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Aduanas intentó censurar un libro sobre la MS-13, pero desistió horas después

María Luz Nóchez

El mismo día que el Gobierno decidió dar iniciativa a un anteproyecto de Ley que pretende regular contenidos sobre pandillas, un funcionario de la aduana de Comalapa negó el acceso a un libro que habla sobre el origen de una de las pandillas más poderosas en El Salvador. Ante la denuncia de censura hechas por los autores, el director de Aduanas decidió respaldar la versión de quienes ocasionaron el bloqueo (una que no tiene que ver con censura), e informó que el libro puede ingresar al país.

ElFaro.net / Publicado el 3 de Octubre de 2018

El lunes 1 de octubre, un libro que en su portada tiene la foto de un expandillero no logró pasar por aduana salvadoreña porque un funcionario pretendió, sin ninguna ley o acuerdo que lo respalde, a ser censor del Estado. A través de la historia de El niño de Hollywood, la obra hace un repaso por distintos hitos de la historia salvadoreña para explicar los orígenes de la Mara Salvatrucha 13. Incluye además algunas imágenes que retratan la violencia y a las pandillas en uno de los países más violentos del mundo. Después de hojearlo, José Pablo Chicas, contador vista de la aduana de Comalapa, decidió que era improcedente dejar entrar un paquete que traía 19 libros más como este porque tenían "contenido pernicioso".

El intercambio sucedió mientras Juan Martínez, uno de los autores, intentaba recoger un paquete de 20 libros que venían desde México en concepto de regalías. Una breve hojeada bastó para que el funcionario le anunciara que su libro no era apto para menores de edad y que, por tanto, no podía dejarlo pasar de la aduana. El bloqueo sucedió, además, el mismo día que el FMLN, el partido en el gobierno, diera iniciativa a un anteproyecto de Ley que pretende regular el contenido de los espectáculos públicos, radio, televisión, cine y publicidad. Martínez denuncia censura por parte del Estado. 

En la presentación, la diputada efemelenista Nidia Díaz dijo a los medios que parte de las regulaciones incluía también noticias que resalten el accionar de las pandillas. Con El niño de Hollywood, Juan Martínez y su hermano, Óscar Martínez, periodista y editor de El Faro, conectan los puntos entre el genocidio indígena de 1932, los procesos del café en El Salvador y la guerra civil salvadoreña con la creación de la Mara Salvatrucha 13. "El Niño es un producto perfecto de esta fábrica de muerte que somos como país. Su vida es una suma de circunstancias que siempre dio el mismo resultado: uno peor", dice el texto.

Martínez intentó darle a Chicas razones como que el libro es una perspectiva histórica de país y que las imágenes en él contenidas no son tan crudas como para no dejarlo pasar, pero el funcionario tajantemente le dijo que no iba a pasar por ser de contenido “pernicioso”. Martínez sacó su teléfono para grabar los argumentos que le parecían sin sentido. Chicas llamó a un agente de la policía y entre los dos lo obligaron a borrar el video so pena de arrestarlo. “Después de que lo borré el señor Chicas me dijo: ‘Si ese video llega a hacerse público en redes sociales, lo voy a ir a buscar a su casa’”, cuenta que le dijo.

Acto seguido lo hizo firmar la declaratoria de mercancía en la que se autorizaba la salida del paquete, pero no le entregó los libros.

Chicas es un contador vista, que en la descripción de puesto se define como el encargado de “Verificar las mercancías, con el fin de establecer la correcta aplicación de los derechos e impuestos, así como el cumplimiento de obligaciones no tributarias conforme a la legislación aduanera y procedimientos internos vigentes”. Solo uno de las funciones de su puesto habla de elaborar consultas sobre los criterios de valoración de las mercancías que pasan por sus manos, pero nada tiene que ver clasificación de contenidos, de ningún tipo.

El Niño de Hollywood posa en su casa de resguardo. La fotografía fue tomada a principios de 2013. Foto Óscar Martínez.
 
El Niño de Hollywood posa en su casa de resguardo. La fotografía fue tomada a principios de 2013. Foto Óscar Martínez.

El libro parte de una investigación periodística-etnográfica realizada y escrita por los hermanos Martínez entre enero 2012 y abril 2018, y que originalmente se publicó en El Faro. Óscar Martínez es editor de investigaciones especiales de este periódico. Es también autor de los libros Los migrantes que no importan (2010) y Una historia de violencia (Debate, 2016); y coautor del libro de crónicas Jonathan no tiene tatuajes (2010) y Crónicas negras, desde una región que no cuenta (Aguilar, 2013). Por su labor como periodista ha recibido distintos reconocimientos, entre ellos el Maria Moors Cabot, entregado por la Universidad de Columbia; y el Premio Internacional a la Libertad de Prensa, entregado por el Comité para la Protección de Periodistas (cpj).

Juan Martínez es antropólogo sociocultural y algunos de sus textos han sido publicados en El Faro. Es autor de Ver, oír y callar. Un año con la Mara Salvatrucha 13 (2015), y coautor de Crónicas negras, desde una región que no cuenta (Aguilar, 2013); Violencia en tiempos de paz. Conflictividad y criminalización en El Salvador (2016) y del libro de historias de mujeres de barriadas salvadoreñas Las mujeres que nadie amó (2011).

Martínez se abocó a Twitter y Facebook para denunciar la censura y las amenazas que había recibido por parte del funcionario. El trino llegó hasta Armando Flores, director de Aduanas, quien respondió a Óscar Martínez, coautor del libro, que iba a pedir más información sobre el caso, pero que hasta donde él tenía entendido solo había un trámite pendiente con la Comisión Ejecutiva Portuaria Autónoma (Cepa). El Faro se comunicó con la oficina de comunicaciones de esta institución, y a las preguntas la jefa de comunicaciones, Eunice Reyes, respondió que ellos no tenían nada que ver con ese trámite.

La tarde del martes 2 de octubre, Flores reiteró que el trámite había sido iniciado en la aduana, pero que la razón por la que no se habían podido retirar los libros era porque Juan Martínez no había pagado el impuesto: “Desde anoche pedí se investigara el caso. En forma preliminar fui informado que el usuario se molestó porque no quería pagar el impuesto que corresponde por ley y por eso empezó a tomar fotos y/o video. Todo esto está bajo investigación”, explicó, luego de que los usuarios le pidieron que investigara la manera de proceder de Chicas.

Martínez y demás usuarios de la red social lo increparon por dar validez a la versión de los funcionarios de aduanas y no a la denuncia de un usuario, por lo que se limitó a decir que la decisión de que los libros permanecieran en el aeropuerto era del autor y no de la oficina de aduana. Llegó a decir, incluso, que “esta es la última vez que le explico”, pese a que su calidad de funcionario público le obliga a responder las veces que sea necesario.

"Como si se tratase de un juego de palabras, El Niño de Hollywood fue retenido por el gobierno. 'No tendrá paz ni siquiera muerto'", escribió Martínez en su muro de Facebook, en alusión al personaje central en el libro: Miguel Ángel Tobar, un expandillero que terminó asesinado por sicarios en noviembre de 2014, pese a que el Estado lo había convertido en testigo protegido. Martínez acudirá este jueves 4 a retirar los libros de la oficina de aduanas. 

El libro, publicado en agosto por la sede mexicana de editorial Debate, será distribuido en Centroamérica a partir de diciembre 2018. El próximo año verán la luz sus versiones en inglés, francés y alemán, de la mano de las editoriales Verso Books, Métailié y Kunstmann, respectivamente.