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Los días en que Tony Saca renunció a la presidencia

El expresidente Saca es dueño de seis empresas que tienen 21 concesiones para la explotación de frecuencias de radio, con las que cubre tres veces el territorio nacionial. Y ahora, tal como lo hizo hace 10 años, se prepara para inscribirse como candidato presidencial. ¿Y acaso la Constitución no inhabilita como candidato a quien tiene concesiones de radio? Si le objetan eso, dice él, tomará una decisión, aunque se reserva explicar si será la misma que tomó hace 10 años, cuando ya era concesionario de 11 frecuencias de radio.

Efren Lemus

 
 

El 29 de julio de 2003 El Salvador se preparaba para la elección presidencial que se realizaría dentro de poco más de siete meses. A las 8 de la mañana de aquel 29 de julio, los accionistas de Radio Difusión Usuluteca realizaron una reunión para resolver la siguiente agenda: cambiar a la junta directiva de la empresa dedicada a la industria de las comunicaciones, especialmente a la actividad radiofónica. En esa reunión, el presidente de la compañía, Elías Antonio Saca González, que dos semanas atrás se había convertido en el candidato presidencial del partido Arena, dimitió, en el inicio de una serie de renuncias al manejo de sus empresas que había dirigido durante más de una década.

Un día después de aquella dimisión, también a las 8 de la mañana, Saca González renunció a la presidencia de Stereo Noventa y Cuatro Punto Uno FM, la cual tiene una concesión del Estado para la explotación de una frecuencia de radio en las zonas central y occidental del país. Dos horas más tarde, a las 10 de la mañana, dejó el mando del Grupo Samix, posiblemente la compañía propiedad de Saca más conocida.

Pasadas 48 horas desde la primera dimisión, el 31 de julio, nuevamente a las 8 de la mañana Saca abdicó ante la directiva de la Promotora de Comunicaciones y a las 10 a.m. ante la directiva de la Radiodifusión de El Salvador. En un lapso de 50 horas, Saca González se desvinculó de la dirección nominal de las empresas que, en esa época, sumaban 11 concesiones para la explotación de frecuencias radiales, según los registros de la Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones. Ahora, las concesiones en favor del expresidente suman 21 frecuencias (ver tabla).

Los cambios en las directivas de las cinco empresas tienen un común denominador: en todos los casos quienes dejaron el puesto fueron Saca González y su esposa, Ana Ligia Mixco Sol de Saca; y quienes llegaron, formalmente, a tomar la dirección, fueron sus familiares Ricardo Mauricio Saca González y Óscar Edgardo Mixco Sol.

¿Por qué aquella frenética serie de renuncias, cuando faltaba poco más de medio año para la elección presidencial? ¿Acaso el recuerdo de los artículos 127 y 152 de la Constitución de la República, que establecen que no podrán ser candidatos a la Presidencia de la República las personas que tengan pendientes concesiones con el Estado?

 

En los años 80 Saca incursionó en el negocio de la radio y creó un programa de deportes en la Radio Sonora. Pasó poco más de 10 años trabajando en diversos puestos y en diversas radios hasta que, en 1993, decidió convertirse él mismo en empresario de la radiodifusión. “Le estoy solicitando de la manera más atenta su autorización para que me conceda una frecuencia en la banda de frecuencia modulada para instalarla y operarla en San Salvador”, dice la solicitud que Saca dirigió ese año a Saúl Suster, el entonces presidente de la Administración Nacional de Telecomunicaciones (ANTEL), que era la institución encargada de administrar las frecuencias radiales y otorgar a privados las concesioines para su explotación.

Saca presentó su solicitud el 26 de marzo de 1993. Dos meses más tarde, ANTEL le concedía el permiso para Radio Astral, la primera radioemisora de Saca. Volvieron a pasar poco más de 10 años para que Saca acumulara 11 concesiones de frecuencias de radio. Y entonces vino su nombramiento como candidato a mediados de julio de 2003, y luego su renuncia a la presidencia de las cinco compañías radiales, cambios que quedaron inscritos el el Centro Nacional de Registros (CNR) la tarde del 21 de octubre de 2003.

Eso significa que cuando Saca González inscribió su candidatura ante el Tribunal Supremo Electoral (TSE), el 5 de diciembre de 2003, oficialmente, el entonces candidato ya tenía tres meses de estar excluido de la toma de decisiones de sus empresas. La resolución del TSE tiene tres considerandos: que la solicitud presentada por Saca reúne los requisitos del Código Electoral, que han presentado los documentos necesarios para la inscripción y que el candidato postulado cumplen con los requisitos de la Constitución. Uno de los requisitos que establece la Constitución es que el candidato no tenga concesiones o contratos con el Estado.

Saca ganó la elección de 2004 y nueve años después el expresidente ha anunciado que regresa como aspirante para la Presidencia de la República. A diferencia de 2004, sin embargo, hoy hay voces que presagian impugnaciones a esa candidatura y Saca lo sabe: “Algunos están pensando que yo me inscriba para ir a la Sala de lo Constitucional para tratar de impedir mi candidatura", dijo la semana pasada, en un mitin en San Marcos, donde inauguró una de sus casas de campaña. "Lo único que estoy observando en eso es una actitud antidemocrática porque hay que ganar en las elecciones. Si están tan seguros de ganar algunos, vámonos a las elecciones, vámonos a las urnas, ahí es donde se debe resolver esto”.

Concesiones hasta 2019

Saca tiene tantas frecuencias de radio que puede darle cobertura a todo el territorio nacional casi tres veces. Según la Superintendencia General de Electricidad y Telecomunicaciones (SIGET), el exmandatario es dueño de dos radios de cobertura nacional: Radio La Chévere y ABC FM Stereo, la cual compró a José Andrés Rovira Canales, el exmagistrado de la Corte de Cuentas y dirigente del partido Gana.

Antonio Saca aún no está inscrito como candidato, pero ya muestra en público su bandera que aparecerá en las papeletas de votación. Al fondo está Andrés Rovira, exmagistrado de la Corte de Cuentas, que vendió una radio a Saca.
 
Antonio Saca aún no está inscrito como candidato, pero ya muestra en público su bandera que aparecerá en las papeletas de votación. Al fondo está Andrés Rovira, exmagistrado de la Corte de Cuentas, que vendió una radio a Saca.

Las otras frecuencias de radio que le han sido asignadas cubren 12 de los 14 departamentos del país; Chalatenango y Cabañas son los únicos donde Saca no ha logrado tener radios de cobertura local. Todos los permisos de explotación del espectro radioeléctrico han sido adjudicados a sociedades empresariales –Promotora de Comunicaciones y Radiodifusión de El Salvador, especialmente- y vencen entre los años 2017 y 2019.

Durante el tiempo que se desempeñó como presidente, Saca estuvo fuera de las directivas de las empresas, aunque eso no significa que renunciara a la propiedad sobre ellas. Sin embargo, una vez dejó el gobierno, el 24 de junio de 2010, retomó la dirección de ellas.

Saca dijo en diciembre del año pasado que las posibilidades de ser candidato eran del 200%. Luego dijo estar seguro de que si lanzaba su candidatura, triunfaría en 2014. Pero Saca también sabe que tiene muchos detractores poderosos, incluidos muchos en su expartido, Arena, del que fue expulsado a finales de 2009.

Sin embargo, vino del FMLN la primera mención pública a la posible inconstitucionalidad de una candidatura de Saca, quien desde ya lanza como defensa el hecho de que ya en 2003-2004 fue candidato y luego fue cinco años presidente de la República.

Fabio Castillo, excoordinador del FMLN, es un abogado que dice estar convencido de que la intención del constituyente al redactar las inhabilitaciones para los concesionarios del Estado incluyen la situación de aquellos empresarios que, constituidos en sociedades, explotan frecuencias de radio. “El problema para él radica en que él es concesionario de la emisión de varias radiodifusoras, y la Constitución dice que los que tengan pendientes concesiones con el Estado, contratos, etcétera, no podrán ser candidatos a la presidencia. Ahí él tiene un problema. Y no es de solucionarlo formalmente, de que él diga que la concesión está a nombre de una sociedad, porque es una sociedad, porque esa sociedad es propiedad de él, las sociedades son de él y de su esposa, consecuentemente ve que hay un interés directo en el asunto”, dijo Castillo.

—¿Usted es concesionario del Estado? -preguntó El Faro a Saca durante un acto proselitista en San Marcos, la semana pasada.

—Tenemos sociedades que tienen concesiones, por supuesto. Y así fui candidato presidencial y así fui presidente. Eso no es un impedimento legal, así lo estableció un estudio hecho en aquella oportunidad, pues son sociedades anónimas, yo no soy concesionario particularmente, se trata de sociedades anónimas que son concesionarias de frecuencias de radio que es a lo que yo me he dedicado durante 30 años, pero si eso es un impedimento o (mis adversarios) quisieran entrar (objetar mi candidatura) por eso, ten la seguridad de que vamos a hacer lo pertinente.

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Nelson Rauda, Andrés Dimas y Claudia Palacios

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