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Un circo llamado pobreza

Víctor Peña

José tiembla de frío sobre los hombros de su hermana Karla.  Ella hace malabares con dos naranjas frente a los autos detenidos en el semáforo que une la Alameda Manuel Enrique Araujo y la Calle La Mascota, en San Salvador. Karla, de 14 años, y José, de ocho, viajan en microbús, durante una hora, todas las mañanas desde el Puerto de La Libertad hasta San Salvador. Llegan a esta calle concurrida desde las 6:00 a.m. Sonrientes, aprovechan el tráfico para escenificar sus malabares, una escena de un circo al aire libre llamado pobreza. Regresan al Puerto de La Libertad al mediodía para asistir a clases en el Centro Escolar Luz de Sotomayor. Hoy están empapados y tiemblan de frío. Cuando escucharon que hoy no habría clases, sonrieron, porque podrían ocupar ese día para ganar unas monedas extras. “No tenemos ropa”, dice José, mientras aprieta sus manos y las lleva hasta su boca para calmar el frío. “Tampoco tenemos papás”, responde Karla. Karla y José trabajan en el mismo semáforo, llueva o no, todos los días. La Dirección General de Protección Civil decretó alerta naranja en la zona costera y cordillera volcánica; alerta amarilla en el resto del país, por el incremento de las lluvias debido a una baja presión frente a la costa salvadoreña.

ElFaro.net / Publicado el 15 de Octubre de 2019