¿Y cómo fue que terminó un economista y entrenador de fútbol en El Salvador?
Milos interrumpe la plática. “Eso ya se lo he dicho a muchos periodistas de este país”, dice, y lanza una carcajada. Las tazas de café están vacías sobre la mesa y hemos hablado mucho. Milos pide un tiempo fuera… Un tiempo “afuera” para fumarse un cigarrillo. Tres o cuatro minutos después regresa como renovado, pide una botella con agua y sigue hablando.
¿En qué área del fútbol comenzaste a trabajar?
En ligas menores… El nombre del equipo no es tan importante, es muy difícil de…
… Pronunciar…
Ajá… Empecé a trabajar con los jóvenes, no sé de cuántos años, de ahí me puse como director técnico de otro equipo, donde aproveché para terminar de sacar todas las licencias y esas cosas de educación. Entonces llegamos al año 1997. Yo trabajaba como técnico de un equipo en Yugoslavia y Milovan Djoric como entrenador de Águila. Como él se fue a ser el seleccionador nacional, para no dejar Águila así, pues el equipo andaba bien en esa época, llama dos entrenadores. Uno era yo.
¿Quién era el otro?
Vladen Stavanovic. Y la verdad es que no tenía ni la menor idea de cambiar continente ni mucho menos…
… Pero conocía a Milovan…
Milovan era jugador de mi padre. Éramos buenos amigos y era uno de mis maestros, también. Nos conocíamos muy bien.
¿Qué le habrá pasado por la cabeza a Milovan para decir: “Vamos a traer al hijo de mi entrenador a El Salvador…”?
… No, no creo que haya sido así. No fue por ser hijo de su entrenador. Estábamos muy relacionados por el trabajo de la federación, siempre nos cruzábamos en la carrera, por casualidad, destino, no sé… Venimos los dos. Yo no quería venir, la verdad, sinceramente no tenía ni idea de eso, me apretaron un poco y así salió… Vine aquí, la primera vez, de febrero de 1997 a julio de 1997.
¿Con tu familia, esposa e hijos?
Estuve solo los seis meses en San Miguel.
¡Ciudad más caliente no pudiste escoger!
Exacto. Pero en los primeros meses hice algunas amistades con algunos directivos del Águila. Me fui y luego, en 1998, me llaman y, por amistad, regreso otra vez.
De ahí es que se hace una relación con el país. Has trabajado con Águila, Firpo y, ahora, Alianza.
Así es.
¿Te han ofrecido la selección nacional?
La verdad no me han ofrecido… Bueno, ofrecer es una cosa y aceptar es otra.
Tu nombre se ha manejado muchas veces en los medios…
… Ustedes (los periodistas) pueden ser, pero yo no. Pero ya del fútbol salvadoreño hemos hablado mucho con otros periodistas.
Ja, ja, ja… Entonces, me gustaría entrar a otro período, el del conflicto en tu país…
… Bueno, lo haré lo más corto posible… Tito muere en 1980, nace la democracia en Yugoslavia, nacen partidos demócratas en todas las repúblicas… Bueno, no solo demócratas, nacen partidos nacionales, católicos, demócratas, ortodoxos, verdes, comunistas… ¡partidos, partidos, partidos! Y empieza el pleito por la democracia. ¿Por qué? Porque el país no estaba listo, no estaba preparado.
¿El caudillo no dejó alguien preparado políticamente para asumir?
No, nunca dejó a nadie. Dejó así (mueve sus manos de un lado a otro sobre la mesa), sin nada. Nada a nadie. Entonces, entra la democracia y cada república, que tenía su órgano político, empiezan con las discusiones, con los pleitos. ¿Por qué? Es que el pueblo no estaba preparado para un cambio tan radical, de un solo. De vivir 35 años sin democracia y con solo un partido y una sola figura se viene en menos de un año a la democracia… Para eso, el pueblo debe ser preparado, el organismo político debe ser preparado. Entonces Yugoslavia tenía ese problema y otros. Primero, se tenían distintas religiones, bueno no, digamos que distintas entre comillas o, mejor, dos distintas iglesias… el tercero es Bosnia, donde hay muchos musulmanes. Segundo, bueno, tercero, estos países nunca tuvieron su propio Estado… bueno, Croacia sí, que la tuvo durante la segunda guerra, durante tres años… Tito no permitía que los problemas salieran, con su sistema. Así es que nacen algunos problemas políticos, primero Eslovenia y Croacia quieren separarse… ¿Cómo se dice? ¿Cómo se llama? ¡Constitución!… La Constitución de Yugoslavia no permitía la separación de ninguna de las repúblicas sin el consenso de los otros países…
Y aparece Slobodan Milošević.
Primero es la historia en general, después están las personas… Por otro lado están las causas. La democracia permite que en Serbia gane el partido de Milošević, que era mucho más caudillo y comunista que Tito, y en Croacia gana Franjo Tudjman, un ex general de Tito, que era mucho más nacionalista que Tito. Además, entre la gente del Partido Comunista de Tito nace una nueva idea de separarse, esto bajo influencia de Austria; en Bosnia nace una idea del Partido Nacional de los musulmanes… La posición geoestratégica de Serbia en Europa es muy importante. Esto ha hecho que haya mucha influencia de los países grandes. Y así, poco a poco, nace el pleito. Ahora, si tú quieres decir que Milošević es culpable, sí, bien, pero él es una circunstancia de las relaciones en el país. Ellos nacieron por esa circunstancia.
Corregime, porque el conflicto de Bosnia es complicado de entender…
… ¿Si son culpables o no culpables? Nosotros no somos jueces para buscar culpables…
… Según tengo entendido yo, tanto Serbia como Croacia eran dos repúblicas que además tenían acceso a ejércitos…
¿Croacia y Serbia?
Sí, qué tenían potencia militar en ese sentido.
No, para nada. Croacia nunca tuvo poder militar, es mentira. La única república que tuvo poder militar es Serbia. ¿Por qué? Porque toda estructura militar que quedó después de Tito queda ahí. Es mentira eso. Si Serbia hubiera querido destruir Croacia, en el aspecto militar, lo hubiera hecho en 24 horas. Pero no, eso es totalmente equivocado. Lo que pasa es que la historia la escriben los ganadores y los ganadores no eran croatas, ni serbios ni eran eslovenos. Era una gente de alrededor. Entonces, tiene que ver mucho con la posición geoestratégica de nuestro país. Y ahora, ahora después de tantos muertos y tanta destrucción del país, todo mundo dice: “¡Puta!, ¿qué hemos hecho?”. Una guerra sin ningún sentido.
Cuando Croacia se enfrenta con Eslovenia en la guerra de los nueve días, alguna potencia militar debía de haber tenido.
No, para nada.
¿Dónde estabas en 1995, cuando el conflicto?
Cuando empezó, siempre viviendo en Belgrado. Pero entonces era una guerra civil en Eslovenia, una guerra de unas pocas semanas, donde murieron cuatro o cinco personas. Belgrado nunca sufrió la guerra… Serbia, digo, nunca sufrió la guerra en su territorio.
¿Belgrado nunca sufrió la guerra? Pero antes de los acuerdos de Dayton, la OTAN sí atacó a Belgrado.
En el 99…
… No, en el 95
Bueno, sí tú sabes mejor…
… No, no, igual me equivoco.
Este… la OTAN… en el bombardeo de la OTAN, yo estuve en San Miguel.
¿Y tu familia?
Y mi familia también. Junto a mi esposa y mi hijo. Yo regresé a San Miguel en octubre del 98. En el 99, en abril comienza la invasión de la OTAN a Serbia. Yo estuve en San Miguel y renuncié a mi trabajo con Águila por la guerra de mi país en mayo de 1999. Entonces quería regresar, pero no me permitieron ingresar, entonces pasé en Chipre un año y medio.
Volvamos a empezar. Cuando hay una guerra en tu país y, junto a tu familia, estás fuera de él… están sanos y salvos, ¿por qué querer regresar?
Por… o sea, por… porque este… si alguien ataca tu casa, ¿te vas a quedar fuera o vas a intentar entrar en ella y hacer todo lo posible por defenderla?
(…)
¡Normal!
¿Qué pensás en general de la guerra?
Que es una locura. Siempre hay intereses. Ninguna guerra empieza por… estudié economía y toda guerra tiene un objetivo económico. No existe ninguna guerra que no tenga este objetivo.
En la guerra de tu país, de la ex Yugoslavia, ¿los intereses económicos estaban fuera de Yugoslavia?
Sí, mucho tiene que ver con influencia de fuera… Un 80% por los aspectos económicos. Teniendo en cuenta, otra vez te digo, la ubicación geoestratégica… normal, pues.
Suena su teléfono. Mira su reloj y se excusa con su interlocutor. En su mano derecha juega con un llavero con la forma de la camiseta de la selección serbia de fútbol. En alfabeto serbio latino se lee: Srbija. “Dice Serbia”, explica Milos, tras terminar su llamada y retoma la conversación con un: “¿En qué nos quedamos?”
Quiero recuperar esa combinación de economía y fútbol: ¿te han servido de algo esos cinco años de estudios en economía?
No mucho. Pero si lo observas desde aspectos sencillos, aprendés a usar la lógica de distintas materias que vi, como sociología… como…. ¡eeh...! ¿cómo se llama? ¡Puta!... distintas materias. Y el fútbol ya no es un simple juego, una competencia; ahora es un trabajo, un negocio, y es importante para un entrenador que entiende toda esa lógica.
