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Diputado cuenta cómo construyó su millón de dólares

El diputado Reynaldo Cardoza visitó El Faro la mañana de este martes para hablar sobre su patrimonio familiar, ese que en seis años pasó de un poco más de 163 mil dólares a más de un millón. Una de las claves de su fortuna, dice, fue una herencia. Admite que tal vez fue un error registrarla en su declaración de patrimonio como "deuda por cobrar", pero que no supo dónde más incluirla al llenar el formulario.

Gabriel Labrador y Sergio Arauz

 
 

Un día después de que El Faro publicara el artículo que mostraba que el patrimonio personal del diputado por Chalatenango Reynaldo López Cardoza había aumentado 744 % desde que en 2009 inició su carrera como diputado, el legislador accedió a una entrevista para explicar los detalles contenidos en sus declaraciones patrimoniales entregadas a la Sección de Probidad de la Corte Suprema de Justicia.

El diputado Cardoza, quien el jueves de la semana pasada había dicho a El Faro que en ese momento no tenía tiempo para ahondar en una entrevista los pormenores de su incremento patrimonial, visitó este martes las oficinas del periódico para decir que, como hijo único, tras la muerte de su madre en 2012 él pasó a convertirse en heredero único de los bienes maternos. Eso ayuda a entender, dijo, cómo en seis años, de 2009 a 2015, su patrimonio líquido -sus bienes menos sus deudas- pasó de 163 mil dólares a 1 millón 218 mil dólares.

El diputado, a quien informes de inteligencia e investigadores de la PNC ubicaron como un colaborador de una organización dedicada al narcotráfico en la zona norte y occidental del país, explicó los tres grandes rubros con los que él y su esposa lograron construir la fortuna de 1.2 millones de dólares que declaró en los formularios de la Sección de Probidad de la CSJ.

1. Una herencia

El salto más abrupto en el crecimiento patrimonial del diputado Reynaldo López Cardoza se produjo al final de la legislatura 2009-2012 y al comienzo del período 2012-2015. El salto es evidente en el rubro de “deudas por cobrar”. En mayo de 2012, Cardoza registró que alguien le debía 577 mil dólares, aunque ahora el diputado explica que, en realidad, él nunca fue acreedor de nadie y que más bien se trataba de una herencia de su mamá, Bersabé López, quien falleció en un hospital de San Salvador en marzo de 2012.

Cardoza admite que pudo ser un error haber colocado el monto de la herencia en trámite en la casilla de “deudas por cobrar”. “Como humanos nos equivocamos. Mi abogado dice que en la papeleta (de la declaración) viene el espacio para poner deudas por cobrar. Yo lo llené así, tal vez fue un error... pero errores todos cometemos. La Corte tampoco me dijo nada”, dice Cardoza, en alusión a que nadie de la Sección de Probidad le advirtió nada y se lo dejaron pasar.

La lógica del diputado era que la herencia de su madre estaba en proceso y que él, como hijo único, iba a ser nombrado heredero definitivo en un futuro, y por eso dice que puso la suma de 577 mil dólares en el rubro de “cuentas por cobrar”. La herencia tardó un año en traspasarse a nombre del diputado Cardoza, según puede confirmarse con la información disponible en el Diario Oficial de El Salvador. Fue hasta el 20 de marzo de 2013 cuando el juez de Primera Instancia de Dulce Nombre de María, en Chalatenango, sentenció que todas las posesiones de Bersabé López debían pasar a nombre de su hijo único, el diputado Cardoza, que en ese momento ya estaba en su segunda legislatura. Ese año que tardó en completarse el proceso para aceptar la herencia fue porque la ley civil exige diversos pasos. En el Diario Oficial quedaron registrados los avisos publicados en los que el juez de Dulce Nombre de María pedía que si alguien estaba inconforme con que Cardoza fuera el heredero que se presentara a objetar. Al parecer nadie se presentó.

El diputado dice que la herencia, un terreno en Dulce Nombre de María, estaba valorado en 577 mil dólares. Ese valor le fue asignado sin ningún peritaje y solo por estimaciones personales. Dice que él solo sabía que había heredado una finca en Chalatenango cuya extensión es de un poco más de 74 mil metros cuadrados, es decir, más de 100 manzanas, según la nota de inscripción en el Centro Nacional de Registros, incluidas dos casas construidas en el interior, pero ignoraba el verdadero valor de la propiedad. “Esos 577 mil dólares son un estimado que le dio un ingeniero a él (Cardoza), no hay ningún documento que lo respalde, ni se con qué conocimientos se sacó ese número”, revela el abogado Fredy Rivera García, quien acompañó al legislador en la entrevista con El Faro. Ante la pregunta de si se trata de un dato que permitió maquillar información al diputado, Rivera García responde: “No es un precio inflado, ni subvalorado, aunque no sé exactamente cómo se obtuvo”.

El abogado de Cardoza envió a este periódico una serie de documentos en los que se consigna, ante el Registro de Propiedad el traspaso de ese terreno a nombre del diputado. El abogado también envió una copia de la escritura con la que comprobaba que la mamá de Cardoza había adquirido la propiedad, aunque en ese documento se cuantifica el tamaño del inmueble como de 15 manzanas, es decir, 90 manzanas menos de lo que dice el documento en el CNR.

Cardoza dice que su madre falleció recién pasada la elección de alcaldes y diputados de marzo de 2012.

2. Votos que se convierten en dinero

La Constitución salvadoreña permite que los partidos políticos reciban fondos del Estado en función de la cantidad de votos que obtienen en elecciones. Reynaldo Cardoza, un diputado que ha competido -y ganado- en tres elecciones consecutivas, explicó a El Faro que parte del incremento en su patrimonio también se debe a que su partido, el Partido Concertación Nacional (PCN), le suele compensar parte de los gastos en los que él incurre durante las campañas. Él ha competido en 2009, 2012 y 2015.

—¿Cuánto gastó en cada una de esas campañas?

—40, 50, y 60 o 70 mil dólares.

—¿Y le devuelve el partido de la deuda política?

—Ahí es de ver cuántos votos saca cada uno, cada voto de diputado cuesta 2 dólares (sic), por más que te vaya bien en votos se hacen 50 mil dólares.

—¿O sea que al final entre lo que gastó en campaña y lo que le da el partido quedan tablas?

—A veces quedás tablas, a veces no. Ese dinero me lo dan a mí como representante del partido en el departamento de Chalatenango.

Los números le dan alguna razón a Cardoza. En las pasadas elecciones, el voto de cada diputado fue valorado por el Ministerio de Hacienda en 2.81 dólares. En Chalatenango, el departamento de Cardoza, el PCN obtuvo 15 mil 36 solo en marcas y más de 2 mil marcas sobre la bandera, lo que arroja un total de 49 mil 350 dólares. “Ese dinero viene a las arcas de Reynaldo Cardoza, es parte del incremento patrimonial”, dice el diputado, quien asegura que no suele recibir grandes cantidades de dinero en donaciones como para decir que la deuda política le permite enriquecerse.

Ni la Constitución ni la Ley de Partidos Políticos tiene suficientes controles para permitir que se fiscalice cómo se gasta la deuda política. Nada obliga a los partidos a liquidar los fondos recibidos del Estado, aunque la Corte de Cuentas tiene la potestad de ejecutar exámenes a esos fondos. El artículo 210 de la Constitución y el Título VI de Ley de Partidos Políticos son claros en afirmar que dicha deuda debe ir hacia las cuentas de los partidos políticos, no a sus integrantes. Cardoza insiste en que el dinero que recibe es porque es representante de Chalatenango, y a esa deuda hay que sumarle lo que cada instituto recibe en concepto de “anticipo de la deuda”, que se entrega antes de las elecciones. “A mí, de anticipo de la deuda me dan 53 mil, parece, eso viene para mí”, dice Cardoza.

Con este sistema, un diputado del PCN que logre incurrir en pocos gastos durante su campaña -gracias a donaciones, por ejemplo- y que luego obtenga buena cantidad de votos, podría encontrar en el anticipo de la deuda política y en la deuda misma una fuente de enriquecimiento...

El diputado Reynaldo López Cardoza, electo por el departamento de Chalatenango para el PCN, subió esta fotografía en su cuenta de Facebook en febrero de 2015, semana y media antes de las elecciones con las que ganó su tercer período como legislador. (Foto tomada de Facebook de Reynaldo Cardoza)
 
El diputado Reynaldo López Cardoza, electo por el departamento de Chalatenango para el PCN, subió esta fotografía en su cuenta de Facebook en febrero de 2015, semana y media antes de las elecciones con las que ganó su tercer período como legislador. (Foto tomada de Facebook de Reynaldo Cardoza)

Un ejemplo de financiamiento no monetario se dio en campaña electoral pasada. En las redes sociales salvadoreñas circuló una foto de Cardoza bajándose de un helicóptero que tenía estampada una calcomanía que decía “Reynaldo Cardoza Diputado”. Él explica que esa aeronave la facilitó un amigo del entonces candidato a diputado del Parlamento Centroamericano, Francisco Merino, hijo del diputado de la Asamblea con el mismo nombre, quien también fue vicepresidente de la República en la administración de Alfredo Cristiani 1989-1994. “Es un helicóptero que no es mío, ni es de Chico (Merino, hijo). Si es una compañía que lo renta, bueno: es un helicóptero que se lo rentó, se lo prestó, creo que se lo donó por 600 dólares, 600 dólares que le dio nada más (una empresa)”

3. Los viáticos, otra forma de ahorro

Parte del incremento patrimonial es la deuda política, dice Reynaldo Cardoza. Pero hay otra vía de ingresos considerable que gozan los diputados. Es un complemento al sueldo que tiene varios nombres: vacaciones, bonos, aguinaldos, sobresueldos.  

Este periódico ha confirmado que los diputados reciben dos salarios extras en concepto de bono, aparte del  aguinaldo y del ahorro que hagan de los viáticos de cada viaje. El salario actual de Reynaldo Cardoza es de 4 mil 854 dólares. Es decir, que un diputado directivo como Reynaldo Cardoza puede recibir casi 10 mil dólares en bonos al año. Si esto se multiplica por tres años de cada legislatura, son casi 30 mil dólares. Si esto se multiplica por 3 legislaturas son 90 mil dólares. En bonos. 

Lo que sobra de cada viaje que realiza cada diputado también va a las arcas del diputado. Por ejemplo, entre mayo de 2012 y diciembre de 2014, Reynaldo Cardoza había viajado a 23 destinos diferentes. Era el sexto lugar de diputados viajeros. 

¿Los viáticos de cada viaje entran en la declaración patrimonial? Sí, están en la casilla que dice “Aguinaldo, vacaciones, sobresueldos, indemnizaciones, pensiones, etc”. Según la versión pública de este diputado, en 2015 reportó ingresos anuales de un poco más 43 mil dólares como ingresos extra a su salario. La casilla no detalla cuánto es en viáticos, cuánto es bonos, cuánto es en aguinaldos y cuánto es en sobresueldos. 

En su primera declaración patrimonial, la de 2009, el diputado Cardoza solo reportó 3 mil 199 dólares con 50 centavos en la casilla de este tipo de ingresos.  En 2012, en la declaración del final  de la legislatura , reportó 39  mil 749 dólares con 95 centavos. En el año 2015, en su declaración del final de la legislatura, Cardoza reportó 43 mil 823 dólares de ingresos.  Ingresos anuales.

Aunque no todos los años ha reportado los mismos ingresos en este rubro -hay años en los que Cardoza ha reportado 27 mil dólares- en una sola legislatura un diputado de muchos viajes, con bonos de directivo y aguinaldo, puede fácilmente obtener más de 100 mil dólares. Aparte de su sueldo.

El diputado Cardoza lo explicó así:                                                                                                                                          

—Le explicaba a tu jefe que hay viáticos, te voy a poner un ejemplo: yo voy a Guatemala, y me pueden dar 2 mil 500 dólares de viáticos, pero yo solo me gasto 500 dólares, me dieron para un hotel 4 o 5 estrellas, pero yo me quedé en un hostal, por ejemplo. Depende de cómo te querás gastar todos los viáticos. No tenés que gastar todo.

—¿Los viáticos son diferentes del salario?

—Eso es otro ingreso aparte del salario: depende de cada diputado y cuál sean las comodidades que vos querés, si vos querés gastarte 100 dólares para cenar, que lo hay, que lo hay,  o vos querés cenar en un restaurante que vale 6 dólares.

—¿Eso es algo que depende de cuánto viaja cada diputado?

—Eso varía según cada diputado. Si vos viajás, pero si vos no viajás, no tenés nada.

—¿Y no paga renta por ese ingreso?

—Ahí sí me ponchaste, tendría que averiguarte e informarte.


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Sergio Arauz, Óscar Martínez, Efren Lemus / Fotos: Frederick Meza

 

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