El político mexicano Diego Fernández de Cevallos fue reportado como desaparecido el sábado y su automóvil fue hallado en el estado central de Querétaro con rastros de violencia. Aunque la Fiscalía no quiere hablar de un secuestro, algunos medios, e incluso miembros de su partido político, hablan ya de un posible asesinato.
La policía no reportó ninguna pista el domingo en torno a la misteriosa desaparición del ex candidato presidencial del Partido Acción Nacional (PAN) y el caso ha intensificado los temores de que nadie está a salvo en México en medio de una ola de secuestros y violencia del narcotráfico. Arsenio Durán, procurador del estado de Querétaro, dijo el sábado que hasta esa fecha nadie había solicitado el pago de un rescate.
Ricardo Nájera, portavoz de la Procuraduría General de la República, dijo el domingo que los fiscales federales están apoyando al estado de Querétaro en la pesquisa, y que aún no había evidencias de que el abogado de 69 años y prominente miembro del PAN, al que pertenece el presidente Felipe Calderón, había sido secuestrado.
Fernández de Cevallos fue el candidato presidencial del PAN en 1994. Ese año terminó en segundo lugar en los comicios, detrás de Ernesto Zedillo. Luego de su participación electoral continuó siendo un influyente político, así como uno de los abogados más exitosos de México.
El barbado político, conocido como 'El Jefe Diego', es un destacado estadista en el PAN y una controvertida figura pública, acusado con frecuencia de emplear sus conexiones políticas con el fin de hacer avanzar su labor como abogado para algunas de las empresas más acaudaladas de México, y de que estaba inmerso en un conflicto de intereses al representar a compañías que ganaban lucrativas demandas contra el gobierno al tiempo que fungía como senador en el Congreso.
En 2005, sus críticos lo acusaron de construir con fondos públicos una carretera para favorecer a su novia que era 36 años menor que él y que vivía en un poblado de Jalisco. “El jefe Diego” con frecuencia intercambiaba insultos con otras figuras públicas, incluyendo al ex candidato presidencial izquierdista Andrés Manuel López Obrador, al que públicamente llamó 'un peligro para México', y al subcomandante Marcos, líder del movimiento insurgente sureño de los Zapatistas.
