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Quijano incendia Arena en su lucha por la postulación presidencial

Las protestas de estructuras del partido, de los fundadores y de algunos de los interesados en la postulación presidencial para 2014 obligaron a la dirección nacional arenera a frenar la gira con alcaldes y diputados del alcalde capitalino Norman Quijano. El Consejo Ejecutivo Nacional, cuya voluntad tradicionalmente es incuestionable, había avalado la campaña y ha tenido que desdecirse en un intento de calmar la tempestad.

Gabriel Labrador Aragón

 
 

Norman Quijano parece ya el candidato favorito para buscar la candidatura de Arena pero alcanzar esa condición provocó incendios al interior del partido. Un coro de voces que incluye a algunos de los ocho sectores del partido, direcciones departamentales y precandidatos se alzó no solo contra la gira que llevó a Quijano a reunirse con alcaldes y diputados de al menos 10 departamentos, sino contra la decisión de una dirección nacional de dejarle recorrer el país, algo que muchos tomaron como una investidura no oficial con la que pretendían mostrar al resto de militantes quién era el ungido.

Las llamas han sido algo inusual en un partido acostumbrado a apagar sus fuegos en privado, y donde se rinde culto a la disidencia silenciosa. Tres razones propiciaron este inusual momento de turbulencia en Arena: la primera, porque el partido está intentando desvanecer en el público la idea de que la nominación de su fórmula presidencial es un “dedazo” tradicional. La segunda, por las acusaciones de trampa contra Quijano de parte de otros tres areneros que, igual que él, han manifestado su interés en que se les tome en cuenta para la postulación presidencial. Los señalamientos decían que el alcalde se había adelantado a los tiempos programados para que los interesados impulsaran sus propias candidaturas, y que estaba valiéndose de los apoyos de ciertos diputados y miembros de la dirección nacional para convocar a las reuniones con los alcaldes. Y la tercera razón fue la consecuencia de las dos anteriores: el propio Consejo Ejecutivo Nacional (Coena), la máxima autoridad del partido, frenó la gira de Quijano en el país en atención a lo que algunas direcciones departamentales y alcaldes denunciaron: que las reuniones de Quijano con los ediles no respetaban el proceso para la selección del candidato presidencial porque en el proceso diseñado no se incluía que los llamados “precandidatos” pudieran salir al territorio en busca de apoyos y adeptos.

La agresividad de un Quijano tratando de robarse la salida en la contienda interna lo llevó a dar declaraciones que luego fueron desmentidas por gente de su partido. “La dirigencia del partido no puede abierta o públicamente expresar simpatías. Lo único que te puedo expresar es que tengo apoyo en todos los sectores a nivel nacional, llámense al interior del partido, grupos empresariales”, dijo Quijano a diario El Mundo, en una entrevista publicada el domingo 10.

De inmediato, al menos cuatro de los ocho sectores de Arena aclararon que Quijano no los representa, y en algunos casos hasta pidieron que se respetara el proceso de selección del candidato que estaba por ser definido desde el Coena. Tres de los sectores buscados (campesino, empresarial y juventud) por El Faro para que opinaran sobre las palabras del alcalde quisieron dejar claro que no endosan a ningún candidato, que institucionalmente no respaldan a nadie y que esperarán cuando el Coena haya definido la fórmula presidencial. “En el momento que salga el candidato que resulte elegido, entonces nos vamos a pronunciar de manera democrática e institucional. Por ahora no hay ni habrá directriz para apoyar como sector a ningún candidato. Todos deben respetar el proceso”, dice Marta Evelyn Batres, directora nacional de juventud. Quizás el más enérgico de todos es Anselmo Rivas, director del sector campesino: “Sabemos que todos están haciendo lo suyo, como diputados, alcaldes, pero pedimos que respeten el proceso, que no se adelanten y esperen a las siguientes indicaciones del Coena”. Tom Hawk, director del sector empresarial, dijo que nadie podía hablar en nombre del grupo de militantes que él representa. “Que no se trate de engañar a nadie diciendo que todos los sectores apoyan porque no es cierto. El sector empresarial está a la espera que las autoridades del partido anuncien a quién hay que apoyar”.

Hawk ha trabajado personalmente de cerca con el diputado Edwin Zamora, uno de los cinco areneros que manifestaron en algún momento su interés en buscar la candidatura. Juntos redactaron una propuesta de reformas a los estatutos del partido en los que estaba incluido el voto secreto.

Ana Vilma de Escobar, legisladora y directora del sector femenino, rechazó opinar al respecto. “Es para que no nos sigan dando palos”, explicó un colaborador cercano. Amalia Espinal, del sector de salvadoreños en el exterior, cree que las palabras de Quijano han sido malinterpretadas. “Utilizó la palabra 'sector' no para aludir a los Sectores Nacionalistas sino a los grupos que existen dentro del partido. Es lo más normal del mundo, que tenga adeptos”. Espinal evitó opinar de la otra interpretación que le dieron algunos de sus compañeros militantes. Ella fue una candidata a diputada por San Salvador que acompañó a Quijano durante la mayor parte de actividades que desarrolló como parte de la campaña para las elecciones de marzo.

Conscientes de la polvareda y de la animadversión que levantó la gira de Quijano, el Coena prohibió el martes 12 de junio que el edil la siguiera desarrollando en las dos o tres semanas que podría durar el proceso de selección del candidato y que, como primer paso, incluye que una comisión de seis areneros recoja la opinión de las 14 estructuras departamentales y 262 directivas municipales del partido. “Sí, nosotros hemos pedido que no se trate de influenciar a las estructuras, a hacer una aproximación, a decirles ‘mirá, proponeme a mí, nombrame a mí’. Queremos que se permita la libertad que se requiere para que este insumo sea genuino, legítimo y en ese sentido el acercamiento con las bases pasa por el tiempo en el que la comisión va a ir a desarrollar esas consultas. Se les ha pedido a los cuatro hermanos que, pues, que nos permitan hacer este ejercicio y todos han estado de acuerdo”, dijo Alfredo Cristiani, presidente del partido.

Ese martes, el Coena estableció los cuatro pasos con los que el partido llegará a la nominación de su fórmula presidencial. La subcomisión que sugerirá al Coena a quién elegir deberá, primero, escuchar a las estructuras del partido de donde podrán recoger un nombre, un perfil o ideas, según explica Armando Calderón Sol, expresidente de la república que integra la comisión. El segundo paso es que la comisión haga encuestas y grupos focales a nivel nacional para medir estadísticamente a personas o perfiles. Tercero, la comisión elaborará un perfil con los insumos recogidos y, por último, elaborará un informe al Coena para que este tome la decisión. “La comisión podrá proponer un nombre, varios, o una lista de insumos”, dice el expresidente Franciso Flores, otro de los integrantes.

Los otro cuatro integrantes serán Cristiani, el diputado por Santa Ana Mario Marroquín, el alcalde de Sonsonate Roberto Aquino, y el fundador Roberto Lozano. Su trabajo será vigilado por el tribunal de ética del partido, vigente desde 2011 y conformado por el exdiputado Guillermo Ávila Qüehl; el empresario y exmiembro del Coena Roberto Llach, y Samuel Quirós, también empresario.

Un día después de que la dirección del partido diera todos esos detalles del proceso, el miércoles 13, el Coena mandó a llamar a los 14 directores departamentales para explicarles, igual que el día anterior, que la gira de Quijano quedaba suspendida mientras la comisión de consulta ejecutara su trabajo. La convocatoria de la reunión había sido de carácter urgente porque Quijano parecía mostrar una actitud rebelde. Segundos después de que Cristiani dijera en la conferencia de que quedaban suspendidas las actividades con las bases, el alcalde insistió ante las cámaras que promover la Alma no era un acto de búsqueda de apoyos para su candidatura. Inmediatamente, tres miembros de la comisión (Ávila Qüehl, Calderón Sol y Flores) mostraron su rechazo a que Quijano mantuviera la gira. “El mensaje ha sido claro, no se puede seguir haciendo ningún tipo de contactos con las estructuras, no es lo correcto, aunque se diga que es para promover el municipalismo”, dijo Ávila Qüehl, exdiputado arenero.

Quijano es un político que tiene toda la apariencia de ser imbatible en encuestas y números a su favor. En los últimos sondeos (Mitofsky, LPG Datos y la encuesta del Instituto Universitario de Opinión Pública) aparece como el presidenciable preferido de los votantes de derecha. El Coena autorizó al alcalde para desarrollar esas giras pero a juzgar por las quejas en contra, y que comenzaron con las de los diputados Ana Vilma de Escobar y Edwin Zamora y que siguieron con las de las estructuras, no previeron que provocaría tanto fuego.

Los dardos contra Quijano fueron disparados en televisión. “Si el alcalde ya de por sí tiene una posición tan sólida por su popularidad y por su excelente trabajo, ¿por qué adelantarse? ¿Por qué salir antes si lleva las de ganar? Si hay un verdadero proceso, no ganará el más popular”, dijo Zamora en una entrevista de televisión a principios de mes. Se refería, de nuevo, a la gira del alma. En la entrevista del viernes 1, en el canal 33, lo acompañaba Ana Vilma de Escobar, exvicepresidenta de la república. “Yo creo que él tiene el derecho a compartir con los alcaldes que quiera cuál es el éxito que él ha tenido en su gestión como alcalde, lo que ya deja en duda es cuando ocupa la institucionalidad o la estructura del partido o convoca a los directores municipales o a los directores departamentales a apoyar este esfuerzo, entonces, uno dice, bueno, ¿cómo está la institucionalidad del partido? ¿Es igual para todos? ¿O es para unas, una sola de las personas o para un precandidato? Además, las estructuras partidarias piensan que al ser convocados por una determinada persona es porque (Quijano) está con el aval de la cúpula partidaria”. Zamora agregó que veía un claro conflicto de intereses en el Coena, del que se ha excusado de manera temporal para, supuestamente, dedicarse al trabajo legislativo. “Es legítimo que los miembros del Coena tengan su preferencia, como en todo partido, pero si van a ser juez y parte se vuelve un poco complicado”, agregó Zamora.

A partir de esas declaraciones, hubo confusión en las estructuras departamentales y municipales del partido. Dos miembros del Coena explicaron fuera de grabación -porque lo que dicen no forma parte del discurso oficial del partido- que alcaldes y directores municipales les llamaron telefónicamente preguntando si había línea para apoyar a Quijano. “Yo respondí que la única línea era que la que escuchara de su gente, lo que su gente le pedía. ¿Y sabés lo que me contestó? Que su gente le pedía a Norman”, explica este diputado. El otro miembro del Coena dice que hay alcaldes que hasta que se anunciaron los detalles del mecanismo de selección de la fórmula presidencial se dieron cuenta de que no había ungido.

Jorge Escobar, director departamental de La Unión y diputado arenero, hacía un llamado a la sensatez por esos días en que aún no se conocía el mecanismo, hace unos 10 días: “Todos en el partido, candidatos y estructuras, se tienen que calmar, hombre. Se pueden reunir a tocar temas municipales o legislativos pero no es lo conveniente, hay que esperar la línea mejor... ¡Es que es la imagen del partido lo que está en juego! No podemos permitir que la gente ande preguntando si uno de (los precandidatos) es ya el elegido”.

Otros directores departamentales, ante la confusión de saber si había alguien ya prelecto como candidato, mantenían un discurso institucional. “A mí, si me piden que reúna alcaldes para Norman Quijano, no los reúno, creo que no lo permitiríamos porque no forma parte de las actividades de apoyo para las presidenciales”, explica Julio Fabián, diputado y director del partido en Chalatenango. “Lo que hemos pedido es que se agilice el proceso y que se defina cómo será el mecanismo lo más pronto posible. Es que en tanto no haya un proceso claro, la base puede confundirse”, agregaba. Fabián, sin embargo, estuvo presente en una reunión en el municipio de Comalapa en la que Quijano inauguró una clínica comunal hace unas semanas.

Otro de los que se mostró inconforme con Quijano fue Francisco Laínez, uno de los cinco aspirantes a la fórmula presidencial y que dentro de la estructura del partido tiene apoyos debido a su cargo de vicepresidente de organización (del cual se ha separado momentáneamente). Hábil para no acusar directamente, Laínez tiene palabras disfrazadas que ponen en mal a Quijano: “NO haré giras hasta que el partido anuncie mecanismo de selección del candidato. Soy y seré respetuoso de los procedimientos”, rezaba un tuit de @pancholainez, la cuenta en Twitter del excanciller, un día antes de que el Coena explicara cuál sería el mecanismo de trabajo de la comisión. Laínez es cuidadoso de no disparar fuerte y pese a que asegura que esta vez el proceso de elección de la fórmula presidencial es más transparente que el de 2009 en el que también participó sus frases de campaña llevan un destinatario conocido: “Las visitas del señor alcalde a las estructuras para promover al alma sí son institucionales en el entendido que no se toca el tema de la candidatura presidencial, pero en cuanto a mí, no visitaré a las bases porque soy respetuoso de las autoridades del partido y comenzaré a hacerlo una vez eso esté dentro del reglamento. En ningún momento tomaré ventaja de la estructura porque cuando se es transparente eso se demuestra en cada momento, por eso me he separado de mi puesto en el Coena. Cuando se es transparente hay que serlo en cada una de las etapas de la vida”.

Ya con Laínez en el bando de los críticos, Quijano parece estar rodeado por los señalamientos de tres contendientes, y los sectores y estructuras nacionalistas. De Escobar y Laínez están experimentando un déja vu, pues en el proceso para elegir candidato presidencial en 2008 fueron apartados del proceso que ahora en Arena se sabe que fue fabricado para favorecer a Rodrigo Ávila. Ambos exfuncionarios, junto a Zamora, son los contendientes más débiles a nivel de encuestas y quizás de apoyo en la estructura, y saltaron al ruedo presidencial cuando ya Quijano llevaba una ventaja muy grande. El que el Coena soslayara por tres meses el tema de la candidatura presidencial permitió que el alcalde de San Salvador campeara a sus anchas por el territorio nacional con la excusa de promover su modelo de gestión municipal.

Hoy, Quijano asegura que dentro del partido no hay candidato que se le compare. “Mi candidatura caerá por su propio peso”, dijo un día antes de insinuar que no había sector del partido que no lo apoyara. “Mi candidatura se dará por añadidura, no necesito estarle diciendo a los alcaldes voten por mí porque ellos saben el trabajo que estoy haciendo con ellos y eso habla por sí solo. Más que por pedirles el voto de manera directa, mi candidatura caerá por el trabajo y el liderazgo que hemos desarrollado”.

El alcalde se ha desmarcado de las acusaciones diciendo que no se está dedicando a promover su candidatura y que, por lo tanto, seguirá con su gira. “En las reuniones con alcaldes he tratado de evadir el tema de la candidatura, pero surgen manifestaciones espontáneas de uno o de otro... y si sigo dando espacio, me van a decir 'ya lo queremos', pero yo me he centrado en la agenda legislativa municipal de Arena y el modelo de gestión”. Cuando se le enumeran las acusaciones en contra, Quijano se queda “sin comentarios”, las dos palabras que este odontólogo de 66 años repite una y otra vez.

En las encuestas, el edil es aplaudido por su labor en San Salvador. En la consulta de mayo de la firma Mitofsky, el edil fue el que de 22 figuras públicas salió mejor evaluado en cuanto a aceptación pública. A los encuestados se les preguntó si conocían al alcalde y si tenían una percepción buena o mala de él. El 97% dijo que lo conocía, del cual 52% dijo tener una buena opinión de él versus un 10% que dijo que tenía una opinión mala, lo que le otorgaba un saldo positivo de 41%. Mientras tanto, Mauricio Funes, presidente de la república conocido por el 100% de los consultados solo tuvo un saldo de 13%. Por eso no extraña que dentro del Coena, ocho de sus 13 miembros, hablan en términos positivos del edil quien ha logrado dar un nuevo rostro a la ciudad capital pero cuyo punto negro podría ser un reparo de $500,000 detectado por la Corte de Cuentas.

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La gira Alma de Quijano comenzó antes de las elecciones de marzo, cuando Arena necesitaba un caballo de batalla para explotar su imagen a nivel nacional y reposicionar al partido como una fuerza ganadora. A estas alturas, Quijano ya se ha sentado con alcaldes de nueve de los 14 departamentos de El Salvador: San Miguel, La Unión, Morazán, Cabañas, San Vicente, Cuscatlán, La Libertad, Ahuachapán y Sonsonate. Tiene casi cubierta toda la zona oriental y de occidente solo le falta Santa Ana.

Hoy, sábado 9 de junio, son las 10:36 de la mañana. Quijano y un largo séquito de funcionarios llegaron en una caravana de vehículos al centro comercial Nuevo Lourdes, en la colonia homónima del municipio de Colón, en La Libertad. El centro comercial de al menos una docena de locales fue una apuesta del alcalde local para llevar comercio y empleo a la zona, pero ahora esos espacios los ocupan exclusivamente las oficinas del distrito 2 de la alcaldía de Opico. Uno de esos salones es el salón de reuniones y conferencias, donde hoy están apretujados buena parte de los 22 alcaldes de La Libertad y sus concejale que ya piden que sea Quijano el candidato presidencial.

Afuera hay una banda de jóvenes músicos y cachiporristas que dan la bienvenida a la comitiva y además una mesa en la que piden el nombre, la procedencia y la firma de quienes asisten al encuentro. También hay un empleado de la alcaldía de Colón, un hombre fornido, alto y de bigote, que sostiene su propia lista en la que va registrando qué alcaldes de La Libertad están presentes. La lista no es más que una tabla hecha en Excel. A la par de cada nombre de municipio hay varias columnas con casillas vacías. En la cabecera de una de las columnas, la tabla dice que hay que marcar a los ediles que han llegado con al menos cinco miembros de su concejo municipal. El hombre alto y fornido va marcando con un chequecito a los que cumplen, y pasará la hora y media que dura la reunión llenando de cheques la lista.

La reunión no parece que sea de alguien que busca la presidencia de El Salvador. Hay un banner que dice “Agenda legislativa municipal de arena”, y también una pantalla en blanco donde se proyectará una presentación en Power Point y un video con temáticas similares. La reunión comienza extrañamente sin el canto del himno del partido. Están presentes el director departamental de Arena en La Libertad, Mauricio Quinteros; los diputados por el departamento Roberto d'Aubuisson, Eduardo Barrientos, Gustavo Escalante y Vicente Menjívar, y la gran mayoría de concejales de la municipalidad capitalina, así como empleados de la alcaldía.

Quijano toma el micrófono y trata de seguir el guion. Habla de la ley de descentralización, de la reforma a la ley del Fodes, de la necesidad de legalizar las lotificaciones irregulares, de los cobros por agua y electricidad de las alcaldías al Ejecutivo... Pero las referencias a las presidenciales de 2014 se deslizan irremediablemente. Quijano es el primero en pronunciar lo impronunciable y lo hace en el tono de quien reclama algo propio, en el tono de quien dice dice tener el respaldo mayoritario de cada estructura en su partido: “Nuestro partido hasta tiene debilidades para elegir al candidato presidencial... Que crean una comisión, que lo que piensa uno, que lo que piensa el otro, no tenemos un estatuto que nos guíe. ¡Y por eso es bueno que estemos unidos, como hoy, trabajando en equipo alcaldes y diputados!”

El que todos estén aquí esta mañana responde a una convocatoria hecha por la alcaldía de San Salvador... o por la alcaldía de Colón... o por la dirección departamental del partido, depende de quién sea el que explique el origen de la invitación. La reunión, en realidad, fue convocada por el director departamental, Mauricio Quinteros, el mismo que cuatro días antes había asegurado a El Faro que nada había de malo en que las bases del partido se reunieran para hablar de temas municipales. “Si es que cuando aún no hay reglas puestas no hay nada que se puede incumplir. Acordate que como seres humanos a medio mundo le pica el gusanito presidencial, pero de eso a que suba a una tarima y pida apoyo a su candidatura hay una gran distancia y no hay nada de eso”, dijo Quinteros después de una reunión del Coena en San Salvador. Sus palabras contradecían a lo que el presidente del partido Cristiani diría una hora después. Mientras Quinteros decía que Quijano ni ninguno otro de los precandidatos se estaba valiendo de la estructura para proselitismo, Cristiani creía que esa práctica era bastante común: “No se puede tapar el sol con un dedo: todos (los precandidatos) están haciendo sus pininos hasta donde pueden, no me cabe la menor duda que todos han andado hablando con gente buscando apoyos”.

Cristiani también dijo que prefería que los miembros del Coena se mantuvieran al margen de las actividades porque todo lo que ellos hablan o digan puede malinterpretarse como la línea del partido: “Muchas estructuras pueden haber sentido que se les platica de una manera u otra”, dijo. Dos miembros del Coena explican que hay miembros de las estructuras del interior del país que han preguntado si el que Ernesto Muyshondt, director de información del Coena, haya convocado a reuniones con Quijano significa que hay línea ya definida del partido.

La sesión en La Libertad con Quijano ya va a medio camino. El alcalde sigue hablando de casos en los que se une el trabajo municipal con el legislativo, también critica la presidencia de Mauricio Funes... Otro desliz ocurre cuando menciona el Sitramss, el sistema de transporte que se echaría a andar en San Salvador: “Cuando estemos en el gobierno... perdón, en la alcaldía, tendremos que trabajar mucho para enfrentar los problemas que agobian a este país, porque hay un panorama desalentador (...) Presagio que esa primera etapa del Sitramss la vamos a inaugurar nosotros cuando estemos en el gobierno”. D'Aubuisson aplaude enérgico y contagia a los demás en el salón.

Quijano sigue hablando del bulevar Diego de Holguín, del parque Bicentenario, del problema de los medidores de agua, de la promoción del deporte en las municipalidades y en eso llega el momento en el que la audiencia pide la palabra. Se levanta un señor canoso, camisa café, que dice vivir desde hace años en los Estados Unidos. Se muestra impaciente por lanzar su comentario: “¿Qué haría, doctor, si llega a la presidencia de la república?” La sola pregunta deriva en aplausos, y Jeannette Palacios, asistente del alcalde y jefa de la unidad de comunicación social de la municipalidad, corre a susurrarle algo al oído. ¿Un recordatorio de que hay periodistas presentes? Luego se levanta el alcalde de Ciudad Arce, que viste una camisa rayada en pequeños cuadritos tricolor y usa sombrero. Saluda brevemente y va directo al grano: “Por consenso, doctor, le pedimos que sea candidato para la presidencia. ¿Y por qué no el presidente? Queremos saber de este tema, así como muchos correligionarios...”

Y entonces Quijano retoma por fin la palabra pero desilusiona a todos: “Recuerden que hay medios de comunicación presentes, no me aparto mucho de la agenda por eso, porque no quiero arrojar la idea de que aquí se habla de otro tema. Pero lo importante es que trabajemos unidos, no debemos dividirnos ni confrontar contra otro arenero, pese a cualquier interés legítimo que tengan, y si lo hacen, que sea en buena lid”.

La idea de desarrollar esta gira surgió a principios de año, en una mesa estratégica donde Norman Quijano se sienta junto a un equipo de analistas políticos y comunicadores que trabajan su imagen en los medios de comunicación. El grupo trabaja dentro de la agencia de publicidad Grupo Cinco de Comunicación Estratégica, la empresa que impulsó mediáticamente la candidatura de Quijano a partir de enero de 2008 y que le permitió a Arena recuperar la alcaldía capitalina que había estado en manos del FMLN desde 1997. “Más que una agencia de publicidad, es un staff de ejecutivos cercanos a mí con los que permanentemente hago análisis político, hago encuestas y me mido cada dos meses en todo el país”, dice el edil. La agencia la dirige Manuel Meléndez, el mismo estratega que impulsó las campañas de Cristiani (1989) y Armando Calderón Sol (1994) y que a raíz del éxito en 2009 en San Salvador escribió “Contra viento y marea”, un libro en el que se recoge la estrategia que usaron para conquistar la capital.

Meléndez y su equipo trabajaron desde la llegada de Norman a la comuna para asegurar su reelección en 2012. Durante los primeros tres años de su administración, lo mejor que pudo sucederle es que su partido tuviera la necesidad insoslayable de montarse sobre un caballo ganador y ponerlo a recorrer el país para vender, más que una imagen, un estilo de trabajo. Esa apuesta ganadora era Norman Quijano. “Mi popularidad me permite acompañar a otros líderes en el país y respaldarlos, que la gente asocie mi trabajo con el tipo de gestión que quieren para su ciudad”, explicaba Quijano, unos días después del triunfo de marzo pasado.

Quijano comenzó a visitar alcaldes alrededor de un mes antes de las elecciones. Se le vio en el occidente, en el Área Metropolitana y en orinte. Al día de hoy ha establecido contacto con buena parte de los 116 ediles de Arena regados en todo el país.

Muyshondt confirma que ha participado y convocado mediante correo electrónico algunos actos de la gira de Quijano, y asegura que puede dar fe de que el munícipe no utiliza esos espacios para candidatearse y que no ve problema en que los directores departamentales y los miembros del Coena ayuden a convocar a las sesiones. “Cuando un Coena asiste a uno de esos encuentros es porque es su área de responsabilidad política y lo que menos pueden hacer es ayudarle a un hermano arenero, pero en lo personal no le he pedido a nadie que apoye a un candidato presidencial”. Y pone el ejemplo de Óscar Santamaría, director de asuntos internacionales del Coena y enlace en la zona paracentral, que también asistió a Cabañas porque era su área de responsabilidad.

Muyshondt, al igual que el director de asuntos políticos del Coena, el diputado Donato Vaquerano, recuerda que los cuatro precandidatos que tiene el partido se han aprovechado de la estructura interna para medir apoyos y buscar adeptos. Ana Vilma de Escobar, como directora del sector femenino, se reunió con sus representantes y militantes del sector de Ahuachapán y Santa Ana hace unas semanas. Lo mismo hizo Edwin Zamora, quien participó en jornadas de limpieza con alcaldes de Ilopango y San Martín el domingo 3. “Hay varias maneras de pedir apoyo, no solo pidiéndolo directamente”, admite Cristiani.

Esta vez, en La Libertad, el mensaje ha sido que hay que trabajar unidos y que si el partido se lo pide, competirá por la presidencia. Palabras más, palabras menos, el acto termina con fotografías del alcalde, apretones de mano, buenos augurios para 2014, y espaldarazos... Cuando ya todas las camionetas y pickups van saliendo del parqueo, otro de los hombres que había estado en la reunión, musita: “Que se dejen de pajas, aquí ya hay un candidato, por eso es que varios que usted vio que le preguntaron si quería ser presidente. Se nos está queriendo hacer el mareado, pero él ya es”.

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Un día después de la conferencia de prensa del martes 12 en la que el Coena explicó los detalles del mecanismo de elección del candidato, aparecieron los primeros desencantados. Zamora se pronunció en un tono similar al de alguien que tira la toalla, dijo que rechazaba el mecanismo elegido y que no le extrañaría no resultar electo como la carta presidencial. “Más que una candidatura, importa que resolvamos los problemas de la gente. A lo mejor, el estar poco tiempo en política no me ayude a pasar los requisitos que este mecanismo demanda (...) En cuanto a una precandidatura, debido a la naturaleza de la política tradicional, por ser cara nueva, quizás no es compatible en estos momentos con mi objetivo de hacer cosas diferentes”, escribió Zamora en pequeño pronunciamiento el miércoles 13. “Si los que tomarán la decisión comulgan con las demandas de esta nueva era, estaré a disposición”, concluyó.

De Escobar habló en el mismo tono dijo que mientras no haya una ley de partidos políticos que obligue a los partidos a utilizar mecanismos transparentes, representativos y democráticos de selección, habrá que conformarse con lo que Arena ofrece. “El proceso de selección no es lo suficientemente democrático ni transparente a como lo sería con una votación secreta, por ejemplo. Mientras no haya una ley de partidos políticos que exija a todos los institutos políticos a crear mecanismos adecuados, el candidato que surja electo no es el mejor candidato del partido.”

El día de la conferencia del martes 13, ambos diputados, junto a Laínez y a Quijano, fueron invitados a la reunión previa que sostuvo el Coena. Llegaron pero a la hora de encarara a los medios, se escabulleron y no salieron en la foto oficial que parecía un recordatorio que Arena debe permanecer unida. De Escobar y Zamora argumentaron otros compromisos previamente adquiridos y salieron sigilosamente de la sede del partido.

Es la segunda vez que ambos diputados salían por la puerta trasera y evitaban hablar ante los medios después de una reunión con el Coena. La primera vez ocurrió tras una reunión, el martes 5 de junio en la sede del partido. El Coena había convocado a a los 14 directores departamentales y los ocho jefes de los sectores del partido para darles a conocer una reformas de estatutos en las que se incluye la creación de la Comisión Política del partido. “En esa reunión, alguien del Coena dijo que cómo era posible que hubiera personas manifestando inconformidades, diferencias y divisiones tan abierto, tan en público, con la elección de 2014 encima”, cuenta uno de los que estuvo en esa sesión. Otros miembros de la cúpula, dice, se quejaron de que con las entrevistas en televisión se pusiera en duda el profesionalismo de la dirigencia partidaria. Algunos jefes de departamento reclamaron lo mismo. “Es que (Ana Vilma y Zamora) nos volaron verga pero se equivocaron porque el proceso ni siquiera estaba detallado”, dice un miembro del Coena, para explicar por qué la dirigencia en el Coena se impuso sobre las quejas de los legisladores.

Desde entonces, ambos legisladores trataron de evadir lo más que se pudo el tema en público para no ventilar las diferencias. 

Tampoco los fundadores de Arena parecen del todo convencidos con el mecanismo diseñado por el partido. Justo después de la aparición ante los medios, un grupo de los 17 fundadores constituyentes se reunieron con Cristiani, a quien le habían pedido audiencia. Los fundadores le presentaron un documento titulado “Consideraciones sobre el proyecto de institucionalización” y está fechado 12 de junio. Entre otras reformas a los estatutos, los fundadores proponen que se le reste poder a los presidentes honorarios cuando sesionen junto al Coena, que se prohíba que los miembros de esta instancia ocupen cargos públicos y sugieren que todas las votaciones que se den en cualquier ente del partido sean mediante votación secreta. “De esta manera, se cumplen con las aspiraciones republicanas, liberales, nacionalistas y democráticas”, reza el documento.

La propuesta es similar a las reformas de estatutos que presentó el sector empresarial a Cristiani a principios del mes pasado y que el partido, por ahora, parece ignorar por estar concentrado en su propia carrera presidencial.

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Arena optó por elegir a su candidato por la vía tradicional, dándole la potestad absoluta al Coena para definir su carta y así evitar divisiones internas que afectaran la imagen y la moral que perdieron en la presidencial de 2009, que solo recuperaron hasta hace tres meses cuando ganaron las legislativas y municipales del 11 de marzo. No obstante, el proceso causó los mismos resquemores que se pretendieron evitar: hay acusaciones, acusados y también confusiones. 

El mecanismo de selección del candidato presidencial diseñado por el Coena da un enorme peso a la opinión de las estructuras. Cualquier aspirante a ser la carta para arrebatarle el Ejecutivo al FMLN debe tener mucha cercanía con las asambleas del partido a nivel departamental y municipal, así como con cada uno de los ocho sectores.

No es casualidad que de los cuatro aspirantes conocidos, los dos que han salido a aplaudir las características del mecanismo sean dos areneros que han mantenido contacto con las estructuras en mayor proporción que el resto. Norman Quijano, gracias a su estrategia de comunicación diseñada específicamente para reunirse con alcaldes, directores departamentales del partido y diputados desde antes de las elecciones de marzo, ya visitó a las bases de una decena de departamentos.

Otro con respaldo dentro del partido es Francisco Laínez, quien hasta hace 10 días era el vicepresidente de organización del partido, un cargo que por su naturaleza requiere estar en permanente contacto con las bases y las direcciones departamentales del partido. Eso explicaría la relativa pasividad de este excanciller a la hora de lanzarse en la carrera presidencial. “Yo he estado cerca de las las estructuras desde hace mucho tiempo y en diferentes circunstancias, no necesito andar a última hora que me conozcan y pidiendo apoyos”, dijo Laínez a El Faro, el lunes 11, en franca alusión a la gira de Quijano.

Escobar y Zamora, diputados por San Salvador, son los menos favorecidos en cuanto al nivel del contacto con la totalidad de la estructura partidaria. De Escobar tuvo una campaña agresiva en el departamento de San Salvador para ganar su diputación. Zamora, mientras tanto, es el que menos contacto con las estructuras ha tenido a nivel nacional.

La sola conformación de la comisión que auscultará el sentir de las estructuras y de grupos externos al partido es curiosa: están los tres expresidentes de la república. Varios miembros del Coena han dicho, entre ellos Cristiani, que solo de esa manera la mesa parecería balanceada puesto que, según ellos, siempre que hay uno de los tres metidos en algún proceso, se cree que el trámite terminará favoreciendo a su grupo de poder. Un reportaje publicado por El Faro en mayo pasado daba cuenta de la existencia de al menos cuatro grupos que manejan los hilos del partido: uno por cada exmandatario y un cuarto de donantes.

Cristiani dijo a El Faro hace tres semanas que desde que retomó la riendas del partido en 2009 él no ha tomado ninguna decisión para beneficiarse, sin embargo al menos nueve fuentes del partido confirmaban que el exgobernante sigue escuchando y tomando decisiones junto a un grupo de empresarios y areneros de larga data en reuniones extrainstitucionales. Cristiani admitió el año pasado que él había tomado la decisión de que su partido apoyara el decreto 743 que la derecha legislativa aprobó el año pasado para amarrar a la Sala de lo Constitucional.

Para la carrera presidencial, muchos areneros coinciden en que Cristiani no parece tener un candidato preferido. Es más, diversos miembros del Coena, diputados confirman que Cristiani tiene cierta molestia con Quijano por el tono agresivo de su discurso desde el día de las elecciones pasadas. La noche del 11 de marzo, el Coena en pleno escuchó cómo Quijano hizo el recuento de la victoria electoral de ese día. Muchos dirigentes bajaron de la tarima con la impresión de que se había robado el discurso de Cristiani. El discurso que pronunció el alcalde era el del presidente, repiten los areneros consultados. Esa noche, Cristiani fue uno más en la dirigencia, y el edil habló de “sus” diputados y “sus alcaldes” y hasta denostó contra Gana, con palabras más propias de un capitán que de un jugador de la banca. Cristiani, días más tarde, desautorizó la alocución del alcalde y dijo que lo que hubiera dicho era mera repetición de lo que ya había escuchado de las verdaderas autoridades.

Francisco Flores es el que menos dinámica tiene en la estructura partidaria. Según miembros del Coena, él impulsa a dos personas externas a la estructura partidaria para la fórmula presidencial. Uno es quien fungiera como ministro de Obras Públicas durante su administración, José Ángel Quirós, quien actualmente es director ejecutivo del Fondo para la Cuenta del Milenio (Fomilenio). El otro es Juan José Daboub quien fue también miembro de su gabinete ministro de Hacienda, y secretario técnico de la presidencia y por tanto uno de los principales responsables de la dolarización. Durante la administración de Armando Calderón Sol, Daboub fue presidente y principal responsable de la privatización de la Administración Nacional de Telecomunicaciones (ANTEL).

Flores, sin embargo, niega esa movida y dice que por ahora está dedicado a cumplir con su trabajo dentro de la comisión consultora junto a los otros presidentes y militantes. Flores fue el último de los expresidentes en obtener una presidencia honoraria del partido. El instituto se lo concedió en septiembre de 2009 cuando los 12 diputados de Arena que luego conformarían Gana estaban a punto de salirse. Dos meses después, en diciembre de 2009, Saca salió expulsado.

Calderón Sol es el expresidente al que diputados, miembros del Coena y precandidatos describen de ser el padrino político del alcalde Quijano. Consultado al respecto, Calderón Sol no oculta su molestia y acusa de que “investigar esa relación no parece de prensa seria”. “Quizás porque el alcalde está repitiendo el mismo ciclo que yo repetí cuando fui alcalde de la capital, y porque además él trabajó conmigo en la comuna nos asocian de esa manera”, dice el expresidente.

Hay hechos que podrían propiciar la percepción de que hay una fuerte relación Quijano–Calderón Sol, como las declaraciones de la diputada Carmen Elena Calderón Sol de Escalón, hermana del expresidente, en las que insiste en que Quijano es el precandidato mejor preparado para asumir la candidatura presidencial debido a su larga trayectoria en municipalismo y en la Asamblea Legislativa. O también el hecho de que otra de las hermanas del exgobernante, Gloria de Oñate, trabaje en el concejo municipal del edil capitalino.

Cristiani, según la mayoría de las fuentes consultadas para este artículo, no está definido por ningún candidato. “No tiene necesidad de 'quemarse' imponiendo un candidato, quiere terminar bien su carrera política”, explica uno de los políticos entrevistados para este reportaje. En el Coena, hay muchos que suscriben esta idea. Sea como sea, Cristiani tiene en sus manos un partido con conflictos marcados y cuyas expresiones demuestran que no todo lo tiene bajo control.

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