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“La tala está acabando con árboles de madera fina en El Salvador”

Nelson Rauda Zablah María Luz Nóchez

El escultor argentino salvadoreño Miguel Martino presentó su instalación Cómplices en el silencio el 23 de marzo en el centro Arte para la Paz, de Suchitoto. Según el autor, la exposición es una forma de hacer conciencia sobre el problema de la deforestación en El Salvador.

"Quería representar árboles sufridos, dañados. No son bonitos ni alegres, sino mutilados y para terminar de acentuarlos están ahorcados en una ejecución", dijo. Martino es un artista que tiene más de 55 años de trayectoria artística y ha trabajado pintura y dibujo, además de la escultura, aunque se ganó la vida en el rubro de la publicidad. "Suchitoto es la respuesta de por qué me quedé en el país. Si no hubiera sido por Suchitoto no andaría acá. Suchitoto es otro El Salvador", añadió.

"Siempre tuve cercanía con la madera. Empecé a hacer talla directa en madera y a tomar conciencia del problema de la deforestación porque la talla tradicional es un desperdicio de la corteza y buena parte de la madera hasta llegar al corazón", dijo Martino. El conflicto de desperdiciar madera hizo que este artista buscara otras formas de trabajar. Cómplices en el silencio ocupa madera recuperada y otros materiales (cartón, resina, PVC, fibra de vidrio) para formar sus estructuras. "Creo que es muy dramático y con mucha personalidad. Se instalaron luces cenitales especialmente para ver la obra el día de la inauguración", dijo Martino de su obra, que estará expuesta 'varios meses' en una capilla que tiene más de 150 años.

El artista resaltó la diversidad de especies de árboles que existen en El Salvador. "El Salvador es un territorio muy pequeño y sin embargo la variedad de especies de árboles registradas es impresionantes. Es 600 y pico, y Estados Unidos, en toda su extensión, tiene 700", detalló. "Es una barbaridad comparado con el tamaño del terreno", dijo. La instalación pretende causar una reflexión sobre esa variedad y sobre la desprotección que tiene el ambiente en el país y la destrucción de maderas finas con usos industriales como fábricas de ladrillos y panaderías, o la construcción de urbanizaciones y centros comerciales.

 

ElFaro.net / Publicado el 27 de Marzo de 2019