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Continúa crisis política por corrupción en Guatemala

Presidente de Guatemala se queda solo ante acusaciones de corrupción

AFP/El Faro

El CACIF retiró su apoyo al presidente Otto Pérez Molina y le exigió su renuncia inmediata el viernes 21 de agosto. Un día después tres funcionarios de su círculo cercano, desde que asumió como presidente, han depuesto sus cargos y el representante de Guatemala ante la ONU le ha pedido a Pérez Molina que renuncie. Se espera que el presidente se pronuncie esta noche.

ElFaro.net / Publicado el 23 de Agosto de 2015

El gobierno del mandatario guatemalteco, Otto Pérez Molina, quien sigue sin pronunciarse públicamente, se desmorona lentamente, y el jefe del Ejecutivo se queda sin aliados, luego de ser acusado de encabezar junto a su exvicepresidenta, Roxana Baldetti, ahora detenida, una banda de defraudación aduanera.

La indignación y reclamos de renuncia de la población y diferentes sectores se intensificaron el viernes pasado, cuando la Fiscalía y una comisión de la ONU contra la impunidad en el país los acusaron de ser los cabecillas de esa estructura ilegal.

Diferentes medios guatemaltecos han anunciado que Pérez Molina ha citado a su gabinete hoy domingo 23 de agosto a las 5 PM, y que tres horas más tarde dirigirá un mensaje a la nación. Algunos medios, a través de mensajes en sus redes sociales, aseguran que sus fuentes gubernamentales creen que el presidente anunciará su renuncia. 

Miles de guatemaltecos agitando banderas nacionales abarrotaron el sábado la plaza central de la capital para exigir la renuncia del presidente y celebrar la detención de la exvicepresidenta, quien había renunciado al cargo el pasado 8 de mayo, tras verse salpicada por el escándalo de corrupción.

Según la investigación, las menciones de "el uno" y "la dos" en miles de escuchas telefónicas entre la estructura criminal corresponden al mandatario y a la vicepresidenta respectivamente.

 

La CICIG y el Ministerio Público identificaron al presidente Otto Pérez Molina y a la vicepresidente Roxana Baldetti como los líderes de La Línea, una organización delictiva que se dedicó a la defraudación en aduanas.
 
La CICIG y el Ministerio Público identificaron al presidente Otto Pérez Molina y a la vicepresidente Roxana Baldetti como los líderes de La Línea, una organización delictiva que se dedicó a la defraudación en aduanas.

Iván Velázquez, de la CICIG, y Thelma Aldana, jefa de la fiscalía confirmaron la participación de Otto Pérez Molina como máximo líder en la estructura delictiva conocida como "La Línea". 

La fiscal general, Thelma Aldana, afirmó a un canal local que tienen grabaciones de diálogos entre el gobernante y miembros de esa estructura criminal y por ello presentaron en los tribunales un pedido de antejuicio contra el presidente para que enfrente a la justicia por los delitos de asociación lícita y cohecho pasivo.

Pese a la convulsión que vive el país, el jefe de Estado ha mantenido un completo hermetismo. Su vocero, el coronel Jorge Ortega, afirma sin embargo que el presidente no ha renunciado y continuará en el cargo hasta el 14 de enero cuando termine el mandato constitucional.

Para el procurador de Derechos Humanos, Jorge de León, no existe otra salida a la crisis que la dimisión del presidente, porque "el sistema ya colapsó, nuestra democracia no da los resultados necesarios y este ya es un Estado fallido".

"Más importante que la renuncia será cómo salimos de esta vorágine de corrupción", declaró a la prensa local.

La cúpula empresarial CACIF, retiró su apoyo a Otto Pérez Molina. El viernes 21 de agosto le solicitó su renuncia inmediata como presidente de Guatemala, después de que se hicieran públicos los operativos de la CICIG y del Ministerio Público que terminaron con la captura de Roxana Baldetti, quien había renunciado a la vicepresidencia de Guatemala el pasado 8 de mayo debido a su vinculación con su secretario privado Juan Carlos Monzón, quien era considerado uno de los líderes de la estructura delictiva "La Línea".

El presidente Otto Pérez Molina recibió este sábado 22 de agosto la renuncia de tres funcionarios de su gabinete de gobierno quienes adujeron no poder seguir ejerciendo sus funciones debido a la falta de credibilidad del gobierno. El ministro de economía, la jefa de la cartera de la educación y uno de los comisionados presidenciales dimitieron de sus cargos en medio de la crisis que vive Guatemala. El ministro de economía Sergio de la Torre,  un empresario que fue presidente de la cúpula empresarial del CACIF en 2006-2007 dimitió en conferencia de prensa junto con la ministra de educación y uno de los comisionados presidenciales. La ministra Cintya del Águila también se desvinculó del gobierno. Ella impulsó una reforma educativa para aumentar los años de estudios de los aspirantes a profesores, y recibió fuertes críticas de estudiantes quienes afirmaban que la reforma beneficiaría al empresariado porque conseguirían tecnificar mano de obra barata. Juan Carlos Paiz, el comisionado para la competitividad, un empresario que en el pasado fue presidente de gremiales empresariales como CACIF, AGEXPORT y FECAEXCA, también hizo pública su renuncia. Los tres funcionarios eran del entorno cercano de Otto Pérez Molina, y lo acompañaron desde su elección como presidente. 

Los tres viceministros de Economía también presentaron su dimisión irrevocable.

Ningún actor de peso ha salido en defensa del presidente. Y algunos analistas creen que su último respaldo es el Ejército.

El sábado fue un día de especulaciones en Guatemala. Periodistas, analistas, académicos aseguraron que el presidente renunciaría ese día, para evitar el bochorno de ser despojado de su inmunidad por el Congreso durante la semana. 

Para el analista político independiente Luis Fernando Chávez, la renuncia de los dos ministros y el comisionado se traduce en la ruptura de la alianza con el sector privado.

En tanto, el director del Instituto de Problemas Nacionales de la estatal Universidad de San Carlos, Edgar Gutiérrez, dijo que ahora el jefe de Estado enfrenta una presión mayor porque ya no es un señalamiento aislado, "pues lo identificaron como cabecilla de la estructura de defraudación".

Sin embargo, el analista político Phillip Chicolá va más allá al indicar al diario El Periódico que con la acusación le "ponen dos clavos finales en el ataúd del gobierno de Otto Pérez (..) porque ahora es un presidente de papel".

El primer terremoto político lo sufrió el presidente el pasado 16 de abril cuando revelaron la investigación de la estructura criminal denominada "La Línea", en la que desde un primer momento salió salpicada Baldetti al estimar que el líder de la red era su entonces secretario privado, Juan Carlos Monzón, que ahora mismo es prófugo de la justicia.

Baldetti fue detenida el viernes pasado en un hospital privado donde estaba internada y fue recluida en un cuartel militar de la capital acondicionado parcialmente como prisión para reos de alto impacto. Está previsto que el lunes rinda su primera declaración ante el tribunal del caso en la sede de la Corte Suprema de Justicia.

Ese mismo viernes la avalancha se le vino encima al presidente Pérez Molina, cuando ministerio Público y CICIG aseguraron que los verdaderos cabecillas de la mafia son el gobernante y su exvicepresidenta.