{"code":"25654","sect":"EF Acad\u00e9mico","sect_slug":"ef-academico","hits":"21461","link":"https:\/\/elfaro.net\/es\/202108\/ef_academico\/25654","link_edit":"","name":"El sorprendente origen de "guanaco", el gentilicio salvadore\u00f1o ileg\u00edtimo","slug":"el-sorprendente-origen-de-andquot-guanacoandquot-el-gentilicio-salvadoreno-ilegitimo","info":"\u00bfDe d\u00f3nde viene realmente el t\u00e9rmino\u00a0 guanaco ? Entre quienes lo usan con orgullo y quienes lo utilizan como insulto, existen una serie de versiones que muchas veces es infundado.\u00a0En este art\u00edculo, el autor discute algunos de los or\u00edgenes m\u00e1s probables de este apodo sobre la base de fuentes primarias. El resultado de la investigaci\u00f3n augura para los curiosos, sin duda, sorpresa.","mtag":"Cultura","noun":{"html":"Jorge E. Lemus","data":{"jorge-e-lemus":{"sort":"","slug":"jorge-e-lemus","path":"jorge_e_lemus","name":"Jorge E. Lemus","edge":"0","init":"0"}}},"view":"21461","pict":{"cms-image-000026417-jpg":{"feat":"1","sort":"26417","name":"cms-image-000026417.JPG","link":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000026417.JPG","path":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000026417.JPG","back":"","slug":"cms-image-000026417-jpg","text":"<p>Un peque\u00f1o desierto de media manzana es aprovechado por agricultores en la comunidad Corocito, del municipio de Bonito Oriental, en el Valle del Bajo Agu\u00e1n. Benjam\u00edn Acosta y Pompilio Hern\u00e1ndez siembran ma\u00edz para el consumo de su familia, en un terreno que parece oponerse al el monstruo de la palma africana.<\/p>","capt":"\u003Cp\u003EEl t\u00e9rmino guanaco, en su sentido peyorativo, no se refer\u00eda originalmente a los salvadore\u00f1os en particular, sino a los campesinos o a cualquier persona inculta, especialmente de las provincias centroamericanas, a excepci\u00f3n de aquellos originarios de la ciudad de Guatemala. Foto: V\u00edctor Pe\u00f1a.\u003C\/p\u003E"}},"pict_main__sort":26417,"date":{"live":"2021\/08\/13"},"data_post_dateLive_YY":"2021","data_post_dateLive_MM":"08","data_post_dateLive_DD":"13","text":"\u003Cp\u003EEl t\u00e9rmino \u003Cem\u003Eguanaco\u003C\/em\u003E se ha convertido en el gentilicio no oficial de los salvadore\u00f1os, como lo es \u003Cem\u003Echap\u00edn\u003C\/em\u003E para los guatemaltecos, \u003Cem\u003Egringo\u003C\/em\u003E para los estadounidenses y \u003Cem\u003Ecatracho\u003C\/em\u003E para los hondure\u00f1os. Por su car\u00e1cter identitario, la palabra guanaco ha sido objeto de diversas conjeturas sobre su historia y etimolog\u00eda, la mayor\u00eda de origen popular, sin sustento acad\u00e9mico.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEn este art\u00edculo se discuten algunos de los or\u00edgenes m\u00e1s probables de este apodo sobre la base de fuentes primarias, descartando en el proceso algunos or\u00edgenes imposibles de sustentar con la evidencia hist\u00f3rica disponible o por los argumentos dados. Tambi\u00e9n se demuestra que el t\u00e9rmino no se refer\u00eda originalmente en forma exclusiva a los salvadore\u00f1os, sino que a todo aquel centroamericano que no fuera originario de la Ciudad de Guatemala. El estudio finaliza con una propuesta nueva, hist\u00f3ricamente comprobable y ling\u00fc\u00edsticamente factible, sobre el posible origen n\u00e1huatl de guanaco.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cstrong\u003ESentido peyorativo del t\u00e9rmino\u003C\/strong\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEl significado original del t\u00e9rmino guanaco tiene un sentido peyorativo que hac\u00eda referencia a las personas como tontas, ignorantes, r\u00fasticas y otra cantidad de ep\u00edtetos negativos, como se puede confirmar en los diccionarios y estudios puristas decimononos y de la primera mitad del siglo XX. \u00a0El t\u00e9rmino guanaco, en su sentido peyorativo, no se refer\u00eda originalmente a los salvadore\u00f1os en particular, sino a los campesinos o a cualquier persona inculta, especialmente de las provincias centroamericanas, a excepci\u00f3n de aquellos originarios de la ciudad de Guatemala.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cstrong\u003EEl guanaco \u201cultrapacino\u201d\u003C\/strong\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EDe todos los autores del siglo XIX consultados, el que m\u00e1s se extiende en su definici\u00f3n de guanaco es el escritor, periodista e historiador guatemalteco Salom\u00e9 Jil (1822-1882), conocido como don Jos\u00e9 Milla, en el tomo 1 de su obra \u003Cem\u003ECuadros de costumbres guatemaltecas\u003C\/em\u003E. Menciona Jil que en el siglo XIX el t\u00e9rmino \u201cguanaco\u201d se utilizaba en Guatemala para referirse a los provincianos y a los originarios del resto de rep\u00fablicas centroamericanas. Los guatemaltecos del siglo XIX se consideraban m\u00e1s cultos y educados que el resto de centroamericanos, por lo que el t\u00e9rmino no se aplicaba a ellos, sino a todos los que no eran guatemaltecos. As\u00ed lo expresa Salom\u00e9 Jil:\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201cLlamamos guanaco, no s\u00f3lo al que ha nacido en los Estados de Centro-Am\u00e9rica que no son el de Guatemala, sino \u00e1 los naturales de los mismos pueblos de la rep\u00fablica. As\u00ed, o\u00edmos hablar frecuentemente de guanacos de Guastoa, de Cuajiniquilapa, de Amatitlan, &; y algunos hay que llevan el rigor localista hasta el extremo de calificar con aquel apodo \u00e1 los habitantes de los barrios de esta ciudad\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ETambi\u00e9n menciona Jil en ese mismo escrito la acepci\u00f3n peyorativa del apodo, ya que guanaco era utilizado por los chapines para referirse a cualquier persona tonta, sin cultura, r\u00fastica, especialmente a aquellos venidos del campo a la ciudad.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201c\u2026el presente art\u00edculo se refiere \u00fanicamente al guanaco provinciano \u00f3 \u003Cem\u003Eultrapacino\u003C\/em\u003E; dejando quiz\u00e1 para otra vez la anatom\u00eda del guanaco departamental, si puedo expresarme as\u00ed. Lo que el portugu\u00e9s para el castellano es el guanaco para el chap\u00edn del vulgo. No hay an\u00e9cdota rid\u00edcula que \u00e9ste no atribuya \u00e1 aquel; y si se trata de un recienvenido \u003Cem\u003Ebayunco\u003C\/em\u003E, es bien sabido que se ha de decir de \u00e9l que se arrodilla delante las boticas, que toma por altares; que reza al \u003Cem\u003Emascaron\u003C\/em\u003E del correo; que pide en la never\u00eda agua caliente para entibiar los helados; que se asombra de que los chapines edificasen la ciudad en este \u003Cem\u003Epedrero\u003C\/em\u003E, habiendo cerca llanos tan hermosos; que pregunta si la catedral es \u003Cem\u003Ehecha aqu\u00ed\u003C\/em\u003E y otras ocurrencias semejantes, que prueban menos mala voluntad, que deseo de embromar y de divertirse.\u201d\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEl \u201cguanaco \u003Cem\u003Eultrapacino\u003C\/em\u003E\u201d al que Jil se refiere es aquel que habita m\u00e1s all\u00e1 del R\u00edo Paz; es decir, el resto de Centroam\u00e9rica. Para ilustrar el significado de guanaco, Jil cuenta una an\u00e9cdota sobre su encuentro con un guanaco que encaja perfectamente a su definici\u00f3n, \u201cDon Marcos Morolica, natural y vecino de un pueblo de cuatro o cinco mil almas, situado all\u00e1 en el interior de Nicaragua\u201d. Se trata de un guanaco nicarag\u00fcense, lo que ahora suena contradictorio, pero que demuestra el uso generalizado del apelativo en la \u00e9poca para todos los no guatemaltecos. Jil se esfuerza en demostrarnos lo rid\u00edculo y anticuado de su vestimenta. El guanaco se reconoc\u00eda no solo por su forma de hablar, sino tambi\u00e9n por su forma de vestir, su forma de comportarse y su patente ignorancia sobre el mundo moderno y civilizado\u2014tal como los guatemaltecos se consideraban a s\u00ed mismos: modernos y civilizados.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EFinalmente, Jil nos cuenta que despu\u00e9s de ausentarse de Guatemala por cinco a\u00f1os regres\u00f3 y se encontr\u00f3 con un metamorfoseado Marcos Morolica, convertido en Marco Antonio Morolika, un verdadero caballero que hab\u00eda aprendido las maneras de la clase alta guatemalteca, por lo que Jil\u00a0 lo califica como un \u201cexguanaco\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EOtro guatemalteco, don Antonio Batres Ju\u00e1regui (1847-1929), da una definici\u00f3n diferente del significado metaf\u00f3rico de guanaco, seg\u00fan un diccionario de chilenismos al que \u00e9l tuvo acceso. En su obra \u003Cem\u003EVicios del lenguaje y provincialismos de Guatemala\u003C\/em\u003E, Lo define de la siguiente manera:\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201cGuanaco. Del quechua \u003Cem\u003Ehuanano\u003C\/em\u003E, se llama \u003Cem\u003Eguanaco\u003C\/em\u003E (\u003Cem\u003Eauchenia guanaco\u003C\/em\u003E) al m\u00e1s corpulento de los cuadr\u00fapedos ind\u00edgenas de Chile; y metaf\u00f3ricamente dicen all\u00ed \u003Cem\u003Eguanaco\u003C\/em\u003E, tanto en la terminaci\u00f3n masculina como femenina, de la persona que por su continente, ademanes, largo cuello y delgadas piernas, se asemeja alg\u00fan tanto \u00e1 los guanacos, seg\u00fan explica el autor del diccionario de chilenismos.\u201d\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEsta definici\u00f3n de guanaco no es peyorativa como las de otros autores.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u00a0\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=2000&ImageHeight=1333&ImageId=26417\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"El t\u00e9rmino guanaco, en su sentido peyorativo, no se refer\u00eda originalmente a los salvadore\u00f1os en particular, sino a los campesinos o a cualquier persona inculta, especialmente de las provincias centroamericanas, a excepci\u00f3n de aquellos originarios de la ciudad de Guatemala. Foto: V\u00edctor Pe\u00f1a.\" \/\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cdiv class=\"pict__line block edge--ss_lax edge--ss_rax padd--ss_l0x padd--ss_r0x line--ss_s0b lineh rule--ss_c\"\u003E\u003Cspan class=\"block-inline full-width align-middle lineh__rect tint-back--nake\"\u003E\u003Cspan\u003E\u00a0\u003C\/span\u003E\u003C\/span\u003E\u003C\/div\u003E\u003Cfigcaption class=\"pict__text cs_img_caption folk_content typo_buttons line--ss_s0c line--ss_s0c--auto block full-width text-overflow rule--ss_l relative\"\u003E\u003Cdiv class=\"__content block-inline full-width align-top tint-text--idle relative\"\u003EEl t\u00e9rmino guanaco, en su sentido peyorativo, no se refer\u00eda originalmente a los salvadore\u00f1os en particular, sino a los campesinos o a cualquier persona inculta, especialmente de las provincias centroamericanas, a excepci\u00f3n de aquellos originarios de la ciudad de Guatemala. Foto: V\u00edctor Pe\u00f1a.\u003Cdiv class=\"photographer text_italic rule--ss_l tint-text--idle\"\u003E\u003C\/div\u003E\u003C\/div\u003E\u003C\/figcaption\u003E\u003C\/figure\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EPor su parte, Lorenzo Mont\u00fafar (1823-1898), tambi\u00e9n guatemalteco, recoge en sus \u003Cem\u003EMemorias autobiogr\u00e1ficas\u003C\/em\u003E (1898) la misma interpretaci\u00f3n que hace Jil del t\u00e9rmino Guanaco. Menciona Mont\u00fafar que exist\u00eda un c\u00edrculo de guatemaltecos ultraconservadores, dentro de los que se encontraba el arzobispo Bernardo Pi\u00f1ol y Aycinena (1806-1881), quien tambi\u00e9n fuera obispo de Nicaragua, quienes despreciaban todo lo que existiera en Centroam\u00e9rica fuera de Guatemala.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201cEl doctor Pi\u00f1ol es uno de aquellos guatemaltecos que creen que en Centro-Am\u00e9rica nadie piensa m\u00e1s que ellos; nadie sabe nada ni vale nada en ning\u00fan concepto m\u00e1s que ellos. Pi\u00f1ol pertenece al c\u00edrculo que desprecia todo lo que en Centro-Am\u00e9rica existe fuera de las garitas de la ciudad de Guatemala \u00f3 mejor dicho, fuera de las principales manzanas que rodean la plaza de la capital. Esta no es exageraci\u00f3n. Ellos llaman guanaco no s\u00f3lo \u00e1 lo que est\u00e1 en Centro-Am\u00e9rica fuera de la Rep\u00fablica de Guatemala sino \u00e1 todo lo que est\u00e1 fuera de la misma ciudad.\u201d\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELa evidencia hist\u00f3rica m\u00e1s antigua que he encontrado sobre el apelativo guanaco aplicado a los salvadore\u00f1os data de 1823, cuando el general mexicano Vicente Fil\u00edsola march\u00f3 a la cabeza de 2000 hombres desde Guatemala a San Salvador para reducir a la obediencia inmediata a los rebeldes salvadore\u00f1os que se opon\u00edan a la anexi\u00f3n de Centroam\u00e9rica al imperio mexicano, seg\u00fan lo narra el historiador nicarag\u00fcense Jos\u00e9 Dolores G\u00e1mez (1851-1918) en su \u003Cem\u003EHistoria de Nicaragua\u003C\/em\u003E (1889).\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201cLa ciudad de San Salvador resisti\u00f3 valientemente hasta el 7 de febrero de 1823, en que Fil\u00edsola se apoder\u00f3 de ella \u00e1 viva fuerza; pereciendo en el combate como 88 salvadore\u00f1os entre muertos y heridos de gravedad. El resto de las tropas salvadore\u00f1as que se retir\u00f3 con direcci\u00f3n \u00e1 Honduras, capitul\u00f3 en Gualcince, cuando tuvo noticia de la clemencia con que Fil\u00edsola trataba \u00e1 los vencidos. De esta manera qued\u00f3 toda la Provincia sujeta \u00e1 M\u00e9xico\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELa resistencia de los salvadore\u00f1os les gan\u00f3 muchos enemigos en M\u00e9xico y Guatemala, incluyendo a influyentes miembros de la iglesia Cat\u00f3lica. Los salvadore\u00f1os eran considerados unos rebeldes.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EDe esta rivalidad entre salvadore\u00f1os y guatemaltecos surgieron, seg\u00fan G\u00e1mez, los apodos \u003Cem\u003Echap\u00edn\u003C\/em\u003E y \u003Cem\u003Eguanaco\u003C\/em\u003E.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201cDe las disputas pol\u00edticas y religiosas entre guatemaltecos y salvadore\u00f1os, naci\u00f3 esa funesta rivalidad que se conserva hasta el d\u00eda, y las denominaciones de \u003Cem\u003Echapines\u003C\/em\u003E y \u003Cem\u003Eguanacos\u003C\/em\u003E\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELuego, en una nota al pie de p\u00e1gina, G\u00e1mez explica el origen de estos apodos, basado en un manuscrito que asegura \u00e9l mismo ha tenido en sus manos en Quezaltenango.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201cSeg\u00fan asegura un antiguo manuscrito que el autor vi\u00f3 en Quezaltenango, la palabra \u003Cem\u003Echap\u00edn\u003C\/em\u003E, que se aplicaba \u00e1 una forma de tac\u00f3n de bota, sirvi\u00f3 para designar a los opresores; y la palabra \u003Cem\u003Eguanaco\u003C\/em\u003E, nombre de una especie de ciervo, para las v\u00edctimas de aquella opresi\u00f3n, \u00e1 quienes se supon\u00eda r\u00fasticas y monta\u00f1eces.\u201d\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EA las definiciones de guanaco en uso en el siglo XIX que dan guatemaltecos y nicarag\u00fcenses, tenemos que agregar la del lexic\u00f3logo hondure\u00f1o Alberto Membre\u00f1o (1859-1921), quien en su diccionario \u003Cem\u003EHondure\u00f1ismos\u003C\/em\u003E (1897) confirma esta acepci\u00f3n de guanaco: \u201cGuanaco es para el chap\u00edn todo centroamericano que no ha nacido en la ciudad de Guatemala\u201d.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEl \u00fanico autor salvadore\u00f1o de la \u00e9poca que se refiere al t\u00e9rmino guanaco es Salom\u00f3n Salazar Garc\u00eda, quien, siguiendo la l\u00ednea purista y prescriptiva de sus colegas centroamericanos, incluye en su \u003Cem\u003EDiccionario de provincialismos y barbarismos centro-americanos\u003C\/em\u003E (1910) la palabra \u201cguanaco\u201d como un barbarismo guatemalteco, el cual debe ser corregido con las palabras \u201cgazn\u00e1piro, tonto, bobo, p\u00e1paro, lelo, etc.\u201d y \u201cpazguato, simple, que se admira de todo\u201d. Es importante notar que Salazar, a principios del siglo pasado, no define guanaco como salvadore\u00f1o.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EYa en pleno siglo XX, el Premio Nobel de Literatura Miguel \u00c1ngel Asturias (1899\u20131974), en su obra m\u00e1s famosa, \u003Cem\u003EEl se\u00f1or presidente\u003C\/em\u003E (1948), tambi\u00e9n hace referencia al t\u00e9rmino guanaco en sentido peyorativo, refiri\u00e9ndose a cualquier persona que llega a la ciudad del campo. El siguiente fragmento del di\u00e1logo de uno de sus personajes, Fedina Rivas, lo ejemplifica:\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201c\u00bfQue me llevan preso al general? Bueno, pues para eso es hombre y preso se queda. Pero que acarreen con la se\u00f1orita... \u00a1Sangre de Cristo! El tizn\u00f3n no tiene remedio. Y apostara mi cabeza que \u00e9stas son cosas de alg\u00fan \u003Cstrong\u003Eguanaco\u003C\/strong\u003E salado y sin verg\u00fcenza, de \u00e9sos que vienen a la ciudad con las ma\u00f1as del monte\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cstrong\u003EUso exclusivo de \u201cguanaco\u201d para los salvadore\u00f1os\u003C\/strong\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EParece ser que, por lo menos hasta mediados del siglo XX, el t\u00e9rmino guanaco no nos defin\u00eda como salvadore\u00f1os, como lo demuestra el uso del t\u00e9rmino que hace Asturias en \u003Cem\u003EEl Se\u00f1or Presidente\u003C\/em\u003E.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELa d\u00e9cada de 1960 pudo ser crucial para configurar el hipocor\u00edstico guanaco como exclusivo de los salvadore\u00f1os. En esa d\u00e9cada, El Salvador y Honduras entraron en un conflicto pol\u00edtico y comercial al llevarse a cabo una migraci\u00f3n masiva de campesinos y obreros salvadore\u00f1os hacia Honduras buscando mejores oportunidades de empleo. En esa d\u00e9cada, el gobierno de Honduras mont\u00f3 una campa\u00f1a de desprestigio contra los salvadore\u00f1os. Sara Gordon lo resume de la siguiente manera en \u003Cem\u003ECrisis pol\u00edtica y guerra en El Salvador\u003C\/em\u003E (1989):\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201cCuando las familias asentadas en los terrenos nacionales empezaron a ser expulsadas, la campa\u00f1a de propaganda que hab\u00eda iniciado el gobierno hondure\u00f1o para lograr un mayor consumo de art\u00edculos locales, se transform\u00f3 en una desmesurada y virulenta campa\u00f1a de acusaciones contra los salvadore\u00f1os\u2026Los avisos que instaban a la poblaci\u00f3n a adquirir productos nacionales, cedieron el lugar a las denuncias sobre la mala calidad de los productos salvadore\u00f1os, y estas dejaron el suyo a afirmaciones rotundas sobre la deshonestidad que caracterizaba a los habitantes del pa\u00eds vecino\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EThomas Anderson en \u003Cem\u003EThe\u00a0 War\u00a0 of\u00a0 the\u00a0 Dispossessed:\u00a0 Honduras\u00a0 and\u00a0 El\u00a0 Salvador,\u00a0 1969\u003C\/em\u003E (1981) ejemplifica esta campa\u00f1a con la siguiente cita tomada de un peri\u00f3dico local.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\"GUANACO (salvadore\u00f1o): si se cree usted decente, entonces tenga la decencia de salir de Honduras. Si usted es como la mayor\u00eda de los salvadore\u00f1os, ladr\u00f3n, borracho, cobarde, timador o rufi\u00e1n, no se quede en Honduras. Salga o espere el castigo...\".\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEsta campa\u00f1a culmin\u00f3 con la guerra de 1969 entre los dos pa\u00edses, conocida como La Guerra de las 100 horas y popularizada por el periodista polaco Ryszard Kapuscinski como \u003Cem\u003ELa guerra del f\u00fatbol\u003C\/em\u003E (1969), por coincidir con las eliminatorias al mundial de f\u00fatbol M\u00e9xico 70.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEn este contexto de campa\u00f1a de odio entre los dos pa\u00edses, los hondure\u00f1os se refer\u00edan a los salvadore\u00f1os como \u201cguanacos\u201d, en el sentido hist\u00f3rico peyorativo que utilizaban los guatemaltecos para referirse a todos los campesinos y provincianos fuera de la ciudad de Guatemala.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ETodo parece indicar que, despu\u00e9s de la guerra con Honduras, la identidad de los salvadore\u00f1os se relacion\u00f3 con el apodo \u201cguanaco\u201d, adopt\u00e1ndolo como gentilicio no oficial y, en el proceso, deslig\u00e1ndolo de su origen y significado hist\u00f3ricos para relacionarlo exclusivamente a los salvadore\u00f1os. En la actualidad, en toda Centroam\u00e9rica y el resto del mundo se conoce a los salvadore\u00f1os como guanacos.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEvidencia de esta tard\u00eda apropiaci\u00f3n de guanaco por los salvadore\u00f1os es el Diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola, el cual incluye entre las acepciones de \u201cguanaco\u201d una referencia a los salvadore\u00f1os hasta en su cuarta edici\u00f3n, en 2001:\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201cGuanaco: 4. m. El Salv., Hond. y Nic. salvadore\u00f1o (\u2016 persona natural de El Salvador)\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELo anterior indica que, en las ediciones anteriores, ni la Academia Salvadore\u00f1a de la Lengua ni ninguna de las academias de la lengua centroamericanas hab\u00eda propuesto la definici\u00f3n de guanaco antes de la edici\u00f3n 2001 del Diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cstrong\u003EAlgunas hip\u00f3tesis populares\u003C\/strong\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELa discusi\u00f3n anterior nos introduce al significado peyorativo de la palabra guanaco, pero no nos dice nada sobre su etimolog\u00eda. A continuaci\u00f3n, se discuten los argumentos planteados por las hip\u00f3tesis m\u00e1s populares sobre el origen de la palabra, tratando de determinar su validez.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cul\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cli\u003EEl posible origen ta\u00edno\u003C\/li\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/ul\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEntre las muchas hip\u00f3tesis que he encontrado sobre el origen del hipocor\u00edstico guanaco, una llama mucho la atenci\u00f3n al hacer referencia al propio Crist\u00f3bal Col\u00f3n como una fuente de su origen. El viernes 12 de octubre de 1492, Crist\u00f3bal Col\u00f3n desembarc\u00f3 en una isla del Caribe llamada Guanahani, en lengua ta\u00edno, a la que Col\u00f3n bautiz\u00f3 como San Salvador. En una carta de Col\u00f3n escrita en castellano y dirigida al escribano de Raci\u00f3n de la Corona de Arag\u00f3n, Luis de Sant\u00e1ngel y publicada en Barcelona el 29 de abril de 1493\u2014y luego en lat\u00edn en Roma\u2014manifiesta que \u201cA la primera que yo fall\u00e9 puse nombre Sant Salvador, a conmemora\u00e7i\u00f3n de su alta magestad, el qual maravillosamente todo esto ha dado. Los Yndios la llaman Guanabam.\u201d (Guanahin en la versi\u00f3n en lat\u00edn). A los nativos de esta isla les llamaban guanahicos.\u00a0 Seg\u00fan esta versi\u00f3n, cuando se funda la villa de San Salvador en el se\u00f1or\u00edo de Cuscatl\u00e1n durante la conquista, comenzaron a llamarles, por analog\u00eda, a los nativos de esta villa guanahicos, ya que la isla de Guanahani tambi\u00e9n hab\u00eda sido nombrada San Salvador. Eventualmente, con el uso, la palabra se simplific\u00f3 o apocop\u00f3 a \u201cguanaco\u201d. Bajo este an\u00e1lisis, la palabra \u201cguanaco\u201d es el resultado del truncamiento de la palabra ta\u00edno \u201cguanahico\u201d. La falta de evidencia hist\u00f3rica que confirme esta afirmaci\u00f3n sobre el origen ta\u00edno de guanaco no permite considerarla m\u00e1s que como un caso de homofon\u00eda. Si algunos documentos del S. XVI de la Villa de San Salvador hicieran menci\u00f3n a este apodo, se podr\u00eda confirmar esta hip\u00f3tesis.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cul\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cli\u003EEl posible origen quechua\u003C\/li\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/ul\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEl origen m\u00e1s com\u00fanmente aceptado sobre la etimolog\u00eda del t\u00e9rmino guanaco se refiere al nombre en quechua, \u003Cem\u003Ewanaku\u003C\/em\u003E, del cam\u00e9lido suramericano \u003Cem\u003Elama guanicoe\u003C\/em\u003E. Este animal es conocido por su gran resistencia al trabajo y porque, cuando se ve amenazado, escupe. La versi\u00f3n m\u00e1s rom\u00e1ntica que todos quisi\u00e9ramos creer de por qu\u00e9 nos apodaron guanacos a los salvadore\u00f1os sostiene que fue por nuestro car\u00e1cter trabajador. Seg\u00fan esta misma versi\u00f3n, este bautizo pudo haber ocurrido durante la construcci\u00f3n inicial y la posterior ampliaci\u00f3n del canal de Panam\u00e1 en la que participaron muchos salvadore\u00f1os que se enrolaron en las filas de trabajadores que construyeron y luego ampliaron el canal de Panam\u00e1. Los suramericanos que tambi\u00e9n trabajaron en la construcci\u00f3n del Canal notaron la dedicaci\u00f3n al trabajo y la resistencia de los salvadore\u00f1os. Por analog\u00eda, entonces, los suramericanos les llamaban guanacos a los salvadore\u00f1os, por resistentes y trabajadores, igual que el cam\u00e9lido suramericano. Esta interpretaci\u00f3n no aparece en ninguna de las fuentes primarias consultadas para este art\u00edculo. Tampoco explica por qu\u00e9, ya en el S. XIX, mucho antes de la construcci\u00f3n del Canal de Panam\u00e1, se utilizaba en Guatemala el t\u00e9rmino guanaco en sentido peyorativo.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cul\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cli\u003EEl \u00e1rbol de guanacaste\u003C\/li\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003C\/ul\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEsta hip\u00f3tesis sostiene que durante la guerra contra el filibustero yanqui William Walker (1856-57), los salvadore\u00f1os acostumbraban a reunirse bajo la sombra de un guanacaste para \u201cparlamentar\u201d. Debido a esta pr\u00e1ctica, seg\u00fan esta hip\u00f3tesis, los guatemaltecos les llamaron \u201cguanacos\u201d. Los que sostienen esta hip\u00f3tesis argumentan que guanacaste significa \u201chermandad\u201d en lengua lenca y los concilios ind\u00edgenas se realizaban precisamente bajo un guanacaste. De ah\u00ed, el origen del hipocor\u00edstico.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELa hip\u00f3tesis anterior tiene dos problemas serios. En primer lugar, la palabra guanacaste o conacaste proviene del n\u00e1huatl y no del lenca. El \u00e1rbol de conacaste da un fruto que tiene forma de oreja, por lo que su nombre en n\u00e1huatl es un nombre compuesto por las palabras \u003Cem\u003Ecuahuitl\u003C\/em\u003E \u201c\u00e1rbol\u201d y \u003Cem\u003Enacasti\u003C\/em\u003E \u201coreja\u201d, cuanacasti, que espa\u00f1olizada se pronuncia guanacaste o conacaste. El segundo problema es que no existen ninguna fuente primaria que confirme esta hip\u00f3tesis, por lo que tambi\u00e9n se rechaza.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cstrong\u003EPosible origen n\u00e1huatl de guanaco\u003C\/strong\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEl origen m\u00e1s cre\u00edble del t\u00e9rmino guanaco puede estar m\u00e1s cercano a casa de lo que creemos, y puede que sea menos rom\u00e1ntico.\u00a0 Propongo, como hip\u00f3tesis alternativa, que la palabra guanaco deriva de la palabra n\u00e1huatl o mexica \u003Cem\u003Equanaca\u003C\/em\u003E, que significa gallo o gallina, tal como aparece en varios escritos nahuas, incluyendo \u003Cem\u003EEl G\u00fceg\u00fcense\u003C\/em\u003E, obra de teatro colonial nicarag\u00fcense. La adopci\u00f3n de este y otros vocablos de origen n\u00e1huatl en la regi\u00f3n se debi\u00f3 a un proceso de nahuatlizaci\u00f3n de los pueblos centroamericanos, que ya estaba iniciado a la llegada de los espa\u00f1oles y que continu\u00f3 durante la colonia. Dado el uso del n\u00e1huatl como lengua franca de la regi\u00f3n, muchos vocablos de origen n\u00e1huatl se incorporaron al espa\u00f1ol y al resto de lenguas ind\u00edgenas centroamericanas.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EIgualmente, las lenguas ind\u00edgenas incorporaron vocablos castellanos que hac\u00edan referencia a objetos o animales que no exist\u00edan en la regi\u00f3n y que hab\u00edan sido importados por los espa\u00f1oles (pr\u00e9stamos directos). En otros casos, relacionaban un animal existente en la zona por su parecido con el extranjero. Por ejemplo, al gato, le llamaron \u003Cem\u003Emiztontli\u003C\/em\u003E (puma peque\u00f1o) y a las ovejas \u003Cem\u003Eichcatl\u003C\/em\u003E (algod\u00f3n). De esta manera, los mexicas le llamaron a la gallina espa\u00f1ola \u003Cem\u003Equanaca\u003C\/em\u003E (\u003Cem\u003Equan\u00e1catl\u003C\/em\u003E=cresta de gallo de castilla). Tambi\u00e9n le llamaron a la gallina \u003Cem\u003Ecastillan totolin\u003C\/em\u003E, o pavo espa\u00f1ol (\u003Cem\u003Etotolin\u003C\/em\u003E=pavo), ya que el pavo era el ave americana m\u00e1s cercana a los gallos y gallinas espa\u00f1olas.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EOtra fuente que confirma el uso de la palabra n\u00e1huatl \u003Cem\u003Equanaca\u003C\/em\u003E o \u003Cem\u003Eguanaco\u003C\/em\u003E para referirse a una persona tonta es la obra de teatro colonial nicarag\u00fcense \u003Cem\u003EEl G\u00fceg\u00fcense\u003C\/em\u003E o \u003Cem\u003EMacho Rat\u00f3n\u003C\/em\u003E. \u00a0Esta es la primera obra de teatro (m\u00fasica y danza) biling\u00fce (n\u00e1huatl y espa\u00f1ol) de origen colonial conocida en Centroam\u00e9rica. Seg\u00fan Daniel G. Brinton, quien primero transcribi\u00f3 la obra (\u003Cem\u003EThe G\u00fceg\u00fcence;\u00a0 a\u00a0 comedy\u00a0 ballet\u00a0 in\u00a0 the\u00a0 Nahuatl-Spanish\u00a0 dialect\u00a0 of\u00a0 Nicaragua\u003C\/em\u003E, 1883), esta tiene su origen en el S. XVI y hab\u00eda sido transmitida de forma oral por m\u00e1s de tres siglos hasta que \u00e9l la transcribi\u00f3 y tradujo al idioma ingl\u00e9s en el S. XIX. En el glosario que acompa\u00f1a la obra, Brinton da la siguiente definici\u00f3n de guanaco: \u201cGuanco, Sp. prov. for \u003Cem\u003Eguanacos\u003C\/em\u003E, foolish, silly persons.\u201d\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEl escritor y ling\u00fcista nicarag\u00fcense Carlos Mantica, quien ha realizado amplios estudios de \u003Cem\u003EEl\u003Cbr \/\u003EG\u00fceg\u00fcence\u003C\/em\u003E (\u003Cem\u003EEscudri\u00f1ando el G\u00fceg\u00fcence\u003C\/em\u003E, 2007), transcribe el siguiente di\u00e1logo entre el viejito (\u003Cem\u003Ehuehuetzin\u003C\/em\u003E) y el gobernador (\u003Cem\u003Etlatonani\u003C\/em\u003E):\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cem\u003E\u201c\u00a1Ay, V\u00e1lgame Dios, Se\u00f1or Gobernador Tlatoani! \u2026 No seamos \u003Cstrong\u003Eguanacos\u003C\/strong\u003E. Seamos amigos, y quiz\u00e1s de una vez negociemos mis fardos de ropa\u201d.\u003C\/em\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EMantica tambi\u00e9n incluye en su vocabulario de \u003Cem\u003EEl G\u00fceg\u00fcence\u003C\/em\u003E la siguiente definici\u00f3n de guanaco.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u201cGuanacos: tontos, babosos. Palabra todav\u00eda en uso en Nicaragua. Del n\u00e1huatl: Quaitl, cabeza, y nacatl, carne o carnosa. Nombre que se daba a las gallinas (Quanaca) y otras aves de corral que al igual que jolota, hembra del chompipe, ten\u00edan reputaci\u00f3n de idiotas.\u201d\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cstrong\u003EEl \u003Cem\u003Eguanajo\u003C\/em\u003E caribe\u00f1o\u003C\/strong\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEn la misma \u00e9poca colonial, el idioma espa\u00f1ol incorpora la palabra \u003Cem\u003Eguanajo\u003C\/em\u003E para referirse al pavo dom\u00e9stico, la cual ya aparece en el diccionario de la Real Academia Espa\u00f1ola de 1884 con el significado de pavo, como segunda acepci\u00f3n, pero tambi\u00e9n con el significado de \u201cpersona boba, tonta\u201d, como primera. La RAE sostiene, en su diccionario de 2001, que la palabra guanajo es un pr\u00e9stamo ling\u00fc\u00edstico de la palabra arahuaca \u003Cem\u003Ewana\u0161u\u003C\/em\u003E, que significa pavo, pero tambi\u00e9n bobo, tonto. Varios ling\u00fcistas caribe\u00f1os, sin embargo, han rechazado este origen etimol\u00f3gico. Ambos significados se mantienen en la actualidad en el espa\u00f1ol caribe\u00f1o, especialmente en Cuba.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ETodo parece indicar en este an\u00e1lisis etimol\u00f3gico, que tanto \u2018guanajo\u2019 como \u2018guanaco\u2019 se derivan de la misma palabra n\u00e1huatl y significan lo mismo, en el Caribe y en Mesoam\u00e9rica; se refieren tanto al pavo como a la gallina castellana. Igualmente, en sentido peyorativo, en ambos dialectos (caribe\u00f1o y mesoamericano), se usa para referirse a una persona tonta, boba. Este uso peyorativo coincide con el significado que le daban los chapines a \u2018guanaco\u2019, seg\u00fan se describe al inicio de este art\u00edculo.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cstrong\u003EConclusi\u00f3n\u003C\/strong\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ELas fuentes hist\u00f3ricas consultadas nos hacen llegar a tres conclusiones importantes sobre el origen y evoluci\u00f3n del hipocor\u00edstico guanaco. En primer lugar, las fuentes nos demuestran que el uso de este apodo gentilicio no se refer\u00eda originalmente a los salvadore\u00f1os en forma exclusiva, sino a todo aquel centroamericano que no fuera originario de la ciudad de Guatemala.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEn segundo lugar, la homofon\u00eda de la palabra guanaco con las palabras \u003Cem\u003Eguanahico\u003C\/em\u003E (originario de la Isla San Salvador), \u003Cem\u003Eguanacaste\u003C\/em\u003E (\u00e1rbol cuyo fruto se asemeja una oreja) y \u003Cem\u003Eguanaco\u003C\/em\u003E (cam\u00e9lido suramericano), ha dado pie a diversas teor\u00edas sobre la etimolog\u00eda y el significado metaf\u00f3rico de dicha palabra. Estas teor\u00edas son muy atractivas y hasta rom\u00e1nticas y, con el tiempo, se han convertido en verdades populares. Sin embargo, no resisten el an\u00e1lisis ling\u00fc\u00edstico diacr\u00f3nico.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EPor \u00faltimo, se ha planteado una hip\u00f3tesis alternativa que sostiene que la palabra guanaco proviene del n\u00e1huatl o mexica, la lengua que funcionaba como lengua franca en Mesoam\u00e9rica a la llegada de los espa\u00f1oles. La palabra n\u00e1huatl \u003Cem\u003Equanaca\u003C\/em\u003E era utilizada por los aztecas en tiempos de la colonia para referirse a las personas que eran como gallinas (tontas, bobas, torpes). La obra teatral colonial \u201cEl G\u00fceg\u00fcense\u201d ejemplifica el uso de esta palabra con ese significado. Adem\u00e1s, en el caribe, se utiliza la palabra \u003Cem\u003Eguanajo\u003C\/em\u003E, derivado tambi\u00e9n del n\u00e1huatl \u003Cem\u003Equanaca\u003C\/em\u003E, con el mismo significado peyorativo. Que la palabra guanaco provenga del n\u00e1huatl y no del quechua tiene m\u00e1s sentido hist\u00f3rico y ling\u00fc\u00edstico.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Chr \/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cem\u003E*Jorge E. Lemus es profesor investigador en la Universidad Don Bosco y vicedirector de la Academia Salvadore\u00f1a de la Lengua.\u00a0 Esta entrega de El Faro Acad\u00e9mico se basa en su art\u00edculo publicado en \u003Ca href=\"https:\/\/www.academia.edu\/40085228\/El_posible_origen_n%C3%A1huatl_del_hipocor%C3%ADstico_guanaco_aplicado_a_los_salvadore%C3%B1os\"\u003ERevista ECA Vol. 74 # 757, pp. 283-304\u003C\/a\u003E.\u003C\/em\u003E\u003C\/p\u003E"}