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El Ágora

El Ministerio de Cultura y otras promesas sin presupuesto

Ministerio, Instituto de Artes, acreditación y seguridad social para los trabajadores del arte es lo que el presidente Salvador Sánchez Cerén prometió durante su campaña electoral y lo sigue haciendo ante la comunidad de artistas cada vez que se dirige a ella, y hay aplausos. Pero tras siete meses y medio de gobierno, la única certeza sobre las promesas es que no hay certezas sobre la capacidad de cumplirlas.

María Luz Nóchez y Tomás Andréu

 
 

Han pasado siete meses desde que el presidente de la República, Salvador Sánchez Cerén, se comprometió públicamente en su discurso de toma de posesión a crear el Ministerio de Cultura. Esta promesa, que el partido de gobierno arrastra desde las elecciones legislativas de 2012 –afincada en un anteproyecto de Ley de Arte y Cultura–, tendrá que esperar, porque a pesar de la expectativa generada por el mismo gobierno en 2014, este año no amaneció con un Ministerio de Cultura ni con el secretario de Cultura, Ramón Rivas, investido como ministro.

La del Ministerio es solo una de las promesas de la campaña presidencial de Sánchez Cerén en el área cultural contenidas en lo que el partido de izquierdas FMLN llamó "Eje 9", y que incluyen, entre otras, la oferta de crear un Instituto Superior de Artes y un Fondo para la Cultura y las Artes, que tampoco asoman en el horizonte aún y que no tienen fecha prevista de ejecución.

Artistas de distintas disciplinas posan junto al entonces candidato, Salvador Sánchez Cerén, al finalizar la mesa de cultura y arte de Diálogo país. Foto tomada de la página Salvador presidente.
 
Artistas de distintas disciplinas posan junto al entonces candidato, Salvador Sánchez Cerén, al finalizar la mesa de cultura y arte de Diálogo país. Foto tomada de la página Salvador presidente.

La oferta de campaña es tan importante y urgente que, según se desprende de lo que plantean funcionarios de la Secretaría de Cultura y militantes del FMLN vinculados a esa área, la incertidumbre en su cumplimiento fue uno de los factores en el intento de derrocamiento contra el secretario Ramón Rivas el pasado julio.

Detrás de la imposibilidad de ponerle fecha al cumplimiento de las promesas está, al parecer, el presupuesto. O el insuficiente presupuesto.

En septiembre de 2014, Ramón Rivas anunció que ya había sido aprobada en Consejo de Ministros la transición de Secretaría a Ministerio a partir de enero de este año. Sin embargo, ahora aclara que él no estuvo en esa reunión y que eso fue lo que escuchó de los ministros. Susana Martínez, coordinadora administrativa del departamento jurídico de la Presidencia de la República, dijo a El Faro vía telefónica que a la fecha no existe un decreto de creación del Ministerio. El decreto es el segundo paso luego del acuerdo en el Consejo de Ministros.

Rivas dice que ya entregó a la Presidencia la propuesta de organigrama para la nueva institución con la descripción de puestos y funciones y que lo único que falta es que el presidente defina cómo habrá que referirse a la institución. En el sitio web de la Secultura aún sigue publicada la estructura que dejó la gestión de Magdalena Granadino. Rivas encumbra un optimismo bastante escéptico: “Estamos listos para trabajar, sea cual sea el nombre de la institución”.

La creación del Ministerio es un proceso de tres pasos: aprobación del Consejo de ministros, elaboración y firma del decreto ejecutivo de creación, y publicación en el Diario Oficial. Se ha anunciado que el cambio ya fue aprobado, pero no hay certeza de cuándo se legalizará la promesa. Desde que se planteó la posibilidad de que la Secultura se convirtiera en Ministerio, siempre se dijo que la importancia de hacerlo era que, una vez creado el ministerio, el titular de esta cartera de Estado tendría voz y voto en el Consejo de Ministros en donde se definen, entre otras cosas, el presupuesto general de la nación. Los ministros, además, cuentan con iniciativa de ley y con capacidad para gestionar directamente cooperación extranjera.

En todo caso, cumplir con la oferta de hacer de la secretaría un ministerio no significaría en este ejercicio fiscal más que un cambio de nombre para la institución y el cargo del titular. Para funcionar este año, la Secultura cuenta con un presupuesto de 18, 741, 948 dólares y, aún con miras a la transformación, se repartió de la misma manera en la que se ha hecho en años anteriores, es decir el presupuesto 2015 no es de un Ministerio: "una cosa es saber que se va a crear el ministerio y otra es que la orden se haya legalizado. La única forma en que podríamos haberlo hecho distinto es que se hubiera modificado el Reglamento Interno del Órgano Ejecutivo", explica Marisol Ávalos, gerente financiera de la Secultura.

Sobre el retraso en la creación del Ministerio de Cultura, la diputada Lorena Peña, secretaria de Cultura del FMLN, y quien lleva la voz cantante en el tema cultural en el partido de gobierno, confirma un obstáculo previsto: "Una parte (de la causa del retraso) es presupuestaria y creo que es la principal, y yo esperaría que con la mejora de la economía y de los esfuerzos que estamos haciendo pueda en el transcurso de este año darse ese paso". Si todo depende de lo que está escrito, lo que podría garantizar la creación del Ministerio de Cultura es la aprobación del Anteproyecto de Ley de Cultura, que está siendo estudiado por la comisión de Cultura de la Asamblea Legislativa, tal y como lo presentó el FMLN. En el Capítulo 1 se lee: "Créase el Ministerio de Cultura como organismo rector de (la) gestión estatal de la cultura y del arte", y en el artículo 52 advierte que deberá recibir "al menos el 0.60 % del presupuesto general de la nación en cada ejercicio fiscal". Esto significaría que en 2015 a la Secultura le corresponderían casi 29 millones de dólares, 11 más de lo que refleja el presupuesto votado. La propuesta, sin embargo, han empezado a entrar en conflicto con la realidad, ya que el pasado viernes 9 de enero, el presidente anunció su plan de ahorro gubernamental, en donde pide a las carteras de Estado abstenerse de pedir refuerzos presupuestarios, así como de la contratación de personal.

Para Rivas eso no necesariamente implica que se postergue la creación del ministerio, apegándose a que ya existe un presupuesto votado para el funcionamiento de la institución que él dirige en 2015. El lunes 12 le tocó el turno al gabinete social de reunirse con el presidente, y hubo adelantos en cuanto a lo que podíamos esperar en salud y educación, pero no en cultura. De hecho, al preguntarle al secretario si había tocado el tema del ministerio con su jefe, asegura que no se ha abordado el tema, a pesar de que hicieron público por distintos medios que el ministerio sería una realidad a partir de enero, y que la única persona que puede dar la noticia de si se crea o no es el presidente.

El Faro contactó a Antonio Rivera, subsecretario de comunicaciones de Casa Presidencial, para preguntarle si las medidas anunciadas por Sánchez Cerén el viernes implicaban que se postergaba la creación del ministerio y dijo no tener detalles. Cuando este medio le preguntó si podía conseguir la información, insistió en que no tenía detalles y que "quizá" quien podía responder era el secretario de Cultura.

En la campaña electoral que llevó a Sánchez Cerén a la Presidencia, la comunidad artística decidió dar un nuevo voto de confianza al FMLN, que se comprometió por segunda vez, y con mayor vehemencia, a reivindicar sus condiciones como trabajadores del arte y la cultura. Entre vítores y aplausos, Salvador Sánchez Cerén dijo que a partir de la llegada a casa presidencial echaría a andar el Eje 9 de su plataforma de gobierno. "Crearemos un Fondo Nacional Concursable para la Cultura y las Artes (Foncca), impulsaremos la formación del arte en todos los niveles del sistema educativo, especialmente en bachillerato. Le daremos vida al Instituto Superior de las Artes para impulsar licenciaturas en las diferentes disciplinas. Contaremos con el Programa Nacional de Acreditación Docente para Artistas. Eso nos permitirá (aprovechar) la trayectoria y experiencia pedagógica de los artistas de las diferentes ramas para la enseñanza. Garantizaremos la seguridad social para los trabajadores del arte y el respeto pleno a sus derechos laborales", dijo el entonces candidato aquel 15 de enero de 2014, dos meses antes de la segunda vuelta electoral que lo hizo presidente.

Las voces discordantes sobre el tema dicen que Ramón Rivas está sepultando la palabra que empeñó Sánchez Cerén, aunque él se defiende diciendo que no es que pretenda desdeñar la oferta de campaña, sino que la misma administración le impone restricciones presupuestarias.

Cuando pasaron los primeros seis meses la única certeza que tenía la comunidad artística a finales de 2014 es que el resto de ofrecimientos no se perfilaban en el horizonte próximo, tal como esperaban, ni siquiera en el presupuesto para 2015. Esto puso desde los primeros días de gestión a Rivas en el centro de las críticas e incluso le tocó sortear un intento por derrocarlo a solo 45 días de haber asumido el cargo, acusado de llevar una agenda “personal” distinta a la del partido. Con mediación de Lorena Peña, secretaria de cultura del FMLN se superó el impasse, pero los señalamientos y las dudas siguen emanando del propio FMLN y del colectivo artístico que apoyó a la fórmula presidencial de izquierda durante los pasados comicios. Más allá del dinero que posibilita los compromisos adquiridos, los consultados creen que Ramón Rivas está alejándose de la responsabilidad que el actual gobierno suscribió antes de alcanzar por segunda vez Casa Presidencial.

“Los artistas y académicos que se metieron a apoyar al FMLN lo hicieron por el proyecto del partido. Ahora creemos que Ramón Rivas no hará el Eje 9, ya tenemos varios indicios”, dijo a El Faro uno de los involucrados en la elaboración del Eje 9 que accedió a hablar con la condición de no revelar su identidad, pues aún tiene fe de que el titular de Cultura recapacite y ejecute el proyecto que el partido le ofreció a sus electores. Esta voz del FMLN defiende “el derecho de que se cumpla lo que prometimos, porque cuando en la historia se hable de logros o fracasos no hablarán de Ramón Rivas, hablarán del gobierno del FMLN”.

La diputada Lorena Peña niega que no haya una voluntad política por parte de Rivas para ejecutar las promesas de campaña y dice desconocer de voces que se quejen. Al darle nombres de quienes no ven una perspectiva para impulsar el Eje 9, Peña se limita a decir que deben ser esas personas las que den explicaciones al respecto. “Si ellos tienen esa opinión, pregúntales a ellos”, responde.

Peña también afirmó a este medio que en el tema de cultura, el presidente está avanzando el proyecto de Cultura Viva Comunitaria, en el Instituto Superior de Arte y Cultura y que estos ya tienen los fondos en el presupuesto. También añadió que están en el fortalecimiento en las Casas de la Cultura. Y no dejó atrás la lucha para que se apruebe la Ley de Cultura en la Asamblea Legislativa.

Un gran entusiasta del nombramiento de Rivas fue el cineasta André Guttfreund, pero ahora tiene dudas. Al cineasta le gustaría saber qué pasará con todo el esfuerzo ad honorem que han realizado él y otros profesionales. Guttfreund, César Menéndez, German Cáceres, Fátima Alfaro, Noé Valladares, Jorge Dalton y Róger Lindo son el equipo de asesores de Breni Cuenca, directora nacional de investigación, cultura y estética de la Secultura, quien es la responsable de diseñar y trazar las líneas de trabajo del Instituto Superior de las Artes prometido. 

Cuenca es una persona clave para la ejecución del Eje 9 en este gobierno del FMLN, no solo porque fue la primera secretaria de cultura del gobierno anterior y luego principal asesora del partido para la formulación del Anteproyecto de Ley de Cultura que está en la Asamblea Legislativa, sino porque es quien más defiende la urgencia de este eje: "El Eje 9 del programa de Gobierno del FMLN incorpora compromisos fundamentales en materia de cultura", dice Cuenca en su artículo Eje 9 o la cultura en el próximo gobierno, publicado en El Faro el 4 de abril de 2014. Luego pondera la calidad de la propuesta: "Estas propuestas, contempladas en el Programa de Gobierno del FMLN, no son, como se ha repetido, producto de la improvisación. Recogen los debates, conclusiones y acuerdos de la comunidad de artistas, creadores e intelectuales salvadoreños. Se encuentran resumidos en documentos como el “Plan de desarrollo cultural” de la Mesa del Diálogo Social Abierto (2007-2009); el documento del Foro de Intelectuales Salvadoreños, y ahora el proyecto de Ley de Arte y Cultura, que fue formulado y consultado ampliamente a lo largo de 2011 y 2012. El proyecto de ley fue presentado a la Asamblea Legislativa el 20 de noviembre de 2012 por la diputada Lorena Peña, en representación de la fracción legislativa del FMLN."

Sin embargo, todo este músculo que pretende poner en movimiento el Eje 9 se mantiene casi sin ejercitarse. Guttfreund plantea las dudas que lo han alcanzado respecto a Rivas como responsable máximo de llevar a cabo el plan: "Si los problemas son tan enormes que no se puede cumplir la promesa que se hizo, eso tiene que comunicarlo. No quiero impugnar su expresión de entusiasmo y compromiso para lo que queremos hacer, porque en cada reunión ha expresado el entusiasmo, la pasión y el cariño que le tiene a esto y termina diciendo ‘lo vamos a hacer’, pero antes dice todos los problemas que ha heredado”. También alude a la necesidad de que se aclare si vale la pena que el equipo de especialistas siga metido de lleno en la conformación del Instituto Superior de las Artes si no hay planes a corto plazo para echarlo a andar. “No sabemos si se está gestionando o no el dinero que se necesita para poder operar con este grupo que hemos estado trabajando ad honorem", señala el asesor y se plantea que si lo que han trabajo, además de no pagárseles, se habrá hecho para nada.

Pero esta coincidencia de voces no solo es de gente que está esforzándose por el Eje 9. Otro asesor del partido, que pidió proteger su identidad, ha sido claro al decir que no hay una comunicación entre los que impulsan las promesas de campaña. “No se siente ese apoyo de las autoridades de la Secultura”.

De todas las promesas ofrecidas en campaña, la del Instituto es probablemente la más lejana a materializarse. Si en el transcurso de enero se consolida el traspaso de Secretaría de la Presidencia a Ministerio, esto no implica automáticamente el cumplimiento del resto de los compromisos adquiridos en campaña, esencialmente por falta de presupuesto. En junio de 2014, la Secultura se declaró en quiebra y confesó que no había margen de maniobra para ejecutar nuevos proyectos. Entre Hacienda y Casa Presidencial le inyectaron 497 mil dólares como refuerzo para sobrevivir, pero las previsiones eran que el presupuesto se mantendría en 17 millones de dólares para 2015. A finales de octubre, sin embargo, Peña se comprometió a conseguir los votos en la Comisión de Hacienda de la Asamblea Legislativa, para conseguir más fondos para el desarrollo de proyectos en este año. Al final se aprobó un millón 479 mil 968 dólares extra, de los cuales, según el dictamen 359 de la Comisión de Hacienda, 400 mil dólares serían ocupados para "la formulación y gestión del proyecto del Instituto Superior de Arte y Cultura".

Para Rivas fue claro desde el principio que echar a andar el Instituto a partir de este año no era realista y lo justificaba en el techo presupuestario impuesto por Hacienda: "hay que tener mucho cuidado porque vos podés tener plenamente conciencia y estar plenamente identificado para hacer realidad este proyecto, pero tenés que tener mucho cuidado, porque en un momento vos podés ofrecer algo, y lo podes decir de corazón, pero en un determinado momento vos estás confrontado con una determina coyuntura económica, en donde vos tenés que hacer a lo mejor determinadas transformaciones que sean más viables, que sean más prácticas a esta oferta o promesa que has hecho. Uno tiene que ser realista y ver qué se puede y qué no se puede. En ese sentido, la limitante se ve, y creo que ahí viene la confusión, cuando te dan un techo presupuestario y entonces te das cuenta de que solo te da para salarios y lo que queda del otro porcentaje, que es mínimo, te da para cubrir los servicios básicos".

La única oportunidad que tendría para ponerse en ejecución el Instituto sería que se consiguieran los fondos vía cooperación internacional. Según las estimaciones del titular, se necesitarían 2.5 millones de dólares para ponerlo a funcionar. Estas declaraciones las dio a El Faro a mediados de octubre de 2014, en medio de la ola de críticas por que no aparecían plasmados en el presupuesto los proyectos del Eje 9. Ahora, ya con el nuevo presupuesto aprobado, el funcionario insiste en que el trabajo de la institución que él dirige está enfocado en cumplir con las promesas del Eje 9, pero que por el momento los pasos a dar serán tímidos, según lo que el presupuesto permita. 

Lo que Guttfreund y otros involucrados aseguran es que la promesa no fue "vamos a ver si es posible". El cineasta subraya esta idea: "Se dijo: esto es parte esencial del compromiso de este gobierno hacia la nación. Así se dijo. Y si no es así, se tienen que dar explicaciones muy a fondo y muy reales para que podamos creer y luego pensar en hacer otra cosa en 2015. Lo veo muy difícil”.

Un veterano artista y que fue un rostro que batalló contra la gestión de Magdalena Granadino, Jorge Dalton, le ha dicho a El Faro que “el Eje 9 no solo es una promesa de campaña, sino que esta es la gran oportunidad del país. Los antecedentes de Magdalena Granadino no se pueden repetir. Aún tengo confianza que Ramón Rivas nos apoye como debe ser”.

Explicaciones hay, pero con vacíos. Para el caso del Instituto, por ejemplo, de los 400 mil dólares, solo 150 mil serán utilizados para el pago de honorarios en el año. Es decir, se va a crear la dirección que lo regirá, pero la colcha alcanza para cubrir los salarios de Breni Cuenca y dos personas más. Respecto a utilizar el resto para pagar a los asesores especialistas que están trabajando con Cuenca, Rivas explica que no puede gastarse ese dinero en honorarios para personas que no tienen contrato con la Secretaría, sobre todo cuando tiene otras prioridades que suplir. Los 250 mil dólares restantes están bajo la partida de Adquisición de bienes y servicios, que aún no tienen rumbo definido: "Se está planificando", asegura el titular.

El panorama para el resto de promesas es similar para 2015: se está preparando en colaboración con el Ministerio de Economía un proyecto para la acreditación de artistas que serán sujeto de seguridad social, que aún no cuenta con una definición de 'artista' para identificar quiénes son sujeto de este beneficio; la educación artística para todos los niveles de escolaridad también está en proceso de pláticas con el Ministerio de Educación y tiene como bonus el ofrecimiento del padre Pepe Moratalla del Polígono Industrial Don Bosco para ponerlo a funcionar a nivel de bachillerato, y lo que se tiene proyectado para este año es impartir una serie de talleres para capacitar artistas profesionales o con experiencia en las áreas de música, pintura, escultura y teatro, para acreditarlos y que posteriormente sirvan como maestros; y en cuanto al Fondo Nacional Concursable para la Cultura y las Artes, se planea lanzar un proyecto piloto, con un monto pequeño (aún sin definir) para evaluar su funcionamiento. Ninguno de los proyectos cuenta con una fecha de lanzamiento y siguen siendo precisamente eso, promesas que, asegura Rivas, se irán anunciando en el transcurso del año.

Existen, en cambio, otros proyectos que sí tienen rumbo definido, y de los que el secretario habla, incluso, con mayor entusiasmo. Entre ellos están la fundación del Museo de Historia Nacional, para el que ha reservado el espacio de la expinacoteca nacional para montarlo; la resurrección de la Revista del Museo Nacional de Antropología; la restauración de Joya de Cerén y de edificios patrimoniales, como los Teatros Nacionales, y el Palacio Nacional... Es decir, proyectos que forman parte del trabajo normal de la Secretaría de Cultura, específicamente en el área de Patrimonio, el ámbito en el que más se ha movido Ramón Rivas.

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