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Ministro de Seguridad dice que hacer pública la tregua entre pandillas estorbó su estrategia

En medio de una baja en los homicidios en el país, sobre todo a comparación de los últimos dos meses, y marzo de 2011, el ministro David Munguía Payés dice que hubiera preferido callar la tregua que el gobierno facilitó entre las dos pandillas más grandes del país.

 
 

Pese a que marzo cerró con una inusual reducción de alrededor del 40% en el promedio diario de homicidios en el país, el ministro de Justicia y Seguridad, David Munguía Payés, consideró como un error que se hubiera hecho pública una parte de su estrategia impulsada para reducir los índices delictivos.

Marzo cerró con un promedio diario de ocho homicidios, lo cual es un 39.46% y 42.11% menor al promedio registrado en enero y febrero, respectivamente, según datos proporcionados por la Policía Nacional Civil. Para Munguía, esas cifras son motivo de regocijo aunque dio a entender que no se ha avanzado como hubiera preferido. “Hoy que han entrado la sociedad y los medios de comunicación (se) ha perdido mucho tiempo tratando de dar muchas explicaciones y eso no ha permitido avanzar”, dijo el ministro a El Faro, el martes.

Durante el mes de marzo la PNC registró 255 homicidios en todo el país, lo cual es menor a los 421 y 412 registrados en enero y febrero. Después de que en los primeros dos meses la estadística diaria de asesinatos se mantuviera entre 13 y 14, marzo cerró con 8, aunque después del día 9, el promedio se desplomó a 6 y 5.

“Creo que el pueblo salvadoreño debería de estar contento por esto que es insólito, nunca había pasado, nosotros esperamos que la Iglesia continúe apoyándonos”, dijo.

A la hora de responder por qué el gobierno había decidido no hacer pública la estrategia que implicaba un cese de hostilidades entre la pandilla MS-13 y el Barrio 18, Munguía insistió en que era lo conveniente. Dijo que la exposición pública del tema solo ha venido a estorbar los resultados. “Cuando no solamente la iglesia está haciendo el trabajo sino que todo mundo entra, y opina, y dice y presiona, muchas veces estorban lo que se está haciendo”.

El ministro añadió que Fabio Colindres no tenía planificado dar explicaciones a la sociedad de los acercamientos a las pandillas sino solo informar resultados a la ciudadanía. “No, es que tengo entendido que a la sociedad la iglesia le iba a dar resultados”, respondió Munguía ante la pregunta si consideraba un obstáculo que los encargados de mediar la tregua de las pandillas rindieran explicaciones a la sociedad.

Munguía no supo explicar en qué términos específicos ha afectado a su estrategia el hecho de que trascendiera en los medios que el gobierno ha sido facilitador de un proceso que incluye una tregua entre las dos pandillas más numerosas del país y además un traslado de treinta líderes pandilleros a cárceles de menor seguridad donde se les permite contacto con otros reos y contacto íntimo con familiares. “Hay que preguntarle a la Iglesia (cómo ha afectado). Yo te recomiendo que hablés con monseñor Colindres y con Raúl Mijango”, dijo.

El presidente del Ejecutivo, Mauricio Funes, reveló que su gobierno ha dado un viraje en la atención al tema de pandillas y que se ha pasado de un enfoque represivo a un enfoque en el que se hace necesaria una participación más activa de la sociedad entera para aceptar, integrar y reconciliarse con las pandillas. 

—Ministro, ¿el anuncio del presidente sobre el nuevo enfoque para con las pandillas estaba programado? Si no se hubiera hecho público este proceso, ¿en qué momento lo hubiera anunciado?

—No voy a entrar a especular. Hay hechos reales que son en los cuales yo me mantengo. Uno de esos es que la Iglesia ha asumido la responsabilidad de lo que está haciendo. Segundo, nuestro gobierno y el ministerio ha dicho que va a reforzar y que ve muy bien los esfuerzos de la iglesia. Y que, combinado con el trabajo operativo y táctico que estamos realizando, está dando los resultados que tenemos.

—¿Por qué mantener en reserva el tema si precisamente se trata de involucrar a la sociedad salvadoreña?

—No, pero hay momentos, este es un proceso que está comenzando. Hay momentos en los que las cosas se dan a concer. Es como cuando vos andás con una novia, hombre, que al principio andás de la mano nada más y hay un momento en el que le vas a decir a los padres y les pedís la mano, pero para mientras lo mantenés en reserva.

Sea o no sea cómodo para el gabinete de seguridad que la estrategia se ventile en público, El Salvador también registra cifras a la baja respecto a los dos años anteriores. En 2011, marzo cerró con 377 muertes violentas y en 2010, fueron 325. El descenso más drástico ha sido en las dos semanas posteriores al traslado de los cabecillas de pandillas. Paradójicamente, Munguía Payés no ve eso como parte de una negociación del gobierno con las pandillas pese a que el propio director de Centros Penales ha dicho que mientras se mantengan esos traslados la tregua se mantendrá. Hasta donde yo sé, la intervención de la Iglesia está fundamentada en el compromiso y la buena voluntad y el mensaje cristiano que pone siempre que va a platicar con gente que ha cometido delitos. No sé si las pandillas pueden recibir algo a cambio (de parte del gobierno), es un trabajo que está haciendo la Iglesia y nosotros estamos nada más facilitando”, dijo.

Cuando se le preguntó a Munguía si entonces las pandillas podían pedir un cheque en blanco en cualquier momento, el funcionario respondió: “Podríamos evaluar cualquier petición que nos pida la Iglesia siempre y cuando esta solicitud que nos hagan no riña con el marco legal. No bastan nada más aspectos relacionados con buena voluntad e inclusive la justicia, lo importante es la legalidad. El gobierno nuestro no puede regirse por parámetros que estén fuera de la ley”.

El también coordinador del gabinete negó que su administración hubiera hecho peticiones a las pandillas: “Hasta el momento no hemos enviado ningún mensaje a las pandillas a través de la Iglesia”.

Vocería única para cifras de homicidios

Munguía Payés también confirmó que él dio una orden a los mandos de la PNC que implica que habrá una vocería única para brindar a los medios de comunicación las estadísticas de muertes violentas en el país. Los únicos autorizados para dar esa información son Munguía y el director de la Policía, Francisco Salinas.

“La orden que hemos dado es que cada quien dentro de su área de responsabilidad puede dar información pero no pueden dar información general de la PNC porque una información imprecisa o inexacta puede generar efectos negativos en la percepeción de seguridad de la gente y, en términos generales en la opinón pública”, acotó.

La Prensa Gráfica informó hace dos semanas que algunos jefes policiales habían recibido la orden de callar las cifras de homicidios y transmitir el mensaje de que serían las autoridades más altas de la institución las encargadas de proveer dichos datos. “Yo he dado una orden, lo que queremos es actuar frente a ustedes y la ciudadanía con más reponsabilidad y transparencia”, explicó el ministro.

El funcionario agregó que su intención era ordenar las cifras oficiales y evitar que algún jefe brindara información que más adelante no cuadrara con los datos oficiales. “Ustedes mismos nos han criticado cuando Policía maneja unos datos, la Fiscalía maneja otros datos, Medicina Legal maneja otros datos”, señaló. Será al final de cada mes que él o Salinas brinden una conferencia para dar las estadísticas.


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