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Pepenar en El Tunco

Carlos Barrera

Un par de zapatos, dos pares de sandalias y un guante de boxeo fue lo que Luis Membreño recolectó después de caminar un kilómetro hasta la playa El Tunco. Luis trabajaba en un restaurante de la playa El Sunzal, donde vive. Debido a la pandemia por el coronavirus todos los restaurantes cerraron. En el lugar, las personas que vivían del turismo tienen más de dos meses de no trabajar. Luis dice que aquí "llueve sobre mojado". La madrugada del 31 de mayo, la tormenta tropical Amanda arrastró todo lo que encontraba a su paso en los ríos que desembocan en las playas de El Salvador. El Tunco no fue la excepción. Lo que antes era una playa cubierta por rocas y arena, ahora está cubierta por troncos y basura que fue arrastrada por el río Grande que desemboca en dicha playa. Toda esa basura se convirtió en la posibilidad de Luis para conseguir algo de valor, o al menos algo que aún funcione para ser utilizado o vendido. Literalmente, Luis salió a la playa a pepenar. Su paso era lento, según él, para no dejar nada en el camino. Hizo el trayecto de un kilómetro en una hora. Luis iba acompañado por algunos amigos que también esculcaban la orilla. El mejor botín lo tenía Luis, sus amigos no habían encontrado nada. El objetivo de Luis era llegar hasta la playa El Majahual, un recorrido de casi tres kilómetros, y recolectar la mayor cantidad de objetos que le pudieran servir. Hasta las 4:45 p.m del 1 de junio, los informes oficiales daban la cifras de 16 fallecidos y siete personas desaparecidas a causa de la tormenta tropical que arrastró la basura en la que Luis hizo su rebusca.

ElFaro.net / Publicado el 1 de Junio de 2020