{"code":"23121","sect":"Centroam\u00e9rica","sect_slug":"centroamerica","hits":"3266","link":"https:\/\/elfaro.net\/es\/201903\/centroamerica\/23121","link_edit":"","name":"Una ley de reconciliaci\u00f3n divide a Guatemala","slug":"una-ley-de-reconciliacion-divide-a-guatemala","info":"La propuesta, que contempla liberar a todos los militares procesados por cr\u00edmenes de lesa humanidad, podr\u00eda ser aprobada en el Congreso la pr\u00f3xima semana. La llamada ley de reconciliaci\u00f3n forma parte de lo que abogados y activistas de derechos humanos llaman el desmantelamiento de los avances judiciales de los \u00faltimos quince a\u00f1os; y los promotores, en cambio, consideran una defensa ante la injerencia de la extrema izquierda internacional. En la zona ixil, una de las m\u00e1s golpeadas por las campa\u00f1as militares de los a\u00f1os ochentas, nadie fue consulltado durante la elaboraci\u00f3n de la iniciativa.","mtag":"Memoria Hist\u00f3rica","noun":{"html":"\u003Cspan class='tint-text--dark' data_href='\/user\/profile\/cdada'\u003E Carlos Dada\u003C\/span\u003E","data":{"carlos-dada":{"sort":"cdada","slug":"carlos-dada","path":"carlos_dada","name":"Carlos Dada","edge":"0","init":"0"}}},"view":"3266","pict":{"cms-image-000031485-jpg":{"feat":"0","sort":"31485","name":"cms-image-000031485.jpg","link":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000031485.jpg","path":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000031485.jpg","back":"","slug":"cms-image-000031485-jpg","text":"<p>El ex dictador guatemalteco (1982-1983), general Jos\u00e9 Efra\u00edn R\u00edos Montt, habla el 9 de mayo de 2013 durante su juicio por cargos de genocidio cometidos en los ochenta. R\u00edos Montt fue declarado culpable, pero la Corte Suprema orden\u00f3 repetir el juicio alegando errores de procedimiento. R\u00edos Montt muri\u00f3 antes del segundo juicio. Foto de AFP.<\/p>","capt":"\u003Cp\u003EEl ex dictador guatemalteco (1982-1983), general Jos\u00e9 Efra\u00edn R\u00edos Montt, habla el 9 de mayo de 2013 durante su juicio por cargos de genocidio cometidos en los ochenta. R\u00edos Montt fue declarado culpable, pero la Corte Suprema orden\u00f3 repetir el juicio alegando errores de procedimiento. R\u00edos Montt muri\u00f3 antes del segundo juicio. Foto de AFP.\u003C\/p\u003E"},"cms-image-000031486-jpg":{"feat":"0","sort":"31486","name":"cms-image-000031486.jpg","link":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000031486.jpg","path":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000031486.jpg","back":"","slug":"cms-image-000031486-jpg","text":"<p>Cementerio de la aldea Cocop, del municipio de Nebaj. En este lugar ocurri\u00f3 una de las primeras masacres de la regi\u00f3n Ixil, el 16 de abril de 1981. Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.\u00a0<\/p>","capt":"\u003Cp\u003ECementerio de la aldea Cocop, del municipio de Nebaj. En este lugar ocurri\u00f3 una de las primeras masacres de la regi\u00f3n Ixil, el 16 de abril de 1981. Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.\u00a0\u003C\/p\u003E"},"cms-image-000031487-jpg":{"feat":"0","sort":"31487","name":"cms-image-000031487.jpg","link":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000031487.jpg","path":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000031487.jpg","back":"","slug":"cms-image-000031487-jpg","text":"<p>La Asociaci\u00f3n Campesina para el Desarrollo Nebajense (Asocdeneb) mantiene en su oficina los ata\u00fades que servir\u00e1n para futuras exhumaciones en la regi\u00f3n Ixil. Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.<\/p>","capt":"\u003Cp\u003ELa Asociaci\u00f3n Campesina para el Desarrollo Nebajense (Asocdeneb) mantiene en su oficina los ata\u00fades que servir\u00e1n para futuras exhumaciones en la regi\u00f3n Ixil. Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.\u003C\/p\u003E"},"cms-image-000031488-jpg":{"feat":"0","sort":"31488","name":"cms-image-000031488.jpg","link":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000031488.jpg","path":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000031488.jpg","back":"","slug":"cms-image-000031488-jpg","text":"<p>Nicol\u00e1s Corio, de Asocdeneb, muestra los expedientes de los casos sobre el genocidio a los que se les ha dado seguimiento en los municipio de Nebaj, Chajul y Cotzal. Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.<\/p>","capt":"\u003Cp\u003ENicol\u00e1s Corio, de Asocdeneb, muestra los expedientes de los casos sobre el genocidio a los que se les ha dado seguimiento en los municipio de Nebaj, Chajul y Cotzal. Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.\u003C\/p\u003E"},"cms-image-000031489-jpg":{"feat":"0","sort":"31489","name":"cms-image-000031489.jpg","link":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000031489.jpg","path":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000031489.jpg","back":"","slug":"cms-image-000031489-jpg","text":"","capt":""},"cms-image-000031490-jpg":{"feat":"0","sort":"31490","name":"cms-image-000031490.jpg","link":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000031490.jpg","path":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000031490.jpg","back":"","slug":"cms-image-000031490-jpg","text":"<p>Catarina, P\u00e9rez, de 64 a\u00f1os, habitante del muncipio de San Juan Cotzal, y sobreviviente de una de las masacres de la d\u00e9cada de los 80. Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.\u00a0<\/p>","capt":"\u003Cp\u003ECatarina, P\u00e9rez, de 64 a\u00f1os, habitante del muncipio de San Juan Cotzal, y sobreviviente de una de las masacres de la d\u00e9cada de los 80. Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.\u00a0\u003C\/p\u003E"},"cms-image-000031491-jpg":{"feat":"0","sort":"31491","name":"cms-image-000031491.jpg","link":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000031491.jpg","path":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000031491.jpg","back":"","slug":"cms-image-000031491-jpg","text":"<p>Estampa de las calles rurales del municipio de Nebaj, que conducen a la aldea Cocop.\u00a0<\/p>","capt":"\u003Cp\u003EEstampa de las calles rurales del municipio de Nebaj, que conducen a la aldea Cocop.\u00a0\u003C\/p\u003E"},"cms-image-000031492-jpg":{"feat":"0","sort":"31492","name":"cms-image-000031492.jpg","link":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000031492.jpg","path":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000031492.jpg","back":"","slug":"cms-image-000031492-jpg","text":"<p>Vista general de la aldea Cocop, en el municipio de Nebaj. En este lugar murieron 77 personas el 16 de abril de 1981, en manos de militares. Fue una de las primeras masacres de la regi\u00f3n Ixil. Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.<\/p>","capt":"\u003Cp\u003EVista general de la aldea Cocop, en el municipio de Nebaj. En este lugar murieron 77 personas el 16 de abril de 1981, en manos de militares. Fue una de las primeras masacres de la regi\u00f3n Ixil. Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.\u003C\/p\u003E"},"cms-image-000031493-jpg":{"feat":"1","sort":"31493","name":"cms-image-000031493.jpg","link":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000031493.jpg","path":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000031493.jpg","back":"","slug":"cms-image-000031493-jpg","text":"<p>Habitantes de la aldea Cocop, en el municipio de Nebaj, durante una reuni\u00f3n comunitaria donde reciben asesor\u00eda sobre los procesos judiciales de las masacres de la regi\u00f3n Ixil, en 1981. Quich\u00e9 fue una de las provincias m\u00e1s golpeadas durante el conflicto armado guatemalteco. Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.<\/p>","capt":"\u003Cp\u003EHabitantes de la aldea Cocop, en el municipio de Nebaj, durante una reuni\u00f3n comunitaria donde reciben asesor\u00eda sobre los procesos judiciales de las masacres de la regi\u00f3n Ixil, en 1981. Quich\u00e9 fue una de las provincias m\u00e1s golpeadas durante el conflicto armado guatemalteco. Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.\u003C\/p\u003E"}},"pict_main__sort":31493,"date":{"live":"2019\/03\/15"},"data_post_dateLive_YY":"2019","data_post_dateLive_MM":"03","data_post_dateLive_DD":"15","text":"\u003Cp\u003EEl mi\u00e9rcoles pasado, en el centro de la ciudad de Guatemala, activistas de derechos humanos y representantes de asociaciones de v\u00edctimas del conflicto armado pegaron en las paredes del Congreso fotos de desaparecidos y claveles rojos; desplegaron pancartas y expresaron su rechazo a lo que los diputados pretend\u00edan hacer esa tarde en el pleno legislativo.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELa agenda del d\u00eda contemplaba la tercera lectura y votaci\u00f3n definitiva de la Ley de Reconciliaci\u00f3n, que ordena anular todos los juicios por cr\u00edmenes cometidos durante el conflicto armado en ese pa\u00eds y liberar a decenas de criminales de guerra que ya est\u00e1n pagando condenas. La propuesta de ley ha desatado reacciones tan duras que confirman la impertinencia de su nombre.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEl martes pasado, la Corte Interamericana de Derechos Humanos orden\u00f3 al Estado guatemalteco archivarla, por considerarla atentatoria contra los derechos de las v\u00edctimas a la verdad y a la justicia. La ONU llam\u00f3 tambi\u00e9n a desestimar su aprobaci\u00f3n; y los principales pa\u00edses cooperantes, entre ellos Estados Unidos y los miembros de la Uni\u00f3n Europea, manifestaron abiertamente su oposici\u00f3n a la medida por considerarla favorable a la impunidad en graves casos de violaciones de derechos humanos.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELa ley no fue votada, porque no se presentaron suficientes diputados al pleno. Pero tampoco fue archivada, y su tercera y definitiva lectura ser\u00e1 sometida a votaci\u00f3n, presumiblemente, el pr\u00f3ximo mi\u00e9rcoles 21 de marzo para su aprobaci\u00f3n y entrada en vigor.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=1331&ImageId=31486\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"Cementerio de la aldea Cocop, del municipio de Nebaj. En este lugar ocurri\u00f3 una de las primeras masacres de la regi\u00f3n Ixil, el 16 de abril de 1981. Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.\u00a0\" \/\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cdiv class=\"pict__line block edge--ss_lax edge--ss_rax padd--ss_l0x padd--ss_r0x line--ss_s0b lineh rule--ss_c\"\u003E\u003Cspan class=\"block-inline full-width align-middle lineh__rect tint-back--nake\"\u003E\u003Cspan\u003E\u00a0\u003C\/span\u003E\u003C\/span\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E\u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003ECementerio de la aldea Cocop, del municipio de Nebaj. En este lugar ocurri\u00f3 una de las primeras masacres de la regi\u00f3n Ixil, el 16 de abril de 1981. Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.\u00a0\u003Cdiv class=\"photographer text_italic rule--ss_l tint-text--idle\"\u003E\u003C\/div\u003E\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEl autor de la pol\u00e9mica propuesta de ley es el diputado Fernando Linares Beltranena, un septuagenario abogado y leguleyo que vive su apogeo pol\u00edtico, miembro del Partido de Avanzada Nacional.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELinares Beltranena es uno de los rostros m\u00e1s conocidos del Congreso y uno de los personajes recurrentes de los caricaturistas pol\u00edticos, no solo debido a que sus peque\u00f1os ojos, su tupido bigote gaulista y el uso permanente de una pajarita en vez de corbata lo hacen f\u00e1cilmente reconocible, sino porque se ha convertido en la punta de lanza del contraataque de las \u00e9lites pol\u00edticas y los militares afectados por la llamada lucha anticorrupci\u00f3n.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ESu oficina, junto a la entrada del edificio legislativo, es una colecci\u00f3n de s\u00edmbolos de esa derecha guatemalteca que acuerpa hoy al presidente Jimmy Morales: atr\u00e1s suyo, en la librera, una gorra original de la campa\u00f1a de Donald Trump que dice \u201cMAKE AMERICA GREAT AGAIN\u201d; en la pared, una foto de Jerusal\u00e9n, la ciudad en disputa a la que el gobierno de Morales, en el m\u00e1s evidente cortejo a los evang\u00e9licos norteamericanos, reconoci\u00f3 recientemente como capital de Israel; y sobre su escritorio, el borrador de la ley de Reconciliaci\u00f3n.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELa ley pretende revertir las excepciones de la llamada amnist\u00eda decretada en 1996, tras el fin del conflicto armado interno. La propuesta de Linares Beltranena prev\u00e9 la liberaci\u00f3n inmediata de todos los procesados por cr\u00edmenes de guerra, entre los que se encuentran m\u00e1s de 40 militares, y la finalizaci\u00f3n de todos los procesos judiciales en curso, adem\u00e1s de suspender toda responsabilidad penal por cr\u00edmenes cometidos durante el conflicto armado. Es, en resumen, una amnist\u00eda mucho m\u00e1s amplia que la original decretada en 1996.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201cLa amnist\u00eda no es lo ideal pero es un mal menor. Es una forma barata de terminar con un conflicto armado\u201d, dice el diputado. \u201cLa del 96 ten\u00eda tres excepciones: desapariciones forzosas, tortura y delitos de lesa humanidad. Pero una ley no puede ser retroactiva, esos delitos no exist\u00edan en el C\u00f3digo Penal\u201d, dice, levantando el \u00edndice izquierdo, con autoridad. Cuando le recuerdo que ese fue el mismo argumento que utilizaron algunos oficiales nazis juzgados en Jerusal\u00e9n y en Nuremberg responde que en Guatemala lo que se libraba era \u201cuna guerra contra los terroristas\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELa Comisi\u00f3n de Esclarecimiento Hist\u00f3rico, una especie de comisi\u00f3n de la verdad establecida con la firma de los acuerdos de paz, estableci\u00f3 que unos 200,000 guatemaltecos murieron en el conflicto armado entre las fuerzas gubernamentales y la guerrillera Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, URNG. De ellos, la gran mayor\u00eda eran civiles; y el 93 % de ellos, a su vez, murieron a manos de las fuerzas estatales o paramilitares. Es decir, del Ej\u00e9rcito o de sus patrulleros.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEsa violencia tuvo un claro componente racial: la mayor\u00eda de las v\u00edctimas (83 %) fueron ind\u00edgenas, pobres y despreciados por el Estado que no solo fue incapaz de protegerlos sino que, en la mayor parte de los casos, fue su victimario.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EPero, seg\u00fan algunos guatemaltecos como el diputado Linares Beltranena, las v\u00edctimas quieren aprovecharse del Estado exigiendo reparaciones econ\u00f3micas. Otro diputado, el ex kaibil Estuardo Gald\u00e1mez, lleva la acusaci\u00f3n m\u00e1s lejos: \u201cSon gente que viven y lucran de la muerte de los guatemaltecos\u201d. La frase la repetir\u00e1 en cuanto micr\u00f3fono le pongan enfrente, como un mantra.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELa Comisi\u00f3n Nacional de Resarcimiento fue creada por ley, en cumplimiento de una resoluci\u00f3n de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, en 2004, y, como hab\u00eda que establecer los montos de las reparaciones \u2013es decir, cuantificar la p\u00e9rdida humana-, se acord\u00f3 que se entregar\u00edan 12,000 quetzales (unos 1,700 d\u00f3lares) por familiar asesinado o desaparecido, pero el m\u00e1ximo ser\u00eda el doble, incluso en los casos en que la persona sobreviviente hubiese perdido a m\u00e1s de dos miembros de su familia. Ruth del Valle, comisionada nacional de resarcimiento durante el gobierno del presidente \u00c1lvaro Colom (2008-2012), y quien adem\u00e1s presid\u00eda la Comisi\u00f3n Presidencial de Derechos Humanos, calcula que unas 50,000 personas han recibido compensaciones del Estado.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=1333&ImageId=31493\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"Habitantes de la aldea Cocop, en el municipio de Nebaj, durante una reuni\u00f3n comunitaria donde reciben asesor\u00eda sobre los procesos judiciales de las masacres de la regi\u00f3n Ixil, en 1981. Quich\u00e9 fue una de las provincias m\u00e1s golpeadas durante el conflicto armado guatemalteco. Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.\" \/\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cdiv class=\"pict__line block edge--ss_lax edge--ss_rax padd--ss_l0x padd--ss_r0x line--ss_s0b lineh rule--ss_c\"\u003E\u003Cspan class=\"block-inline full-width align-middle lineh__rect tint-back--nake\"\u003E\u003Cspan\u003E\u00a0\u003C\/span\u003E\u003C\/span\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E\u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003EHabitantes de la aldea Cocop, en el municipio de Nebaj, durante una reuni\u00f3n comunitaria donde reciben asesor\u00eda sobre los procesos judiciales de las masacres de la regi\u00f3n Ixil, en 1981. Quich\u00e9 fue una de las provincias m\u00e1s golpeadas durante el conflicto armado guatemalteco. Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.\u003Cdiv class=\"photographer text_italic rule--ss_l tint-text--idle\"\u003E\u003C\/div\u003E\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EOtra vez, Linares Beltranena: \u201cAqu\u00ed contin\u00faa efectivamente la venganza contra los militares. Contra sus derechos humanos. El Estado ha entregado dos mil ochocientos millones de quetzales (casi $400 millones de d\u00f3lares) en resarcimientos, lo que es inconstitucional. El m\u00f3vil es la venganza y codicia de los grupos afines a los terroristas, la izquierda extrema\u201d, dice.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELas v\u00edctimas no han sido invitadas a participar en la creaci\u00f3n ni en el debate para la propuesta de la Ley de Reconciliaci\u00f3n, ni a opinar si creen que esta ley ayuda a una reconciliaci\u00f3n, ni a reflexionar si una verdadera reconciliaci\u00f3n en Guatemala puede darse sin la participaci\u00f3n de ellos. Pero eso no les impide compartir sus argumentos contra la ley. El primero, quiz\u00e1s, es su experiencia.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EMe encontr\u00e9 con Jacinto Lupamac a finales de febrero pasado, en una cafeter\u00eda del centro de Guatemala, para que me explicara lo de las compensaciones. Durante la administraci\u00f3n del presidente \u00c1lvaro Colom, el Estado dio $20,000 quetzales (unos 2,600 d\u00f3lares) en concepto de reparaciones o resarcimientos. \u201cEso no me va a devolver a mi familia. Ni siquiera mi casa. Nosotros perdimos todas nuestras tierras, eso no alcanza ni para un lote de tierra\u201d, dice. Lupamac trabaja en una organizaci\u00f3n de derechos humanos en la capital guatemalteca. Es un hombre fornido, que aparenta menos de los 44 a\u00f1os que tiene; con una mirada triste y una sonrisa abierta. No sabe exactamente cu\u00e1ndo naci\u00f3 y ese, el nombre que aparece en sus documentos, Jacinto Lupamac, no es el que le pusieron sus padres.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EOriginario de la aldea de Salquil Grande, en la regi\u00f3n Ixil, ha vivido en la capital guatemalteca desde que ten\u00eda ocho a\u00f1os, cuando, junto a dos de sus hermanos, fue entregado por un militar a unas religiosas que administraban un orfanato en la periferia de la ciudad. Pocos meses antes, en junio de 1982, mientras caminaba en las monta\u00f1as de los ixiles junto a su mam\u00e1, tres hermanos y una hermanita, vio en el cielo helic\u00f3pteros militares descender sobre Salquil Grande, disparando. Desde la monta\u00f1a, dice, vieron su milpa consumirse por el fuego junto con la aldea entera. \u201cLas casas ard\u00edan y la gente corr\u00eda\u201d. Encontraron a un vecino huyendo y les dijo que el Ej\u00e9rcito estaba atacando toda la zona. Su mam\u00e1 emprendi\u00f3 la marcha en sentido contrario, con todos los ni\u00f1os.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEl resto es mejor que lo cuenten sus palabras: \u201cLa hierba estaba muy crecida y mi mam\u00e1 nos escondi\u00f3 en el monte. Al rato mi hermanito Pedro comenz\u00f3 a llorar y sentimos una r\u00e1faga de balas. Mi hermano mayor, Diego, dijo que nos tir\u00e1ramos al suelo y nos tiramos. Pero a Diego le corr\u00eda sangre por la frente. Vi a mi hermana Magdalena, ya muerta. Mi mam\u00e1 cay\u00f3 al suelo con Pedro en los brazos. Pedro lloraba. Intent\u00e9 levantar a mi mam\u00e1 pero estaba bien pesada. Jal\u00e9 a Pedro y nos fuimos arribita, pero ya ven\u00edan los soldados. Nos agarraron a m\u00ed, a Tom\u00e1s y a Pedro. Nos cargaron en hombros y a mi hermanito lo metieron en una mochila. Yo lloraba mucho. Me solt\u00e9 y corr\u00ed hacia donde hab\u00eda quedado mi mam\u00e1. La estaban macheteando. Otros soldados. Comenc\u00e9 a gritar, a llorar m\u00e1s fuerte. Diego estaba ya moribundo. El int\u00e9rprete me dijo (en ixil) que volviera con mis hermanos o me iban a matar tambi\u00e9n. No s\u00e9 por qu\u00e9 nos dejaron vivir\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EA los tres hermanitos los llevaron al destacamento militar en Huehuetenango y all\u00ed los entregaron al coronel \u00c1ngel Castellanos. \u00c9l los protegi\u00f3, dice, y los mantuvo a su lado hasta que, unos meses despu\u00e9s, los dej\u00f3 en el internado de la periferia capitalina. All\u00ed cambi\u00f3 su nombre. \u201cMi nombre es Shash en ixil. Mi hermano Pedro en realidad se llama Lup y mi otro hermano Mash\u2026 Tom\u00e1s. Cuando llegamos al internado me llamaron aparte y me preguntaron mi nombre pero yo no entend\u00eda bien, yo dec\u00eda que era Jacinto y luego daba el nombre de mis dos hermanos, Lup y Mash, porque no quer\u00eda que nos separaran. Jacinto, Lup y Mash. Y el secretario me puso Jacinto Lupamac y as\u00ed est\u00e1 en la partida falsa que me sacaron. Yo no s\u00e9 cu\u00e1ndo nac\u00ed. Pero s\u00ed s\u00e9 que mi pap\u00e1 se apellidaba Raymundo. Ese es mi apellido. Shash Raymundo me llamaba\u201d. A\u00f1os despu\u00e9s, muchos a\u00f1os despu\u00e9s, supo qu\u00e9 hab\u00eda pasado con su padre: ese mismo d\u00eda, desde la aldea, \u00e9l sali\u00f3 a buscar al resto de su familia cuando una granada le parti\u00f3 el pecho.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EJacinto me cont\u00f3 su historia a finales de febrero. Pero, palabras m\u00e1s, palabras menos, ya la hab\u00eda contado seis a\u00f1os antes: fue llamado a declarar como testigo en el juicio celebrado en 2013 contra el general y expresidente Efra\u00edn R\u00edos Montt, acusado de genocidio contra el pueblo maya ixil.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Ca href=\"\/es\/201304\/noticias\/11755\/Guatemala-se-enjuicia.htm\"\u003E Cubr\u00ed aquel juicio\u003C\/a\u003E, celebrado ante una sala llena de mujeres y hombres ixiles que hicieron el largo camino desde los altos del Quich\u00e9 hasta la sala mayor del palacio legislativo, para sentirse, como me dijo uno de ellos entonces, por primera vez con derecho a que les hicieran justicia. El jurado encontr\u00f3 a R\u00edos Montt culpable de genocidio y delitos contra los deberes de la humanidad en contra del pueblo maya ixil, y lo conden\u00f3 a treinta a\u00f1os de prisi\u00f3n. Orden\u00f3 adem\u00e1s una serie de reparaciones para las v\u00edctimas que inclu\u00edan el reconocimiento al intento de exterminaci\u00f3n de que fue objeto toda la poblaci\u00f3n ixil.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELa Corte de Constitucionalidad argument\u00f3 un error de procedimiento y orden\u00f3 realizar de nuevo el juicio. Nunca se llev\u00f3 a cabo, porque el general muri\u00f3 antes. Fue cuestionado el proceso, no los hechos. Ni la sentencia.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=1331&ImageId=31485\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"El ex dictador guatemalteco (1982-1983), general Jos\u00e9 Efra\u00edn R\u00edos Montt, habla el 9 de mayo de 2013 durante su juicio por cargos de genocidio cometidos en los ochenta. R\u00edos Montt fue declarado culpable, pero la Corte Suprema orden\u00f3 repetir el juicio alegando errores de procedimiento. R\u00edos Montt muri\u00f3 antes del segundo juicio. Foto de AFP.\" \/\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cdiv class=\"pict__line block edge--ss_lax edge--ss_rax padd--ss_l0x padd--ss_r0x line--ss_s0b lineh rule--ss_c\"\u003E\u003Cspan class=\"block-inline full-width align-middle lineh__rect tint-back--nake\"\u003E\u003Cspan\u003E\u00a0\u003C\/span\u003E\u003C\/span\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E\u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003EEl ex dictador guatemalteco (1982-1983), general Jos\u00e9 Efra\u00edn R\u00edos Montt, habla el 9 de mayo de 2013 durante su juicio por cargos de genocidio cometidos en los ochenta. R\u00edos Montt fue declarado culpable, pero la Corte Suprema orden\u00f3 repetir el juicio alegando errores de procedimiento. R\u00edos Montt muri\u00f3 antes del segundo juicio. Foto de AFP.\u003Cdiv class=\"photographer text_italic rule--ss_l tint-text--idle\"\u003E\u003C\/div\u003E\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EHoy, seis a\u00f1os despu\u00e9s, le pregunto al diputado Linares Beltranena qu\u00e9 piensa del juicio por genocidio. Su respuesta es desafiante: \u201c\u00bfGenocidio? Claro que en Guatemala hubo genocidio. A\u00fan hay genocidio. Es un genocidio judicial porque la extrema izquierda busca el exterminio de un grupo nacional. Hay 70 militares detenidos, y un terrorista. Los juzgados y el Ministerio P\u00fablico est\u00e1n infiltrados por extremistas de izquierda que son los que han llevado a cabo este genocidio judicial. Lo hacen por codicia, por dinero, por seguir en una batalla de venganza disfrazada de codicia\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp style=\"text-align: center;\"\u003E***\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EPara llegar a Nebaj, la ciudad mayor de los ixiles, hay que conducir entre seis y siete horas por caminos que son toda una inmersi\u00f3n al coraz\u00f3n maya guatemalteco. Se pasa por un costado del lago Atitl\u00e1n antes de llegar a \u003Ca title=\"Ver, o\u00edr y linchar en Chichicastenango\" href=\"http:\/\/bit.ly\/2OLqVxT\" target=\"_blank\"\u003EChichicastenango\u003C\/a\u003E, que en domingo de mercado es un lugar intenso, con sus r\u00edos de gente vestida en coloridos trajes tradicionales que desfila entre verduras multicolores, chiles, m\u00e1scaras de madera, textiles, cargadores y protectores de celulares; comedores armados con bancas de madera alrededor de fogones de le\u00f1a, con el olor del ma\u00edz de nixtamal en pasadizos que conducen todos a la iglesia, a la que ingresan ind\u00edgenas con sahumerios por la escalinata en la que se aposentan vendedoras de flores y de lanzaderas de madera para los telares.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELa carretera pasa posteriormente por Santa Cruz del Quich\u00e9, la capital del departamento, y despu\u00e9s por Sacapulas, el peque\u00f1o casco urbano ba\u00f1ado por el r\u00edo Chixoy, del que se extrae sal negra rica en azufre y en donde se habla sacapulteko, una de las lenguas mayas. A partir de all\u00ed todo es cuesta arriba por una carretera dram\u00e1ticamente serpenteada entre monta\u00f1as regularmente ocultas bajo una densa neblina. Al llegar a la cima comienza el breve descenso hacia la peque\u00f1a cuna urbana: Nebaj.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELa iglesia, centro de la vida de la ciudad, se yergue como testigo hist\u00f3rico de ejecuciones, de masacres, de edictos, de bodas y ruegos junto a los puestos del mercado que se instala todas las ma\u00f1anas para desmantelarse por las tardes. De domingo a domingo. Aqu\u00ed se habla ixil. Las mujeres visten, casi todas, con una falda larga rojo intenso, adornada por una franja, y huipil bordado a mano con el estilo distintivo del lugar.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EAl principio de la d\u00e9cada de los ochentas, en apenas cuatro a\u00f1os, la cuarta parte de la poblaci\u00f3n ixil fue asesinada por el estado guatemalteco. Masacrada. El Tri\u00e1ngulo Ixil, como los mapas y planes militares llamaban a esta \u00e1rea que comprende los municipios de Nebaj, Chajul y Cotzal, fue casi completamente arrasado. El 90 por ciento de los poblados y aldeas fueron destruidos. Como lo describi\u00f3 Edelberto Torres Rivas, el reci\u00e9n fallecido intelectual guatemalteco: \u201cEsta dimensi\u00f3n brutal no tuvo parecido a lo que pueda haber ocurrido en Am\u00e9rica Latina\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELas dimensiones son tales que, seg\u00fan las organizaciones ixiles, no hay ning\u00fan miembro de su comunidad nacido antes de 1985 que no haya sido v\u00edctima o sobreviviente de aquella agresi\u00f3n genocida.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ENicol\u00e1s Corio, presidente de la Asociaci\u00f3n Campesina para el Desarrollo Integral Nebajense, lleva a\u00f1os consiguiendo fondos, madera de pino y carpinteros para fabricar sencillos ata\u00fades en los que se da sepultura a los restos humanos encontrados durante exhumaciones e identificados por la Fundaci\u00f3n de Antropolog\u00eda Forense de Guatemala. La asociaci\u00f3n que preside ha llevado a cabo 108 denuncias de cementerios clandestinos en la regi\u00f3n ixil; masacres y desapariciones forzadas.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=1331&ImageId=31488\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"Nicol\u00e1s Corio, de Asocdeneb, muestra los expedientes de los casos sobre el genocidio a los que se les ha dado seguimiento en los municipio de Nebaj, Chajul y Cotzal. Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.\" \/\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cdiv class=\"pict__line block edge--ss_lax edge--ss_rax padd--ss_l0x padd--ss_r0x line--ss_s0b lineh rule--ss_c\"\u003E\u003Cspan class=\"block-inline full-width align-middle lineh__rect tint-back--nake\"\u003E\u003Cspan\u003E\u00a0\u003C\/span\u003E\u003C\/span\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E\u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003ENicol\u00e1s Corio, de Asocdeneb, muestra los expedientes de los casos sobre el genocidio a los que se les ha dado seguimiento en los municipio de Nebaj, Chajul y Cotzal. Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.\u003Cdiv class=\"photographer text_italic rule--ss_l tint-text--idle\"\u003E\u003C\/div\u003E\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELas oficinas de la asociaci\u00f3n, en el centro de Nebaj, ocupan una peque\u00f1a casa de cuatro habitaciones en las que hasta la cocina es utilizada para archivar. Corio me recibe en el lugar construido para funcionar como garaje, pero en el que hay solo una pizarra con listados de casos, una larga mesa de pl\u00e1stico y, en dos esquinas, pilas de ata\u00fades sencillos, listos para las pr\u00f3ximas exhumaciones. \u201cAmigos solidarios nos donan los ata\u00fades. Somos cuatro o cinco organizaciones en Nebaj que conseguimos estos ata\u00fades para que los familiares puedan enterrar debidamente a sus v\u00edctimas. Ya hemos entregado 700\u201d, dice.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EComo la mayor\u00eda de los hombres de esta regi\u00f3n, Nicol\u00e1s Corio porta siempre un sombrero de ala corta sobre su rostro redondo. Viste una camisa blanca adornada con coloridos bordados de animales o plantas tradicionales de los textiles ixiles, pero estos, me confesar\u00e1 con orgullo despu\u00e9s, se los bord\u00f3 su hija m\u00e1s peque\u00f1a.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELe pregunto sobre la ley de reconciliaci\u00f3n que se discute all\u00e1, lejos, en la capital que parece pertenecer a un pa\u00eds distinto. \u201cLa ley de reconciliaci\u00f3n solo beneficia a violadores de derechos humanos. Los ricos y los poderosos hacen leyes para ellos mismos. Nosotros no tenemos odio, solo queremos justicia y justicia es que se sancione a los que cometieron esos cr\u00edmenes, para evitar que se vuelvan a cometer. De eso se trata la justicia\u201d, dice.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u00c9l mismo es sobreviviente del genocidio ixil. Proveniente de la aldea de Cotzol, en los alrededores de Nebaj, a los 11 a\u00f1os su mundo termin\u00f3 de manera similar al de Jacinto Lupamac. Escuch\u00f3 los disparos y los gritos, vio las casas quem\u00e1ndose, corri\u00f3 con su pap\u00e1, su mam\u00e1 y sus dos hermanos monta\u00f1a arriba. Atr\u00e1s, masacrados, quedaron su abuela, varios t\u00edos y t\u00edas y primos y primas. \u201cPasamos los siguientes siete a\u00f1os sobreviviendo en la monta\u00f1a. Casi morimos de hambre. Com\u00edamos lo que pod\u00edamos. Sembramos muchas cosas all\u00e1 arriba\u201d, recuerda.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EHoy est\u00e1 casado con una mujer de su aldea, Cotzol, barrida por el ej\u00e9rcito en aquellos a\u00f1os. \u201cMi esposa perdi\u00f3 a su pap\u00e1 y a dos hermanos en esa masacre\u201d, me cuenta Nicol\u00e1s al d\u00eda siguiente, mientras nos conducimos a la aldea de Cocob, o Cocop, pocos kil\u00f3metros al este de Nebaj. La calle de tierra est\u00e1 en tan mal estado que requiere casi una hora transitar a brincos ocho kil\u00f3metros. Cuando llegamos, una veintena de aldeanos lo esperaban en una peque\u00f1a habitaci\u00f3n habilitada como sal\u00f3n comunitario, para que Corio les informara de los avances en sus solicitudes de justicia. Cocob fue completamente arrasada en 1981. El ej\u00e9rcito entr\u00f3 a media ma\u00f1ana del jueves santo, el 16 de abril, y reuni\u00f3 a los pobladores en el centro de la aldea mientras quemaba todas las casas y las milpas. Despu\u00e9s masacr\u00f3 a los habitantes. Se cree que 77 personas murieron aquella jornada. La mayor\u00eda, ni\u00f1os. Los sobrevivientes huyeron a las monta\u00f1as, al casco urbano de Nebaj o a Chiapas, o sobrevivieron ocultos en las monta\u00f1as, como Nicol\u00e1s Corio, durante a\u00f1os, organizados en las llamadas Comunidades en Resistencia.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EHoy, la peque\u00f1a aldea ha sido levantada de nuevo, y al fondo, en un peque\u00f1o lote, 33 tumbas colocadas en cuatro filas, que contienen los restos recuperados de igual n\u00famero de v\u00edctimas identificadas, dan fe de lo que aqu\u00ed ocurri\u00f3. Cada una de las tumbas de cemento tiene al frente una placa con el nombre de la v\u00edctima. En seguida todas han sido inscritas con esta leyenda: \u201cFalleci\u00f3 durante la masacre ocurrida en la aldea Cocop Nebaj el Quich\u00e9, el 16 de abril de 1981, cometida por el Ej\u00e9rcito de Guatemala en el Gobierno del General Romeo Lucas Garc\u00eda\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ETodos, todos los pobladores de Cocop con los que habl\u00e9, tienen su versi\u00f3n personal de aquella masacre, de la cual son sobrevivientes. Perdieron a una madre, a una esposa, a un hijo. Francisco Brito, un hombre de 67 a\u00f1os, perdi\u00f3 aquel d\u00eda a su esposa Juana Velasco y a su hijos Miguel, de 4 a\u00f1os, y Juanita, de 2. \u201cYo ven\u00eda caminando de Nebaj cuando escuch\u00e9 los disparos. Encontr\u00e9 a un vecino que me dijo que todos en la aldea estaban muertos. Me qued\u00e9 escondido hasta que los soldados se fueron. Al siguiente d\u00eda bajamos, enterramos r\u00e1pido a los muertos para que no se los comieran los animales y nos fuimos\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ECocop es una aldea hundida en la miseria. Con chozas de piso de tierra, con techos de madera de los que, de repente, emana el humo exhalado por los peque\u00f1os comales de le\u00f1a o el molino de nixtamal. Es una pobreza extendida por las aldeas que rodean a Nebaj, Chajul y Cotzal. Y, entre la pobreza, en todos estos parajes, circulan las historias del horror ixil.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEn las afueras de Nebaj conoc\u00ed a Catarina Sol\u00eds. Me cont\u00f3 su historia: el Ej\u00e9rcito mat\u00f3 a su primer marido en 1981; al segundo, un a\u00f1o despu\u00e9s. A ella y a sus dos hermanas las violaron. Su tercera pareja fue detenida por el Ej\u00e9rcito, junto a su pap\u00e1 y su hermano. Contin\u00faan desaparecidos. Ella vive en una casa con piso de tierra, en la que el aire se cuela en el enorme hueco que hay entre el techo angulado de l\u00e1minas sobrepuestas y los tablones que sirven de paredes. Duerme en una hamaca hecha de tiras de pl\u00e1stico entretejidas. \u201cYo pido justicia\u201d, dice. \u201cQue reconozcan el da\u00f1o que nos han hecho. Eso es la reconciliaci\u00f3n\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=1331&ImageId=31490\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"Catarina, P\u00e9rez, de 64 a\u00f1os, habitante del muncipio de San Juan Cotzal, y sobreviviente de una de las masacres de la d\u00e9cada de los 80. Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.\u00a0\" \/\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cdiv class=\"pict__line block edge--ss_lax edge--ss_rax padd--ss_l0x padd--ss_r0x line--ss_s0b lineh rule--ss_c\"\u003E\u003Cspan class=\"block-inline full-width align-middle lineh__rect tint-back--nake\"\u003E\u003Cspan\u003E\u00a0\u003C\/span\u003E\u003C\/span\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E\u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003ECatarina, P\u00e9rez, de 64 a\u00f1os, habitante del muncipio de San Juan Cotzal, y sobreviviente de una de las masacres de la d\u00e9cada de los 80. Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.\u00a0\u003Cdiv class=\"photographer text_italic rule--ss_l tint-text--idle\"\u003E\u003C\/div\u003E\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEn una banca al fondo de la iglesia de Cotzal, gracias a la traducci\u00f3n de Nicol\u00e1s Corio, logr\u00e9 hablar con Catarina P\u00e9rez. Su pap\u00e1 fue detenido por soldados en 1982 y todav\u00eda lo anda buscando. A su esposo lo mat\u00f3 el \u00c9j\u00e9rcito. Su hijo mayor muri\u00f3 poco tiempo despu\u00e9s, \u201cde la tristeza\u201d, dice ella. \u201cYa tenemos paz, pero hay odio en los corazones de ellos y en algunos de nosotros tambi\u00e9n. Estamos contentos porque ya no hay Ej\u00e9rcito en nuestras calles, pero no estamos de acuerdo que salgan de las c\u00e1rceles. Ellos hicieron mucho da\u00f1o aqu\u00ed\u201d. Ahora, Catarina P\u00e9rez se dedica a lavar ropa ajena y a desgranar ma\u00edz para sobrevivir.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EM\u00e1s que vividores, lo que parece hacer especiales a estos ixiles es que est\u00e1n vivos. Que sobrevivieron a la campa\u00f1a genocida.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp style=\"text-align: center;\"\u003E***\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELa ley de reconciliaci\u00f3n forma parte de un paquete de iniciativas en estudio que ya pasaron o est\u00e1n por pasar sus primeras lecturas en el pleno legislativo. Entre ellas la llamada ley de oeneg\u00e9s que, como la de Reconciliaci\u00f3n, espera ya solo su votaci\u00f3n, y que pretende clasificar a las organizaciones no gubernamentales entre un listado de categor\u00edas arbitrarias (no est\u00e1 contemplada, por ejemplo, la categor\u00eda de derechos humanos) y sancionarlas por razones ambiguas, incluso con la cancelaci\u00f3n. Tambi\u00e9n ha sido presentada una modificaci\u00f3n a la ley de antejuicios que permitir\u00eda al Congreso destituir a la Corte de Constitucionalidad, que ha sido un basti\u00f3n de defensa de la CICIG, y a la Procuradur\u00eda para la Defensa de los Derechos Humanos, la instituci\u00f3n que suele presentar los amparos ante la Corte de Constitucionalidad. Adem\u00e1s, para sancionar la protesta p\u00fablica, los diputados estudian una ley de orden p\u00fablico y una ley antiterrorista, similares a las aprobadas en Honduras y en Nicaragua; y una ley de la familia que proh\u00edbe el matrimonio gay y anula el reconocimiento a las uniones de hecho.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201cHemos vuelto al discurso de mediados del siglo pasado, en que todo era justificado diciendo que se estaba defendiendo a Guatemala del comunismo\u201d, dice Iduvina Hern\u00e1ndez, periodista y activista de derechos humanos.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EHace un breve recuento de lo sucedido en los \u00faltimos a\u00f1os, que llev\u00f3 a la actual virulencia de los ataques desde el poder pol\u00edtico contra las instituciones a cargo de la lucha contra la impunidad. Primero el juicio contra el general R\u00edos Montt, en 2013. Dos a\u00f1os despu\u00e9s, la renuncia y posterior detenci\u00f3n del presidente Otto P\u00e9rez Molina, condenado, junto a la vicepresidenta Roxana Baldetti, por formar parte de una red de corrupci\u00f3n en las aduanas. La investigaci\u00f3n del caso, conocido como La L\u00ednea, fue llevada a cabo por la CICIG y el Ministerio P\u00fablico, que entonces estaba a cargo de Thelma Aldana. Ellos mismos presentaron en 2017 una investigaci\u00f3n de redes de financiamiento il\u00edcito de campa\u00f1as, lo que llev\u00f3 a juicio a algunos miembros de las familias m\u00e1s poderosas del pa\u00eds. Finalmente, la Cicig y el Ministerio P\u00fablico presentaron hace dos a\u00f1os una investigaci\u00f3n por contratos irregulares en la alcald\u00eda capitalina, a cargo de \u00c1lvaro Arz\u00fa, el pol\u00edtico m\u00e1s poderoso de Guatemala. Adem\u00e1s, iniciaron investigaciones contra el hermano y la esposa del presidente Jimmy Morales.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEn este proceso, las \u00e9lites pol\u00edtica, econ\u00f3mica y militar se unieron para defender sus intereses, para defenderse a s\u00ed mismos. El rompimiento unilateral del acuerdo con Cicig, la prohibici\u00f3n de ingreso al comisionado Iv\u00e1n Vel\u00e1zquez, los cambios legislativos en materia de combate a la corrupci\u00f3n y los mensajes propagand\u00edsticos de estos poderes evidencian el viraje de quienes ostentan el poder guatemalteco, salvo contadas excepciones.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201cCon el juicio por genocidio comienzan a ver que ya no controlan el sistema\u201d, dice Edgar P\u00e9rez, uno de los abogados que particip\u00f3 como parte acusadora contra el general R\u00edos Montt. \u201cAll\u00ed comenzaron a desnudarse. Cuando tocan a las \u00e9lites les entra el temor de que se levantaran contra ellos. Les entr\u00f3 miedo, y aqu\u00ed el miedo lo ha tenido siempre el pueblo. Ahora las \u00e9lites est\u00e1n recuperando todo\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEl presidente Morales ha desconocido sentencias de la Corte de Constitucionalidad y acuerdos internacionales, y lo ha hecho argumentando la defensa de la soberan\u00eda guatemalteca contra la injerencia de agentes extranjeros. Paralelamente a ello, se est\u00e1n desmantelando los avances en materia judicial alcanzados desde la llegada de la Cicig.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELa ley de Reconciliaci\u00f3n es el siguiente paso. \u201cNo solo es un golpe a la justicia, tambi\u00e9n es un golpe a la verdad y a las garant\u00edas de no repetici\u00f3n\u201d, dice Francisco Soto, director del Centro para la Acci\u00f3n Legal en Derechos Humanos, CALDH. Si la aprueban, \u201cdesaparecer\u00eda la fiscal\u00eda de esclarecimiento hist\u00f3rico. \u00bfQu\u00e9 pasar\u00e1 con los expedientes? \u00bfY con los casos en proceso? Es un retroceso a los tiempos previos a los Acuerdos de Paz, al punto en el que no se pod\u00eda enjuiciar a elementos del Estado por violaciones a los Derechos Humanos\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EHelen Mack, activista de derechos humanos y directora de la Fundaci\u00f3n Myrna Mack, en honor a su hermana asesinada por fuerzas del Estado en 1990, cree que esta serie de retrocesos obedece a que las \u00e9lites no solo se han sentido amenazadas en el control del aparato del estado, sino tambi\u00e9n en la imposici\u00f3n de su narrativa hist\u00f3rica. Para ellos, dice, la reciente oleada de ataques contra quienes han abanderado la lucha contra la impunidad es parte de su recuperaci\u00f3n de los espacios perdidos. \u201cSu actitud es: esta es mi verdad, esta es mi justicia y este es mi nunca m\u00e1s: nunca m\u00e1s perderemos el control del sistema judicial\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=1333&ImageId=31492\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"Vista general de la aldea Cocop, en el municipio de Nebaj. En este lugar murieron 77 personas el 16 de abril de 1981, en manos de militares. Fue una de las primeras masacres de la regi\u00f3n Ixil. Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.\" \/\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cdiv class=\"pict__line block edge--ss_lax edge--ss_rax padd--ss_l0x padd--ss_r0x line--ss_s0b lineh rule--ss_c\"\u003E\u003Cspan class=\"block-inline full-width align-middle lineh__rect tint-back--nake\"\u003E\u003Cspan\u003E\u00a0\u003C\/span\u003E\u003C\/span\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E\u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003EVista general de la aldea Cocop, en el municipio de Nebaj. En este lugar murieron 77 personas el 16 de abril de 1981, en manos de militares. Fue una de las primeras masacres de la regi\u00f3n Ixil. Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.\u003Cdiv class=\"photographer text_italic rule--ss_l tint-text--idle\"\u003E\u003C\/div\u003E\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ESolicit\u00e9 entrevistas con tres directivos de la principal gremial empresarial guatemalteca, el Cacif. Quer\u00eda preguntarles si estas posiciones, a las que algunos medios en Guatemala llaman \u201cel pacto de corruptos\u201d, son gremiales o individuales por parte de algunos de los m\u00e1s grandes empresarios guatemaltecos; si hay una reacci\u00f3n oficial por el hecho de que 16 empresarios hayan sido acusados por la Cicig y el MP de financiamiento il\u00edcito de campa\u00f1as, es decir de delitos electorales. Si esta \u003Ca href=\"https:\/\/nomada.gt\/pais\/entender-la-politica\/el-lobby-anti-cicig-cinco-revelaciones-de-la-investigacion-de-nomada\/\"\u003E alianza \u003C\/a\u003E con pol\u00edticos como Linares Beltranena o Jimmy Morales obedece a las reagrupaciones a favor de la impunidad de las que hablan los defensores de derechos humanos. Pero ninguno de ellos quiso hablar con este peri\u00f3dico.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EA pesar de los reclamos internacionales por el intento de aprobar la ley de Reconciliaci\u00f3n, los diputados impulsores de la medida y sus aliados reivindicaron sus banderas. El 13 de marzo, horas antes de la plenaria en la que se votar\u00eda la ley, el diputado \u00c1lvaro Arz\u00fa (hijo del expresidente hom\u00f3nimo) fue cuestionado por la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que ordenaba archivar la propuesta. Arz\u00fa, actual presidente del Congreso, respondi\u00f3 con otra pregunta: \u201c\u00bfQu\u00e9 es la Corte Interamericana?\u201d. Y se fue.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEntre los militares contra los que se han abierto procesos, y que quedar\u00edan libres de cargos si se aprueba la ley, se encuentra el coronel Edgar Ovalle, fundador del Frente de Convergencia Nacional (FCN), el partido del presidente Jimmy Morales. Ovalle es pr\u00f3fugo desde 2017, cuando el Ministerio P\u00fablico solicit\u00f3 su captura por su presunta participaci\u00f3n en 88 masacres en Cob\u00e1n, Alta Verapaz. En esos hechos habr\u00edan sido asesinadas m\u00e1s de 500 personas.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEstuardo Gald\u00e1mez, diputado y candidato presidencial del mismo partido, ha sido uno de los m\u00e1s activos promotores de la ley. Durante los a\u00f1os del conflicto armado, Gald\u00e1mez form\u00f3 parte del cuerpo de kaibiles, las fuerzas especiales del Ej\u00e9rcito acusadas de m\u00faltiples violaciones a los derechos humanos durante sus a\u00f1os de servicio. A nadie sorprende, pues, que Gald\u00e1mez sea uno de los m\u00e1s vocales cr\u00edticos de las reformas al sistema judicial guatemalteco tras la llegada de la Cicig, y, como Linares Beltranena, acusa a la izquierda internacional de haberse infiltrado en su pa\u00eds.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEl mi\u00e9rcoles pasado fue abordado por varios periodistas en un pasillo del Congreso. Consultado sobre la resoluci\u00f3n de la Corte Interamericana, el ex kaibil fue m\u00e1s expl\u00edcito que Arz\u00fa: \u201cLa Corte Interamericana no es sujeta de derecho en Guatemala. La ley de Reconciliaci\u00f3n va porque yo quiero una verdadera reconciliaci\u00f3n. Yo quiero que terminen esas indemnizaciones il\u00edcitas que est\u00e1n haciendo a un mont\u00f3n de gente que viven y lucran de la paz de los guatemaltecos, que viven y lucran de la muerte de los guatemaltecos. Esa gente que nunca ha hecho nada bueno por Guatemala, pero como cobran una cantidad exorbitante de indemnizaciones a ellos les gusta el negocio\u2026\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEl video en el que Gald\u00e1mez da esta respuesta circul\u00f3 por las redes sociales. Nicol\u00e1s Corio tambi\u00e9n lo vio. Le pregunto qu\u00e9 piensa de lo que dice el diputado. El l\u00edder ixil me responde: \u201cSi a \u00e9l le tocaran a su familia, \u00bfser\u00e1 que no pedir\u00eda justicia? Ahora nos llama vividores. Te dan un resarcimiento, pero eso no te devuelve a tus familiares masacrados. Es apenas algo simb\u00f3lico. Dicen que queremos vivir del Estado, \u00a1pero fue el Estado el que nos mat\u00f3 a nuestros familiares! Ellos son los que nos masacraron. A ellos les pag\u00f3 el Estado para matarnos. Y les sigue pagando. \u00bfQui\u00e9nes son los vividores? \u00a1Ellos son los vividores!\u201d.\u003C\/p\u003E"}