{"code":"24488","sect":"Columnas","sect_slug":"columnas","hits":"40646","link":"https:\/\/elfaro.net\/es\/202006\/columnas\/24488","link_edit":"","name":"Un a\u00f1o para descubrir a Bukele","slug":"un-ano-para-descubrir-a-bukele","info":"","mtag":"Pol\u00edtica","noun":{"html":"El Faro","data":{"el-faro":{"sort":"","slug":"el-faro","path":"el_faro","name":"El Faro","edge":"0","init":"0"}}},"view":"40646","pict":{"cms-image-000032927-jpg":{"feat":"0","sort":"32927","name":"cms-image-000032927.jpg","link":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000032927.jpg","path":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000032927.jpg","back":"","slug":"cms-image-000032927-jpg","text":"<p>El presidente Nayib Bukele lleg\u00f3 frente a la entrada principal de la Asamblea Legislativa a las 4:20 pm del domingo. Media hora despu\u00e9s se traslad\u00f3 al Sal\u00f3n Azul, ocupado desde hac\u00eda horas por soldados armados, para hacer una oraci\u00f3n. Fotode El Faro: Carlos Barrera.<\/p>","capt":"\u003Cp\u003EEl presidente Nayib Bukele lleg\u00f3 frente a la entrada principal de la Asamblea Legislativa a las 4:20 pm del domingo. Media hora despu\u00e9s se traslad\u00f3 al Sal\u00f3n Azul, ocupado desde hac\u00eda horas por soldados armados, para hacer una oraci\u00f3n. Fotode El Faro: Carlos Barrera.\u003C\/p\u003E"},"cms-image-000032889-jpg":{"feat":"1","sort":"32889","name":"cms-image-000032889.JPG","link":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000032889.JPG","path":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000032889.JPG","back":"","slug":"cms-image-000032889-jpg","text":"<p>Nayib Bukele, presidente de El Salvador, antes de ofrecer una conferencia de prensa del gabinete de seguridad, el 15 de Julio de 2019, en Casa Presidencial, en San Salvador. 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Un pa\u00eds que esperaba encontrar en Bukele, un empresario joven y enfrentado con los partidos tradicionales, un cambio, una mejora, modernidad, una respuesta distinta.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003ELa aplastante mayor\u00eda de los salvadore\u00f1os a\u00fan le respalda. Aplauden su agresividad verbal y creen todav\u00eda en ese cambio, aunque las se\u00f1ales apuntan en direcci\u00f3n contraria.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003ESu respuesta a la amenaza de Amanda sirve para ilustrarlo. El presidente declar\u00f3 alerta amarilla el mi\u00e9rcoles 27, por Twitter, dando una orden vac\u00eda al director de Protecci\u00f3n Civil, la persona que en teor\u00eda debi\u00f3 hacer ese anuncio a partir de criterios t\u00e9cnicos. Cuando el s\u00e1bado 30 arreciaron las lluvias y se declar\u00f3 alerta naranja, nada hab\u00eda sucedido: ni despliegue preventivo, ni coordinaci\u00f3n territorial, ni evacuaciones, ni disposici\u00f3n de albergues.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELos r\u00edos desbordados, las inundaciones de casa, los deslaves, las muertes, llegaron como si fuera una sorpresa y barrieron la capacidad gubernamental, de por s\u00ed limitada porque Protecci\u00f3n Civil estuvo desactivada durante los casi tres meses de emergencia por la pandemia y que este gobierno no ha querido utilizar la Pol\u00edtica Integral Para Gesti\u00f3n de Riesgos que hered\u00f3 del anterior ni la ha sustituido con una nueva. Cuando el domingo por la ma\u00f1ana se decret\u00f3 la alerta roja, el pa\u00eds ya hab\u00eda sufrido los efectos de un nuevo desastre. Esa misma noche, el presidente, iracundo, apenas tuvo palabras para las v\u00edctimas pero busc\u00f3 culpables: desde la comunidad Nueva Israel, una de las m\u00e1s golpeadas en la capital, insult\u00f3 a los diputados, culp\u00f3 a la oposici\u00f3n y despreci\u00f3 a la prensa.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EEs una pincelada m\u00e1s en el retrato del primer a\u00f1o de la administraci\u00f3n Bukele. Una confirmaci\u00f3n de su negligencia, de que su obsesi\u00f3n por la imagen se combina con una creciente tendencia a improvisar, de su alergia a la institucionalidad y su patol\u00f3gico rechazo a la cr\u00edtica. No se puede culpar al gobierno actual de la vulnerabilidad de El Salvador, consecuencia no solo de la irresponsabilidad de gobiernos anteriores sino tambi\u00e9n, de forma indirecta, de los millonarios desfalcos de dinero p\u00fablico perpetrados, desde sus esferas m\u00e1s altas, por gobiernos de Arena y el FMLN. Pero s\u00ed recae sobre Bukele la responsabilidad de haber desmantelado la fr\u00e1gil institucionalidad que hered\u00f3, sin construir una nueva.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003ELa decisi\u00f3n de no nombrar gobernadores departamentales, anclaje territorial del Estado en caso de emergencias, es parte de un patr\u00f3n. En sus primeros d\u00edas en el cargo, Bukele elimin\u00f3 por decreto, sin an\u00e1lisis t\u00e9cnico ni legal previo ni m\u00e1s explicaci\u00f3n que la del ahorro de plazas, cinco secretar\u00edas entre las que estaban la de Transparencia, la de Inclusi\u00f3n Social -responsable de los primeros pasos que hab\u00eda dado El Salvador en pol\u00edtica de g\u00e9nero y combate a la discriminaci\u00f3n de poblaci\u00f3n LGBTI- y la Secretar\u00eda T\u00e9cnica, entidad encargada de la planificaci\u00f3n y la estrategia gubernamental. Las borr\u00f3 de la estructura estatal sin crear nada en su lugar. Un a\u00f1o despu\u00e9s, sufrimos las consecuencias de esos y otros vac\u00edos en la gesti\u00f3n de un hombre tan ansioso por acumular poder como decidido a no transparentar c\u00f3mo y a trav\u00e9s de qui\u00e9nes lo ejerce.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EHace mucho que perdi\u00f3 sentido excusar el caos gubernamental con palabras como inexperiencia o restructuraci\u00f3n. Si asumimos que el primer a\u00f1o de un gobierno es un periodo de adaptaci\u00f3n, de asentar un equipo de trabajo, tambi\u00e9n sirve para que se defina el estilo de un nuevo gobernante, sus principios y su relaci\u00f3n con el resto de actores pol\u00edticos y sociales del pa\u00eds.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EAcuerpado por una popularidad in\u00e9dita en nuestra vida democr\u00e1tica, Bukele pudo aprovechar su enorme capital pol\u00edtico para unir a un pa\u00eds dividido durante d\u00e9cadas por ideolog\u00edas, abrirse al di\u00e1logo y al concurso de una sociedad civil capaz y dispuesta a ayudarle a liderar las transformaciones urgentes en el pa\u00eds, sobre todo en materia de combate a la corrupci\u00f3n y a la pobreza, y en mejor distribuci\u00f3n de la riqueza. En vez de eso, decidi\u00f3 gobernar con un discurso constante de odio contra sus cr\u00edticos y cerrarse a cualquier idea que no salga de su entorno.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003ERodeado de un equipo de trabajo de cuestionable solidez t\u00e9cnica pero lealtad absoluta a su l\u00edder, y asesorado por un peque\u00f1o c\u00edrculo de confianza formado por sus hermanos y otros familiares, Bukele no consider\u00f3 necesario conocer el funcionamiento de un Estado al que gobierna de manera err\u00e1tica, y del que le incomoda cualquier sistema de control, toda expresi\u00f3n de la independencia y sujeci\u00f3n mutua de poderes.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EA lo largo de este a\u00f1o no solo ha insultado regularmente sino que ya ha desconocido en varias ocasiones al poder legislativo y a la Corte Suprema de justicia, y descalifica a diario no solo a la oposici\u00f3n pol\u00edtica sino a toda organizaci\u00f3n civil o expresi\u00f3n ciudadana que se interponga en su camino. Se ha autoproclamado int\u00e9rprete leg\u00edtimo de la Constituci\u00f3n y roto en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n el cuerpo de leyes que jur\u00f3 cumplir.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EHay que destacar desde luego logros en su primer a\u00f1o de gesti\u00f3n. Destaca la notoria reducci\u00f3n de la tasa de homicidios, en sus niveles m\u00e1s bajos desde que se comenzaron a llevar registros confiables. Aunque no est\u00e1 clara la actual pol\u00edtica de seguridad y son una nebulosa las razones del descenso, es cierto que hoy los salvadore\u00f1os se sienten mucho m\u00e1s seguros.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003ETambi\u00e9n hay que aplaudir su velocidad de reacci\u00f3n a la pandemia de covid-19 y las medidas dr\u00e1sticas que frenaron el impacto del virus en nuestro maltrecho sistema de salud. Lamentablemente, sus audaces medidas iniciales no fueron acompa\u00f1adas de protocolos sanitarios, opiniones cient\u00edficas o m\u00ednima planificaci\u00f3n de medio plazo o articulaci\u00f3n con otros actores, causando un caos en la distribuci\u00f3n de ayuda; centros de cuarentena que se convirtieron en focos de contagio; desorden y falta de recursos en hospitales; brutales abusos de poder por parte de las fuerzas de seguridad a las que se encomend\u00f3 hacer valer la cuarentena; una reiterada resistencia a rendir cuentas de los millonarios fondos utilizados para la emergencia; incapacidad para lograr acuerdos y coordinaci\u00f3n m\u00ednima con otros organismos de Estado; y la mentira y la descalificaci\u00f3n como principal herramienta para evadir estos problemas. La crisis por la pandemia ha revelado al peor Bukele y se ha convertido en una crisis institucional.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EPero cuando lleg\u00f3 el virus, Nayib Bukele hab\u00eda sumido ya al pa\u00eds en una profunda crisis pol\u00edtica y constitucional.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003ELa militarizaci\u00f3n y toma de la Asamblea Legislativa, el 9 de febrero, indic\u00f3 definitivamente el rumbo de esta administraci\u00f3n: el irrespeto a la Constituci\u00f3n, el atropello a otro \u00f3rgano de Estado, la instrumentalizaci\u00f3n pol\u00edtica del Ej\u00e9rcito y la Polic\u00eda, el populismo y el mesianismo de un jefe de Estado que usurp\u00f3 la silla del presidente del Congreso para preguntar a alg\u00fan dios si disolv\u00eda o no el poder legislativo. Un acto tan violento contra nuestra vida democr\u00e1tica dif\u00edcilmente se borrar\u00e1 de la memoria nacional.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003ENo fue un exabrupto sino el paradigma de una forma de gobernar. El punto de no retorno de un hombre sin visi\u00f3n democr\u00e1tica de Estado, que entiende la pol\u00edtica como un conflicto permanente con cualquiera que m\u00ednimamente desaf\u00ede su poder absoluto y la escenificaci\u00f3n constante de ese poder.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EEn vez de utilizar su enorme caudal pol\u00edtico para llevar al pa\u00eds a un nuevo estadio de bienestar, en vez de impulsar consensos de largo plazo y encabezar transformaciones eternamente postergadas, Bukele ha utilizado su liderazgo para debilitar cualquier resistencia a su visi\u00f3n autoritaria, que espera consolidar por la v\u00eda de las urnas en la elecci\u00f3n legislativa de febrero de 2021.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003ESus seguidores, aparentemente decididos a entregarle el poder legislativo, no valoran a\u00fan que, al despreciar el estado de derecho, Bukele desprotege a los ciudadanos, que ni siquiera saben ahora qu\u00e9 derechos tienen ni c\u00f3mo hacerlos valer. Que la falta de seguridad jur\u00eddica y el irrespeto a las leyes tendr\u00e1 tambi\u00e9n consecuencias econ\u00f3micas a corto plazo, porque la fascinaci\u00f3n internacional que el presidente despert\u00f3 en sus primeros meses se ha resquebrajado, y no ser\u00e1 f\u00e1cil atraer inversi\u00f3n a un pa\u00eds cuyo presidente desconoce la ley y utiliza la fuerza del Estado para cerrar, como ya lo ha hecho, empresas cuyos propietarios le son inc\u00f3modos pol\u00edticamente.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EEl nivel de popularidad y respaldo a Nayib Bukele, el mayor entre los presidentes de todo el continente, debe despertar una profunda reflexi\u00f3n, entre quienes le aplauden y entre sus cr\u00edticos. Encuentra una explicaci\u00f3n evidente en la total ausencia de liderazgos alternativos en el pa\u00eds, en el desprestigio de los partidos de oposici\u00f3n y, no menos grave, en la reiterada filiaci\u00f3n de buena parte de la ciudadan\u00eda por pol\u00edticos que prometen mano dura. El autoritarismo, hace a\u00f1os que lo advierten las encuestas, no es un problema para la mayor\u00eda de salvadore\u00f1os, a quienes la democracia ha sido incapaz de resolver necesidades urgentes y que idealizan liderazgos mesi\u00e1nicos.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003ENo es casualidad que, en sus momentos m\u00e1s dif\u00edciles, cuando algunas de sus decisiones se han demostrado equivocadas y los cuestionamientos desde la sociedad civil y los organismos internacionales han arreciado, el presidente est\u00e9 insistiendo en el uso de Dios como gu\u00eda y argumento. Sus seguidores deber\u00edan preguntarse si no son esas -la opacidad, el ataque a toda cr\u00edtica, el discurso religioso- maniobras que ya utilizaron presidentes anteriores de los que Bukele presume de distinguirse.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EPero el mayor desaf\u00edo es, un a\u00f1o despu\u00e9s de la llegada de Nayib Bukele al poder, para quienes proclaman defender la democracia. Este gobierno no cambiar\u00e1 su estilo confrontativo y antidemocr\u00e1tico. Es su naturaleza. El reto, frente a ello, es extremo. Implica la participaci\u00f3n activa de ciudadanos en la construcci\u00f3n y defensa de la democracia. Requiere la dignificaci\u00f3n urgente de los partidos pol\u00edticos, que han preferido todos, hasta hoy, defender a sus miembros m\u00e1s nocivos por encima de sus propias ideas y de su responsabilidad ante la naci\u00f3n. Supone acci\u00f3n y la palabra inmediata,constante, plural, valiente, para evitar que contin\u00fae el retroceso institucional.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EY sabedores de que hay m\u00faltiples factores sociales y pol\u00edticos que han colocado una alfombra roja a este gobierno antidemocr\u00e1tico, enfrentarlo pasa tambi\u00e9n por la autocr\u00edtica, por escuchar, comprender y hablar a los salvadore\u00f1os que no creen que el pa\u00eds se encamine a un abismo. O que est\u00e1n dispuestos a lanzarse a \u00e9l.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=1344&ImageId=32889\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"Nayib Bukele, presidente de El Salvador, antes de ofrecer una conferencia de prensa del gabinete de seguridad, el 15 de Julio de 2019, en Casa Presidencial, en San Salvador. 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Foto de El Faro: V\u00edctor Pe\u00f1a.\u00a0\u003Cdiv class=\"photographer text_italic rule--ss_l tint-text--idle\"\u003E\u003C\/div\u003E\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E"}