El Ágora /

“¡Ese tema está cerrado!”

En este primer gobierno de izquierda una mujer inauguró el nuevo Viceministerio de Ciencia y Tecnología. En el ámbito científico, esta doctora en química de la Universidad Estatal de Moscú 'Mijaíl Lomonosov' es conocida por un sinfín de investigaciones, inventos y galardones, tanto en El Salvador como en Rusia, Cuba y México. En el ámbito más popular, su apellido lo dice todo y ese es el referente y ella lo sabe y lo acepta.


Domingo, 20 de diciembre de 2009
Daniel Valencia, Diego Murcia y Mauro Arias / Fotos: Mauro Arias

 

No. Mi papá era Jorge Arias.
(Erlinda vuelve a cruzar los brazos y vuelve a echarse para atrás. Sus cejas, levantadas, aparentan su sorpresa). Qué bueno. Yo conocí a su hermana recientemente, Ástrid. Pero bueno, hay cosas que gustan y cosas que disgustan. En todas las sociedades no puede tener un cien por ciento de aceptación, de hecho, si sucediera eso, no se desarrollaría. Si el desarrollo es precisamente las contradicciones y la búsqueda de encontrar la media divina. Por eso se desarrolla la sociedad y de ahí cada quién puede poner su punto de vista.

Es la otra parte que también es necesaria para desarrollar a la sociedad.
Es lo que pasa aquí en El Salvador: están los que quieren desarrollar la sociedad y los otros que la quieren mantener. La sociedad se defiende, la mayoría se defiende. Igualito que acá. Pero no tan igual. Vamos a ser...

¿La diferencia es?
Es que aquí pueden llegar a la cacería, allá quiérase o no conservan los derechos, te pueden encarcelar, pero tienes derecho a que el médico te vea, a que tu salud se conserve, a seguirte desarrollando intelectualmente, a que tu familia te visite…

¿Y la libertad, Erlinda?
Igual que acá. Mire cuántas personas han asesinado. No puedes cerrar los ojos a eso. Muchísimas personas que no solamente son las que están en el memorial del Parque Cuscatlán… esas ya fueron (asesinadas) entrada la guerra. Pero antes de eso, si empezamos a recoger nombres, quizá llenamos un pared más  grande. Hubo muchísima gente que murió porque todos tuviéramos más derechos. Murieron por esos espacios que se fueron ganando. Pero yo creo que esta entrevista no era de cuestiones políticas.

Siento que está tomando esto como un ataque y no es cierto. Solo estamos explorando para conocer cómo usted piensa. Pero bueno… usted se dedica a la academia. ¿Cómo ve a El Salvador? Hay mucha gente que se queja de que los jóvenes de ahora no leen.
Y es cierto.

También de que hay mucha gente que está desinteresada en la cultura.
Es cierto.

Entonces, acá…
…Yo no fuera tan absoluta en esas apreciaciones, pero sí, evidentemente no es la mayoría.

¿Qué está haciendo la academia para no caer en esa bola...?
Es que me está haciendo la pregunta desde un ángulo de vista que no es el correcto.

Explíqueme cuál sería el correcto.
Lo que le puedo decir es que El Salvador tiene muy poco desarrollo científico, si a eso vamos. No es que no tenga intelectuales, sí tiene. Pero me atrevería a decir que la mayoría está fuera del país. Porque aquí nos han acostumbrado más a ser una sociedad de consumo, una gran cancha de compraventa. Entonces, en ese afán de siempre ser consumidores, te ponen aquellos productos de fácil consumo. Y como nunca se han preocupado verdaderamente por educar a la población, entonces tiene usted una gran masa de gente que no tiene la educación necesaria para apreciar otras actividades humanas, como la cultura. Cultura en el sentido de producción literaria y artística. Porque si tomamos cultura en el amplio sentido de la palabra, ahí hasta el tipo de comida que comes llega a ser cultura. Pero estrechando el concepto de cultura y ocupándolo únicamente así, no se educó a la gente de esa manera. Entonces para estimular el consumo de toda la población usted le tiene que dar lo que ella está dispuesta a comprar. Si usted le va a vender productos relacionados con la cultura, ahí se van a quedar. Entonces le tiene que dar cosas que no están relacionadas con la cultura, y una cosas van llevando a la otra y como consecuencia se marginan las actividades culturales. Pero fíjese que la educación siempre ha estado en manos del Estado. La mayoría de centros de educación del país son públicos, no privados. Casi el 83% de los centros de educación son públicos. Solo hay mil 8 privadas y más de 5 mil públicos. ¿En manos de quién ha estado la educación? Del gobierno.

En estos seis meses en los que supongo usted ya se dibujó un buen panorama de hacia dónde pueden ir las cosas, ¿cree que en estos cinco años se puede dar una revolución en la educación del país?
¿Pero a qué revolución se refiere usted?

Una en la que por lo menos se pase de un estadio A a un estadio B.
¿Cuál es el A y cuál es el B?

Si el estadio A que usted plantea es que el gobierno no hizo lo suficiente para fortalecer la educación del pueblo, y por lo tanto tenemos la sociedad que tenemos, el estadio B sería que este gobierno sí le apuesta a hacerlo y que en cinco años habría 20% de resultados, 40%, 60%...
No sería de la idea de hablar en términos absolutos. Tendríamos que tener los dos la misma información para hablar en términos más homogéneos. Pero lo que sí es evidente es que ha habido no un interés –como le pudiéramos decir- porque sí se ha hecho algo con la educación. Están todos esos centros, hay un sistema nacional de educación. No se puede decir que no se ha hecho nada. Pero que si se ha ido buscando o no la universalidad de la educación y en realidad poner a todos los niños de este país, a todos los adolescentes, en las mismas condiciones para optar a una educación óptima, esa sería otra pregunta. Y yo diría que no se ha hecho.

Herlinda Handal. Foto Mauro Arias
Herlinda Handal. Foto Mauro Arias

¿En cinco años eso se logra?
No sé si se logrará. Lo que sí le puedo decir es que haremos todos los esfuerzos para lograr sentar las raíces para hacer las cosas de una manera diferente. Y que eso que se siembre propicie un futuro mucho mejor para los salvadoreños.

Vaya, ¿pero en cinco años yo me podré encontrar con una ciudadana salvadoreña que al menos tenga un poquito del perfil en el ámbito de las ciencias que tiene Erlinda Hándal, con más de 20 estudios sobre química, más de 10 patentes, etcétera?
Es un tiempo muy corto. Yo tengo un doctorado y un doctorado se hace en más de tres años. El Salvador no tiene doctorados… hay doctorados en educación y en derecho y siempre en cooperación con universidades extranjeras. Pero doctorados en ciencias exactas no los hay. Instalarlo no es tan fácil. Se pueden sentar las bases para ir caminando en ese sendero. Y dejar las cosas establecidas de manera tal que necesariamente hay que transitar por ese sendero y que salgan las cosas. Pero en cinco años es muy poco probable que se haga. El tiempo no da para eso.

¿Qué tipo de profesionales necesita El Salvador? ¿Ingenieros, maquila, literatos?
Yo le haría ahorita un gráfico bien simpático que lo va a llevar a la conclusión de que en esta era lo que predomina es el conocimiento para una economía, yo le diría que lo que hay que hacer es formar bien a la gente y darle todas las herramientas para que las ideas se conviertan en producto. Para que las ideas se conviertan en cosas, servicios, en beneficios para la sociedad. Pero ese intermedio que permite que la idea se convierta en producto -y esto beneficie a la sociedad- no está bien articulada en El Salvador.

¿Por qué?
Porque ese intermedio no solamente es educación, no solamente es tener un sistema público de educación bueno. Hacen falta varias cosas. Entre ellas hace falta tener una serie de servicios que permitan que eso suceda. No solamente es tener educación y cerebros calificados, sino que las condiciones necesarias para que esa gente calificada pueda convertir sus ideas en servicios y productos que beneficien a la sociedad. Ese es el reto que tenemos. ¿En qué El Salvador puede ser bueno? Aquí he lanzado una idea.

Cuéntenos.
La mayor preocupación que tiene el mundo en este momento es sobrevivir a la catástrofe del cambio climático, pero no pasivamente. Se trata de frenarlo, de dejar de hacer las cosas de la manera en que las hemos venido haciendo. Sabiendo, por ejemplo, que para sustentar esta misma manera de hacer las cosas, necesitaríamos planeta y medio para absorber las consecuencias de nuestra actuación, para que permita que la naturaleza se regenere. ¡Necesitaríamos Tierra y media! Pero solo tenemos una Tierra, solo tenemos un planeta. Y aquí estamos toditos juntos. Entonces lo primero que tenemos que comprender es que esto lo tenemos que cuidar. Pero hay que hacerlo de verdad. No solo decir: mirá lo que hacen aquellos. Es lo que hago yo, lo que hace nuestra industria, lo que hace nuestro país. Y aquí se abre una gran brecha.

A ver.
Ahora es necesario, por ejemplo, pasar de todos estos equipos que tienen un consumo elevado de energía, a diseñar equipos que sean con otro tipo de energía: que la energía no venga del consumo de petróleo, por ejemplo. Que no haya necesidad de hacer las grandes represas… estamos en nuestro país y nos estamos quedando casi sin ríos, y ahora quieren hacer otra represa sobre el río Lempa. Nos estamos quedando sin los recursos que nos ayudarían a vivir mejor.

No se le vaya a enojar el presidente Funes con eso que dijo.
¿El qué?

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