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Las señales del oficialismo

Mauricio Silva

Nadie, sobre todo los nuevos funcionarios públicos, debe despreciar la institucionalidad del país.
ElFaro.net / Publicado el 28 de Abril de 2021

El pasado 15 de abril 2021 asistí al acto de entrega de credenciales, por parte del Tribunal Supremo Electoral (TSE), a las autoridades municipales recién electas, las cuales toman posesión el 1 de mayo. Un acto formal pero importante, símbolo de nuestra democracia y de la base institucional que sostiene la misma. En ella la autoridad responsable del proceso electoral certifica los resultados del mismo y, por tanto, la voluntad popular. Previamente, ese mismo día, se había juramentado a los diputados electos. Los mensajes que envió el oficialismo en ese acto son preocupantes. 

Al reconocer los resultados de las elecciones, el TSE trasmite a las nuevas autoridades el poder que les otorga el pueblo. Es por ello que al asistir a ese acto público las autoridades electas aceptan la tarea y representatividad que el pueblo les otorga, así como la autoridad del TSE.

Que los funcionarios electos del partido mayoritario para el municipio de San Salvador –liderados por el alcalde electo Mario Durán– no hayan acudido a dicho acto, es un insulto a la voluntad popular y a la institucionalidad del país. Algo similar hicieron los diputados electos por ese partido en el acto previo, al cual llegaron una hora tarde. Esas actitudes representan una falta de respeto y envían señales equivocadas. Nadie, sobre todo los nuevos funcionarios públicos, debe despreciar la institucionalidad del país. Su irrespeto al acto oficial de validación de resultados, puede interpretarse como que consideran que ellos están por encima de las autoridades e instituciones públicas. Empiezan mal su mandato. 

El miembro de la Junta Departamental de San Salvador que presidió el acto, Armando Cienfuegos, recordó a los futuros alcaldes y concejales que ya no son contendientes, sino colegas que deben trabajar juntos. Sin embargo, ese no fue el espíritu que demostraron las nuevas autoridades. Todos, sin excepción, se agruparon por partidos, con poca comunicación entre ellos, todavía con rencillas remanentes de la contienda electoral. Si ellos van a tratar de sacar adelante sus municipios, van a necesitar todas las alianzas y apoyos posibles. Sobre todo ahora que el Ejecutivo ha anunciado la reducción del Fodes del 10 % al 6 % y la centralización de los fondos en una Dirección Nacional de Obras Municipales.

Algunos concejales electos por los partidos de oposición, que serán minoría dentro de sus concejos, expresaron su deseo de trabajar con la mayoría, pero también se sienten abrumados por la responsabilidad de garantizar la transparencia en la administración municipal, especialmente ante la concentración de poder en Nuevas Ideas. No se me ocurre mejor momento que el presente para destacar los concejos municipales plurales como una herramienta fortalecedora de la democracia del país. Sobre todo ahora que el presidente ha expresado que no dialogará con la oposición, la unión de los demás partidos es muy necesaria.

Preocupa también la centralización de la información. Al terminar los actos de entrega de credenciales, la futura bancada oficialista se negó a platicar con la prensa. Esa negación a dialogar por parte de lo que será una mayoría, hará difícil transparentar la gestión pública. Esa negación a dar declaraciones a la prensa, la presión que se está poniendo sobre ella por diferentes medios, incluyendo la alta presencia de agentes de la PNC en el acto, dificulta la libertad de expresión y el derecho del pueblo a saber la verdad. 

La gran mayoría de los alcaldes y concejales electos son jóvenes, menores de 40 años. Por ser Nuevas Ideas un partido muy joven, la mayoría tendrá también poca experiencia en la administración pública. Ojalá ellos y Nuevas Ideas, sepan aprovechar esta oportunidad; difícilmente podrán tener una mejor escuela para la formación de cuadros políticos y servidores públicos.

Las señales que envía el oficialismo preocupan. De seguir esta tendencia en Nuevas Ideas y sus aliados, el futuro de la democracia en nuestro país no es prometedor. Ante ello nosotros, la sociedad civil, debemos estar atentos y reaccionar proactivamente.

*Mauricio Silva ha trabajado por más de 40 años en administración pública a nivel nacional e internacional. Tiene una maestría de Harvard y un PhD (ABD) de MIT en ese tema. Ha sido fundador e integrado la Junta Directiva en varias ONG. Trabajó en el Banco Interamericano de Desarrollo por 20 años, y durante los últimos diez fue miembro de su Junta Directiva como director por El Salvador y por Centroamérica.
 
*Mauricio Silva ha trabajado por más de 40 años en administración pública a nivel nacional e internacional. Tiene una maestría de Harvard y un PhD (ABD) de MIT en ese tema. Ha sido fundador e integrado la Junta Directiva en varias ONG. Trabajó en el Banco Interamericano de Desarrollo por 20 años, y durante los últimos diez fue miembro de su Junta Directiva como director por El Salvador y por Centroamérica.