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Prometeo, el publicista que desvió $7 millones a las radios de Saca

Gabriel Labrador Sergio Arauz

Prometeo, testigo protegido de la Fiscalía General de la República, ha confesado su participación directa y protagónica en la maquinaria que ordeñó al Estado durante la presidencia de Antonio Saca. Pone en escena al expresidente como autor principal y cerebro del desvío de millones de dólares, y quien tuvo como cómplices a una decena de agencias de publicidad. 11 millones terminaron en las empresas de Saca que tuvieron su bonanza entre 2004 y 2009.

ElFaro.net / Publicado el 25 de Abril de 2018

En los días que siguieron a su toma de posesión, el despacho de Antonio Saca en Casa Presidencial se convirtió en el epicentro de decenas de reuniones. Prometeo, un publicista que conocía al nuevo presidente desde sus tiempos de empleado de radios, le había pedido cita semanas atrás, pero su turno llegó la segunda semana de junio de aquel 2004. Prometeo creía que podía convencer a su viejo amigo de que le asignase contratos de publicidad de la Presidencia de la República. Él había ayudado a Saca a crecer como locutor a finales de los 70, y sus programas de radio y televisión de aquellos años se habían financiado con publicidad que Prometeo pautó. Quería cobrar aquellos favores, hacer negocio, por los viejos tiempos. Pero solo recibió malas noticias: “Llegó muy tarde, las agencias de publicidad ya las tengo contratadas”, dice que le dijo Saca en aquella primera cita. El publicista se despidió aquel día con las manos vacías: “Bueno, tal vez en otra oportunidad se acuerda de mí”, dice que le dijo él al presidente.

Cuatro o cinco días después sonó su teléfono. La secretaria del presidente Saca le comunicó directamente con el mandatario, que le pedía una nueva reunión. Se vieron en el despacho al día siguiente. Lo que Prometeo escuchó esta vez de boca del presidente fue una propuesta que no quiso rechazar, aunque de inmediato supo que era ilegal.

—Fíjese que los fondos para las agencias de publicidad ya estaban dados —recuerda que le dijo Saca—. Sin embargo, he recibido unos fondos de donaciones y de fondos reservados de Casa Presidencial.

—¿Cuál es el presupuesto con el que estaríamos trabajando? —preguntó él.

—100 mil dólares mensuales.

—Gracias, señor presidente. ¿Cómo vamos a celebrar el contrato?

—No se requiere contrato alguno, porque son fondos de donaciones de países amigos y fondos discrecionales de Casa Presidencial —dice que respondió Saca.

Ante la Fiscalía, que hoy proteje su identidad bajo el sobrenombre “Prometeo”, el publicista ha testificado que le dijo a Saca que aquello no podía ser, que para que su agencia trabajase debía haber contrato, como lo manda la Ley de Adquisiciones y Contrataciones Públicas (LACAP). Pero que Saca se impuso: “Es la palabra del presidente, ¿usted le va a llevar la contraria a un presidente?”

Prometeo dice que aceptó para no perder el negocio. Y que entró así en una estructura que, según estimaciones de la Fiscalía, lavó en los siguientes años unos 11 millones de dólares para Saca. Solo una parte de los cerca de 300 millones de dinero público que, según el expediente del juicio que Saca y parte de su gabinete enfrenta ahora por corrupción, el presidente desvió junto con el entonces encargado de la partida de gastos reservados de Casa Presidencial, su secretario privado Élmer Charlaix. Ambos, Saca y Charlaix, están acusador de malversación de fondos, lavado de dinero y agrupaciones ilícitas. Saca fue detenido en 2016 junto a su exsecretario de comunicaciones Julio Rank, el expresidente de la Administración de Acueductos y Alcantarillados (ANDA) César Funes y tres empleados del área financiera de Casa Presidencial. Saca también es procesado por supuestos sobornos a funcionarios judiciales.

El expresidente Elías Antonio Saca González, durante la audiencia inicial del Juzgado 4° de Paz, de San Salvador, por el desvío de fondos de Casa Presidencial a cuentas de sus empresas, el 3 de noviembre de 2016. Un publicista con régimen de protección explicó que Saca lo citó a Casa Presidencial en junio de 2004 y ahí acordaron que él formaría parte del esquema de lavado. Foto de El Faro, por Víctor Peña.
 
El expresidente Elías Antonio Saca González, durante la audiencia inicial del Juzgado 4° de Paz, de San Salvador, por el desvío de fondos de Casa Presidencial a cuentas de sus empresas, el 3 de noviembre de 2016. Un publicista con régimen de protección explicó que Saca lo citó a Casa Presidencial en junio de 2004 y ahí acordaron que él formaría parte del esquema de lavado. Foto de El Faro, por Víctor Peña.

El modus operandi

Prometeo es uno de los tres testigos con régimen de protección con los que la Fiscalía cuenta en el proceso judicial contra el expresidente y su entorno. Recibirá beneficios procesales a cambio de su declaración, a la que El Faro tuvo acceso y que ya forma parte del requerimiento Fiscal presentado a tribunales en octubre de 2016. En ese documento, la FGR asegura que las sustracciones de dinero público comenzaron en la primeros días de la gestión de Saca y no se detuvieron hasta la última semana de su quinquenio. Según la investigación de la Fiscalía, Élmer Charlaix autorizó el primer día de la nuevas administración un reglamento , que permitía utilizar fondos públicos sin reportarlo.

La declaración de Prometeo ya está en el expediente y sirvió este miércoles 25 de abril para que los fiscales de la Unidad de Investigación Financiera presentaran ante el juez Rigoberto Chicas las pruebas con las que buscan probar que el expresidente cometió el delito de lavado de dinero. “Prometeo nos dice que el expresidente les dijo en persona que la publicidad debía ser colocada en el grupo radial Samix, sin haber licitaciones ni contratos… la ley dice que el funcionario público no puede aprovecharse del cargo y según la LACAP todos los empresarios deben participar en igualdad de condiciones”, declaró el fiscal del caso, quien pidió anonimato. 

En concreto, Prometeo dice que su agencia recibió de Capres pagos por 7 millones 75 mil dólares y que trasladó a las empresas de Saca un 70% de ese dinero. Dice que las agencias depositaban en las cuentas de las radios de Saca el pago por espacios de publicidad que Capres en teoría había contratado ―aunque no hubiera contrato alguno firmado― y se quedaban, como intermediarias, entre un 15% y 30% de comisión. Según la Fiscalía, de este modo la empresa del Prometeo y el resto de agencias sirvieron “de puente o medio para tratar de legalizar la apariencia del dinero que fue desviado de manera ilegal” de cuentas bancarias de la Presidencia. En febrero de 2017, cuatro meses después de la captura de Saca, varios directores y empleados de agencias fueron detenidos por, presuntamente, haber colaborado con esta estructura.

El 7 de julio de 2017, los investigadores Edgar Rivera y Saúl Cornejo, de la División de Investigación Patrimonial, Extinción de Dominio y Delitos Financieros de la Policía lo entrevistaron, a las 9:30 de la mañana, en la Unidad de Investigación Financiera de la Fiscalía. Su testimonio quedó recogido en un documento de 14 páginas firmadas y selladas por los dos detectives, y a las que El Faro tuvo acceso. Prometeo también puso sus huellas dactilares en cada hoja.

En su testimonio, Prometeo afirma que, en su segundo encuentro con Saca, también estuvo presente Élmer Charlaix. Ahí, dice, lo conoció.

“Mirá Chelito —dice Prometeo que dijo Saca a Charlaix— he llamado al (nombre del testigo) para que les ayude con el aspecto de publicidad”. Charlaix, dice el testigo, le preguntó a qué se dedicaba y a qué rubros específicos en el mercado publicitario. Relata que, tras su respuesta, el secretario privado solo respondió “está bien”, y que luego Saca le dijo: “Quiero que me coloqués esta pauta publicitaria y las coloqués en las radios”.

Saca le dio entonces una lista de las emisoras en las que quería que pautara publicidad de la Presidencia. En ella aparecían Promotora de Comunicaciones, Grupo Samix, Radio Difusión de El Salvador, Radio Difusión Usuluteca, Stereo Noventa y Cuatro Punto Uno FM, Radio Coco, La Astral —actualmente La Urbana— y otras radios de las que, dice Prometeo, no recuerda el nombre.

Al leer la lista —se lee en la declaración— Prometeo advirtió más problemas legales. El publicista reconoció cuatro sociedades que eran propiedad de Saca, o en las que, al menos, tenía participación accionaria. La LACAP prohíbe, para evitar conflictos de interés, que ciertas personas ofrezcan servicios al Gobierno. Según el artículo 26 de la Ley, cuando un ofertante tiene parentesco de afinidad hasta el segundo grado, o de consanguinidad hasta el cuarto grado, respecto de un funcionario o empleado público de una institución de gobierno, tendrá prohibido participar en las licitaciones de cualquier oficina de gobierno. Se trata de evitar que un funcionario pueda favorecerse a sí mismo o a un pariente.

—Mire, señor presidente, aquí hay unas radios suyas —dice Prometeo que dijo a Saca.

—Como le expliqué, eso no tiene nada que ver. Estos no son fondos del Estado, son de donaciones y discrecionales de Capres —dice que le respondió el Presidente.

“Eran cuñas comerciales de avances y logros de ellos: la educación, del Plan Súper Mano Dura, entre otros”, dice el testimonio de Prometeo. Otra persona que trabajó en agencias publicitarias en esos años confirmó a El Faro este detalle: durante las primeras semanas del nuevo gobierno, según este otro publicista, la directriz que la Presidencia dio a las agencias publicitarias fue que únicamente la imagen de Saca debía aparecer en las cuñas publicitarias.

Prometeo y su agencia de publicidad, dice el testigo, emitían facturas por su trabajo. En un principio, dice, Saca y Charlaix lo intentaron convencer de recibir los 100 mil dólares mensuales en efectivo.

El acuerdo era que los pagos a la agencia se harían al final de cada mes. Dice que el primer pago de junio lo recibió en efectivo de manos de una secretaria de Charlaix. “Al abrir el sobre el deponente vio que era el pago en efectivo entendiendo él que eran 100 mil dólares”, dice el testimonio. Prometeo le dijo a la secretaria que “no podía aceptar el dinero porque tenía miedo que lo asaltaran y además iba a tener problemas de meter el dinero al banco porque no podía justificar el origen del dinero”. Por orden de Charlaix, Prometeo regresó al día siguiente.

Por la mañana, de nuevo en Casa Presidencial, cuenta que se reunió con Charlaix en su oficina. El secretario “salió molesto” y le dijo: “aquí están los cheques”, con un tono cortante y la voz alzada. Prometeo interpretó esa actitud como una reacción a que no se había prestado a recibir los pagos en efectivo. Charlaix le entregó “cuatro o cinco cheques que sumaban 100 mil dólares de una cuenta del banco Citibank, cuyo titular era Charlaix.

Los siguientes pagos también fueron con cheques del Banco Citibank (hoy Cuscatlán) y Banco Hipotecario, por la misma suma de dinero, pero que eran firmados por Francisco Rodríguez, gerente financiero, y Pablo Gómez, del equipo de finanzas de la Presidencia. Ambos también guardan prisión junto a Saca y Charlaix.

Prometeo asegura que otras 10 agencias de publicidad, a las que identifica en su testimonio junto al nombre de sus representantes legales, trabajaron de la misma forma que él: recibían dinero de Casa Presidencial para luego hacer depósitos a las empresas del presidente. Así, hasta desviar 11 millones.

La Fiscalía ha dividido su investigaciones por el presunto desvío de casi 300 millones de dólares por parte del expresidente Saca en tres casos. Uno de ellos —pomposamente bautizado “Destape a la corrupción 2”— se centra en los publicistas y agencias de publicidad implicadas en el presunto desvío de 11 millones. Este caso está en fase de instrucción pero un juez de Paz de San Salvador ya ha ordenado el embargo de los bienes, inmuebles y cuentas bancarias de las 17 personas señaladas.

Entre los detenidos en relación con este caso están Ana Ligia de Saca, esposa del expresidente y socia en el grupo radial SAMIX; Óscar Edgardo Mixco Sol, hermano de Ana Ligia de Saca y representante legal de las sociedades del expresidente entre 2004 y 2009; Rolando Alberto Durán Acevedo, presidente de América Publicidad; Gerardo Antonio Funes Durán, director suplente de Funes y Asociados y hermano de César Funes; y José Antonio Lemus Zelaya, de la agencia de publicidad ANLE, entre otros. También está señalado Milton Romeo Avilés Cruz, un contador que aparece en el requerimiento fiscal y que trabajó para Antonio Saca como auditor externo.

La presidencia de Salvador Sánchez Cerén entregó información a la Fiscalía para documentar el caso, pero la secretaría de Comunicaciones indicó que no encontró en sus archivos contratos o licitaciones entre Capres y las empresas ANLE, Funes y Asociados o América Publicidad. Esto coincide con la declaración de Prometeo sobre la inexistencia de licitaciones o incluso contratos con la Presidencia.

Desvíos a la campaña de Ávila

El rastro del dinero que salió de Casa Presidencial durante la administración Saca también conduce al partido Arena. Según Prometeo, por órdenes de Saca la presidencia de la República colocaba pauta del entonces partido oficial en los medios de comunicación, y pagaba con fondos públicos. “Esto sucedió desde el mes de febrero de 2008, cuando Saca le mandó material que debía de ser colocado, los cuales eran alusivos a la campaña preelectoral presidencial de 2009 para Arena”, se lee en la transcripción de su testimonio.

Prometeo relata que cuando recibió los anuncios de Arena sus empleados en la agencia le preguntaron a nombre de quién debían facturar y él respondió que a nombre del partido. “Sucede que después hizo la gestión de cobro ante Arena y (Prometeo) envió a un empleado para que cobrara, es así que el mensajero se desplazó hasta la sede de Arena en la calle Arce, pero ahí le dijeron al empleado que ellos no habían ordenado esa pauta y por lo tanto no pagarían”, consta en el testimonio.

Prometeo envió después a su empleado a Casa Presidencial y ahí recibió el pago, en cheques de fondos públicos. “Pero la factura estaba a nombre de Alianza Republicana Nacionalista”, dice. El publicista reconoce que sabía que esos pagos eran ilegales porque los debía hacer el partido y no el Gobierno. “Sin embargo, para no perder el dinero que le estaban pagando de Capres, continuó prestando sus servicios de la manera que lo venía haciendo”, dice la Fiscalía.

Un testigo con régimen de protección de la Fiscalía asegura que el expresidente coordinó con agencias de publicidad para lavar alrededor de 11 millones de dólares. El dinero salía de la cuenta de gastos reservados de Casa Presidencial, pasaba a las agencias de publicidad y luego entraba a las empresas de Saca. Foto de El Faro, por Víctor Peña.
 
Un testigo con régimen de protección de la Fiscalía asegura que el expresidente coordinó con agencias de publicidad para lavar alrededor de 11 millones de dólares. El dinero salía de la cuenta de gastos reservados de Casa Presidencial, pasaba a las agencias de publicidad y luego entraba a las empresas de Saca. Foto de El Faro, por Víctor Peña.

Por este trabajo para la campaña presidencial de Arena el publicista facturó un total de 2 millones de dólares, de los cuales se quedó con una comisión del 30%, es decir, 600 mil dólares. El último pago de pauta de Arena ocurrió en una fecha que Prometeo no detalla, en marzo de 2009, mes de la elección presidencial que acabaría ganando Mauricio Funes, candidato del FMLN.

El candidato presidencial y presidente del partido en aquel entonces era Rodrigo Ávila, exdirector de la Policía Nacional Civil y ahora diputado de Arena. Cuestionado por este presunto desvío de fondos públicos a su campaña, Ávila se descarga en Saca:

—Sobre este caso, hay que esperar el desarrollo del proceso judicial —dice—. Al partido se le dijo que lo que había eran donaciones de espacios publicitarios, donación para el partido y las campañas pero no que se pagarían como se está planteando.

—¿El presidente Saca dijo eso?

—Sí, al partido se le habló de que se iba a conseguir espacios donados. Sobre todo porque él manejaba un asocio de radios que iba a donar publicidad.

—¿Como candidato no manejaba su propia campaña?

—Nosotros, por cada anuncio que sacabamos en televisión, Funes sacaba seis. Logramos hacer una recaudación con empresas, con los mismos correligionarios del partido… Fue una campaña relativamente cara pero igual ellos nos superaban —dice Ávila—. Y por otro lado estaban las, entre comillas, donaciones, que hay que ver si efectivamente fueron donaciones.

—Usted era también el presidente del partido, y eso le daba acceso a las cuentas bancarias ¿Ni usted ni los contadores del partido se dieron cuenta de que las agencias de publicidad llegaban a cobrarles a ustedes creyendo que habían pagado la pauta?

—No, es que la donación no se cobra… Lo que habría que ver es si realmente fue donado.

El Faro también buscó al entonces director de asuntos económicos del partido Arena, Elías Jorge Bahaia Samour, quien también fue primer designado de la presidencia durante la Administración Saca. Bahaia no respondió las solicitudes de entrevistas hechas a través de su asistente Margarita Grande en la empresa Textufil S.A. de C.V.. Grande manifestó que el empresario pasa gran parte del tiempo de viaje. Se le enviaron también dos correos electrónicos explicando el motivo por el que se quería hablar con él, pero nunca respondió.

El actual presidente de Arena, Mauricio Interiano, dijo a este periódico que el partido no tiene en sus archivos información sobre la publicidad que pagó Capres, pero que ha dado a la Fiscalía acceso a los libros contables de Arena “por este y otros casos”. “El proceso judicial sigue su curso y vamos a seguir colaborando si nos lo piden”, dijo el jueves 12 de abril.

En 2009, el partido contrincante de Arena, el FMLN, también habría recibido financiamiento irregular, según investigaciones judiciales. Ante fiscales brasileños, ejecutivos de la constructora Odebrecht revelaron que la campaña de Mauricio Funes, quien ganó contra Ávila, se nutrió con al menos 3 millones de dólares del esquema de corrupción más grande de la historia en América Latina.

Otras agencias

Aunque Prometeo asegura que, como la suya, otras 10 agencias tuvieron tratos con el expresidente, la Fiscalía solo menciona a tres en el requerimiento de octubre de 2016, y a la hora de detallar cómo trabajaron en la triangulación de fondos públicos hacia las emisoras de Saca solo detalla el rol de dos de ellas: ANLE, y Funes y Asociados. La que quedó fuera es América Publicidad, propiedad de Rolando Durán, un hombre de 64 años que, a los pocos días de ser detenido y enfrentarse a audiencia judicial, fue internado en el Hospital de la Mujer de la colonia Escalón, en San Salvador.

Según la Fiscalía, ANLE recibió de Casa Presidencial y luego entregó a las empresas de Saca 1 millón 89 mil 708 dólares con 90 centavos, desde el 30 de marzo de 2006 hasta el 14 de mayo de 2009. Funes y Asociados, la empresa del hermano del expresidente de Anda y amigo cercano de Saca, César Funes, hizo llegar a las cuentas de Saca, entre el 22 de julio de 2004 y el 15 de mayo de 2009, un total de 4 millones 106 mil 528.87 según el requerimiento fiscal.

En el caso de América Publicidad, la Fiscalía menciona que entregó a las empresas de Saca 5 millones 823 mil 671 dólares con 44 centavos, en un período que va desde el 30 de julio de 2004 hasta el 29 de mayo de 2009.

El Faro buscó a los representantes de ANLE y de Funes y Asociados para obtener su versión sobre los alegatos de la Fiscalía. Ricardo Ernesto Lemus, vicepresidente de ANLE, y José Antonio Armando Lemus, secretario de la directiva de la misma empresa, dijeron que preferían no verter ningún comentario hasta que la audiencia preliminar hubiese terminado. “No quiero entorpecer nada”, dijo Ricardo Lemus.

El defensor de los hermanos Funes (de Funes y Asociados), Roberto Girón Flores, sostiene que todo lo dicho por Prometeo son suposiciones. “El testigo no parece ser un empleado de la empresa y, por tanto, todo lo que él diga tiene carácter de presunción”, dijo, y añadió que la Fiscalía no ha podido demostrar que los hermanos Funes y el presidente Saca se hayan comunicado para ponerse de acuerdo sobre la asignación de contratos y el depósito del dinero en las cuentas de las empresas de Saca. Por último, Girón dice que los ingresos que obtuvo la agencia eran legales, tanto que fueron declarados a Hacienda para el consiguiente pago de impuestos.

Prometeo asegura que en la triangulación de dinero participaron otras ocho agencias de publicidad, entre ellas Signo Publicidad, Molina Bianchi y Asociados, Corporación Redes, Publicidad Comercial, Campaña S.A. de C.V., y Receptor Comunicación Integral. Prometeo dijo a los investigadores que supo de estas empresas porque se encontraba con sus representantes en reuniones del gremio de publicistas o en reuniones que los medios de comunicación ofrecían para la compra de sus espacios: “‘Hoy sí tenemos trabajo, porque a todos nos ha dado trabajo, es el único presidente que ha ayudado a la mayoría de agencias”, decían en esas reuniones, según Prometeo.

El testigo dice que ninguna de estas empresas firmaba contrato o se sometía a licitación con el Gobierno. El abogado del expresidente Saca, Mario Machado, dice que esta aseveración favorece a su cliente: “Él dice que se prestaron los servicios, y que no hay una adjudicación o licitación, y eso lo convierte en un tema de índole administrativa”, dijo Machado el lunes 16 de abril.

Los investigadores preguntaron a Prometeo cómo sabía que no había licitaciones y respondió que no se publicaban los anuncios de licitación en los medios, y que cuando mes a mes iba a recoger los cheques a Capres, “cuando estaba esperando en la oficina había otras personas esperando, que eran mensajeros de las otras sociedades”.

El Faro buscó a los representantes de las empresas a las que Prometeo menciona en su relato. La única empresa que respondió fue Publicidad Comercial, a través de Juan Federico Salaverría padre, presidente de la compañía, quien dijo a través de un correo electrónico que Publicidad Comercial nunca obtuvo contratos de la Presidencia para servicios de publicidad durante la administración Saca.

Salaverría también fue directivo de otra empresa de publicidad de las enumeradas por Prometeo: Campaña S.A. de C.V., fundada en junio de 2003 como una fusión de Publicidad Comercial con la agencia Molina Bianchi. Para junio de 2003 faltaba menos de un año de la elección presidencial y el partido Arena necesitaba reposicionarse después de la enorme derrota electoral en marzo de aquel año, en unas legislativas con las que perdieron la llave de la mayoría en la Asamblea. En el mismo correo electrónico enviado a El Faro, Juan Federico Salaverría, padre, detalla que el partido convocó a agencias para escuchar propuestas para el manejo de la siguiente campaña presidencial. Según Salaverría, Publicidad Comercial y Molina Bianchi “se reunieron para presentar una propuesta en conjunto al partido, procediendo a constituir una sociedad que produjera el material publicitario de dicha campaña y dando vida a Campaña S.A. de C.V.” Saca fue nombrado candidato en julio de 2003 y ya en agosto comenzó su gira territorial.

Aunque Salaverría confirma que Campaña S.A. de C.V. prestó servicios de publicidad a la Presidencia de Saca, niega que haya existido acuerdo alguno con el expresidente para triangular dinero a las empresas del exmandatario. “Campaña nunca tuvo algún tipo de acuerdo con el entonces presidente, ni con cualquier otro funcionario de Gobierno para pautar en los medios de comunicación vinculados con el entonces presidente”, asegura. Ante la pregunta de El Faro de si alguna vez supo que Capres contrataba servicios a cambio de que las agencias pautaran los anuncios en las empresas de Saca, Salaverría responde: “Nunca escuchamos entre la comunidad de publicistas referencia alguna sobre esa práctica”.

En el proceso judicial consta en cambio que Campaña recibió de Capres al menos dos contratos entre 2007 y 2008, por un total de 4 millones 438 mil dólares con cargos a la partida “Servicios de comunicación oficial”, la partida No. 0500-1-02-01-21-1 de la presidencia de la República. Así lo dice una certificación de la Dirección de Adquisiciones y Contrataciones Institucional de la Presidencia, de fecha 7 de octubre de 2016, que la FGR ha presentado como prueba.

Estos documentos contradicen a Prometeo, que afirma que la presidencia nunca licitó o adjudicó contratos a nadie, sino que acordaba el servicio de manera verbal. Juan Federico Salaverría también corrige al testigo y asegura que, según reportes en su poder, sí hubo licitaciones, aunque explica que, en los primeros años de la administración Saca, los contratos se adjudicaron a Campaña a través de uno de los socios, Molina Bianchi, pues solo este tenía crédito —un requisito para operar— con la Asociación de Medios Publicitarios Salvadoreños (AMPS).

El Faro buscó a Enzo Bianchi, fundador de la agencia Molina Bianchi S.A. de C.V., una de las empresas asociadas para crear Campaña S.A. de C.V. Nunca respondió a las solicitudes de entrevista que se hicieron en Ogilvy, su agencia de publicidad actual. Bianchi es el actual presidente de la AMPS, pero cuando se le busca allí para entrevistarle, la persona que responde pide que se llame a Bianchi a Ogilvy.

Otras empresas mencionadas por Prometeo son Receptor Comunicaciones Integradas, Corporación Redes y Signo Publicidad. El director de Receptor era Manuel Meléndez, publicista que ha trabajado en todas las campañas de Arena, excepto la de Saca, desde finales de los 90. El Faro llamó a Meléndez y envió mensajes de Whatsapp a su celular desde el 4 de febrero, pero nunca respondió. Este periódico también buscó a uno de los fundadores de la desaparecida agencia Signo Publicidad, Óscar Antonio Funes, quien trabaja ahora en la agencia Enersys Solar. El 10 de abril se dejó un mensaje con su asistente pero al cierre de este reportaje no había respuesta.

La agencia Corporación Redes dejó de existir hace un lustro, pero estuvo activa desde la década de los 80 hasta mediados de la administración de Mauricio Funes, durante la cual obtuvo algunos contratos de publicidad de ministerios o autónomas, como el Cifco . El Faro llamó a las oficinas de Redes, la empresa en la que se convirtió esa agencia, y habló con un empleado que se identificó como Adolfo Pineda. Él explicó que todos los negocios de publicidad los manejaba William Hándal, exministro de Hacienda de la administración Saca, quien falleció en julio de 2017, y que solo él podía hablar de ello. El Faro también pidió hablar con los hijos del exministro, que eran directivos y accionistas de la agencia publicitaria, pero Pineda dijo que ellos no sabían mayores cosas del negocio porque son muy jóvenes.

La empresa más rentable de Saca

La empresa de Saca que, según la Fiscalía, recibió más dinero de Casa Presidencial mediante la triangulación con agencias de publicidad fue Promotora de Comunicaciones. Esta es también la empresa más rentable que tuvieron el expresidente y su familia entre 2004 y 2009, pues según registros públicos reportó los mayores ingresos y las mayores utilidades en ese período por la venta de publicidad.

Promotora de Comunicaciones, sociedad fundada en diciembre de 1995 por Saca y su esposa Ana Ligia Mixco, fue también la empresa que recibió más dinero de las agencias ANLE y Funes y Asociados entre julio 2004 y mayo de 2009. ANLE, por ejemplo, le remesó 896 mil 176 dólares con 56 centavos, mientras que la sociedad Funes y Asociados le hizo llegar 3.5 millones de dólares para un total de 4 millones 422 mil 155 dólares con 54 centavos.

La última transacción a favor de Promotora de Comunicaciones tiene fecha del 15 de mayo de 2009. Fue el cheque número 12083 por la cantidad de 11 mil 867 dólares con 32 centavos que envió Funes y Asociados a la cuenta corriente 1814100614 del Banco Scotiabank, de Promotora de Comunicaciones. 10 días más tarde, (seis días antes del fin del mandato) Promotora de Comunicaciones compró una propiedad en las faldas del volcán de San Salvador del tamaño de una cancha reglamentaria de fútbol .

La empresa siguió recibiendo fondos estatales: otros 983 mil en diversos desembolsos entre septiembre de 2009 y enero de 2010. La Fiscalía sospecha que con ese dinero se compró la mansión porque una semana más tarde de aquel 25 de mayo de 2009, el día en que Promotora de Comunicaciones compraba la propiedad en las faldas del volcán, la cuenta personal de Rodríguez Arteaga se nutrió con 1 millón 200 dólares provenientes de la “cuenta subsidiaria institucional del Tesoro Público”. El dinero había salido en forma de un cheque a nombre de “Gastos operativos de Presidencia”, y Rodríguez Arteaga, el jefe de la UFI, lo depositó en la cuenta del Hipotecario. Cuatro meses más tarde, el 9 de septiembre de 2009, el dinero comenzó a salir hacia Promotora de Comunicaciones comenzó a recibir depósitos de la cuenta abierta por Rodríguez Arteaga hasta completar los 983 mil dólares.

La noche de bodas

Un mes después de que Saca fuera capturado, en la noche de la boda de su hijo, en la Hacienda de Los Miranda de Antiguo Cuscatlán, los publicistas y su abogados entraron en pánico. Prometeo narra que el abogado del expresidente Saca, Mario Machado, convocó a una reunión los representantes de distintas agencias publicitarias con el objetivo de “discutir el problema legal que anticipaban iban a tener por el caso del señor Elías Antonio Saca”. La reunión fue, según el testigo criteriado de la Fiscalía, en el despacho de Machado, en la Zona Rosa de San Salvador, y asistieron un empleado de Prometeo y los representantes legales y empleados de Anle S.A. de C.V. y Funes Asociados Publicidad S.A. de C.V., Ricardo Lemus y Gerardo Funes.

Según Prometeo, uno a uno, los representantes de las agencias fueron explicando cuál había sido su relación con los pagos de Casa Presidencial. Lemus, por su parte, dijo que a su empresa Capres “le había pagado tanto por medio de cheques y con dinero en efectivo, pero cuando la pagaban con dinero en efectivo, este lo depositaba en su cuenta bancaria personal, luego de lo cual hacía las liquidaciones pero muchas veces no generaba facturas”. Funes, según prometeo, dijo que recibía el dinero por medio de cheques y, por último, el empleado que iba en nombre de la agencia de Prometeo dijo que también había recibido los pagos por medio de cheques y que igualmente generaron facturas.

El enviado de Prometeo fue el único, dice el testigo, que explicó que no había participado en licitaciones. Según el testigo, su empleado en esa reunión “acepta que nunca participó en licitación, sino que los acuerdos o relación comercial se le entregaron por la relación que de alguna manera tuvo con el señor Saca y porque consintió en facturar y colocar la pauta que le encomendaba”.

Tres meses después, algunos de esos publicistas fueron capturados. Prometeo se salvó, pero tres meses más tarde contó a los investigadores cómo había formado parte del presunto esquema de lavado de dinero.