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El diputado de Gana que contrató a su hija en la Asamblea Legislativa

Roxana Lazo

La hija del diputado Adelmo Rivas consiguió una plaza como asesora en la oficina departamental de la Asamblea en Sonsonate cuando su padre ganó su primera diputación en 2012. Dos reelecciones después, la Asamblea la ascendió de rango y casi le triplica el salario. Rivas dice que no intercedió en las contrataciones, pero el jefe de fracción de Gana lo refuta: “Nadie está negando que es nepotismo”, dice el diputado Guadalupe Vásquez. 

ElFaro.net / Publicado el 8 de Abril de 2019

El 13 de noviembre de 2012, seis meses después de que Adelmo Rivas recibiera por primera vez una curul como diputado propietario, una bachiller de 23 años se convirtió en “asesora institucional” de la Asamblea en una oficina legislativa ubicada en el mismo departamento que había conquistado su padre. Claudia Lilian Rivas Melgar comenzó ganando un salario de 700 dólares, pero al cabo de siete años y dos reelecciones, ahora tiene un puesto que le deja un salario de 1800 dólares mensuales.

Adelmo Rivas, diputado de Gana por el departamento de Sonsonate, ha logrado que la Asamblea contrate en los últimos tres períodos legislativos a una de sus hijas, en un acto que supone una clara violación al Reglamento interno del Órgano Legislativo y a la Ley de ética gubernamental, normativas que prohíben a los funcionarios participar de actos en los que hay un evidente conflicto de interés relacionado con el nepotismo.

La primera ocasión en la que Rivas Melgar consiguió un trabajo en la Asamblea fue cuando su padre defendía los colores del partido de derechas, Arena. En la Asamblea es una costumbre que en cada período legislativo, la Junta Directiva determine los procedimientos y el número de plazas disponibles para contrataciones en cada fracción legislativa. Luego queda en manos de los jefes de fracción de cada partido determinar la selección y contratación de personal legislativo (oficinistas, asesores, chóferes, secretarias) para su grupo parlamentario.

En aquel primer periodo de los Rivas (2012-2015), la fracción tricolor era dirigida por el diputado Donato Vaquerano. Según este, corresponde a cada nuevo diputado proponer una lista de empleados y asesores, y el caso de Rivas no fue la excepción. Vaquerano, sin embargo, dice que no recuerda cómo fue que la hija de Rivas terminó siendo contratada por la Asamblea a petición de Arena.

Dos años más tarde, en julio de 2014, Adelmo Rivas fue uno de los diputados tránsfugas que de Arena saltaron a Gana, el partido de derechas formado por exdiputados tricolor en enero de 2010; y que a partir del 1 de junio será el partido de Gobierno gracias al triunfo en las urnas de Nayib Bukele.

En 2014, el cambio de partido no afectó la plaza de su hija, que se mantuvo en el cargo con un salario de 700 dólares. Para las elecciones legislativas de 2015, Adelmo Rivas buscó la reelección en su departamento, pero esta vez enfundado con el chaleco naranja. Rivas ganó la boleta, y una vez comenzó el período 2015-2018 su hija ascendió. Con su padre en Gana, Rivas Melgar pasó de ser “asesora institucional” en la departamental a “colaborador administrativo III” con un salario de 1800 dólares. Este cargo y este salario los mantiene hasta la fecha. En siete años, Rivas Melgar ha cobrado aproximadamente 109,800 dólares con un conflicto de intereses de por medio.

El Faro buscó a Adelmo Rivas la tarde del 27 de marzo para que diera explicaciones sobre esta contratación. Rivas aceptó que Claudia Rivas Melgar es su hija y que en efecto trabaja en la departamental de Sonsonate.

Santos Adelmo Rivas diputado del partido Gana. Foto: Asamblea Legislativa
 
Santos Adelmo Rivas diputado del partido Gana. Foto: Asamblea Legislativa

“Ella es asesora”

El diputado Rivas lleva una década en la Asamblea, tres años como suplente y siete como propietario, pero su trayectoria por el Salón Azul ha pasado casi desapercibida. Entre los diputados los hay directivos, con salarios que superan los cuatro mil dólares; los jefes de fracción, voceros de sus partidos, pero también están los “diputados de la llanura”: aquellos que no lideran comisiones ni destacan con propuestas o pronunciamientos sobre temas de trascendencia. Rivas es uno de esos últimos, que con sus votos son piezas útiles a la hora de la aprobación de proyectos clave. Por ejemplo, su voto fue decisivo para que, en marzo, la Comisión de Medioambiente aprobara un artículo de la propuesta de Ley del agua que promovía un ente rector del agua con escasa representación del Estado y cuatro plazas para sectores privados. 

Pero salvo ese episodio en la discusión de la ley de aguas (ahora estancada y puesta de nuevo a cero), Rivas en realidad ha estado más en foco por su participación en irregularidades ligadas al partido o a los gobiernos de Arena. Entre 2003 y 2004, por ejemplo, recibió 13 cheques que sumaban 209 150 dólares provenientes de los fondos de cooperación de Taiwán desviados a la campaña presidencial Antonio Saca, el expresidente de Arena y del país ahora preso por el desvío de 300 millones de fondos públicos, y acusado por lavado de dinero por el caso de los cheques de Taiwán.

En 2012, El Faro reveló que Rivas estuvo involucrado en un caso en el que la Fiscalía investigó una presunta corrupción entre el Instituto Salvadoreño de Transformación Agraria (ISTA) y la Asociación de Cooperativas de Producción Agrícola Integrada (Acopai), de la que él formó parte. La investigación judicial planteó que entre 2008 y 2009, el diputado Rivas y otras ocho personas recibían un salario del ISTA, aunque nunca laboraron para el ISTA. O dicho de otra manera, el ISTA pagó el sueldo a personas que trabajaban para ACOPAI.

La denuncia de nepotismo contra el diputado Rivas llegó a las oficinas de este periódico, de forma anónima, el 16 de marzo. En un sobre manila, él o la denunciante remitió un legajo de 30 hojas de papel bond. En las hojas se mostraban capturas de pantallas del salario, cargo y nombre de la hija del diputado Rivas. En el sobre, además, había fotografías tomadas de Facebook e impresas en papel bond en la que se ve al diputado Rivas posando, sonriente,  junto a su hija.

[excavacion tipo="Transparencia"]

Según Rivas, él no tuvo nada que ver en la contratación de su hija,  aunque esto contrasta con la declaraciones del jefe de fracción de Gana, Guadalupe Vásquez, quien asegura que corresponde a cada diputado presentar un número de plazas de empleados en cada período legislativo, una declaración similar a la del exjefe de fracción de Arena, Donato Vaquerano. Pero según Rivas, su hija envió su hoja de vida de manera unilateral y sin que mediara la parentela a la fracción de Gana.

“Ella es asesora desde hace tres años, más o menos”, dijo Rivas. Sin embargo, documentos oficiales del registro de empleados de la Asamblea señalan que Rivas Melgar aparece en las planillas de pago del Órgano Legislativo desde noviembre de 2012, el año en que arrancó su primera diputación. 

El Faro buscó a Claudia Rivas Melgar el 27 de marzo vía telefónica para preguntarle por los procesos detrás de sus contrataciones. En una primera llamada, ella respondió que no escuchaba la pregunta y pidió que se le volviera a llamar. Diez minutos más tarde, Rivas Melgar aseguró que había realizado “procesos” de los cuales se negó a dar mayor explicaciones.

—Tengo un par de consultas con respecto a su proceso de contratación.
—Dígame.
—¿Usted trabaja en la oficina departamental de la Asamblea?
—Sí, pero esa cuestión…  ¿Por qué?
—Me podría explicar cómo fue el proceso de contratación para estar en la departamental de la Asamblea.
—¿Pero eso para qué?  Yo pasé el proceso.
—¿Me podría explicar cuál fue ese proceso?
—¿Para qué? No sé qué quiere.... ¡Ay, no le entiendo!
—Hemos recibido una denuncia en donde se afirma que usted fue contratada por influencias de su papá, el diputado Adelmo Rivas. ¿Esto fue así?

Rivas Melgar contesta como quien no ha entendido la pregunta:

—¿Sí...? 
—¿Su papá es el diputado Adelmo Rivas?
—No…  ¿Quién? ¿Adelmo Rivas? No.
—Es que hoy estuve hablando con él y me dijo que sí era su papá.
—¡Ay, no! Sabe qué… No le estoy escuchando bien…  ¿Hola? Mejor yo le marco después...

Rivas Melgar cortó y nunca correspondió. Al cierre de esta nota no volvió a contestar las llamadas de este periódico.

“Nadie está negando que es nepotismo”

El diputado Guadalupe Vásquez, jefe de fracción de Gana, confirma que cada diputado propietario solicita un número determinado de plazas en cada período, y que a él le tocó tramitar las solicitudes de Adelmo Rivas para las legislaturas 2015-2018 y 2018-2021.

El jefe de fracción de Gana explica que para que hayan contrataciones en las departamentales, los diputados presentan los nombres de las personas que serán contratadas, y luego se aprueba: “Ellos (los diputados) hacen  llegar las listas, incluso sus currículums”. Este periódico le preguntó a Guadalupe Vásquez si tenía conocimiento sobre el acto de nepotismo que Rivas había cometido al proponer a su hija. Vásquez asegura desconocía la parentela. “No sabía. (Lo supe) hasta que él me dijo que ustedes (nos) buscaban para eso”.

Consultado por la contratación de Rivas Melgar, Vásquez no tiene reparos en decir que la injerencia del diputado Rivas en la contratación de su hija es un acto de nepotismo: “Nadie está negando que es nepotismo, estoy  claro en eso”.

La Ley de ética gubernamental establece en el artículo 5, inciso “c", que los funcionarios no deben intervenir en decisiones que afecten a familiares cercanos. Según la ley, Rivas debía "excusarse de intervenir o participar en asuntos en los cuales parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad tengan algún conflicto de interés". Ese artículo ha sido utilizado por el Tribunal de Ética Gubernamental (TEG) para hablar de los “casos de nepotismo” sancionados entre 2014 y 2018.

También, el Reglamento Interior de la Asamblea Legislativa en el artículo 27, numeral 9, impide que los diputados puedan “participar en la toma de decisiones, cuando exista interés directo para él o para sus familiares”.

Pero Rivas no es el único que ha favorecido a familiares con fondos públicos y con apoyo de la Asamblea. En el período 2009-2012, el entonces diputado pecenista Elizardo González Lovo contrató a uno de sus hijos primero como motorista y luego como jefe de la unidad de transporte de la Asamblea. En el período 2015-2018, Maytee Iraheta -diputada de Arena por Sonsonate- fue sancionada por el TEG por haber intervenido en la contratación de su hermana en la plaza de asistente técnica en la Asamblea; la multa impuesta por el Tribunal fue de 1,006.80 dólares.  

En 2016, El Faro también reveló que el diputado Guillermo Gallegos, de Gana, ayudó con sus votos para que una oenegé fundada por su esposa fuera beneficiada con 550 mil dólares a través de desembolsos aprobados en los presupuestos de los años 2015 y 2016. A diferencia del caso de la diputada Iraheta, el TEG perdonó al diputado Gallegos.