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Profesor, ¿existe la palabra...?

¿Es necesario que una palabra aparezca en el Diccionario de la lengua española para certificar que exista? En esta entrega, Ana María y Francisco explican que no. Además, agregan pautas para identicar si una palabra es correcta o no.

ElFaro.net / Publicado el 20 de Septiembre de 2017

Francisco: Ana María, en una clase, un estudiante me hizo una pregunta que dio lugar al diálogo siguiente entre los dos: 

—Profesor, ¿existe la palabra “desestigmatizar”?
—Como dice mi amigo Alberto Gómez Font: “Si la estás usando, existe”.
—¿Pero es correcta?
—Pues está bien construida, ya que al verbo “estigmatizar” se le ha añadido el prefijo “des-”.
—Es que la he buscado en el diccionario y no aparece.
—¿Y en cuál diccionario la has buscado?
—¿Y en cuál va a ser? En el diccionario de la RAE (Real Academia Española), como usted nos indica siempre.
—¿Y solo ahí la has buscado?
—No. También la he buscado en la Fundéu (Fundación del Español Urgente) y tampoco aparece. Pero, entonces, respóndame si es correcto que la use o no.
—Veamos. La palabra está bien construida. Que no aparezca en el diccionario no significa que no se pueda usar. Porque no todas las palabras que utilizamos cotidianamente están registradas en el diccionario y algunas nunca lo estarán.
—¿Y de qué depende que unas palabras vayan a estar en el diccionario o no?
—De que tengan alguna de las características siguientes: la más importante es que la mayoría de la población de una región o de un país ya la use habitualmente, a tal grado que también aparezca en los medios de comunicación orales y escritos. También, si se trata de un término científico o literario, se requiere que sea de frecuente uso dentro de su ámbito. Hay otras razones, pero estas son las principales.

Ana María: Yo le añadiría otra explicación para que la pueda aplicar en casos similares al de su pregunta. Y es que las palabras, a veces, aparecen en el diccionario sin los prefijos (lavar, pero no prelavar), así como los verbos solo se encuentran en infinitivo (estudiar, pero no estudiaremos ni he estudiado, etc.). Puedes buscar en el diccionario solo el prefijo y así saber su significado y cómo cambiará la palabra a la que lo unas. Así, si buscas en el diccionario “des-”, te aparece lo siguiente: “des-. Denota negación o inversión del significado de la palabra simple a la que va antepuesto: deshacer, desconfiar”.

F: Claro, el hecho de que una palabra no esté registrada en el diccionario si le ponemos el prefijo es normal.

AM: Exacto. Imagínate si vuelven a incluir en el diccionario todas las palabras posibles de llevar prefijo, total para decir lo mismo que te dice la palabra simple por un lado y el prefijo por otro.  Por tanto, dile a tu estudiante que “desestigmatizar” está correcta, puede usarla cuando quiera, pero, si tiene alguna duda, pues que emplee expresiones sinónimas como “eliminar el estigma”.

F: ¿Por qué cree usted que muchas personas piensan que, si una palabra no está en el diccionario, no la pueden usar?

AM: Puede ser por varias razones: tuvieron profesores que les dijeron eso (yo conozco algunos que todavía lo hacen), frecuentan poco los diccionarios y no saben buscar en ellos (como ya señalamos, pretenden encontrar estudiaremos en lugar de estudiar), no han entendido la lógica en la construcción de las palabras (conocen la palabra desabastecer y no se les ocurre que con ese prefijo pueden crear ellos la palabra que quieran y estará correcta, como por ejemplo deshabilitar).

F: Por eso es necesario conocer más cómo se construyen las palabras y las oraciones correctamente para que la lengua no sea una camisa de fuerza, sino un conjunto de posibilidades que apoyen la creatividad en la expresión. Gracias a esto, la lengua va respondiendo a las necesidades que la realidad le va planteando. Imagínese que tuviéramos el mismo vocabulario que existía en el siglo XVIII, no podríamos hablar de internet, del bosón de Higgs, de la fibromialgia, etc.

AM: Así es.

La lingüista Ana María Nafría y el lexicógrafo Francisco Domínguez en salón de la Real Academia de la Lengua Española en La Casa de Las Academias.
 
La lingüista Ana María Nafría y el lexicógrafo Francisco Domínguez en salón de la Real Academia de la Lengua Española en La Casa de Las Academias.


 Nota de los autores: Si desea plantearnos alguna de sus dudas gramaticales, escríbanos a [email protected]