{"code":"26677","sect":"Columnas","sect_slug":"columnas","hits":"2337","link":"https:\/\/elfaro.net\/es\/202301\/columnas\/26677","link_edit":"","name":"El pop factura y sal-pica: Shakira y la sociedad ante el espejo","slug":"el-pop-factura-y-sal-pica-shakira-y-la-sociedad-ante-el-espejo","info":"\u00bfPor qu\u00e9 tanto alboroto por una canci\u00f3n? El tema que la colombiana le dedica a Piqu\u00e9 puede parecer trivial; pero, si lo miramos con ojos cr\u00edticos, demuestra c\u00f3mo un producto de la cultura popular puede, adem\u00e1s de producir plata, reflejar los debates m\u00e1s profundos de una sociedad.","mtag":"Cultura","noun":{"html":"Willian Carballo","data":{"willian-carballo":{"sort":"","slug":"willian-carballo","path":"willian_carballo","name":"Willian Carballo","edge":"0","init":"0"}}},"view":"2337","pict":{"cms-image-000038262-jpeg":{"feat":"1","sort":"38262","name":"cms-image-000038262.jpeg","link":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000038262.jpeg","path":"https:\/\/elfaro.net\/images\/cms-image-000038262.jpeg","back":"","slug":"cms-image-000038262-jpeg","text":"<p><em>Willian Carballo (@WillianConN) es investigador, catedr\u00e1tico, periodista y ensayista salvadore\u00f1o. Es doctorando en Sociedad de la Informaci\u00f3n y el Conocimiento, m\u00e1ster en Comunicaci\u00f3n y licenciado en Comunicaciones y Periodismo. Actualmente es coordinador de Investigaci\u00f3n de la Escuela M\u00f3nica Herrera y docente de la Maestr\u00eda en Gesti\u00f3n Estrat\u00e9gica de la Comunicaci\u00f3n de la UCA. Es Gran Maestre de los Juegos Florales de El Salvador, tras ganar tres veces el premio en la categor\u00eda Ensayo, por temas sobre medios y cultura. Ha sido becario del Instituto Iberoamericano de Berl\u00edn; del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO); de la Universidad de Bielefeld, Alemania; y del programa Autorregulaci\u00f3n de Medios, de la Cooperaci\u00f3n Sueca. Adem\u00e1s, ha publicado en libros y revistas editadas en Gran Breta\u00f1a, Espa\u00f1a, Colombia, M\u00e9xico, Cuba, Guatemala y El Salvador.\u00a0<\/em><\/p>","capt":"\u003Cp\u003E\u003Cem\u003EWillian Carballo (@WillianConN) es investigador, catedr\u00e1tico, periodista y ensayista salvadore\u00f1o. Es doctorando en Sociedad de la Informaci\u00f3n y el Conocimiento, m\u00e1ster en Comunicaci\u00f3n y licenciado en Comunicaciones y Periodismo. Actualmente es coordinador de Investigaci\u00f3n de la Escuela M\u00f3nica Herrera y docente de la Maestr\u00eda en Gesti\u00f3n Estrat\u00e9gica de la Comunicaci\u00f3n de la UCA. Es Gran Maestre de los Juegos Florales de El Salvador, tras ganar tres veces el premio en la categor\u00eda Ensayo, por temas sobre medios y cultura. 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Tampoco vengo ac\u00e1 a juzgar a la artista por tratar de brutos-ciegos-sordomudos al padre de sus hijos y a la nueva novia ni a apedrear a esa otra mujer a quien, claramente, la colombiana acusa de volverse loca con tigre ajeno; ni siquiera a cuestionar al futbolista catal\u00e1n por bailar waka-waka con otras caderas y tener nueva reina en su Kings League (tambi\u00e9n dejo estos necesarios debates a cargo de colegas expertas en feminismos o, para los temas de la moral, en mano de los falsos profetas del decoro).\u00a0\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003ELo m\u00edo va por otro lado. Lo m\u00edo, lo que adem\u00e1s disfruto, son los medios de comunicaci\u00f3n y la forma en que hurgan en la cultura popular y viceversa. Y con la colombiana montada en una canci\u00f3n que est\u00e1 atropellando la conversaci\u00f3n p\u00fablica como una bicicleta cuesta abajo, quiero entrarle a un tema que \u2212al igual que arrebatarle un tel\u00e9fono a una seguidora o que un presidente anuncie que su pa\u00eds organizar\u00e1 Miss Universo\u2212 parece banal, pero no lo es. Yo a lo que vengo es a intentar entender por qu\u00e9 esta canci\u00f3n, una m\u00e1s entre miles, ha causado tanto alboroto. Y tengo tres hip\u00f3tesis:\u00a0 primero, que ha triunfado porque la m\u00fasica popular sigue siendo ese gran espejo donde el reflejo de nuestros propios relatos nos salpica el rostro; segundo, porque el internet y las redes sociales siguen cambiando a las industrias creativas de maneras todav\u00eda indigeribles para nuestro lento sistema mental; y tercero, porque los artistas y las empresas saben c\u00f3mo facturar con estos esc\u00e1ndalos y a nosotros nos gusta pagarlos.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EContexto: la semana pasada, la cantante y el productor argentino Bizarrap lanzaron un tema que har\u00eda ver a Ese hombre (que t\u00fa ves ah\u00ed), de Roc\u00edo Jurado, como una canci\u00f3n de YouTube Kids. La obra sonora \u2212una suerte de pop electr\u00f3nico a lo Selena, la G\u00f3mez, no la Quintanilla\u2212 es un desahogo de reproches hacia un hombre que, por obvias pistas y creativos juegos de palabras, deja salpicado de sopa caliente al exfutbolista del Barcelona, Gerard Piqu\u00e9, su expareja. Es decir: nada que, tras un adi\u00f3s, miles de artistas no hayan expresado ya y seguir\u00e1n haciendo mientras en el mundo haya corazones part\u00edos y amores vistos donde habita el olvido.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003ELa canci\u00f3n, sin embargo, ha sido una explosi\u00f3n de gas en una bodega. El corte musical y su video tardaron en infectar las redes sociales y los reproductores de m\u00fasica lo mismo que una loba tarda en salir de un armario: en 24 horas obtuvo 14.4 millones de reproducciones en Spotify y 64 millones en YouTube, sin contar una fiesta de memes y un carnaval de menciones en peri\u00f3dicos y noticieros. As\u00ed, su letra \u2212en\u00e9sima pieza de una nota rosa que, encima, involucra indirectamente al deporte m\u00e1s popular\u2212 nos sirvi\u00f3 de postre en el comedor de la esquina o en la pausa vespertina que los chismosos de pasillo sostenemos frente al garraf\u00f3n de agua y la cafetera en la oficina. Y esa es, justamente, la primera de las tres hip\u00f3tesis: triunfa por la capacidad de proyectar en un gran escenario medi\u00e1tico nuestros peque\u00f1os conflictos cotidianos para ponernos a hablar sobre ellos.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003ESeamos francos: no es que la pieza exude letras dylanescas o que la partitura vaya a estudiarse en un conservatorio en Nueva York. Lo que la Music Sessions, Vol. 53, como Bizarrap nombr\u00f3 a esta producci\u00f3n, s\u00ed tiene es que comparte esa capacidad del pop de ponerle voz y ritmo a nuestra cotidianidad. Pega, en primer lugar, porque muchos, en alg\u00fan momento de nuestras vidas, nos sentimos un Rolex al que nos cambiaron por un Casio; y o\u00edr tal analog\u00eda en voz de una famosa nos hace reflejarnos en ella. Insisto: nada que otras canciones no nos hayan hecho sentir antes ya, como Por tu maldito amor, de Vicente Fern\u00e1ndez; Ingrata, de Caf\u00e9 Tacvba; Every rose has its thorn, de Poison; o Mentiras, de Marito Rivera y Bravo, nom\u00e1s por citar cuatro melod\u00edas que tambi\u00e9n son pu\u00f1ales.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EEntonces, si hacernos sentir identificados es vieja ma\u00f1a de las canciones pop \u2212entendiendo el concepto no como rock suave y fresa, sino como ese conjunto de m\u00fasica de cualquier g\u00e9nero creada para agradar a p\u00fablicos masivos\u2212, \u00bfpor qu\u00e9 tanto esc\u00e1ndalo por el desahogo de Shakira? La respuesta es porque este es el relato de relatos. Porque esta no es solo una canci\u00f3n de Morat o de El Buki en la que el int\u00e9rprete le canta a un ser desconocido, sin rostro. No. Esta vez nos hemos comido la historia completa y creemos conocer a los protagonistas casi como a nosotros mismos. Nos tragamos a la colombiana y al espa\u00f1ol verse pasar el bal\u00f3n como quien se pasa el coraz\u00f3n en Sud\u00e1frica 2010, desde el inicio. La vimos acaramelada, dedic\u00e1ndole Me enamor\u00e9, teniendo hijos y luego quej\u00e1ndose de la monoton\u00eda de la relaci\u00f3n. Y la estocada final: la miramos sacarle tarjeta roja, desterrarlo y aniquilarlo l\u00edricamente a \u00e9l y a quien la reemplaz\u00f3.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003E\u00bfA d\u00f3nde nosotros \u2212la audiencia\u2212 hemos visto eso antes? \u00bfEn nuestra propia vida? \u00bfEn el barrio? \u00bfEn el trabajo? \u00bfEn la universidad? El pop, y esta canci\u00f3n en particular, pega duro porque la mayor\u00eda ha atestiguado una historia completa, de principio a fin, que luego podemos transferir a nuestras propias vidas, donde sacaremos nuestros propios \u00e1ngeles y demonios. \u00bfEs inadecuado que trate as\u00ed al padre de sus hijos y a otra mujer o est\u00e1 bueno que lo haga porque ya no hay que quedarse calladas? \u00bf\u00c9l es un idiota? \u00bfLa culpa es de \u00e9l, de ella o de la otra ella? Esta sesi\u00f3n de Shakira con Bizarrap se convierte as\u00ed en un enorme espejo hecho de una historia que vimos nacer y morir y en el cual podemos mirarnos a la cara para discutir nuestras propias preguntas sobre relaciones interpersonales. Y eso, aunque no nos impacte de la misma manera que una reforma de pensiones ni nos proteja de la pr\u00f3xima ola de COVID, es importante para todo ser humano en sociedad.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EEl segundo punto que explica por qu\u00e9 esta canci\u00f3n en particular es comidilla en muchos niveles tiene que ver con la \u00e9poca en que vivimos. El esc\u00e1ndalo de moda no hubiera sido posible si las redes sociales y medios period\u00edsticos de la actualidad no le hubieran arrojado agua a este tierno Gremlin hasta convertirlo en un monstruo devoram\u00e9tricas. En otras palabras: no es suerte, como se titula otro de los \u00e9xitos de la colombiana. Tampoco es \u00fanicamente talento. Es, sobre todo, viralidad.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003ESi, por ejemplo, el tiempo nos regalara el maravilloso milagro de resucitar a Janis Joplin en la era de los memes y TikTok para cantar su versi\u00f3n de Piece of my heart, de finales de los a\u00f1os sesenta, seguro que tambi\u00e9n le crear\u00edan una versi\u00f3n en cumbia, le armar\u00edan stickers de WhatsApp y le subir\u00edan video-reacciones en YouTube; porque, como su par de moda, esta balada rock con aires de blues tambi\u00e9n habla de un coraz\u00f3n hecho confeti en el pecho de una mujer ruda. Sin embargo, eran otros tiempos. En ese entonces, la \u201cbruja c\u00f3smica\u201d no tuvo de aliados m\u00e1s que a la radio y a los discos de vinil para llevar su voz alicorada y su potente mensaje a las masas. En cambio, Shakira, aunque naci\u00f3 musicalmente en los noventa, es hija adoptiva de los algoritmos del nuevo siglo. Sin ellos, sin la oleada de memes, sin los peri\u00f3dicos pintando de amarillo su historia de desamor y sin las redes sociales amplificando sus palabras, poco se hablar\u00eda de c\u00f3mo le pide a Piqu\u00e9 que trague y mastique.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EEl tercer punto es el billete. El pop salpica, de acuerdo, pero tambi\u00e9n factura. Habr\u00eda que ser m\u00e1s inocente que aquella muchacha pelinegra noventera que cantaba con ternura Estoy aqu\u00ed para no captar que la m\u00fasica pop es un negocio y que la int\u00e9rprete de La Tortura oli\u00f3 billetes, se subi\u00f3 el ruedo, se llen\u00f3 de lodo los pies descalzos y se puso a trabajar. Por m\u00e1s que su nueva canci\u00f3n sea el cuento m\u00e1s \u00edntimo de c\u00f3mo el exfutbolista le sac\u00f3 el coraz\u00f3n y se lo arroj\u00f3 al piso y por m\u00e1s que la letra sea una buena excusa para hablar de temas sociales complejos como la sororidad, la infidelidad o el machismo; es f\u00e1cil imaginarse a la artista sentada junto a su equipo de marketing y a los encorbatados de su disquera planeando el argumento y la metodolog\u00eda para producir ganancias. Ella misma lo dice: \u201cLas mujeres ya no lloran, las mujeres facturan\u201d.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EVoy de nuevo: facturar no me parece un acto juzgable como bueno o malo por s\u00ed mismo. \u003Cem\u003EBusiness\u003C\/em\u003E son \u003Cem\u003Ebusiness\u003C\/em\u003E, dir\u00eda una mentalidad de tibur\u00f3n. Sin embargo, s\u00ed es un recordatorio de que la industria musical no es tampoco un inocente diario de amor que nos permite sentir que no somos los \u00fanicos Ferraris a los que nos han cambiado por un Twingo. Los artistas, los productores y las disqueras quieren plata y van tras ella. Hasta la marca Casio, que estaba tranquila prepar\u00e1ndose un s\u00e1ndwich y viendo TikTok en casa cuando le cay\u00f3 un misil en el centro de la cocina, se benefici\u00f3 en su papel secundario en esta trama al ganar m\u00e1s seguidores y quiz\u00e1 m\u00e1s dinero.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EEntonces, la canci\u00f3n es hija de una industria voraz. Y si nosotros vamos a aumentar las ganancias de los artistas o las empresas, si vamos a descargar sus canciones, ver sus videos o comprar sus relojes, hag\u00e1moslo, pero conscientes de que solo somos otra pieza m\u00e1s en el LEGO de una f\u00e1brica experta en convertir las l\u00e1grimas en d\u00f3lares. El arte sin fines de lucro pueden buscarlo en otra canci\u00f3n.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EEn resumen, sin ser un cr\u00edtico musical ni un experto en g\u00e9nero, ni mucho menos un profeta de la moral, lo que s\u00ed me siento con credenciales para proponer en este texto son unas primeras conclusiones sobre un tema que habr\u00e1 que seguir pensando: el esc\u00e1ndalo medi\u00e1tico causado por la dedicatoria musical de Shakira a Piqu\u00e9 no es solo una cancioncita salida de control ni tampoco solo un papel pegajoso para atrapar con banalidades a moscas sin quehaceres en la casa. Al contrario, es una muestra clara de la importancia de la cultura popular en las sociedades modernas ya sea por reflejar nuestros debates psicoemocionales e interpersonales, por mover millones de d\u00f3lares a costa de almas rotas o por ser el ejemplo perfecto de una nueva forma de volver \u00e9xito a una canci\u00f3n.\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003EY hasta ah\u00ed me quedar\u00eda. Ya luego, si quieren, podemos debatir si \u201canimal rastrero, escoria de la vida, adefesio mal hecho\u201d es mejor letra que \u201cuna loba como yo no est\u00e1 para novatos\u201d o si Paquita tiene m\u00e1s punch que Shakira; pero eso lo podemos hacer al calor de unos tragos y bocadillos para picar en alg\u00fan bar, mientras vemos al Bar\u00e7a sin Gerard quedar campe\u00f3n en la tv. La factura de lo consumido, eso s\u00ed, la pagamos mitad y mitad.\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003E\u00a0\u003C\/p\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cbr\/\u003E\u003Cp dir=\"ltr\"\u003E\u003Cem\u003E*Willian Carballo (@WillianConN) es investigador, catedr\u00e1tico, periodista y ensayista salvadore\u00f1o. Es doctorando en Sociedad de la Informaci\u00f3n y el Conocimiento, m\u00e1ster en Comunicaci\u00f3n y licenciado en Comunicaciones y Periodismo. Actualmente es coordinador de Investigaci\u00f3n de la Escuela M\u00f3nica Herrera y docente de la Maestr\u00eda en Gesti\u00f3n Estrat\u00e9gica de la Comunicaci\u00f3n de la UCA. Es Gran Maestre de los Juegos Florales de El Salvador, tras ganar tres veces el premio en la categor\u00eda Ensayo, por temas sobre medios y cultura. 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