Revista Confidencial, Nicaragua
Para una mente brillante como la de Kasparov, entrenada rigurosamente para visualizar el golpe final, adelantándose a las movidas de su adversario, democratizar la FIDE es un paso clave para avanzar hacia un objetivo mayor: poner en jaque el hombre fuerte del Kremlin, Vladimir Putin, y lograr la democratización de Rusia.
En el 2005, Kasparov se retiró del ajedrez profesional para involucrarse en la lucha política en Rusia. Asegura que su propósito inmediato “no es ganar elecciones, sino tener elecciones”, en alusión a la falta de garantías democráticas prevalecientes en su país. Promotor de una variopinta coalición de partidos políticos y movimientos sociales, en el 2007 fue encarcelado por cinco días durante una protesta contra el régimen, y las maniobras políticas del Kremlin le impidieron inscribir su candidatura presidencial.
El pasado fin de semana, Kasparov estuvo en Managua, cabildeando con la Federación Nicaragüense de Ajedrez y las demás Federaciones de Centroamérica, para lograr su respaldo para la elección de Karpov en la presidencia de la FIDE. “Nuestras tropas avanzan desde todos lados, desde Nueva Zelanda hasta Nicaragua”, dice con optimismo, “esta es una pelea global contra un producto corrupto de Rusia”.
Usted se convirtió en el campeón mundial de ajedrez más joven de la historia a los 22 años. ¿Cómo llega a ser un campeón mundial? ¿Tiene algún don especial, es un genio?
No, probablemente consigues algún talento único de tus padres, pero el resto está en tus manos. Tienes que trabajar duro. Puedo asegurarte que no hay secretos especiales. Si quieres ser el número uno en cualquier cosa que quieras hacer, tienes que añadir un montón de trabajo al talento. Y por supuesto, determinación. Tienes que desear algo, mucho.
El ajedrez es un juego intelectual, pero me imagino que requiere de una enorme resistencia física sobrellevar una batalla de ocho horas, durante varios días como las que usted libraba.
No de varios días, en el Campeonato Mundial solíamos jugar por varias semanas. Siempre creí que la fortaleza física era un componente muy importante de una actuación exitosa.
¿Y esto se convierte en una desventaja, cuando se enfrenta a una computadora, como cuando usted jugó contra Deep Blue?
Es un juego diferente. Las reglas son las mismas, por supuesto, pero hay circunstancias muy inusuales alrededor del juego. Pero al final del día, si puedes jugar bien, siempre puedes prevalecer.
¿El ajedrez depende solo del intelecto, o también el instinto tiene un rol? ¿Existe el factor suerte?
Siempre dije que la falta de suerte es el peor error profesional. Uno puede tener suerte, pero creo que en el ajedrez, así como en todo lo demás, la suerte es resultado de la reunión de ciertas circunstancias. Y si uno está en la lucha, tus probabilidades de tener suerte son mucho más altas. Porque a veces la suerte significa que tu oponente comete un error. Pero si él comete un error, quizás no es sólo por suerte, sino porque jugastes bien, porque le pusiste presión, lo resististe. Entonces, son varios componentes. Pero primero tienes que ser muy buen jugador, y usar tu intelecto e instintos.
Cuando usted juega me imagino que ve por adelantado las movidas de su oponente. ¿Cómo trabaja su mente en ese momento?
Tú miras el tablero y ves ciertos movimientos que quieres hacer, y ciertas respuestas de tu oponente, pero los mejores jugadores no lo calculan todo. Instintivamente reconoces 'esto es bueno', 'esto no es bueno'. En una operación normal de algoritmos, probablemente vas cuatro ó cinco movimientos adelante, anticipando las respuestas y las posiciones relativas. En algunos casos, podes ir más a fondo. La combinación más larga que he tenido, que incluía sacrificios, era de cincuenta movimientos. Pero no diría que ví todas las cincuenta movidas, sino que ví la posición final, como un trueno: “!Bum!” ¿Sabes? Cómo iba a suceder. Pero normalmente, debo decir, de cuatro a cinco movimientos. Ese es mi algoritmo.
Usted escribió un libro que se titula “Cómo la Vida Imita al Ajedrez”. ¿Cómo funciona eso en realidad?
No, no imita al ajedrez! El libro es sobre mi experiencia tomando decisiones. Creo que el ajedrez puede ser muy útil para analizar el proceso de tomar decisiones. Porque la gente cree que muchas decisiones que se toman en la vida privada no pueden compararse a las que se toman en la guerra o la paz, por Primeros Ministros o Presidentes. Al contrario, yo creo que cada decisión contiene los mismos elementos. Y puedes analizarlos. Puedes ver que utilizamos el mismo raciocinio para tomar decisiones, sean grandes o pequeñas. En mi libro analizo este proceso y propongo que el proceso de tomar una decisión es tan particular en cada individuo como su ADN o sus huellas digitales.
Usted dedica ahora parte de su tiempo a dictar conferencias y darle consejos a empresarios. ¿Qué aprendió del ajedrez que sea útil para los negocios?
Normalmente mis charlas son sobre estrategia, realizar el potencial personal, y tomar decisiones. Ahora estamos en un mundo que cambia rápido, y la gente tiene que ajustarse a todos estos cambios inmediatos. Creo que mi experiencia en el ajedrez, y mi habilidad para analizar las fórmulas en la toma de decisiones son muy útiles, tanto en las charlas como en los seminarios.
Mucha gente hace analogías entre el ajedrez y la estrategia militar. ¿Alguna vez un ejército le ha pedido asesoría en temas militares?
No, pero te aseguro que puedo proveer consejos, porque es el mismo razonamiento detrás de cada decisión. En mis charlas y seminarios escucho ejemplos, no sólo sobre negocios, ajedrez y política, sino también sobre estrategia militar. Y puedes ver las comparaciones. Porque al final del día no hay diferencia. Siempre acarreas elementos de materia, tiempo y calidad, y empiezas a jugar con ellos. Ya sea que tomes una decisión política o militar, vas a atravesar el mismo proceso mental.
¿Por qué se retiró usted del ajedrez en el 2005 para dedicarse a la política en Rusia?
Creo que conseguí todo lo que podía lograr, quizás más que eso, en el ajedrez. Estuve en la cima del ajedrez mundial por 20 años. Para mí jugar ajedrez no era sólo sobre ganar o perder. Esa sobre hacer la diferencia. Creo que ahí hice toda la diferencia que podía hacer. También, ahora estoy ayudándole al ajedrez, no haciendo movidas en un tablero, sino promoviendo cambios en la estructura de la organización. Y en cuanto a Rusia, no es el mismo juego de ganar o perder. A como siempre se dice en Rusia, no estamos tratando de ganar elecciones. Estamos tratando de tener elecciones. Estamos luchando para que el país vuelva a ser una democracia normal. Para mi es un imperativo moral. A diferencia del ajedrez, no juzgo los resultados por hacer jugadas ganadoras, sino por mantenerme firme en mis principios.
¿Es más fácil competir en un campeonato mundial de ajedrez que promover la democracia en la Rusia de Putin?
¡Es más seguro! Mucho más seguro. A veces tengo sueños que reviven mis viejos temores de que me hagan jaque mate en una combinación rápida de movidas, cuando hablamos de planes para montar protestas y conectarnos con la gente en Rusia para promover la democracia.
¿Y qué tan peligroso es Rusia hoy? Algunos activistas han sido asesinados. ¿Usted teme por su vida?
Luchar contra un régimen no democrático no es tarea fácil, y lo entiendo. Disfruto de alguna protección gracias a mi fama y reconocimiento global, pero nadie está seguro. En Rusia siempre voy acompañado de guardaespaldas. No porque crea que pueden protegerme contra el estado, pero como tú mencionas, gente ha sido asesinada. Y no quisiera ser víctima de un llamado “acto sin provocación”.
En el 2007 usted intentó competir para la presidencia de Rusia pero no pudo inscribir su candidatura porque no pudo encontrar en Moscú a alguien que le alquilara un local para reunir a 500 personas para endosar su candidatura. ¿Cómo es posible eso en una ciudad tan grande como Moscú?
¡Es posible! Muy difícil de creer, pero posible. Tendrías que pasar ahí una semana y lo entenderías. Hay una especie de miedo que se contagia. Y realmente no es infundado. En realidad, yo firmé un contrato con un salón. Dos días antes del evento renegaron, diciendo que tenían problemas técnicos. Lo irónico es que uno de los candidatos pro gobierno – un candidato falso, que ellos financiaron, que no consiguió ningún voto – tuvo su reunión en el mismo salón. La gente aún no reconoce que Rusia, de acuerdo a los estándares actuales, no pertenece a la comunidad de estados democráticos.
El hombre fuerte de Rusia, Vladimir Putin, tiene un enorme poder. ¿Cómo pretende usted hacerle Jaque Mate?
En cada país no democrático, en algún momento, el dictador tiene un poder tremendo. Su país (Nicaragua) lo sabe…pero todo termina. Así que la historia está de nuestro lado. Puede pasar más pronto que tarde, porque todos estos poderes están basados sobre un hielo muy delgado. La economía rusa está en un estado terrible. Para entender su desarrollo, te puedo dar cifras oficiales: nuestra economía florecía hace 10 años cuando Putin tomó el poder. El petróleo estaba a $20 el barril. Hoy, a casi $80 el barril, la economía está en un estado terrible. La infraestructura, que data de la era soviética, se cae a pedazos. Esos son los verdaderos resultados de los 10 años de Putin en el poder. Y otro resultado visible: Rusia es el segundo país del mundo en número de billonarios. Cuando Putin puso pie en el Kremlin, no había ningún ruso en la lista de Forbes. Ahora hay casi 100.
¿Es usted optimista sobre el futuro?
No, no soy optimista sobre el futuro, porque el colapso de un régimen puede significar el colapso del país, que de por si está en una base muy inestable. Tenemos grandes problemas en el lejano este, con China gradualmente arrastrándose dentro de Rusia. Tenemos grandes problemas en el sur, con radicalistas islámicos amenazando con establecerse en Rusia, y tenemos apatía social en el país. El fin de Putin debe ser el primer paso para reconstruir el país.
¿Y como divide su tiempo hoy día entre lidiar con Putin en Rusia y promover la candidatura de Karpov en la FIDE?
Tengo que apartar mucho tiempo para apoyar a (Anatoly) Karpov, porque creo que es muy importante para el juego que tanto amo y en el que he invertido la mayor parte de mi vida. Pero también es una lucha contra el sistema, porque (Kirsam) Ilyumzhinov, el presidente de FIDE, no viene de otra galaxia. Es uno de los productos del estado corrupto de Rusia. Sacarlo de FIDE, y hacer de la FIDE una organización transparente gobernada por gente decente con orientación de negocios, creo que indirectamente puede ayudar a la salud de Rusia.
¿En el caso de la Federación Mundial de Ajedrez, está seguro que va a ganar Karpov?
Sí, creo que es muy poco probable que cambie la tendencia. El momentum está de nuestro lado, y está es una pelea global. Como puedes ver, nuestras tropas avanzan desde todos lados, desde Nueva Zelanda hasta Nicaragua.
Cuando usted le ganó el título a Karpov en los años 80s, la rivalidad entre ustedes se volvió una cuestión legendaria. ¿Cómo evolucionó su relación para que llegara este punto en que ustedes se convirtieron en aliados?
Oh, pasó de todo. Nuestra rivalidad fue única, no sólo para el ajedrez, sino para cualquier deporte. Hablando francamente, nunca pensé que jamás estaría apoyando a Karpov en nada, apartando la presidencia de la FIDE (Federación Internacional de Ajedrez). Pero las cosas cambian, porque...sabes...los dos nos retiramos del ajedrez profesional. Y como Boris Spassky solía decir, 'pertenecemos al sindicato mas pequeño del mundo'. Y por supuesto, sentíamos mucho respeto mutuo, profesionalmente.
Pero para mi el punto de cambio fue el día en que por algunas de mis actividades opositoras fui apresado por cinco días en Rusia, y Karpov quiso visitarme. Fue un gran gesto, cuando mucha gente que consideraba mis amigos, lo ignoraron completamente, y Karpov trató de mostrar su solidaridad.
Después de eso construimos una relación que no la llamaría amistosa, pero sí cercana. El año pasado jugamos lo que llamamos una “partida de la nostalgia”, en Valencia, España; y una partida del XXV aniversario de nuestra primera partida en Moscú, y después de ese juego nos reconciliamos. Karpov dijo en una conferencia de prensa que en la pelea entre FIDE y Kasparov, desafortunadamente para el ajedrez, la FIDE había ganado. Ese fue otro gesto amable hacia mí. Y a finales del año pasado, tuvimos unas conversaciones muy francas sobre el futuro del ajedrez.
¿Usted vino a Managua para cabildear con las Federaciones de Centroamérica para que le brindaran apoyo a la elección de Karpov?
FIDE es una de las organizaciones deportivas más grandes del mundo. Tiene 168 federaciones. Un país, un voto. Entonces, cada voto cuenta. Pero lo más importante es que tradicionalmente el hemisferio occidental y Centroamérica apoyan a Kirsan Ilyumzhinov (presidente de Kalmykia), el hombre que Karpov quiere destronar. Por eso cada voto en esta región es absolutamente crucial. Desde el principio de nuestra batalla, con Karpov, las federaciones nicaragüenses y salvadoreñas expresaron su apoyo a Karpov. Entonces, pensamos que sería una grandiosa idea tener a Nicaragua como base para atraer a otras federaciones centroamericanas. Tuvimos una reunión muy buena, parece que no sólo apoyan a Karpov en las elecciones, sino que también están preparados para apoyar todo el programa de reestructuración de FIDE y construir bases regionales. Y Centroamérica puede servir como modelo para las futuras estructuras.
¿Las promesas de apoyo que están haciendo a las federaciones de Nicaragua y Centroamérica dependen de que ustedes ganen la FIDE?
Nosotros no andamos volando por el mundo comprando votos. Le estamos diciendo a la gente que con la nueva estructura de FIDE, basada en cooperación regional, tendremos voluntad y recursos para apoyar las actividades del ajedrez. Y estamos listos para construir una grandiosa relación con Centroamérica.
¿Qué consejo le daría usted a los padres que tienen hijos que están empezando a jugar ajedrez?
Creo que de por si ya es una buena noticia, porque se estarán concentrando en algo inteligente, lo que significa que tendrán menos tiempo para concentrarse en cosas menos inteligentes. Con suerte, habrá una infraestructura para promover el ajedrez, y ese nuestro sueño. De Karpov y mío. Que en cada país del mundo haya oportunidades para que los niños no sólo aprendan los movimientos, sino que realmente practiquen con excelencia el juego del ajedrez. Creo que el talento se reparte equitativamente en todos lados. Todo depende de las estructuras y recursos de cada país para asegurarse que los grandes talentos sean encontrados.
