Imprimir

El candidato de Vamos piensa como Arena: investigar la guerra es “abrir heridas” del pasado

Karen Fernández Arysbell Arismendi

El día que el expresidente Alfredo Cristiani promulgó la ley de amnistía de 1993, promovió lo que Arena reinvindicó durante las dos décadas posteriores: investigar los crímenes de la guerra significa abrir heridas -innecesarias- del pasado. Hoy, más de dos décadas después de esa afirmación, un candidato presidencial que no es de Arena -y que dice buscar un cambio en la política salvadoreña- repite la frase acuñada por el principal partido de oposición : "meternos en ese terreno (de investigar crímenes de guerra) es abrir heridas", dijo Josué Alvarado, candidato presidencial del partido Vamos para las presidenciales de 2019.

"Aquí tenemos dos bandos que han matado, han destruido. En este caso, yo vengo a que nos unamos a pacificar a este país porque de eso ya estamos hartos", dijo el también empresario y secretario general de Vamos, un partido que se considera de ideología de centro, durante el programa de El Faro Radio del jueves 1 de noviembre de 2018. Alvarado emigró a Estados Unidos hace 30 años, durante el conflicto armado. Sobre este tema, es el único de los candidatos presidenciales que hasta la fecha ha mostrado claridad sobre lo que piensa respecto a investigar hechos de lesa humanidad cometidos durante la guerra.

En 2016, la Sala de lo Constitucional declaró ilegal la ley de amnistía del 93 y pidió a la Asamblea Legislativa crear un nuevo cuerpo normativo que atendiera, sobre todo, a las víctimas del conflicto. Fue hasta hace unos meses, en agosto de 2018, que el órgano legislativo conformó una comisión especial para estudiar un nuevo anteproyecto de ley. Una comisión que, de forma irónica, está constituida por exmilitares y exguerrilleros que participaron en la guerra. 

Desde que se abolió la amnistía, el sistema de justicia ha abierto investigaciones por la masacre de El Mozote y procesa al alto mando que en 1981 ordenó un operativo militar que devino en la masacre de 978 campesinos en el norte de Morazán; un juzgado de San Salvador ha ordenado la reapertura del caso por el asesinato de los sacerdotes jesuitas, ocurrido en 1989 en la Universidad Centroamericana. Además, un juzgado de Usulután ha abierto un juicio por secuestro a un excombatiente del Ejército Revolucionario del Pueblo. El caso más reciente ha sido la instrucción de un juzgado de San Salvador para que se investigue el magnicidio de monseñor Óscar Arnulfo Romero. 

 

 

ElFaro.net / Publicado el 1 de Noviembre de 2018