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Cristiani se lleva consigo el poder al pasar del Coena a la nueva Comisión Política de Arena

Las recientes reformas a los estatutos del partido Arena trasladan a la Comisión Política un control sobre las candidaturas a cargos de elección popular que hasta ahora pertenecía al Consejo Ejecutivo Nacional: definir el proceso y las reglas de juego para sacar candidatos será potestad del organismo donde destacan los expresidentes Flores, Calderón Sol y el mismo Cristiani.

 
 

 

Una vez se aprobaron los cambios estatutarios, y también posteriormente, en declaraciones a la prensa, Gloria Salguero dijo que las últimas decisiones no suponen democracia. La expresidenta arenera tiene años pidiendo que el partido adopte un mecanismo de democracia representativa, que incluya toma de decisiones por voto secreto, para evitar el posible amedrentamiento a los asambleístas.

El martes, cuando se hizo el anuncio de los reacomodos en la dirección arenera, Ana Vilma de Escobar preguntó en su cuenta de Twitter "¿Quién manda en Arena?" La diputada pretendía un puesto en el Coena y ha explicado que eso le habían ofrecido, así que para ella fue una sorpresa desagradable que a última hora su nombre hubiera sido eliminado.

De mayo de 2012 para acá las reformas sufrieron muchos cambios. En un principio, la CP concentraría casi todo el poder que por siempre había tenido el Coena; técnicamente era solo una transferencia de poder. Eso motivó a que algunos fundadores del partido, como Eduardo Larrave, Gloria Salguero Gross o Roberto Ávila, enviaran un documento al Coena en agosto en el que advertían que una CP de esas dimensiones iba a resultar lesiva para el partido y que la inyección empeoraría la enfermedad porque si se estaba tratando de evitar la llegada de caudillos al Coena, lo que se estaba permitiendo era la llegada de caudillos a un grupo dirigencial paralelo. A partir de entonces, Cristiani y los abogados dentro del Coena -el ex presidente del RNPN, Juan José Guerrero y el exministro de la Presidencia, Óscar Santamaría- emprendieron consultas y análisis para lograr que las reformas plantearan una distribución del poder.

Aun así, los cambios implementados no fueron suficientes, a juicio de Salguero Gross. Ella asegura que desde sus puestos vitalicios los expresidentes seguirían influyendo en la toma de decisiones del partido, algo que, según dijo, no es democrático ni liberal. En una carta enviada al Coena el jueves 14 de febrero, 12 fundadores pidieron que se reconsiderara la fecha de la aprobación de las reformas por que ello afectaría la unidad del partido. También solicitaron que en vez de incluir a los tres expresidentes Cristiani, Armando Calderón Sol y Francisco Flores en la CP, que estos formaran parte de un “consejo consultor” y que nombraran a uno de ellos como su representante en la Comisión Política. Sin embargo, el Coena no admitió esas recomendaciones y solo aceptó que se incrementara el número de los representantes de los sectores en que está ordenado el partido y de los fundadores en la CP, como estos lo habían pedido. Salguero cree que la injerencia de los expresidentes en Arena desde una instancia de mando puede ser desmedida, porque “incluso cuando estábamos todos en el consejo asesor del partido había arenas movedizas”.

Denuncias de "zancadillas"

La semana pasada, Salguero dedicó por televisión unas palabras a Armando Calderón Sol en las que le recordaba que los puestos vitalicios en una instancia de mando no son democráticos. ¿Por qué a él?, preguntó El Faro. “Porque a Francisco Flores nunca lo he conocido como democrático, republicano, representativo, etcétera. Es que con Armando nos conocemos desde hace mucho tiempo, fuimos compañeros diputados durante tres años, en la época en la que de verdad se tenía que trabajar con patriotismo, nacionalismo, entre el 85 y 88.”

Otras críticas vinieron por partida doble de parte de la diputada Ana Vilma de Escobar. Por un lado, señaló que las reformas a los estatutos, pese a ser un avance, no profundizaron en temas que ya ordena la Ley de Partidos Políticos aprobada por la Asamblea hace unos días. “Arena pudo haber ido más allá y reformar sus estatutos para dar líneas más claras de cómo elegir a sus candidatos y de cómo va a transparentar a la ciudadanía el origen de los fondos que recibe”, dijo la diputada.

Pero las críticas más fuertes las hace a lo que la dejó fuera del Coena. El mismo nuevo presidente del partido, Jorge Velado, aseguró días antes de que ocurrieran los relevos que se estaba barajando la posibilidad de que De Escobar fuera la nueva directora de información, en sustitución de Ernesto Muyshondt, nuevo vicepresidente de ideología y segundo al mando. Sin embargo, el día del anuncio, el martes 19 de febrero, Velado señaló que la nueva vocera del partido era la diputada Margarita Escobar, quien ya estaba dentro del Coena como directora de asuntos legislativos.

Ana Vilma De Escobar dice que no se siente molesta y que tampoco le interesa seguir en una discusión eterna sobre el asunto, pero califica lo que le hicieron como “zancadillazo”.

Cuando El Faro le preguntó qué quería decir con aquel "¿Quién manda en @ARENAOFICIAL ?" que publicó en Twitter, explica que era un reclamo. “Era una denuncia, un reto, una provocación a mi partido para que asuma las responsabilidades políticas que estaban planteadas en las reformas de estatutos, que sea consecuente”, dijo. “Si queremos promover la democracia y ser más transparentes, apliquémoslo en la práctica. ¿Qué es lo que yo sentí? Soy la diputada más votada de todo el país, dentro de mi partido tengo un capital político superado solo por Norman Quijano, tengo militancia, además, de 12 años, tengo experiencia, trayectoria, y he demostrado mi lealtad al partido y sin embargo, no he podido hasta ahora ocupar una posición de dirigencia dentro de la cúpula partidaria aunque eso no significa que el partido no me haya ofrecido ocupar cargos honrosos como el de la vicepresidencia del país”.

De Escobar también dijo que la decisión de poner a Margarita Escobar como directora de información puso en juego la predictibilidad del partido. “La política es dinámica, las acciones políticas no necesariamente se pueden predecir, pero sí necesitamos que sean predecibles las reglas del juego al interior de un partido político, ya sea para entrar al partido, para participar en el partido, para optar a cargos dentro de un partido”.

“Yo no pedí el cargo, me lo ofreció Norman Quijano, y no es conveniente que haya zancadillas políticas como siento que ocurrió”, dice De Escobar, en referencia al candidato presidencial. “No me interesa confrontar, y eso me gustaría que lo deje planteado, a mí me interesa la institucionalidad. Si hay una propuesta del futuro presidente quien dentro de unos meses no va a estar nombrando miembros del Coena sino que va a estar decidiendo por un gabinete presidencial, si le vamos a poner en sus manos la decisión de manejar un país, estoy segurísima de que tiene el suficiente criterio como para llevar una propuesta que no sea cuestionada al interior del propio partido. El tema aquí es: ¿quién veta a quién y con qué legitimidad política? ¿Qué me impide a mí optar al cargo?”, agrega. La diputada mencionó que si alguien la vetó al interior del Coena esta persona no tenía el mismo respaldo político que ella, que obtuvo 135 mil votos en la última elección.

Consultado por El Faro, Quijano explicó que “en ningún momento dije yo que iba a promover a ninguna persona, esto se ha discutido ampliamente a nivel del Coena. En el caso de la licenciada Ana Vilma, yo estaría muy contento si ella se incorporara al equipo de campaña en el comité que habremos de formar para estructura las líneas gruesas de acción para la campaña. Hemos quedado de platicar más detenidamente para planteárselo con más detalle”.

La diputada Margarita Escobar rechaza que se trate de un zancadillazo lo que ocurrió con De Escobar, pero sí confirma que hubo una propuesta que la mencionaba. “Yo estoy adentro, tenemos altos niveles de deliberación, Ana Vilma es una pieza valiosísima, yo la estimo, la respeto mucho. Las próximas elecciones quizás son las más serias, el país está en juego, y para mí que todos debemos decir basta ya al odio, al despilfarro, al desgobierno, es hora de que los salvadoreños nos ocupemos de los salvadoreños”.

La exvicepresidenta se pregunta quién logró sacarla del cargo que ella daba por descontado que tendría. “¿Quiénes son los que han vetado mi ingreso al Coena por cuarta vez?”, se pregunta Ana Vilma. “No podemos replicar las actitudes de otros partidos. Lo que a mí no me cuadra es que me vete alguien que sea menos popular que yo, nadie tiene más votos que yo”.

El Faro conoció, por uno de los directores del Coena y de dos personas cercanas a la dirigencia, que una de las razones por las cuales De Escobar no ingresó a la cúpula fue porque está casada con Patricio Escobar, ejecutivo del Grupo Poma. “Que en el Coena haya dos personas cercanas al Grupo Poma no da un buen mensaje ante la sociedad”, dijo una de las fuentes, en alusión a que el nuevo presidente del partido, Jorge Velado, es un ejecutivo de una de las empresas pertenecientes al grupo.

De Escobar cree que quien expone ese argumento “tiene influencia de Saca”. “No soy Poma, soy Albanez, si no ha quedado clara mi independencia en todo sentido, estamos complicados. Esa fue la excusa política de tiempos de Tony Saca, ese fue el mote con el que les encantaba excluirme sin ningún fundamento. El que repita eso dentro de mi partido tiene influencia de Tony”.

Asegura que la razón por la que aceptó la oferta de Quijano no era por el interés en promoverse como figura política de cara a próximas elecciones, sino para seguir trabajando porque ha estado colaborando en la mesa comunicacional de campaña del alcalde capitalino para las presidenciales desde hace más de dos meses, a solicitud del candidato. El Faro preguntó a la diputada si creía que el Coena la había apartado debido a que su discurso ya ha causado incomodidad en algunas ocasiones al partido, como cuando denunció mesa desnivelada en la precampaña de 2009, o como cuando se quejó de la forma en que fue ungido Quijano. La diputada respondió que había que preguntarle al Coena. “Probablemente se escogió a Margarita por su trayectoria diplomática”, agregó, y ante la repregunta de si consideraba que su compañera de bancada legislativa tenía un discurso público más cómodo para el partido, Ana Vilma de Escobar respondió: “Posiblemente”.

—Vimos una foto de usted, el martes, en la Hacienda de Los Miranda, antes de un acto del partido con el sector femenino. En la foto estaba reunida con Norman Quijano, Cristiani y Ernesto Muyshondt. ¿Le explicaron algo? ¿Le pidieron disculpas?

—De nada me sirven las disculpas.

—¿Se las pidieron?

—No viene al caso dar disculpas.

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