Internacionales /

Un pueblo indígena de Oaxaca monta su propia empresa de telefonía celular

Aunque ninguna empresa de telefonía celular quiso aventurarse a invertir en el pueblo, llamado Talea de Castro y que está escondido entre recónditas montañas del sur de México, sus vecinos ya pueden llamar por teléfono gracias a la primera red creada por y para indígenas en el país.

Martes, 20 de agosto de 2013
Víctor Ruiz (AFP) / El Faro

Talea de Castro, Oaxaca, MÉXICO. “Bienvenido a la Red Celular de Talea (RCT), para registrarse vaya a la radio con este mensaje”, dice un texto que llega automáticamente a los usuarios de telefonía móvil que visitan ese pueblo asentado en las laderas de la Sierra Norte de Oaxaca. Los habitantes de Talea de Castro, mayoritariamente indígenas de origen zapoteco, viven del cultivo del café, aunque muchos de sus jóvenes migran frecuentemente a grandes ciudades e incluso a Estados Unidos en busca de mejores oportunidades.

“Yo tengo dos hijos que viven fuera del pueblo y por lo menos dos o tres veces por semana me comunico con ellos”, cuenta Ramiro Pérez, un encargado de restaurante convencido de los beneficios que trajo la tecnología celular a su pueblo. “Además, mis clientes me piden comida por teléfono. Por solo 15 pesos mexicanos ($1.15) al mes, hago y recibo todas las llamadas necesarias para mis asuntos familiares y para mi negocio”, añade el hombre, de 60 años, que hasta hace tres meses era usuario constante de las casetas telefónicas que le cobraban “hasta diez pesos por minuto”.

Por considerarlo poco rentable, las grandes empresas de telefonía celular se negaron durante años a prestar sus servicios en Talea, pero la población adoptó un novedoso sistema y creó su propia compañía.

El modelo proviene de la organización Rhizomatica, que busca llevar la comunicación móvil a zonas marginadas a través de un equipo de sistema global (GSM) de bajo costo, un software libre y tecnología Volp (Voice over IP), que permite transmitir la voz de forma digital a través de Internet.

Buscamos “utilizar todos los fragmentos del espectro radioeléctrico que existen por todo el espacio aéreo mexicano y que las concesionarias telefónicas se niegan a utilizar por inviabilidad financiera”, dice Israel Hernández, uno de los pioneros del proyecto.

Con empeño, los indígenas obtuvieron un permiso por dos años de la estatal Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel) para probar el equipo, proporcionado por una empresa estadounidense. Así nació RCT, que utiliza el espectro radioeléctrico para llamadas locales e internet para comunicarse con el resto del mundo.

Sin señal de las telefónicas

Hasta Talea de Castro, ubicado a unos 115 kilómetros al norte de Oaxaca, no llegó ni América Móvil, la empresa de telefonía del magnate mexicano Carlos Slim que domina América Latina con sus 262 millones de suscriptores.

El secretario de la sindicatura Municipal, Alejandro López, comentó que una de las compañías a las que se solicitó el servicio incluso pidió a Talea ‒de 2,500 habitantes‒ un padrón de 10,000 usuarios potenciales, además de la construcción de un camino hasta un cerro donde se instalaría la antena, así como un tendido de red eléctrica de seis kilómetros.

“A pesar de algunas fallas técnicas, porque estamos en periodo de prueba, el proyecto ha sido todo un éxito. A tres meses de que iniciaron las operaciones, tenemos más de 600 usuarios al mes, y el equipo que nos prestaron para prueba ya es insuficiente porque solo tiene 11 líneas”, añadió el funcionario.

Por 15 pesos, los usuarios pueden hacer todas las llamadas locales que quieran con una única condición: no debe durar más de cinco minutos para que las 11 líneas no se saturen, explicó.

Si los habitantes necesitan llamar al extranjero, deben pagar poco menos de 80 centavos de peso mexicano ($0.06) por minuto, un precio inferior a la mayoría de las tarifas comerciales.

Ante el éxito obtenido, los socios de la RCT ‒que son todos los habitantes del pueblo‒ decidieron comprar su propio equipo con capacidad para 35 líneas simultáneas, que se instalará en las próximas semanas.

Según Hernández, la siguiente etapa del proyecto consiste en formar una cooperativa de pueblos indígenas “para solicitar en concesión al Estado mexicano esa pedacería de frecuencias libres para comunicar por telefonía celular a las comunidades rurales del país”.

© Agence France-Presse

logo-undefined
CAMINEMOS JUNTOS, OTROS 25 AÑOS
Si te parece valioso el trabajo de El Faro, apóyanos para seguir. Únete a nuestra comunidad de lectores y lectoras que con su membresía mensual, trimestral o anual garantizan nuestra sostenibilidad y hacen posible que nuestro equipo de periodistas continúen haciendo periodismo transparente, confiable y ético.
Apóyanos desde $3.75/mes. Cancela cuando quieras.

Edificio Centro Colón, 5to Piso, Oficina 5-7, San José, Costa Rica.
El Faro es apoyado por:
logo_footer
logo_footer
logo_footer
logo_footer
logo_footer
FUNDACIÓN PERIÓDICA (San José, Costa Rica). Todos los Derechos Reservados. Copyright© 1998 - 2023. Fundado el 25 de abril de 1998.