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“Yo no soy el candidato de Óscar Ortiz ni de ningún sector en particular”

Sergio Arauz Foto: Víctor Peña

En esta entrevista, el precandidato presidencial del FMLN habla de su amistad con Nayib Bukele y niega ser el candidato de uno de los sectores de su partido. Trata de distanciarse de Óscar Ortiz y matiza toda afirmación o pregunta que lo meta en problemas. Matiza casi todo lo actuado durante casi nueve años de gobierno, pero reconoce que las bases efemelenistas se sienten ignoradas. 

ElFaro.net / Publicado el 23 de Mayo de 2018

Hugo Martínez, excanciller de la República y actual precandidato en las elecciones internas del partido FMLN. Entrevista realizada en Plaza Futura, en la colonia Escalón, el 07 de mayo de 2018. Foto de El Faro, por Víctor Peña.
 
Hugo Martínez, excanciller de la República y actual precandidato en las elecciones internas del partido FMLN. Entrevista realizada en Plaza Futura, en la colonia Escalón, el 07 de mayo de 2018. Foto de El Faro, por Víctor Peña.

Hugo Martínez, el canciller que quiere convertirse en candidato presidencial del FMLN, colecciona un historial de cargos presumibles: exsecretario general del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), exdiputado, exvocero del FMLN y exguerrillero. Arrastra, sin embargo, el lastre de la bandera de un partido que está por cumplir nueve años en el poder: dos gobiernos que no transformaron un país que sigue con un mediocre crecimiento económico, que sigue siendo el más homicida del mundo. El partido de Martínez expele ese olor a corrupción, con ex presidentes como Mauricio Funes condenados por enriquecimiento ilícito, que tanto recuerda a Arena y sus mandatos.

A diferencia de los líderes de su partido, que se sienten cómodos callando ante preguntas de periodistas, o respondiendo tajantes y agresivos ante algunos cuestionamientos, Martínez es diplomático y elegante para matizar cualquier afirmación. Habla siempre en clave. “¿Qué lo diferencia a usted del resto, como persona, como candidato, no como parte de un colectivo, de una bandera, de un proyecto?” “No me gusta hablar en primera persona”, responde. Dice que no es el candidato de Óscar Ortiz.

La hoja de vida de Hugo Roger Martínez consigna una nutrida lista de estudios y universidades: ingeniero agrónomo, graduado en la Universidad de El Salvador; maestría en ingeniería de la formación y sistemas de empleos, en la Universidad de Toulouse, Francia; estudios de maestría en administración y dirección de empresas, en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas, El Salvador; y administración de recursos humanos, en la Universidad Latinoamericana de Ciencia y Tecnología, Costa Rica. El canciller habla inglés y francés. También fue guerrillero, uno de los que en la ofensiva de 1989 ocupó la pudiente colonia Escalón.

Martínez forma parte de la primera generación de diputados efemelenistas. Llegó en 1994 como suplente. Tres legislaturas después, ganó un escaño como diputado propietario en las elecciones internas de su partido y, hasta 2009, fue parte de la Comisión de Cultura y Educación, y miembro de la Comisión de Relaciones Exteriores del parlamento salvadoreño.

Entre el 2003 y 2009, el canciller no era una presencia cómoda entre la dirigencia de su partido: formó parte del movimiento reformista, aquel que fue capaz de dividir en dos a los militantes del FMLN: aquellos con ideas más conservadoras, que veían a Schafik Hándal como su líder indiscutible, y aquellos que estaban convencidos de la necesidad de renovar el ideario del partido, hace más de un década. Esta última facción pretendía nombrar al entonces alcalde Óscar Ortiz, ahora vicepresidente, como coordinador general del partido, en oposición al ahora presidente Salvador Sánchez Cerén. El ala conservadora se impuso, y los reformistas se vieron obligados a replegarse. En 2014, Sánchez Cerén lo rehabilitó y, para muchos en su partido, siempre fue el candidato favorito del presidente.

Martínez compite contra Gerson Martínez, el ministro de Obras Públicas de los dos gobiernos del FMLN -que renunció al cargo tras ser ungido por la dirección histórica del partido-. Compite contra la carta de una dirigencia que lleva más de 14 años en el cargo y que acarrea sobre su lomo todo ese desgaste de la derrota más desastrosa de la vida democrática del partido.

En esta entrevista, MArtínez habla de su amistad con Nayib Bukele y esconde su estrategia y su plan. Niega ser el candidato de uno de los sectores de su partido. Trata de distanciarse de Óscar Ortiz y huye de cualquier afirmación, evade o reformula cualquier pregunta que lo pueda meter en problemas.

Hugo Martínez, dice en esta entrevista, que tomará sus decisiones consultando a las bases. Parece, según su forma de responder en esta entrevista, se escudará en las bases para no dar posturas claras sobre algunos temas.

 

¿En qué ha sido usted diferente al FMLN de los últimos nueve años?
Yo no pondría así la cosa. Lo pondría así: qué hemos hecho bien, qué hemos tratado de hacer bien y en qué hemos tenido dificultades. Porque la gente nos ha dado un mensaje el 4 de marzo: “miren, nosotros no tenemos problemas con el trabajo que han hecho bien”. Por ejemplo, el trabajo en política exterior generalmente ha sido bien evaluado.

Pero…
Pero nos han dicho también: “hay cosas que ustedes deben corregir”. Nos han dicho: hay cosas que estamos pidiendo desde hace un rato, que no se han hecho y que se deben hacer. Por eso yo resumiría la situación en que se deben continuar haciendo las cosas que se han estado haciendo bien; se debe corregir todo aquello que no se ha hecho bien y que lo ha señalado la población; y se deben hacer cosas que son como deuda que se tiene, que no se han hecho todavía y que debemos hacer.

Volvamos. ¿Qué lo diferencia a usted del resto, como persona, como candidato, no como parte de un colectivo, de una bandera, de un proyecto?
No me gusta hablar en primera persona, pero lo que sí te diría es qué se necesita para garantizar la victoria del FMLN en el 2019. Una primera cosa es la mejor carta para ganar las elecciones del 2019.

¿Es usted?
Eso lo van a determinar las bases del partido el 27 de mayo en las elecciones.

Parece que no está muy decidido ni convencido de ser la mejor carta de su partido.
Vamos a ver. Vamos a ver. En estas cuatro jornadas he encontrado un gran respaldo, un gran entusiasmo. Mucha gente que me dice “antes que tú te inscribieras, nadie hablaba de las internas del FMLN. Nadie hablaba de candidatura del FMLN. Tu inscripción ha generado entusiasmo, tu inscripción ha dinamizado el proceso interno, tu inscripción ha permitido que se empiece a hablar en todos los medios de comunicación sobre el proceso interno”.

Usted ha dicho en los medios de comunicación: “la gente nos está pidiendo cambiar métodos y estilos de trabajo”. ¿A qué se refiere con eso?
Lo que la gente nos está diciendo es “ustedes son un partido que surgió de nosotros. Son un partido que surgió de los sectores sociales, articulado a las comunidades, y sentimos que ese vínculo se ha debilitado o, en el peor de los casos, se ha roto”. Es decir, que no pongan barreras entre nosotros y ustedes. Nos dicen: los queremos entre nosotros, viniendo con nosotros, sufriendo entre nosotros, resolviendo los problemas de nosotros”.

Su votante les dice que no se siente representado por la dirigencia.
Esos votantes lo que sienten… esos militantes lo que sienten es que se les ha desatendido, o que se ha roto el vínculo con ellos, y para ellos es fundamental.

Por eso le preguntaba, ¿qué puede hacer diferente?
Por ejemplo, fortalecer ese vínculo. Recuperar ese vínculo que muchas veces se vio debilitado y que se vio roto y que la gente nos está diciendo.

¿Y acciones?
Vaya, la gente nos quiere en el día a día. Por ejemplo, la gente nos dice “yo quiero que, si me llega el recibo del agua, me llegue el agua. Y quiero que estén conmigo para resolver ese problema. Que si me llega el recibo de la luz, que me llegue proporcional a lo que yo consumo y no alterado y quiero que trabajen conmigo para resolver eso. Quiero servicios de salud, de educación y servicios públicos en general de calidad para que no me maltraten”. El FMLN es un partido humanista. No puede permitir, por principios, que haya funcionarios, servidores de su gobierno, que se dediquen a maltratar y no a atender a su gente. Entonces, la gente está pidiendo cero tolerancias ante el maltrato. Yo he tenido cero tolerancias ante el maltrato en nuestra red consular. Cuando me ha presentado denuncias con pruebas, yo he sancionado y despedido en el consulado.

¿Qué le diría al votante que cree que en nueve años no han hecho lo prometido? Al votante que se pregunta: “¿por qué les voy a creer en el último año, pidiendo el voto para las presidenciales?”
No es que no se ha hecho nada. Es que no se ha hecho suficiente. Precisamente, el mensaje del 4 de marzo es contundente. No es que la gente hasta entonces nos señala el problema. La gente lo venía señalando desde antes y no se había tenido capacidad de escuchar. Desgraciadamente, tuvo que pasar ese mensaje contundente que no solo es para el FMLN, sino para todos los partidos.

La derrota del 4M los obliga...
Se inicia un proceso de reflexión. Ahí, nuevamente el actor fundamental de ese proceso de reflexión son las bases del partido. Las bases son las que le han estado diciendo a la dirección del partido: “ya ven, lo veníamos diciendo”. La gente de las comunidades nos pedía más cercanía y, la segunda cosa, que ya no es de la gente en general, sino de las bases del partido, es que las bases están pidiendo que se les devuelva el poder de decisión. Yo estoy completamente de acuerdo con eso.

¿A qué se refiere con eso?
A que sean las bases las que decidan, libre, soberanamente y sin presiones, quien vaya a ser el candidato presidencial, el candidato a la vicepresidencia y cómo se articulen las alianzas. Por supuesto que eso se tiene que validar después en una convención nacional. Pero el proceso debe surgir de abajo para arriba, no de arriba para abajo, como ha sucedido.

Así como perdieron en las elecciones pasadas, la gente les dijo que había muchas cosas que estaban haciendo mal.
La gente nos dijo “están haciendo algunas cosas mal y están haciendo otras cosas bien”. Las encuestas, por ejemplo, ¿cuál es el programa del gobierno mejor evaluado? Los paquetes escolares. Entonces, yo no creo que las personas nos estén diciendo eso, sería una lectura muy errónea, que la gente nos esté diciendo “quítennos los paquetes escolares”. Entonces, por qué vamos a quitar los paquetes escolares, si la gente está satisfecha. Pero la gente nos está diciendo “revisen el tema del suministro de agua, revisen el tema de tarifas eléctricas, revisen el tema de los servicios públicos en general”.

Hugo Martínez, excanciller de la República y candidato a la presidencia del FMLN. Foto de El Faro, por Víctor Peña.
 
Hugo Martínez, excanciller de la República y candidato a la presidencia del FMLN. Foto de El Faro, por Víctor Peña.

¿Qué dice al votante que dice que votó por Mauricio Funes y que ahora lo ve condenado por enriquecimiento ilícito? ¿O a aquellos que votaron por Sánchez Cerén y sienten que ahora pagan más en impuestos, como el del teléfono celular? Es decir, ¿qué dice a los votantes que han tenido una doble decepción del FMLN?
En primer lugar, les digo que, precisamente, se trata de tener una mayor interacción entre los votantes y los gobernantes o los partidos para corregir estas situaciones. ¿Cómo se llega a la contribución especial de seguridad? En un ambiente en el cual teníamos una situación de violencia y delincuencia campante. Teníamos hacinamiento de nuestro sistema carcelario. Se llega como una medida temporal. ¿Qué ha pasado ahora? Se ha reducido el índice de homicidios, pero también se ha reducido el hacinamiento. Yo creo que tu has ido, por ejemplo, a los centros…

Se ha reducido a los números que había cuando entraron en el gobierno...
Bueno, pero estamos hablando de otra situación que tú mismo señalabas. Había una reducción, pero producto de una negociación que después terminó muy mal. Terminó muy mal. No sé si has visitado las granjas penitenciarias. No sé si has visitado el programa…

Es bien difícil que nos den acceso a centros penales…
Sí, yo ahora mismo no estoy en el gobierno, pero puedo ayudar a gestionar una visita. No sé si has visto el programa Yo Cambio, que son programas en los cuales se está invirtiendo esos recursos de los que hablas. Uno ve gente cambiada, empoderada. Gente que ya está trabajando para salir, para reinsertarse en la vida productiva.

Cambiemos de tema. Usted es visto en su partido como el candidato de emergencia, una especie de plan B de parte de la dirigencia del partido. ¿Qué tan cierto es esto?
Mira, yo no sé cómo me vean en todos…

Esto no parte de la nada. Lo he hablado con militantes de su partido.
Ok, por eso te digo. Tú quizá hablas con más militantes del partido que yo. Aunque no creo que con militantes. Tú hablas mucho con mandos medios, miembros de la dirección, etcétera. Entonces, yo no sé cómo me ven algunos mandos medios o algunos miembros de la dirección. A mí me interesa que me vean las bases del partido. Y las bases del partido me ven con esperanza. Muchos me han dicho, vemos una luz ahora que te has inscrito. Vemos una luz. Estábamos desmotivados, desmoralizados. No encontrábamos el camino después de lo que pasó el cuatro de marzo y tu candidatura nos da una bocanada de aire fresco y vamos a trabajar con todo por tu candidatura.

¿Por qué cree que usted representa esa esperanza si también es parte del gobierno de los últimos nueve años?
Bueno, hay que ver cómo se han ido procesando las decisiones. Debes recordar que, antes del cuatro de marzo, la dirección ya había tomado la decisión de quién sería el candidato presidencial. Ahora, si no hubiera sucedido lo del cuatro de marzo y las bases no hubieran insistido en la evaluación, que se abriera el proceso, no se hubiera abierto el proceso. Pero el tema es que, a petición de las bases, se abrió el proceso y ahora hay una perspectiva diferente. Dime cuánto se habló del proceso del FMLN de las candidaturas antes de que se anunciara nuestra inscripción. Estaba congelado. Esta participación viene a darle cierto dinamismo. Yo lo he dicho públicamente. Con mi participación quiero, primero, elevar la voz de las bases. Dos, fortalecer al partido. Tres, devolver la esperanza. Cuatro, darle la respectiva victoria al FMLN.

¿Qué papel juega en esto Óscar Ortiz? ¿Están haciendo equipo?
Pues, eso habrá que preguntárselo a él.

Lanzó su precandidatura justo a la par de él.
No hice un lanzamiento de precandidatura. Yo di una declaración después de meses y semanas de presión de los medios de comunicación. Imaginate que me querían abordar ahí…

¿Usted no es el candidato de Óscar Ortiz, entonces?
Yo no soy el candidato de Óscar Ortiz ni de ningún sector en particular. Ni de la dirección del partido. Yo pretendo ser el candidato de las bases. Todos los apoyos son bienvenidos, pero eso no significa que yo voy a estar amarrado unilateralmente a un sector del partido. Yo voy a estar amarrado a lo que digan las bases del partido.

¿Usted le diría a las bases que el partido necesita reformismo? ¿Diría que debería haber una renovación del partido de Medardo González, que lleva casi quince años en el cargo?
Pongámoslo al revés. Por qué los dirigentes le tenemos que decir a las bases qué hacer. Hay que darle vuelta a la tortilla. Son las bases los que tienen que decir.

¿Las bases no han dicho nada de esto?
Las bases me han dicho que ahorita me van a apoyar en la candidatura presidencial y después, cuando venga ese proceso de estatuto interno, nosotros nos vamos a pronunciar sobre ese tema. Pero estamos mal acostumbrados, culturalmente, a que sean los dirigentes los que pongan la pauta.

Voy a mencionarle tres puntos sobre los que quiero que me dé postura. Ya queda poco tiempo.
Si quieres hacé las afirmaciones y yo te las reformulo como preguntas y tú me las contestas, jajaja.

¿Qué piensa usted de que el vicepresidente, uno de los principales cuadros del FMLN, haya tenido una sociedad con José Adán Salazar, procesado por lavado de dinero y conocido como narcotraficante, según investigaciones del mismo Estado salvadoreño?
Lo que pienso sobre todos esos casos, y voy a tener un postulado que se aplica a todos esos casos, porque uno no debe tener dobles estándares, cualquier investigación sobre alguien que está en la función pública o también el sector privado es algo que debe responder esa persona. Nosotros debemos dejar que esa persona responda. Y no podemos aplicar el doble estándar de que, si se está investigando a alguien cercano a mi partido o a mi empresa, empezar a decir que es persecución política, y si se está investigando a alguien del otro partido o de otra empresa, decir que está bueno y que es lucha contra la corrupción.

Mauricio Funes ha sido condenado por enriquecimiento ilícito. ¿Usted cree que debería estar en El Salvador haciéndole frente a este juicio?
Yo creo que cada uno de nosotros debe defenderse de acuerdo con el debido proceso que existe en la legislación salvadoreña. Lo que no estoy de acuerdo es que... Nosotros no somos jueces, hay un sistema judicial, pero los salvadoreños somos muy dados a condenar a la gente antes de que termine el proceso judicial. Yo creo en la institucionalidad, en los procesos judiciales. Y pienso que cada uno…

Él ya fue condenado.
Por eso, pero te estoy haciendo un postulado general y pienso que cada uno debe defenderse y enfrentar esas acusaciones usando las instituciones y pidiendo que se respete el debido proceso.

Otra. Alba Petróleos El Salvador, un consorcio ligado al FMLN, hizo uso de empresas offshore en diferentes paraísos fiscales. ¿No le parece que esto lanza un mensaje como menos contradictorio? 
Bueno, en primer lugar, estamos hablando de una candidatura y de una campaña del FMLN. En segundo lugar, te repito que cada uno debe responder, en los espacios respectivos, por sus actos. Y que nadie de nosotros puede estar favoreciendo a alguien solo porque pueda sonar cercano o atacando a alguien solo porque pueda sonar lejano. Es decir, tenemos que tener un solo estándar y serán las instituciones judiciales correspondientes las que decidan si hay culpabilidad o no en determinados procesos, por parte de determinada persona o grupo de personas.

Cerremos. ¿Nayib Bukele es un aliado o un adversario?
Esa es otra cosa que yo la he estado planteando. Si yo he venido desarrollando la tesis en la que las bases tiene que decidir y vengo ahora a decirle a las bases que nos tenemos que aliar con fulano y sutano, pero no con mengano. No estoy siendo coherente con la tesis en la que las bases deciden. Entonces, vamos a trabajar por una alianza amplia. Ahora, cuáles son los límites de esa alianza. Eso lo van a definir las bases del partido. ¿Y por qué yo he dicho que vamos a trabajar sobre una alianza amplia? Eso es lo que he escuchado en todas las reuniones en las que he estado con las bases del partido.

O sea que, ¿en esa alianza amplia entra Nayib Bukele muy probablemente?
Eso lo van a decidir las bases. Otra vez, si yo adelanto opinión, es como regresar al tema de querer imponer o persuadir veladamente a que las bases tomen una decisión.

Si le pregunto, ¿qué piensa de Nayib Bukele como alcalde del FMLN en San Salvador?
Si me preguntas por Nayib Bukele como persona, te puedo decir que somos amigos, que lo conozco de más de dieciocho años, que lo conocí a él y a su papá por Shafick. Eso es como persona. Y las amistades son las que pueden prevalecer a lo largo del tiempo.

¿Y como funcionario público?
Los cargos pasan y la amistad va más allá de los pensamientos políticos. La mayoría de mis amigos están en el frente. Tengo amigos en otros partidos, en el sector empresarial, etcétera. Entonces, creo que la decisión sobre cuál es el límite de las alianzas es algo que deben decir las bases, no Hugo Martínez.

Ya me dijo que Nayib Bukele es buen amigo, que lo conoció por medio de Shafick Hándal, cuando usted estaba en la secretaría de comunicaciones.
Cuando yo era jefe de campaña. Shafick me presentó al papá de Nayib, y el papá me presentó a Nayib.

Y como figura pública y aspirante a la presidencia que también ya está en campaña, ¿qué le parece?
Yo no sé si él va a inscribirse. Pero en una democracia son bienvenidas todas las candidaturas. El país gana si cada fuerza política pone a su mejor carta en la competencia. Así que yo no voy a hacer un juicio particular de cada candidato, porque entonces vamos a tornar la entrevista acerca de los perfiles de los candidatos. Lo que sí te puedo decir son dos cosas fundamentales. Número uno: que entre más candidatos se inscriban, más democrático será el proceso. Número dos: el país gana si los partidos inscriben a su mejor carta en esa contienda electoral.

¿Usted consideraría a Gerson Martínez como compañero de fórmula en caso de ganar las internas?
Tú has estado escuchando los encuentros, porque en los encuentros hay mucha gente que nos dice eso. Pero también hay gente que nos dice que la compañera de fórmula tiene que ser una mujer. Otros dicen que la fórmula tiene que ser parte del acuerdo con los aliados. Otra vez, eso es algo que tendrán que definir las bases del partido.

¿O sea que es probable que les pidan buscar una alianza con Nayib Bukele?
Es probable que nos digan, en ese marco de alianzas amplias. Pero se debe decidir en un proceso. Lo primero es hacer una consulta con las bases. Después, hay convención nacional y son los que dicen si vamos a hacer una alianza con estas y estas características. Una vez definidas esas características, se puede hablar de la vicepresidencia. Puede ser que en esas características se diga que la vicepresidencia puede ser de afuera del partido. O puede ser que digan que tenemos a alguien en la candidatura a la presidencia que es capaz de tender puentes con diferentes sectores de afuera del partido. Entonces no hay problema, pongamos la candidatura de adentro del partido. Ahí hay dos opciones. Es una candidata mujer o es un candidato hombre.

La última pregunta. En caso de ganar las elecciones, ¿el candidato presidencial tendrá la capacidad de definir quién será el equipo de campaña? ¿Quién tomará las decisiones y la vocería de esa candidatura?
Son dos cosas. Uno es el equipo de campaña y otro el equipo de decisiones estratégicas. Por supuesto que el equipo de campaña, normalmente en una campaña, lo pone el candidato, en coordinación con el partido que lo postula. Pero las decisiones estratégicas no solo las tomará el equipo de campaña, ni el candidato. Se tomarán con las bases del partido. Si no, no sería coherente el planteamiento que he venido haciendo. Por supuesto que, en esas asambleas, en esas reuniones, siempre hay gente de la dirección del partido. Pero lo que te quiero decir es que la gente nos ha estado pidiendo que invirtamos el proceso. Que ya no solo vengan las cosas de arriba para abajo, sino al contrario. Sé que a veces cuesta cambiar el modelo mental, sobre todo a los que hemos estado acostumbrados. Incluso, te veo a vos dudando.

Es que no miro a los comandantes del FMLN aceptando ese proceso.
Bueno, pero es lo que está pidiendo las bases del partido. Y te digo, no solo he hablado con las bases del partido. He hablado con los principales jefes de las fuerzas especiales del FMLN, de las diferentes organizaciones del FMLN. Con todos. Entonces, todos están diciendo eso. Hay que darle vuelta al asunto. Hay que oír a la gente. Hay que devolverles el respeto y la dignidad a los veteranos de guerra. Y no son gente que te está planteando cosas de la época de la guerra. Es gente que tiene una claridad de estrategia y de táctica que, claro, es explicable porque fueron jefes militares. Pero ellos están diciendo, la forma de lograr la victoria es esta. Tienes que hacer esto, estratégicamente y tácticamente.

Eso no me lo había dicho.
Ni te lo voy a decir. Los únicos secretos, desde que yo era jefe de campaña, son los de estrategia.

Demasiados secretos. Ja, ja, ja.
Ja, ja, ja. Los veteranos me han dicho eso. Claro, pero cuando uno está acostumbrado a que el día a día ha sido de otra manera, cuesta. Incluso, no la mayoría, pero algunos sectores de las bases se preguntan cuál es la línea, a quién deben apoyar. Entonces, les decimos que no hay línea. La dirección del partido ha decidido, y lo ha hecho público, que no se apoye a ningún candidato en particular. Esto es lo más importante, porque yo le quiero enviar un mensaje a las bases del partido. Hay una decisión de no apoyar a ningún candidato en particular. Así que nadie le puede llegar diciendo de que hay línea. Nadie les puede llegar presionando, chantajeando.

Ese es un mensaje para Gerson Martínez, parece
Es un mensaje para las bases del partido. Ustedes tienen el poder de decidir ahora. Nadie, absolutamente nadie, les puede quitar el poder ni nadie les puede chantajear ni nadie los puede presionar.

Es un mensaje para algunos dirigentes…
No, yo le estoy hablando a las bases del partido.