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Retazos de una entrevista desconocida con Miguel Mármol

Entre diciembre de 1990 y enero de 1991 Ernesto Isunza Vera, un sociólogo mexicano, realizó una entrevista de catorce horas con Miguel Mármol en La Habana. Era parte de sus investigaciones para su tesis de licenciatura. Hasta ahora, ni el público en general ni la mayoría de académicos han tenido conocimiento de esta entrevista.

Erik Ching

 
 

Ernesto Isunza decidió escribir su tesis sobre los primeros movimientos comunistas en Centroamérica entre 1922 y 1934 por razones que quedan claras en el texto que se cita más abajo. Desde que terminó sus estudios Isunza ha tenido una carrera académica exitosa, pero ninguna de sus publicaciones posteriores trata sobre Centroamérica; su tesis de licenciatura fue la primera y última vez que investigó formalmente el tema. En correspondencia electrónica conmigo (el 29 de abril de este año) Isunza explicó: “En aquellos años (finales de 1980) no tenía ni dinero ni, sobre todo, posibilidad, por las guerras civiles de Guatemala y El Salvador, para hacer trabajo de archivo allá. Y los pocos documentos a que tuve acceso fue gracias, sobre todo, a la generosidad de Arturo Taracena y Ricardo Melgar Bao (ambos exiliados en México en aquellos años). Siempre he creído que algún día retomaría ese texto, y lo actualizaría un poco para publicarlo. Pero algunos colegas (salvadoreños y guatemaltecos) me contactaron en diciembre de 2015 y me solicitaron el texto. Lo puse en Academia.edu, sabiendo que al ser una tesis de licenciatura, finalmente es un texto público y es mejor que se conozca y que sirva para algo”. La estructura de la tesis de Isunza es atípica, ya que contiene cerca de doscientas páginas mecanografiadas de citas textuales de "Pasajes Testimoniales", tanto de memorias publicadas como de entrevistas inéditas, incluyendo la de Miguel Mármol. Ahora, 25 años después, la existencia de estas citas es como un tesoro escondido, proporcionando nuevos datos sobre un período importante en la historia centroamericana y salvadoreña, para el que la documentación puede ser escasa.

Lo que a continuación presentamos para los lectores de El Faro Académico es, primero, una breve selección de la introducción de Isunza y la sección metodológica en la que contextualiza la entrevista con Mármol. Después de eso, se han seleccionado cuatro muestras breves de la entrevista con Mármol que tratan sobre Farabundo Martí, Augusto Sandino y su relación entre el incipiente Partido Comunista Salvadoreño (PCS) y las zonas rurales antes de 1932.

El contenido de la entrevista con Mármol profundiza y amplía lo que ya sabemos gracias al testimonio recogido por Roque Dalton en 1966 y publicado en 1972. Las preguntas de Isunza a Mármol fueron formuladas específicamente para rellenar los huecos del testimonio original. Además de la entrevista con Mármol, Isunza llevó a cabo entrevistas con Miguel Ángel Vásquez Eguizábal, que Isunza menciona a continuación, y con Jorge Fernández Anaya, un comunista mexicano que viajó a El Salvador y Guatemala en el nombre de la Internacional Comunista en 1929 y 1930 para promover la organización de grupos radicales. La entrevista con Vásquez es muy amplia, similar a la de Mármol, mientras que la entrevista con Anaya es breve, debido al delicado estado de salud del último en esos días. Isunza está buscando mecanismos para poner las transcripciones de estas entrevistas a disposición del público. Vamos a alertar a nuestros lectores El Faro Académico cuando esto ocurra. Mientras tanto, Isunza cita de manera extensa estas tres entrevistas en su tesis de licenciatura la cual está disponible para su descarga.

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Cosmovisión de la vieja guardia: organizaciones y cultura comunistas centroamericanas, 1922-1934”

(Extractos)

Los hijos de la generación que vivió el cisma del 68 como actores del movimiento de izquierda, interiorizamos las razones, los valores, las dudas, las certezas, pero también las contradicciones de nuestros padres….Por esto, además de aspectos circunstanciales que no viene al caso anotar, mi búsqueda de referentes simbólicos (los “abuelitos rojos”…) en base a los cuales reconstruir una parte de mi identidad, tomó cuerpo en la relación que entabló mi familia con un comunista salvadoreño de la Vieja Guardia. Para mí, Miguel Ángel Vásquez Eguizábal, en un principio, fue sólo uno de los amigos familiares. Más tarde, al platicar sobre su vida y sus experiencias sui-generis, las cuales él minimizaba con su extrema modestia, fui tomando conciencia de que “el abuelo” había sido en su juventud un personaje relevante en la fundación de los partidos comunistas centroamericanos. Sólo hasta que fui revisando la escasa bibliografía existente sobre el tema y la región y, sobre todo, hasta que tuve la oportunidad de conocer y platicar con Miguel Mármol…solo hasta entonces (en La Habana entre diciembre de 1987 y enero de 1988), supe que “el abuelo” fue amigo de Farabundo Martí….En el segundo encuentro con Miguel Mármol (en La Habana, entre diciembre de 1990 y enero de 1991), pudimos realizar una serie de entrevistas, teniendo ya en mente la posibilidad de utilizar el producto de éstas como material de apoyo a su amplio testimonio por Roque Dalton, en su clásico libro, Miguel Mármol… En cuanto a la entrevista realizada con Miguel Mármol, podemos apuntar que se trata de 14 cintas magnetofónicas de 60 minutos cada una.

Mármol, Sobre la juventud de Farabundo Martí

“Por su expresión unionista, Farabundo Martí se exaltó mucho contra el gobierno de los Meléndez Quiñónez [1913-1927], que entonces seguían tiraneando en El Salvador. Esto le costó ser encarcelado junto con sus compañeros estudiantes universitarios. Estando preso, su papá era bastante influyente, y consiguió liberarlo. Pero él dijo que no saldría libre en tanto no salieron todos sus compañeros que estaban por la misma causa. Frente a esta actitud, el gobierno de Meléndez lo expulsó a Guatemala. Esto fue en 1920.

“Allá en Guatemala agarra el fusil en una mano para botar a Estrada Cabrera. Pero es una lástima que él no dejó nada escrito. Eso es nada más lo que uno recuerda.

“Miguel Ángel Vásquez y Farabundo han de haber sido amigos: ¡como eran intelectuales! Ellos estuvieron en Guatemala. Farabundo no era comunista cuando lo expulsaron en 1920, no era marxista ya: era obrerista. Parece que percibe bien las ideas allá en Guatemala. ¡Y allá sí hace labor de masas!

“Como salvadoreños se llevaban todos ellos como compatriotas. Y peleó, así como Miguel, contra Estrada Cabrera. También agarró el fusil. ¡Sí era un hombre de fuego!... fogoso.”

Sobre Augusto Sandino

“Sandino fue como cualquier otro pobre trabajador: estuvo trabajando en México en muchas compañías americanas, según yo sé. No sé cuáles fueron pero estuvo trabajando en compañías norteamericanas. Estuvo en la época donde en México realmente se manifestaba el antiimperialismo norteamericano.

“En esa época, cuando la frescura de la Revolución Mexicana, cuando la tierra pasa a los campesinos, en ese período está Sandino. Y está también en el período del anarcosindicalismo y del anarquismo, era poderoso en México. Esto influye en Sandino. Influyen tanto la Revolución Mexicana como las ideas anarquistas, anarcosindicales, no comunistas. Influyen estas otras, y ¡el nacionalismo mexicano! Regresa de México a Managua ya con estas ideas y llega a ser el jefe de la Revolución. El aplica esta cuestión.

“Y cuando digo esto que estoy sosteniendo, lo digo con razón y lo discuto con cualquierita: nosotros estamos en contra de la bandera roja y negra que usaron en Nicaragua. Nosotros estamos con la bandera roja. Era roja… hubo una discusión infernal…

“En México era fuertísimo eso, con la bandera roja y negra, que es la que tienen en Cuba y que es la que tienen en Nicaragua. Nosotros seguimos con la bandera roja.”

Las relaciones entre el PCS las zonas rurales

“Nosotros no dominábamos la cuestión de la plusvalía y fue Jacobo Hurwitz quien nos explicó bien esa cuestión. El ya murió, era peruano, un tipo intelectual, fuerte. Nos hablaba sobre el comunismo.

“De igual forma, Martínez de Venezuela, nos habló sobre la composición social del campo, que nosotros no dominábamos. Quiénes eran los campesinos pobres, los campesinos medios, los campesinos ricos. Nosotros íbamos al campo, pero no estábamos claros. Entonces, con las pláticas de él, nos pusimos claritos del tipo de organización de cada trabajador del campo: las uniones campesinas, los sindicatos de trabajadores agrícolas y así, esas asociaciones.

“Recibíamos a los comunistas, a los comunistas que llegaban de afuera. Ellos llegaban como turistas y hacían el trabajo político a través del Partido…Nosotros los llevábamos a las masas en El Salvador pues tenían curiosidad de ver todo el movimiento. Ellos eran desconocidos por las masas, en su papel de agitadores, de revolucionarios. Participaban en lo que hacíamos. Por ejemplo, en las fiestas que hacíamos ellos bailaban.”

Farabundo Martí y el Socorro Rojo Internacional

“Farabundo regresa a El Salvador porque lo nombran representante del Socorro y porque en Nicaragua no había el movimiento de masas tan agitado que había en El Salvador. Había una lucha armada que era distinta al movimiento de masas que necesitaban un Socorro Rojo. ¡Eran mucho los encarcelados, muchos los detenidos! El conocía eso y prefirió pasar a El Salvador.

“Farabundo toma la decisión de regresar en julio de 1928. A El Salvador llegó en junio de 1930. Estaba yo en vueltas de ir a la Unión Soviética. No sé si él pasa por Guatemala antes de llegar a El Salvador. Nosotros sólo lo recibimos… ¡Pero sí, ha de haber pasado por Guatemala! Inmediatamente pasa a formar parte del Partido, tenía que ser miembro rápidamente.

“Y no había alguien que tuviera su estatura, esa fama internacional, ninguno de nosotros. Por ejemplo, mi caso: yo tenía una fama nacional mayor que, en cierto sentido, la de Martí. Porque él no había luchado en las masas salvadoreñas. Yo sí había estado en las masas indígenas. Así es que él llega cuando ya está el Partido y cuando está el movimiento de masas. Se porta bien como representante del Socorro Rojo y llega a cobrar enorme fama. ¡Y un prestigio que era bárbaro!

“Además de Farabundo, en el Socorro Rojo estuvo el Secretario General de la Sección que era Ismael Hernández… y que fue perseguido y encarcelado igual que Farabundo. A veces sólo se mienta a determinada persona, pero la personalidad de Hernández ¡fue bárbara, enorme! ¡sufrió como qué! ¡Fue un defensor legítimo de la clase obrera! A Ismael yo lo recluté para el partido, era zapatero.”

 

*Erik Ching es profesor de historia en Furman University, Carolina del Sur. Los extractos que se presentan en esta entrega son parte del trabajo de Ernesto Isunza Vera, “Cosmovisión de la vieja guardia: organizaciones y cultura comunistas centroamericanas, 1922-1934”, Tesis de licenciatura, licenciatura en sociología, Universidad Veracruzana, Xalapa, Veracruz, 1993, págs. 11-14, 98, 178-9, 192-3, 215 y 387.

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Selección por Wolfgang Effenberger **

 
Álvaro Rivera Larios

 

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