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Trump ofrece tres años más de TPS y ‘Dreamers’ a cambio de su muro

Donald Trump ofreció prorrogar dos programas de protección a migrantes que su administración canceló, si el partido Demócrata acepta su demanda de financiar el muro con México, una de sus grandes promesas de campaña. La oferta es parte de un esfuerzo por acabar la parálisis gubernamental que afecta a casi un millón de empleados federales en Estados Unidos. El plan del presidente ya recibió el rechazo demócrata y de los activistas migrantes en Estados Unidos. 

AFP / El Faro

 
 

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emite un pronunciamiento sobre migración y el muro fronterizo desde el salón de recepción diplomática de la Casa Blanca, el 19 de enero de 2019, en Washington, DC. Foto: AFP/ Brendan Smialowski.
 
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emite un pronunciamiento sobre migración y el muro fronterizo desde el salón de recepción diplomática de la Casa Blanca, el 19 de enero de 2019, en Washington, DC. Foto: AFP/ Brendan Smialowski.

A cambio de fondos para la construcción de su muro fronterizo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ofreció este 19 de enero extender por tres años dos programas que amparan de la deportación y dan permisos de trabajo a cerca de un millón de inmigrantes. Se trata del Estatus de Protección Temporal (TPS) y de la Acción Diferida para los llegados en la Infancia (DACA), dos programas que su mismo gobierno canceló entre 2017 y 2018.

La propuesta, anunciada en un discurso televisado, busca poner fin a casi un mes de cierre del gobierno federal estadounidense provocado por la disputa que mantiene con los políticos del partido demócrata a propósito del muro. La administración Trump canceló DACA para unos 800 mil beneficiarios en 2017 y también canceló el TPS para varios países, como El Salvador, Honduras, Nicaragua o Haití, entre 2017 y 2018. Ahora, Trump ofrece prorrogar dos programas que canceló como moneda de negociación.

Unos 200 mil salvadoreños están amparados bajo el TPS y su permiso expiraría este año, según una decisión que Trump anunció en enero de 2018. Sin embargo, la cancelación del TPS quedó en vilo en octubre de 2018, gracias a la decisión de un juez federal que vio racismo en los argumentos del gobierno Trump para finalizar el programa

Antes del anuncio de Trump, cuyo contenido había sido revelado por la prensa, la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, había rechazado esa oferta. Esto permite vislumbrar la continuación del paro parcial, que tiene a varias agencias de gobierno con nóminas reducidas o empleados sin cobrar desde hace casi un mes.

El plan que Trump anunció  también incluye una oferta de “tres años de alivio legislativo para 700 mil beneficiarios del programa DACA”, conocidos como dreamers, jóvenes que ingresaron sin documentos a Estados Unidos cuando eran niños, con o sin sus padres. Hay unos 25,900 salvadoreños beneficiados con DACA, según cifras del Pew Research Center. Asimismo, hay 17,700 guatemaltecos y 16,100 hondureños, aunque el mayor número corresponde a mexicanos, con 548,000 amparados.
 
Las prerrogativas para los migrantes incluirían permiso de trabajo, seguridad social y protección contra la deportación. Trump también ofreció “un nuevo sistema para que menores centroamericanos aplican para asilo en Estados Unidos desde sus países de origen”. Además, prometió “una reforma para la reunificación familiar de menores no acompañados”. El mandatario describió su plan como un acuerdo  “justo, directo y razonable. Es una respuesta compasiva para la crisis continua en la frontera Sur”.
 
El presidente se niega a aprobar los presupuestos de la administración mientras los demócratas sigan oponiéndose a financiar los 5,700 millones de dólares que exige para el muro, con la frontera de México, una de sus principales promesas durante la campaña electoral de 2016. Además, el gobernante pidió 800 millones de dólares para destinar a “ayuda humanitaria urgente”, y otros 850 millones en tecnología de detección de drogas para los puntos de entrada a Estados Unidos. También dijo que con el financiamiento designaría a 2750 agentes de inmigración auxiliares para la frontera y contrataría a 75 nuevos equipos de jueces migratorios, para atacar una mora judicial que cifró en 900 mil casos.
 
El presidente Trump repitió que construir el muro con México era una necesidad y acusó a las caravanas de migrantes centroamericanos que intentan entrar en Estados Unidos de llevar consigo a criminales y grandes cantidades de drogas. Los datos de diferentes estudios en realidad demuestran que los ciudadanos estadounidenses cometen más crímenes que los migrantes indocumentados, como señala una publicación del medio estadounidense Quartz. De igual manera, la mayoría de decomisos de drogas suceden en puntos de entrada oficiales, no en los espacios en medio, de acuerdo con un análisis del Center of Investigative Reporting.
 
Rechazo demócrata y de los activistas migrantes

El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, consideró este sábado que la propuesta de Trump es "una decisión valiente para reabrir la administración, proteger la frontera y actuar con la oposición para solucionar los problemas actuales sobre la inmigración".P

Pero, según la líder demócrata Pelosi, lo que el presidente republicano presenta como una concesión no es más que "una compilación de varias iniciativas rechazadas previamente", son todas inaceptables. "Es improbable que ninguna de estas propuestas por sí solas sean aprobadas por la Cámara (baja), y en conjunto no da ni para empezar a hablar", dijo Pelosi. 

El líder de los demócratas en el Senado, Chuck Schumer, recordó en Twitter que fue el propio Trump quien retiró la protección que ahora pretende brindarle a los inmigrantes. "Ofrecer devolver algunas protecciones a cambio del muro no es un compromiso, sino una nueva toma de rehenes", tuiteó. 

Pese a que las encuestas revelan que los estadounidenses culpan más a Trump y a los republicanos que a los demócratas por la situación, ambas partes están sintiendo la presión para poner fin al "shutdown" más largo de la historia. Unos 800,000 funcionarios federales están en una situación de desempleo forzoso o trabajando sin cobrar desde el 22 de diciembre.  Todos esperan recibir sus salarios al final del cierre del gobierno pero, mientras tanto, algunos tienen problemas para pagar sus facturas e incluso para afrontar sus gastos diarios. 

Aunque las palabras de Pelosi sugieren que los demócratas no aceptarán la última propuesta del presidente, ellos también parecen estar dispuestos a poner fin a su confrontación con Trump para acabar con el cierre parcial de la administración. El diario The New York Times escribió el sábado que los demócratas habían propuesto aumentar en más de 1,000 millones de dólares su oferta anterior de 1,300 millones para garantizar la seguridad en la frontera con México, aunque siguen sin conceder dinero para el muro.  "Ya no es un problema de muro. Es un problema de salario en el que el Congreso hace el idiota", tuiteó este sábado el senador republicano Mitt Romney. "Voten las leyes de la Cámara. Inscriban el muro en el próximo presupuesto", pidió. 

Las primeras reacciones de activistas migrantes también son contrarias a la oferta de Trump. Un comunicado de la Coalición para los derechos humanos de los migrantes -CHIRLA, por sus siglas en inglés- rechazó "enérgicamente la supuesta 'concesión' de la propuesta del presidente Trump" y dijo que no aceptarán intercambios fingidos por el programa DACA.

"Es insultante que él esté ofreciendo algo que ya teníamos y que él quitó", dijo Juan Prieto al periódico San Francisco Chronicle. Prieto es beneficiario de DACA y un portavoz de la Alianza joven de California por la justicia migrante. "No queremos que nuestras vidas y las promesas de arreglos temporales sean usadas para inflingir daño permanente", añadió Prieto.

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