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Paramilitares orteguistas agreden a obispo mediador y a periodistas adentro de basílica

El Faro | AFP

Grupos armados rodearon el sitio antes de entrar. Además de provocarles golpes, robaron el equipo de trabajo de los periodistas, incluido el del salvadoreño Marvin Recinos. Apenas el domingo, las turbas habían mantenido ataques durante 10 horas en poblaciones de Carazo. El actual presidente confirmó que no adelantará elecciones e insiste en llamar “golpistas” a los manifestantes.

ElFaro.net / Publicado el 9 de Julio de 2018

Hombres encapuchados y armados asediaron y agredieron este nueve de julio a uno de los obispos mediadores entre las organizaciones civiles y el gobierno de Daniel Ortega, como parte de los continuados actos de represión que ocurrieron en Carazo. El sábado, el actual mandatario aclaró que no adelantará elecciones, aunque la Alianza Cívica ha insistido antes en esta medida.

Los actos violentos en Carazo, en el suroeste de Nicaragua, han dejado un estimado de 14 muertos, además de más heridos y personas detenidas por su participación en los grupos de resistencia que piden cambios en la administración pública. Este es otro episodio del recrudecimiento de la violencia que ya ha dejado 250 muertos en dos meses y medio de protestas contra el gobierno.

Desde las cinco de la mañana del domingo, los habitantes y los periodistas advirtieron de las agresiones de los encapuchados en Diriamba, Jinotepe y Dolores, todos municipios de Carazo. Cuando amainaron los ataques, comenzó el recuento de los fallecidos, que fueron 14 (y 11 con su identidad confirmada por Confidencial).

"Esto ha sido un horror. Tenemos mínimo 14 muertos, pero pueden ser más. Se incluyen al menos un antimotín, un paramilitar y dos policías. La peor parte la llevó la resistencia (oposición)", dijo la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez, sobre los ataques del domingo en la mañana. La Policía atribuyó la muerte de sus dos efectivos a "terroristas con armas de fuego" que estaban en las barricadas.

Las incursiones en Diriamba y Jinotepe dejaron también decenas de heridos y una veintena de detenidos. Sus hospitales estaban asediados por paramilitares y antimotines, según los grupos locales humanitarios. Los dos municipios fueron cercados por la policía, en tanto que quedaron incomunicados sin telefonía ni internet.

Fue entonces que una decena de personas se resguardó en la Basílica de San Sebastián (Diriamba), asediada por hombres armados, según testigos.

Paramilitares rodean la Basílica de San Sebastián, en Diriamba, Nicaragua, el 9 de julio de 2018. Partidarios armados del gobierno del presidente nicaragüense Daniel Ortega irrumpieron en la basílica, asediaron e insultaron a los obispos que habían llegado antes a Diriamba. / AFP PHOTO / MARVIN RECINOS
 
Paramilitares rodean la Basílica de San Sebastián, en Diriamba, Nicaragua, el 9 de julio de 2018. Partidarios armados del gobierno del presidente nicaragüense Daniel Ortega irrumpieron en la basílica, asediaron e insultaron a los obispos que habían llegado antes a Diriamba. / AFP PHOTO / MARVIN RECINOS

Luego, durante la mañana de este lunes, seguidores del gobierno irrumpieron en la Basílica de San Sebastián, donde los religiosos habían llegado a apoyar los manifestantes que se atrincheraron desde el domingo. Cuando los sacerdotes lograron abrirse paso entre la multitud para entrar a la iglesia fueron agredidos físicamente por los paramilitares y las turbas sandinistas.

Entre las víctimas de la agresión está el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, uno de los miembros de la Comisión de Mediación y Testigo. Tenía una herida profunda en su brazo derecho, como muestran las fotografías de Confidencial. Báez dijo que "lo que está sufriendo nuestro pueblo" es mucho "más grave" de lo que a él le pasó y reiteró que el llamado de la Iglesia es de "un alto a la violencia".

"Tenían preparada una turba para que nos agrediera", protestó el padre Edwin Román, quien resultó lesionado en un brazo y que además ya es considerado “el héroe de Masaya” por su cercanía con los pobladores que participan en las manifestaciones.

En ese mismo evento, medios como Confidencial y La Prensa mostraron que hubo más robo de equipo de los periodistas. Los afectados fueron 100 % Noticias, esos mismos dos medios y el periodista salvadoreño Marvin Recinos, que trabaja como corresponsal de la AFP. Recinos ha estado varios días cubriendo el conflicto entre las organizaciones civiles y los grupos armados que defienden a Ortega. Hasta el cierre de esta nota, no había noticias de que Recinos estuviera herido.

"No queremos más tranques (bloqueos) de vías", "asesinos", "mentirosos", "hijos de puta", gritaron los partidarios del gobierno a la comitiva de religiosos, encabezada por el cardenal Leopoldo Brenes y el nuncio Stanislaw Waldemar Sommertag, constató un equipo de AFP.

"No podemos seguir sentándonos con los representantes de un gobierno que miente, que no acepta su responsabilidad y continúa atacando y masacrando a la población", dijo el obispo auxiliar de Managua, Silvio Báez, en la homilía de la misa dominical.

No adelantará elecciones

Como mediador entre el gobierno y la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia -de la sociedad civil-, la Iglesia propuso adelantar las elecciones de 2021 a 2019.

Pero el sábado, en un acto celebrado en Managua, Ortega, exguerrillero de 72 años y quien gobierna desde 2007 por tercer periodo consecutivo, descartó un adelanto de los comicios.

"Las reglas no pueden venir a cambiarlas de la noche a la mañana simplemente porque se le ocurrió a un grupo de golpistas", aseguró el mandatario.

Báez advirtió que la Iglesia seguirá apostando por el diálogo, pero responsabilizó al gobierno "si se rompe" por "no haber querido encontrar una salida pacífica a esta crisis nacional que ellos mismos han provocado".

Después sentenció: "La historia los juzgará por intransigentes, mentirosos y soberbios".

La Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) pidió medidas de protección para Báez. El secretario ejecutivo de la Comisión, Paulo Abrao, aseguró en Managua que la "situación sigue crítica" y su gravedad amerita una "atención muy especial de parte de la comunidad internacional"

Abrao dijo que es urgente que cese "la represión" y principalmente "que se puedan desmantelar estos aparatos represivos progubernamentales que están actuando" impunemente en el país.

En Washington, la OEA anunció que debatirá la situación en Nicaragua el miércoles, en una sesión del Consejo Permanente en la que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) informará sobre las labores del MESENI, el mecanismo creado para dar seguimiento a las recomendaciones de ese organismo para terminar con el clima de violencia desde el estallido de las protestas antigubernamentales.

Las protestas iniciaron el 18 de abril contra una reforma a la seguridad social, pero ante la fuerte represión policial se ampliaron para exigir la salida de Ortega, a quien acusan de instaurar con su esposa Rosario Murillo una dictadura marcada por la corrupción y el nepotismo.

El cardenal Leopoldo Brenes (2-L) y el obispo Silvio Baez (3-L) llegan a la Basílica de San Sebastián en Diriamba, Nicaragua, el 9 de julio de 2018, donde fueron hostigados por miembros de la juventud sandinista progubernamental. / AFP PHOTO / Inti OCON
 
El cardenal Leopoldo Brenes (2-L) y el obispo Silvio Baez (3-L) llegan a la Basílica de San Sebastián en Diriamba, Nicaragua, el 9 de julio de 2018, donde fueron hostigados por miembros de la juventud sandinista progubernamental. / AFP PHOTO / Inti OCON