Salvatrucha-13 y que ahora sobrevive gracias a una peque\u00f1a tienda de inciensos, esencias arom\u00e1ticas y polvos m\u00e1gicos. Y Eduard, un pescador que regres\u00f3 a Honduras en 2018, luego de intentar migrar hacia los Estados Unidos sin papeles.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EUna de las exigencias de Eduard, como l\u00edder de pescadores, era que si al filmar los \u003Cem\u003Erealities\u003C\/em\u003E se imped\u00eda pescar, que se indemnizara a los pescadores con 300 lempiras diarios (12 d\u00f3lares) mientras durara el rodaje. \u201cEn la reuni\u00f3n me dijeron que lo que estaba cometiendo yo era un delito de extorsi\u00f3n y que pod\u00eda ir preso por eso\u201d, recuerda Eduard.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EDe entrada, a la comisi\u00f3n gar\u00edfuna le qued\u00f3 claro que aquella no era una reuni\u00f3n para negociar nada: \u201cDon Enrique dijo que \u00e9ramos unos ni\u00f1os tontos y malcriados. \u00c9l nos dijo que \u00e9l desde joven est\u00e1 dispuesto a romper las rocas que se le pongan delante, que si a \u00e9l una roca le obstaculiza el camino, \u00e9l la dinamita. Luego se puso a hablar del secuestro de un familiar y que \u00e9l mat\u00f3 a los secuestradores y a la familia de los secuestradores. Enfrente de los militares lo dijo, enfrente de todos. Luego Vicente Carri\u00f3n empez\u00f3 a hablar de c\u00f3mo fue que se empezaron a hacer due\u00f1os de las islas. Dijo que eran de don Roberto Griffith y que empezaron a ser amigos y que \u00e9l le llevaba botellas de vino, de ron y de tequila caros y que as\u00ed, por la amistad, se las iba vendiendo a precio de gallo muerto. Fue bien feo. Los militares estaban ah\u00ed a la par de la Fundaci\u00f3n\u201d, recuerda Eduard.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EAl salir de la reuni\u00f3n, Ana Mabel y \u00e9l, los dos m\u00e1s j\u00f3venes de la delegaci\u00f3n, hicieron an\u00e1lisis de lo ocurrido: \u201cLe dije a Mabel: si nos echamos para atr\u00e1s van a saber que tenemos miedo y que el juego de intimidaci\u00f3n les est\u00e1 resultando\u201d, recuerda Eduard y cerr\u00f3 con una frase que Mabel y \u00e9l repiten como un mantra: \u201cPara morir nacemos\u201d. Al d\u00eda siguiente encabezaron otra protesta p\u00fablica contra la Fundaci\u00f3n.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEduard sol\u00eda vivir en Nueva Armenia al lado de uno de los brazos del r\u00edo Papaloteca, cuya corriente aprovechan los pescadores gar\u00edfunas para llegar al mar. Cerca de cuatro meses despu\u00e9s de la reuni\u00f3n en la guarnici\u00f3n militar de Ceiba, una lancha entr\u00f3 a Nueva Armenia de noche, r\u00edo arriba, y de ella bajaron tres hombres vestidos de negro. Para aquel pueblo de pescadores, las 10:30 de la noche es ya noche cerrada: \u201cCuando miro que se bajan tres personas yo me agacho y salgo de la casa, no esper\u00e9 a que preguntaran por m\u00ed. Pude ver que andaban de negro y andaban algo en las manos, como fusiles\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ECuando Eduard regres\u00f3 a su casa en la ma\u00f1ana, la puerta hab\u00eda sido forzada.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EDecidi\u00f3 no hacer esc\u00e1ndalo para no espantar a su madre, que viv\u00eda con padecimientos del coraz\u00f3n y rogando a su hijo que abandonara la lucha, pues ella entend\u00eda c\u00f3mo funciona el mundo y qu\u00e9 es lo que suele pasar a los muchachos pobres, ind\u00edgenas y negros, cuando miran a los ojos a poderes que exceden su tama\u00f1o. Pero Eduard era joven e inamovible.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ETiempo despu\u00e9s, Ana Mabel y \u00e9l observaron que desde el Cayo Menor \u2013sede de la Fundaci\u00f3n\u2013 se elevaba una columna de humo. Las mismas normas impuestas por la Fundaci\u00f3n para la conservaci\u00f3n del archipi\u00e9lago proh\u00edben cualquier quema de \u00e1rboles o maleza. As\u00ed que se embarcaron y se dirigieron al cayo, para descubrir que se le hab\u00eda prendido fuego a una parcela, incumpliendo las mismas normas por las que los nativos son sancionados. Filmaron videos y los subieron a internet. Desde luego, se presentaron los militares, blandiendo sus uniformes y acus\u00e1ndolos de estar invadiendo propiedad privada.\u00a0\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EY Eduard sigui\u00f3 haciendo preguntas inc\u00f3modas: \u201cYo pregunt\u00e9 \u00bfpor qu\u00e9 tienen a los militares cuidando un \u00e1rea privada? Si es privada deber\u00edan tener sus propios guardias privados\u201d.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EAna Mabel y \u00e9l interpusieron una demanda contra la Fundaci\u00f3n ante la Fiscal\u00eda y se pasearon por las televisoras locales denunciando la destrucci\u00f3n del medio ambiente y exponiendo al p\u00fablico los videos grabados.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEntonces volvieron los hombres de negro a visitar su casa. Pero para entonces algo hab\u00eda cambiado: la pareja de Eduard estaba en avanzado estado de embarazo.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201cEsta vez eran ya cinco hombres. Se hab\u00eda ido la luz en la comunidad y cuando eso pasa se pierde la se\u00f1al de tel\u00e9fono. Ten\u00edamos mucha calor y cuando abro la puerta veo la sombra de la lancha y regreso y le digo a mi mujer, \u2018no hag\u00e1s ruidos, hay una lancha con personas y esta gente viene por m\u00ed\u2019. Salimos agachados, fuimos donde un amigo que nos brind\u00f3 ayuda. Llam\u00e9 a Mabel. Cuando llegamos, mi casa estaba abierta, la hab\u00edan roto de nuevo\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEl 8 de septiembre de 2021, Eduard Onasis Garc\u00eda Arz\u00fa, a sus 29 a\u00f1os, y su compa\u00f1era embarazada dejaron su aldea en el Caribe hondure\u00f1o, dejaron su casa y su laguna, su mar y sus cayos blancos. Su pa\u00eds. Y huyeron hacia el norte.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EIntent\u00e9 contactar al presidente de la Fundaci\u00f3n, don Enrique Morales Alegr\u00eda, hasta que finalmente di con una amable secretaria, en las oficinas de Inversiones Para\u00edso, que me asegur\u00f3 que hab\u00eda dejado una nota en el escritorio del empresario y que seguramente \u00e9l me contactar\u00eda. No ocurri\u00f3. Lo mismo pas\u00f3 con Fundaci\u00f3n Azteca Honduras y Fundaci\u00f3n Azteca M\u00e9xico, a quienes se escribieron correos comentando la situaci\u00f3n. Tambi\u00e9n me puse en contacto con el teniente Jos\u00e9 Coello, vocero del ej\u00e9rcito hondure\u00f1o, quien respondi\u00f3 que \u201ccon mucho gusto\u201d, conceder\u00eda una entrevista. Esa fue la \u00faltima vez que respondi\u00f3 un mensaje o una llamada.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EA finales de octubre de 2021, Eduard, el l\u00edder guerrero de los pescadores de Nueva Armenia, mendigaba en el parque central de una ciudad mexicana \u2013cuyo nombre no ser\u00e1 escrito en esta historia\u2013 para juntar los pesos necesarios y pagar una habitaci\u00f3n en una cuarter\u00eda. Su mujer pasaba ya los ocho meses de embarazo. Cuando consegu\u00edan el dinero necesario, dorm\u00edan en una cama y lavaban su ropa en un ba\u00f1o. Cuando no, dorm\u00edan en las gradas del parque, alertas, espantando el fr\u00edo, pensando en una remota aldea de pescadores frente al mar Caribe.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ESu hijo naci\u00f3 un mes despu\u00e9s.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cstrong\u003E5. \u201cPara morir nacemos\u201d\u003C\/strong\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEscrib\u00ed al productor ejecutivo de Supervivientes, H\u00e9ctor Guti\u00e9rrez, a Bulldog TV, la casa productora del reality y a Telecinco, el canal espa\u00f1ol que lo transmite, explicando los conflictos que suscitan sus rodajes. El se\u00f1or Guiti\u00e9rrez contest\u00f3 un correo diciendo que ten\u00eda que hacer unas consultas, puesto que no estaba autorizado a brindar entrevistas que no fueran para \u201cla promoci\u00f3n de nuestro reality show\u201d. Sin embargo, asegur\u00f3 que \u00e9l lidera la producci\u00f3n de Supervivientes desde 2007 y que de primera mano puede dar fe de que existe una comunicaci\u00f3n \u201cmuy estrecha\u201d con las comunidades locales \u201cbuscando siempre mejorar su h\u00e1bitat y su calidad de vida\u201d. Dijo desconocer los se\u00f1alamientos que han hecho los l\u00edderes gar\u00edfunas ante la CIDH y que en todo caso, era la Fundaci\u00f3n quien deb\u00eda responder por ellos y se ofreci\u00f3 a ponerme en contacto directo con los representantes de esa instituci\u00f3n. Envi\u00e9 un correo pidiendo sus oficios para contactar a don Enrique Morales Alegr\u00eda y anexando un cuestionario con 5 preguntas. Varios meses despu\u00e9s sigue sin llegar ninguna respuesta.\u00a0\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EAna Mabel teme que la Fundaci\u00f3n instale un hotel y un restaurante en el Cayo Menor: \u201cSi ponen un restaurante nos quiebran, ya nadie vendr\u00eda a comer a Chachahuate. A veces llegar\u00edan turistas para ver a los negros bailando punta\u2026 y lo peor es que vamos a tener que bailar. Por hambre\u201d, dice, resignada.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=1333&ImageId=37250\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"Mabel Robledo lidera el comit\u00e9 de defensa de la tierra, se encarga de organizar a la comunidad de Nueva Armenia en actividades para el desarrollo de la comunidad. Foto de El Faro: Carlos Barrera\" \/\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cdiv class=\"pict__line block edge--ss_lax edge--ss_rax padd--ss_l0x padd--ss_r0x line--ss_s0b lineh rule--ss_c\"\u003E\u003Cspan class=\"block-inline full-width align-middle lineh__rect tint-back--nake\"\u003E\u003Cspan\u003E\u00a0\u003C\/span\u003E\u003C\/span\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E\u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003EMabel Robledo lidera el comit\u00e9 de defensa de la tierra, se encarga de organizar a la comunidad de Nueva Armenia en actividades para el desarrollo de la comunidad. Foto de El Faro: Carlos Barrera\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EA finales del a\u00f1o pasado, su hija tuvo un sue\u00f1o: vio a dos hombres en la habitaci\u00f3n de su madre y cuando la ni\u00f1a les pregunt\u00f3 por Mabel los hombres le dec\u00edan que su mam\u00e1 estaba muerta.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELa \u00faltima amenaza a Ana Mabel, lleg\u00f3 de parte de una familia, los Sevilla: personajes con una extendida reputaci\u00f3n de gente de cuidado. Ana Mabel ha denunciado la extracci\u00f3n de arena del r\u00edo Papaloteca, que atraviesa Nueva Armenia. Como al r\u00edo le est\u00e1n robando su cuenca, suele desbordarse con las lluvias y entre m\u00e1s se extrae arena, son peores los efectos para la gente de la comunidad. Los Sevilla tienen intereses en las tierras que circundan el r\u00edo Papaloteca.\u00a0\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201cMira negra, segi jodiendo con mi hermano andoni Sevilla, ya sabemos k vos andas moviendo lo de nuestras tierras de armenia. Yev\u00e1tela suave con nosotros. Ya te tenemos chekiada, negra culera deja de andar moviendo ese caso de la tierra ya le mandaron un papel a jose armando no jodas con nosotros sabes k onda con la familia Sevilla\u2026 segui jodiendo con nosotros y te bamos a mandar a pelar (Sic)\u201d. Escribi\u00f3 por mensaje de Facebook un se\u00f1or llamado Olvin Sevilla.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EAna Mabel cada vez atiende menos su puesto de esencias y sigue batallando para graduarse como abogada, luchando contra una decena de materias que la separan de su t\u00edtulo en leyes. Sue\u00f1a con ser la abogada de su comunidad.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEn febrero de 2022 Nueva Armenia la eligi\u00f3 como su presidenta, su jefa guerrera.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EAcaba de recibir tambi\u00e9n una oferta de asilo desde un pa\u00eds que no ser\u00e1 mencionado. Y Ana Mabel se debate dolorosamente entre los caminos que tiene frente a ella. Normalmente, cuando se le hace ver el riesgo real que corre, echa mano del mismo triste mantra que alguna vez utiliz\u00f3 Eduard: \u201cPara morir nacemos\u201d.\u00a0\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp style=\"text-align: right;\"\u003E*Con informaci\u00f3n de Jimmy Alvarado\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u00a0\u003C\/p\u003E"}