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Cuando el Estado atacaba a los estudiantes con fuerza letal

Luis R. Huezo Mixco

El 30 de julio se cumplieron 43 años de la manifestación estudiantil que las fuerzas de seguridad del Gobierno suprimieron con violencia, aunque después lo intentaron ocultar. Los relatos acerca de ese momento histórico revelan que los militares y la Guardia Nacional cerraron las calles y vías que los estudiantes de la Universidad de El Salvador buscaron para alejarse de la manifestación. 

ElFaro.net / Publicado el 29 de Agosto de 2018

Un documento de la embajada estadounidense informó al Departamento de Estado y las embajadas de la región sobre los graves acontecimientos del 30 de julio de 1975, cuando el régimen militar salvadoreño reprimió con lujo de violencia una manifestación pacífica de estudiantes universitarios. El acto de violencia estatal causó verdadera indignación en la comunidad universitaria y en el público en general. Los ataques a manifestaciones pacíficas se hicieron cada vez más frecuentes y contribuyeron a radicalizar a grupos importantes de la población. El gobierno explicaba su agresividad aludiendo a presuntas conspiraciones internacionales.

Los antecedentes inmediatos de la manifestación estudiantil se encuentran en un incidente que ocurrió en Santa Ana. Los estudiantes del Centro Universitario de Occidente, de la Universidad de El Salvador (UES), se preparaban para la realización de su tradicional “desfile bufo” el cual se llevaría a cabo el 26 de julio de 1975. La madrugada del día 25, tropas combinadas de la Segunda Brigada del Ejército, la Guardia Nacional junto a policías de Hacienda penetraron en el recinto Universitario, ejecutando algunas capturas. También decomisaron los implementos que estaban listos para el desfile; la idea era impedir que los estudiantes llevaran a cabo su actividad. Los estudiantes respondieron a la violación del recinto universitario con una marcha realizada al día siguiente, siendo reprimidos por las fuerzas gubernamentales y luego dispersados. Como un gesto de solidaridad a la represión en Santa Ana, el día 28 de julio en San Salvador, la Asociación General de Estudiantes Universitarios Salvadoreños (AGEUS), junto con la Comunidad Universitaria en general, decidieron realizar una manifestación pacífica en repudio y denuncia por la intervención del campus de Santa Ana y exigir respeto a la autonomía universitaria. La manifestación fue programada para el día miércoles 30 de julio en horas de la tarde. El Gobierno, especialmente el Ministerio de Defensa, advirtió en estaciones de radio, canales de televisión y periódicos que la anunciada marcha de estudiantes universitarios no debía realizarse; además afirmó que actuarían con todo el peso de la ley en contra de toda alteración del orden público.

Mientras se realizaban los preparativos para la marcha dentro de las instalaciones de la UES, un helicóptero militar sobrevolaba el campus presagiando lo que venía. Dentro de la Universidad, entrada la tarde, se inició la convocatoria por medio de los parlantes instalados en las azoteas de algunos de los principales edificios del campus, por los megáfonos que portaban los encargados de la agitación o por gritos invitando a formar las filas de la marcha. Mantas y pancartas aparecieron. Se ordenaron con dos filas de uno en fondo bordeando las aceras y, en el centro de la calle, decenas de mantas y pancartas colgadas de centenares de manos denunciaban los atropellos y represiones de la dictadura militar. La marcha inició y avanzó pacíficamente. A la altura de la entrada del colegio Externado de San José, sobre la 25 Av. Norte, un testigo pudo divisar, desde ahí, un manto verde de uniformes militares, tendido una media cuadra enfrente del Hospital Rosales. Al observar el tapón verde bloqueando la ruta anunciada de la marcha estudiantil, la masa manifestante frenó. La punta de la marcha comenzó a convertirse en un gran racimo de gente, que se desgajaba poco a poco buscando otras salidas. Eran las 4:20 p.m. del día miércoles 30 de julio de 1975. Los que encabezaban la manifestación quisieron ganar la 3ª. Calle Poniente, que pasa frente a la entrada del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS), desviándose hacia la izquierda para tratar de evitar enfrentamientos con las unidades blindadas. Sin embargo, un contingente de la guardia estaba esperándolos más adelante, atrás del colegio La Asunción, obligándolos a retroceder al paso, a dos niveles. El choque fue ineludible, pues los militares también bloquearon la ruta alternativa que siguió la marcha. Los soldados habían cerrado la calle; de pronto, estallaron disparos y un cóctel molotov. A fuerza de balas, muchos estudiantes se lanzaron del puente de la 25 Av. Norte. Muchos estudiantes fracturaron y se ha dicho que algunos de ellos fueron rematados a tiros. En el momento en que los estudiantes daban marcha atrás, se escucharon los disparos de fusiles y ametralladoras a la par del estallido de bombas lacrimógenas descargadas por los cuerpos militares. El fuego cerrado duró pocos minutos, pero suficiente para derramar mucha sangre. No solo fueron balazos: los muchachos y muchachas que quisieron, en su desesperada huida, saltar los muros del ISSS, recibieron machetazos en la cabeza y otras partes del cuerpo hasta desmembrarlos. Han pasado 43 años desde este desafortunado suceso en El Salvador. Tanto los estudiantes como los militares adjudican a la otra parte haber iniciado la agresión con armas de fuego o cócteles molotov. Al día de hoy no existe una investigación que aclare los hechos, asigne responsabilidades y repare las víctimas.

Los funcionarios de la embajada de Estados Unidos fueron testigos privilegiados de los hechos, pues el recorrido de la manifestación obligaba pasar justo frente a las instalaciones del edificio de la sede diplomática. Como era su costumbre, los diplomáticos reportaron a su gobierno lo sucedido el 30 de julio, también a las embajadas estadounidenses en Centroamérica; el contenido de los cables emitidos el día de la matanza y los siguientes puede ser ahora conocido gracias a las políticas de desclasificación de documentos del Departamento de Estado. La embajada afirmó en un cable fechado el 31 de julio, que las fuerzas de seguridad del gobierno habían bloqueado la trayectoria de la marcha abriendo fuego con gas y balas, asesinando al menos cinco estudiantes. Afirmó también que el argumento del gobierno en el sentido que todo había iniciado por causa de los estudiantes era dudoso y que la áspera respuesta del gobierno había tomado por sorpresa y dejado en estado de shock a la mayoría de los observadores. Atribuían la causa de lo sucedido a la poca habilidad del gobierno de tratar efectivamente con los asuntos de la Universidad, lo cual se había convertido en un caldo de cultivo para más problemas. Lo dicho por la embajada corrobora lo que muchos testigos afirmaron luego de la matanza: que los estudiantes habían marchado pacíficamente. Incluso las paredes de la embajada no habían sido manchadas ese día con pintura, algo que era su costumbre hacer cuando marchaban frente a ella. Es significativo que las tropas, en lugar de dejar correr a los estudiantes a los entornos del lugar para que se dispersaran, los cercaron: indicio muy difícil de rebatir de que la intención era, más bien, reprimirlos violentamente.

El 1 de agosto, el entonces presidente Arturo Armando Molina convocó a una conferencia de prensa para explicar la posición del régimen en relación con lo sucedido solo dos días antes. Su posición fue que estos disturbios probaban que El Salvador era el objetivo de un complot internacional comunista por parte del Partido Comunista (PCS), la Democracia Cristiana (PDC) y la Unión Nacional Opositora (UNO) con el MNR y su movimiento armado ERP. También citó discursos del líder del PDC, Napoleón Duarte, como prueba de una conspiración bien coordinada para tomar el poder. Molina ofreció explicaciones al embajador estadounidense, argumentando que la prensa internacional estaba exagerando lo sucedido, pues sus reportes contenían exageraciones e inexactitudes que, si no eran desafiadas, podrían dar la impresión errónea en el mundo sobre la situación en El Salvador. Por esa razón había convocado al cuerpo diplomático al día siguiente, a fin de informar sobre los hechos desde la perspectiva del gobierno. Sin embargo, un cable de la embajada escrito a pocos días de lo sucedido lamentó que una marcha estudiantil pacífica hubiera terminado en tragedia. Tal parece que la información de la embajada es un buen indicio para iniciar a deducir responsabilidades sobre un hecho que aún lastima la memoria.

*Luis R. Huezo Mixco es investigador del Ministerio de Cultura de El Salvador y actual Director del Archivo General de la Nación.

Imagen del cable que envió la embajada de Estados Unidos en El Salvador donde relató los hechos que sucedieron el 30 de julio de 1975.
 
Imagen del cable que envió la embajada de Estados Unidos en El Salvador donde relató los hechos que sucedieron el 30 de julio de 1975.


DOCUMENTO

O R 312202Z JUL 75

DE: EMBAJADA AMERICANA EN SAN SALVADOR

PARA: WASHDC INMEDIATO 8731

INFORMACIÓN EMBAJADA GUATEMALA

EMBAJADA MANAGUA

EMBAJADA SAN JOSÉ

EMBAJADA Y TEGUCIGALPA

USCINCSO

C O N F I D E N T I A ​​L, SAN SALVADOR 3042

USCINCSO PARA POLAHD

1. RESUMEN – EL 30 DE JULIO UNA MARCHA ESTUDIANTIL, CON UNOS 500 MANIFESTANTES, TERMINÓ EN DERRAMAMIENTO DE SANGRE CUANDO LAS FUERZAS DE SEGURIDAD DEL GOBIERNO BLOQUEARON SU TRAYECTORIA, ABRIENDO FUEGO CON GAS Y BALAS, Y MATANDO POR LO MENOS A CINCO DE LOS MANIFESTANTES. EL GOES AFIRMA QUE SUS TROPAS FUERON PROVOCADAS CON COCKTAILS MOLOTOV Y BALAS LANZADAS POR LOS MANIFESTANTES. ESTO PARECE DUDOSO. AUNQUE LA NATURALEZA DE LA DURA RESPUESTA DEL GOBIERNO A LA MARCHA ESTUDIANTIL VINO COMO SORPRESA Y SHOCK A LA MAYORÍA DE OBSERVADORES, EL "PROBLEMA DE LA UNIVERSIDAD " Y LA INCAPACIDAD DEL GOBIERNO PARA TRATARLO EFECTIVAMENTE HA ESTADO LATENTE POR ALGÚN TIEMPO. EL CONFLICTO SE INTENSIFICÓ CON LAS AMENAZAS DE LOS ESTUDIANTES DE INTERRUMPIR EL RECIENTE CONCURSO DE MISS UNIVERSO. LAS CONSECUENCIAS DE LOS ACONTECIMIENTOS DE AYER AUN ESTÁN POR VERSE.

FIN DEL RESUMEN

2. EL DESORDEN QUE SE HA ESTADO INCUBANDO EN EL CAMPUS DE LA UNIVERSIDAD DE EL SALVADOR DE UNA MANERA ESPORÁDICA PERO PERSISTENTE POR MÁS DE UN AÑO, HA SURGIDO FINALMENTE POR ENCIMA DEL RUIDO DE LA POLÍTICA PARA LLEGAR A LAS PRIMERAS PLANAS DE LOS PERIÓDICOS CON UNA EXPLOSIÓN. UNA MANIFESTACIÓN EN LA TARDE DEL 30 DE JULIO, COMPUESTA POR UNOS 500 ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS Y DE COLEGIOS, SALIÓ DEL CAMPUS DE LA UES PARA MARCHAR COMO MUESTRA DE SOLIDARIDAD CON LOS ESTUDIANTES DE SANTA ANA, FRUSTRADOS LA PASADA SEMANA DE HACER SU PROPIA MANIFESTACIÓN POR AMENAZAS Y ACCIONES GUBERNAMENTALES.

LA MARCHA DE SAN SALVADOR TERMINÓ TREINTA MINUTOS DESPUÉS DE HABERSE INICIADO

CUANDO LAS TROPAS ANTI-MOTINES DE LA GUARDIA NACIONAL SE COLOCARON A LO LARGO DE LA TRAYECTORIA DE LA MANIFESTACIÓN, ADVIRTIENDO A LOS ESTUDIANTES QUE SE DISPERSARAN PARA LUEGO ABRIR FUEGO CON GAS Y ARMAS AUTOMÁTICAS. LAS ESTIMACIONES DEL NÚMERO DE BAJAS VARÍA. LA PRENSA PUBLICÓ LOS NOMBRES DE DOS MUERTES "CONFIRMADAS" Y SEIS OTROS TAMBIÉN FUERON REPORTADOS MUERTOS. POL R&A RECIBIÓ EL INFORME OFICIAL DEL MINISTERIO DE DEFENSA QUE ENUMERA CINCO MUERTOS (TODOS DIFERENTES DE LOS REPORTADOS POR LA PRENSA), CINCO HERIDOS Y 28 ARRESTADOS. (LA CONFRONTACIÓN TUVO LUGAR FUERA DEL COMPLEJO DE UN HOSPITAL GRANDE AL CUAL FUERON LLEVADOS MUCHOS DE LOS HERIDOS. EL GOBIERNO NO DADO INFORMACIÓN SOBRE EL NÚMERO DE VÍCTIMAS QUE RECIBIERON ATENCIÓN).

3. AUNQUE LA RAÍZ DE LA PROTESTA ESTUDIANTIL Y LA REACCIÓN DEL GOBIERNO TIENEN SUS ANTECEDENTES EN MUCHOS MESES DE INQUIETUD ESTUDIANTIL LATENTE, LAS CAUSAS MÁS INMEDIATAS TIENEN QUE VER CON EL RECIENTE EVENTO DE MISS UNIVERSO. ANTES DEL CONCURSO LAS ORGANIZACIONES ESTUDIANTILES AMENAZARON CON INTERRUMPIR EL EVENTO CON MARCHAS Y OTRAS FORMAS DE PROTESTA. EL GOBIERNO, CONSCIENTE DEL POTENCIAL DE QUE LOS LÍDERES POLÍTICOS ESTUDIANTILES AVERGONZARAN AL GOES RESPONDIERON CON FUERTES ADVERTENCIAS DE QUE SE ABSTUVIERAN DE SUS PROPÓSITOS MIENTRAS LOS "OJOS DEL MUNDO" ESTABAN EN EL SALVADOR. EL SECUESTRO DE CHICO DE SOLA (SAN SALVADOR 2591) Y OTROS "CRÍMENES POLÍTICOS" COMETIDOS EN LAS SEMANAS RECIENTES, NO DISMINUYERON LA CRECIENTE PERCEPCIÒN DEL GOBIERNO DE QUE ESTABA AMENAZADO.

LAS MEDIDAS DE SEGURIDAD DEL GOES DURANTE LAS ACTIVIDADES DE MISS UNIVERSO FUERON EXTENSAS. TAMBIÉN FUERON EXITOSAS. LOS ESTUDIANTES SE QUEDARON EN EL CAMPUS, CONTENTÁNDOSE CON AMENAZAS DIARIAS Y MOFAS AL GOBIERNO. VARIAS FUENTES REPORTARON QUE LOS SERVICIOS DE SEGURIDAD ESTABAN A LA ESPERA DE QUE TERMINARA LA ATENCIÓN SOBRE MISS UNIVERSO PARA TOMAR MEDIDAS DRÁSTICAS CON LOS ESTUDIANTES. LA PASADA SEMANA, CADA DÍA SE VIO QUE LAS ORGANIZACIONES ESTUDIANTILES DISTRIBUÍAN PANFLETOS CONVOCANDO A UNA MARCHA Y EL GOES DISTRIBUYÓ SUS PROPIAS HOJAS VOLANTES ADVIRTIENDO A LOS PADRES QUE CONTROLARAN A SUS HIJOS Y NO SE ASOCIARAN CON “AGITADORES RADICALES”. EL GOES EMITIÓ EL DÍA 29 UNA ADVERTENCIA ESPECÍFICA A LOS ESTUDIANTES DE QUE NO SE INVOLUCRARAN EN “DEMOSTRACIONES ILEGALES”.

Portada de El Diario de Hoy sobre la manifestación de los estudiantes que terminó en tragedia, el 30 de julio de 1975 por la tarde.
 
Portada de El Diario de Hoy sobre la manifestación de los estudiantes que terminó en tragedia, el 30 de julio de 1975 por la tarde.