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La violencia vuelve a golpear a la familia del futbol

AFP / El Faro

Cientos de vecinos de Chalchuapa acompañaron el sábado a la familia de Omar Pimentel, preparador físico del Sonsonate FC, en el funeral de su esposa, su hijo, su suegra y su cuñado asesinados. El pasado 16 de enero, luego de un partido de fútbol del equipo, la esposa de Pimentel, la maestra Rosa Ivette Colindres; su hijo Marco Antonio, de 12 años; su suegra Silvia de Colindres; su cuñado Carlos Jaco Colindres; y la novia de su cuñado, Tania Monterrosa, desparecieron luego que se les ponchó una llanta en la carretera que de Sonsonate conduce a Santa Ana, a la altura del cantón El Canelo, en Nahuizalco. El vehículo fue encontrado a las pocas horas, pero la búsqueda de la familia Pimentel duró semanas. El jueves 7 de febrero, la Policía encontró los cinco cadáveres en la finca Los Trozos, del mismo municipio, con señales de tortura. Las autoridades informaron de la captura de cuatro pandilleros por esta masacre, y especula con la participación de hasta diez en el crimen, pero no ha profundizado en el móvil. En la imagen Mercedes Jaco, de 99 años, llora sobre el ataúd de su bisnieto Marco Antonio.

ElFaro.net / Publicado el 10 de Febrero de 2019