{"code":"26482","sect":"Columnas","sect_slug":"columnas","hits":"686","link":"https:\/\/elfaro.net\/es\/202211\/columnas\/26482","link_edit":"","name":"Esa otra cosa que tambi\u00e9n es el f\u00fatbol","slug":"esa-otra-cosa-que-tambien-es-el-futbol","info":"A m\u00ed, que me gusta el f\u00fatbol siendo feminista necia, hay algo de este mundial que me atrae particularmente: don dinero es muy poderoso, s\u00ed, pero hay que ver si puede m\u00e1s que el f\u00fatbol mismo.","mtag":"Pol\u00edtica","noun":{"html":"Adriana S\u00e1nchez","data":{"adriana-sanchez":{"sort":"","slug":"adriana-sanchez","path":"adriana_sanchez","name":"Adriana S\u00e1nchez","edge":"0","init":"0"}}},"view":"686","pict":{"cms-image-000038208-jpg":{"feat":"1","sort":"38208","name":"cms-image-000038208.jpg","link":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000038208.jpg","path":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000038208.jpg","back":"","slug":"cms-image-000038208-jpg","text":"<p>Adriana S\u00e1nchez, columnista de El Faro para el Mundial de Qatar 2022.\u00a0<\/p>","capt":"\u003Cp\u003EAdriana S\u00e1nchez, columnista de El Faro para el Mundial de Qatar 2022.\u00a0\u003C\/p\u003E"}},"pict_main__sort":38208,"date":{"live":"2022\/11\/17"},"data_post_dateLive_YY":"2022","data_post_dateLive_MM":"11","data_post_dateLive_DD":"17","text":"\u003Cp\u003EEl 29 de junio de 1986, al minuto 83 del partido, Burruchaga le estampaba el gol de la victoria a los alemanes, en un Estadio Azteca lleno, para darle la copa a Argentina. Pap\u00e1 no era muy fan de los argentinos, pero recuerdo que cuando el gol retumb\u00f3 en la cuesta de Barrio Sagrada Familia en San Isidro del General, me tom\u00f3 de la mano y entramos corriendo a la sala de la primera casa que encontramos abierta. Ese d\u00eda, en una alineaci\u00f3n de planetas, pap\u00e1 y yo nos hicimos amigos para siempre, y yo comenc\u00e9 a amar el f\u00fatbol. Los mundiales siempre me han parecido bonitos: tocan una fibra que, incomprensiblemente, produce la m\u00fasica m\u00e1s linda. Me he abrazado en la Fuente de la Hispanidad con gente que odia el campeonato local. He corrido por toda la sala celebrando un gol de Brasil, o de Argentina. He gastado horas de tel\u00e9fono viendo un partido entero en llamada con pap\u00e1, que no tiene whatsapp.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003ES\u00e9 que esta cosa alguna gente no la entiende y no los culpo: no tienen alma, \u00bfc\u00f3mo se puede vivir as\u00ed? Hay un momento, al inicio de las eliminatorias al mundial, en el que el clima cambia. Es casi imperceptible: de repente, comienza a hacer m\u00e1s solcito. Y el solcito se pone m\u00e1s naranja al final de la tarde. Se siente un poco como diciembre en el tr\u00f3pico: una brisa que corre de un lado a otro, no fresca sino helada, que da como unas ganitas de ir a sentarse en un banco de madera, en la barra de una cantina, con un grupo de gente desconocida, a mirar el partido. La gente hace quinielas, y tiene favoritos. Y conforme las eliminatorias avanzan, y algunos pa\u00edses se van quedando en el camino, sus hinchas descorazonados comienzan a inflar los n\u00fameros de apoyo a otras selecciones, que en circunstancias distintas tal vez ser\u00edan enemigas.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EPara el momento del repechaje, que en Costa Rica conocemos tan bien, el sabor amargo en la boca se sosiega contando palitos en una libreta: si gana Panam\u00e1, si pierde Canad\u00e1, si empatan los gringos. Es un momento m\u00e1gico, lleno de negaci\u00f3n y esperanza. Alguna gente no lo entiende, no les gusta el f\u00fatbol y pobrecitos, \u00bfc\u00f3mo se puede vivir as\u00ed? Luego, para los que clasifican, vienen otros vientos: el cambio de imagen de la selecci\u00f3n. Si a los hinchas les gusta o no les gusta la nueva camiseta. El esc\u00e1ndalo del director t\u00e9cnico que abandona el proceso. Los chismes de vestidor, los jugadores que no se quieren entre ellos. El calendario de partidos amistosos. La convocatoria. Que si dejan fuera a este o a aquel. Que si un jugador debe ir al mundial solo porque le tenemos deuda hist\u00f3rica. El \u00e1lbum, las postalitas. Perder el amistoso, esperar con ansias el sorteo, desconsolarse porque te toc\u00f3 contra Uruguay, Inglaterra, Italia\u2026 La vida es muy corta. Nuestra existencia es \u00ednfima. Hay que emocionarse por algo.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EHay que emocionarse por algo y luego, el 2 de diciembre del 2010, nos echan este balde de agua fr\u00eda encima, por partida doble: mundial en Rusia en el 2018, mundial en Qatar en el 2022. En el mundo hay dos tipos de gente: la gente a la que le gusta el f\u00fatbol y los otros. Los otros se dividen en subcategor\u00edas, pero las m\u00e1s importantes son los moralistas, los materialistas y los majaderos. Los moralistas disfrazan de moral su clasismo, los materialistas disfrazan de posici\u00f3n pol\u00edtica su clasismo, los majaderos solo quieren que todo el mundo sepa que no les gusta el f\u00fatbol. A m\u00ed, que me gusta el f\u00fatbol siendo feminista necia, hay algo de este mundial que me atrae particularmente: don dinero es muy poderoso, s\u00ed, pero hay que ver cu\u00e1l poder puede m\u00e1s, y en d\u00f3nde es m\u00e1s poderoso un poder que otro. En la figura de sus dirigentes, desde tiempos de Jo\u00e3o Havelange, la FIFA ha insistido en que el f\u00fatbol y la pol\u00edtica son cosas aparte. En que sus decisiones son deportivas y no pol\u00edticas. Esa fue la gran excusa para darle la sede de 1978 a Argentina, en medio de una de las dictaduras militares m\u00e1s crueles y sangrientas de la historia de nuestra regi\u00f3n. Pero ir\u00f3nicamente, como si se tratase del f\u00fatbol mismo, tan ambiguo y lleno de contradicciones, nos encontramos con declaraciones como las que Stepp Blatter hizo al peri\u00f3dico suizo \u003Cem\u003ETages-Anzeiger \u003C\/em\u003Een d\u00edas anteriores: que elegir a Qatar fue un error. Que el comit\u00e9 ejecutivo de FIFA hab\u00eda decidido previamente dar la sede de 2018 a Rusia y la de 2022 a Estados Unidos como \u201cun gesto de paz, para dos naciones que hist\u00f3ricamente hab\u00edan sido enemigos pol\u00edticos\u201d. La FIFA es apol\u00edtica, pero bueno\u2026\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003EHay algo muy lindo en el f\u00fatbol, que tambi\u00e9n es algo horrible que el f\u00fatbol tiene: es un reflejo de la realidad. Una extensi\u00f3n de todo aquello que nos gusta o que repudiamos. Una caja de resonancia del capitalismo: poder pol\u00edtico y econ\u00f3mico, machismo estructural, violencia de g\u00e9nero, violencia en las gradas, violencia de clase. Y en medio de todo eso, que no es el f\u00fatbol mismo, pero es eso que el f\u00fatbol tambi\u00e9n es, la mano de mi pap\u00e1 agarrando la m\u00eda y sellando un pacto de por vida. Este mundial hay que agarrarlo con pinzas, y verlo desde un lugar distinto, desde una reflexi\u00f3n sobre lucha de clases, sobre poder y dinero, sobre cultura y derechos humanos. Y tal vez lo que rescato de todo este desastre es eso: que estas conversaciones inc\u00f3modas, las que nos hemos negado a tener durante tanto tiempo, ahora las necesitamos porque nos tocan personalmente. Nos tocan como hinchas, como ciudadanos y ciudadanas, como animales pol\u00edticos. Hablemos de f\u00fatbol y hablemos de lo otro, porque el f\u00fatbol es eso tambi\u00e9n.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Chr \/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u003Cem\u003E*Adriana S\u00e1nchez es escritora y cocinera costarricense\u003C\/em\u003E\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp\u003E\u00a0\u00a0\u00a0\u003C\/p\u003E"}