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Plática con Jon Cortina, director de
Pro Búsqueda
"Yo no gritaría hagan santo al Papa ya"
La comisión atómica de Canadá y la NASA han
utilizado uno de sus inventos; es físico, jesuita y creó
una organización que se dedica a buscar a niños raptados
durante la guerra. Las medias tintas no van con Jon Cortina, ni
siquiera si éstas vienen de Karol Wojtila, y no tiene ningún
problema en dejar de lado la diplomacia eclesial para pronunciar
-con todas las letras- aquellos puntos en los que disiente de la
jerarquía católica. Fuma con avidez antes de la entrevista
y deja su pinta de hombre rudo para reconocer "puede que suene
a pendejada, pero estas cosillas de entrevistas aún me ponen
nervioso".
Por Carlos Martínez y Daniel Valencia. Fotos: Walter Sotomayor
cartas@elfaro.net
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¿Cómo ha vivido usted estos días de transición
en la iglesia católica?
He vivido con asombro las cosas que están ocurriendo. Con asombro
porque, aunque es cierto que el Papa ha tenido muchas virtudes, creo que
se ha manipulado a la gente, porque una cosa es que el pueblo sea sensible
y otra cosa es que le induzcan sensiblerías y creo que se han aprovechado
de las sensiblerías para presentar la imagen de un hombre que ha
hecho cosas buenas, pero que como todo ser humano también tiene
varios defectos.
El mismo Romero tuvo sus problemas con el Papa. Si tu lees el diario
de Monseñor Romero leerás problemas con el Papa. Ahora en
la prensa leí que nunca tuvo problemas con el Papa. Deberían
preguntarle a María López Vigil que lo encontró caminando
en Madrid y Romero le contó que venía muy triste porque
el Papa le había acusado de ser el responsable de la situación
del país.
¿Por lo visto no sería usted de los que en la Plaza
de San Pedro gritan "háganlo santo ya"?
No, yo no gritaría "háganlo santo ya". Diría
que se siga el proceso, como en todos los casos, y que se le haga santo
cuando todas las constataciones estén dadas. El Vaticano dice que
Romero es mártir y hasta Ratzinger dice que fue ortodoxo en su
doctrina. Si no tiene fallos y es mártir eso quiere decir que es
santo. ¿Por qué no aceleran el proceso? Hay muchos intereses
entre algunos cardenales que ven en la canonización de Romero una
crítica a las posiciones que ellos han tenido. Esas cosas para
alguna gente son intolerables.
¿Cree que Romero amerita más la santidad que el Papa?
Los grados de santidad son difíciles de medir jajajaja. Y diría
que Monseñor Romero fue un hombre que fue muy fiel a Dios y que
hizo en todo momento lo que él creía que Dios le pedía.
Y en eso Romero es santo, del Papa posiblemente se puede decir algo semejante:
que actuó siempre como él creía que Dios le pedía,
también puede ser santo, pero cumplamos las mismas normas que la
iglesia ha establecido para canonizar a una persona.
Como sacerdote, ¿usted se sintió representado por Juan
Pablo II?
Acepto sus palabras y representan la iglesia en la que yo creo y es posible
que algunas de las palabras de Juan Pablo no hayan sido escuchadas por
esta iglesia. Cuando ha nombrado a ciertos obispos tampoco él ha
seguido sus propias palabras. Si creo que Juan Pablo es un hombre con
mucho mérito, pero que ha tenido los fallos que ha podido tener
cualquier otra persona.
No es frecuente que en la Iglesia haya gente dispuesta a cuestionar
o a disentir, al menos en público, de las autoridades eclesiales.
Diría que hay una falsa idea sobre qué es el magisterio
de la Iglesia. Tenemos el magisterio de la iglesia ordinario, donde puede
haber fallos y cosas donde no se sea tan correcto, incluso falta de conocimiento
científico en algún tema concreto.
En general, cuando el Papa habla de alguna cosa, procura enterarse para
saber qué va a decir, pero es posible que no sepa todo lo que va
a decir, no sé cómo explicarme, que no haya tenido la suficiente
capacidad, o el suficiente tiempo, o el suficiente asesoramiento para
que le digan la verdad sobre algún punto, y ahí el magisterio
del Papa no es infalible, puede haber una equivocación.
¿Usted está consciente que esto suena fuerte viniendo
de un cura?
No sé si suena fuerte, creo que es así.
¿Cuáles fueron los principales aciertos del pontificado
de Karol Wojtila?
Ha sido un luchador por lo que él ha creído que deben ser
las cosas, pero ha sido un luchador que siempre ha tenido toda su formación
y toda su vida y toda su experiencia en Polonia. Lo que no entiendo es
cómo, cuando matan a Monseñor Romero, aquí ya llevábamos
un listado grande de curas y religiosas asesinados, ¡No se ha dicho
ninguna palabra de condena! Se ha dicho "no estamos de acuerdo",
pero esos son actos que merecen una excomunión. No ha habido nada
de eso contra todos los que mataron sacerdotes, religiosas e incluso a
un obispo.
¿Falta de radicalidad?
Sí, falta de radicalidad. Y las cosas buenas que ha hecho Karol
Wojtila, pues todo el acercamiento a la juventud. Lo que preguntaría
es ¿por qué no se han cumplido todas las cosas que dijo
Juan Pablo? ¿Por qué cardenales y obispos no han cumplido
todas las cosas que dijo en sus escritos? Cartas pastorales, algunas de
ellas son fuertísimas. Él condena el marxismo pero condena
el capitalismo también, con la misma fuerza y hablamos solo de
la condena del marxismo no de la condena del capitalismo. Él condena
en más ocasiones el marxismo pero condena el capitalismo también.
El se ha opuesto a las guerras.
A mí me pareció un insulto que habiéndose opuesto
a las guerras, que el Sr. Bush estuviese en primera fila en el funeral
del Papa. Cuando el Papa quiso haber ido a Irak para ponerse como un escudo
viviente para que no bombardeasen Bagdad, no se le permitió ir
a Irak. Él quiso ir a Irak para, estando ahí, detener la
guerra y le recomendaron que no fuera.
¿Qué se dejó de hacer?
Si el Papa cree que los obispo deben ser como él lo enuncia en
su carta, ¿por qué ha nombrado obispos que no son como él
mismo dice que deben ser? Algunos obispos que ha nombrado están
muy lejos de la imagen y figura del obispo que él presenta. ¿Por
qué se ha tratado de tamizar tanto lo que Monseñor Romero
ha hecho? ¿Y porqué no ha habido una mayor aceptación
de lo que Monseñor Romero había dicho y hecho en su vida?
Creo que Monseñor Romero es una figura, un hombre excepcional que
no se le ha dado el reconocimiento por parte de la jerarquía eclesiástica,
el reconocimiento que se le debería haber dado. Hay que pensar
que en el funeral de Monseñor Romero sólo estaba Monseñor
Rivera, el resto de los obispos salvadoreños no estuvieron, tampoco
estuvo el Nuncio.
Hay ciertos puntos que son intocables. Defender a los pobres es intocable
y vemos en este país que defender a los pobres ha sido causa de
muchas muertes, entonces creo que tendría que haber habido una
postura muchísimo más clara, muchísimo más
contundente por parte de la Iglesia.
Defender a los pobres es susceptible, en la práctica, a muchas
interpretaciones. Para unos la respuesta puede ser la Teología
de la Liberación y para otros la campaña de "libras
de amor".
No se cuál es la campaña de "libras de amor" exactamente.
Ahora la campaña de los 15 dólares por familia, me parece
absurda, me parece una burla, porque 15 dólares para una familia
pobre son cincuenta centavos al día. Una familia de 8 personas,
son 6 centavos por persona, entre tres tiempos de comida son 2 tiempos
de 3 centavos y un tiempo de 2 centavos. Entonces me parece un insulto
decir que es la gran campaña a favor de los pobres.
Alguna vez usted se ha preguntado "¿y si yo fuera Papa?"
No, nunca me lo he preguntado ni deseado. Primero porque no me siento
capaz de serlo y segundo porque no creo que tenga la formación
para serlo y no creo que tenga la virtud, en el sentido religioso, para
serlo.
Hay temas que han sido bien polémicos, así como el de
la teología de la liberación. Por ejemplo, que la homosexualidad
es un enfermedad, que uso de condones es una practica inmoral, que las
mujeres no pueden ser sacerdotes, etc. Usted es un sacerdote católico,
¿qué piensa sobre estas cosas?
Bueno, no me atrevería a hablar de la homosexualidad como una enfermedad
porque no tengo el suficiente conocimiento para decir que es una enfermedad,
entonces abstengo mi opinión. En cuanto al sacerdocio de las mujeres,
bueno, es un de los tabú que existe en la Iglesia, es posible que
cambie con el tiempo realmente no me preocupa demasiado, o sea no encuentro
que sea ley divina.
¿Condones?
Mira, diría que las relaciones sexuales se van a seguir teniendo
tengan condones o no los tengan. Creo que muchas veces lo que ocurre es
que se dicen ciertas cosas desde Roma y se desconocen los problemas que
ocurren en África y en América Latina. Lo que haría,
antes de que nos podamos pronunciar en estas cosas, sería invitar
a algunos jerarcas, hay que pasarse unos cuantos días con los pobres,
unos 6 meses viviendo con los pobres, viviendo con los tres centavos,
en casas llenas de ratones y cucarachas; que viesen a los niños
en las pepenas de basura, que viesen todas estas cosas a ver si les cambia
un poquito la percepción de la realidad del mundo.
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¿A la Iglesia le hace falta vivir en pobreza?
Sí. Nos hace falta vivir en pobreza, nos hace falta hacer nuestra
la causa de los pobres. Esto significa defender los derechos de los pobres,
como el caso de las hermanitas Serrano y de los niños desaparecidos
en general. Recuerdo cuando secuestran al niño Andrés Suster,
todos andábamos con aquel listón, pidiendo que se devolviese
al niño Suster, yo también, creo que fue una barbaridad
eso que se hizo y estoy absolutamente en contra de aquello, la Asamblea
se pronunció y pidió que se devolviera al niño Suster
¿Por qué no se pronuncia ahora la Asamblea diciendo que
se devuelva a los niños que desaparecieron en la guerra? ¿Es
que hay dos tipos de ciudadanos en este país?
¿A su juicio, quien no asume estas cuestiones con radicalidad
es menos cristiano?
Si tu le dijeras a algunos de los cardenales de Roma que viniesen a vivir
seis meses en una champa, te dirían que no pueden. ¿Cómo
van a estar viviendo con ese calor en el día y ese frío
en la noche, viviendo en esa suciedad y sin agua, viviendo sin luz eléctrica?
entonces si tu no puedes ¿Por qué el otro va a poder?
Juan Pablo II no fue precisamente un admirador de la Teología
de Liberación...
Habría que ver por qué se ha condenado la Teología
de la Liberación. Dicen que es marxista en sus orígenes.
Diría que es posible que usen en algún momento la metodología
marxista, pero en el laboratorio uso la metodología que me dará
mejor imagen del fenómeno que estoy estudiando. Si usando aportes
de la metodología marxista una mejor consigues una imagen de la
sociedad en la que vives, ¿por qué no vas a usarlo si la
imagen que da es real?
De usted se dice que durante la guerra tenía un contacto directo
con la alta comandancia de las FPL ¿es cierto?
Con la comandancia de las FPL hay muchísima gente que ha tenido
contacto directo. Una cosa es tener contacto y otra cosa es colaborar.
¿Colaboró?
Sí los conocía, porque les conocía desde antes que
fueran de la comandancia de las FPL. Los conocí como personas,
que en los años 70, andaban en movimientos campesinos, después
los vi como gente que estaba involucrada directamente en la guerra. En
la guerra puedo decir que hice trabajo humanitario. Pero no hice trabajo
militar nunca.
¿Padre, usted conspiró?
Una conspiración directa nunca la tuve. Que en un momento dado
me pudiesen preguntar a mí
bueno, ¿qué es mejor
para hacer un tatú? Las cosas así de cajón. Y a mí
me daba mucho miedo cuando me decían estas cosas, que iban hacer
un tatú, para un hospital por ejemplo, me daba mucho miedo porque
sentía que los campesinos sabían mucho más que yo.
Sin hacer números y constatar resistencias a mí me daba
mucho miedo opinar, y no lo hice. En un momento para un hospital sí
colaboré.
¿La violencia es ilegítima en todas las circunstancia
y en todas las partes?
La violencia no es buena.
¿Y es condenable siempre, venga de quien venga?
Lo que pasa es que tenemos que ver cuál es la primera violencia.
L primera violencia es la que es condenable, cualquier violencia después
genera violencia y es una espiral. La segunda puede ser una defensa, aunque
sí es violencia y por lo tanto es también condenable.
¿A lo que voy es si a usted le pareció alguna vez legítima
la violencia de parte de la guerrilla?
No, legítima no me pareció, me pareció comprensible,
me pareció que era una forma que tenían de defenderse y
que algunas veces se extralimitaron, pero que era algo que surgió
como resultado de la primera violencia.
¿Sería una venganza justa?
Vamos a ver. Diría que es auto defensa. Si te llegan a acatar te
vas a defender y si te quieren robar te vas a defender con lo que tengas.
¿Y lo de poner la otra mejilla?
¡La gente no puede decir 'ya me mataron a un hijo, tengan este otro,
mátenmelo también! Ese primer acto de matarte a un hijo
o el hecho de que se te muera un muchachito de hambre es la primera violencia.
El hecho de que no haya justicia para los pobres esa es la primera violencia.
Cuando mataron a los jesuitas mi sentimiento fue ese: el de estar aplastado
por una situación de injusticia donde era claro que nadie iba a
hacer nada. Me sentí....
¿Violento?
Mmmm. No, porque el trabajo mío no consistía en usar las
armas sino en acompañar a esta gente.
¿Estuvo tentado por la opción de la violencia?
Sin con eso te refieres a tomar las armas, pues no.
¿Nunca ha disparado padre?
Fuera de la guerra sí. Luego de los Acuerdos de Paz fui a tirar
al blanco con un fusil de guerra, pero nunca como una acción violenta
para matar a alguien, es más, creo que sería incapaz de
hacerlo.
¿Qué tan cierto es que, en medio de la guerra, usted
llegó a tener discrepancias con los jesuitas intelectuales de la
UCA, como Ellacuría, en la medida en que los consideraba burgueses?
Burgueses no. Lo que hubiera deseado es que hubieran acompañado
más a la gente. Creo que el trabajo más importante que teníamos
nosotros en aquel momento era acompañar a la gente. Por eso pedí
que me permitieran acompañar a la población civil.
¿La Compañía de Jesús estuvo siempre de
acuerdo con usted?
Los jesuitas que yo supe, pues sí. Otros quién sabe.
Se le menciona a usted como una persona de izquierda, incluso entre
los jesuitas.
No estoy de acuerdo. Se dice eso porque he tendido más contacto
con la gente. Creo que Jon Sobrino, en sus escritos, es muy duro y se
podría decir que tiene un pensamiento de izquierda muy claro, que
aún así no llamaría un pensamiento de izquierda sino
un planteamiento muy cristiano.
¿Considera que se ha mojado las manos más que otros?
En algún sentido sí porque estás con la misma gente.
¿Cuándo llegó al país?
Vine en el 55, pero salí a estudiar, y regresé en el 73.
Desde entonces estoy en la UCA.
¿Por qué El Salvador?
Yo lo pedí. Estaba en España y me incorporé a un
noviciado de jesuitas en España pero ahí había muchísima
gente, muchísimos curas, monjas... Y pensé que había
lugares en donde se necesitaba más trabajo. Aquella región
de España, Bilbao, enviaba docentes a Centroamérica y pedí
que me mandasen y me mandaron. Vine el 14 de septiembre del 55.
¿Qué encontró?
Un país muy distinto al que me imaginaba. Una de las cosas que
más me sorprendió fue la pobreza, y luego, el uso de las
armas. Nunca había visto una pistola a mis 20, 21 años.
Quizá de lejos. Y me impresionó que muchos padres en el
Externado San José iban a recoger a sus hijos con una gran canana
a la cintura y un pistolón. Y yo pensando que cómo era posible
esto, que cómo coño puede ser real.
Una vez me tocó cuidar a un grupo de muchachos que iban a hacer
ejercicios en una finca del volcán y el padre que les iba a dar
los ejercicios les dijo que entregaran las pistolas, las armas. Lo primero
que pensé fue: "este padrecito está loco. ¿Cómo
van a tener estos muchachos de 16, 17 años pistolas?". Pero
el que estaba loco era yo. Me tocó guardar 27 pistolas de 32 muchachos.
Y yo que ni las tocaba porque me daban miedo.
Y lo tercero que me impresionó era la diferencia entre quienes
podían hacerlo todo y quienes apenas y sobrevivían.
¿Cuándo llegó a Chalate?
Cuando matan a Rutilio Grande fui a Aguilares y ahí conocí
a mucha gente de Chalate. Después comienza la guerra y la gente
empieza a llegar a mis refugios. Estuve ayudando en aquel tiempo en tres
refugios: en San José de la Montaña, la basílica
y la iglesia de San Roque. Así que cuando hubo la oportunidad de
ir a Chalate, pedí al obispo que me admitiese y me recibieron.
Eso fue por el 85, y siempre intentaba dar misa en Guarjila o Las Flores.
Después, cuando matan a los jesuitas, en el 89, yo estaba allá
y me dicen "no vuelvas". En la primera relación, mi nombre
aparecía entre los muertos. Me oí muerto a mi mismo. No
aparecí en un mes y vine hasta los 30 días, me contaron
lo que pasó, vi algunas fotos, las manchas de sangre en las paredes
y los restos de sesos. Pedí un permiso para quedarme en Chalate
y continué en Guarjila. Pensando un poco sobre aquella matanza,
pienso que tal vez Dios quería que estuviese allá. Ahí
me enamoré de nuevo de esa gente.
¿Fue la única vez que apareció en una lista de
amenazados a muerte?
No. Había estado antes. En Chalate tuve un par de atentados.
Cuéntenos.
Fui a ver a las hermanas y al salir del carro me dispararon un par de
balazos unos francotiradores desde lejos, y el padre Alvarenga que me
acompañaba, se había quedado adormilado en el carro viejo
que andaba.. Las monjas se escondieron y me di cuenta que el padre Alvarenga
estaba en la línea del fuego, corrí, lo quité de
la línea de fuego para proteger al padre, al carro y a mí.
En el camino, un balazo entró por el techo del carro, encima de
la cabeza, y salió por detrás. Cuando puse una cuerda desde
el orificio de entrada al de salida, y medí con una regla la distancia
entre mi cabeza y la trayectoria, fue apenas de cinco centímetros.
Si fuera más alto..
A lo mejor fue por la cantidad de saltos que iba dando el carro porque
la calle estaba muy mala.
Ja ja ja
No era un blanco muy fácil. Otra vez, no en Chalate, me tiraron
un balazo de frente y me pasó a centímetros del costado.
De milagro está vivo.
Tal vez sí.
Se dice que usted devolvió una bomba de humo...
¡Ese fue Alvarenga!
Ja ja ja
Ja ja ja... A ver, hice un prisionero.
En serio. ¿Cómo fue eso?
Venía con cinco monjas en el carro: la superiora general, la provincial...
Venía con todo...
...El alto mando de las monjas.
Sí. Estábamos en Las Flores esperando que terminase de pasar
el Batallón Atlacatl. En el camino, por La vuelta de La Leona,
un soldado aparece y me para. Me pregunta: ¿por dónde se
va al Cerrón Grande? Y le dije: por ahí, y le apunté
con el dedo. Y me dice: ¡Le he dicho al Cerrón Grande no
a la 5 de Noviembre! ¡Por ahí le he dicho, pero antes de
que usted llegué a aquel palo, ya le van a haber matado porque
esto está lleno de guerrilleros! Si usted quiere salvarse, me entrega
su arma, y le garantizo que se salva porque doy lo que sea por su vida.
¿Y él qué hacía ahí?
Venía retrasado porque se había caído y no podía
caminar igual de rápido que los demás. Y venía con
un G3 con mira telescópica, tres tolvas de G3, dos granadas de
mano y un culatín de M-16. Me dijo que era un comando del Cuzcatlán.
Y lo era.
¿Pero no fue el que le disparó a usted?
No. Esos eran del Belloso. Total que me dio a entender que no confiaba
y le aseguré que daría hasta mi vida para salvarlo. Y bueno,
pues al final me dice: "voy a esconder mis armas ahí".
Y los dejó, se quedó mirando, y se metió en el carro.
Las monjas estaban asustadísimas. El carro tenía una puerta
trasera y cuando iba para adentro le vi un bulto en el bolsillo lateral
del pantalón y pensé: "este baboso se ha guardado un
granada ahí y nos hace la puñeta". Así que como
andaba medio renco le ayude a subir agarrándolo de la pata y me
di cuenta que lo que andaba en el pantalón era un mango chuco.
Ja ja ja
Le metí tranquilamente al carro y cien metros más adelante
la guerrilla nos para. Y les dije que se había rendido y había
que salvarle la vida. A los cinco días le soltaron y no quiso que
le soltarán a través de Cruz Roja Internacional porque dijo
que si eso pasaba, le llevaban al cuartel y lo matarían. Conseguimos
que viniese a buscarle la Comisión de Derechos Humanos no gubernamental,
lo llevaron a su familia y ahora anda por Estados Unidos.
Seguro hay más anécdotas. Cuente, cuente.
Después de la emboscada de la Chusona, una muchacha quedó
herida, se quebró la pierna en Arcatao. Y estaba llegando el Atlacatl
al lugar. Y me dijeron que había que ir a sacarla. Así que
subí a unos muchachos al carro y me fui a traerla. Le quitaron
el yeso para que no la vieran, la subí justo detrás de mí,
para que ella fuera la última en salir y para que se pudiera agarrar
al carro y no hacer peso en su pierna rota. Nos paró el Atlacatl
en Nueva Trinidad y me dice el soldado: ¿Y usted? Voy a San José
Las Flores. ¿Y por qué va usted allá? Porque soy
el párroco. ¿Y quién es toda esta gente? Es el coro.
Buena respuesta.
Y me dice el capitán: ¿Es eso verdad? -¿Quiere usted
que canten?-. Y me contesta: Usted me está jodiendo por algún
lado pero no se por cuál ¡Váyase hijo de puta!
¿Cómo inicia Pro-Búsqueda?
Cuando llega la Comisión de la Verdad instala una oficina de ONUSAL
en Chalate, para ver que la gente diera su testimonio. Llegó mucha
gente. Y tres madres llegaron a declarar que sus hijos no habían
sido asesinados, pero sí robados (secuestrados). Una de ellas era
la mamá de las hermanitas Serrano, Victoria Cruz de Serrano, la
otra era Francisca Romero y Magdalena Ramos.
¿Qué hizo la Comisión?
Como era tanto problema con esos testimonios, me pidieron que escribiese
esos testimonios y lo hice. Cuando sale el informe en marzo de 1993, no
aparecía ningún caso de niños desaparecidos... Y
luego viene la dichosa Ley de Amnistía. El 21 de abril fuimos a
los juzgados a ver qué había pasado con aquellos niños
y con otros que nos había dicho la gente que habían sido
raptados de la zona de guerra y conducidos en helicóptero hasta
Chalatenango. Al principio nos echaron de todas partes, como apestados.
En los juzgados de Chalate el argumento fue: "como el batallón
Atlacatl ha sido disuelto ya, lo que están haciendo no tiene lugar".
Jurisprudencia...
Al día siguiente vinimos a la ciudad, a la Fiscalía General
de la República, y fue peor. Ahí nos sacaron diciéndoles
a las mujeres, -no sé si después es para que lo pongas textualmente-
"¡Viejas putas lárguense de aquí. A ustedes alguien
les ha lavado el coco y si no se van de aquí, llamamos a la Policía
Nacional".
¿Y qué hicieron?
¡Nos salvamos por pelos! En efecto, cuando nosotros íbamos
saliendo, la Policía Nacional iba ingresando a la Fiscalía.
Al final de ese año, encontramos a cinco de esos niños que
andábamos buscando, en las aldeas SOS en Santa Tecla. Se consiguió
que el 16 de enero del 94 se hiciera el primer reencuentro en Chalate.
Para la gente que vivía allá, fue una señal de esperanza.
"Si éstos están vivos, los nuestros también".
Ya no teníamos que ir preguntando sino que la gente venía
a nosotros diciendo: "busquen a mi niño, busquen a mi niña".
¿No había ningún mecanismo de búsqueda?
Nada. Dos personas y nada más. En agosto había como 50 y
tantas familias trabajando con nosotros y decidimos que Pro-Búsqueda
sería una asociación de familiares y que habría un
equipo de apoyo. En octubre del 94 encontramos tres más. Para diciembre
de ese año teníamos 73 solicitudes de búsqueda y
habíamos resuelto 13 casos. Hoy tenemos 750 solicitudes de búsqueda
y hemos resuelto alrededor de 293, se han efectuado 169 reencuentros,
38 de estos jóvenes han fallecido desde el momento de su captura
hasta el día de hoy, y tenemos entre 70 y 80 direcciones y estamos
en contacto con estas gentes para procurar que vengan al país.
Hemos encontrado a los jóvenes en 11 países...
¡11 países!
España, Francia, Italia, Bélgica, Holanda, en el Reino Unido,
en Suiza, Estados Unidos, Guatemala, Honduras y en El Salvador. Hay también
tres casos en Canadá y uno, creo, en Australia.
¿Cómo llegaron esos niños ahí?
Adoptados. Se vendían. ¡Aquí hubo un trasiego de niños
que es vergonzoso! Y algunas instituciones humanitarias se prestaron para
esto. Había orfanatos también que eran verdaderas plataformas
de lanzamiento y al año, el niño ya estaba en manos de una
familia.
¿Hay algún caso que le haya impactado particularmente?
Hay uno, Ricardo, que se lo robó un guardia nacional. Y cuando
llega a casa, la esposa del guardia le dice que eso está mal. Pero
él le responde que siempre había querido un hijo varón.
A los seis meses, muere este guardia en combate y un hermano del guardia
recoge al niño. Cuando crece, el joven se alista en el batallón
Atlacatl. A través de un informante, nos enteramos del caso, se
habla con él, la familia, se hace la prueba de ADN y ¡pam!
¡Eran madre e hijo!
¿Cómo fue el reencuentro?
Eso fue hace siete u ocho años. El reencuentro se dio lugar en
la oficina. Y la mamá, se comía con los ojos a su hijo.
Les preguntamos si querían hablar en privado, entraron al despacho,
y cuando salieron, el muchacho abrazaba a su madre. ¿Y que tal?
"Muy bien", dijo la madre, "él va a venir a pasar
la navidad en mi casa y yo pasaré fin de año en la suya".
Y hoy siguen la mar de felices. El muchacho de vez en cuando visita a
su madre y se queda temporadas y la madre de vez en cuando visita el muchacho.
Ese caso me impresionó muchísimo porque ella había
sido colaboradora del Frente y él había estado en el Batallón
Atlacatl.
¿Qué pasa por la cabeza de quien descubre su pasado
y que tiene otra familia?
Muchos de ellos saben que no son franceses o ingleses, aunque razonan
como tal, se comportan como tal y viven como tal. Y han vivido todas u
vida con una identidad alterada y esa identidad alterada les ha traído
muchos problemas.
¿Qué pasa con la familia adoptiva? ¿No se niegan
al reencuentro?
Casi ninguna familia. Fíjese que muchas veces hay más resistencia
en las familias que viven en El Salvador que los que viven fuera.
¿Cómo reaccionan estas personas?
Bien en el sentido que reciben muy bien a su familia biológica.
Pero nunca van a querer éstos a su familia biológica cómo
ésta les quiere a ellos. Y por otro lado, la familia biológica
recuerda a estos niños con la edad en que éstos desaparecen
y ahora son adultos.
¿Cuál es la reacción primaria de la madre cuando
se reencuentra con su hijo?
Echársele encima y comerle a besos.
¿Y la reacción del joven?
Muchas veces se queda parado. La madre tiene la reacción más
primaria
¿Alivia a esta mujer reencontrar a su hijo a sabiendas que
tiene que regresar a Francia?
Sí la alivia. Muchísimo. Ha visto a su hijo, está
bien, le ve bien... Y creo que la grandeza de ánimo de esta gente,
de estos campesinos, es que son verdaderos aristócratas del espíritu,
porque un pobre no puede ser aristócrata más que de eso,
y lo son como nadie. Hay muchas madres que te dicen: "A mi si me
gustaría que mi hijo se quedase conmigo, pero si él está
a gusto allá, que se vaya. Porque yo sólo quiero que esté
a gusto".
Sabemos que hay militares que han criado a los niños que raptaron.
Es bastante común. Tenemos documentados como 27 casos. Sólo
hemos recuperado un par de ellos.
Una historia de esto para ilustrar al lector.
Preferiría...
Una historia genérica: hubo una vez, un militar...
...Y se llevó una niña. La tenía como suya. Se encontró
a los padres de esta niña y no era sólo ella, tenía
un hermano. Pero el punto importante es que nosotros buscamos que el joven
o la joven contacte a su familia y no estar organizando noches de cuchillos
largos ni venganzas ni nada por el estilo.
Entiendo que hay militares que se quedaron con los hijos de las personas
que mataron. ¿Cómo funciona el cerebro de una persona que
actúa como un padre para este niño pero que mató
a sus padres?
No lo sé. No te podría decir. Es algo que se ha dado. No
es todos los casos, pero sí ha pasado.
¿No es tan frecuente?
No.
¿Cómo se le hace saber a un joven que su padre adoptivo
mató a sus padres biológicos?
Personalmente no lo he dicho nunca.
¿No lo considera adecuado?
No creo que haya que hacerlo.Bastante trauma es que sepa que le han robado
como para darle un trauma adicional.
¿Ha conversado alguna vez con éstos militares?
Sí.
¿Y cómo se explican?
Uno nos pidió tiempo y otro niega los hechos, para hablar de dos
casos.
Jon, si tuvieras que dejar El Salvador mañana, por cualquier
razón, ¿qué ha sido este país para usted?
No nací aquí pero he hecho mi vida aquí. He dejado
lo mejor de mi vida aquí. Para mí está es mi casa.
Si me fuera porque los jesuitas me mandan a otro lugar, lo haría.
Pero me costaría muchísimo el marcharme. De alguna manera
siempre lo recordaría. Dejaría gente a la que quiero mucho.
Bueno, ¡aquí es mi tierra! El Salvador es algo mío
también. Sería como arrancarme de algo mío.
Ha acompañado a poblaciones en tiempos de guerra, ha hecho
un prisionero, han tomado sus estudios la comisión atómica
de Canadá y la NASA, es jesuita, vasco nacionalizado salvadoreño,
¿quién es Jon Cortina?
Una persona que intenta ayudar, servir. Por eso me hice jesuita. Y me
gusta ayudar y servir a la gente más sencilla, más humilde.
No digo que lo haga bien, pero intento hacerlo.
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