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Corte Suprema de Justicia

Magistrados debaten prebendas y abusos en Corte Suprema

Sergio Arauz

En medio de una campaña en la Corte por combatir el abuso de recursos de la institución, el magistrado Ulices del Dios Guzmán reclamó por un viaje de Sidney Blanco catalogado como misión oficial. Este anunció que devolvería los más de 2 mil dólares y, a la vez, denunció ocho "misiones oficiales" de Guzmán, incluida una en el Festival "La Pupusa Power", que costaron más de 16 mil dólares. Guzmán se niega a devolver el dinero y afloran denuncias contra la administración anterior, de Agustín García Calderón.

ElFaro.net / Publicado el 20 de Diciembre de 2009

El presidente de la Corte Suprema de Justicia, Belarmino Jaime, dirigió la mirada al magistrado Ulices del Dios Guzmán, que había permanecido callado durante la sesión plenaria de ese día de noviembre. Luego, como extrayendo moraleja del debate que acababan de tener, le dijo: “Magistrado: el que al cielo escupe, en la cara le cae”.

Jaime se refería a las quejas que había hecho públicas el magistrado Guzmán, cuando en un programa de televisión denunció a su colega Sidney Blanco por haber viajado a un asunto de interés particular con gastos pagados por el Estado.

Al magistrado presidente le pareció desleal la actitud de Guzmán y así se lo hizo saber frente a todo mundo. “Usted es un hombre desleal a la institución, anda haciendo revelaciones que no son ciertas. Yo no reclamo lealtad a las personas para mí, sino para la institución.”

El viaje de Blanco al que Guzmán había hecho alusión era uno a España que le costó más de 2 mil 500 dólares en concepto de viáticos a la Corte Suprema de Justicia. El asunto particular era que el magistrado Blanco había participado como testigo en el Juzgado Central de Instrucción, de la Audiencia Nacional, de España, donde se procesa una demanda contra 14 militares salvadoreños acusados del asesinato de los sacerdotes jesuitas en 1989. Blanco fue fiscal del caso en el juicio por esa matanza, y el jueves 26 de noviembre declaró como testigo ante las autoridades españolas.

Fue dos días antes, en el programa Frente a Frente, cuando Guzmán dio pie a la figura de escupir al cielo que utilizó el presidente de la Corte para reprender a Guzmán. Este dijo que era incorrecto el viaje de Blanco a España catalogado como "misión oficial", porque iba en calidad de particular y no en representación del máximo tribunal. “Es que así fue, fue testigo en un juicio en otro país, eso no puede ser misión oficial”, insiste Guzmán.

El jueves 26, cuando Blanco declaraba en Madrid, Guzmán repetía en corte plena las quejas que expresó ante cámaras de televisión. El magistrado de la Sala de lo Penal pidió la palabra para pedir la revisión de un viaje costeado por la Corte Suprema de Justicia que le parecía incorrecto. “Simplemente dije que no era correcto que se le diera el carácter de misión oficial a un asunto de interés particular”, explica.

Blanco había salido el domingo 22, cuatro meses después de asumir su cargo de nueve años como magistrado. Al igual que Jaime, Blanco forma parte de la Sala de lo Constitucional. La llegada de los nuevos cinco magistrados elegidos por la Asamblea Legislativa el 17 de julio, supuso un choque inmediato en el máximo tribunal, después de que el mismo Jaime reveló que encontró una serie de abusos de recursos en la institución. Prácticamente de inmediato la Corte se dividió entre quienes querían renovar la institución y los que querían mantener un estatus quo que poco a poco fue recibiendo mayores cuestionamientos. Jaime y Blanco estaban en el primer bando y Guzmán se alineó en el segundo, que se ha resistido a las reformas administrativas que pretende el nuevo presidente del Órgano Judicial.

Cuando Blanco volvió a su trabajo, el lunes 30 de noviembre, ya estaba enterado del reclamo de Guzmán en la televisión y en la Corte. Otro magistrado, que pidió el anonimato, recuerda que el recién llegado estaba muy molesto por la actitud de su compañero. “Se enfureció tanto que al final de ese día ya tenía una investigación sobre una serie de viajes de Guzmán, todos a California y pagados por la Corte Suprema de Justicia", revela.

Y era cierto. Blanco llegó al país el lunes, y el martes 1 de diciembre ya tenía preparadas dos hojas de papel bond engrapadas. La primera hoja tenía el siguiente encabezado: “Algunos viajes realizados en 2006, 2007, 2008 y 2009 por el magistrado Ulices del Dios Guzmán”. Esa tarde, Blanco leyó el documento ante el resto de magistrados, incluido Guzmán.

Una de las personas que estuvo en dicha sesión recuerda cómo inició la reunión. "Cuando comenzó la Corte plena, Sidney Blanco pidió al presidente la palabra para aclarar un punto: dijo que su viaje no había sido en calidad de representación de la Corte, ni en misión oficial y que iba a devolver el dinero que le habían dado en concepto de viáticos”.

Después comenzó a leer sus hallazgos. “Fecha de viaje: 23 y 24 de agosto de 2007. Entidad organizadora: Coalición Centroamericana de los Estados Unidos, Las Vegas, Nevada. Motivo del viaje: Quinta cena de gala en pro de la justicia salvadoreña y del ejemplo para toda Centroamérica. Reconocimiento personal por su ardua labor. Costo: mil 941 dólares con 26 centavos.”

Ese reconocimiento personal era para el magistrado Guzmán. Ahí estaba el magistrado Marcel Orestes Posada, quien también recuerda detalles del asunto. “¿Cómo un reconocimiento personal -que solo le atañe a él- puede ser una misión oficial?", se pregunta.

Orestes Posada habla con indignación sobre aquel encuentro y dice que él aprovechó la ocasión para pedir una investigación de todos los viajes realizados durante la gestión de Agustín García Calderón, quien después de nueve años de ejercer la presidencia del Órgano Judicial, dejó el cargo tras un intento frustrado de reelección.

La lista de misiones oficiales de Guzmán que llevaba Blanco era larga y mientras la leyó todos permanecieron en silencio. Excepto cuando llegó a una de esas misiones oficiales, que sacó risas a varios de ellos.  “Tema del viaje: Festival Gastronómico The Pupusa Power...”

-Ja, ja, ja -ríe todavía Orestes Posada-. Es que nos divertimos mucho con esa expresión de la pupusa poderosa... en español es la pupusa poderosa, dicho sin segundo sentido, claro -y vuelve a reír, para luego, de inmediato, poner semblante serio.

Ese viaje fue de cuatro días, 25, 26, 27 y 28 de julio de 2008, organizado por la Cámara de Comercio de El Salvador en California.

El magistrado Blanco leyó las dos páginas en la que estaban los detalles como fechas, costos y motivos de invitación de ocho viajes realizados por el magistrado Guzmán y costeados con fondos públicos por estar etiquetados como “misión oficial”. Cuando Blanco sumó el total de viáticos pagados con dinero público, aclaró que solo había compilado algunos de los periplos. Pero se había guardado algunos detalles. Entonces comentó un caso que según los testigos, hizo cambiar la expresión de Guzmán. "¡Es que estaba rojo!", dice uno de los magistrados. Blanco se refería a un viaje a La Vegas, Nevada: “Primera Cumbre de la Diáspora de Centroamérica. Democracia en el siglo 21”, leyó Blanco, y después comentó: “Continúa diciendo la invitación para el magistrado Ulices del Dios Guzmán: para derrotar el comunismo y consolidar la democracia en Centroamérica es importante que personas como usted sean parte de nuestras libertades, así como la de nuestros amigos y familiares en las fronteras centroamericanas”.

La motivación política quedaba patente en las palabras que leyó Blanco, quien entonces subrayó que él estaba listo para devolver el dinero que le habían entregado para su viaje a España, que era su manera de reconocer lo incorrecto de etiquetar como misión oficial su excursión a España.

 

El presidente de la Corte y otros siete magistrados -del total de 15- coincidieron en que había sido un error firmar un acuerdo que etiquetaba como misión oficial el viaje, por el que se daba permiso sin goce de sueldo a Blanco.

“Es que el magistrado Guzmán tenía razón, hubo un error en ese acuerdo”, reconoce el magistrado Rodolfo González, que también estuvo en ese debate. El error fue de la secretaría general de la Corte Suprema y de Jaime. La secretaría, por haber tramitado el viaje como “misión oficial”, lo que significa desembolsar hasta 375 dólares diarios en concepto de viáticos. El siguiente error fue del presidente, quién autorizó el viaje y no se dio cuenta del yerro hasta que Guzmán había salido en la televisión.

Tras reconocer el error, el presidente inició el trámite de revertir el acuerdo y encomendó quitarle la viñeta de “misión oficial”. El documento, como es la norma, empezó a rodar por los despachos de los 15 magistrados para recoger las firmas que harían oficial el acuerdo número 1781-C, acuerdo que autorizaba a Blanco el permiso de viajar sin goce de sueldo pero que a la vez revertía el carácter oficial de la visita a España.

Después de la larga intervención de Blanco, Orestes Posada pidió la palabra. Su intervencion fue clara: dijo que si Blanco debía devolver los más de 2 mil dólares en viáticos que le había dado la Corte, lo justo era que Ulices del Dios Guzmán también devolviera los 16 mil 140 dólares que había gastado en viajes a Calirfornia, entre ellos el del festival The Pupusa Power. “Es que es lo correcto, eso es la ley, es legal, si alguien recibe dinero ilegalmente lo menos que puede hacer es reintegrarlo”, dice Posada.

Guzmán, sin embargo, se niega a reintegrar los 16 mil 140 dólares. Asegura que todos esos viajes, incluido el de la Festival de la Pupusa, fueron autorizados y justificados por el presidente anterior, Agustín García Calderón.

-No. Los viajes que yo he hecho son legales. Lo de la Pupusa Power es información parcial y distorsionada, da a entender algo que no es. El gestor de la invtacion es la Cámara de Comercio de El Salvador en California, yo no fui invitado al evento de la Pupusa Power, me invitan al seminario para hablar de los derechos de los migrantes -dice el magistrado.

-¿Pero usted realizó todos estos viajes?

-Lo que hizo el magistrado Blanco lo hizo con intenciones de venganza, todos esos viajes los avaló el presidente en su momento, ahí está la Corte de Cuentas para que lo verifique, yo no tengo que andar preocupándome por temas que no tienen importancia.

Detrás de cada viaje al que el presidente le pone la viñeta de misión oficial, hay 375 dólares diarios en concepto de viáticos, que sin embargo no cubren los gastos de hotel, alimentación o transporte. Es dinero aparte. Según Posada, así es como el anterior presidente mantenía la correlación favorable en Corte plena para aprobar sus iniciativas.

“Agustín García Calderón tenía instituido, te lo digo con toda firmeza, el licenciado... ¡licenciado, licenciado, no doctor!... durante nueve años desarrolló el sistema de prebendas, un sistema prebendario lo que le dio la base de sustentación de apoyos, de esa manera él lograba los votos. En base a mantener la gente con prebendas, boquita qué querés”, dice Posada.

Cuando se le pregunta si le consta que el anterior presidente de la Corte actuaba de esa manera, Posada asiente. “A mí me ofreció, tan pronto vine, ya estando en este escritorio, me dijo: ¿conocés Chile? Hay una oportunidad para que vayas a conocer”, relata, mientras se frota las manos para imitar al ex presidente de la Corte. “¿Y a qué voy a ir?, le dije. Hay un evento, me dijo. Pero es que hay que tener información del evento y en 15 días no puedo prepararlo... No te preocupés, me dijo. En otras palabras: turismo judicia. Yo no quise".

Ese tipo de ofertas se sucedieron en la posterioridad. "Días o meses, semanas después, un viaje a Puerto Rico, viaje a Colombia, viaje a Argentina, no... ni una sola vez he viajado, ni con gastos pagados ni sin gastos pagados, yo ni siquiera hago uso de los cinco días a los que tengo derecho. Es que me parece que no es correcto.”

Otro que ha hablado de incorrecciones, de abusos, es Jaime. No más asumir el cargo, en julio, dijo en entrevistas con diversidad de medios, que iba a combatir los abusos de los recursos de la institución. A El Faro comentó que había encontrado que los magistrados tenían a disposición, por ejemplo, hasta cuatro carros y gran cantidad de vales de combustible.

Las críticas a García Calderón han comenzado a aflorar abiertamente solo después de que este dejara el cargo. Hace mes y medio, el ex magistrado René Fortín Magaña calificó como “desastrosa” la administración de García Calderón. En esa ocasión, Fortín Magaña puso otro ejemplo: “Ya para salir yo, faltaba mes y medio, la Corte trató de emitir un decreto para que lo aprobara la Asamblea, dándole a los magistrados salientes una bonificación de 25 mil dólares para cada uno.”

Sin embargo, esa idea promovida por el ex magistrado Eduardo Tenorio, fructificó y, desde 2006, cada magistrado que termina sus nueve años en la Corte recibe 25 mil dólares como bono de retiro.

De las primeras sesiones de Corte Plena hasta la fecha la correlación al interior de la Corte ha cambiado. Desde la investigación realizada por Blanco sobre la venta de plazas en la Corte Suprema, hasta el debate por mantener como derechos adquiridos 650 dólares en vales de gasolina, los cinco magistrados que entraron a la Corte este año han ganado terreno y las votaciones empiezan a ser de 8 contra 7 en su favor.

Belarmino Jaime, Rodolfo González, Marcel Ortestes Posada, Mirna Perla, Florentín Meléndez, Sidney Blanco, María Luz Regalado y Miguel Ángel Cardoza han empezado a votar juntos. A veces se les suman Rosa María Fortín o el magistrado Néstor Castaneda, asegura un magistrado, al mapear la Corte plena a la hora de votar.

Posada confirma que hasta la llegada de Belarmino Jaime comenzó a frenarse lo que el mismo Jaime llamó en una entrevista con este medio como “turismo oficial”. “Es simplemente viajar por viajar, con el pretexto de que hay un evento en un país y me voy... y de ahí el tiempo que quiero estar allá... y eso a costa del erario nacional. Yo, incluso, en Corte plena les dije que en un país como el nuestro, donde hay gente que no tiene ni los más mínimos recursos para su subsistencia, ese tipo de cosas no se justifican”, dijo en ese momento.

“Ulices del Dios Guzmán es como el que más pelea dio para mantener los derechos adquiridos, pero ya cambiaron las cosas”, dice un magistrado. La batalla, sin embargo, seguirá el próximo año, cuando la Corte comience a debatir las funciones de la sección de Probidad, que la administración de García Calderón mutiló cuando intentó investigar cuentas bancarias de ex funcionarios del gobierno de Francisco Flores.