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“Cada empresa es libre para decidir de qué manera seguirá las fases”

El presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) dice que no respaldan una reapertura económica basada en un Decreto Ejecutivo y hace el llamado a cada empresa, a cada empresario, para que actúen con libertad para sumarse, o no, al plan del Gobierno. En esta entrevista, Simán da su versión sobre la ruptura de Bukele con la ANEP y lanza un mensaje a los grandes empresarios que creyeron en la promesa de abrir el 6 de junio: "¿Quién invertirá en un país donde dependés de la arbitrariedad de un funcionario? Nadie”, dice. 

 
 

La reapertura económica ya ha comenzado, pero no gracias a un consenso entre los Órganos del Estado o una ley aprobada en la Asamblea sino vía Decreto Ejecutivo, como ha sido la tónica del gobierno de Nayib Bukele en esta crisis. Hay abogados que ya califican el decreto ejecutivo que ordena la reapertura como inconstitucional, y Javier Simán llama a los empresarios a actuar en consecuencia a sus necesidades. "Cada empresa está en libertad de decidir de qué manera seguirá las fases. No podemos acompañar decretos ejecutivos que violan la resolución de la Sala", dice.

Ex precandidato presidencial de Arena, Simán dirigió la asociación de industriales durante siete años y ahora está al frente de la federación de gremiales privadas, la poderosa Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP). Abogado y administrador de empresas, a sus 56 años dice que seguirá fiscalizando al Gobierno de Bukele, del que se sabe antagonista. En esta entrevista explica que la reapertura del Gobierno cuenta con el apoyo solo de algunos empresarios que acudieron a las mesas técnicas más a título personal o para responder a sus propios intereses. Según Simán, los que apoyaron estas fases "lo hicieron porque a su industria las estaban metiendo en la primera fase, y no se preocupaban por los demás a quienes estaban metiendo en la fase cinco. Los que firmaron no representan al sector privado", dice.

El empresario señala que el país necesita una reapertura ordenada y con planes de prevención "porque el virus no ha desaparecido", y cuestiona al Gobierno por no acompañar las propuestas aprobadas por la Asamblea y que contaban con el respaldo de los empresarios. Simán también hace un recuento de la ruptura del Gobierno con la ANEP, cuando el empresario cumplía su segunda semana a cargo de la asociación. “Es evidente que el nuevo liderazgo de ANEP solo busca sabotear el trabajo del Gobierno. Lo peor, en medio de una pandemia. Desde hoy, el Gobierno de la República desconoce a Javier Simán como representante de la empresa privada", escribió Bukele el 12 de mayo.

Aunque Simán y la ANEP ya habían protagonizado un acuerdo de rescate de 1,000 millones con el Gobierno y la Asamblea, desde que el empresario criticó las medidas restrictivas de la circulación de la cuarentena especial (dijo que eran un “caos, abusos” y “producto de la improvisación y la falta de consulta a los sectores involucrados”) se acabó la luna de miel con el Ejecutivo. Simán explica que parte de la molestia de Casa Presidencial fue porque cuestionó esa ley aprobada a principios de mayo y que ahora ha sido declarada inconstitucional. “Cuando yo entré en ANEP, ya estaba ese decreto de cuarentena. Cuando lo vi, no me gustó. Tenía ilegalidades, y cuando lo dije, la respuesta del Gobierno fue: ‘No, si ya lo vio la Sala de lo Constitucional’”, cuenta. Según él, es cierto que Luis Cardenal, su antecesor, participó de una reunión convocada por el presidente Bukele, pero asegura que ahí no se pactó la redacción de una ley como asegura el presidente.

El inicio de Simán al frente de la ANEP ha sido caótico. Casi en paralelo al rechazo de Bukele, la asociación lució sumamente relegada cuando un grupo de grandes empresarios se reunieron en privado con el presidente y su hermano Karim, uno de sus principales asesores. El resultado de esa reunión fue un acuerdo para reabrir la economía el 6 de junio, algo que no se cumplió. Simán niega que el sector privado esté dividido, pero sí tiene un mensaje a esos empresarios: “Ya vimos que hoy el presidente les hace caso a los grandes empresarios y mañana no respeta su palabra. ¿Quién va a invertir en un país donde dependés de la arbitrariedad de un funcionario? Nadie”, dice. 

¿Bukele se ha salido con la suya al abrir al país hasta mediados de junio? Simán prefiere preguntarse si hay un plan: “El 1 de mayo, su hermano prometió que íbamos a abrir en 15 días. En la reunión con los empresarios en Casa Presidencial prometió que íbamos a abrir el 6 de junio. Pareciera que no ha habido un plan para tratar el tema de salud, no vemos un plan de reactivación económica y eso nos preocupa. Mucha improvisación”

El lunes 15 de junio, dos días después de que el Gobierno lanzó su propia propuesta de reapertura, Simán fue citado a la Asamblea Legislativa para dar su opinión sobre la iniciativa que los diputados están discutiendo para una reactivación económica del país. Simán parece consciente de que Casa Presidencial hace todo lo posible para excluirlo de la toma de decisiones, pero él dice que prefiere mantenerse en la cancha institucional. “No nos vamos a entretener en conflictos y pleitos innecesarios”, dice.

El presidente de Asociación Nacional de la Empresa Privada, Javier Simán, durante la entrevista con El Faro, el miércoles 3 de junio de 2020.
 
El presidente de Asociación Nacional de la Empresa Privada, Javier Simán, durante la entrevista con El Faro, el miércoles 3 de junio de 2020. "El gobierno no se está dejando ayudar", dice. Foto de El Faro: Carlos Barrera

¿Está de acuerdo con la reapertura económica anunciada por el Gobierno?

En la mesa técnica, el Gobierno invitó a algunas de las gremiales que conforman el sector privado, pero desde que se sentaron esas gremiales hicieron ver la misma postura: no podemos acompañar decretos ejecutivos que violan la resolución de la Sala. No podemos acompañar decretos ejecutivos que limitan la libertad de movilidad y la libertad económica de todos los salvadoreños. Eso tiene que hacerse con un Decreto Legislativo. La Asamblea presentó decretos legislativos y los tres fueron ignorados por el Órgano Ejecutivo. Entonces, nosotros no acompañamos las medidas de reapertura.

¿No van a cumplir las fases del Ejecutivo?

Cada empresa está en libertad de decidir de qué manera seguirá las fases. Ese es el vacío de ley que venimos señalando. Hicimos un llamado al Órgano Ejecutivo para que, por favor, definiéramos un plan de reapertura ordenada. Lo dijimos hace dos meses, precisamente para evitar que todos salieran abruptamente y se expongan al contagio. Por eso aprovecho a hacer un llamado a todos los salvadoreños: el virus ahí está, que termine la cuarentena y se abra la economía no quiere decir que el virus ha desaparecido. El virus ahí está y debemos continuar con medidas sanitarias de prevención.

Pero este 16 comienzan a funcionar algunas empresas, ¿no?

Sí, pero cada empresario está en libertad de seguir las fases del Gobierno o, si cree de que le están violentando su libertad, puede tomar las medidas necesarias.

¿Esto no es una apertura desordenada?

Eso es lo que queremos evitar y por eso venimos señalando que tiene que haber un plan que cumpla con la ley, porque hay sectores a los que se les está diciendo que no van a abrir todavía. ¿A cuenta de qué? ¿Cuál es el criterio? Eso debió haberse incluido en un Decreto Legislativo porque le están violentando el derecho a esas otras empresas.

Esta postura contrasta con la que anunció el Gobierno con la mesa técnica. 

A esas reuniones el Gobierno invitó a ocho gremiales de la ANEP que fueron y expresaron que no apoyaban.

¿No apoyaban qué?

Que siguiera emitiendo Decretos Ejecutivos.

¿Estaban de acuerdo con las fases de reapertura?

Nosotros insistimos de que se necesitaba arrancar ya, pero que debía ser en un Decreto Legislativo, para evitar esa discrecionalidad. Ahora, muchos empresarios o representantes de empresa que fueron sí firmaron, pero eso solo los compromete a cada uno de ellos.

¿Firmaron qué, perdone?

El acuerdo ese de fases. Los que firmaron lo hicieron porque a su industria las estaban metiendo en la primera fase, y no se preocupaban por los demás a quienes estaban metiendo en la fase cinco. Los que firmaron no representan al sector privado. Estuvo el representante de ASI, de Inquifar, de Amcham, de Cámara de Comercio, de Casalco, textiles... No fueron como gremial, fueron invitados algunos textileros, especialmente las empresas multinacionales. Tenías también a las telefónicas, porque es bien fácil doblarles el brazo con las concesiones; tenías a las multinacionales, La Constancia y La Cascada, y de bancos había un par de personas.

¿Considera que la invitación puntual a esta gente es porque son empresas o industrias a las que el Gobierno puede doblarles el brazo?

Las gremiales empresariales existimos para representar a los socios. Nos toca a nosotros poner la cara por ellos. Cuando el Gobierno se va directo donde uno, sabe dónde lo puede apretar, ¿me entendés? Algunos acceden a esa presión porque quieren trabajar, les urge abrir, porque no quieren perder.

¿Que significa que pese a la representatividad que tiene ANEP, el Ejecutivo haya tirado al traste la ley de reapertura económica que ustedes impulsaron en la Asamblea?

Al final no era nuestra propuesta. A nosotros nos invitaron a dar opinión. Pero bueno, hay Decretos Legislativos que el presidente no ha sancionado. O sea que si no hay ley ahorita es porque el presidente no quiere. Él pretende seguir gobernando con Decretos Ejecutivos que exceden las facultades que le da la Constitución. Los decretos que él ha emitido violentan la Constitución.

¿Qué significa que no haya nadie que pueda impedir que el presidente gobierne a través de Decretos Ejecutivos?

El país se va a seguir hundiendo porque nadie va a querer invertir aquí. Ya hay empresas que se están yendo a otro lado.

Al final, ¿el presidente se salió con la suya?

El 1 de mayo, su hermano prometió que íbamos a abrir en 15 días. En la reunión con los empresarios en Casa Presidencial prometió que íbamos a abrir el 6 de junio... Pareciera que no ha habido un plan para tratar el tema de salud, no ha habido un plan de reapertura económica, no vemos un plan de reactivación económica y eso nos preocupa. Mucha improvisación.

El presidente de la ANEP, Javier Simán, durante una entrevista a El Faro el 3 de junio de 2020.
 
El presidente de la ANEP, Javier Simán, durante una entrevista a El Faro el 3 de junio de 2020. "No me interesa", dice cuando se le pregunta si está interesado en candidatearse políticamente como lo hizo en 2017. "Ya volví a las gremiales pero ahora ya sé quién es quién en la cancha política", dice. Foto de El Faro: Carlos Barrera

¿Se puede definir de alguna manera a este Gobierno?

Definitivamente. A un año ya podés ver cuál es el estilo que tiene. Lo que no sabemos es cuál es el rumbo y cuál es el plan. Con esta pandemia no hemos visto un plan de salud ni un plan de recuperación económica ni un plan de reapertura... Y no había plan de gobierno antes de eso. Pareciera que está improvisando demasiado y no se quiere dejar ayudar. 

¿Por qué este Gobierno decidió romper los puentes con usted?

Nuestro rol es demarcar la cancha y señalar lo que nos parece que se está haciendo mal o no va bien. Eso no le gusta a los gobiernos y no es este el primero que se molesta con ANEP, y no va a ser el último. Yo llego en un momento donde había fricción entre el Órgano Ejecutivo y la Asamblea; entre el Ejecutivo y la Sala; entre el Ejecutivo y el fiscal general; entre el Ejecutivo y los medios de comunicación; entre el Ejecutivo y la UCA y otras universidades. Pero los ataques a mi persona venían desde antes. Digo lo que pienso y así como estoy en toda la disposición de colaborar, tengo que señalar lo que no nos parece correcto. Y hemos visto muchas cosas incorrectas en los últimos meses. No competimos con nadie en la cancha pol ítica, no somos oposición, no somos enemigos de nadie, pero tenemos que ir a la cancha política, en representación del sector privado, a decirles: “pónganse de acuerdo, señores, esta ley no sirve, esta sí sirve, porque tiene un impacto de nuestro lado”. Lo que ellos deciden nos afecta.

¿Dónde ubica usted el quiebre del sector privado con este Gobierno?

Es por las malas decisiones del Gobierno durante la cuarentena, como la de la suspensión del transporte público, porque han tenido un impacto desastroso en la cancha que nosotros conocemos, que es la economía. Y el Ejecutivo lo único que dice es que los empresarios ricos quieren hacer más pisto. Eso solo demuestra la ignorancia, porque en nuestro país el 75 % de la población es informal. La has tenido encerrada más de 80 días. Son ellos los que están más desesperados en salir. La mayoría de salvadoreños vive en casas de cartón y de lámina, donde hay ocho personas en un cuartito. ¿Cuánto tiempo creés que van a pasar ahí? Estábamos viendo que la violencia intrafamiliar aumentó un 300%.

¿Cómo se explica que la ANEP monta una conferencia conjunta con el Ejecutivo, pero a la semana el presidente los declara el enemigo número uno?

No le gustó que nosotros le señalamos muchas deficiencias. ¿Cómo es posible que arbitrariamente cerrás unas panaderías industriales y otras no? Ese fue un tema de discusión. Explicame por qué si el decreto autorizaba la cadena alimenticia, se prohibió a las boquitas. Eso es arbitrario.

Las boquitas no tienen valor nutritivo. El decreto exigía que las industrias autorizadas fueran de alimentos con valor nutritivo.

¿Nunca has visto en los pueblos qué come la gente? ¿Qué almuerza un trabajador en el campo? Pero la pregunta importante es a cuenta de qué vas a decir arbitrariamente a este sí, a este no. Si querés afectar a una industria, afectás toda la cadena de suministro.

Según el presidente, la "cuarentena especial" se pactó en una reunión  con el embajador, con el fiscal general, con los magistrados de la Sala, el jefe de fracción de Arena, y el entonces presidente de ANEP. ¿Cómo reacciona a esas declaraciones?

Yo no era presidente de ANEP en ese entonces, pero sí hubo una reunión en la que participó el presidente anterior (Luis Cardenal). No fue ninguna reunión secreta, fue una reunión en la que buscaron llegar a acuerdos, pero definitivamente en esa reunión no salió ningún decreto que pueda se revisado por el Órgano Judicial. La Sala de lo Constitucional no puede revisar propuestas de ley a priori, antes de que sean aprobadas. Solamente cuando un ciudadano remite un amparo o una inconstitucionalidad es que la Sala revisa los decretos. Creo que esos comentarios fueron inapropiados.

¿Fue el 27 de abril?

Y no fue secreta. ¿Por qué dice que tiene vídeo? Y, segundo, lo que sí contó Luis -y podés entrevistarlo- es que el presidente fue muy malcriado. Él y su hermano fueron muy malcriados con los asistentes, los intimidaron. Y ahí estuvo el fiscal también. Que el presidente diga que la Sala revisó el decreto es mentira porque incluso el hermano, Karim, que se estuvo reuniendo en ANEP, a todos les andaba diciendo: "No, si eso ya lo revisó la Sala". Yo le dije: "Eso no es cierto, la Sala no te lo pudo haber revisado, tal vez la Sala te ha dado lineamientos generales sobre cómo se puede emitir el decreto, pero ellos no te lo han revisado". Y la Sala lo corroboró, ya tiraron un comunicado.

¿Fue un borrador lo que salió de esa reunión?

No, solo fueron acuerdos que después trabajaron entre los partidos y el Órgano Ejecutivo. Nosotros tuvimos oportunidad de ver la propuesta de ley de cuarentena e hicimos nuestras observaciones porque nos parecía que contenía ilegalidades.

¿Qué tipo de acuerdos salieron?

Lo ignoro porque en realidad el sector privado no puede acordar nada. Puede proponer. Tenemos dos funciones, dar propuestas y también señalar las cosas que no se están haciendo. En ese momento nosotros estábamos proponiendo medidas de alivio económico, definir un plan de reapertura, donde se le diera una ayuda a los negocios más pequeños, a los micro, para que pudieran arrancar otra vez.

¿Qué opina sobre la participación del embajador de Estados Unidos? ¿Cree que hubo injerencia?

Quisiera pensar que no hay injerencia, sino que solo es el deseo de ayudar a que los tres Órganos, en el momento en que había más conflicto. El Gobierno de los Estados Unidos, que es nuestro mayor donante, también observa ciertos objetivos que el Gobierno salvadoreño tiene que cumplir para poder continuar recibiendo esa ayuda, y esos objetivos es el respeto al Estado de derecho. Entonces, el involucramiento de la embajada es para velar la continuidad de la ayuda.

¿ANEP denunciará la versión del presidente sobre esa reunión?

No tenemos ningún interés en entrar en conflicto con nadie. Tenemos mucho trabajo que hacer para sacar la economía adelante. No solo tenemos el problema de la población afectada por la cuarentena que, de por sí, ya estaban sufriendo hambre; sino que ahora también tenemos el problema de las dos tormentas. Hay bastante trabajo que hacer, hay bastante ayuda que llevar a la población y no tenemos tiempo de estarnos involucrando en discusiones generadas desde el Órgano Ejecutivo.

El rompimiento entre el Gobierno y la Anep se da justo cuando arrancó la cuarentena especial. 

Cuando entré ya estaba ese decreto de cuarentena. Cuando lo vi, no me gustó.

¿Qué fue lo que no le gustó?

Tenía ilegalidades y algunas incoherencias. Y la respuesta fue: "No, si ya lo vio la Sala". Me consta que Karim le dijo eso a varios diputados. Pero un momentito, le dije, la Sala no lo pudo haber visto. 

¿Está diciendo que por señalar lo obvio el presidente Bukele le dijo a usted o a alguien de su familia que eran personajes “oscuros”?

No sé a qué se refería el presidente. Creo que decir la verdad no es ser oscuro, es ser transparente. ¿Qué le incomode que digamos la verdad? Lo más probable. ¿Que tengamos capacidad de incidir en la gente? Lo más probable. Pero yo sólo soy el que preside la ANEP, somos 55 gremiales. Entonces el presidente nos está peleando con Javier Simán. Se está peleando con el sector privado. Y ojo, ¿quién es el sector privado? Todos los que no ganamos un cheque del Gobierno.

El presidente tiene el 95% de aprobación.

Pero yo también estoy de acuerdo con muchas cosas que ha hecho el presidente.

¿Como qué?

Las medidas iniciales que tomó para la cuarentena fueron apropiadas. No estaban preparados, como cualquier Gobierno, pero de ahí sí siento que comenzaron a cometer errores, no se dejaron ayudar. ¿Quién fue el primero en reaccionar para apoyar? El sector privado. A los centros de contención, ¿quién les llevó alimentos, televisores, camas, colchonetas, comida? El sector privado. El Gobierno empezó a agradecernos pero no se han dejado ayudar.

Usted dice "no se dejan ayudar". ¿No será que el Gobierno no está de acuerdo con la manera en la que ustedes quieren ayudar?

Siempre que ha habido desastres naturales, el Gobierno ha conformado un comité de emergencia donde participa la Fuerza Armada, la Policía, los gobernadores, sector privado, academia. La capacidad logística del sector privado no la tiene el Gobierno. Eso es lo que podemos aportar. Esta es la primera vez en la historia que no hay una comisión de emergencia en la que participan los sectores de la sociedad. Entonces, resulta que le hablé al Gobierno para decirles que queremos ayudar con la lluvia, con la tormenta Amanda, y lo que responden es: "Ah, sí... mándelo al Cifco (Centro Internacional de Ferias y Convenciones). ¿Para qué vamos a trabajar con el Gobierno? No podemos. Estamos repartiendo poco menos de 2 mil platos diarios, comida caliente, no se puede enviar al Cifco.

Ok, a ustedes no los incluye, pero también hay grandes e importantes empresarios que parecen muy cercanos al Gobierno.

Sí, pero ya vimos que hoy les hace caso y mañana no respeta su palabra. El tema es: ¿quién va a invertir en un país donde dependés de la arbitrariedad de un funcionario? Nadie.

Después de esa reunión, en una cadena nacional, el presidente retrató a los empresarios como personas codiciosas que no están haciendo donaciones. El presidente aprovechó para cuestionar la ética de los empresarios.

Pareciera que el presidente necesita tener enemigos porque eso le levanta su publicidad. No vamos a atrapar ese anzuelo. Que él pretenda confrontar con el sector privado es contraproducente; nosotros no vamos a confrontar con nadie.

Nunca un presidente había sido tan exitoso en lograr dividir a la empresa privada, y a los partidos.

Yo creo que no lo haya logrado, al contrario, está uniendo a todo mundo.

El presidente dijo, en cadena nacional, que nadie del Gabinete podía reunirse con la ANEP, sino que solo con sus gremiales. ¿Qué opinión le merece que un presidente de la República diga algo como eso?

Es desafortunado, el presidente ha de tener sus razones, pero nosotros tenemos que continuar haciendo nuestro trabajo. En esta emergencia nuestra prioridad es llevar la ayuda del sector privado a las personas que han sido más afectadas. No nos vamos a entretener en conflictos y pleitos innecesarios.

Pongamos esto en perspectiva. En la Asamblea, no solo en Arena, hay una ruptura evidente cuando algunos diputados ignoran cualquier postura de su partido y se inclinan más al proyecto del presidente Bukele. Hay también una división en la empresa privada porque hay unos empresarios que aprovechan la puerta que el presidente abrió, Se sientan juntos, pactan, mientras desconoce a la ANEP y a usted como interlocutor. 

Pero eso siempre ha pasado desde todos los sectores. Tengo 27 años en las gremiales empresariales, me metí de candidato cinco meses y estoy de regreso de donde vengo. Es decir, aprendí mucho, esa experiencia te permite saber quién es quién.

¿Volverá a intentarlo?

No, no me interesa. Lo que quisiera es incidir desde el sector privado para que esos actores realmente actúen para beneficio de la población que los eligió. Y eso es el tema que tú estás hablando. Y lo hemos visto no solo en este período: la compra de voluntades en la Asamblea Legislativa. Cuando tú ves diputados que parecen cachiporristas del Gobierno, entonces se rompió la democracia porque ellos ya no representan a la voz del pueblo que lo eligió. Eso es preocupante. Queremos una Asamblea bien diversa, donde todos los salvadoreños se sientan representados por alguna fracción.

¿A quiénes se refiere cuando dice “cachiporristas”?

Lo hemos visto en varios diputados.

¿Quiénes?

No voy a entrar en nombres. Pero vos también los has visto.

¿Milena Mayorga? ¿Felissa Cristales?

Hay varios que ofrecen sus votos sin haber leído las iniciativas de ley.

¿Y el sector privado qué son piensa bailar? Hugo Barrera, exdirigente de Arena, decía que la ANEP durante el gobierno del FMLN fue la oposición, en lugar de ARENA.

No es que haya habido un acuerdo para que la ANEP fuera la oposición. Te explico: antes tú tenías dos partidos mayoritarios. El Frente era antisistema, anti sector privado. La mayoría de empresarios por default apoyábamos al otro partido porque, supuestamente, era el partido que defendía la democracia, la libre empresa, las libertades individuales. Pero, como todo ciudadano, de alguna manera nos decepcionamos. En el tiempo del FMLN, nos dimos a la tarea de trabajar con ellos, pero también señalarles lo malo. Al señalarlos nos ven como oposición porque los partidos que deberían ser oposición no lo hacen. No quiere decir que nosotros tomamos el rol de los partidos. Nosotros hicimos nuestro trabajo, señalar las violaciones a la institucionalidad y lo seguimos haciendo ahora. La ANEP no tiene preferencia partidaria. Una vez salen electos los funcionarios, tenemos que trabajar con ellos.

¿Pero cómo va a trabajar con ellos si el presidente no lo reconoce a usted como interlocutor? Igual ocurrió con Gustavo López Davidson, el expresidente de Arena.

No comparés, porque primero quien apartó a López Davidson no fue el presidente, él se apartó solo. Lo que hizo el presidente fue atacarlo. En mi caso, el presidente no tiene nada que ver. Si no quiere sentarse conmigo es una cosa, pero mi representatividad no viene del presidente, viene de la gremiales. Ya le metimos la demanda ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) porque lo que ha hecho, y lo que ha hecho el ministro de Trabajo, es violentar el tratado al no reconocer a los representantes que los empresarios han elegido democráticamente.

Regresemos a la reunión entre Bukele y los grandes empresarios. Todos vimos pugna, molestia en el sector privado, cuando se supo de esa reunión en Capres. Ricardo Poma envió un mensaje donde decía sentirse ofendido porque se le estaba cuestionando.

No hubo molestia entre las gremiales de ANEP, hubo molestia con los que fueron. Y no porque hayan ido, porque cualquier instancia hay que aprovecharla, fue porque no llevaban el mismo mensaje. Ellos estaban proponiendo un Decreto Ejecutivo cuando todo el sector organizado estaba proponiendo un Decreto Legislativo. Por ingenuidad, por falta de comunicación, sea cual sea la razón, ellos fueron. Les prometieron abrir el 6 de junio, no les cumplió, y a las dos horas el presidente dio un discurso muy confrontativo que ellos en ningún momento acompañaron. Tuve la oportunidad de reunirme con ellos previo a la reunión y después.

¿Y estos empresarios se han comprometido a coordinar mejor con la ANEP?

No, es que ANEP no puede coartar la libertad de ningún empresario de reunirse. Lo que les hemos pedido es una mejor comunicación y una mejor coordinación porque ellos fueron a pedirle al presidente lo mismito que nosotros estábamos pidiendo. Estamos en sintonía todos de que no queremos arbitrariedad. Ellos llevaron el mismo mensaje que nosotros, entonces, creemos que con la buena intención de convencer al presidente, ellos terminaron aceptando promesas del presidente que tampoco cumplió. Hoy ya no los llama a ellos. Has visto que a la Mesa Técnica ha invitado a empresarios y representantes de empresas.

¿El sector privado y los partidos políticos tienen algún antídoto para frenar el surgimiento de bandos en sus propias casas?

Eso le toca al pueblo en las elecciones. Es decir, el salvadoreño el día de ir a votar tendrá que escoger a los mejores, a los que siente que le representan.

Javier Simán, presidente de la ANEP desde mayo de 2020. En esta entrevista con El Faro dice que la razón de que el Gobierno lo haya desconocido como interlocutor de la empresa privada es porque han señalado las cosas con las que no están de acuerdo. Foto de El Faro: Carlos Barrera. 
 
Javier Simán, presidente de la ANEP desde mayo de 2020. En esta entrevista con El Faro dice que la razón de que el Gobierno lo haya desconocido como interlocutor de la empresa privada es porque han señalado las cosas con las que no están de acuerdo. Foto de El Faro: Carlos Barrera. 

A propósito de actuaciones del Ejecutivo que riñen con las Constitución y el Estado de derecho, ¿El sector privado organizado no ha actuado con timidez? Hace unas semanas, el Gobierno cerró cuatro empresas. Ya teníamos el caso de los Mister Donut del año pasado.

No, yo fui el primero…

En emitir un comunicado…

Sí...

¿Pero eso no es actuar con timidez? Podrían mover engranajes políticos, solicitar reuniones, y eso sería más contundente, quizá.

En el caso de Míster Donut, yo fui el primero en expresarme. Y no por proteger al dueño de de esa cadena, sino por el mensaje. El hecho que el mismo día te audite Salud, Trabajo y Hacienda y te cierren, es una violación a todos tus derechos y al debido proceso. El Ministerio de Trabajo primero tiene que hacer una inspección, hay que levantar un acta y hay un proceso antes de cerrar. Pero no, el Gobierno utilizó toda la fuerza estatal e incluso hizo despliegues militares para cerrar fábricas, entre ellas, una de un pariente mío. Más parecía persecución política.

Si era tan flagrante y evidente la violación de la ley, ¿por qué no hubo una reacción más robusta?

Tal vez fue la primera muestra y agarró a muchos en curva. Yo sí me expresé fuertemente con eso y hablé con el ministro de Trabajo. Lo que hicieron fue una demostración de fuerza, no un cuidado de la salud de los salvadoreños.

¿Alguno de  los grandes empresarios con los que se reunió el presidente en Casa Presidencial para negociar la reapertura económica ha reclamado estos atropellos?

Se lo dijeron, me consta. Nosotros como ANEP no podemos prohibirle a nadie que se reúna con el Gobierno. Están en total libertad y de hecho, si ese es un puente, hay que aprovechar. Si es una instancia, hay que aprovecharla. Ellos no representan a nadie; ellos representan sus propios intereses, a su propio negocio.

Usted, presidente de ANEP, me está diciendo que ellos estaban ahí en calidad de...

Estaban en su calidad personal. Y es bueno que los presidentes escuchen a personas exitosas que les puedan dar recomendaciones, pero no podés negociar un acuerdo con alguien que no representa al sector privado, sino que representa a sus propios intereses. Por eso es que ANEP sí tiene la representatividad, son 55 gremiales. En total son 15 mil empresas de las que, que por cierto, el 94 % son pequeñas y micro empresarios. Cualquiera cree que ANEP es la gremial de los ricos. Pero no, ya viste vos que los grandes empresarios tienen acceso directo a Casa Presidencial. Son los pequeños y los medianos que no tienen quien hable por ellos los que la ANEP representa.

Eso que me dice es inaudito. El sector privado, pero sobre todo los grandes empresarios del país -algunos de ellos fueron a Casa Presidencial-, históricamente han usado la ANEP para el cabildeo político. Hoy, me dice que representan a los pequeños.

Dijiste una palabra muy interesante, pero no, no se ha dado un rompimiento del sector privado. El sector privado está más unido que nunca y que hayas visto a empresarios grandes ir a la Casa Presidencial no es división ni rompimiento. Esa instancia (Capres) hay que aprovecharla también para llevar el mismo mensaje. Y ellos llevaron el mismo mensaje que ANEP ha estado dando: evitemos la confrontación. ANEP es la representante, busquemos soluciones. Ese mismo mensaje llevaron los que estuvieron ahí. Yo tuve conversaciones con ellos antes de su reunión y después.

¿No es un retroceso que haya grandes empresarios que prefieren tener acceso directo al presidente en lugar de mesas institucionales de diálogo?

Eso es peligroso, porque entonces hay mucha arbitrariedad, el funcionario decide a quién sí, a quién no. Es lo que hemos señalado. Los funcionarios que se están excediendo de sus facultades asumen una responsabilidad personal y patrimonial. El que va ir preso es el funcionario que comete excesos de autoridad. Y por eso vas a empezar a ver una serie de acciones judiciales, porque muchos funcionarios se han excedido y han ocasionado pérdidas irreparables. ¿En quién recae la responsabilidad por tantos muertos? Muchos de los primeros contagios vienen de los centros de contención mal administrados, vienen del personal de salud que está en primera línea a los que no les dieron los equipos.


*Nota de la Redacción: Esta entrevista, realizada en la segunda semana de junio, se amplió con una segunda ronda de preguntas y respuestas realizada el 15 de junio, dos días después del anuncio de las fases de reapertura del Gobierno. 


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