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Tres días después, el canciller Martínez admite que el TPS ha finalizado

El canciller de El Salvador ha aceptado en público que el TPS para los salvadoreños ha terminado. Enfrascado en una campaña oficialista por proyectar la cancelación como una prórroga del programa, Martínez dice que su objetivo no era electoral, sino contrarrestar los mensajes fatalistas que decían que todos los 'tepesianos' tendrían que regresar en marzo de 2018. 

ElFaro.net / Publicado el 11 de Enero de 2018

El canciller Hugo Martínez durante la conferencia sobre la decisión de Estados Unidos de cancelar el TPS, el 8 de enero de 2017. Foto de El Faro, por: Fred Ramos
 
El canciller Hugo Martínez durante la conferencia sobre la decisión de Estados Unidos de cancelar el TPS, el 8 de enero de 2017. Foto de El Faro, por: Fred Ramos

Tardó tres días después del anuncio del gobierno estadounidense, pero el canciller salvadoreño Hugo Martínez ha llamado por fin las cosas por su nombre. "El comunicado del departamento de Seguridad Nacional (DHS) es claro, en inglés y español. DHS dice vamos a finalizar el programa (TPS)", dijo Martínez este 10 de enero. Cuando anunció la noticia, dos días antes, Martínez la presentó como una prórroga de 18 meses, y el comunicado oficial del gobierno omitió informar que la administración de Donald Trump había cancelado un estatus que protege de la deportación y permite trabajar legalmente en Estados Unidos a 192 mil salvadoreños.

Martínez utilizó el verbo "finalizar" en respuesta a una pregunta de El Faro, en una conferencia celebrada en la Asamblea Legislativa. Martínez estaba ahí porque se reunió con los diputados de la comisión de Relaciones Exteriores para explicarles la estrategia que la diplomacia salvadoreña seguirá para buscar un salvoconducto legislativo para los beneficiarios del TPS, ahora que las negociaciones con el Órgano Ejecutivo estadounidense están agotadas. En el comunido oficial del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, difundido el lunes 8, la conjugación del verbo "terminar" aparece escrita hasta nueve veces. 

La utilización del verbo "finalizar" -impronunciable en la comunicación del gobierno desde el lunes 8- contrasta con el lanzamiento de un spot en televisión y redes sociales en el que Martínez, de nuevo, aparece diciendo que lo del TPS es una prórroga y no una terminación.

"Compatriotas, el gobierno de los Estados Unidos anunció una prórroga por 18 meses para el TPS. Es una última prórroga que brindará el tiempo encesario para buscar una solución permamanente", dice Martínez en el spot, subido a las redes sociales el martes 9 de enero, y difundido en la televisión local el miércoles 10.

La negativa del gobierno a reconocer el final del TPS ha sido una constante desde el pasado lunes 8, cuando el canciller y la embajadora de los Estados Unidos en El Salvador, Jean Manes, comparecieron para dar el anuncio. Desde entonces, la retórica del gobierno ha sido criticada por usuarios salvadoreños de redes sociales, por los partidos de oposición y por medios nacionales e internacionales. "Esto no es una prórroga, los 18 meses son un periodo de gracia que se le dio a la gente para regresar", dijo Fernando del Rincón, presentador de CNN en un programa realizado el martes 9.

Ahora, al menos, el canciller acepta una intencionalidad del gobierno detrás del juego de palabras. El canciller dice que tenían claro desde un inicio que el TPS finalizaba, pero que su elección de palabras fue planeada para transmitir un mensaje de tranquilidad. "Un colega tuyo hizo un ejercicio sobre el significado de las palabras y básicamente estamos hablando de lo mismo", dijo Martínez. "El TPS termina el 9 de septiembre de 2019. Eso no está en discusión. El problema es que cuando se comenzó a manejar comunicacionalmente de cierta manera, ahí sí con intereses políticos, la gente entendió que tenía que salir de Estados Unidos en marzo de este año", añadió.

Tras el anuncio de la finalización del TPS por parte del Departamento de Seguridad Nacional, políticos de oposición responsabilizaron de un "fracaso" en las negociaciones del TPS al gobierno del FMLN, y a su política exterior. El canciller, quien hasta marzo de 2017 era uno de los precandidatos no oficiales del FMLN para la presidencia en 2019, ha pedido que no se politice el tema del TPS, sobre todo porque El Salvador realizará elecciones de diputados y alcaldes en menos de dos meses, el 4 de marzo.

El Faro le preguntó si la estrategia comunicacional que usaron para transmitir la cancelación del TPS fue para prevenir las posibles repercusiones electorales de esta decisión para el FMLN, un partido en el cual algunos militantes, pero también algunos diputados, vociferan de tiempo en tiempo mensajes contra la injerencia de Estados Unidos en Latinoamérica. Martínez negó que esa haya sido la intención. "No, bajo ninguna circunstancia. Pero como empezaron a decir 'se terminó el TPS, qué barbaridad, tienen que deportarlos a todos, va a haber deportaciones masivas', los primeros reportes que tengo de mis consulados (en Estados Unidos) es que la gente dice mejor no me voy a reinscribir porque ya terminó", explicó.

Martínez hizo énfasis, en repetidas ocasiones, en que los salvadoreños beneficiarios del TPS se reinscriban al programa, un llamado que tiene como asidero uno esperanza: la esperanza de que el Congreso estadounidense legisle, en los próximos 18 meses, para garantizar la permanencia total de los cerca de 200 mil migrantes salvadoreños. En la conferencia, el canciller hizo a los periodistas el mismo llamado que había hecho a los diputados minutos antes: "Les pido que, al margen de la percepción que tengan, no dejen de llamarle a la gente que se reinscriba".

El martes 9 de enero, en una reunión con periodistas en la embajada americana, la embajadora Manes también recalcó la importancia que tiene reinscribirse. "Es mejor reinscribirse que estar sin estatus porque una posible reforma del Congreso precisa que los beneficiarios estén reinscritos", dijo Manes.

El Faro también consultó a Martínez sobre el miedo de los 'tepesianos' de que, al reinscribirse, agentes de inmigración usen su información para convertirlos en blanco de deportación, como ha ocurrido entre la agencia ICE y el departamento del alguacil del condado de Los Ángeles.  Martínez dijo que ese temor es comprensible pero que si las autoridades estadounidenses quisieran utilizar esa información, "ya la tienen de la reinscripción anterior. No se dejen asustar por eso. Es más lo que van a perder dejando de reinscribirse que lo que van a ganar reinscribiéndose", explicó Martínez.

Las opciones de los 'tepesianos'

Un 'tepesiano' promedio tiene 40 años de edad y más de 25 años de residir en Estados Unidos, según cifras de la embajada estadounidense en El Salvador. El 86 % tiene un hijo estadounidense, el 50 % tiene como mínimo un grado educativo de bachillerato, el 93 % de los hombres y el 82 % de las mujeres tienen trabajo. Un 85 % de esta población habla inglés, la mitad de ellos de forma fluida. En conjunto, representan el 22 % de las remesas que se envían a El Salvador, es decir, unos 993 millones de dólares en 2017, según cifras del Banco Central de Reserva.

Tras reinscribirse en el TPS, en un proceso que aún no tiene fecha de inicio pero que será similar al que los beneficiarios han hecho ya 11 veces, hay dos caminos hacia conseguir un estatus legal permanente en los Estados Unidos. Un camino es caso por caso. Esos escenarios van desde casarse con alguien que tenga ciudadanía estadounidense; tener un hijo estadounidense que tenga 21 años; aspirar a una visa de trabajo, a petición de una empresa; o presentar un caso en los circuitos judiciales número nueve y seis de los Estados Unidos. La cancillería llama a los salvadoreños a que acudan a los consulados para asesorarse si aplican a una de esas opciones.

El otro camino es una solución de paquete, vía Congreso estadounidense, que permita la legalización de unos 400 mil beneficiarios del TPS, incluidos ciudadanos de Haití -cuyo programa ya fue cancelado- y Honduras, cuyo programa vence el 5 de julio de este año, y se prevé siga el mismo camino de cancelación. Actualmente en el Congreso hay cuatro proyectos de ley que proponen dar una residencia a los beneficiarios de este estatus temporal.