Fidel Zavala, la primera persona en denunciar a Osiris Luna y a directores de cárceles por tortura, regresó a la prisión de Mariona el 2 de abril. Enfrenta una nueva acusación por el desalojo de 250 familias en La Hacienda La Floresta, en San Juan Opico. Ahora está detenido en la misma cárcel donde trabaja una de las personas que señaló como torturador. Su caso no es aislado: la Fiscalía salvadoreña ha arrestado a activistas que se resisten al despojo de tierras en cinco casos distintos desde 2022.