{"code":"26018","sect":"Columnas","sect_slug":"columnas","hits":"904","link":"https:\/\/elfaro.net\/es\/202202\/columnas\/26018","link_edit":"","name":"Los juicios de Managua","slug":"los-juicios-de-managua","info":"El martillo de los comparsas de Ortega disfrazados de jueces, que golpea al dictarse una condena tras otra dentro de los muros de la c\u00e1rcel convertida en tribunal, no se escucha. 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Mejor el silencio que el tiro en la nuca.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ESe parecen en cuanto al siniestro cat\u00e1logo de delitos. El famoso art\u00edculo 58 del C\u00f3digo Penal de Stalin estaba dise\u00f1ado para eliminar adversarios, disidentes y potenciales enemigos, y sacarlos del juego. Traici\u00f3n a la patria, traici\u00f3n a la revoluci\u00f3n, atentados contra la soberan\u00eda nacional, colaboraci\u00f3n con potencias extranjeras; un art\u00edculo que se iba reformando de acuerdo a las necesidades de la represi\u00f3n.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEsas mismas palabras son familiares en Nicaragua hoy d\u00eda. Todos esos delitos est\u00e1n contenidos en las leyes que fueron dictadas de manera expresa antes de que comenzaran las redadas de prisioneros; s\u00f3lo que ahora, adem\u00e1s de la traici\u00f3n y el menoscabo de la soberan\u00eda, esas leyes contemplan los ciberdelitos, y se castigan los chats que contengan palabras ofensivas contra la familia en el poder, y hasta los memes; ya no se diga la difusi\u00f3n de noticias \u201cque promuevan el odio y la disensi\u00f3n social\u201d\u003Cem\u003E.\u003C\/em\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEn los juicios de Mosc\u00fa, los prisioneros comparec\u00edan delante del tribunal con el \u00e1nimo quebrado tras largas sesiones de tortura, la luz siempre ardiendo en sus celdas, sacados constantemente a medianoche para ser interrogados. En los juicios de Managua es igual. Hay prisioneros que, tras meses sin ver la luz del sol, y sin saber si es de d\u00eda o de noche, han empezado a perder la memoria y a olvidar el nombre de sus hijos; a otros se les est\u00e1 cayendo la dentadura, o se han convertido en esqueletos de tanto peso que han perdido, y tambi\u00e9n son levantados a cualquier hora de la madrugada para llevarlos a interrogatorio y preguntarles siempre lo mismo.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EPero a ninguno han logrado doblegar. Ana Margarita Vijil, a quien se le impidi\u00f3 hablar durante el juicio, s\u00f3lo ten\u00eda derecho de poner su firma al pie del acta de condena. Y debajo de la firma escribi\u00f3: \u201cprisionera pol\u00edtica\u201d. Fue sentenciada a diez a\u00f1os de prisi\u00f3n por \u201cconspirar para cometer menoscabo a la integridad nacional\u201d.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EEn los juicios de Mosc\u00fa se impon\u00eda a los hallados culpables, que eran todos los juzgados, la pena de muerte o el confinamiento en Siberia; en los juicios de Managua los hallados culpables, que son tambi\u00e9n todos, son condenados a prisi\u00f3n. Y si los juicios de Mosc\u00fa se celebraban a la vista p\u00fablica, en una sala de la Corte Suprema de muchos dorados y cortinajes, en cambio, los juicios de Managua tienen lugar dentro de la propia prisi\u00f3n, y las vistas son secretas, sin acceso a la prensa. Y los reos no tienen derecho a la palabra, que escasamente se concede a sus abogados.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EPero en ambos casos se trata de condenadas dictadas de antemano. Jueces y fiscales no son m\u00e1s que comparsas de una puesta en escena. Y si los juicios de Mosc\u00fa pod\u00edan durar semanas, con presentaci\u00f3n de supuestas pruebas, desfile de testigos, confesiones p\u00fablicas de los acusados, un teatro bien montado, los juicios de Managua no duran m\u00e1s de dos o tres horas, y no hay m\u00e1s testigos que los propios polic\u00edas que han interrogado a los prisioneros, o que han cateado sus casas, o que han le\u00eddo sus correos electr\u00f3nicos. Y los jueces, que se presentan en la prisi\u00f3n disfrazados de toga, tampoco deciden cu\u00e1ntos a\u00f1os de c\u00e1rcel impondr\u00e1n a cada acusado. Eso ya est\u00e1 resuelto desde m\u00e1s arriba desde sus cabezas.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ETampoco los prisioneros que sufren enfermedades graves, o los de edad avanzada, de los que hay varios, son apartados de los rigores del r\u00e9gimen carcelario que tiene mucho de crueldad vengativa. El comandante Hugo Torres, h\u00e9roe de la lucha guerrillera contra Somoza, acaba de morir a los 73 a\u00f1os, v\u00edctima de una enfermedad terminal de la que sus carceleros hicieron poco caso. A\u00fan muerto, en las redes oficialistas siguen llam\u00e1ndolo traidor. En diciembre de 1974 hab\u00eda sido parte del comando armado que tom\u00f3 en Managua la casa de un alto funcionario de Somoza mientras se celebraba una fiesta, y el comando logr\u00f3 canjear a los invitados por los presos pol\u00edticos que pudieron volar hacia Cuba, entre ellos Daniel Ortega. Triste y terrible. Habiendo liberado a Ortega de la prisi\u00f3n, ahora Hugo Torres ha muerto en una prisi\u00f3n de Ortega.\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EY al tiempo que se celebran los juicios de Managua, decenas de fundaciones y organizaciones no gubernamentales est\u00e1n siendo ilegalizadas y confiscadas, entre ellas universidades privadas con miles de estudiantes, que sufren el despojo de sus instalaciones, adjudicadas a las universidades estatales bajo el control del r\u00e9gimen.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ECuando los juicios de Mosc\u00fa se celebraron, y los acusados eran ejecutados en las prisiones apenas horas despu\u00e9s de dictadas las sentencias de muerte, o enviados a Siberia con largas condenas, en el mundo hubo poco eco de aquel b\u00e1rbaro montaje. La prensa ten\u00eda entonces cosas distintas de qu\u00e9 ocuparse: la amenaza del nazismo, el cerco de Madrid.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EHoy tambi\u00e9n, cuando se llevan a cabo los juicios de Managua, el mundo tiene otras cosas de que ocuparse: la imp\u00e1vida cara de jugador de p\u00f3ker de Putin negando que quiera invadir Ucrania, y el presidente Biden insistiendo en que la invasi\u00f3n es inminente.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EMientras tanto, el martillo de los comparsas de Ortega disfrazados de jueces, que golpea al dictarse una condena tras otra dentro de los muros de la c\u00e1rcel convertida en tribunal, no se escucha. Nadie lo escucha.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\t\t\u003Cfigure class=\"pict pict_land pict_move_posc 0 cs_img cs_img--curr rule--ss_c\" data-shot=\"pict\" data-hint=\"pict\"\u003E\u003Cdiv class=\"pict__pobj text-overflow\"\u003E\u003Cimg src=\"https:\/\/elfaro.net\/get_img?ImageWidth=960&ImageHeight=638&ImageId=23431\" class=\"pobj\" style=\"max-width: 100%\" rel=\"resizable\" alt=\"Sergio Ram\u00edrez, escritor nicarag\u00fcense. 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