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¿Quién ha ganado la alcaldía de San Salvador: Nayib Bukele o el FMLN?

Nayib Bukele es formalmente un alcalde del partido FMLN, pero ¿en realidad qué representa en el presente y el futuro efemelenista? La izquierda tradicional quiere simbolizar su renovación en un hombre que a los 30 años ya manejaba una empresa millonaria, que en la reciente contienda electoral no se vistió de rojo y que tiene entre sus respaldos y en su equipo de trabajo a exempleados de Gana y a exefemelenistas a los que el partido expulsó hace 10 años acusados de traición.

Sergio Arauz

 
 

Nayib Bukele está ensayando cómo hablar frente a periodistas. Es un día de octubre de 2014. Su equipo de campaña le prepara un simulacro de conferencia de prensa en la que tiene que responder una pregunta difícil. La simulación incluye una práctica de cómo caminar rodeado de la maraña de periodistas y guardaespaldas que lo envuelve en cada aparición pública. Un periodista –simulado, como el resto de actores de la escena montada en un estudio- le pide su opinión sobre los atrasos en la puesta en marcha del nuevo sistema de transporte público del Área Metropolitana de San Salvador. Nayib tarda en responder. Luego de su respuesta, Karim Bukele, el jefe de campaña, obliga a su hermano a repetir la respuesta porque le ha hecho ver que tiene que ver a otra de las cámaras, y no a la que vio cuando respondía.

En estos días de lucha por recuperar una alcaldía de San Salvador en manos del partido Arena desde 2009, Nayib Bukele debe realizar un simulacro antes de opinar sobre temas relevantes expuesto ante la prensa. “Su equipo, principalmente su hermano, no le permite improvisar en nada”, dice uno de los testigos de esos entrenamientos.

El candidato díscolo

Un par de días después, el 14 de octubre, después de realizado el simulacro, Nayib Bukele apareció en una entrevista de televisión y allí surgió la pregunta cuya respuesta había estado ensayando. “El Sitramss es un error del gobierno”, sentenció en la Entrevista con Ernesto López.

Aquella frase lapidaria era eso: una lapidación. Era una pedrada contra los intereses de un gobierno con apenas cuatro meses y medio de haber iniciado y que ya estaba siendo bombardeado por la oposición debido a los retrasos en el Sistema Integrado de Transporte del Área Metropolitana de San Salvador (Sitramss), una deuda pendiente desde febrero del año pasado porque la administración de Mauricio Funes tampoco cumplió su promesa de entregar el proyecto ese mes.

Y, claro, lo que dijo Nayib Bukele tuvo repercusiones. Un puñado de dirigentes del FMLN, en el que estaba incluido el secretario general del partido, Medardo González, le llamó la atención en una sesión de trabajo. En esa reunión, este grupo de dirigentes sugirió al entonces candidato que tratara de moderar algunas opiniones que podían afectar negativamente la imagen de la administración, la del partido y, de paso, la carrera por la alcaldía capitalina del candidato estrella del partido de la exguerrilla.

Cinco meses más tarde, Nayib Bukele, a sus 33 años de edad, se proclamaría ganador de la alcaldía de San Salvador.

Estados financieros del Centro Nacional de Registros consignan algunas de las cuentas por cobrar de sociedad dedicada a la publicidad que dirigió por años Nayib Bukele. Estos informes muestran que el FMLN ha sido su cliente del millón de dólares.  

Estados financieros del Centro Nacional de Registros consignan algunas de las cuentas por cobrar de sociedad dedicada a la publicidad que dirigió por años Nayib Bukele. Estos informes muestran que el FMLN ha sido su cliente del millón de dólares.  

El episodio del Sitramss retrata solo uno de los temas en los que el partido y su nueva estrella se alejan. Nayib Bukele también criticó al Frente en 2013 cuando los diputados efemelenistas pretendieron quitar poder al Instituto de Acceso a la Información Pública. Y en sus tres años como alcalde de Nuevo Cuscatlán también cobró relevancia su disputa pública con otros funcionarios del primer gobierno del FMLN y del actual: cuestionó simultáneamente el trabajo del presidente de la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA) y el del exministro de Ambiente, Herman Rosa. También se tomó la licencia para, contracorriente respecto de los dirigentes efemelenistas, asegurar que el presidente de la Asamblea Legislativa, Sigfrido Reyes, debía explicaciones públicas sobre la compra de unos terrenos a precio preferencial a una agencia del gobierno. En este caso, el secretario general del partido, Medardo González, reprendió en público a Bukele: "Está mal ubicado", dijo.

En un partido que entre 1999 y 2007 se preocupó por dejar clara su poca tolerancia hacia la disidencia interna y su escasa apuesta por la renovación de rostros, ¿quién es este alcalde que se atreve a cuestionar el trabajo del FMLN y salir, aparentemente, indemne?

Bukele acumula una meteórica carrera como alcalde del FMLN desde que saliera del anonimato político en 2011 y se convirtiera en candidato a gobernar Nuevo Cuscatlán, un pequeño municipio que hasta ese momento no figuraba en el mapa mediático. Fue Nayib, desde la alcaldía, el que puso Nuevo Cuscatlán en el centro del escenario. Y Nuevo Cuscatlán el que aupó a Nayib a la primera línea de la política nacional y de ahí al gobierno de la capital en 2015.

Inició su período como alcalde de Nuevo Cuscatlán en mayo de 2012. Para entonces, el presidente Mauricio Funes estaba cumpliendo tres años de una administración que desde el inicio tuvo dos cabezas: la de Funes y la del partido. Porque Funes y FMLN nunca llegaron a mezclarse.Ese año, cuando Bukele se estrenó como alcalde, el partido FMLN tenía una relación con él más allá de la partidaria. El FMLN tenía una deuda de 1.2 millones de dolares con una de las empresas de publicidad de Bukele. Además, otro cliente importante de esa empresa era una institución de gobierno, que también tenía una deuda millonaria con esa firma: más de 2.6 millones de dólares. Una relación de casi 4 millones de dólares unía a ambas partes.Pero hubo un tiempo en el que los negocios y la política no iban de la mano en el FMLN. La llegada de Bukele a la candidatura para la alcaldía de San Salvador habría sido impensable hace tan poco como en 2005.

Schafik Hándal, el dirigente icónico efemelenista que intentó ser presidente en 2004, decía que “la gente, es muy sabido, no vive según piensa, sino que piensa según vive”. Una especie de proverbio que inculcó en los principales –y desde 2004 casi vitalicios- dirigentes del FMLN. Cuando decía esto, Hándal se refería a la forma de vida que, según él, un militante y dirigente ejemplar del FMLN debía llevar. Hándal es recordado por no ser propietario de casi nada, salvo un vehículo Datsun de los setenta, y por su resistencia a cambiar siquiera los modestos y raídos muebles de una casa de clase media en la colonia Miramonte, de San Salvador, donde vivió desde el fin de la guerra hasta su muerte en 2006.

Hándal también advertía sobre aquellas personas ajenas al partido que podían contemplar la posibilidad de solo utilizar al FMLN para acceder al poder, por la imposibilidad de garantizar que cumplieran los objetivos y metas efemelenistas. Por eso rechazó que, tras las dos aplastantes derrotas en las elecciones presidenciales de 1994 y 1999, el partido valorara la posibilidad de postular como su candidato presidencial para 2004 al entrevistador de televisión Mauricio Funes. Decía que Funes probablemente solo quería utilizar al FMLN como escalera. Además rechazaba la idea de convertir al FMLN en un partido "electorero".

La muerte del legendario dirigente y excomandante guerrillero en enero de 2006 marcó un antes y un después en la posición del FMLN ante las elecciones. En 2008 Funes sería nombrado candidato presidencial efemelenista. Y en su gobierno se convertiría en Ministro de Relaciones Exteriores uno de dos prominentes dirigentes reformistas del partido que estuvieron en 2004 cerca de ser expulsados de la organización: Hugo Martínez. Y desde junio de 2014 Martínez volvió a ser llamado a ese mismo cargo por el excomandante guerrillero Salvador Sánchez Cerén, convertido después de Funes en presidente. Y a la par de Sánchez Cerén, el vicepresidente de la República es hoy Óscar Ortiz, pareja política con Hugo Martínez cuando José Luis Merino, de la Comisión Política del FMLN, advirtió que debían "moderar su pensamiento" -es decir, aproximarlo al de la cúpula- si querían mejorar sus perspectivas de futuro en el partido.

El FMLN está haciendo un viraje importante en los últimos años, y el vuelo de Nayib Bukele hasta la alcaldía de San Salvador lo confirma. Pero no ayuda a responder otra pregunta: ¿con quiénes gobernará el municipio capitalino?

Al menos a la luz de la campaña electoral y de algunos reclutamientos que hizo durante ella, pareciera que el partido tendrá que hacer un gran esfuerzo por mantener asida al menos una de las riendas sobre este político sin pasado efemelenista que desde el inicio de su carrera se ha preocupado por marcar distancia entre él y el rojo del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional.

¿Cómo llegó Nayib hasta aquí?

A mediados de 2014, solo un mes después de que el gobierno de Sánchez Cerén iniciara y mientras se ponía en marcha la maquinaria del Ejecutivo, el FMLN tenía que entrar ya a resolver otro asunto urgente: la candidatura para el municipio capitalino en 2015. El principal partido rival, Arena, al parecer lo tenía fácil: su alcalde de San Salvador, Norman Quijano, una vez perdida la carrera por la presidencia, se perfilaba como candidato a una segunda reelección. En la segunda mitad de julio, el máximo organismo de dirección ejecutiva del Frente, la Comisión Política, se reunió para resolver el asunto.

Surgieron tres nombres en una especie de tormenta de ideas: Vanda Pignato, Gerson Martínez y Nayib Bukele. El primero en ser descartado fue Martínez, Ministro de Obras Públicas y funcionario responsable del Sitramss y sus atrasos. Quedaron Bukele y la secretaria de Inclusión Social y exesposa del expresidente Funes. En la Comisión Política salieron a relucir números de encuestas enfrentando a Nayib contra Quijano y a Pignato contra Quijano. A ella las encuestas le favorecían, pero tenía una desventaja: no contaba con la estructura logística que ya tenía el entonces alcalde de Nuevo Cuscatlán. Además, entró en juego otro elemento: el FMLN había estado deficitario en urnas en las últimas cuatro elecciones en el municipio de San Salvador: las municipales de 2009 y 2012, y las dos rondas presidenciales de 2014.

Después de cuatro elecciones consecutivas en que los ciudadanos le sonrieron en la capital, estos le dieron la espalda desde 2009 y esto preocupaba a la dirección efemelenista.

El Faro habló con tres de los dirigentes que estuvieron en la mesa de la Comisión Política que discutió la selección de la candidatura. Cuentan que un asistente hizo ver la importancia de recuperar a aquel votante que no es fiel ni a Arena ni al FMLN y que seguramente había sido el que impulsó los triunfos de Héctor Silva en 1997 y 2000, de Carlos Rivas Zamora en 2003 y de Violeta Menjívar en 2006. En 2014, la bandera efemelenista parecía haber perdido atractivo entre un buen sector de capitalinos, especialmente los de clase media y clase media alta. La clave serían aquellos que no son voto duro, los indecisos y, además, aquellos en busca de un cambio pero recelosos de un partido que no vacila en mostrar su simpatía por regímenes como el de Venezuela o el de Cuba. “Este segmento de votantes nunca votaría por el FMLN pero sí votaría por Mauricio Funes o Nayib Bukele”, dice uno de los dirigentes del partido que participó en la elección de la candidatura de ambos.

El partido también había entendido otra cosa: la importancia del votante emergente. ¿Por quién votarían el 1 de marzo los capitalinos jóvenes? El secretario municipal de San Salvador del FMLN, Dagoberto Sosa, explica que lo que vieron era un asunto de identificación con el votante. “Nayib Bukele es joven y muchos de los votantes son jóvenes”, dice. Y por eso, una vez que Bukele se convirtió en candidato, también se decidió que era una buena táctica que el candidato a alcalde acompañara a los aspirantes a diputados en visitas casa por casa. Es decir, el partido vio a Bukele como un generador potencial de votos para la Asamblea Legislativa.

“Las decisiones como la de Nayib son parte del comienzo del relevo generacional del FMLN, de cara a los siguientes 40 años”, asegura Lorena Peña, dirigente del FMLN que califica como "una muestra de audacia" la selección del empresario como la carta para apostar por San Salvador.

Nayib Bukele es un publicista y empresario. Pero no cualquier publicista, sino uno que pertenece a una familia acaudalada. Eso lo aleja del perfil de militante del FMLN y quizás lo acerca a eso que en el partido llaman sector oligárquico. “¿Te acordás de Enrique Álvarez Córdova? Él era un empresario… A Nayib agregale que es joven”, comenta Peña, en defensa de Bukele, cuando se le cuestiona sobre ese punto. Álvarez Cordova fue un líder opositor proveniente de una de las tradicionales familias ricas de El Salvador, que murió a manos de un escuadrón de la muerte ultraderechista llamado "Brigada Anticomunista Maximiliano Hernández Martínez". Álvarez Córdova, aunque no fue efemelenista, sí fue durante las dictaduras un luchador por la democracia y contra las desigualdades en El Salvador.

El alcalde electo de San Salvador, que asumirá el 1 de mayo, que prescindió del color rojo de la bandera efemelenista durante toda su campaña y apenas utilizó la iconografía del FMLN, además ha desafiado al partido al aliarse con algunos personajes de la dirección municipal del FMLN en San Salvador que fueron expulsados hace una década por intentar cambiar el rumbo de la organización. Y en la dirección municipal del FMLN en San Salvador Nayib Bukele obtuvo correspondencia a su decisión de marcar distancia respecto del partido. Y, aun así, ganó.

El día 3 de marzo el secretario general del FMLN, Medardo González (centro) proclamó como ganadores a los candidatos Nayib Bukele, para San Salvador (izquierda) y Miguel Pereira, para San Miguel (derecha). 

El día 3 de marzo el secretario general del FMLN, Medardo González (centro) proclamó como ganadores a los candidatos Nayib Bukele, para San Salvador (izquierda) y Miguel Pereira, para San Miguel (derecha). 

El redentor de los traidores

Faltan menos de dos meses para la elección del alcalde de San Salvador y, en el centro de la ciudad, los salones principales de la casa número 229 no muestran nada que recuerde que hay un candidato llamado Nayib Bukele que representa a la bandera del FMLN. Nada. Ni una fotografía, ni un cartel, ni el color celeste con que Bukele decidió representarse, ni el eslogan de "Nuevas ideas", ni nada. El 229 es la sede de la secretaría municipal del FMLN en San Salvador, el cuartel principal efemelenista en los asuntos relativos al municipio y donde cada semana se reúnen los veteranos de guerra del partido. Uno esperaría que aquí se hubiera montado una maquinaria electoral en favor del candidato a alcalde, pero no hay nada. Ni se ve ni se oye nada.

Gran diferencia con la campaña de 2003. Hace doce años este local hervía de actividad y una tarde se convirtió en un cuadrilátero como de lucha libre en el que hubo puñetazos y golpes de sillas entre dos bandos efemelenistas enfrentados. En esa ocasión, la facción reformista del partido, cuyo más insigne representante era el hoy vicepresidente Óscar Ortiz, y la conservadora, que entonces tenía el control de la dirección nacional, culminaron por la vía violenta sus diferencias en la secretaría municipal capitalina.

Este día de inicios de enero de 2015 todo está calmado. De las paredes de la casa cuelgan algunas fotos de los comandos urbanos de la guerrilla, de la primera bancada legislativa del FMLN (1994-1997), y por allá destaca un retrato gigante de Ho Chi Mihn, el legendario político comunista de Vietnam. Los habitantes cotidianos de esta casa conocen las intimidades del partido y sus debates, los más trascendentes y los más triviales. “Mire, aquí debatimos cada semana de todo lo que incumbe al partido. Desde el debate abierto sobre cómo escribir el nombre… El fmln -con minúsculas- es el frente guerrillero. El FMLN -con mayúsculas- es el partido político”, dice Salvador Monterrosa, miembro de la secretaría de veteranos de guerra, que cree que el partido debe ir abriendo las puertas a otra gente, como a Nayib Bukele.

¿Y por qué entonces no hay en el 229 nada de la simbología del candidato? "Yo apoyo a Nayib", se limita a responder Monterrosa. Unos días después, el secretario municipal, Dagoberto Sosa, a la misma pregunta responde: "Ya vamos a empezar de lleno la campaña". Y hace semanas que Nayib ha estado haciendo las cosas a su manera, con su propio equipo de visibilización en las calles que luce camisas con un estampado en que se lee "Team Nayib", y sin evidencias del partido al que representa.

Todo calmado en el 229. Nada que ver con el de hace 12 años, cuando el antecesor de Dagoberto Sosa era Roberto Hernández. Roberto Hernández fue uno de los protagonistas de aquel zafarrancho en que volaron sillas y se asestaron puñetazos. Roberto Hernández fue acusado, junto con otros dirigentes de la secretaría municipal (entonces se llamaba "coordinación municipal"), de actuar en favor de la división del partido, fue tildado de traidor y su expulsión fue solicitada por numerosos mandos medios -incluidos diputados- efemelenistas.

Uno de ellos era el diputado Benito Lara, hoy ministro de Seguridad Pública y entonces coordinador departamental del FMLN en San Salvador. Otros eran el actual secretario municipal, Dagoberto Sosa y la actual directiva de la Asamblea Legislativa Lorena Peña. Uno de los principales motivos para pedir la expulsión de Hernández y algunos de sus seguidores fue el argumento de que se había tomado por la fuerza el 229. El tribunal de honor del partido lo encontró culpable de violar los estatutos y lo expulsó.

En noviembre del año pasado, Roberto Hernández apareció en la mesa de honor de un acto en que iba a oficializarse un pacto: Nayib Bukele, candidato a alcalde para el municipio de San Salvador, firmó un convenio electoral con el Movimiento Ciudadano por el Cambio, del que Hernández era directivo en ese momento. “Nos vamos con el reto de convencer a nuestros vecinos de que el proyecto de Nayib Bukele es el mejor para la alcaldía”, declaró a la prensa el exdirigente del FMLN.

Esta foto es del 2 de marzo, día en que Nayib Bukele se proclamó alcalde de San Salvador. Arena Ortega, parte del círculo del alcalde, la publicó en su cuenta. En primer plano aparecen el alcalde y su esposa. En una de las esquinas el exprecandidato a diputado por Gana, Peter Dumas. Arena Ortega, de blusa blanca con negro, está a la par de Carolina Recinos, exefemelenista y exgerente de la Alcaldía de Salvador en la gestión de Carlos Rivas Zamora. En la fotografía no aparece ningún dirigente del FMLN.

Esta foto es del 2 de marzo, día en que Nayib Bukele se proclamó alcalde de San Salvador. Arena Ortega, parte del círculo del alcalde, la publicó en su cuenta. En primer plano aparecen el alcalde y su esposa. En una de las esquinas el exprecandidato a diputado por Gana, Peter Dumas. Arena Ortega, de blusa blanca con negro, está a la par de Carolina Recinos, exefemelenista y exgerente de la Alcaldía de Salvador en la gestión de Carlos Rivas Zamora. En la fotografía no aparece ningún dirigente del FMLN.

Uno de los dirigentes del Frente que dice haber apoyado la nominación de Nayib Bukele como candidato para San Salvador hace una mueca cuando oye el nombre de Roberto Hernández como uno de los aliados de Bukele. En entrevista a El Faro Miguel Sáenz Varela, secretario de asuntos municipales del FMLN y miembro de la Comisión Política del partido ha dicho: “Yo no me voy a referir a Roberto Hernández. No merece que ni en broma me ponga a pensar en él…”

Otra persona que ha vuelto a la escena, y que probablemente ocupe un cargo en la alcaldía de Nayib Bukele, es Carolina Recinos, una exgerente de la Alcaldía San Salvador durante la gestión de Carlos Rivas Zamora, en la que Roberto Hernández era concejal. Recinos también aparece en la lista de militantes del FMLN depurados por el tribunal de honor efemelenista. El 2 marzo de 2015, cuando Bukele se proclamó alcalde de San Salvador, Carolina Recinos estaba en la línea de invitados especiales y sostuvo una larga conversación con Fabio Castillo, uno de los concejales electos.

—Son efemelenistas más antiguos —dice Lorena Peña de Recinos y Hernández, cuando se le pregunta cómo explica que retornen al municipio de la mano de Bukele.

—¿Los expulsaron por traidores y ahora han vuelto?

—Así es, así es. Tuvieron su controversia y han tenido su proceso de rectificación. No es desde ahora, eso fue desde la campaña de Funes, hacé memoria. Lo mismo Ileana Rogel, Celina (de Monterrosa), varios...

—El secretario de municipalismo, Miguel Sáenz, dice que no merecen ni un comentario.

—Roberto Hernández no es un gran cuadro. Tampoco es que merezca la reflexión de mi vida.

El lado derecho de Nayib

Cuando en marzo de 2012 Nayib Bukele ganó con una ventaja de 169 votos la alcaldía de Nuevo Cuscatlán, municipio de menos de 10 mil habitantes, ya manejaba algunos de los millonarios negocios de su familia. Ese mismo año, los estados financieros de dos de sus empresas reportaron ingresos por más de 13 de millones de dólares. La distribuidora de la marca de vehículos Yamaha reportó ingresos de 4.6 millones de dólares y su principal empresa de publicidad, Obermet, de 8.6 millones.

En el Registro de Comercio, Obermet aparece dirigida hoy por Karim Bukele, el hermano de Nayib que obligó a este a repetir su declaración sobre el Sitramss a aquel actor que simulaba ser periodista.. Los tres gráficos de arriba describen tres aspectos de la empresa, de la que Nayib Bukele fue representante legal y presidente de la junta de accionistas hasta inicios de 2011, poco antes de convertirse en candidato a alcalde de Nuevo Cuscatlán.

El panorama que muestran los ingresos, el patrimonio y las utilidades de Obermet cuenta un alza evidente en los tres rubros a partir del momento en que Nayib Bukele se convierte en político del FMLN. Entre 2008 y 2013 los ingresos se multiplicaron por más de 15 y las utilidades por ocho en el mismo período. En 2007 y 2006 Obermet reportó pérdidas, aunque en 2004 y 2005 había reportado utilidades de poco más de 120 mil dólares.

Ya como candidato a la alcaldía de San Salvador, Bukele protagonizó una campaña de color celeste en la que destacó la inicial de su nombre ("N") y su slogan “Nuevas Ideas”. Además de su hermano, Karim, el más influyente consejero de Nayib es su padre, Armando Bukele, un físico, empresario y líder de la iglesia musulmana salvadoreña.

El veterano de guerra Tomás Chavez, un médico y asesor de la bancada legislativa del partido, explica la candidatura del joven empresario como la herencia de una larga amistad entre Armando Bukele y Schafik Hándal. Según dice, esa amistad entre el padre del candidato y el dirigente mítico del FMLN es razón suficiente para dar el beneficio de la duda a un hombre joven que no ha forjado sus ideas políticas en las filas del partido. ¿Usted confia plenamente en Nayib Bukele?, le pregunta El Faro. “Ya en la alcaldía Bukele le demostrará a la militancia y al partido que fue una buena decisión. Siempre habrá personas que dirán que él no es histórico ni luchó en el conflicto, pero hay que comprender que ya son otros tiempos”, responde.

La primera vez que El Faro le pidió oficialmente una entrevista a Nayib Bukele, este pidió que se tramitara con Arena Ortega, una amiga y consejera que estuvo en casi todos sus eventos de campaña. Ortega, luego de ganadas las elecciones, manifestó públicamente que había sido una arenera que estaba satisfecha con haber dejado de votar por el partido de derechas. Cuando El Faro contactó con Arena Ortega, siguiendo las instrucciones de Bukele, ella pidió que la gestión se hiciera con el jefe de prensa de Bukele, Ernesto Sanabria. Un hombre que fue jefe de prensa de la bancada legislativa del partido Gana.

Sanabria también asesoró a Antonio Saca cuando este fue candidato presidencial por segunda vez en la campaña 2013-2014. Y en abril de 2013, cuando El Faro buscó para una entrevista a Herbert Saca, empresario y primo del expresidente Saca, para preguntarle sobre una camioneta registrada a su nombre y que un expediente judicial incluía en una investigación sobre narcotráfico, fue Sanabria quien se comunicó con este periódico para decir que hablaba en nombre de su amigo Herbert Saca y discutir la posible entrevista.

¿Qué hace un personaje cercano al partido de derechas Gana detrás del candidato del FMLN para la alcaldía de San Salvador? “El hombre tiene derecho a trabajar”, respondió Bukele en septiembre del año pasado, cuando se le hizo esa pregunta. Cuando Bukele ganó la alcaldía de San Salvador, Sanabria dejó de aparecer en los eventos públicos. Tampoco aparece en la foto de la celebración privada tras la elección del 1 de marzo y se ausentó de los primeros eventos que realizó Nayib Bukele ya como alcalde electo.

En la primera fila de la mayoría de eventos públicos del ahora alcalde de San Salvador siempre ha estado Karim, el que le insistió en no improvisar. Con menos roles prácticos en la campaña, otra persona cercana al candidato es Ernesto Castro, socio suyo en un par de empresas y esposo de Michelle Sol, la concejal de Nuevo Cuscatlán que ahora es la alcaldesa en funciones y además alcaldesa electa del municipio.

Peter Dumas, exprecandidato a diputado por el partido Gana y amigo personal de Bukele, también le apoyó decididamente en la competencia por la alcaldía de San Salvador. Dumas se retiró de Gana por discordias con uno de los principales dirigentes del partido, Guillermo Gallegos. "Últimamente ya no se puede trabajar en paz, Guillermo Gallegos tiene secuestrado al partido, no se puede hacer nada sin que no tenga la venia de él", declaró Dumas a los medios cuando anunció que renunciaba a sus pretensiones de llegar a la Asamblea Legislativa.

Nidia Díaz, integrante de la Comisión Política del FMLN, explicó a El Faro que el partido tenía clara la cercanía de su candidato con algunos sectores de derecha. “Es una muestra de madurez política, también es una muestra de reconciliación”, comentó, para explicar que el FMLN tiene conciencia al respecto. “Hasta una comisión de acercamientos se creó”, dijo la excomandante guerrillera al explicar que el FMLN tardó algún tiempo en digerir algunos de los socios políticos de Nayib.

El Faro ha hecho cinco gestiones para entrevistar a Nayib Bukele y hablar de este y otros asuntos relacionados con su campaña y su proyecto político, pero se ha rehusado a dar la cita.

La relación entre el alcalde electo de San Salvador y su partido puede seguir por diferentes caminos. ¿Es Nayib Bukele el símbolo de lo que puede ser la nueva ola de dirigentes del FMLN o es solo un socio temporal y amigo del partido? ¿Buscará el alcalde de San Salvador meterse en la estructura de dirigentes del FMLN o mantendrá la distancia que guardó durante sus cinco años de gobierno, y aún hoy, el expresidente Mauricio Funes?

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