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Dirección de Arena responde a reformistas que exigen apertura y más poder a la militancia

Dirigentes de Arena y algunos de los militantes del partido tienen coincidencias en los cambios que pueden discutirse en el partido para preparar el camino a las elecciones legislativas y municipales de 2015. Sin embargo, la dirigencia se ha adelantado a levantar la bandera de las reformas y algunos de los miembros del Consejo Ejecutivo Nacional se levantan ellos mismos para descalificar a los reformistas.

Gabriel Labrador

 
 

Militantes de Arena durante el cierre de campaña de su partido en la plaza Libertad de San Salvador. Foto de archivo/Mauro Arias
 
Militantes de Arena durante el cierre de campaña de su partido en la plaza Libertad de San Salvador. Foto de archivo/Mauro Arias

Dos de las personas que ya exigen cambios en el funcionamiento interno de Arena de cara a las elecciones de 2015 han sido descalificadas por la dirigencia del partido bajo acusaciones de que no son personas representativas en las filas areneras y que, por tanto, sus exigencias carecen de legitimidad.

El segundo al mando dentro de Arena, Ernesto Muyshondt, señaló que Marcos Llach, miembro del sector empresarial de Arena, y Eduardo Larrave, fundador, no son personas que participan de manera frecuente en la vida del partido, e insinuó que, por tanto, los cambios que pidieron hace unos días y que fueron recogidos en un reportaje de El Faro, pierden sustento. “Algunas de las personas que hacen comentarios, quizás son las menos indicadas porque no pertenecen activamente a ninguna de las estructuras del partido y especialmente por no ser conocidos siquiera por la estructura del partido, por los alcaldes”, dijo Muyshondt.

Aunque dijo coincidir con algunos planteamientos hechos por Llach, Larrave y el diputado por San Salvador David Reyes, recalcó que en el caso de los dos primeros deberían gozar de mayor legitimidad en el partido como para hacer públicas sus exigencias. “Creo que habría que buscar gente más representativa dentro del partido, para que sus propuestas tengan un sustento”, agregó Muyshondt, días después de que el presidente de Arena, Jorge Velado, dijera en una entrevista con La Prensa Gráfica que lo que procede hoy es reformar la manera en que funciona el partido, especialmente en lo relativo a que la militancia pueda nombrar a sus dirigentes y a sus candidatos a cargos de elección popular. Precisamente ese es uno de los puntos que los reformistas demandan que se debatan en Arena, aparte de eliminar lo que consideran indebida incidencia de los grandes millonarios del país y de los expresidentes de la República en las decisiones partidarias.

Llach, Larrave y Reyes plantearon hace unas semanas que el partido debía revisar su relación con los donantes pero además debía diseñar un mecanismo que permitiera elegir a los dirigentes y a los que ocuparán las candidaturas de elección popular de manera democrática. Hasta ahora, aseguran, esta selección y la de los 15 miembros del Coena se hace “de dedo”.

El Faro intentó obtener la reacción de Larrave y Llach, sin embargo, solo este último respondió a la llamada de este periódico. “Todos en Arena tienen derecho a opinar, ojalá que el Coena fuera más abierto para escuchar a las estructuras. Esa es precisamente una de las frustraciones de la estructura, que no se le escucha”, respondió el miércoles, consultado por El Faro.

Llach se identifica como miembro de la dirigencia del sector empresarial, sin embargo, Muyshondt asegura que Llach no ha participado en actividades desde hace algunos meses.

Muyshondt yVelado han coincidido después de la segunda ronda electoral del 9 de marzo, en que el partido debe continuar impulsando reformas a sus estatutos que permitan mejorar la democracia interna. Velado dijo en su entrevista a La Prensa Gráfica que uno de los temas que el partido debía discutir era la búsqueda de nuevas fuentes de financiamiento de manera que no se dependiera únicamente de ciertos donantes.

Margarita Escobar, directora de asuntos legislativos del Coena, también desestimó las exigencias de sus correligionarios. El martes, al salir de una reunión en la sede de la colonia Flor Blanca, dijo que lo que hubiera dicho Larrave era su opinión personal. “No tengo mayores comentarios, son sus opiniones”, dijo la dirigente de Arena.

Velado no quiso opinar puntualmente sobre las exigencias que hacían tanto Llach como Larrave y el diputado Reyes. “No voy a dar declaraciones”, dijo a El Faro y se marchó. Horas antes había dicho a otros medios de comunicación que el Coena no está cerrado a nuevos cambios y que es cierto que aún faltan mejoras para democratizar el funcionamiento del partido. “No tenemos ni rechazo ni temor a nada, para que el partido siga en el proceso de democratizar se tienen que venir, incluso, las ideas de abajo hacia arriba. Esto no es nada de fuera de lo común”, señaló.

No obstante, entre las ideas que los reformistas han puesto sobre la mesa es la posibilidad de que se sustituya al actual Coena y que sus nuevos miembros resulten elegidos como representantes de las estructuras y de los ocho sectores del partido. Pero por ahora nadie en el Coena parece estar dispuesto a ceder su puesto.

Comenzando por Velado, el presidente del partido: “No estoy evaluando dejar el Coena. Este Coena se eligió para dos años. Es para septiembre de 2015, eso no quiere decir que en medio de este momento una persona no pueda salir si es necesario. De cara a las elecciones puede haber cambios”, dijo.

Muyshondt dice que no está aferrado al cargo pero señala que cualquier cambio debe darse en el momento idóneo. “No creo que ningún miembro del Coena debe dejar el cargo en este momento”.

Gloria Salguero Gross, expresidenta del partido y fundadora, también exigió esta semana que Velado deponga su cargo como líder de Arena. Aunque en silencio público, en Arena hay quienes creen que el partido debe aceptar sin más dilación que perdió la elección presidencial del 9 de marzo, y no son pocos quienes acusan falta de liderazgo en el Coena para lograr una campaña exitosa.

Tanto Velado como Muyshondt aseguran que el partido está preparando la organización de un cónclave que durará dos días y que permitirá a las estructuras del partido opinar y proponer cuál debería ser el nuevo modo de funcionamiento interno.

Arena ha impulsado una serie de reformas internas desde hace tres años y medio. En este lapso han creado el tribunal de ética y la Comisión Política, pero también han incluido dentro de los mecanismos de votación interna, como una opción, el voto secreto. Velado asegura que faltan muchos cambios por hacer pero que eso es parte de lo que se discutirá en el Congreso nacionalista. A pesar de eso, la última candidatura, la de Norman Quijano, postulado a la presidencia de la República, surgió de la decisión de la pequeña cúpula del partido y a puerta cerrada.

El artículo 116 de los estatutos de Arena establece que es la Comisión Política del partido de derechas la que debe proponer al Coena el mecanismo que se utilizará cada vez que se tenga que determinar quiénes ocuparán ciertas candidaturas del partido. Velado mencionó este artículo para explicar que, según él, aún no está cerrada la manera en la que el partido ha decidido que eligirá sus candidatos a cargos de elección popular.


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