{"code":"24897","sect":"El \u00c1gora","sect_slug":"el-agora","hits":"1812","link":"https:\/\/elfaro.net\/es\/202010\/el_agora\/24897","link_edit":"","name":"Una lectura de Louise Gl\u00fcck, premio Nobel de Literatura 2020","slug":"una-lectura-de-louise-gluck-premio-nobel-de-literatura-2020","info":"Louise Gl\u00fcck gan\u00f3 el Premio Nobel de Literatura "por su inconfundible voz po\u00e9tica que con austera belleza hace universal la existencia individual", seg\u00fan el fallo de la Academia Sueca dado a conocer el 8 de octubre. En este art\u00edculo, Jorge \u00c1valos rescata un ensayo sobre Iris ind\u00f3mito , publicado a inicios del nuevo siglo en El poema de la semana de El Faro. "La sorpresa es que su voz sea tan \u00edntima y que el universo de su jard\u00edn y sus flores nos hable de forma tan directa de la belleza, el dolor y los miedos que nos afectan hoy en d\u00eda", escrib\u00eda el autor, cuando los textos de Gl\u00fcck eran escasos, o quiz\u00e1 hasta inexistentes, en espa\u00f1ol.\u00a0","mtag":"Cultura","noun":{"html":"Jorge \u00c1valos*","data":{"jorge-avalos-":{"sort":"","slug":"jorge-avalos-","path":"jorge_avalos_","name":"Jorge \u00c1valos*"}}},"view":"1812","pict":{"cms-image-000034577-jpg":{"feat":"0","sort":"34577","name":"cms-image-000034577.jpg","link":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000034577.jpg","path":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000034577.jpg","back":"","slug":"cms-image-000034577-jpg","text":"<p>Louise Gluck's books are on display during the announcement of the 2020 Nobel Prize in literature at the Swedish Academy in Stockholm on October 8, 2020. - US author Louise Gluck on October 8, 2020 won the 2020 Nobel Literature Prize, the Swedish Academy said. (Photo by Henrik MONTGOMERY \/ TT News Agency \/ AFP) \/ Sweden OUT<\/p>","capt":"\u003Cp\u003ELos libros de Louise Gl\u00fcck fueron exhibidos durante el anuncio del Premio Nobel en la Academia Sueca en Estocolmo. Foto de Henrik Montgomery \/ TT News Agency \/ AFP\u003C\/p\u003E"},"cms-image-000034578-jpg":{"feat":"1","sort":"34578","name":"cms-image-000034578.jpg","link":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000034578.jpg","path":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000034578.jpg","back":"","slug":"cms-image-000034578-jpg","text":"<p>(FILES) This file photo taken on November 19, 2014 shows Louise Gluck attending the 2014 National Book Awards in New York City. - The Nobel Literature Prize went Thursday, October 8, 2020 to American poet Louise Gluck, the jury at the Swedish Academy said. Gluck was honoured \"for her unmistakable poetic voice that with austere beauty makes individual existence universal,\" the Academy said. (Photo by Robin Marchant \/ GETTY IMAGES NORTH AMERICA \/ AFP)<\/p>","capt":"\u003Cp\u003EFoto de archivo de Louse Gl\u00fcck durante el Premio Nacional del Libro en Nueva York, en 2014. Foto de Robin Marchant \/ Getty Images \/AFP\u003C\/p\u003E"}},"pict_main__sort":34578,"date":{"live":"2020\/10\/09"},"data_post_dateLive_YY":"2020","data_post_dateLive_MM":"10","data_post_dateLive_DD":"09","text":"\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EHace casi 20 a\u00f1os, por invitaci\u00f3n de Carlos Dada, inici\u00e9 la escritura y publicaci\u00f3n de una serie de breves ensayos de cr\u00edtica literaria, \u003Cem\u003E\u003Ca href=\"http:\/\/archivo.elfaro.net\/secciones\/el_agora\/20071203\/ElAgora4_20071203.html\" target=\"_blank\"\u003EEl poema de la semana\u003C\/a\u003E\u003C\/em\u003E, que apareci\u00f3 en El Faro en dos temporadas. El concepto era muy simple: yo eleg\u00eda un poema y lo comentaba a profundidad. No calcul\u00e9, al asumir el reto, lo dif\u00edcil que es mantener \u003Ca href=\"http:\/\/elpoemadelasemana.blogspot.com\/2007\/01\/\" target=\"_blank\"\u003Euna secci\u00f3n de cr\u00edtica semanal\u003C\/a\u003E, sobre todo cuando se trata de poes\u00eda y no hab\u00eda obra contempor\u00e1nea disponible en las librer\u00edas y bibliotecas de El Salvador. As\u00ed que recurr\u00ed a las antolog\u00edas y libros que me traje de Nueva York y esto signific\u00f3 que tuve que traducir al espa\u00f1ol la mayor parte de la poes\u00eda que eleg\u00eda comentar. Hasta donde s\u00e9, esta experiencia de traducci\u00f3n y publicaci\u00f3n semanal de poes\u00eda no hab\u00eda ocurrido antes y no se ha vuelto a repetir en la regi\u00f3n.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EA fuerza de estas circunstancias, y de manera m\u00e1s bien accidental, El Faro se anticip\u00f3 en publicar obra de poetas que ahora son muy conocidos en todo el mundo, pero que entonces o no hab\u00edan sido traducidos jam\u00e1s o su obra s\u00f3lo circulaba en ingl\u00e9s o en espa\u00f1ol en revistas especializadas y de dif\u00edcil acceso. El Faro se convirti\u00f3 en el primer medio en publicar la poes\u00eda de juventud de Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez, cuando por accidente cay\u00f3 en mi mano un borrador de un ensayo que s\u00f3lo se publicar\u00eda un a\u00f1o despu\u00e9s. Fue el primer medio en espa\u00f1ol que tambi\u00e9n public\u00f3 traducciones al espa\u00f1ol de Muriel Rukeyser, Charles Simic, Mary Oliver y Louise Gl\u00fcck, que me vi obligado a realizar yo mismo porque no hab\u00eda otra manera de d\u00f3nde sacar poes\u00eda internacional que de los poemarios y antolog\u00edas que yo ten\u00eda.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EEn las \u00faltimas dos d\u00e9cadas descubr\u00ed que estos breves ensayos se convirtieron en fuente de inspiraci\u00f3n para otros traductores e incluso para ensayos acad\u00e9micos, que mencionan la columna de poes\u00eda en El Faro como fuente primigenia de presentaci\u00f3n de estos poetas en espa\u00f1ol. Admito que todo fue un accidente, y que me fue muy dif\u00edcil mantener esa columna una semana tras otra durante casi dos a\u00f1os. Y, sin embargo, ahora podemos afirmar que hace dos d\u00e9cadas le presentamos a un p\u00fablico de habla espa\u00f1ola a la poeta norteamericana que este 8 de octubre se convirti\u00f3 en la ganadora del Premio Nobel de Literatura, una d\u00e9cada antes de que sus libros de poes\u00eda comenzaran a ser traducidos al espa\u00f1ol.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EEnhorabuena, Louise.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003E\u003Cbr\/\u003E \u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E \u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2495&ImageHeight=1673&ImageId=34578 class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"Foto de archivo de Louse Gl\u00fcck durante el Premio Nacional del Libro en Nueva York, en 2014. Foto de Robin Marchant \/ Getty Images \/AFP\" \/\u003E\u003C\/div\u003E \u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E \u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003E Foto de archivo de Louse Gl\u00fcck durante el Premio Nacional del Libro en Nueva York, en 2014. Foto de Robin Marchant \/ Getty Images \/AFP \u003Cdiv class=\"photographer text_italic rule--ss_l tint-text--idle\"\u003E \u003C\/div\u003E \u003C\/div\u003E \u003C\/figcaption\u003E \u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp style=\"text-align: center;\" dir=\"ltr\"\u003E***\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cstrong\u003EIris ind\u00f3mito\u003C\/strong\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EAl final de mi sufrimiento\u003Cbr \/\u003Ehall\u00e9 una puerta.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EEsc\u00fachame: eso que t\u00fa llamas muerte\u003Cbr \/\u003Eest\u00e1 en mi recuerdo.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EChasquidos en lo alto: ramas de pino\u003Cbr \/\u003Eestremecidas. Luego, nada. Un sol mortecino\u003Cbr \/\u003Eparpade\u00f3 sobre los \u00e1ridos campos.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EEs terrible subsistir como\u003Cbr \/\u003Econciencia pura,\u003Cbr \/\u003Een las entra\u00f1as sombr\u00edas de la tierra.\u003Cbr \/\u003E\u003Cbr \/\u003ELuego, todo acab\u00f3. Eso que tanto temes, ser\u003Cbr \/\u003Eun alma, e incapaz\u003Cbr \/\u003Ede hablar tras el final inesperado, la dura tierra\u003Cbr \/\u003Eapenas cediendo. Y eso que acaso fueron p\u00e1jaros\u003Cbr \/\u003Elanz\u00e1ndose hacia los bajos arbustos.\u003Cbr \/\u003E\u003Cbr \/\u003ET\u00fa, que ya no recuerdas\u003Cbr \/\u003Eel paso desde el otro mundo,\u003Cbr \/\u003Ete digo que podr\u00eda volver a hablar:\u003Cbr \/\u003Etodo lo que regresa del olvido\u003Cbr \/\u003Eregresa para encontrar su voz:\u003Cbr \/\u003E\u003Cbr \/\u003Edesde el centro de mi vida lleg\u00f3\u003Cbr \/\u003Ela fuente inmensa, sombras de profundo\u003Cbr \/\u003Eazur en las azuladas aguas de un mar.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp style=\"text-align: center;\"\u003E***\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003E\u003Cbr\/\u003E \u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E \u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=4176&ImageHeight=2784&ImageId=34577 class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"Los libros de Louise Gl\u00fcck fueron exhibidos durante el anuncio del Premio Nobel en la Academia Sueca en Estocolmo. Foto de Henrik Montgomery \/ TT News Agency \/ AFP\" \/\u003E\u003C\/div\u003E \u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E \u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003E Los libros de Louise Gl\u00fcck fueron exhibidos durante el anuncio del Premio Nobel en la Academia Sueca en Estocolmo. Foto de Henrik Montgomery \/ TT News Agency \/ AFP \u003Cdiv class=\"photographer text_italic rule--ss_l tint-text--idle\"\u003E \u003C\/div\u003E \u003C\/div\u003E \u003C\/figcaption\u003E \u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003ECuando regres\u00e9 de mi largo exilio a El Salvador en 2001 me traje conmigo una docena de libros de poes\u00eda contempor\u00e1nea de los Estados Unidos. El m\u00e1s extra\u00f1o de estos nos ofrece una experiencia s\u00f3lo comparable a la de antiguos textos medievales, cuando la poes\u00eda era un oficio de alegor\u00edas y simbolog\u00edas herm\u00e9ticas que nos ofrec\u00eda di\u00e1logos l\u00edricos entre lo terrenal y lo divino. Al mismo tiempo, en su extra\u00f1eza, esta es una obra con una voz l\u00edrica que s\u00f3lo es posible en la poes\u00eda contempor\u00e1nea: depurada, despojada de ret\u00f3rica y exacta en la representaci\u00f3n de sus im\u00e1genes. La autora ha le\u00eddo a los herm\u00e9ticos medievales y al William Blake de \u003Cem\u003ELas Bodas del Cielo y el Infierno\u003C\/em\u003E, pero su libro s\u00f3lo podr\u00eda haber sido escrito despu\u00e9s de \u003Cem\u003ELa Tierra Bald\u00eda\u003C\/em\u003E de T. S. Eliot. La sorpresa es que su voz sea tan \u00edntima y que el universo de su jard\u00edn y sus flores nos hable de forma tan directa de la belleza, el dolor y los miedos que nos afectan hoy en d\u00eda.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EEl libro se titula \u003Cem\u003EIris ind\u00f3mito\u003C\/em\u003E. Su autora es Louis Gl\u00fcck, quien gan\u00f3 el premio Pulitzer en 1993 con esta obra cuando los otros finalistas fueron otros dos poetas excepcionales: John Ashbery y James Merrill. Gl\u00fcck naci\u00f3 en Nueva York en 1943. Su padre fue el inventor de la cuchilla X-Acto, tan ubicua entre artistas y dise\u00f1adores. En su adolescencia sufri\u00f3 de anorexia nerviosa y, ya en su juventud, abandon\u00f3 la universidad. Contrajo matrimonio en 1967, pero este termin\u00f3 en divorcio un a\u00f1o despu\u00e9s, cuando escribi\u00f3 y public\u00f3 su primer libro, \u003Cem\u003EPrimog\u00e9nito\u003C\/em\u003E. Desde entonces ha escrito diecis\u00e9is libros de poes\u00eda, adem\u00e1s de dos libros de ensayos, y se ha convertido en una de las poetas m\u00e1s le\u00eddas de los Estados Unidos. Algunos de sus poemas han alcanzado una condici\u00f3n ic\u00f3nica en la cultura y son incluidos en antolog\u00edas con frecuencia, como \u003Cem\u003EThe drowned children\u003C\/em\u003E (Los ni\u00f1os ahogados), o el himno feminista \u003Cem\u003EMock orange\u003C\/em\u003E (El naranja burl\u00f3n). Entre sus libros hay un largo poema escrito en 2004, \u003Cem\u003EOctober\u003C\/em\u003E (octubre), que supone su respuesta al ataque terrorista que sufri\u00f3 su ciudad natal, Nueva York, el 11 de septiembre de 2001.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EMe concentro aqu\u00ed en un breve poema del libro que la hizo merecedora del premio Pulitzer. El t\u00edtulo en ingl\u00e9s, \u003Cem\u003EThe Wild Iris\u003C\/em\u003E, contiene dos traducciones posibles: iris salvaje o iris silvestre. La primera hace alusi\u00f3n a una mirada en estado puro, el iris de un ojo todav\u00eda salvaje, que se deja penetrar por la luz cuando a\u00fan comienza a descubrir el mundo. La segunda opci\u00f3n nombra a una planta, la irid\u00e1cea, con una flor perfecta, es decir, hermafrodita, muy extendida y diversificada. Dado que optar por una u otra traducci\u00f3n significar\u00eda anular la ambig\u00fcedad natural que la autora le otorga al poema, al traducirlo he preferido un t\u00edtulo que conserva la doble posibilidad del original: \u201cIris ind\u00f3mito\u201d. Mantener esta ambig\u00fcedad es importante por dos razones: porque este es el poema que tambi\u00e9n da t\u00edtulo al libro, una colecci\u00f3n que explora aspectos de la conciencia humana usando un jard\u00edn como espacio aleg\u00f3rico; y porque bajo la ambig\u00fcedad del poema se oculta su mayor fuerza, un efecto ling\u00fc\u00edstico llamado polisemia.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003ELa polisemia ocurre cuando una palabra o un signo poseen m\u00e1s de una acepci\u00f3n, como en el caso de la palabra \u201ciris\u201d del t\u00edtulo, que as\u00ed como podr\u00eda referirse, seg\u00fan el contexto, al iris del ojo, en un mundo todav\u00eda \u201csalvaje\u201d, tambi\u00e9n podr\u00eda aludir a un gladiolo azul, una flor \u201csilvestre\u201d.\u00a0 Esta es la clave para la lectura m\u00e1s iluminadora del poema, porque la autora mantiene esta polisemia a lo largo de todo el texto. En efecto, estamos ante un fen\u00f3meno de ambivalencia concreta: \u003Cem\u003EIris ind\u00f3mito\u003C\/em\u003E es, simult\u00e1neamente, un poema sobre una flor y tambi\u00e9n sobre una mirada que emerge de las sombras. Son dos poemas en uno, y cada cual guarda su propio poder metaf\u00f3rico.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EEl poema de la flor nos invita a una experiencia fant\u00e1stica, pues es la flor la que pide que la escuchemos. La semilla siempre tuvo conciencia y conoci\u00f3 su muerte al ser enterrada. Si vemos a la flor mientras le habla a la jardinera, que es el contexto que nos ofrece el libro en su totalidad, los versos adquieren un sentido literal. S\u00f3lo la semilla podr\u00eda sostener que es \u201cconciencia pura, \/ en las entra\u00f1as sombr\u00edas de la tierra\u201d, y que al crecer sinti\u00f3 \u201cla dura tierra \/ apenas cediendo\u201d. Su enterramiento, en este sentido literal, es la muerte de la semilla, de la flor todav\u00eda informe. Cuando al fin descubre su verdadero prop\u00f3sito, su \u201cvoz\u201d, la semilla halla la \u201cfuente inmensa\u201d que le permite renacer en su propio ser. La posibilidad de convertirse en la flor que estaba destinada a ser, s\u00f3lo pod\u00eda encontrarla en esas sombras.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EHay un encanto de f\u00e1bula en esta interpretaci\u00f3n literal del poema, pero la voz austera de Gl\u00fcck mantiene una tensi\u00f3n sostenida de principio a fin entre el mon\u00f3logo de la flor y su doble, esa mirada salvaje que nos da el testimonio de una vuelta al mundo desde las sombras. As\u00ed, \u003Cem\u003EIris ind\u00f3mito\u003C\/em\u003E nos habla tambi\u00e9n de un viaje desde las tinieblas, de un retorno desde una depresi\u00f3n profunda o desde un dolor sin l\u00edmites, donde lo \u00fanico que queda del ser es un leve rescoldo de la conciencia. Esa semilla de la conciencia reconoce y conserva en su memoria el fin de su sufrimiento. El ojo s\u00f3lo capta un temblor de las ramas, el campo est\u00e9ril y la tenue luz del d\u00eda ensombrecido. Hasta que, en medio de la oscuridad, la conciencia, todav\u00eda latente, descubre su prop\u00f3sito y entiende la muerte no como un fin, sino como un \u201crecuerdo\u201d, como un estado superable. Ese \u201cazur\u201d antiguo en el azul del mar, es la conciencia arcaica, ind\u00f3mita, que toma forma y que, \u201ccomo todo lo que regresa del olvido \/ regresa para encontrar su voz\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003ELouise Gl\u00fcck nos ofrece algo que s\u00f3lo la poes\u00eda puede hacer: dar forma concreta a la experiencia subjetiva. Ella lo hace con una t\u00e9cnica sutil que oculta, en realidad, una concepci\u00f3n compleja y una ejecuci\u00f3n muy precisa. La alegor\u00eda, en su forma tradicional, puede ser reductiva y banal, como cuando una calavera aparece en un pintura para representar la muerte. En su libro, \u003Cem\u003EIris ind\u00f3mito\u003C\/em\u003E, Gl\u00fcck actualiza y refresca las riquezas verbales del poema al dar poder aleg\u00f3rico a sus escenarios imaginados, el jard\u00edn en este caso. Desde estos espacios aleg\u00f3ricos florecen im\u00e1genes ingeniosas y met\u00e1foras memorables. Como en el poema \u003Cem\u003EIris ind\u00f3mito\u003C\/em\u003E, el trayecto complejo de las emociones que asociamos a los abismos de la depresi\u00f3n encuentra su mejor definici\u00f3n en una imagen concreta: una flor, en un jard\u00edn, que nos invita a escucharla.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp style=\"text-align: right;\" dir=\"ltr\"\u003E\u003Cem\u003E*Jorge \u00c1valos es poeta, narrador, dramaturgo salvadore\u00f1o y editor de \u003Ca href=\"https:\/\/lazebra.net\/\" target=\"_blank\"\u003ERevista La Zebra\u003C\/a\u003E.\u003C\/em\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp style=\"text-align: right;\" dir=\"ltr\"\u003E\u003Cem\u003E\u003Cstrong\u003E\u003Cbr \/\u003E\u003C\/strong\u003E\u003C\/em\u003E\u003C\/p\u003E"}