El Faro http://elfaro.net Periodismo independiente y audaz de El Salvador y Centroamerica con noticias, reportajes, investigac es Copyright 2017, El Faro Tue, 19 Sep 2017 07:31:03 +0100 El Faro Una finca de animales http://elfaro.net/images/cache/555x370/crop_0_0_5355_3571/images%7Ccms-image-000027337.jpg https://elfaro.net/es/201709/centroamerica/20882/Una-finca-de-animales.htm Un zoológico de bestias salvajes fundado por un narco asesino. Un banquero multimillonario que financia a un cartel y cría cocodrilos por amor. Una familia presidencial de apellido Lobo involucrada con los dueños del zoo. Honduras vive con la ley de la selva: manda quien muerde primero —o más fuerte. 1.

Es innegable: este hombre ama a los animales. Devis Leonel Rivera Maradiaga confesó recientemente haber asesinado a 78 personas y utilizar dinero proveniente del narcotráfico para construir un zoológico en el oeste de Honduras. Lo dijo en una corte de Nueva York. No como imputado sino como testigo contra el acusado, Fabio Lobo, también confeso narcotraficante e hijo del expresidente hondureño Porfirio Lobo Sosa. Pero hay que ser claros: el testigo, Rivera Maradiaga, era el capo; el acusado, el novato.

El zoológico de Rivera Maradiaga sigue abierto al público —los menores de tres años entran gratis—. Es una excentricidad levantada en un valle verde. Una finca de 20 hectáreas rodeada por colinas en medio de la nada, o, para ser más precisos, una hora al sur de San Pedro Sula, una de las ciudades más violentas del mundo.

El zoológico hospeda 538 especímenes que demandan cuidado y comida. El zoológico que construyó Rivera Maradiaga es tan grande que casi 70 familias de la zona viven de cultivar alimentos para las bestias.

Hay más de 50 grandes gatos: decenas de leones y tigres —entre ellos cinco tigres blancos o albinos—; pumas; jaguares; ocelotes… y unos cuantos gatitos mansos que se pasean libres por el parque. Hay también cuatro hipopótamos distribuidos en tres espacios cercados unidos por un canal que alimenta las piletas de agua donde pasan buena parte del día. El encierro incluye además a un puñado de dromedarios y camellos; varias alpacas; avestruces; tapires amazónicos; primates; bisontes; ñus; emús.

Joya Grande fue construido en un terreno de veinte hectáreas de terreno, en medio de las montañas de Santa Cruz de Yojoa. El parque alberga a 538 especímenes, y está separado por una hora de San Pedro Sula. Foto El Faro, por Víctor Peña
 
Joya Grande fue construido en un terreno de veinte hectáreas de terreno, en medio de las montañas de Santa Cruz de Yojoa. El parque alberga a 538 especímenes, y está separado por una hora de San Pedro Sula. Foto El Faro, por Víctor Peña

En un estanque artificial nadan cuatro cocodrilos de la especie acutus, conocidos como cocodrilos americanos, nativos de América Central, que parecen acechar todo el tiempo una pequeña isla sin playa. En ese montículo viven como náufragos, colgados de un árbol, cinco paranoicos monos araña que saben que en el agua esperan sus asesinos. Ven sus ojos acechantes asomados en la superficie.

En el aviario vuelan, sin desplegar sus alas completamente, guacamayas azules y rojas; cacatúas; tucanes. Los más afortunados faisanes y gallinas de guinea y de Japón se pasean libres entre los visitantes: aquí es una ventaja no poder alzar vuelo.

*

No hay carreteras para llegar a Joya Grande: hay calles de tierra. Ocho kilómetros de caminos rurales permiten a los visitantes llegar al zoológico desde Santa Cruz de Yojoa. “Ir viendo los rótulos”, recomienda la página web.

Devis Leonel Rivera Maradiaga lideraba junto a su hermano Javier el cartel conocido como Los Cachiros. El capo construyó este zoo porque le gustaban los animales y porque supo que los narcos tienen gustos extravagantes. Pero, sobre todo, lo hizo porque podía. Registrar su colección de animales como un zoo permitió a Rivera Maradiaga comprar e importar legalmente nuevas especies. No es que alguien en Honduras fuese a darle problemas; era para facilitar los trámites en los países de origen. Con todas las de la ley. Por eso, desde que lo construyó, el narco abrió su capricho al público.

El zoo tiene límites naturales, pero igual están controlados. En el pasado, una pequeña torre de observación levantada en una de las laderas permitía a los hombres de Rivera Maradiaga divisar a cualquiera que ingresase al área. Hoy esa torre sirve de área de recepción para los turistas. En estos días, un pequeño ejército de seguridad privada recorre día y noche la periferia a pie y en pequeños vehículos. Además del parque, cuidan los pastizales en los que se alimentan vacas y caballos, algunos de los cuales servirán a su vez de alimento a los felinos.

El zoológico cuenta con siete cabañas y cuatro casas rodantes de alquiler. Hay dos piscinas, un sistema de tirolesas, restaurantes y cafés, una pista de go karts, un trenecito, paintball y una laguna artificial que los visitantes pueden recorrer alquilando un bote a pedales o a remos. Del centro de la laguna emerge un islote con una gigantesca escultura de un caballo blanco relinchando alzado sobre sus patas traseras. Una figura extraña en un zoológico lleno de felinos. Pero los caballos son otra de las obsesiones del Señor de Joya Grande. Otras dos esculturas de caballos, uno colorado y otro tordo, se levantan en el acceso, dando la bienvenida a los visitantes.

La escultura de un caballo que relincha, decora el silote que se cae en pedazos en medio de la laguna. Una laguna que se aprecia en la entrada del zoológico Joya Grande. Una decoración que está demás en un espacio con muchos animales. Foto El Faro, por Víctor Peña
 
La escultura de un caballo que relincha, decora el silote que se cae en pedazos en medio de la laguna. Una laguna que se aprecia en la entrada del zoológico Joya Grande. Una decoración que está demás en un espacio con muchos animales. Foto El Faro, por Víctor Peña

Esta finca de animales exóticos es tanto una imitación de las excentricidades del narco colombiano Pablo Escobar como un homenaje: Los Cachiros llegaron al extremo de escoger, como marca, los mismos colores y una tipografía similar a la empleada por Escobar para su Hacienda Nápoles. Hasta colocaron la silueta de un árbol como figura central del logotipo de Joya Grande.

Los hermanos Rivera Maradiaga también adoptaron algunas costumbres del norte de México y comisionaron un corrido en su honor, que pronto se convirtió en una de las canciones más sonadas de Honduras: “El corrido de Los Cachiros”. La base musical es idéntica al clásico “Caminos de Guanajuato” de José Alfredo Jiménez revivido por Los Tigres del Norte. Es aquel clásico que comienza diciendo “No vale nada la vida, la vida no vale nada”.

Rivera Maradiaga vivía a más de 300 kilómetros de aquí, en Tocoa, Colón, pero de cuando en cuando dormía en su propia cabaña del zoológico personal. Solía llegar en helicóptero. Por las mañanas desayunaba en el balcón y, antes de recorrer la propiedad para ver a sus gatos, acariciaba a Big Boy, la única jirafa que vive en Honduras.

Big Boy era la consentida del hombre que acaba de confesar en Nueva York varios de sus crímenes. Vino de Guatemala hace cinco años, donada por un circo. Tiene nueve años de edad y se alimenta de hojas de nance y pasto verde. Los empleados complementan su dieta con siete libras diarias de concentrado de verduras y veinte más de zanahoria, cebollas y lechuga. Big Boy es mansa y se deja acariciar. Aquí todos hablan de Big Boy pero nadie pronuncia el nombre del capo. Se le conoce simplemente como El Señor.

La noche que llegamos a Joya Grande pedimos una cabaña. El gerente nos ofreció una sencilla construcción de madera con dos cuartos, porche y balcón. “Era la Cabaña del Señor”, nos dijo, acentuando el Señor, como si hablara del Che o de Rubén Darío. “Allí se quedaba él cuando venía”.

La cabaña 18 era la preferida del señor, dice el gerente del zoológico, al referirise a Devis Leonel Rivera Maradiaga, quien llegaba de cuando en cuando a su parque, y se instalaba en la cabaña de madera con vista privilegiada a Big Boy, la jirafa preferida. Foto de El Faro, por Víctor Peña
 
La cabaña 18 era la preferida del señor, dice el gerente del zoológico, al referirise a Devis Leonel Rivera Maradiaga, quien llegaba de cuando en cuando a su parque, y se instalaba en la cabaña de madera con vista privilegiada a Big Boy, la jirafa preferida. Foto de El Faro, por Víctor Peña

No había luna esa noche de abril; el cielo estaba nublado. El aire caliente y húmedo. Rugidos de grandes felinos se imponían sobre una sinfonía de onomatopeyas de quién sabe cuántas especies de gargantas excitadas. Aquí la noche es dominio de las bestias. A pocos metros dormía de pie una familia de cebras apenas visible desde el balcón en plena oscuridad: padre, madre e hijo, burros rayados, inmóviles e inmunes a la juerga del resto de animales. La mañana, en cambio, llegó calma, con rugidos esporádicos, perezosos. Frente al balcón de la cabaña estiró su largo cuello Big Boy.

Dormir en una cabaña con dos camas matrimoniales cuesta 200 dólares la noche. Por la mitad del precio se puede dormir en una de las casas rodantes distribuidas cerca de las cabañas, cada una con una cama doble y un pequeño taburete ofrecido como cama individual. Son precios altísimos para este país de pobres.

El hospedaje, de cualquier manera, no justifica el precio. Las cabañas están sucias, como si nadie las hubiese limpiado a conciencia desde que se fue el Señor. Como si los mismos muebles baratos de plástico blanco que sirven de mesas de noche, percudidos por quemadas de cigarrillos y toda clase de líquidos, siguieran allí desde siempre, coleccionando nuevas manchas. Con olores y texturas acumulándose en las colchas estampadas con una pobre imitación de la piel de una jirafa o de un leopardo; con las horriblemente estilizadas siluetas de plástico que asemejan jirafas o elefantes y que alguien decidió que ambientarían perfectamente este monumento al hortera. Narcostyle barato, nivel Walmart.

Sucede que quien paga por dormir aquí no necesariamente lo hace por su amor a los animales o por la experiencia de descansar rodeado de rugidos. El incentivo puede ser otro. Una noche llegaron dos parejas desde San Pedro Sula. Salieron de su cabaña poco después en trajes de baño, con vasos y una botella de whisky. Caminaron 10 metros hasta un jacuzzi a la intemperie. Una hora y pocos tragos después, los cuatro regresaron a la cabaña que habían alquilado. Los gatos rugían desde algún lugar del valle. Toda una fantasía: Cachiros por una noche con el reino animal a sus pies. Nar-co-land wannabe. Joya Grande.    

 

2.

Quien pregunta es Emil J. Bove III, fiscal de Nueva York. Quien responde es Devis Leonel Rivera Maradiaga.

 

—¿De dónde es usted?

—Honduras.

—¿Dónde en Honduras?

—Tocoa, Colón.

—¿Dónde vive usted ahora?

—Prisión.

—¿Cómo terminó en prisión?

—Me entregué a la DEA.

—¿Se declaró culpable de crímenes federales?

—Sí.

—¿Cuáles son algunos de los crímenes por los que usted se declaró culpable?

—Asesinato, lavado de dinero, encabezar un grupo de traficantes de drogas, armas.

—En conexión con su admisión de culpabilidad, ¿cuántos asesinatos admitió haber cometido?

—78.

—¿También admitió algunos intentos de asesinato?

—Sí.

—¿Cuántos?

—15.

 

Entre 2003 y 2013, Los Cachiros fueron los reyes del crimen organizado en Honduras. Se convirtieron en el principal enlace entre los narcos del sur —venezolanos y colombianos— y los muy poderosos mexicanos, en especial el Cartel de Sinaloa de Joaquín “El Chapo” Guzmán. Compraron políticos, militares y policías y se asociaron con grandes empresarios. Incluso sobrevivieron al golpe de Estado de 2009 contra el presidente Manuel Zelaya y al posterior aislamiento de la comunidad internacional. Si el comercio global cerró las puertas a Honduras, el tráfico de drogas creció. También el número de hondureños interesados en lucrar con el narco.

Los Cachiros nunca aparecieron en las listas de Forbes, pero se estima que, en su apogeo, el patrimonio del cartel ascendía a mil millones de dólares. Con ese volumen, habrían ocupado el séptimo lugar en la lista de la revista de los grupos empresariales más ricos de Centroamérica. Entre los negocios legales que las autoridades hondureñas les incautaron a su caída en el año 2013 se encontraban una empresa de cultivo de palma africana en la zona del Aguán, constructoras que lavaron millones de dólares en contratos con el Estado, una minera, varias inmobiliarias y el zoológico de Joya Grande.

Los Cachiros ascendieron de forma veloz. La historia criminal de los hermanos comenzó a cimentarse cuando, de niños, ayudaban a su padre en la siembra rural de marihuana y el robo de ganado. El cartel lleva en el nombre una herencia familiar: en el departamento de Olancho, de donde son originarios los Rivera, llaman “cachiros” a los hombres bautizados como Isidro. Desde hace más generaciones que las que nadie recuerda, la familia Rivera ha sido devota de San Isidro Labrador. Devis Leonel y Javier Rivera Maradiaga son hijos de Isidro Rivera —Don Cachiro— y nietos y bisnietos de otros Isidros Rivera. Los Rivera Maradiaga tenían un hermano menor, Isidro, el Cachirito, muerto en el año 2003 en una pelea de cantina entre narcos por el sudor de una mujer. La muerte del Cachirito fue muy importante en la historia de la organización porque el asesino fue Jorge Aníbal “Coque” Echeverría, el jefe del Cártel del Atlántico, para el que trabajaban entonces Los Cachiros.

Sedientos de venganza y poder, los hermanos sobrevivientes dieron cacería a Coque. Después de atentar contra su vida y dejarlo malherido dos veces, por fin lo mataron en 2004. La leyenda cuenta que, aún convaleciente y deportado desde Panamá, el Coque fue internado en el hospital de una prisión de máxima seguridad en San Pedro Sula. En la camilla contigua yacía un hombre enyesado de pies a cabeza que esa misma noche se levantó, rompió el yeso, sacó un arma y lo mató. El sicario salió de la prisión caminando.

Muerto el capo, vivan los capos. Los Cachiros desataron una guerra intestina hasta que se deshicieron de los hombres leales a Coque y se convirtieron en la cabeza indiscutible del Cartel del Atlántico, que a partir de entonces fue rebautizado con el mote de la familia. Tras ello, compraron al sistema político, controlaron el tráfico de cocaína desde Venezuela y Colombia hasta México y se expandieron asociados a otros narcotraficantes de la región. A quien se atravesaba le caía el plomo.

Su suerte terminó a mediados de 2013, cuando el presidente estadounidense Barack Obama los mencionó públicamente como la organización criminal más peligrosa de Centroamérica. Entonces comenzaron a brincar de un lado a otro para evitar que sus poderosos socios los mataran antes de que ellos los delatasen. Una vez que el gobierno hondureño decomisó sus propiedades, los hermanos negociaron entregarse a la DEA para sobrevivir.

Los Cachiros aseguraron a las autoridades estadounidenses que mantenían bajo sueldo a ministros, generales, comisionados policiales y diputados, y que tenían como socios o pagaban sobornos a familiares de presidentes hondureños. Entre ellos, Fabio Lobo, el hijo del expresidente Porfirio Lobo; el propio expresidente Lobo, y el hermano del actual presidente, Juan Orlando Hernández. También al actual ministro de seguridad, Julián Pacheco.

Este archivo sin fecha de cortesía de La Tribuna, tomado en Roma, muestra a Fabio Lobo, el hijo mayor del expresidente hondureño Porfirio Lobo. Devis Leonel Rivera Madariaga, exjefe del célebre cartel Los Cachiros, que confesó haber matado a 78 personas, dijo que pagó al ex presidente Porfirio Lobo (2010-2014) ya su hijo Fabio cientos de miles de dólares. Habló en un juicio ante un tribunal de Nueva York en un caso contra Fabio Lobo, acusado de tráfico de drogas a Estados Unidos. El ex presidente Lobo nombró a su hijo Fabio como interlocutor de Los Cachiros -una de las bandas de narcotraficantes más grandes del país-, dijo Rivera Madariaga, quien agregó que fue puesto a cargo de ayudar a la pandilla con la seguridad. / AFP FOTO / LA TRIBUNA / La TRIBUN
 
Este archivo sin fecha de cortesía de La Tribuna, tomado en Roma, muestra a Fabio Lobo, el hijo mayor del expresidente hondureño Porfirio Lobo. Devis Leonel Rivera Madariaga, exjefe del célebre cartel Los Cachiros, que confesó haber matado a 78 personas, dijo que pagó al ex presidente Porfirio Lobo (2010-2014) ya su hijo Fabio cientos de miles de dólares. Habló en un juicio ante un tribunal de Nueva York en un caso contra Fabio Lobo, acusado de tráfico de drogas a Estados Unidos. El ex presidente Lobo nombró a su hijo Fabio como interlocutor de Los Cachiros -una de las bandas de narcotraficantes más grandes del país-, dijo Rivera Madariaga, quien agregó que fue puesto a cargo de ayudar a la pandilla con la seguridad. / AFP FOTO / LA TRIBUNA / La TRIBUN

Cuando se conoció que los Cachiros se habían entregado a la DEA, las familias más poderosas de Honduras se pusieron a temblar. Ya antes la ansiedad había llegado a Joya Grande: con la caída del Señor, 70 empleados y medio millar de animales quedaban desamparados.


3.

Menuda y atlética, la veterinaria María Díaz se pasea por el zoológico en shorts, una gorra y zapatos para correr maratones y una camisa de safari con el logotipo de Joya Grande. Tanto sol ha sacado lustre a su piel cobriza. Díaz ha sido jefa de veterinarios de Joya Grande desde que el zoológico abrió sus puertas, pero se convirtió en su máxima autoridad desde la mañana el 19 de septiembre de 2013 cuando fiscales hondureños, escoltados por soldados, le notificaron oficialmente que la propiedad había sido incautada, pero que ella quedaba a cargo hasta nuevo aviso. Ahora es la concesionaria.

Díaz es una mujer atractiva, con una sonrisa discreta y una voz aguda pero agradable, levemente áspera, carrasposa, sexy, que no parece tener posibilidades de convertirse en gritos. Camina por el zoológico a un paso veloz que debe ser alcanzado por los cuidadores de animales, vigilantes y administradores que requieren de su guía. Para todos tiene respuestas parcas, eficientes. Tras la ausencia del Señor, no cabe ninguna duda de quién manda aquí.

Cuando la conocí, la veterinaria abrió un pequeño portón y entramos a un patio inaccesible para los visitantes del zoo, junto al cual se sostiene, semiderruida, la que debió haber sido una de las viejas casas de la finca. Hoy sirve como bodega de cuanto la doctora encuentra durante sus caminatas por el parque: alambres, tubos, tornillos… “Todo sirve más adelante para arreglar una jaula o reforzar una malla”. Díaz se acercó a un predio techado a un costado del patio y acarició a un viejo dromedario en cuarentena. El animal, que vivió toda su vida en un circo, había llegado a Joya Grande pocos días atrás y tenía una enorme herida infectada en la rodilla. Morada, como el tejido muerto. Con pus blanca. “Que no se siente”, ordenó Díaz a un ayudante, un campesino de la zona que encontró trabajo como cuidador.

La veterinaria pidió que apliquen un antibiótico en la herida, un líquido azul en aerosol que espanta a las moscas que anidan en la infectada rodilla del animal. El camello tenía el hocico seco y reaccionó babeando y berreando al contacto con la medicina. Comparado con los otros dromedarios del zoológico, musculosos y sanos, el nuevo inquilino lucía enfermo y maltratado. Tenía ya 25 años, poco más del promedio de vida de un dromedario en cautiverio. La doctora Díaz intenta apenas que el animal pase sus últimos días en mejores condiciones. Es un acto de amor sin futuro, sin beneficio para el zoológico. ¿Por qué lo aceptó? “Porque el circo ya no podía mantenerlo. Ya está muy viejo. Me los vienen a dejar a mí porque nunca puedo decir que no”.

Un camello dromedario de 25 años, la edad máxima a la que sobreviven estos animales, fue regalado por un circo. Las lesiones en la rodilla y su panza son evidentes. El zoológico asume el costo de su recuperación. Foto de El Faro, por Víctor Peña.
 
Un camello dromedario de 25 años, la edad máxima a la que sobreviven estos animales, fue regalado por un circo. Las lesiones en la rodilla y su panza son evidentes. El zoológico asume el costo de su recuperación. Foto de El Faro, por Víctor Peña.

Junto a la veterinaria está su hija, una adolescente de 15 años que tiene claro que seguirá los pasos de su mamá. Ha crecido en Joya Grande enamorada de los animales. La niña toma al dromedario por la cabeza, lo acaricia, logra calmarlo. Ella sonríe; le sonríe. El zoo es su lugar favorito. Pasa aquí los fines de semana y sus vacaciones. Si de veterinarios que amen a los animales se trata, Joya Grande tiene garantizada una larga vida. “Mi problema con ella”, dice Díaz y señala a su hija, “es que quiere entrar a la jaula de uno de los jaguares y no la dejo. Cuando era cachorro vivía con nosotros en la casa, dormía con ella y ella le daba el biberón. Pero el jaguar ya está grande y no quiero que le vaya a hacer daño”. Madre e hija parecen la versión centroamericana de la doctora Marsh Tracy y su hija Paula, los personajes de la serie de televisión Daktari que curaban animales en África. Pero la doctora Díaz, y su hija, lo hacen en Honduras, donde las bestias salvajes son los primates superiores.  

María Díaz nació y creció en Guatemala, pero se casó con un veterinario hondureño al que conoció en la universidad. La pareja se mudó a la pequeña ciudad de Villanueva, pocos kilómetros al sur de San Pedro Sula. Díaz montó allí una clínica veterinaria donde atendía a las mascotas de los vecinos. ¿Cómo una veterinaria de perros y gatos se convirtió en experta en grandes felinos? “Un día vino un señor a preguntarme si podía verle a unos gatos que tenía, que parecían enfermos, y le dije que sí: eran cuatro leones”. No quiere decir quién era ese vecino de Villanueva ni cómo se hizo de cuatro leones, pero con ellos comenzó su especialización forzada en animales exóticos. Aquel hombre misterioso, dice Díaz, la puso en contacto con los propietarios del zoológico. “Le preguntaron si conocía a alguien que les pudiera ver sus animales y me recomendó a mí, así llegué yo aquí”.  

Para entonces, Rivera Maradiaga ya había conseguido los permisos para su finca de bestias. Al principio era una colección pequeña de animales, pero, con el arribo de Díaz, buscaron alianzas con otros zoológicos de la región. La veterinaria viajaba a Guatemala y México por donaciones de animales. Hablaba con circos que ya no podían mantener a sus fieras. El público pagaba una entrada para recorrer el encierro, pero pronto Rivera Maradiaga resolvió ampliar la oferta recibiendo huéspedes en las cabañas y habilitando los remolques —que hoy llaman “Casas rodantes de lujo”— para visitantes de cualquier lugar del país. Querían el mejor zoo de Honduras, y lo construyeron. En Santa Cruz, el casco urbano más cercano, Rivera Maradiaga construyó un hotel con precios más baratos. El hotel también fue allanado e incautado y hoy, bajo la administración de la doctora Díaz, ofrece tarifas de hospedaje que incluyen el acceso a Joya Grande-. “Siempre se vio esto como un negocio”, dice Díaz.

El zoológico abrió sus puertas sin diseño y fue ampliado del mismo modo. Nunca hubo un plan para la colección ni arquitectura planeada para alojar a los animales. “Al principio había mucho dinero para la operación”, dice Díaz. Dinero del narcotráfico, confesó el cachiro. Los Rivera Maradiaga enviaron albañiles a Ciudad de Guatemala para que copiaran los recintos del Zoológico La Aurora y los reprodujeran en ese palmo con caminos de terracería en medio de Honduras. ¿Por qué si había dinero no contrataron un experto en jaulas para zoos? “Porque ellos así trabajan”, dice Díaz. “Ya tenían sus albañiles de confianza, y querían que ellos se encargaran”.

La ausencia de expertos es evidente. Algunas jaulas son demasiado pequeñas mientras otras permiten a los animales moverse con comodidad. Casi todos los encierros de los felinos son mínimos, con piso de cemento y cercados por varas de hierro recubiertas con una malla doble. Las varas son llamativas. Como esos constructores que no saben de ingeniería y convierten su edificio en una colección interminable de columnas por miedo a un desmoronamiento, el exceso de varas en las jaulas impide que asome siquiera la garra de un gato.

En una de esas cajas de zapatos hay un león castrado, enorme, precioso, que ha perdido la melena y apenas puede moverse. A ambos lados de su hábitat urbano hay jaulas similares para otros felinos.

En una de las construcciones más grandes, tres tigres de Bengala juegan sobre una amplia terraza bajo la cual hay una gran pila de agua. Lucen músculos fuertes a pesar del sedentarismo del cautiverio. Un tigre se abalanza sobre otro que retrocede en retirada y cae a la pileta, en el agua ruge y abate las garras delanteras. El tigre atacante se lanza también al agua. El juego termina cuando dos cuidadores se acercan con pedazos enormes de un caballo destazado. Entonces las bestias salen de la pileta relamiéndose, listas para desgarrar los trozos hasta dejar el hueso limpio. Cada uno de estos felinos consume entre 15 y 20 libras diarias de carne del animal que le pongan enfrente. Desde que el zoológico abrió sus puertas, asegura Díaz, no ha habido accidentes graves. Ningún cuidador ni visitante han sido devorados. Nunca. Pocos zoológicos en el mundo pueden presumir de un récord de seguridad perfecto como la finca de animales de Los Cachiros.

 

4.

El cuerpo desmembrado del periodista televisivo Aníbal Barrow fue encontrado en julio de 2013 en una zona pantanosa de Villanueva llamada El Siboney, habitada por cocodrilos americanos. Unos días antes y bajo órdenes de Los Cachiros, una banda de sicarios interceptó a Barrow en San Pedro Sula. Lo asesinaron de dos balazos, rociaron su cuerpo con gasolina e intentaron quemarlo. Como no pudieron, desmembraron a Barrow y lanzaron los pedazos a una pequeña laguna junto a los pantanos para que los devorasen los cocodrilos. Aparentemente la gasolina desalentó a las alimañas y la policía, siguiendo las indicaciones de uno de los asesinos a quien capturó casi de inmediato, encontró la bolsa putrefacta dos semanas después. El detenido contó que la banda conservó uno de los brazos del periodista para mostrarlo a sus jefes. Barrow fue uno de los 78 asesinados de los que que Devis Leonel Rivera confesó ser responsable.

Hubo otro periodista víctima de Los Cachiros: Nahúm Palacios, director de la Televisora del Aguán, quien solía cubrir los conflictos de tierras entre campesinos y el terrateniente Miguel Facussé. Palacios cayó en una emboscada en 2010, muerto por disparos de AK-47 en Tocoa, la ciudad originaria de Los Cachiros. Devis Leonel Rivera Maradiaga también confesó haber ordenado su muerte.

Los hermanos asesinaron también al fiscal antidrogas de Honduras, Julián Aristides Palacios. Según el testimonio de Rivera Maradiaga en Nueva York, el crimen fue un acuerdo entre narcos.

 

—En 2009, ¿discutió con otros narcotraficantes en Honduras sobre el general (Julián) Aristides?

—Sí.

—¿Quiénes eran esos narcotraficantes con los que habló sobre el general Aristides?

—Fredy Nájera, Neftalí Duarte Mejía, Moncho Matta, Luis Valle, Arnulfo Valle…


(Pause.

Luis y Arnulfo Valle eran los jefes del Cartel de los Valle, que controlaba el tráfico de drogas hacia Guatemala. Fueron capturados y extraditados a Estados Unidos en octubre de 2014 como parte de la ofensiva antinarcótica lanzada por Washington.

Moncho Matta es Juan Ramón Matta, hijo del narcotraficante Ramón Matta Ballesteros, el más grande narcotraficante en la historia de Honduras y, probablemente, de Centroamérica. El padre era socio del colombiano Pablo Escobar y su fortuna estaba valorada, en los años ochenta, en más de 2,000 millones de dólares. Eran los días en los que la CIA y el ejército de Estados Unidos triangulaban operaciones secretas con Irán para financiar las actividades de la Contra nicaragüense. Matta fundó su propia aerolínea, llamada SETCOM, que nunca tuvo vuelos públicos. Hacía los viajes que le pedían la CIA y el Departamento de Estado. Y también los que requería su negocio. El mayor narcotraficante de Centroamérica era un contratista de Estados Unidos. Tenía además plantaciones de café, de tabaco y fincas ganaderas en las que empleaba a unas 5,000 personas. Confiado en su inmunidad, ayudó al gran capo mexicano, Rafael Caro Quintero, a orquestar el asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena Salazar. Por ese crimen guarda prisión en Estados Unidos desde 1988. En 2014, la Oficina de Adquisiciones y Bienes Incautados de Honduras embargó 17 propiedades a Ramón Matta hijo.

Play.)

 

—Mencionó a alguien llamado Fredy Nájera. ¿Ocupa alguna posición política en Honduras?

—Sí.

—¿Qué posición?

—Diputado.

—Después de las conversaciones con los hombres que acaba de describir, ¿qué fue decidido?

—La decisión fue matarlo.

—¿Pagaron usted y otros traficantes por matar al general Aristides?

—Sí, señor.

—¿Sabe usted cuánto se pagó?

—Aproximadamente entre 200 y 300,000.

—¿Quiénes perpetraron el asesinato?

—Un grupo de oficiales de la policía.

—¿Miembros de la Policía Nacional de Honduras?

—Sí, señor.

 

Después del asesinato del general Aristides Palacios, Devis Leonel Rivera Maradiaga y su hermano Javier se reunieron en Tegucigalpa con el entonces candidato presidencial Porfirio Lobo Sosa, conocido como “Pepe Lobo”, cuya campaña había recibido ya generosas contribuciones de Los Chachiros. Esta vez, según el testimonio del narco, los hermanos pidieron a Lobo que garantizase que, si ganaba, no habría extradiciones a Estados Unidos. Después, asegura Rivera Maradiaga, su banda le donó un cuarto de millón de dólares más. Lobo admite haberse reunido con Los Cachiros, pero no haber recibido dinero ni prometido nada.

Porfirio Lobo ganó la presidencia de Honduras a finales de 2009 y gobernó hasta inicios de 2014. Durante esos años, Los Cachiros multiplicaron sus operaciones de narcotráfico y extendieron también el alcance de sus gatilleros. Según la confesión, en 2012 intentaron asesinar al diputado Fredy Nájera, el mismo a quien Devis Leonel Rivera Maradiaga señaló en Nueva York como su cómplice y su contacto con el presidente Lobo. El congresista salió indemne del ataque pero en el atentado murieron cinco guardaespaldas, todos ellos en la cuenta de los 78 asesinados por Los Cachiros.

Una de las últimas víctimas de los hermanos Rivera Maradiaga fue Sonia Marlen Ramos Montes. La persiguieron por varias fronteras hasta que le dieron caza en noviembre de 2013 en Rivière-des-Prairies, un barrio de Montreal adonde vivía como refugiada después de abandonar perseguida su pueblo natal, llamado Francia, una pequeña localidad al norte de Honduras. Era la última sobreviviente de su familia. El periódico La Tribuna explicó así los motivos del crimen:

“La poderosa mano de la banda de Los Cachiros llegó hasta Canadá, donde la víctima se había refugiado, huyendo de la feroz persecución que le montó la banda criminal. Ramos Montes era la última que quedaba del clan de los Montes, todos sus familiares, padres, hermanos, hijos y sobrinos fueron aniquilados, presumiblemente por la organización criminal de los Rivera Maradiaga, todopoderosos en Colón. Su asesinato se ligó en primera instancia al de una venganza, una vendetta que no tuvo su origen en Montreal o Canadá, sino en Honduras, que ocasionó la muerte de unas 15 personas, todos miembros de una misma familia y que podría tener como origen un conflicto agrario (…)”.


5.

Hace tres décadas, Jaime Rosenthal Oliva invirtió más de 5 millones de dólares para albergar a casi 10,000 cocodrilos en una granja cerca de los pantanos de El Siboney donde encontraron los restos del periodista Aníbal Barrow.

Considerado el hombre más rico del país y dueño de una de las 10 fortunas más grandes de Centroamérica, el octogenario se consolidó a través de sus servicios financieros, cimentados alrededor del Banco Continental, en el que Los Cachiros lavaban su dinero.

El banco fue fundado durante el llamado boom hondureño de los años setenta y desde entonces fue el centro del emporio de la familia Rosenthal alrededor del cual orbitaban aseguradoras, una cementera, ingenios azucareros, un club de fútbol, el periódico El Tiempo y un servicio de televisión por cable, además de la mayor empacadora de carne del país y varias empresas agroindustriales.

En los años ochenta, Rosenthal se metió también a las grandes ligas de la política con los colores del Partido Liberal. Ocupó la vicepresidencia de Honduras en 1986, cuando Centroamérica vivía revoluciones y contrarrevoluciones y Honduras era anfitrión de bases militares estadounidenses y de sus socios, los comandos antisandinistas conocidos como la Contra. Entre tanta turbulencia política y militar, el vicepresidente Rosenthal abrió la granja de cocodrilos.

Contrató a un famoso cazacocodrilos israelí, llamado Orfan Kobi, curtido en los ríos africanos, quien se mudó a San Pedro Sula y pasó dos años cazando cocodrilos americanos hasta las fronteras con Guatemala y Nicaragua. Los metía en avionetas y los transportaba hasta la granja. Un buen día en 1989, según él mismo contó al periódico israelí Haaretz, aterrizó cerca de un campamento de contras nicaragüenses que exigieron ver la carga. Sorprendidos al ver que el israelí no transportaba armas ni drogas sino cocodrilos vivos, lo detuvieron para interrogarlo. Dice haber permanecido varios días como prisionero en el campamento de la Contra, hasta que el vicepresidente Rosenthal llegó en helicóptero a liberarlos. A él y a los cocodrilos. Poco después, por diferencias con el presidente Azcona Hoyo, Rosenthal renunció a la vicepresidencia.

En la entrevista con Haaretz, que concedió muchos años después, Kobi narró su versión del origen de la granja hondureña: “Rosenthal era un judío rumano que llegó a Honduras después de la Segunda Guerra Mundial y construyó un imperio. Su historia con los cocodrilos comienza con su hija, que estudió en Estados Unidos. Se enamoró de un chico allá. Para traerla de regreso, Rosenthal preguntó al novio de su hija qué quería y el joven americano dijo: ‘una granja de cocodrilos’”.

Hay algunos errores en la narración del Tarzán israelí. Todas las referencias biográficas de Jaime Rosenthal sostienen que nació en San Pedro Sula y no en Europa. El rumano era su padre, Yankel, que en 1929, con apenas 16 años, desembarcó en Honduras. Se casó con una salvadoreña, Esther Oliva, y poco después nació Jaime. Contrario a lo que declaró Kobi, la leyenda familiar sostiene que la pasión por los cocodrilos viene de eventos anteriores a que Patricia, la hija de Jaime Rosenthal, se fuera a la universidad en Estados Unidos y se enamorara. Antes incluso de que naciera el primer Rosenthal hondureño. Les viene del patriarca. El joven Yankel Rosenthal, el rumano, comenzó su vida americana cazando cocodrilos en los ríos hondureños. Esa fue su primera fuente de ingresos, el origen de la actividad económica de la familia. Si Los Cachiros comenzaron robando ganado, los Rosenthal comenzaron cazando cocodrilos.

Hasta hace un par de años, la granja estaba abierta a los visitantes, que podían recorrer una porción del predio de casi 30 hectáreas enclavado en una hacienda monumental para Honduras —750 hectáreas— con plantaciones de árboles de caoba y teca. En la granja también habitaban siete leones y una pequeña manada de monos, pero el negocio de la familia estaba en la cría de los lagartos para vender la carne y el cuero. Ni siquiera era un negocio próspero: la granja, cuya operación costaba un millón de dólares al año, perdió dinero siempre. Hace un par de años, Rosenthal contó a la revista Forbes que su intención era vender las pieles a grandes firmas de moda en el mundo: Gucci, Louis Vuitton, Cartier. Pocos meses después, el hombre más rico de Honduras era detenido.

Hoy se encuentra bajo prisión domiciliaria en San Pedro Sula, acusado por los tribunales hondureños de evasión fiscal y falsificación de documentos. El juicio le ha permitido hasta ahora evadir su extradición a Estados Unidos, donde fue acusado en 2015 de lavar dinero para Los Cachiros por medio de su banco Continental. Su hijo Yani y su sobrino, llamado Yankel, como el abuelo rumano, están acusados de los mismos delitos. Ambos se entregaron a las autoridades de Estados Unidos.

En una entrevista que concedió al medio estadounidense Insight Crime poco después de las acusaciones en su contra, Rosenthal reveló que hacía negocios con Los Cachiros desde que estos eran unos niños. Isidro Rivera, el patriarca, le vendía reses —las reses robadas— para su planta empacadora de carnes. A medida que los negocios de los Rivera crecieron, contó Rosenthal, su banco concedió varios préstamos a los hermanos. El millonario hondureño alega que desconocía que sus clientes se dedicaban al narcotráfico.  

Que una familia que comenzó vendiendo dos o tres vacas se convirtiera en pocos años en una corporación propietaria de mineras, inmobiliarias y constructoras no hizo sonar ninguna alarma en Banco Continental antes de hacer la due dilligence de sus créditos. Con el tiempo, el banco de la familia Rosenthal pasó a manejar buena parte de las cuentas de los Rivera Maradiaga. La familia Rivera era tan buen cliente que el banco de Rosenthal autorizó incluso un préstamo para un negocio inusual: un zoológico en medio de la nada, en un valle a ocho kilómetros del pequeño poblado de Santa Cruz de Yojoa.

Los leones son parte de los más de 50 felinos que habitan el zoológico Joya Grande. Una población que requiere de una inversión mayor para su mantenimiento. Foto El Faro, por Víctor Peña
 
Los leones son parte de los más de 50 felinos que habitan el zoológico Joya Grande. Una población que requiere de una inversión mayor para su mantenimiento. Foto El Faro, por Víctor Peña

La caída de Los Cachiros escandalizó a Honduras no porque confirmó lo que muchos ya sabían —que el narcotráfico y el crimen organizado han permeado al sistema político, al económico, a las fuerzas armadas y a la policía—, sino porque hasta hace dos años era impensable que un hombre tan poderoso como Jaime Rosenthal pudiera ser detenido y sus propiedades incautadas.

Hay un refrán hondureño que dice que el narco llega hasta donde el gringo quiere. La suerte del magnate coleccionista de cocodrilos terminó cuando alguien en Washington decidió que la nueva prioridad norteamericana en Honduras era el combate al narcotráfico. Rosenthal fue una pieza más del dominó que ha ido cayendo empujado por la colaboración de Los Cachiros.

A finales de julio, Yani Rosenthal se declaró culpable de lavar dinero para Los Cachiros y quedó a la espera de su sentencia, que podría alcanzar hasta 10 años de prisión en Estados Unidos. En una de las audiencias, la Fiscalía explicó cómo funcionaba parte del esquema de lavado de dinero: una firma de la familia, asociada a Inversiones Continental, compraba ganado a Los Cachiros en subastas. Varios años después, los Rosenthal y los Rivera sólo habían sofisticado las operaciones financieras; pero su relación era en esencia la misma que iniciaron los padres: uno vendía las vacas, el otro las compraba.

El Estado hondureño incautó varias de las empresas del grupo Rosenthal y congeló sus cuentas bancarias. La cocodrilera Continental no entró en la lista y permaneció en manos del grupo familiar, sin acceso ya a sus propios recursos financieros. Eso tuvo impacto: para octubre de 2015, medio millar de empleados de la cocodrilera llevaban un mes sin cobrar sus salarios y 9,000 cocodrilos y siete leones llevaban el mismo tiempo sin sus alimentos. Los reptiles se convirtieron en noticia internacional cuando comenzaron a practicar el canibalismo. Entonces la cocodrilera del hombre más rico de Honduras comenzó a recibir donaciones para los animales. Los cocodrilos se alimentan desde entonces de entrañas de vaca y de pollo y de los pescados que mueren atorados en la represa de El Cajón.

 

6.

Fabio Lobo, el hijo del expresidente, intentó hacerse con la finca de animales de Los Cachiros. Envenenado por la adrenalina, quiso seguir jugando al narco cuando todo a su alrededor se había derrumbado. El presidente Obama ya había dicho públicamente que Los Cachiros eran el cartel más peligroso de América Central; el gobierno hondureño embargó varias de sus propiedades, entre ellas el zoológico, asegurándose la presencia de medios de comunicación. El país entero lo vio por televisión. Fue un escándalo público. Pero Lobo junior no entendió.

Un edificio se encuentra abandonado en el municipio de Tocoa, departamento de Colón, en Honduras. Es una construcción a medio andar, que estabaplanificada para el funcionamiento de un centro comercial. Desde la captura de Rivera Maradiaga, el proyecto quedó en pausa. Foto El Faro, por Víctor Peña
 
Un edificio se encuentra abandonado en el municipio de Tocoa, departamento de Colón, en Honduras. Es una construcción a medio andar, que estabaplanificada para el funcionamiento de un centro comercial. Desde la captura de Rivera Maradiaga, el proyecto quedó en pausa. Foto El Faro, por Víctor Peña

Cuando la Oficina de Adquisiciones y Bienes puso a licitación la administración de Joya Grande, a finales de 2013, Fabio Lobo presentó su oferta y presionó a funcionarios para ganar la concesión. Estuvo a punto de obtenerla, pero antes cayó en una trampa.

Los hermanos Rivera Maradiaga llegaron a un acuerdo secreto con la DEA para salvar algunas propiedades familiares y sacar a sus padres de Honduras a cambio de acciones coordinadas y testimonios judiciales que incriminasen a peces gordos.

Como parte de esta coordinación, en diciembre de 2013, cuando a Porfirio Lobo le quedaba apenas un mes en la presidencia y en Honduras especulaban en qué momento serían capturados Los Cachiros, Devis Leonel Rivera Maradiaga llamó por teléfono al hijo del presidente para decirle que, a pesar de las acusaciones públicas y los embargos a sus propiedades, debían seguir trabajando juntos. Según el expediente judicial, Rivera Maradiaga convocó al hijo del presidente a una reunión donde le ofreció asociarse para llevar a Honduras un “importante” cargamento de drogas desde Colombia. El destinatario, le dijo, era El Chapo Guzmán. Lobo junior aceptó brindar seguridad al envío sin saber que, a solicitud de la DEA, el cachiro grababa la conversación.

Algunas semanas después, ya con el nuevo gobierno presidido por Juan Orlando Hernández, el cachiro solicitó una nueva reunión a Fabio Lobo para revisar los detalles de seguridad del envío. El Chapo, le dijo, enviaba a un emisario para supervisar personalmente el operativo. Fabio Lobo se encontró con ambos, sin saber que el “emisario” era un agente encubierto de la DEA. Ofreció protección de oficiales del ejército y la Policía y convinieron el precio: un millón de dólares para él y entre 100,000 y 200,000 para cada oficial participante. El “emisario” le preguntó si aún contarían con ellos, a pesar de que su padre ya no era presidente de la República. Fabio Lobo le dio garantías.

A solicitud del agente encubierto hubo una tercera reunión, a la que Fabio Lobo llegó acompañado por varios jefes policiales que debían detallar el operativo de seguridad. La trampa funcionó. Según el expediente judicial, en aquella reunión de junio de 2014 los oficiales extendieron un mapa de Honduras e indicaron cada retén policial, y dibujaron una ruta segura para el transporte de la cocaína. Allí mismo, cada jefe policial aceptó 100,000 dólares en pago y otros 200,000 adicionales que emplearían en sobornar a subalternos y proveer seguridad armada al transporte de la cocaína durante su tránsito por Honduras.

La DEA tenía lo que quería. Fabio Lobo fue capturado en Haití en mayo de 2015 y fue trasladado a Estados Unidos, acusado de conspirar para traficar cocaína. Se declaró culpable. También fueron capturados seis oficiales de la Policía hondureña, presentes en la reunión de junio con el agente de la DEA. Todos permanecen detenidos y enfrentan un proceso judicial en Estados Unidos.

A principios de septiembre de este año, la jueza Lorna Schofield, del tribunal neoyorquino, se dirigió a Fabio Lobo: “Usted era el hijo del presidente de Honduras en funciones. Usted usó sus conexiones, facilitó un fuerte apoyo gubernamental a una organización de narcotráfico (…) Abusó de quien usted era para perpetrar este crimen”. Luego dictó la sentencia: el acusado deberá pasar 24 años en una prisión estadounidense.

Al padre del convicto, el expresidente Lobo, aún no lo han acusado, aunque Los Cachiros aseguren haberle pagado sobornos millonarios. Porfirio Lobo Sosa convocó a una conferencia de prensa inmediatamente después de las acusaciones y se declaró víctima de una venganza orquestada por los narcotraficantes. “Fue durante mi gobierno que se realizó la primera incautación de bienes contra esta banda criminal”, dijo. Eso fue en marzo de 2017. A partir de entonces, por recomendación de sus abogados, no volvió a hablar en público.

En julio pasado aceptó conversar en su despacho con la condición de no ser citado, salvo en las partes autorizadas por él. A pesar de las presiones a las que ha sido sometido, y con un hijo preso, el expresidente no ha perdido la sonrisa con que aparecía en sus mítines de campaña y en la mayoría de las fotos capturadas durante su administración. Algunas de esas imágenes, en las que está abrazado con su hijo Fabio y con Los Cachiros, desfilan por los tribunales de Nueva York.

Pepe, como llaman todos en Honduras al expresidente Porfirio Lobo, mantiene las maneras campechanas y directas de los políticos rurales; viste con jeans y una camisa manga larga, abierta por el pecho para mostrar una cadena de oro. Ahora su rostro parece un poco más arrugado por la edad y las ojeras evidencian que los últimos no han sido los meses más tranquilos de su vida.

Los Cachiros declararon a la Justicia de Estados Unidos que dieron cientos de miles de dólares para su campaña y otros tantos en coimas para evitar la extradición y conseguir contratos del Estado; que hacían negocios con Ramón Lobo, el octogenario diputado y cacique político de Colón, hermano del expresidente; y que tanto su hijo Fabio como su sobrino participaron en operaciones de narcotráfico.

Pero, de todas las acusaciones en su contra, Lobo apenas se declara culpable de no haber sido un padre ejemplar. Fabio, dice, es uno de 11 hijos que debía atender además de sus obligaciones como jefe de Estado. Uno al que veía una vez cada seis meses pero que, sospecha, utilizaba su nombre para ganar influencia.

La familia Lobo es gente del interior. De cuando en cuando, el expresidente vuelve al campo a trabajar con alguno de sus hijos en la finca familiar que mantienen en el departamento de Olancho, una provincia maderera y ganadera ubicada al noreste de Honduras, de la cual también son originarios tanto el ex presidente Manuel Zelaya como Isidro Rivera, el patriarca de Los Cachiros.

En los pueblos pequeños del interior no es difícil que un par de terceros conocidos pongan en confianza a los extraños. Eso fue lo que dio a entender con claridad Devis Leonel Rivera Maradiaga a las autoridades judiciales de Estados Unidos. Él, dijo, conoció a Fabio Lobo por medio de otro Lobo, Jorge, primo del acusado. Se reunieron porque Fabio ofreció contratos estatales a Los Cachiros a cambio de una “comisión” del 20 por ciento de cada acuerdo. Rivera Maradiaga no sólo no se mosqueó, sino que le informó que contaban con más de un millón de dólares para pagar coimas. Así comenzó la relación.

A partir de esas declaraciones, el Ministerio Público hondureño investigó licitaciones y contratos estatales vinculados con las empresas del cartel. Encontraron 22.  

 

Dijo también Rivera Maradiaga sobre el cachorro Lobo:

—¿Los Cachiros controlaban una pista de aterrizaje en el departamento de Cortés?

—Sí.

—¿El acusado [Fabio Lobo] alguna vez les ayudó con un cargamento de cocaína que aterrizó en esa pista?

—Sí, señor.

(…)

—¿De dónde provenían las drogas?

—De Apure, Venezuela.

—¿Aproximadamente cuántos kilogramos les habían enviado?

—Aproximadamente entre 400 y 410 kilos.

—¿De qué clase de drogas estamos hablando?

—Cocaína.

(…)

—¿En algún punto usted y el acusado se encontraron con el vehículo que transportaba la droga?

—Sí, señor.

—¿Por qué quería que el acusado estuviera con usted en el vehículo mientras escoltaban al camión con la cocaína?

—Si había algún problema, yo me sentiría más seguro de que el acusado podía hablar con la policía (…) Si había algún problema él podría resolverlo.

(…)

—¿Cuánto estima que obtuvieron de ese cargamento de cocaína?

—Aproximadamente 20 por ciento.

—¿Y nos puede dar un estimado de cuánto dinero era el 20 por ciento de 400 kilogramos en ese momento?

—Aproximadamente entre 800,000 y un millón de dólares.

—¿Y cómo compensó al acusado?

—Le di una Mitsubishi Lancer gris, blindada; un rifle AR-15 y entre 20,000 y 30,000 dólares en efectivo.

 

Al hijo del presidente le gustó el juego. Pidió con frecuencia ir a las pistas de aterrizaje, incluida una ocasión en que recibirían un cargamento en una pista privada de Farallones, Colón. Según Rivera Maradiaga, esa pista era propiedad de Miguel Facussé, otro de los hombres ricos y poderosos de Honduras, muerto de muerte natural a mediados de esta década. Los Cachiros eran conscientes de que la presencia del hijo del presidente minimizaba riesgos. Fabio Lobo iba a todas partes acompañado por su escolta, asignada por el Estado Mayor Presidencial. Pero en un país en el que la DEA mantiene radares y equipos de operaciones antinarcóticos, aquel día del viaje a Farallones algo salió mal. El copiloto dejó encendido su GPS y un radar gringo detectó la aeronave.

Sin embargo, la Policía no encontró nada cuando interceptó el cargamento. Alguien del equipo policial notificó al cachiro y la cocaína se esfumó. Para proteger el alijo, Rivera Maradiaga recogió a Fabio Lobo en un hotel y ambos, con la seguridad militar y policial del hijo del presidente, custodiaron el cargamento hasta su destino.

Consulté al expresidente Lobo sobre la paradoja de que su hijo cayera por las actividades de la DEA en Honduras que él ayudó a extender. “[Los agentes de la DEA] no me daban detalles de sus operaciones. Nosotros no tenemos la capacidad de combatir el narcotráfico, por eso necesitamos de Estados Unidos. Es un poder muy grande”, respondió.

En Nueva York, Rivera Maradiaga aseguró también haber grabado una conversación con Tony Hernández, hermano del actual presidente hondureño, Juan Orlando Hernández. Según su testimonio, el hermano menor del presidente ofreció pagarle varios contratos pendientes con el Estado a cambio de comisiones. A falta de acceso a las grabaciones, Hernández ha negado tales reuniones, pero el presidente, su hermano mayor, dijo a la prensa que no lo defenderá si resulta vinculado con narcotraficantes. “Nadie está por encima de la ley”, dijo.

La preocupación de empresarios y políticos hondureños se debe a las potenciales consecuencias judiciales, no políticas, de las declaraciones de Los Cachiros. Hasta ahora, las revelaciones de los jefes del cartel no han afectado las perspectivas políticas ni siquiera de los hombres acusados de ser cercanos colaboradores. Rivera Maradiaga dijo, por ejemplo, que su organización entregó miles de dólares a los diputados Óscar y Fredy Nájera y al alcalde de Tocoa, Adán Funes. Los tres pertenecen a tres distintos partidos políticos —el Nacional, el Liberal y Libre— y los tres negaron los señalamientos del cachiro. Pocos días después, también los tres ganaron las elecciones internas de sus respectivos partidos, y comenzaron a buscar la reelección. También el presidente Juan Orlando Hernández.

 

7.

Dos hombres intentan amarrar una paca de hojas a un poste, a la altura de la cabeza de Big Boy. Son sus cuidadores personales. Su único trabajo es atender las necesidades de la estrella del zoológico de Los Cachiros.

Big Boy, el animal predilecto de Rivera Maradiaga, que se observa desde el interior de la cabaña número 18. La habitación era el espacio preferido del señor cuando visitaba el zoológico. Foto El Faro, por Víctor Peña
 
Big Boy, el animal predilecto de Rivera Maradiaga, que se observa desde el interior de la cabaña número 18. La habitación era el espacio preferido del señor cuando visitaba el zoológico. Foto El Faro, por Víctor Peña

“A veces El Señor venía con sus amigos”, dice una de las mujeres empleadas de Joya Grande mientras mira a los hombres trabajar a unos pasos. Pide que la llame simplemente Esperanza. “Venía en el helicóptero y se quedaba poco tiempo. Sólo a pasar la noche”. Esperanza es muy joven y ha trabajado aquí desde que tenía 16 años. Con “El Señor”, dice, solo habló un par de veces. “Nosotros sí sabíamos en qué andaba, pero una no se mete en eso. Una está bien aquí. No va a andar hablando. Si él estuviera aquí ya estaría todo pavimentado”.  

Esperanza es de las pocas empleadas de Joya Grande que habla del zoológico en tiempos de Los Cachiros. La mayoría evade cualquier pregunta alusiva. Aunque varios hombres y mujeres recuerdan, sí, la traumática experiencia del 19 de septiembre de 2013, el día en que decenas de soldados y policías acordonaron las entradas al predio y evacuaron a los visitantes. Fue un operativo veloz y eficiente, pero la incautación de la propiedad sembró incertidumbre y temores. “No nos dijeron nada, y nosotros seguíamos trabajando como si nada. Aunque después no había visitantes, eso sí se notaba”, dice Esperanza.

La Oficina Administradora de Bienes Incautados —la OABI— de Honduras, responsable de la propiedad, decidió mantener al personal sin despedir a nadie. El zoológico permaneció abierto al público. “La gente dejó de venir y nos tocó levantar el zoológico de cero”, recuerda la veterinaria María Díaz.

Poco después, la OABI inició el proceso para concesionar el zoológico. Un director de la oficina, con bastante inteligencia práctica, sugirió a la veterinaria que participara en la licitación: nadie como ella podía manejar ese lugar repleto de animales salvajes. “Les hice una propuesta que les pareció muy bien”, dice Díaz, “y ya iba caminando para autorización cuando me dijeron que ya no podían dármelo, porque el hijo de Pepe Lobo lo quería”.

Pero Fabio Lobo ya había sido apresado por la DEA y las autoridades hondureñas finalmente otorgaron la concesión a la doctora Díaz. La OABI también incautó el hotel de Santa Cruz, incluido en el paquete de licitación junto con el zoológico. Hoy, cuando los administradores de Joya Grande ofrecen la opción de alojamiento en Santa Cruz por un mejor precio, abren Google para mostrar fotos del hospedaje. Las primeras que aparecen muestran a soldados encapuchados acordonando la propiedad.  

El zoológico Joya Grande mantiene una colección de Cebras que, a diario conviven con la jáula de Big Boy, la jirafa preferida de sus dueños y los visitantes. Foto El Faro, por Víctor Peña
 
El zoológico Joya Grande mantiene una colección de Cebras que, a diario conviven con la jáula de Big Boy, la jirafa preferida de sus dueños y los visitantes. Foto El Faro, por Víctor Peña

A pesar de todos los vaivenes, en apenas dos años la doctora Díaz ha levantado el estatus de Joya Grande como centro de atracción de la zona. Algunos fines de semana reciben hasta 4 mil visitantes y las dos piscinas, la grande y la infantil, están llenas con familias que pasan aquí días memorables. Los niños se pasean frente a las jaulas de los animales, maravillados. Big Boy y los tigres son los más populares para las selfies o la práctica franciscana de hablar con los animales. En Joya Grande no parece haber niños tristes.

¿Cómo se le explica a un niño que esto tan bonito lo construyó un señor que ha confesado 78 homicidios? Díaz, la pragmática Daktari de Honduras, aventura una respuesta: “No tienen por qué saberlo. A nosotros sólo nos interesan los animales”.

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Centroamérica Mon, 18 Sep 2017 19:04:10 +0100 https://elfaro.net/es/201709/centroamerica/20882/Una-finca-de-animales.htm
Ciudades sitiadas (parte 2) http://elfaro.net/images/cache/555x370/crop_0_0_2000_1333/images%7Ccms-image-000027373.jpg https://elfaro.net/es/201709/ef_foto/20906/Ciudades-sitiadas-(parte-2).htm Este lunes 18 de septiembre, San Salvador amaneció con un inusual despliegue militar en sus principales calles y avenidas. Desde las 4:23 de la madrugada, comandos militares se apostaron en puntos específicos de la capital, en cumplimiento a una orden de la presidencia de Salvador Sánchez Cerén para "garantizar mayor seguridad a la ciudadanía". El gobierno anunció refuerzos militares a los patrullajes de la delegación de San Salvador de la Policía Nacional Civil. Desde la colonia Montserrat, sede de la delegación, el presidente dijo que los patrullajes conjuntos priorizarán paradas de autobuses, mercados, universidades y el Centro Histórico. Aunque reportó un leve descenso en sus índices de homicidios en los meses de julio y agosto, San Salvador continúa siendo la ciudad más violenta del país, con una tasa de 102 homicidios por cada 100 mil habitantes. En la imagen, un comando custodia la calle San Antonio Abad y el bulevar de Los Héroes, a escasos metros de un portón de acceso de la Universidad de El Salvador. El Faro constató otro despliegue en la alameda Manuel Enrique Araujo, a escasos 50 metros del Estado Mayor Presidencial; y uno más en el bulevar Santa Elena, a sólo cien metros de la Embajada Americana. Este último, al menos, se sale del rango de acción del plan de seguridad, dado que el bulevar Santa Elena pertenece al municipio de Antiguo Cuscatlán. Esta es la segunda vez en siete años que el ejército saca sus vehículos a la calle, con la idea de bajar los índices delincuenciales. La primera vez ocurrió en el último trimestre de 2010, cuando el expresidente Mauricio Funes anunció que combatiría a las pandillas y se apoyó en el Ejército para patrullar sus territorios. En lugares conflictivos como Villa Lourdes, en Colón, agentes de la Policía reportaban que los pandilleros salían junto a sus hijos a tomarse fotografías cerca de los vehículos Humvee. EF Foto Mon, 18 Sep 2017 18:19:23 +0100 https://elfaro.net/es/201709/ef_foto/20906/Ciudades-sitiadas-(parte-2).htm Guatemala en las calles: batalla decisiva contra las mafias https://elfaro.net/themes/publication_1/theme_1/img/logo_rsi.jpg https://elfaro.net/es/201709/360grados/20907/Guatemala-en-las-calles-batalla-decisiva-contra-las-mafias.htm 360 grados Mon, 18 Sep 2017 17:38:48 +0100 https://elfaro.net/es/201709/360grados/20907/Guatemala-en-las-calles-batalla-decisiva-contra-las-mafias.htm Guatemala en las calles: batalla decisiva contra las mafias http://elfaro.net/images/cache/555x370/crop/images%7Ccms-image-000026059.png https://elfaro.net/es/201709/columnas/20905/Guatemala-en-las-calles-batalla-decisiva-contra-las-mafias.htm En Guatemala se viven tiempos intensos. Llevo al menos veinte días queriendo escribir esta columna, pero la coyuntura ha cambiado tan rápido y uno quisiera escupirlo todo, con lujo de datos y vivencias, que no me dado tiempo plasmarlas. Así que hoy, luego de leer la crónica de Carlos Dada, donde relata parte de lo que quería contarles, decidí por fin robarle esta lluviosa madrugada al sueño.

No hay que confundirse: el presidente Jimmy Morales les ha jurado lealtad a las mafias (crimen organizado, narco, violadores de derechos humanos, políticos en la cárcel por corrupción, empresarios con miedo a ser capturados) y no va a echarse para atrás. Al contrario, como él mismo dijo, esta es una batalla “a muerte”.

Morales, en discursos, replica un cuento franquista en el que se narra el secuestro del hijo de un general para transmutarlo con su presente, en donde su hijo y su hermano enfrentan en este momento un juicio por fraude y lavado. Este es un componente importante ya que está haciendo todo (para un presidente “todo” significa mucho) lo que está en sus manos para que ambos eviten la cárcel.

El problema para él (buenas noticias para nosotros) es que la población guatemalteca se ha movilizado casi instantáneamente y es consciente de la famosa frase que dice que el pueblo unido jamás será vencido, y se ha demostrado con manifestaciones convocadas en cuestión de horas.

La única agenda que a estas alturas defiende Morales es la de las mafias, que buscan expulsar a Iván Velásquez, jefe de la CICIG, cambiar a la Fiscal General Thelma Aldana (o en su defecto nombrar a un fiscal ad hoc el próximo año) y quitarles dientes a las instituciones que combaten la corrupción.

Pero (un gran pero) la ciudadanía se ha empoderado una vez más y ha propinado tres golpes certeros que hasta el momento han detenido el plan de Morales (que en verdad no es plan de él, sino que él es quien lo ejecuta, la cara visible) y la gente va por más: no solo por su renuncia, sino por la de 107 diputados que aprobaron un decreto para buscar impunidad de los secretarios generales de los partidos políticos. Esos mismos diputados también votaron otra ley que permitía a las personas condenadas a diez años de cárcel pagar para salir de prisión. Una ley que serviría a los parientes del presidente, pero que también beneficiaría a los extorsionistas, ladrones de carros y a la delincuencia común.

Estas votaciones pusieron bravísima a la ciudadanía, y se logró evidenciar el agravio directo que causa tener a diputados tan nefastos. Ya había una intención, desde hace tiempos, de dirigir la presión social hacia el Congreso, pero se hacía difícil que las peticiones de reformas encendieran protestas eufóricas. Si bien son decisiones estratégicas y racionales, no inundan los corazones de ira ni de pasión. Pero cuando los legisladores se autorecetan amnistías, y legislan para sacar de la cárcel a los corruptos y a los delincuentes, todo cambia.

Por eso, la ciudadana logró que la votación del Congreso fuera anulada por los mismos diputados que entraron al hemiciclo, dos días después de la infamia, pidiendo perdón. La gente encerró a los legisladores por nueve horas el día de la independencia y exigió que para salir debían antes firmar su carta de renuncia. Fueron 107 congresistas cuyos rostros circulan indeseablemente en las redes sociales, periódicos y hasta en restaurantes y hoteles, en donde hasta les han prohibido el ingreso.

Para que Guatemala decida ir contra su Congreso y su presidente hay que rebobinar un poco. El primer sablazo que sufrieron Jimmy Morales y compañía sucedió el 27 de agosto, cuando la Corte de Constitucionalidad otorgó un amparo a ciudadanos y al procurador de los Derechos Humanos para suspender la decisión con la cual el jefe de la CICIG, Iván Velásquez, había sido declarado non grato por el presidente. Jimmy Morales lo había anunciado ese mismo día a través de un video, sin mayor explicación que invocar ciertos artículos de la Constitución. Qué rabia debió haber sentido el presidente, que incluso se quitó la careta -por gusto- en un intento de triunfo digno de un tirano: expulsando a la persona que lo acusa de delitos. Un día antes del anuncio de la expulsión, Velásquez dijo que Morales tenía responsabilidad, por ser secretario general del partido de gobierno, en el financiamiento ilegal de la campaña electoral y que debía retirársele la inmunidad.

El segundo golpe sucedió el mismo día que en el Congreso dijo que no retiraría la inmunidad a Morales, un pacto que el presidente ya había hecho con el principal partido de oposición. Casi a media noche, Nómada, reveló un cheque por más de seis mil dólares que recibió Morales de parte del Ministerio de la Defensa. Resultó que eran ocho cheques iguales y varios altos militares los habían recibido también. El ejército aceptó que le pagó al mandatario un bono por responsabilidad e inventaron excusas. Un artista arrancó una huelga de hambre frente al Congreso y al próximo día, ante las manifestaciones y la presión mediática, la Contraloría obligó a devolver el dinero iniciándose otra investigación que podría repercutir en delitos.

Así las cosas, Jimmy Morales viaja a Nueva York a la Asamblea General de la ONU y, en el breve tiempo que podrá hablar con António Guterres, tratará de hacer quedar mal al Comisionado Velásquez inventando cualquier asunto. Mientras, en Guatemala, y pesar de las protestas, los diputados siguen con la intención de boicotear la lucha contra la corrupción que ha tocado el sistema de financiamiento de los partidos, lo que ha hecho que casi todos los grupos de poder se unan en contra de las instituciones que lideran esta cruzada.

La gente, de a pie y común, periodistas, académicos, empresarios honestos y estudiantes son quienes están librando la única batalla que pueden ganar los pueblos: la que se libra en las calles. Los corruptos están unidos y quieren, a pesar de un eventual aislamiento internacional, de afectar la economía y de romper relaciones con algunos países, traerse abajo la lucha contra la corrupción. Saben que han ido lejos y saben que muchos políticos, dueños de corporaciones y militares, tienen algo en común: una larga cola machucada de delitos.

Por eso, los dados están tirados y se esperan varias movilizaciones para los próximos días, con las demandas concretas. No se quiere nada menos que las renuncias de los 107 diputados y del presidente Morales, quien es producto de la improvisación y de la alianza con las mafias. Y para reformar el sistema se necesita una nueva ley electoral que abra espacios políticos para nuevos actores, ya que en este momento, en el Congreso, la mayoría de legisladores están apadrinados por el narco y la corrupción. Falta mucho camino, reflexiono en la madrugada que sigue penetrante, a pesar de que la lluvia ha dejado de caer.

Álvaro Montenegro, periodista y uno de los siete guatemaltecos que crearon el movimiento #RenunciaYa, después rebautizado como #JusticiaYa, central en las protestas que impulsaron la renuncia del presidente de Guatemala Otto Pérez Molina.
 
Álvaro Montenegro, periodista y uno de los siete guatemaltecos que crearon el movimiento #RenunciaYa, después rebautizado como #JusticiaYa, central en las protestas que impulsaron la renuncia del presidente de Guatemala Otto Pérez Molina.

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Columnas Mon, 18 Sep 2017 16:54:11 +0100 https://elfaro.net/es/201709/columnas/20905/Guatemala-en-las-calles-batalla-decisiva-contra-las-mafias.htm
Servir, proteger y sobrevivir http://elfaro.net/images/cache/555x370/crop/images%7Ccms-image-000027372.jpg https://elfaro.net/es/201709/360grados/20904/Servir-proteger-y-sobrevivir.htm 360 grados Mon, 18 Sep 2017 16:01:36 +0100 https://elfaro.net/es/201709/360grados/20904/Servir-proteger-y-sobrevivir.htm Lo que tumbó el plan de Jimmy http://elfaro.net/images/cache/555x370/crop/images%7Ccms-image-000027241.jpg https://elfaro.net/es/201709/columnas/20900/Lo-que-tumbó-el-plan-de-Jimmy.htm El 15 de septiembre miles de personas insultaban a su llegada al Congreso a los diputados. Miles más les impidieron salir del Palacio Legislativo ocho horas después. Hubo necesidad de evacuarlos bajo protección policial y mediante gases lacrimógenos. Los congresistas habían asistido a deshacer a toda prisa un entuerto de repercusiones legales para ellos, pero de consecuencias políticas todavía más graves.

El episodio supone una derrota clave para el plan urdido por el Presidente de la República y sus aliados. El gobernante de Guatemala, que se eligió tras la jornada de protestas de 2015 bajo el eslogan de “ni corrupto ni ladrón”, pareciera priorizar ahora un solo objetivo: erigir un muro de protección legal para sí y sus aliados. Frenar el embate a la corrupción y hacer más difícil la lucha contra la impunidad.

El Presidente, que en un año y ocho meses de gobierno no buscó aliados contra la desnutrición crónica, para mejorar el sistema educativo o para reconstruir las carreteras nacionales, ahora ha reunido una gran alianza de fuerzas políticas entre alcaldes y diputados (y en las sombra, algunos empresarios), desde que el 27 de agosto declaró non grato al de la Comisión Internacional contra la Impunidad (CICIG), el colombiano Iván Velásquez.

Los alcaldes conservadores, encabezados por el ex presidente Alvaro Arzú quien gobierna la ciudad de Guatemala, le ofrecieron apoyo de inmediato. Una mayoría calificada de diputados (107 votos de un Congreso integrado por 158 representantes) se sumó a la alianza.

Ese respaldo se tradujo en el rechazo a la solicitud de desafuero del Presidente para ser investigado por el delito de financiamiento ilícito electoral cuyas evidencias presentaron el Ministerio Público y la CICIG.

Con la ayuda de los diputados, Morales salió indemne y su esfuerzo se vio fortalecido.

Gracias a ese impulso, el segundo paso de la gran alianza a favor de la impunidad también se escenificaría en el Congreso.

Los diputados decidieron cambiar la redacción en el Código Penal del delito de financiamiento electoral ilícito para dejar sin materia la acusación contra el presidente Morales, contra otros secretarios generales de partidos políticos (entre los que se cuentan varios diputados) y contra sus financistas. No pocos empresarios guatemaltecos temen enfrentar los tribunales por haber donado fondos por medio de empresas de cartón a gobernantes que luego se encontraban cooptados para actuar en su beneficio.

Un segundo decreto aprobado el mismo día permitiría la conmutación de sus penas a todas las personas condenadas a menos de 10 años de prisión, siempre que el juez considerara que no representaban una amenaza social.

El objetivo era ofrecer alguna esperanza de salir excarcelados a los diputados que ya enfrentan causa penal (1 de cada 6 congresistas del actual Congreso) y a quienes están por ingresar a ese grupo. Los diputados esperan con ansiedad las imputaciones que harán el Ministerio Público y CICIG por las coimas cobradas para aprobar los  préstamos y el contrato de la firma brasileña Odebrecht en Guatemala. Personeros de la constructora han reconocido ya la entrega de US$18 millones en sobornos para diputados y autoridades guatemaltecas con tal de conseguir un contrato de US$356 millones.

Pero este segundo decreto trajo al piso la ejecución del plan tramado para apoyar en su esfuerzo anti CIGIG al Presidente. La conmutación de penas menores de 10 años para más de 400 delitos tipificados en el código podría haber beneficiado a extorsionistas, mareros y pedófilos, entre otros, y eso generó un rechazo masivo.

Ante los reclamos manifestados en ruidosas protestas públicas y en redes sociales, ante la condena expresa de las cámaras empresariales –que antes habían mantenido una posición ambigua frente al intento del Presidente de expulsar a Iván Velásquez- y ante la poco discreta amonestación de Estados Unidos, los diputados corrieron a enmendar su desacierto.

Y ahí se encontraron con la rabia y el rechazo de muchos ciudadanos.

El plan para apoyar la cruzada de Morales contemplaba después modificar la ley del Ministerio Público para permitirle al Presidente de la República sustituir a la fiscal Thelma Aldana.

Un cambio brusco en la dirección del Ministerio Público podría servir para romper la unidad de acción entre los fiscales y la CICIG.

Después de debilitar al Ministerio Público, los diputados se habrían podido dedicar a los festejos. El mayor de ellos, la aprobación de un presupuesto superior a US$11.4 millardos para el 2018. Entre las asignaciones se encuentra US$1 millardo destinado a reconstruir la derruida red vial del país. La obra pública en Guatemala ha sido una de las tres fuentes fundamentales de aprovechamiento corrupto de fondos públicos, junto a la compra de medicamentos y equipos médicos y el escamoteo de pagos en las aduanas.

Pero el proyecto favorecido por el presidente Morales encuentra ahora obstáculos para concretarse.

El movimiento estudiantil ha convocado a un paro nacional el próximo 20 de septiembre y las presiones para la depuración del Congreso van en aumento. Frente al clamor público, sustituir a los 107 diputados que favorecieron la impunidad con sus decretos precipitados no parece algo inalcanzable.

La protesta ciudadana resurgió en Guatemala. Los diputados encuentran rechazo en sus propios distritos, donde les declaran non-gratos, y ya tres cadenas de restaurantes anunciaron que no les servirán comida a ninguno de los 107.

El objetivo del presidente Morales está hoy más lejos de alcanzarse, pero no parece dispuesto a desistir aun del esfuerzo. Su hijo y su hermano se encuentran a punto de ser absueltos o condenados por cargos vinculados a la corrupción del gobierno pasado.

 

Juan Luis Font es periodista, conductor y comunicador guatemalteco. Se ha desempeñado como director de ‘Canal Antigua’ y de  ‘Revista Contrapoder’. Se graduó en Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de San Carlos en 2009. Foto: Luis Soto 
 
Juan Luis Font es periodista, conductor y comunicador guatemalteco. Se ha desempeñado como director de ‘Canal Antigua’ y de  ‘Revista Contrapoder’. Se graduó en Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de San Carlos en 2009. Foto: Luis Soto 

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Columnas Sun, 17 Sep 2017 14:37:27 +0100 https://elfaro.net/es/201709/columnas/20900/Lo-que-tumbó-el-plan-de-Jimmy.htm
Los gritos de independencia en Guatemala http://elfaro.net/images/cache/555x370/crop/images%7Ccms-image-000027356.JPG https://elfaro.net/es/201709/centroamerica/20897/Los-gritos-de-independencia-en-Guatemala.htm Miles de manifestantes celebraron las fiestas patrias exigiendo la renuncia de todos los diputados, a los que acusaron de corrupción. Ciento treinta parlamentarios se quedaron encerrados durante nueve horas en el Congreso debido a las protestas, y denunciaron estar secuestrados. Los manifestantes, en su mayoría, eran familias en un pacífico plantón. Hay otro paro convocado para el miércoles. La crisis guatemalteca se traslada a las calles. Eran miles los reunidos alrededor del Congreso de Guatemala. Cantaban, gritaban, esperaban a sus diputados para mentarles la madre. Era su fiesta de independencia, celebrada esta vez con mayor fervor, con expresiones de amor patrio más cargadas de emoción que las que se vieron en muchos desfiles oficiales de 15 de septiembre. Cancelado el desfile oficial de este año por el presidente Jimmy Morales, la calle fue toda suya. De la gente.

Rodearon desde el mediodía el palacio legislativo. Una manzana sembrada en las avenidas 8 y 9 y las calles 9 y 10 de la Zona 1. Tapizaron la entrada principal con pancartas exigiendo la renuncia de todos los diputados. La chispa de aquel 2015, cuando las manifestaciones masivas acuerparon la caída del presidente Otto Pérez Molina, prendía otra mecha.

Era un día extraordinario. Y tanto que los diputados llegaron a su trabajo en día de asueto. Necesitaban regresar el tiempo. Dos días antes, por mayoría absoluta, aprobaron enmiendas “urgentes” a la ley, que redujeron los castigos para delitos relacionados con corrupción y financiamiento ilícito de campañas. Modificaron la ley para beneficiar a los corruptos. Probablemente no previeron el rechazo generalizado de organizaciones y gremiales nacionales y de gobiernos extranjeros; o el amparo contra sus decretos admitido por la Corte de Constitucionalidad. Los legisladores celebraban ahora una sesión extraordinaria para derogar lo aprobado y hacer un mea culpa.

Manifestantes bloquearon con una cadena humana el acceso principal del congreso sobre la 9ª avenida alrededor de las 4:00 PM, además fueron bloqueados los otros cincos accesos para evitar que los diputados abandonaran el lugar.
 
Manifestantes bloquearon con una cadena humana el acceso principal del congreso sobre la 9ª avenida alrededor de las 4:00 PM, además fueron bloqueados los otros cincos accesos para evitar que los diputados abandonaran el lugar.

Para ingresar en sus vehículos debieron abrirse paso entre la masa de sus repudiantes. Desde las banderas les lanzaron huevos, agua, de todo. Ingresaron al estacionamiento de la Asamblea, sobre la octava avenida, protegidos por un triple cordón policial. Pero entraron. Los congresistas cayeron en la trampa de la calle: Entrar podían. Votar podían. Salir ya no.

La sesión parlamentaria fue un desfile de arrepentidos. “Les pido disculpas por lo que hice pero no fue de mala fe”, explicaba el diputado Estuardo Galdámez, de pie frente a su curul en el hemiciclo. “Aquí estoy para enmendarlo”. Galdámez, un ex militar y miembro del Frente de Convergencia Nacional del presidente Jimmy Morales, llevó su mea culpa hasta el ridículo. “Soy un socialista moderado”, dijo. Las risas, las burlas, los insultos le llovieron desde el palco de prensa. “Gracias, compañeros”, les respondió.

Su correligionario Marcos Yax imploró a los cielos con una demostración de bagaje bíblico: “Quiero pedir perdón a Dios… Y a Guatemala. Quiero sacar esta paja de mi ojo”. Marleni Matías de la Unidad Nacional de la Esperanza se unió al coro de los lamentos: “Le pido disculpas a Guatemala. No fue un error. Fue con conocimiento de causa y con esa misma cara pido perdón a Guatemala”.

Cesión de palabra tras cesión de palabra, además de las disculpas del caso los diputados se acusaban unos a otros de corrupción, de obedecer a otros intereses, de traficar influencias, de ser pecaminosos, de olvidarse del pueblo. Uno de cada seis diputados en funciones tiene un proceso abierto, la mayoría por actos de corrupción.

El arrepentimiento y la contrición se instalaron en todas las intervenciones. Suficiente penitencia era ya, dijeron algunos, que en sus comunidades los insultaran; que en las redes sociales recibieran tal cantidad de improperios; que ya no pudieran pasearse tranquilos por ningún lado. La terapia grupal continuó hasta que alguien sin micrófono le gritó a la Junta Directiva que procedieran porque ya contaban con los votos. “Yo sé que ya se quieren ir a la playa, pero tengo derecho a hablar”, dijo otro diputado. El presidente de la Asamblea, que ya había aprobado pasar a la votación, le pidió suspender su intervención hasta después. Y votaron: 130 votos a favor y ninguno en contra para archivar los decretos aprobados dos días antes.

El salón legislativo se vació antes de que al diputado paciente le cumplieran la promesa de dejarle hablar. Rápidamente se movieron hacia sus vehículos, pero no pudieron salir.

A las puertas del estacionamiento, sobre la Octava Avenida, la multitud mantenía un ruido a decibeles que sobrepasaban en múltiplos los límites permitidos en el municipio. No bastaba con que los diputados dieran marcha atrás. Para la calle, sus representantes en el Congreso no tenían ya redención posible. Corearon una consigna clara: “No nos vamos hasta que renuncien” que todo mundo entendió como “Aquí nadie se mueve”, porque ninguno de los diputados pensó nunca en renunciar.

La seguridad parlamentaria prohibió la salida de los diputados. Alguien con más serenidad y buen juicio había decidido ya evitar a toda costa un enfrentamiento con los manifestantes.

El día anterior, cuando el presidente Morales anunció la cancelación de la ceremonia de festejos independentistas, argumentó que no podía garantizar la seguridad de los guatemaltecos porque los manifestantes eran personas violentas. Su ministro de Gobernación, Francisco Rivas, solicitó a la misión de Naciones Unidas que monitoreara la protesta para reportar violaciones a los derechos humanos o agresiones de cualquier bando. Todo anunciaba un ambiente muy tenso en los alrededores del congreso. La Procuraduría de Derechos Humanos también envió a una docena de observadores.

Los manifestantes bloquearon los cinco accesos al palacio legislativo. Las pancartas se multiplicaron, las banderas se agitaron y las trompetas y vuvuzelas sonaron más fuerte que en día de estadio. Las consignas también se inspiraron: “Jimmy Morales a los tribunales… Que se vayan estos animales” y de cuando en cuando recurrían al manual de los clásicos: “El pueblo unido…”.

Adentro, el diputado Manuel Conde, del Partido de Avanzada Nacional, iba y venía sobre metro y medio de un pasillo lateral. Lo seguía la mirada atenta de cuatro asistentes. Hablaba por teléfono: “Vamos a necesitar que nos vengan a sacar porque están muy violentos. No podemos salir solos. Al (diputado Fernando Linares) Beltranena le aventaron hasta meados creo yo, está muy fea la cosa… Sí, pero no podemos quedarnos aquí toda la tarde”. Algunos diputados subieron a sus oficinas y cambiaron saco y corbata por camisetas y zapatos deportivos, para salir sin ser reconocidos. No, dijo la seguridad. No pueden salir. Los diputados optaron por denunciar su desesperación en redes sociales. “Estamos secuestrados”, proclamaron.

¿Quiénes eran sus secuestradores? Jóvenes universitarios, profesionales, padres con sus hijos de la mano, abuelas dando la primera lección de civismo a sus nietos. Niños. Músicos, artistas, periodistas que cubrían las protestas y periodistas que protestaban. Madres cargando bebés. Como ya es tradición, la mayoría de los manifestantes vestía prendas con los colores patrios. Celeste, blanco, azul… muchas camisetas de la selección nacional. A fin de cuentas asistían a un festejo de independencia. Los policías que acordonaban el palacio fueron aplaudidos, abrazados. Ninguno llevaba su arma de fuego. El estuche vacío al cinto daba prueba de que tenían uno pero lo habían dejado en otro lado. Solo llevaban una macana, esposas y gas pimienta. Alguien tomó un megáfono y dijo: “Los policías tienen órdenes de no atacar. Están aquí para cuidarnos a nosotros, no a los ladrones de adentro”. Varios agentes sonrieron ruborizados, como cuando un mago desde el escenario llama a alguien entre el público. Una mujer les regaló les regaló claveles blancos. Aquello no era una manifestación violenta. Era un paseo familiar. La protesta más antiprotesta que un salvadoreño pueda imaginar.

María Vargas y su hija Alejandra Vargas protestan frente al congreso de Guatemala. Muchos de los manifestantes asistieron con sus familias para protestar en contra de los diputados. Foto: Fred Ramos
 
María Vargas y su hija Alejandra Vargas protestan frente al congreso de Guatemala. Muchos de los manifestantes asistieron con sus familias para protestar en contra de los diputados. Foto: Fred Ramos

A las de cuatro de la tarde los manifestantes eran ya suficientes como para rodear toda la manzana con una cadena humana. Los diputados no saldrían pronto. Pero aquello, que quedara claro, era una protesta pacífica. Era el ejercicio del legítimo derecho ciudadano a manifestar su rechazo a la corrupción y a la impunidad. Era la expresión del pueblo.

¿Era aquello de verdad el pueblo en las calles? La cantidad de indígenas en la protesta era mínima, a pesar de que la mitad de la población guatemalteca se reconoce como indígena. No. Aquello no era Guatemala. Aquello era la clase media de la ciudad.

Pero era una clase media decidida. No agrederían pero no cederían. Hicieron hincapié en el carácter pacífico de la manifestación. Lo decían a cada instante como si fuera parte de un código de honor, de un pliego petitorio, de un mentís. El mentís al presidente Jimmy Morales, que los acusó de ser tan violentos que el gobierno tuvo que cancelar el desfile de tanques, helicópteros y aviones artillados para no arriesgar a ningún guatemalteco.

La semana comenzó como un bálsamo para el presidente Jimmy Morales. El Congreso votó a favor de mantenerle la inmunidad para no enfrentar las acusaciones en su contra hechas por la CICIG y la Fiscalía, de financiamiento de su campaña con fondos ilícitos. El presidente agradeció a los diputados su “defensa de la soberanía nacional” y asumió la aprobación de los decretos, que incluían reducción de penas para delitos electorales, como una muestra inequívoca del apoyo del congreso y de su fuerza política en el pulso que mantiene con la CICIG y la Fiscalía.

El remedio fue peor que la enfermedad. Si su pulso con la CICIG había mantenido las protestas a raya, la reacción ante los decretos, combinados con una investigación de la revista Nómada en la que revelaba que el mandatario recibía un cheque mensual emitido por el Ejército, lo dejaron en una posición aún peor. Ante la calle y ante la comunidad internacional. El remedio fue peor.

Fue tan descarado el acto parlamentario a favor de la impunidad que él mismo salió públicamente a decir que, si el Congreso le enviaba los decretos, los vetaría. A pesar de que los decretos lo favorecían. Pero esto último no lo dijo. El 15 de septiembre, la gente que no había salido a las calles salió. A pesar de que la protesta era contra el Congreso, a nadie escapaba que detrás de todo esto estaba el presidente Morales también. Por eso llamaron esa votación un "Pacto entre Corruptos", que se convirtió en hashtag para la protesta por las redes sociales.

Adentro los diputados hacían llamadas a las autoridades, exigiendo que los fueran a sacar. Las dirigencias mantenían su retiro en los pisos superiores del edificio. La llanura se paseaba por el piso inferior tramando una fuga imposible. Encerrados y con hambre comenzaron a desesperarse. Afuera, dijeron, había una turba de terroristas, drogados. Afuera.  

Mientras tanto, afuera, entre los dos portones traseros bloqueados por los manifestantes, un grupo de niños jugaba al futbol con una pelota de plástico morada y dos veladoras a manera de postes en cada portería. Los manifestantes que deambulaban por los cinco portones intervenían a su paso con leves pataditas. Unos metros más adelante, en la esquina, se habían instalado ya los puestos de panes; las megahieleras con agua, cerveza, gaseosas…

A la mitad entre los dos portones, pero al otro lado de la calle, un “bar” de centro decidió abrir. Los parroquianos no eran manifestantes, sino comentaristas. Se mantuvieron toda la tarde en su silla, Gallo en mano, viendo pasar a la historia. Con la autoridad que solo son capaces de proyectar los expertos de taberna y los taxistas, discurrían sobre la pertinencia legal de archivar un decreto aprobado; la defensa de la soberanía nacional y lo pícaros que habían sido siempre sus políticos.

Varias de las bandas estudiantiles que tenían programado desfilar por la fiesta independentista salieron por su cuenta, sin la venia oficial. Desfilaron por la paralela séptima avenida y cualquiera que no estuviese al tanto de sus motivos hubiese dado por hecho que eran parte de las festivas manifestaciones. 

Frente a la entrada principal sobre la novena avenida, entre decenas de banderas (algunas manchadas con tinta roja), un joven llamado Alejandro Pineda, miembro de la Batucada del Pueblo y veterano de estas lides desde 2015, tomó el megáfono y proclamó el triunfo popular: Miles de ciudadanos mantenían retenidos pacíficamente a 130 diputados durante más de seis horas. La multitud aplaudió. Sonaron las trompetas, los tambores, los gritos. En algún lado bajo aquel mar de banderas agitándose, casi perdido, sonó un atrevido saxofón.

Media hora después los policías recibieron su cena. La protesta les aplaudió. Los agentes mantuvieron el descanso que sostenían desde que los claveles blancos les hicieron romper la cadena humana y relajar deltoides, tendones, bíceps, tríceps y extensores; abrieron sus cajas de durapax o de cartón y se dieron a la tarea de comer tacos o pizza que encontraron, como si estuvieran en un día de campo. Adentro los diputados hambreaban, pero no pudieron fraguar algún plan para ingresar alimentos. 

Este fue el último de los momentos cumbres de la jornada. El de la mayor ventaja de los que impulsan la lucha contra la impunidad, encarnados en aquellos manifestantes, y los que la resisten, que dos días antes intentaron un golpe audaz a través de aquellos parlamentarios hambrientos. Entre ellos las gremiales empresariales que ya habían logrado que, en las modificaciones a la ley de financiamiento de partidos, el delito de financiamiento no registrado recayera solo en el receptor y no en el que daba el dinero. El viernes, ya derrotados por la reversión de la ley, emitieron comunicados condenando “la retención ilícita” de los diputados. El de la Cámara de la Industria de Guatemala calificaba de “bélicas y conflictivas” las manifestaciones. Evidentemente ninguno de sus miembros había puesto un pie alrededor del palacio donde los policías continuaban cenando frente a los manifestantes. La gremial de los empresarios, el CACIF, también condenó “la retención de las personas y los actos de amedrentamiento que se llevan a cabo en las afueras del Congreso”.

A las 10 de la noche la protesta se había reducido lo suficiente como para prever que el sitio del Congreso no duraría mucho más. Ya casi no había niños ni padres de familia ni manifestantes de la tercera edad. Representantes de los grupos estudiantiles tomaron otra vez el megáfono, pero esta vez frente a la puerta trasera, la del estacionamiento, donde se concentraba la mayor cantidad de personas. “Hemos cumplido con Guatemala, este es un 15 de septiembre como ningún otro desde 1821”, dijo, un poco triunfalista, el joven de la Batucada. Alguien respondió: “No nos vamos hasta que renuncien” y volvió la batucada. ¡No-Nos-Vamos!-¡Hasta-Que-Renuncien!-¡No-Nos-Vamos!…

A las 10:20 un hombre se subió a un árbol sobre la octava avenida, justo frente a la protesta del portón trasero, el del estacionamiento. Desde ahí, con una bandera en la mano derecha, pidió silencio a los presentes.

- “Compañeros, allá adentro hay 130 diputados. Pero de esos hay quince que no votaron por las reformas. ¿Estamos de acuerdo?

-(La multitud en coro) Síiiiiiiiii

-Y esos 15 están con nosotros, ¿verdad?

-Síiiiiii

-Y entre esos está la diputada Nineth Montenegro. ¿Por qué no pedimos que ella salga en representación de los 15?

-… (barullo incomprensible)

Aquí se hizo el primer silencio. Nadie entendió qué tramaba el creativo. Alguien gritó: ¿para qué? Y el hombre respondió desde su rama: Para que ella negocie a nombre de los otros. Los manifestantes comenzaron a intercambiar miradas, inseguros de lo que pasaba. Alguien gritó: No tenemos nada que negociar. Y alguien más: Todos son iguales. Y comenzó otra vez la batucada: ¡No-nos-vamos…!

Momento momento momento insistía el compañero. Pero nadie lo escuchaba. Debajo de él una joven alumbrada por un teléfono pidió silencio otra vez. Más teléfonos la alumbraron. Eran las diez y media de la noche cuando la chica habló. “Compañeros, nos ha llegado información de que los diputados quieren pedir comida. Están pidiendo comida. ¡No les vamos a permitir ingresar comida!”. Y la gente, que ya para entonces era turba, primero intentó corear Noooo hasta que encajó una nueva frase en el ritmo de las consignas: ¡Que-co-man-mierda! ¡Que-co-man-mierda!

Poco después de las once pasó un hombre extraño por el muro lateral del Congreso, sobre la 10ª calle. Se acercó a los policías y les comenzó a tomar fotos y a gritarles sin detener el paso. Parecía un loco agresivo. Era un señuelo. Dos policías con chalecos negros, que ya venían detrás de él, comenzaron a seguirlo. Él apuró el paso y todas las miradas siguieron la escena. Atrás, los policías que cuidaban el muro cerraron la calle mientras todos veían hacia el otro lado. En cuestión de segundos las dos concentraciones, la de los accesos traseros y la de la puerta principal, habían sido efectivamente desconectadas.  Del lado del estacionamiento comenzaron las quejas.

Abajo, frente a la entrada principal, equipos de antimotines dispersaron la manifestación con gases lacrimógenos y empujando con sus escudos. En cuestión de segundos ingresaban por la novena avenida autobuses vacíos y camionetas con más agentes.

Adentro los diputados hacían fila para salir. En cuanto les dieron la señal abordaron los autobuses. En plena huida, cuando el bus arrancó, por una de las ventanas un diputado disparó un spray contra periodistas y manifestantes que atestiguaban la escena. Guatevisión aseguró que era gas pimienta. Esa fue la salida de los diputados, el final del sitio al Congreso. Nueve horas después de haber ingresado al recinto para “enmendar el entuerto”, los diputados eran libres otra vez.

 

Antimotines bloquean el paso de periodistas y manifestantes sobre la 10ª calle mientras que los diputados, atrás, abandonan el congreso en tres buses. Según informo un medio guatemalteco, uno de los diputados tiró gas a manifestantes y periodistas desde la ventana del bus.
 
Antimotines bloquean el paso de periodistas y manifestantes sobre la 10ª calle mientras que los diputados, atrás, abandonan el congreso en tres buses. Según informo un medio guatemalteco, uno de los diputados tiró gas a manifestantes y periodistas desde la ventana del bus.

Para esas horas, varias organizaciones de estudiantes y de la sociedad civil coordinaban las siguientes acciones. Un paro general, convocado para el próximo miércoles, saldrá desde la Universidad San Carlos. Un paro similar al que marcó hace dos años la caída del presidente Otto Pérez.

Al cierre del viernes, las redes sociales guatemaltecas eran un hervidero de injurias contra los diputados. Acompañando las expresiones con el hashtag #PactodeCorruptos, los indignados chapines desarrollaron también su propio concepto de personas nongratas: una lista creciente de comercios, desde restaurantes hasta barberías, se han unido al movimiento. Ninguno de los diputados que aprobaron los decretos serán bienvenidos en sus negocios. Para entonces, el hashtag había cambiado: #YoNoTengoDiputados.

Debido a las protestas, el diputado Orlando Blanco de la UNE ya no pudo comenzar el viernes sus vacaciones programadas en Antigua Guatemala. Llegó el sábado por la mañana y se instaló con su familia en los alrededores de la piscina del hotel Soleil. Todo un veraneante sin camisa, con lentes de sol, calzoneta y sandalias, vio interrumpida su tranquilidad cuando alguien lo reconoció y le gritó ladrón. Otros visitantes le tomaron fotos y las distribuyeron por las redes, acusando al hotel de recibir al diputado. Pasado el mediodía el parlamentario y su familia daban prematuramente fin a su paseo de verano. A su puente del Día de la Independencia.

Vitrina con mensaje de rechazo a la corrupción en el local de Saúl Bistro, ubicado en la 10 avenida 5-49 zona 14 de la ciudad de Guatemala.  Foto: Fred Ramos
 
Vitrina con mensaje de rechazo a la corrupción en el local de Saúl Bistro, ubicado en la 10 avenida 5-49 zona 14 de la ciudad de Guatemala.  Foto: Fred Ramos

 

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Centroamérica Sun, 17 Sep 2017 14:17:49 +0100 https://elfaro.net/es/201709/centroamerica/20897/Los-gritos-de-independencia-en-Guatemala.htm
El Congreso sitiado Fred Ramos http://elfaro.net/images/cache/555x370/crop/images%7Ccms-image-000027354.JPG https://elfaro.net/es/201709/ef_foto/20898/El-Congreso-sitiado.htm Miles de personas rodearon el congreso guatemalteco el 15 de septiembre, para protestar en contra de 130 diputados que celebraban una sesión extraordinaria para archivar los decretos aprobados dos días antes por ellos mismos, que reducían las penas por corrupción y financiamientos ilícitos. Los diputados permanecieron encerrados durante nueve horas, hasta que cerca de la medianoche la policía los liberó. EF Foto Sun, 17 Sep 2017 13:52:28 +0100 https://elfaro.net/es/201709/ef_foto/20898/El-Congreso-sitiado.htm En medio de protestas, diputados de Guatemala “piden perdón” y archivan decretos Johan Ordóñez (AFP) http://elfaro.net/images/cache/555x370/crop_0_130_3801_2666/images%7Ccms-image-000027353.jpg https://elfaro.net/es/201709/ef_foto/20896/En-medio-de-protestas-diputados-de-Guatemala-“piden-perdón”-y-archivan-decretos.htm El diputado Nery Samayoa es escoltado por policías, el viernes 15 de septiembre, a su llegada al Congreso donde momentos después él y otros 129 diputados deshicieron lo que habían aprobado tres días antes y que significaba un retroceso en la lucha contra la corrupción. Las protestas ciudadanas en la Plaza Central, en el centro de la capital guatemalteca, obligaron a los diputados a enviar al archivo dos decretos que, por ejemplo, hacían que la responsabilidad por el financiamiento ilícito de un partido político recayera en el contador de la institución y no en el máximo dirigente. Otra reforma (que los diputdos también archivaron este viernes 15) aumentaba a 400 la cantidad de delitos excarcelables. Desde el día de su aprobación, el miércoles 13 de septiembre, las protestas se intensificaron a tal punto que los diputados anunciaron que darían marcha atrás. Este viernes 15 de septiembre, día en que cinco países de Centroamérica conmemoran la indepedencia de España, los diputados del Congreso pidieron perdón a los ciudadanos durante una sesión plenaria y derogaron los decretos. Sin embargo, los protestantes taparon las salidas del edificio y no los dejaron salir sino hasta ocho horas después, ya entrada la noche, cuando la Policía intervnio con gases lacrimógenos. Los protestantes exigían la renuncia de los diputados. Hace unas semanas, la Fiscalía guatemalteca y una comisión anticorrupción de la ONU pidieron desaforar al presidente Jimmy Morales por presunto financiamiento ilícito para así poder investigarlo a profundidad. El congreso denegó el desafuero aunque el caso se sigue investigando. EF Foto Fri, 15 Sep 2017 17:02:59 +0100 https://elfaro.net/es/201709/ef_foto/20896/En-medio-de-protestas-diputados-de-Guatemala-“piden-perdón”-y-archivan-decretos.htm Corte guatemalteca suspende reformas al Código Penal https://elfaro.net/themes/publication_1/theme_1/img/logo_rsi.jpg https://elfaro.net/es/201709/360grados/20895/Corte-guatemalteca-suspende-reformas-al-Código-Penal.htm 360 grados Fri, 15 Sep 2017 13:26:51 +0100 https://elfaro.net/es/201709/360grados/20895/Corte-guatemalteca-suspende-reformas-al-Código-Penal.htm Los nuevos próceres http://elfaro.net/images/cache/555x370/crop_0_0_940_626/images%7Ccms-image-000027352.jpg https://elfaro.net/es/201709/el_farolero/20894/Los-nuevos-próceres.htm La mirada del Otto a la conmemoración del Día de la Independencia. El Farolero Fri, 15 Sep 2017 09:51:38 +0100 https://elfaro.net/es/201709/el_farolero/20894/Los-nuevos-próceres.htm Jaime Martínez contradice a Jaime Martínez http://elfaro.net/images/cache/555x370/crop/images%7Ccms-image-000027327.jpg https://elfaro.net/es/201709/el_salvador/20883/Jaime-Martínez-contradice-a-Jaime-Martínez.htm El director de la Academia de Seguridad ya no es aquel defensor de derechos humanos que, hace 12 años, cuestionaba la represión y pedía diálogos y treguas con las pandillas. Ahora se ha vuelto un defensor, pero de las políticas de corte manodurista, como las medidas extraordinarias, y desde su cargo ha alentado a los policías a "que no les tiemble la mano". Cuando George Orwell escribió su clásico 1984, introdujo el término "doblepensar". Orwell lo definió así: "sostener simultáneamente dos opiniones sabiendo que son contradictorias y creer sin embargo en ambas". Jaime Martínez, director de la Academia Nacional de Seguridad Pública (ANSP), parece haber conquistado esta habilidad.

Hace 12 años, en su papel de defensor de derechos humanos, Martínez abogaba por dialogar con pandilleros, un ejercicio prohibido en este segundo gobierno del FMLN. Pero en los últimos dos años, en los que el gobierno de Salvador Sánchez Cerén instauró una política represiva contra las pandillas, enviando policías a una guerra, Martínez se ha convertido en uno de los principales defensores de las actuaciones de los agentes de la Policía Nacional Civil (PNC), señalada ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) por cometer ejecuciones extrajudiciales y violar derechos humanos. 

En mayo de 2017 incluso cobró notoriedad por haber soltado una frase desafortunada. En esa ocasión, el encargado de la formación de policías salvadoreños dijo a unos agentes que si a alguien se les ocurre atacarlos, que se atengan a las consecuencias. “Ahí que no les tiemble la mano. Ahí no hay manera de estar pensando que si hay derechos humanos de por medio, que si hay la crítica de la prensa o de los organismos internacionales”, dijo Martínez. Luego suavizó: “hay que diferenciar del momento cuando ya sometieron al peor de los delincuentes, la legitimidad ya no les da para mancillarlo, vulnerarlo, pisotearlo, ahí ya no”. Ese matiz no impidió que su que no les tiemble la mano fuera condenado por la procuradora de Derechos Humanos y que su frase escalara hasta la CIDH, como un ejemplo de los discursos que provocan un “ambiente combativo” en el país, según denunciaron el Servicio Social Pasionista y el Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana (Idhuca).

En otra época, quizá hasta se hubiera sumado a las críticas contra el gobierno. Fue fundador del centro de estudios penales de Fespad y críticó las políticas de corte manodura en los gobiernos de Arena, que el FMLN ha implementado en su versión medidas extraordinarias durante el gobierno de Sánchez Cerén.

Antes de ser funcionario, él criticaba la actitud de los funcionarios de seguridad ante los señalamientos de organismos nacionales e internacionales. "Muchos de los más graves problemas que afectan a la PNC (...) como la creciente participación de sus miembros en hechos delictivos, incluso de crimen organizado (...) han sido y siguen siendo señalados por instituciones u organismos nacionales y extranjeros que en su momento no solo no han sido escuchados, sino que la actitud de los funcionarios responsables ha sido y sigue siendo la descalificación y censura de quienes señalan dichos problemas", escribía Martínez hace solo 12 años.

Lleva ocho años como director de la ANSP, los mismos que el FMLN lleva a cargo del Ejecutivo, y solo suspendió por un momento sus labores cuando compitió en 2015, apoyado por el FMLN, por una magistratura en la Corte Suprema de Justicia. Ahora sus posturas se parecen mucho a las que antes condenaba. Por ejemplo, cuestionando a periodistas que denuncian casos de abusos policiales, en un contexto en el que hasta el Alto Comisionado de Derechos Humanos ha dicho sentirse preocupado por los “informes alarmantes de asesinatos extrajudiciales”, y por “amenazas contra periodistas que trabajan por documentar la existencia de escuadrones de la muerte, incluida presunta complicidad  por parte del personal de seguridad”.

Convertido en uno de los funcionarios más longevos de los gobiernos de izquierda, Martínez doblepiensa. Él defiende las medidas extraordinarias que, según la Procuraduría de Derechos Humanos, provocan graves violaciones a derechos humanos.

Ahora también dice que no cree que el gobierno deba dialogar con pandilleros, a tono con el discurso oficial de esta administración (no así en la anterior que pactó con ellas); pero hace 12 años sostenía que "Todo programa de prevención y reinserción social debe tomar muy en cuenta la opinión, expectativas, temores y sugerencias de los pandilleros y pandilleras, especialmente de sus líderes". Al repreguntarle si sostiene lo que pensaba hace 12 años, responde que sí, pero matiza diciendo que lo hace solo desde una postura académica.

Cuando era defensor de derechos humanos, Martínez incluso proponía una tregua para reducir la violencia. "Se debe promover un proceso de diálogo, negociación y concertación de treguas o acuerdos de paz duraderos entre pandillas rivales, que sirvan de telón de fondo para la implementación y desarrollo de los programas de prevención y reinserción social", escribió en 2005. En ese año, con una tasa de 63 homicidios por 100 mil habitantes, El Salvador ya era, sino el más violento, uno de los países más mortíferos del mundo.

La trayectoria de Martínez está plasmada en dos docenas de libros: cuatro propios, dos compilaciones y más de 20 en coautoría. Para construir esta entrevista se utilizaron pasajes de dos de esos textos escritos por Martínez: Límites democráticos al poder penal (Fespad, 2005); e Información y gestión policial en El Salvador (Fespad, 2001).

En esos libros, Martínez decía cosas como "el control de la mala conducta policial no ha sido vista como una prioridad dentro de la organización policial. La persistente falta de interés de los jefes para ejercer controles de calidad sobre el trabajo y la disciplina policial favoreció un clima organizacional permisivo y arbitrario".

Martínez habló con El Faro después de un conversatorio que la ANSP hizo para conmemorar su 25° aniversario. Antes de la entrevista, lo último que Martínez hizo, ante un salón lleno de policías y estudiantes de la academia de seguridad, fue quejarse del trabajo de este periódico. Su queja es por una publicación en Facebook, donde se recoge un cuestionamiento de Martínez a James Cavallaro, comisionado de la CIDH, quien aseguró que los números de víctimas en enfrentamientos policiales en El Salvador corresponden a “algunos enfrentamientos y muchos casos de ejecuciones”. Martínez dijo que le parece que Cavallaro “se apresuró. Parte de un dato que le han dado, pero que no ha confrontado”. Su queja no es por la frase, que dijo literalmente, sino porque en la publicación de Facebook no se incluyeron más de sus declaraciones. Por eso se despidió del conversatorio, rodeado un centenar de alumnos y varias decenas de policías, así: “si están aquí los de El Faro se los quiero decir, es lamentable que siempre con cierto sesgo saquen la noticia”.

He sacado algunos pasajes de dos de sus libros para que me ayude a comprender la evolución de su pensamiento, ahora que usted está en la ANSP y en el gabinete de seguridad. Por ejemplo, usted decía ''el control sobre la PNC no es un estorbo en la lucha contra la delincuencia, por el contrario, es una condición indispensable de la eficacia de la policía, tomando en cuenta que su misión esencial no es reprimir, sino 'proteger y garantizar el libre ejercicio de los derechos y las libertades de las personas'''. ¿Sigue creyendo eso?
Por supuesto que sí. Nosotros nos encargamos de formar a las unidades contraloras de la PNC y estamos trabajando en una mesa en la que nos está apoyando el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), con cooperación de Chile, para potenciar  a las unidades de control, la Inspectoría General, la unidad disciplinaria. Creo firmemente en eso. Le faltó irse al primer ensayo, que se escribió y publicó en 1994, por la fundación Konrad Adenauer, que se llama Control y eficacia de la Policía Nacional Civil. He sido el único, el primero que escribió sobre ese tema. No puede haber una policía si no está sometida a mecanismos de control. El pleno respeto de los derechos humanos no debe ser entendido como un límite sino más bien como un complemento de la eficacia de la policía.

Usted antes decía que dentro de una estrategia punitiva “era necesaria la participación de pandilleros y pandilleras, se debe promover un proceso de diálogo, negociación y concertación de treguas o acuerdos de paz duraderos entre pandillas rivales, que sirvan de telón de fondo...".
¡Qué bueno que lo dice!  Efectivamente, cuando publiqué esos artículos y mi libro, allá tan remotamente como en 2003, fui de los pocos que desde el sector académico se atrevió a plantear que la problemática de la seguridad de este país y, especialmente el fenómeno de las pandillas, era uno de tal envergadura que, aunque tuviéramos una política de seguridad, la más integral posible, que tuviera todos los recursos que se necesitan, aún en esas condiciones ideales que nunca han llegado, no iba a ser posible realmente lograr condiciones de paz en las comunidades. No mientras se mantuviera la rivalidad letal entre estas dos grandes estructuras pandilleras. Por lo tanto, era necesario retomar un procedimiento mediante el cual el Estado pudiera ser una suerte de mediador y lograr que llegaran a una tregua entre ellos, dejar de matarse los pandilleros. Y fui más allá: propuse un método que es MDI: movilización, desarme e inserción. Movilización, que implica una movilización social, política, ciudadana, que convenza a la sociedad entera de la necesidad de llegar a respaldar esa mediación y esa tregua. Una vez creada la movilización ciudadana, que  los mismos grupos se movilicen y estén conscientes de que no pueden seguir por esa vía, que exista la disposición social de llegar a un diálogo y a una negociación y a una tregua. El segundo es desarme. Tienen que entregar las armas. Y se pasa a la inserción social, que es donde ya el Estado con todos sus recursos y atribuciones, pero tiene que ser un consenso de Estado -no de gobierno- entonces les abre las puertas a ellos, les dice: 'bueno, van a tener esta oportunidad de formación laboral, estas oportunidades de trabajo, becas'. 

(Derecha) El subdirector Manuel Olivares Jaime Martínez y (Izquierda) el director general de la Academía Nacional de Seguridad Pública (ANSP), durante el conversatorio sobre los 25 años de la ANSP. Foto: Fred Ramos
 
(Derecha) El subdirector Manuel Olivares Jaime Martínez y (Izquierda) el director general de la Academía Nacional de Seguridad Pública (ANSP), durante el conversatorio sobre los 25 años de la ANSP. Foto: Fred Ramos

¿Y sigue pensando eso? Porque el gobierno dice que no hay ninguna posibilidad de diálogo con pandillas.
Desde el punto de vista académico lo sostengo. Así es. Y por eso, ahí sí, una pregunta a ustedes los de El Faro: ¿por qué en su momento fueron los que denunciaron que había una cosa oscura, terrible, y el primer intento de una tregua -que yo sé que no ha sido la mejor- pero ustedes fueron parte de los factores que la frustraron, no?

¿No debería haberse hecho con transparencia?
Cómo no, claro que sí.

Entonces ese es el problema.
Sí, pero fíjense que se ponen en una dicotomía. Hay una dicotomía axiológica de parte de ustedes, porque ustedes son parte de los factores que hicieron que aquel intento -a lo mejor imperfecto- se frustrara y ahora el problema es que ya no hay espacio, por lo menos no al corto plazo, para poder emprender un proceso como el que yo planteo académicamente. No tiene nada que ver ese planteo desde la óptica académica con lo que después se hizo. Yo no tuve nada que ver  con eso.

¿Usted le echa más la culpa al periodismo que a la falta de transparencia u otros factores que influyeron para que ese proceso fracasara, como los intereses políticos?
No, yo no he dicho que son culpables, digo que es un factor que contribuyó a eso.

Ya...
Bueno, en realidad quisiera decir, que sí, que está bien que se plantee que hay otro tipo de salidas. Eso es un hecho. Este país no va a tener una solución a ningún problema delincuencial y menos a un fenómeno tan multicausal y con un fuerte componente social -económico, como es el de las pandillas, solo  por la vía punitiva. Eso es un hecho.

O sea, usted es disidente de esa doctrina a rajatabla que ha sentado Sánchez Cerén, quien en enero de 2015 decía 'no hay ninguna posibilidad de volver a ese esquema de diálogo o negociación'
No, yo no he dicho que soy... Lo que he dicho, se lo he dicho claramente... Hay cada cosa. Una política de seguridad es una política integral y debe tener varios componentes y el uso del ius puniendi que es una atribución estatal no se puede renunciar a ella.

Claro.
Y menos cuando usted tiene estructuras criminales que a mansalva atacan a la población  y a los mismos policías. El componente punitivo, el presidente también ha sido en esto coherente. El presidente dice que efectivamente hay que perseguir el delito, pero también tiene una política integral.

Pero no de diálogo con pandillas
No, eso es otra cosa. Para eso no hay cabida. El Faro contribuyó a que esa posibilidad no se diera...

O sea...
Ja, ja, ja.

Volvamos al control de los medios al rol de la Policía...
No, no, yo ya no quiero seguir porque realmente sé que la práctica de ustedes va a ser que todo esto que les he dicho, con una serie de argumentos, van a sacar solo lo que les interesa.

Pero usted lo tiene grabado (un miembro del equipo de Martínez grabó toda la conversación). Podrá desmentirnos si hacemos eso. Pero no vamos a hacer eso.
Ya les di la entrevista. Dígale al señor (Roberto) Valencia (periodista de El Faro, quien también pidió a Martínez una entrevista) que la entrevista que él quería ya se la di a usted. Y que no, yo en realidad les felicito pero tengan cuidado. Tengan cuidado en esos términos pues de que a la sociedad no le están dando el mensaje. Así a la sociedad en general. Uno los puede entender, pero a la sociedad no le están dando el mensaje de que ustedes están haciendo una labor por la seguridad de este país, para nada. Y no tienen la obligación, me van a decir: 'Nosotros tenemos que informar', sí. Y también tienen que cuestionar. A mí me parece que está bien que cuestionen. Yo solo quizá lo que les quisiera decir es que deben ser como más equilibrados. Cada vez que saquen que hay posibles abusos de la Policía, bueno, planteen la otra cara de la moneda. Planteen que a esos policías los han despedazado estas estructuras. Y que el país y la PNC no está enfrentando un fenómeno delincuencial de mediana envergadura. Es uno terrible.

Una pregunta más. Usted decía en uno de sus textos que "el tono arbitrario o indulgente de los jefes, así como los mensajes que desde las posiciones de poder se envían respecto al comportamiento de los subalternos puede tener efectos impresionantes en el funcionamiento de la institución y poner en riesgo su credibilidad e imagen". ¿No cree que mensajes como "a los policías que no les tiemble la mano" va en ese tono?
No, porque yo no dije nunca que no les tiemble la mano en toda ocasión. No sé cómo ustedes no logran entenderlo todavía.

Usted dijo a los policías que "en la calle no anden pensando en derechos humanos ni en las presiones de organismos internacionales".
Vaya imagínese, qué prejuicioso. ¿Cuál es su nombre?

Nelson.
Vaya, Nelson, imaginate lo que acabas de decir. Eso en el vídeo está bien claro. Yo jamás podría decir una cosa como esa, si a mí me ha costado formarme en este necesario equilibrio, en alguien que viene militando desde los derechos humanos para incidir en la seguridad pública. Jamás diría eso, que un policía en la calle olvídese de los derechos humanos. Nunca dije eso y lo acabas de decir.

¿Qué es lo que dijo?
Ahí se demuestra lo que digo, tu falta de responsabilidad, de analizar bien...

¿Qué es lo que dijo?
Ahí está el video. 

Yo sé, ya lo vi.
Entonces, lo que dije: 'ustedes, en el momento en que sean atacados por las estructuras delincuenciales, en ese momento ustedes tienen que defenderse con todo'. Y dije 'que no les tiemble la mano'. Anda ve las prácticas de los policías. Anda ve si al policía en el momento en que lo atacan, o a vos como ciudadano y tenés un arma y te están atacando, y en ese momento vas a salir tembloroso, ya sos víctima. Ya moriste. Ya estuvo. Pero es el momento exacto del ataque. A ese me referí. En derecho penal a eso se le llama causas de justificación. Si tú te ves atacado por una persona con un cuchillo, y es un ataque no provocado por vos, es ilegítimo porque no tiene derecho a hacerte eso y es inminente que te va a lesionar, no sabes si a matarte, lo que tú tengas a la mano, estás habilitado por el derecho para defenderte.  A eso me he referido, por favor, traten de entender de una vez por todas. Díganle al señor Valencia, o tú mismo que has pedido entrevista... Yo me he referido al momento en que los policías son atacados, porque esos señores que yo estaba graduando ese día, la primera promoción STO, al día siguiente los pueden estar atacando ya. En este país no es teórico. Lamentablemente, por no resolver a tiempo los problemas de violencia y de criminalidad, hemos llegado a un punto en el que a diario hay ataques. Entonces, me he referido exclusivamente al momento en el que el policía es atacado. Les rogaría, de verdad, que esta aclaración que hoy he dado, traten de publicarla, por favor. En honor a esta objetividad que les estoy pidiendo.

En su libro, decía que “en el 2001, basados en noticias de los principales cuatro diarios del país, se detectaron 130 posibles ejecuciones sumarias; en 2002 otras 71, y en 2003 se registraron 225; es decir, solo en tres años se cuentan 426 casos de posibles ejecuciones sumarias con fines de limpieza social”. Usted hablaba de las cifras que dio el comisionado Cavallaro, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, y pareciera que duda de las versiones que ahora dan los periódicos.

Lo que yo he querido decir es que por ejemplo ese dato que manejan, para mí lo que debe hacerse es tener un proceso de verificación. Primero tenemos que ir a ver si esos 59 realmente existen o no.

Martínez se refiere a la proporción de 59 pandilleros muertos por cada policía abatido en los enfrentamientos que registra la Policía desde 2015. En una audiencia celebrada en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, el comisionado James Cavallaro utilizó esa proporción para concluir que ese dato sugiere que los 'enfrentamientos' no son reales. Para Cavallaro, el dato más bien dibuja escenarios de ejecuciones extrajudiciales.

Si hay, bueno, ¡enhorabuena! Si de verdad se demuestra eso hay que investigarlo, hay que entrarle a eso. Y yo sí te puedo afirmar que cuando yo escribí eso era otra situación, era muy distinto. No estamos hablando de lo mismo. En aquel momento no existían estructuras de pandilla con tanto armamento y con tanta decisión de atacar policías como ahora lo han hecho. Eso cambio, tristemente en los últimos cuatro años se incrementó tremendamente y ya se está volviendo casi una cosa común. Ese panorama diferente hace también que la capacitación de la policía tiene que ser diferente y que la respuesta del Estado también tiene que ser distinta.

¿No cree que la represión del Estado genera más violencia? Si la comparamos con la tregua, cuestionada y poco transparente como fue, pero redujo los homicidios a niveles que no habíamos visto en este país.
Es posible, desde la óptica de la criminología, de la reacción social. Depende de la respuesta que el Estado da para que el fenómeno criminal, en lugar de apaciguarse, se vuelve más cruento. Lo que sí te puedo decir, por otro lado, es que existe la obligación constitucional del Estado que si sabe que existen grupos que tienen esa capacidad de atacar, tiene que perseguirlos. No puede dejarlos. Sino sería quedarnos solo esperando el próximo ataque. Ahora, igual no estoy de acuerdo, lo reitero, en que la policía, en un operativo, no puede olvidarse de sus principios, no puede olvidarse que tiene que respetar la integridad de un ser humano que ha sido sometido, aunque sea el peor delincuente.

Jaime Martínez es tan defensor de la política de seguridad del actual gobierno, y de las buenas actuaciones de la Policía, que cuestiona al periodismo o a los periodistas que denuncian los abusos cometidos por los agentes policiales. Al inicio de esta entrevista preguntamos a Martínez por una frase que soltó al Noticiero Hechos de Canal 12, el 11 de septiembre. 

Hace unos días dijo en Noticiero Hechos que “hay periodistas que se están prestando a las intenciones de las pandillas de presentarse como víctimas”.
Sí, hay uno que se llama, creo que es Bryan, que según información de la Policía es un muchacho. Según dice la Policía, no lo digo yo...

En la Revista Factum hay un periodista que se llama Bryan Avelar, miembro del equipo que reveló hace tres semanas que existe un grupo de exterminio en las filas de la Policía. A raíz de la publicación, los periodistas de Factum y de El Faro -que republicó la investigación de Factum, y que ya había publicado investigaciones en donde se denuncian ejecuciones extrajudiciales- han sido amenazados. 

¿Bryan Avelar?
Yo no sé cómo se llama. Dicen que es un muchacho que se llama Bryan, que es periodista, saca información y que él está relacionado porque tiene un hermano pandillero preso, un palabrero. Así dicen. Entonces, si es así, ahí hay situaciones muy concretas que deben investigarse.

La declaración de Martínez es curiosa y abre muchas preguntas. La Policía Nacional Civil no ha informado que investigue a periodistas. Segundo, ¿por qué la PNC investigaría a periodistas? ¿Por qué la PNC informaría de sus investigaciones al director de la ANSP? A diferencia de los que plantea Martínez, las únicas personas que han hecho una 'vinculación' entre periodistas de Factum o El Faro con pandillas son aquellas cuentas en redes sociales que, según ha denunciado Factum, están ligadas a policías. El Faro intentó obtener una aclaración a Martinez por esta declaración, pero en la tarde del jueves 14 de septiembre, desde la oficina de prensa de la ANSP solo llego esta respuesta: "El director manda a decir que lo disculpe, pero que no puede (responder)". 

En 2005, usted también decía que “existen condiciones que igualmente victimizan tanto a las víctimas de los delitos como a los propios delincuentes o presuntos delincuentes (...) entre ellas la debilidad institucional. ¿Puede un delincuente o presunto delincuente llegar a convertirse en víctima del propio sistema penal? Para cualquiera que al menos en alguna ocasión haya visitado un centro penal, sería muy difícil no admitir esa posibilidad”. ¿Es decir que también los delincuentes pueden ser víctimas?
Sí, por supuesto que sí, nadie dice que no. Yo también lo he dicho.

Pero cuando usted dice que los periodistas están prestándose a la intención de las pandillas de presentarse como víctimas, ¿no se contradice?
No, porque ustedes, al mismo tiempo de presentar el tema de la violencia policial que puede estar ocurriendo, deberían de presentarle al lector la dimensión del problema, de la capacidad delictiva, criminal y violenta que la estructura tiene y no lo hacen. Lo presentan como aislado. En ese caso, ustedes están presentando como que el pandillero es como cualquier otro ciudadano que ha sido víctima inocente de la Policía. Por eso la posición institucional que tenemos, y yo la he dicho en todas partes, incluso en ese discurso que me han cuestionado: todo policía tiene todo el derecho de defenderse con todo cuando es atacado.

Que no les tiemble la mano...
Pero al mismo tiempo recalqué que todo policía, igual, una vez sometido a un delincuente, aún al peor de ellos, el que les haya producido baja a sus compañeros, una vez entregado o sometido no puede mancillarlo, lastimarlo y menos vulnerarle la vida. Nosotros tenemos como sociedad y como Estado que mantener un balance bien claro en esto. El policía tiene que estar suficientemente bien preparado para poder protegernos a todos y defenderse de los ataques de la criminalidad y, al mismo tiempo, ser respetuoso pleno de los derechos humanos. No se puede pedir solo una cosa. Ustedes solo piden una cosa.

Eso no es cierto. El Faro es el periódico que en este país más ha investigado los crímenes de pandilleros, y que más ha explicado la ruptura del Barrio 18, ruptura de otras estructuras, cómo ardió el bus de Mejicanos...
Sí, pero lo que nos estamos jugando en este país necesita que cada vez que ustedes sacan una nota como esa (sobre la policía) sean más equilibrados.

¿Por qué?
Ah, bueno, porque ¿cuál es la amenaza a la seguridad pública más importante que este país tiene?

La impunidad, la corrupción, las pandillas, todas están al mismo nivel.
Bueno, eso es un criterio suyo, pero lo cierto es que este país está viviendo un problema de un grado altamente desarrollado de estas estructuras, y solo por la vía punitiva no se va a resolver. Eso es un principio que tiene la política de seguridad de este gobierno y es algo que tiene bien claro el señor ministro de Justicia y Seguridad, el director de la Policía. Todos nosotros sabemos que no se puede resolver un problema como es el fenómeno de las pandillas solo por la vía punitiva. Pero para eso le hace falta a la sociedad entera otras cosas: tiene que trabajarse en la prevención, en la inversión social, en medidas de inclusión social de los más jóvenes.

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El Salvador Thu, 14 Sep 2017 17:05:41 +0100 https://elfaro.net/es/201709/el_salvador/20883/Jaime-Martínez-contradice-a-Jaime-Martínez.htm
No alimentar http://elfaro.net/images/cache/555x370/crop/images%7Ccms-image-000027350.jpg https://elfaro.net/es/201709/el_farolero/20893/No-alimentar.htm La mirada de Otto al fallo de la Sala de lo Constitucional que prohíbe la entrega de deuda política a los partidos que no se transparenten. El Farolero Thu, 14 Sep 2017 16:25:37 +0100 https://elfaro.net/es/201709/el_farolero/20893/No-alimentar.htm “Es importante para Nayib Bukele que lo expulsen. Si él se va, no podrá ser candidato en 2018” http://elfaro.net/images/cache/555x370/crop/images%7Ccms-image-000027349.jpg https://elfaro.net/es/201709/ef_radio/20892/“Es-importante-para-Nayib-Bukele-que-lo-expulsen-Si-él-se-va-no-podrá-ser-candidato-en-2018”.htm En La Portada de este jueves hablamos con Sergio Arauz, periodista de El Faro, sobre su nota “La dirección del partido ha decidido cortar definitivamente con Nayib Bukele”. Con Arauz y el politólogo Luis Aguilar, analizamos el futuro político de Bukele sin el FMLN y del FMLN sin Bukele. EF Radio Thu, 14 Sep 2017 16:21:02 +0100 https://elfaro.net/es/201709/ef_radio/20892/“Es-importante-para-Nayib-Bukele-que-lo-expulsen-Si-él-se-va-no-podrá-ser-candidato-en-2018”.htm Guatemala | Congreso anuncia que dará marcha atrás a las reformas aprobadas para beneficiar a políticos investigados https://elfaro.net/themes/publication_1/theme_1/img/logo_rsi.jpg https://elfaro.net/es/201709/360grados/20890/Guatemala-|-Congreso-anuncia-que-dará-marcha-atrás-a-las-reformas-aprobadas-para-beneficiar-a-políticos-investigados.htm 360 grados Thu, 14 Sep 2017 15:45:09 +0100 https://elfaro.net/es/201709/360grados/20890/Guatemala-|-Congreso-anuncia-que-dará-marcha-atrás-a-las-reformas-aprobadas-para-beneficiar-a-políticos-investigados.htm Jackeline Rivera: “Juntos podemos seguir transformando nuestra capital” https://elfaro.net/themes/publication_1/theme_1/img/logo_rsi.jpg https://elfaro.net/es/201709/360grados/20889/Jackeline-Rivera-“Juntos-podemos-seguir-transformando-nuestra-capital”.htm 360 grados Thu, 14 Sep 2017 15:40:17 +0100 https://elfaro.net/es/201709/360grados/20889/Jackeline-Rivera-“Juntos-podemos-seguir-transformando-nuestra-capital”.htm Proyección y cineforo | El cuarto de los huesos http://elfaro.net/images/cache/555x370/crop/images%7Ccms-image-000015878.jpg https://elfaro.net/es/201709/eventos/20888/Proyección-y-cineforo-|-El-cuarto-de-los-huesos.htm Eventos Thu, 14 Sep 2017 14:43:41 +0100 https://elfaro.net/es/201709/eventos/20888/Proyección-y-cineforo-|-El-cuarto-de-los-huesos.htm Puntos de fuga. Donde las líneas convergen – Miguel Huezo Mixco en El Faro Blogs https://elfaro.net/themes/publication_1/theme_1/img/logo_rsi.jpg https://elfaro.net/es/201709/360grados/20887/Puntos-de-fuga-Donde-las-líneas-convergen-–-Miguel-Huezo-Mixco-en-El-Faro-Blogs.htm 360 grados Thu, 14 Sep 2017 11:07:06 +0100 https://elfaro.net/es/201709/360grados/20887/Puntos-de-fuga-Donde-las-líneas-convergen-–-Miguel-Huezo-Mixco-en-El-Faro-Blogs.htm Tocar madera y otras metáforas que enloquecen a cualquiera – Por Willian Carballo https://elfaro.net/themes/publication_1/theme_1/img/logo_rsi.jpg https://elfaro.net/es/201709/360grados/20886/Tocar-madera-y-otras-metáforas-que-enloquecen-a-cualquiera-–-Por--Willian-Carballo.htm 360 grados Thu, 14 Sep 2017 11:04:28 +0100 https://elfaro.net/es/201709/360grados/20886/Tocar-madera-y-otras-metáforas-que-enloquecen-a-cualquiera-–-Por--Willian-Carballo.htm Luces, cámaras, ¡acción policial! - Por Roberto Burgos https://elfaro.net/themes/publication_1/theme_1/img/logo_rsi.jpg https://elfaro.net/es/201709/360grados/20885/Luces-cámaras-¡acción-policial!---Por-Roberto-Burgos.htm 360 grados Thu, 14 Sep 2017 10:51:53 +0100 https://elfaro.net/es/201709/360grados/20885/Luces-cámaras-¡acción-policial!---Por-Roberto-Burgos.htm “La dirección del partido ha decidido cortar definitivamente con Nayib Bukele” http://elfaro.net/images/cache/555x370/crop/images%7Ccms-image-000027348.jpg https://elfaro.net/es/201709/el_salvador/20884/“La-dirección-del-partido-ha-decidido-cortar-definitivamente-con-Nayib-Bukele”.htm Las diferencias entre el alcalde de San Salvador y su partido, el FMLN, se han hecho insalvables y la dirección nacional ya ha decidido que si Nayib Bukele no renuncia, lo expulsará, privándolo de la postulación para reelegirse en el cargo en 2018. El secretario municipal efemelenista en la capital explicó esto el martes 12 de septiembre a sus compañeros de directiva, y reveló que el partido ya tiene "un plan B" para sustituir a Bukele.
El partido FMLN está harto de los desencuentros con su alcalde de San Salvador, Nayib Bukele, y está dispuesto a la posibilidad de perder el municipio capitalino en las elecciones de 2018. El secretario municipal del FMLN en San Salvador, Dagoberto Sosa, explicó este martes a los directivos de esa estructura, que la dirección nacional decidió romper con un político que los insulta, que los llama corruptos y que habla mal del presidente de la República.
 
El partido FMLN está harto de los desencuentros con su alcalde de San Salvador, Nayib Bukele, y está dispuesto a la posibilidad de perder el municipio capitalino en las elecciones de 2018. El secretario municipal del FMLN en San Salvador, Dagoberto Sosa, explicó este martes a los directivos de esa estructura, que la dirección nacional decidió romper con un político que los insulta, que los llama corruptos y que habla mal del presidente de la República. "Lo mejor es que renuncie, ¿veá?, pero si no, se le expulsará", dijo Sosa. Foto de El Faro por Fred Ramos. 

La secretaría municipal del FMLN en San Salvador comunicó a sus directivos este martes 12 de septiembre, que el partido de izquierdas ha decidido romper su relación con el alcalde de San Salvador, Nayib Bukele, quien por lo tanto no podría buscar la reelección en 2018 cobijado con la bandera efemelenista.

El secretario municipal, Dagoberto Sosa, informó a la estructura efemelenista que el partido está harto del "maltrato" por parte del empresario, y que en sustitución de Bukele para la alcaldía ya se piensa en la diputada Jackeline Rivera.

"El camino es cortar definitivamente con Nayib... hay una decisión unánime de la dirección del partido", fueron las palabras iniciales de Sosa, al hacer el anuncio. Minutos más tarde, esbozó las razones de la decisión: "Definitivamente no podemos continuar con Nayib: maltrata al partido, nos compara con Arena, nos dice corruptos y dice que no hay presidente. ¿Entonces qué más queremos?", pregunta, retóricamente.

Nayib Bukele en noviembre de 2012 en el estadio Cuscatlán, durante la presentación de Salvador Sáchez Cerén como candidato a a la presidencia de El Salvador. Foto El Faro/Mauro Arias
 
Nayib Bukele en noviembre de 2012 en el estadio Cuscatlán, durante la presentación de Salvador Sáchez Cerén como candidato a a la presidencia de El Salvador. Foto El Faro/Mauro Arias

El anuncio quedó registrado en un audio grabado por una persona que participó en la sesión, y que lo compartió con El Faro. Sosa dio a entender que aunque el FMLN ha optado por terminar la relación que comenzaron cuando Bukele fue el candidato a alcalde de Nuevo Cuscatlán en 2012, preferirían que este renuncie al partido. "Si renuncia es mejor, ¿veá? Pero si no renuncia va a haber que echarlo".

Tres fuentes del partido, incluidas dos personas que integran el Consejo Nacional del FMLN -la máxima autoridad permanente-, admitieron a El Faro que se ha tomado esta decisión, pero se rehusaron a comentarla y a que se les identifique. La otra fuente se limitó a aceptar que el audio es auténtico. El alcalde de San Salvador, Nayib Bukele, dijo reconocer la voz de Sosa. "Creo que lastimosamente el audio solo demuestra lo que he venido denunciando: que sectores poderosos en el FMLN han decidido inhabilitarme, para que no pueda participar en las elecciones", comentó, vía mensaje de Whatsapp.

La reunión que presidió Sosa ocurrió en el inmueble que sirve como sede tanto para la estructura municipal como para la departamental de San Salvador, conocido por la militancia como "229". El 229 es un lugar casi legendario en el partido, porque ha sido escenario de las más intensas disputas por el control partidario, particularmente cuando surgieron los movimientos disidentes conocidos como "renovador" y luego el "reformista". Los primeros terminaron expulsados y literalmente vapuleados en un proceso exprés que ocurrió entre los años 2002 y 2003.

En esa misma casa, Sosa mencionó a sus compañeros de directiva, en tono de quien señala un agravante, que el alcalde incurre en gastos con los que el partido no está de acuerdo. Citó como ejemplo que Bukele tiene asesores extranjeros a los que paga 10 mil dólares. Agregó que el alcalde paga dos encuestas mensuales de 10 mil dólares cada una. Además, "él se la lleva de que no es corrupto, pero nosotros sabemos los métodos que utiliza para ganarse a la gente".

En el momento en que comenzaron a surgir las preguntas sobre quién surgiría en sustitución de Bukele, Sosa habló sobre la carta que el partido espera jugar. "¿Cuál sería la situación del próximo concejo municipal? ¿Y ya existe claridad de quién ocupará la próxima candidatura?", pregunta uno de los miembros de la secretaría. 

Sosa responde que el FMLN ya tiene una coalición inscrita en el Tribunal Suprema Electoral con el Partido Salvadoreño Progresista. Dadas las circunstancias, "se está viendo si es posible romperla... habrá que ver jurídicamente, no es cosa sencilla, pero esos serían pasos siguientes, esa es la situación". Luego, ante la evidente preocupación de sus compañeros, insiste en la justificación de la decisión: "¿Qué hacemos nosotros con un candidato que nunca ha querido nada con nosotros?" 

En ese momento, una mujer suelta otra pregunta: "¿Automáticamente ya nos quedamos sin candidato?" Entonces Sosa explica lo que han pensado hacer. "Ahí es donde echamos andar el plan B, el plan B hemos dicho que es Jackeline (Rivera). Por ahora ella va de candidata a síndica y subiría a candidata a alcaldesa... ya veremos en la parte legal cómo se cumple. Incluso podría ser otra persona y no Jackeline, según la ley, lo que prevalece el estatuto del partido..."

Luego, en un afán didáctico, Sosa bosqueja el poder que radica en el Consejo Nacional para tratar de resolver la situación: "Mientras no haya elección interna (para escoger un sustituto), el Consejo Nacional del FMLN puede tomar la decisión y nombrar nuevo candidato. Podría escoger a otra gente y que Jackeline Rivera continúe siendo la candidata a síndica, pero esos pasos los está discutiendo el equipo técnico jurídico, la dirección del partido". Como las inquietudes persisten entre su audiencia, Sosa añade: "Primero es que quede fuera Nayib, ese es el primer paso. Después vienen los subsiguientes pasos."

En el audio, Dagoberto Sosa dice a sus compañeros de estructura municipal que este miércoles harían el planteamiento oficial a las 19 secretarias municipales del departamento de San Salvador. "El municipio afectado somos nosotros", dice, en un momento en que el período legal de campaña para alcaldes aún está a cuatro meses de distancia, pero que también ya marca varias semanas de campaña no oficial. "La militancia de aquí es la que está a las expectativa”, agrega Sosa.

El Faro acudió este miércoles a la sede departamental, pero el acceso a la prensa estaba vedado para quienes no tuvieran previa autorización. Una de las personas que forma parte de la secretaría departamental reveló a este periódico que la sesión fue pospuesta hasta nuevo aviso por decisión de la secretaria departamental de San Salvador, Nery Bonilla.

Sosa, en su exposición ante sus compañeros, también dio a entender que la decisión de romper con Bukele se tomó al menos desde el sábado 9 de septiembre, en una reunión de dirección sobre la que no dio detalles. Esa sesión se produjo apenas al final de una semana que quedó marcada por el último choque entre el alcalde y su partido que trasciende al público, y que culminó con una denuncia de la síndica municipal, Xochilt Marchelli, contra Bukele, presentada ante la Fiscalía General. La síndica le acusa de violencia contra la mujer.

Esta última disputa está relacionada con la propuesta para financiar obras de recuperación del centro histórico de San Salvador. Bukele denunció a media semana que los concejales efemelenistas se habían unido a los del partido opositor Arena para bloquear el proyecto al negarse a votar en favor. Luego, Bukele terminó acusando a la síndica de ser la artífice del boicot.

El Faro preguntó al alcalde qué haría para la elección de 2018 si el partido lo expulsa. "Aún no lo sé", respondió. Y cuando se le preguntó si emprendería su propio proyecto partidario en busca de la reelección, repitió esa respuesta.

El secretario Sosa colgó las dos llamadas telefónicas que este periódico hizo a su celular. La diputada Jackeline Rivera tampoco respondió una llamada a su teléfono móvil.

Dagoberto Sosa es un antiguo militante efemelenista al que todos en su partido llaman Lucio, su seudónimo heredado de la guerra civil. En la campaña municipal pasada, Lucio sirvió de enlace entre el partido y el equipo de Nayib Bukele. Servía también de enlace con Nery Bonilla, la secretaria departamental.   

Aunque muchas parte de la grabación no se escuchan con claridad, sí se escucha con facilidad cuando el secretario municipal del FMLN manifiesta que si prescinden de Bukele como candidato, el partido puede perder la alcaldía. No obstante, dada la tensión permanente en la que viven con el alcalde, podría ser el mal menor. "Hasta cierto punto perder es ganancia. Si Bukele gana en la alcadía quien va a gobernar es la derecha. Gana el Frente, pero gobierna la derecha".

Una persona que integra la Comisión Política del FMLN se rehusó a ser tajante en responder si la decisión a la que aludió Sosa en la sesión del martes es reversible o no. Sí dijo que el largo enfrentamiento que el alcalde ha mantenido con su partido ha generado un nivel de desgaste tal que, por muy buen candidato que pueda parecer, en el partido creen que está condenado a la derrota en 2018, independientemente de si compitiera en representación del FMLN. "Lo que está claro es que ya sea que él siga o no de candidato, ya perdió su alcaldía", dijo. "Es que ya rebalsó el vaso porque ha golpeado la buena voluntad de la militancia", añadió.

Hizo referencia a la última batalla por la remodelación del centro histórico, cuando Bukele comunicó desde su cuenta de Twitter que algunos de los concejales efemelenistas se comportan como si fueran opositores areneros. "A muchos en el FMLN solo les falta cantar "El Salvador será la tumba donde los rojos terminarán" y ponerse el chaleco tricolor...", escribó Bukele, al parafrasear la marcha del partido Arena.

En la sesión del concejo de ese miércoles 6 de septiembre participó Luz Fonseca, concejal de Arena, quien reveló a El Diario de Hoy una de las frases que presuntamente Bukele dirigió a la síndica Xochilt Marchelli y que al parecer más indignación causó en el FMLN: "Llevate esta manzana a tu casa, bruja". El 8 de septiembre, la Secretaría de la Mujer del FMLN publicó un comunicado en apoyo a Marchelli en el que acusa al alcalde de violar la Ley Especial Integral para una Vida Libre de Violencia para las Mujeres. En el comunicado el partido acusa a su alcalde de agredir a la síndica municipal.

Local 229, del partido FMLN, ubicado en la 9 Avenida Norte, en San Salvador. Foto: Víctor Peña
 
Local 229, del partido FMLN, ubicado en la 9 Avenida Norte, en San Salvador. Foto: Víctor Peña

Bukele dijo a El Faro que él no considera que toda la militancia del partido lo quiera fuera del FMLN. "Ese no es el deseo de las bases, ni de la militancia. Creo que es más el reflejo de un sector poderoso del FMLN que me quiere fuera del partido. Quién sabe qué negociación o intereses estarán detrás de todo esto", agregó en mensaje de Whatsapp.

Las diferencias de Bukele con su partido tienen ya casi cinco años de ventilarse en público, algo que ha sido posible porque el alcalde se ha encargado de que trasciendan. Y eso ha molestado al FMLN. En febrero de 2013, cuando el primer gobierno del FMLN intentaba recortar las atribuciones del Instituto de Acceso a la Información Pública, Bukele era alcalde de Nuevo Cuscatlán. En medio de ese debate sobre la propuesta de reformas a la Ley de Acceso a la Información Pública, el alcalde se pronunció desde su cuenta de Twitter en contra de la posición de su partido: "Sería un retroceso en la lucha contra la corrupción". Desde entonces Bukele ha reiterado su inconformidad con algunas decisiones o del gobierno o del partido, y ha llegado a preguntar si están en favor o en contra de la corrupción.

A finales de junio de 2016, Medardo González revisó los extractos de un chat de Whatsapp utilizado por el grupo de funcionarios más influyentes de la alcaldía de San Salvador, incluido el alcalde Nayib Bukele. Este había sido uno de los desencuentros más desafortunados. El jefe del partido leyó esos fragmentos de las conversaciones, y vio que la foto de perfil del grupo era una en la que aparecían él y el alcalde capitalino subidos en una tarima frente al edificio principal de la Fiscalía General, en la urbanización Santa Elena. En la foto, Medardo González parece perder su mirada en los ojos de Nayib Bukele. La foto fue motivo de chistes en el chat. "Ja ja ja Medardo te quería dar un beso... tiene cara de culero", bromeaba uno de los miembros del grupo. Y Nayib Bukele respondía con un "Ja ja ja" y después agregaba un emoticón en el que dos lágrimas brotan de los ojos de una carita amarilla que se carcajea.

Desde antes de ganar la alcaldía de San Salvador, Nayib ya había generado suspicacias en su mismo partido, donde muchos lo consideraban en realidad un representante de la derecha vestido de izquierdista. Lo mismo que Dagoberto Sosa comentó en la sesión de este martes.

Los episodios en que Bukele ha irritado al partido han sido numerosos. Uno de ellos ocurrió en octubre de 2014, cuando estaba haciendo campaña por la alcaldía capitalina, y Bukele apareció en una entrevista de televisión declarando que "el Sitramss es un error del gobierno". Apenas cuatro meses y medio después de que había iniciado uno de los proyectos insignia de los gobiernos del FMLN, y que estaba siendo bombardeado por la oposición, Bukele criticaba el Sistema Integrado de Transporte del Área Metropolitana de San Salvador (Sitramss). 

El Sitramss también es un asunto ultrasensible para el FMLN porque a su cabeza está el ministro de Obras Públicas, Gerson Martínez, uno de los precandidatos presidenciales efemelenistas para 2019. Bukele nunca ha ocultado su interés en la posibilidad de ser candidato a presidente en 2019, así que Gerson Martínez ha sido un rival directo para sus pretensiones.

 

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El Salvador Wed, 13 Sep 2017 22:08:46 +0100 https://elfaro.net/es/201709/el_salvador/20884/“La-dirección-del-partido-ha-decidido-cortar-definitivamente-con-Nayib-Bukele”.htm
Hablan los policías del caso San Blas http://elfaro.net/images/cache/555x370/crop/images%7Ccms-image-000027323.jpg https://elfaro.net/es/201709/el_salvador/20879/Hablan-los-policías-del-caso-San-Blas.htm Cuatro agentes del Grupo de Reacción Policial (GRP) acusados de cometer una ejecución extrajudicial en la finca San Blas dijeron al juez que los juzga, cara a cara, lo que piensan de su detención y de su proceso. Con respeto pero con firmeza –uno de ellos entre lágrimas–, apelaron a que son padres y esposos, a que cumplen órdenes que otros dictan sin saber qué es el trabajo sobre el terreno, y a que son los más expuestos y sacrificados en la guerra que el actual gobierno declaró a las maras. —Ever Edilberto, ¿va a hacer uso de su derecho a la última palabra? –pregunta Cruz Pérez Granados, el juez titular del Tribunal de Sentencia de Santa Tecla.

—Sí, su señoría –responde Ever R. L., un agente del Grupo de Reacción Policial (GRP) con aire de universitario aplicado–. Con todo respeto, su señoría, señores fiscales y demás personas que nos encontramos acá presentes... Tengo que decir que es bien difícil pasar por estos casos...

Estos casos son los similares al caso San Blas. Ever R. L. es, de hecho, uno de los cinco policías enjuiciados por la participación en la masacre de la finca San Blas, ocurrida en la madrugada del 25 al 26 de marzo de 2015, destapado por una investigación periodística cuatro meses después, y que la Fiscalía General de la República decidió judicializar en julio de 2016.

Ahora son las 2:30 de la tarde del miércoles 13 de septiembre, tercer y último día de la audiencia en la que se decide si los cinco agentes del GRP son culpables de homicidio agravado, como cree la Fiscalía. Tras tres días de juicio, solo queda tiempo para que los acusados digan lo que estimen oportuno. Nadie podrá rebatir ni matizar. Es una especie de desahogo amparado en el artículo 391 del Código Procesal Penal. Es voluntario. Tan así que el agente Geovanni S. M., el primero al que ha preguntado el juez Pérez Granados, no quiso hacer uso de su derecho.

—Tenemos una ola delincuencial –prosigue Ever R. L.–, nos están asesinando. Las autoridades hacen poco por nuestros compañeros que están muriendo. Con nuestro salario, nosotros cumplimos órdenes, cumplimos misiones velando por el respeto a los derechos de las personas, de la ciudadanía... ¡No importa el lugar al que nos manden! ¡No importa las carencias en el equipo! Ponemos en riesgo nuestras vidas y nuestra libertad. Y ahora durante más de un año hemos pasado detenidos. ¿¡Cómo es posible!? Disculpe, sin pruebas concretas y directas de mi participación, ¿verdad? Solamente eso quería decir, su señoría. Gracias.

El juez Pérez Granados, metido por completo en su rol de juzgador imparcial, muy serio e impasible.

—Y usted, José Dolores, ¿va a hacer uso de su derecho a la última palabra?

—Sí, su señoría –responde José C.–. Buenas tardes. La verdad es que... es bastante difícil estar en estos momentos en frente de personas que lo acusan a uno sin saber... sin saber el momento... lo que pasa en el terreno. Nosotros, como autoridad. Es bastante difícil ser acusados por algo de lo que no hay pruebas. Y ahora sabemos que podemos ir a pasar ¿cuántos años dentro de una cárcel? Y vamos a dejar una familia sufriendo. Yo soy padre de cuatro hijos; mi esposa y yo, seis. Esa familia me está esperando y me ha esperado a mí más de un año, sobre 15 meses que tenemos ya de detención. Debemos tomar en cuenta, su señoría, el trabajo que nosotros desempeñamos. No es fácil. Nosotros la vida la andamos vendida por muy poco dinero. Y sin embargo, cumplimos nuestra misión. Porque... nosotros estamos ya dispuestos a salir y cumplir una misión, y no regresar, ¿verdad? Entonces, su señoría, yo... mi sugerencia es que tome bien en cuenta que para que a mí se me haga justicia, tiene que haberse comprobado, legítimamente, conforme a la ley. Muchas gracias, señoría.

—¿Pablo Geremías?

—Sí, su señoría. Buenas tardes a usted, señoría, a los señores de la Fiscalía y a nuestros defensores. Quiero decir, respetable señoría, que desde el momento en el que yo decidí ingresar en la Academia Nacional de Seguridad Pública, el fin era poder ayudar a la ciudadanía, que sus derechos se cumplieran, libremente. Ahí nos enseñaron, y recuerdo el artículo 159 de nuestra Constitución, inciso tercero, que nosotros, como policías, tenemos a nuestro cargo la función de policía urbana y de policía rural, con apego a la ley y estricto respeto a los derechos humanos. Entonces, en los 16 años que tengo de ser policía, orgullosamente para nuestro país, El Salvador, que en este momento está sufriendo una gran ola delincuencial, pues desde ese momento yo he cumplido con mi juramento cuando me gradué como agente de policía, que era servir y proteger a las personas de mi país. Asimismo, respetable señoría, quiero decir que en caso de que falle en contra de nosotros y nos imponga una sentencia condenatoria, considero que sería la peor injusticia que podría haber. Ya se ha visto en esta audiencia que la Fiscalía no ha comprobado nada. ¡No se ha comprobado nuestra culpabilidad, ni directa ni indirectamente! Y, como manifestaban los compañeros, cada quien tiene su familia que lo está esperando. Yo tengo mi familia que depende económicamente solo de mi salario. Tengo una hija con discapacidad, su señoría, en silla de ruedas. Es mi hija mayor. En ella mensualmente gasto como 80 dólares solamente en pámpers. También en sus citas que ella tiene, en el Hospital Bloom, solo yo soy quien la puede llevar, su señoría...

Al agente Pablo S. O. se le quiebra la voz. Calla dos, tres segundos.

—Mi hija ha perdido sus citas, su señoría... porque no he estado con ella para poder llevarla...

Respira. Solloza. Se toma cuatro o cinco segundos antes de continuar.

—Ella está grave, su señoría... Ella me está esperando y... solamente eso, su señoría. Gracias.

Impasible, el juez termina la ronda.

—¿Misael Abisai?

—Sí, su señoría –responde Misael S. L.–. Buenas tardes. Yo solo quiero hacer referencia, señor juez, a que cuando la Fiscalía General de la República dio las órdenes de captura en contra de nosotros, en mi caso no se hizo efectiva porque no me encontraba en mi residencia. Mas sin embargo, me enteré a través de las redes sociales de que estaba siendo procesado, y aunque me considero inocente de lo que se me imputa, yo me hice presente al juzgado de paz de San José Villanueva. Me consideré inocente y me considero inocente hasta este día, después de esta audiencia. Solo quisiera, señor, que usted considerara que detrás de nosotros hay hijos, hay esposas, hay padres de familia... que detrás de nosotros... quisiera, su señoría, que hiciera justicia en nuestro proceso. Y solo si las pruebas son contundentes en contra de mí y en contra de mis compañeros, pues usted haga justicia. Entonces... gracias, señoría.

Son ocho los agentes del GRP que participaron en la masacre de la finca San Blas, dos equipos de cuatro, según la acusación. Cinco policías están en esta sala ahora y los otros tres se dieron a la fuga antes de que las órdenes de captura de la Fiscalía se hicieran efectivas.

El juez Pérez Granados tiene que decidir si el caso presentado por el nutrido grupo de cuatro fiscales es lo suficientemente sólido. Los policías acusados se enfrentan a una pena de hasta 50 años de cárcel. La lectura del fallo tiene fecha: la tarde del 22 de septiembre, un viernes.

Dos integrantes del Grupo de Reacción Policial (GRP) de la Policía Nacional Civil participan en un operativo en Quezaltepeque, departamento de La Libertad. Hasta la entrada en acción de la FES y la FIRT, grupos creados a mediados de 2016 en el contexto de las Medidas Extraordinarias, el GRP fue la principal fuerza de choque contra las pandillas. Foto Fred Ramos.
 
Dos integrantes del Grupo de Reacción Policial (GRP) de la Policía Nacional Civil participan en un operativo en Quezaltepeque, departamento de La Libertad. Hasta la entrada en acción de la FES y la FIRT, grupos creados a mediados de 2016 en el contexto de las Medidas Extraordinarias, el GRP fue la principal fuerza de choque contra las pandillas. Foto Fred Ramos.

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El Salvador Wed, 13 Sep 2017 18:56:01 +0100 https://elfaro.net/es/201709/el_salvador/20879/Hablan-los-policías-del-caso-San-Blas.htm
Guatemala aprueba reforma que protege a políticos investigados por financiamiento ilícito http://elfaro.net/images/cache/555x370/crop/images%7Ccms-image-000027330.jpg https://elfaro.net/es/201709/centroamerica/20880/Guatemala-aprueba-reforma-que-protege-a-políticos-investigados-por-financiamiento-ilícito.htm Una reforma al delito de financiamiento electoral ilícito aprobada este miércoles trasladaría la obligación judicial del secretario general de un partido político hacia el contador de la agrupación, lo que beneficia a congresistas con antejuicio por ese delito y al presidente Jimmy Morales. Ciudad de Guatemala, GUATEMALA. El Congreso de Guatemala aprobó este miércoles una modificación al Código Penal para blindar a los dirigentes de los partidos políticos de posibles acusaciones de financiamiento electoral ilícito.

El presidente del Congreso, Óscar Chinchilla, dijo a periodistas que la reforma fue aprobada de urgencia con un total de 106 votos, de los 158 diputados.

La iniciativa, presentada por tres partidos de oposición y por el gobernante FCN-Nación, deberá ser sancionada por el presidente Jimmy Morales para entrar en vigor.

Con la modificación quedó establecido que el delito de financiamiento electoral ilícito no se atribuye a los secretarios generales de los partidos, sino a los contadores de cada organización.

La votación ocurrió dos días después de que el Congreso rechazara un pedido para retirar la inmunidad al gobernante para ser investigado penalmente por financiamiento ilícito en su campaña electoral en 2015.

El lunes pasado, el Parlamento mantuvo los fueros a Morales, a quien la fiscalía y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), un ente adscrito a la ONU, señalan por financiamiento ilegal en el partido derechista FCN-Nación.

Morales era secretario general de ese partido durante la campaña electoral.

El pedido para quitar la inmunidad se hizo el pasado 25 de agosto y dos días después el presidente ordenó expulsar del país al titular de la Cicig, el exmagistrado colombiano Iván Velásquez, acusándolo de injerencia en asuntos internos de Estado.

La expulsión, frenada por la corte constitucional, generó una crisis política ante las críticas locales e internacionales por atacar al exjuez colombiano, una de las principales figuras en la lucha contra la corrupción. 

La fiscalía y la Cicig pidieron a la Corte Suprema de Justicia levantar los fueros a los diputados Orlando Blanco y Roberto Villate por financiamiento anómalo, quienes en 2015 eran secretarios generales de sus partidos.

Indígenas demandan la renuncia del presidente Jimmy Morales frente al Congreso de Guatemala. AFP PHOTO / Johan ORDONEZ
 
Indígenas demandan la renuncia del presidente Jimmy Morales frente al Congreso de Guatemala. AFP PHOTO / Johan ORDONEZ

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Centroamérica Wed, 13 Sep 2017 18:33:29 +0100 https://elfaro.net/es/201709/centroamerica/20880/Guatemala-aprueba-reforma-que-protege-a-políticos-investigados-por-financiamiento-ilícito.htm
Naciones Unidas advierte que El Salvador ha llegado a un “punto crítico” en materia de derechos humanos http://elfaro.net/images/cache/555x370/crop/images%7Ccms-image-000027319.jpg https://elfaro.net/es/201709/ef_radio/20873/Naciones-Unidas-advierte-que-El-Salvador-ha-llegado-a-un-“punto-crítico”-en-materia-de-derechos-humanos.htm Esta semana, el alto comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Zeid Ra'ad Al Hussein, incluyó a El Salvador en una lista de 40 países con un estado “peligroso” y “oscuro” en materia de derechos humanos. Su representante en Centroamérica, Alberto Brunori, dijo en la entrevista de El Faro Radio que el mensaje enviado por el alto comisionado es una alerta para que el Estado salvadoreño tome acciones para evitar “volver al pasado”, ante las múltiples denuncias de ejecuciones extrajudiciales cometidas por policías. En la entrevista también hablamos sobre la propuesta de despenalización del aborto en El Salvador. EF Radio Wed, 13 Sep 2017 12:05:56 +0100 https://elfaro.net/es/201709/ef_radio/20873/Naciones-Unidas-advierte-que-El-Salvador-ha-llegado-a-un-“punto-crítico”-en-materia-de-derechos-humanos.htm De compras al Maktub Café Cultural https://elfaro.net/es/201709/ef_radio/20875/De-compras-al-Maktub-Café-Cultural.htm Julia Valencia, emprendedora y promotora cultural, invita a la tercera edición del Maktub Market, en Maktub Café Cultural, ubicado en el Centro Histórico de San Salvador. EF Radio Wed, 13 Sep 2017 12:05:30 +0100 https://elfaro.net/es/201709/ef_radio/20875/De-compras-al-Maktub-Café-Cultural.htm Embajadores del odio Erick Iván Ortiz http://elfaro.net/images/cache/555x370/crop/images%7Ccms-image-000027318.jpg https://elfaro.net/es/201709/columnas/20872/Embajadores-del-odio.htm Somos una sociedad binaria. Nos educan estimulando una percepción binaria del mundo, a entendernos y a desarrollarnos así: divididos en dos bandos, en dos clases, en dos ideologías, en dos sexos, en nosotros y los otros. Izquierda o derecha, negro o blanco, rico o pobre, sin matices. No hay intermedios. El contraste, la diferencia y la disidencia son mal vistas.

Padecemos de un profundo desconocimiento y desconfianza a la diversidad, y esto se manifiesta siempre que se busca la posibilidad de acuerdos, a entendimientos en los que inexorablemente habrá que ceder frente a esos otros. Cuando se trata de temas sociales poco tratados y poco debatidos, los grupos fundamentalistas y ultraconservadores de ambos lados sacan a pasear la virulencia, que llega a ser obsesiva, implacable y cruel.

El último caso es el de Rossemberg Rivas, un talentoso artista visual, un diseñador de experiencias, como él mismo prefiere describir su arte, cuyo trabajo ha sido reconocido a nivel nacional e internacional. Rossemberg ha sido nombrado, desde marzo de 2017, como embajador artístico de la Marca País: El Salvador grande como su gente, junto a ocho personas más que se destacan en distintas áreas productivas y que proyectan al país en diferentes espacios. Por su trayectoria, para El Salvador es un lujo contar con el genio creativo de Rivas como embajador de nuestra marca país.

Pero en lugar de lucirnos orgullosos de nuestra marca y sus embajadores, en las últimas horas hemos atestiguado la crudeza de la discriminación, el peso de la ignorancia y el éxito del discurso homolesbotransfóbico que nos polariza como ningún otro. Se comprueba, una vez más, que la sexualidad ajena es un tema que despierta pasiones que se extrañan a la hora de discutir temas de trascendencia nacional. A veces pareciera que moviliza más la homofobia que el ímpetu anticorrupción y a favor de la transparencia. Muchos se creen que el país camina al precipicio por un poco de inclusión, ojalá que así de férreo fuese el tono de urgencia cuando se discute la seguridad ciudadana, a las pensiones o la crisis fiscal que sí nos tienen al borde del abismo.

En El Salvador nadie se queja de esta manera cuando cancillería nombra o mantiene como embajadores (con inmunidad y privilegios) a personajes con serios señalamientos de corrupción, lavado de dinero y tráfico de armas. Sin embargo, alguien cuya expresión de género es disidente de los cánones tolerables por nuestra machista y misógina sociedad es un desatino que merece el escarnio público. Este comportamiento deja al desnudo, otra vez, la incapacidad de privilegiar las aptitudes y capacidades profesionales de una persona por encima de su vida privada.

Y hay que decirlo, la nuestra es una sociedad hipócrita en la que existe una suerte de pacto tácito: es posible ser una persona LGBTI y ser tolerada, siempre que esta tenga una posición económica cómoda o bien que esa parte de su vida sea lo más invisible posible. Es decir, siempre que se sea discreto y se viva dentro del clóset. Claro, siempre será más potable socialmente ser gay y masculino, lesbiana y femenina. Un poco de pluma y la historia es distinta. Ahí aflora con especial aspereza la intolerancia a la diferencia y el rechazo a la diversidad de nuestra propia naturaleza humana.

Para muchos salvadoreños y salvadoreñas, la orientación sexual, identidad y expresión de género descalifica a una persona LGBTI para ser parte del funcionariado público, para tener un cargo político o de elección popular. Hace algunos meses, cuando formé parte de la dirigencia de la juventud de ARENA, el odio y la saña por mi sexualidad también fue la principal línea de ataque dentro y fuera del partido. El actuar de algunos personajes y satélites conservadores reveló que consideraban una afrenta grave que en ARENA estuviese el primer dirigente político abiertamente gay. Fue tanto, que mi salida de la Dirección Nacional de la JRN la hicieron entender públicamente como una depuración por mi orientación y pensamiento, cuando en realidad tuvo más que ver con otro tipo de situaciones internas. Pero el morbo por la sexualidad vende más porque tiene más clientes, aunque eso signifique pasar por encima de la verdad y la dignidad de las personas.

El caso de Rossemberg es solo uno más en la larga lista de ataques que vivimos las personas LGBTI, ataques para los que no hay un refugio seguro, porque aparecen en nuestras familias, en los centros de estudios, en el trabajo y en la mayoría de espacios de interacción social. Los ataques van desde una burla o un insulto, hasta el asesinato. Es importante denunciar todos y cada uno de estos casos. Con las cifras de ataques al alza y un discurso ultraconservador, que va caldeándose según se acerca el período electoral, es indispensable que como ciudadanía exijamos que se deje de instrumentalizar la temática LGBTI con fines políticos y electorales. Y debemos hacerlo todos como ciudadanía, no solo las personas LGBTI. Desmontar el círculo de la violencia y la conflictividad social pasa por comprender que la construcción de una sociedad más justa, inclusiva y pacífica es de responsabilidad compartida y que cuando se avanza en los Derechos Humanos, avanzamos como sociedad.

Hace solo algunas décadas esta misma lucha se tenía por el color de piel, por haber nacido mujer, por haber nacido en un lugar determinado, por practicar una creencia específica. Hoy en día suena estúpido quien afirma que solo los blancos tienen derechos civiles, que las mujeres no deben votar ni cobrar por trabajar, que un campesino no debe buscar la superación económica, pero sigue habiendo gente que así piensa y quizá sean más de los que creemos. Pero el cuerpo social ha crecido y ha robustecido el sistema de derechos universales que salvaguardan la igualdad y la libertad con la que nacemos todos los seres humanos. Defendamos cada quien la diversidad, que es la verdadera riqueza de la humanidad y de la naturaleza misma.

¿Quiénes prefieren ser embajadores del odio?

*Erick Iván Ortiz es un activista social que estudió Economía y Negocios. Es uno de los coordinadores del Colectivo Normal, que trabaja por un cambio cultural en donde lo normal es la diversidad y lo normal es expresar esa diversidad.

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Columnas Wed, 13 Sep 2017 11:46:01 +0100 https://elfaro.net/es/201709/columnas/20872/Embajadores-del-odio.htm
WOLA apoya la propuesta de 116 congresistas estadounidenses para extender TPS a salvadoreños y hondureños https://elfaro.net/themes/publication_1/theme_1/img/logo_rsi.jpg https://elfaro.net/es/201709/360grados/20869/WOLA-apoya-la-propuesta-de-116-congresistas-estadounidenses-para-extender-TPS-a-salvadoreños-y-hondureños.htm 360 grados Wed, 13 Sep 2017 11:16:52 +0100 https://elfaro.net/es/201709/360grados/20869/WOLA-apoya-la-propuesta-de-116-congresistas-estadounidenses-para-extender-TPS-a-salvadoreños-y-hondureños.htm Tocar madera y otras metáforas que enloquecen a cualquiera http://elfaro.net/images/cache/555x370/crop_0_0_2000_1333/images%7Ccms-image-000027317.jpg https://elfaro.net/es/201709/columnas/20861/Tocar-madera-y-otras-metáforas-que-enloquecen-a-cualquiera.htm El Salvador es una metáfora. Vivimos en un país en el que los zíperes de cemento brotan frente a los moteles y paren fálicos árboles, donde la lealtad se pesa en onzas, las oenegés pueden ser fantasmas y los diputados bomberos producen incendios partidarios. Tenemos una clase política en la que decir que los príncipes regalan manzanas a las caperucitas rojas es un cuento. O donde la cocaína y otras drogas enloquecen a cualquiera, según un célebre tuit.

La metáfora es un recurso político muy común. En términos populares, es sustituir un significado por otro figurado, como decir que nuestra Selecta está en coma, que el servicio al cliente de las telefónicas –todas– huele a carao o que la carretera Los Chorros es más amarga que el TL de Mauricio Funes. En comunicación política, las metáforas permiten trasladar mejor una información, hacerla más digerible para el público, para los ciudadanos, para los votantes. Pero también dicen mucho del autor. Revelan y exponen decisiones e intenciones. Y en los últimos meses estas han venido en desbandada, como perros espantados tras patear las alfombras de Semana Santa. Acá cito algunos ejemplos.

Empiezo por Óscar Ortiz. El vicepresidente de la República, como un Raphael moderno (el cantante español, no el artista renacentista ni el discípulo de Splinter), redefinió la protección a periodistas en riesgo en dos palabras: tocar madera. Es decir, eso que la UNESCO y la OEA, a través de sus declaratorias de libertad de expresión, valoran como una urgencia cuando la integridad de los periodistas se ve amenazada, acá es una acción que hay que dejar al azar. Dios quiera que no les pase nada. Toc, toc. Toco madera. Siendo así, y siguiendo la letra de aquella canción del divo de Linares: “Me vale más perderte que encontrarte”, querida profesión.

Esta me inquieta: “El albañil del pueblo”. Nadie sabe más de metáforas que un poeta. La pasarela incrustada en la carretera al Puerto es un árbol en medio de una cancha de fútbol; el tráfico de Soya es una ciudad con colitis; los pasos a desnivel son una tripachuca. ¿Lo ven? Con el perdón de Arjona, pero no es tan difícil. Por eso me inquieta que algunos seguidores hayan bautizado como “albañil del pueblo” al ministro de Obras Públicas, porque es un intento discursivo por bajar del cielo político a un funcionario, mezclarlo entre la gente, ensuciarlo con cemento y arena –bueno, arena quizás no– y hacérnoslo pasar por el candidato humilde e idóneo para llegar luego a escribir poesía desde la cuenta de Twitter de Casa Presidencial. Que lo logre es otra discusión.

La más célebre de los últimos días es la de “cómete un Snickers”. Aunque originalmente se trata de una publicidad de golosinas, el acalde de San Salvador por el FMLN (bueno, dejémoslo en “el alcalde”, a secas) usó la frase para calmar los ánimos de Óscar Ortiz cuando este recriminó a Bukele por menospreciar el cargo de vicepresidente del país (le había llamado “cosmético”, otra metáfora). Lo irónico es que la política es un búmeran. Dos meses después, molesto tras no haber recibido respaldo del FMLN para uno de sus proyectos y sentirse aludido por un comentario con connotaciones alucinógenas de la diputada de ese partido, Lorena Peña, fue él quien necesitó con urgencia visitar la fábrica de chocolates. “Cálmese”, le solicitó la parlamentaria en un “Celebrity Deathmatch” tuitero de esos que abundan. “Tanto tuitear no resuelve nada”, agregó la expresidenta del primer órgano del Estado, quien meses atrás usó el fondo circulante de esa institución para comprar papaya. Aquello, para nuestra desgracia, fue real y no metafórico.

Hay muchas más. Carlos Calleja, precandidato de ARENA a la presidencia, vende su “Nueva visión de país” como el rumbo diferente hacia el cual debemos enfocarnos; aunque, para ser francos, ese uso figurado está más transitado que los pasillos del Súper Selectos en día de oferta de verduras. Su contrincante interno, Javier Simán, le apuesta a “Mi gente, la esperanza de todos”. Y ya todos sabemos que la esperanza sigue siendo verde desde los años noventa. Más discurso del mismo, aunque hoy tricolor.

Por último, aunque viejita ya, no podemos olvidar la metáfora más conocida y a la vez controversial de nuestros tiempos: La “Mano Dura”. Esta estrategia de Francisco Flores –que luego mutó a “Súper Mano Dura” con Antonio Saca, una especie de súper metáfora– fue la forma mediática con la que los citados ex presidentes revistieron su política de, entre otros puntos, encarcelamiento masivo de pandilleros. Años después, está claro en lo que se convirtieron las prisiones: en escuelas del crimen. Sí, otra metáfora.

Así podemos seguir: Mano blanda, tregua hipócrita, entradas de choto, duro golpe, El Salvador es un paraíso, mi padre es un ilustre, el país del buen vivir. Parecen solo metáforas, simples y perfumadas palabras que emanan de bocas sabias; pero, ojo, viniendo de un político representan sus desintereses crónicos, sus intenciones ocultas, sus formas arcaicas de ver el país y sus personalidades histéricas. Tocar madera es desentenderse de lo que pueda pasar; nueva visión es la misma visión, pero disfrazada; comete un Snickers es “mírenme, soy millennial como tú”; El Salvador es Suecia es una mentira; la pena de muerte golpeará duro a las maras es “voten por mí”; sufro de persecución es “me voy antes de que me agarren”; y los zíperes sexuados… esos son zíperes sexuados. No hay metáfora en ello.

Los ciudadanos debemos estar atentos a estas formas de comunicación. Sobre todo, hoy que estamos a punto de que nos llueva toda la propaganda electoral que nuestro suelo es capaz de aguantar y los políticos empezarán a querer encantarnos, además de con láminas y camisetas, con retórica barata. Estar pendiente nos ayudará a entender los discursos de quienes nos gobiernan y de quienes quieren hacerlo. O en todo caso, también nos servirá de insumo por si un día nos convertimos en candidatos y decidimos usarlas. Toc, toc. Toquemos madera.

*Willian Carballo es investigador, catedrático y consultor especializado en medios, cultura popular, jóvenes y violencia. Coordinador de investigación en la Escuela de Comunicación Mónica Herrera. Tuiteo por placer y no soy destacado (@WillianConN). Me gusta la cumbia nacional tanto como la música de Sabina. También el futbol y la política electoral, aunque no practico ni lo uno ni lo otro. Irónico. Crítico. Optimista.

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Columnas Tue, 12 Sep 2017 17:05:20 +0100 https://elfaro.net/es/201709/columnas/20861/Tocar-madera-y-otras-metáforas-que-enloquecen-a-cualquiera.htm
México indaga en su abrazo a las guerrillas de Centroamérica http://elfaro.net/images/cache/555x370/crop/images%7Ccms-image-000025942.jpg https://elfaro.net/es/201709/ef_academico/20863/México-indaga-en-su-abrazo-a-las-guerrillas-de-Centroamérica.htm Aun a riesgo de confrontar por ello con Estados Unidos, México se involucró profundamente en los conflictos centroamericanos de la década de los ochenta y respaldó a los movimientos insurgentes. Desde 2012, un equipo interuniversitario indaga en este proceso político, que involucró al Estado y a miles de mexicanos que colaboraron con las guerrillas o incluso tomaron las armas en ellas. Durante casi doscientos años de vida independiente, las relaciones entre México y los países centroamericanos se han desarrollado de manera oscilante, alternándose prolongados periodos de distanciamiento y letargo con lapsos más breves de interacción muy intensa. No obstante, desde la malograda anexión de la audiencia de Guatemala al Imperio de Iturbide, entre 1821 y 1823, hasta el momento actual en que el ingreso continuo de transmigrantes a través de la Frontera Sur constituye una emergencia humanitaria de vastas proporciones, Centroamérica nunca ha dejado de ser una región altamente sensible para los intereses nacionales de México. Por lo mismo, de tanto en tanto el gobierno mexicano se ha visto involucrado en los asuntos del istmo cuando circunstancias críticas o conflictos de cierta proporción han configurado situaciones de riesgo o de emergencia política para nuestro país.

Miembros de ONUSAL en las primeras reuniones de campo con líderes de la guerrilla (RN y FAL) en Aguacayo, Cuscatlán, 1992. Foto: Giuseppe Dezza
 
Miembros de ONUSAL en las primeras reuniones de campo con líderes de la guerrilla (RN y FAL) en Aguacayo, Cuscatlán, 1992. Foto: Giuseppe Dezza

Entre finales de los años setenta y mediados de los noventa del siglo pasado, tanto el gobierno mexicano como diversas fuerzas políticas y grupos de la sociedad civil tomaron parte activa en los procesos de cambio político y confrontación militar que sacudieron Centroamérica. Por su parte, Estados Unidos buscó evitar a toda costa que la causa revolucionaria obtuviera un nuevo triunfo en Centroamérica. Con esa intención respaldó el golpe de Estado de octubre de 1979 en El Salvador, que a la vuelta de unos meses condujo al establecimiento de un gobierno encabezado por la Democracia Cristiana.

A instancias de Washington, Costa Rica y Venezuela retiraron su apoyo a los sandinistas y respaldaron firmemente al nuevo régimen salvadoreño. Paralelamente el apoyo económico y militar de Estados Unidos a sus aliados en la región se incrementó de manera exponencial. De hecho, este país estacionó tropas y aviones en Honduras, que se convirtió en una importante plataforma de operaciones para atacar a la Nicaragua sandinista. Incluso en ciertos momentos unidades de fuerzas especiales, agentes de la CIA y asesores militares estadounidenses entraron en combate en Nicaragua y El Salvador.

Al esfuerzo por contener el avance revolucionario en la región también se sumaron otros países como Argentina, Taiwán, Israel y Venezuela, que brindaron apoyo logístico y asesoría en contrainsurgencia a los gobiernos salvadoreño y guatemalteco.

El involucramiento militar de distintos gobiernos en favor de uno y otro bando hizo patente que, si bien los conflictos de Nicaragua, El Salvador y Guatemala tenían orígenes internos y seguían cada uno pautas particulares, también estaban articulados a una trama muy compleja de intereses y enfrentamientos de orden internacional. Más allá de las delirantes denuncias de la administración norteamericana en el sentido de que el conflicto obedecía a la injerencia soviética, era un hecho que la crisis política y la guerra en Centroamérica se habían terminado por vincular de distintas maneras con la confrontación estratégica entre Estados Unidos y el Bloque Socialista.

Las tres guerras

En cuanto se refiere a México, el involucramiento del gobierno en el conflicto centroamericano fue más profundo y comprometido de lo que suele admitirse usualmente. Lejos de ser un actor neutral, México fue un protagonista. La intención de favorecer el cambio político en Centroamérica condujo al presidente José López Portillo a desempeñar un rol activo en los procesos revolucionarios que se desarrollaban en la región, aun a riesgo de confrontar con Estados Unidos.

Desde finales de 1978 el mandatario comprometió su respaldo al movimiento sandinista. Tras el derrocamiento de Somoza, México se convirtió en uno de los principales aliados del gobierno revolucionario de Nicaragua, proporcionándole importante apoyo económico y diplomático. Asimismo, durante 1980 y 1981 nuestro gobierno acompañó las iniciativas políticas de la insurgencia salvadoreña y estableció secretamente acuerdos iniciales con la guerrilla guatemalteca.

Puede afirmarse que el involucramiento oficial mexicano en el conflicto centroamericano tuvo intenciones y alcances que solo se equiparan al apoyo prestado a la República Española durante la Guerra Civil de 1936-1939. A ello cabe añadir que la actuación del gobierno contó con la aprobación de amplios sectores políticos y de opinión, lo cual le brindó a este posicionamiento activo consenso social y legitimidad. La insurrección sandinista y los procesos revolucionarios de El Salvador y Guatemala motivaron fuertes simpatías entre agrupaciones políticas, organizaciones sociales, comunicadores, académicos, funcionarios, intelectuales, sindicalistas y personalidades públicas de muy distinta orientación política. La escalada intervencionista de Estados Unidos motivó un fuerte repudio. Las matanzas de civiles y el drama de los refugiados suscitaron indignación y rabia. En toda la república se organizaron grupos de solidaridad. En esos años del conflicto los pueblos de México y Centroamérica estrecharon relaciones como nunca hasta entonces había sucedido.

Miembros de ONUSAL en las primeras reuniones de campo con líderes de la guerrilla (RN y FAL) en Aguacayo, Cuscatlán, 1992. Foto: Giuseppe Dezza
 
Miembros de ONUSAL en las primeras reuniones de campo con líderes de la guerrilla (RN y FAL) en Aguacayo, Cuscatlán, 1992. Foto: Giuseppe Dezza

En el apoyo a los procesos de cambio político en el istmo convergieron desde personeros del partido oficial, diplomáticos y funcionarios del “último gobierno de la Revolución Mexicana” –como se conoció al gobierno de José López Portillo–, hasta grupos clandestinos de la izquierda radical, pasando por todo el abanico de la izquierda partidaria y de la izquierda sin partido. La solidaridad con los procesos revolucionarios centroamericanos colocó en una misma trinchera a personas y agrupaciones francamente disímbolas.

La participación directa de mexicanos durante el proceso insurreccional de Nicaragua fue ciertamente reducida, pero muchos colaboraron de manera entusiasta con el gobierno sandinista durante los años ochenta. En los casos de El Salvador y Guatemala, la prolongación de la guerra y el desplazamiento de miles de refugiados permitió al FMLN y la URNG establecer estructuras permanentes en México, a las cuales se incorporaron varios cientos de mexicanos. Muchos de ellos colaboraron de formas muy comprometidas con los rebeldes de Centroamérica. Incluso un número significativo de mexicanos se hizo presente en los frentes de guerra, participando como médicos, radiotécnicos, maestros y combatientes. Alrededor de treinta voluntarios mexicanos perdieron la vida peleando en Guatemala y El Salvador.

En el año 2012 un grupo de investigadores y estudiantes de la UNAM y el Instituto Mora, así como de otras instituciones nacionales, dieron inicio al proyecto “México ante el conflicto centroamericano, 1976 - 1996. Una perspectiva histórica”. En el curso de las investigaciones se consultó, en distintos archivos nacionales, documentación relativa a la participación del gobierno mexicano en el conflicto centroamericano y a la presencia y actividades en México de los grupos insurgentes centroamericanos. Se trataba de información reservada que no había sido contemplada anteriormente y cuyo conocimiento condujo a cuestionar aspectos importantes de los trabajos elaborados en los años ochenta del siglo pasado. Al complementar dichos hallazgos con los testimonios de antiguos diplomáticos y activistas de los grupos de solidaridad mexicanos, así como de militantes revolucionarios de Nicaragua, El Salvador y Guatemala, se pudo ver con claridad que el involucramiento de México en el conflicto regional estaba lejos de ser un episodio resuelto en términos del conocimiento histórico.

El interés del equipo investigador no se limita a dilucidar los aspectos concernientes a la esfera diplomática. Por el contrario, considera necesario incorporar al análisis otras variables que hasta ahora escasamente se habían tomado en cuenta. Por ejemplo, el examen de distintas formas de involucramiento de la sociedad mexicana en los procesos sociopolíticos de Centroamérica, desde la cobertura de prensa y el análisis académico hasta las diversas expresiones de solidaridad y colaboración entusiasta de muchos mexicanos con los proyectos revolucionarios centroamericanas, incluyendo la incorporación directa de muchos de ellos a las fuerzas rebeldes.

Del mismo modo el equipo investigó la actividad conspirativa que desarrollaron en territorio nacional, a lo largo de tres décadas, los grupos insurgentes centroamericanos, la cual representó un asunto muy sensible de seguridad interna para el gobierno mexicano. Al incluir esta temática en el programa de investigación se busca hacer un aporte significativo a la historia de los procesos sociopolíticos centroamericanos, sacando a luz elementos novedosos acerca de la presencia y actividades en México de militantes, refugiados y exiliados políticos, y recopilando en México documentos y testimonios relevantes para la historia de los movimientos revolucionarios de Nicaragua, El Salvador y Guatemala.

 

*Mario Vázquez Olivera es Secretario Académico del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe (CIALC) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Fabián Campos Hernández es profesor de la Universidad Iberoamericana y del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey. Son los coordinadores del libro México ante el conflicto centroamericano, Testimonio de una época. (México: Bonilla Artigas Editores : UNAM, Centro de Investigaciones Sobre América Latina y el Caribe, 2016) que se puede descargar en este enlace: unam.academia.edu/MVazquez

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EF Académico Tue, 12 Sep 2017 08:23:46 +0100 https://elfaro.net/es/201709/ef_academico/20863/México-indaga-en-su-abrazo-a-las-guerrillas-de-Centroamérica.htm
104 diputados blindan al segundo presidente de Guatemala perseguido por la CICIG http://elfaro.net/images/cache/555x370/crop/images%7Ccms-image-000027311.jpg https://elfaro.net/es/201709/centroamerica/20862/104-diputados-blindan-al-segundo-presidente-de-Guatemala-perseguido-por-la-CICIG.htm 104 diputados del Congreso de Guatemala votaron en contra de la propuesta que buscaba retirarle el fuero a Jimmy Morales, investigado por la CICIG y el Ministerio Público por irregularidades en las finanzas de la campaña electoral que lo llevó al poder. Ciudad de Guatemala, GUATEMALA. El Congreso de Guatemala rechazó este lunes levantar los fueros al presidente Jimmy Morales, evitando que la fiscalía y una comisión antimafias de la ONU lo investiguen penalmente por indicios de anomalías en las finanzas del partido que lo llevó al poder en 2015.

"Se declara sin lugar el antejuicio y por consiguiente sin lugar a formación de causa las diligencias del antejuicio en contra del presidente de la República Jimmy Morales", dijo tras la votación el diputado oficialista Marco Pineda, integrante de la directiva del Congreso.

Para retirar la inmunidad se necesitaba la aprobación de 105 de los 158 congresistas, pero solo 25 lo hicieron a favor.

Según reportó Prensa Libre, la votación fue rápida y esto provocó que algunos congresistas se quejaran porque, según dijeron, su voto a favor del retiro de inmunidad había quedado registrado en contra en el sistema informático. 

El pasado 25 de agosto, la Fiscalía y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (Cicig), un ente adscrito a la ONU, pidieron retirar los fueros a Morales para investigarlo por presunto financiamiento electoral ilícito cuando fungió como secretario general del derechista FCN-Nación, que lo llevó al poder hace dos años.

Previo a la decisión legislativa, una comisión especial de cinco congresistas opositores recomendó quitar el blindaje a Morales, aunque no logró comprobar que el mandatario tuviera "responsabilidad directa y personal" en la administración de los fondos de campaña.

Los diputados que conformaron la comisión pesquisidora presentaron su informe el domingo 10, cerca de las 11 de la noche. El diputado Julio Ixcamey (UNE), presidente de dicha comisión, informó que la recomendación para quitar la inmunidad de Morales se había tomado de forma consensuada. 

Durante la votación, varias organizaciones sociales y personas con tambores intentaban presionar al Congreso para quitar el privilegio a Morales, mientras otros grupos derechista respaldaba al presidente.

"¡Jimmy Morales, a los tribunales!", coreaban los manifestantes opositores frente al Congreso.

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Centroamérica Mon, 11 Sep 2017 18:06:46 +0100 https://elfaro.net/es/201709/centroamerica/20862/104-diputados-blindan-al-segundo-presidente-de-Guatemala-perseguido-por-la-CICIG.htm