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Gobierno prevé guerra y muerte contra pandillas hasta finales de 2016

Eugenio Chicas, el vocero de la Presidencia, le puso una fecha límite al plan de seguridad de su gobierno: finales de 2016. Según Chicas, no se puede tener una disminución "mágica" de la cantidad de los homicidios antes de eso, y defendió la "firmeza" de las acciones de seguridad del gobierno como la única salida posible al problema del control y el poder territorial de las pandillas.

Nelson Rauda Zablah

 
 


A la guerra contra las pandillas impulsada por el segundo gobierno del FMLN le falta mucho camino por recorrer. Este martes 8 de septiembre, en El Faro Radio, Eugenio Chicas, el Secretario de Comunicaciones de la Presidencia de la República, reveló que la estrategia del gobierno, que consiste en capturas masivas de pandilleros y la represión como instrumento para recuperar los territorios dominados por las pandillas, no finalizará este 2015, como se había previsto en un principio, sino que durará hasta finales de 2016.

"En esta coyuntura, creer que mágicamente van a desparecer los homicidios no va a ocurrir. Un enfrentamiento con la criminalidad en este periodo va a generar lo que está ocurriendo: muchas víctimas. Lamentamos eso pero creemos que esta es la única manera y esa es nuestra estrategia", explicó Chicas. El funcionario consideró que "es necesario sostener esta estrategia de manera muy activa (durante) lo que queda de este año y todo el próximo año". Chicas no ocultó que la posición del gobierno de Salvador Sánchez Cerén, responde "a la expectativa social sobre este problema", es decir, una opinión pública que aplaude el manodurismo como respuesta a las pandillas. 

Desde que el gobierno anunció en enero pasado que no negociaría con criminales, dando por muerta a la tregua entre las pandillas -que tuvo la venia del gobierno del expresidente Mauricio Funes, que negoció la reducción de los homicidios a cambio de beneficios carcelarios- la apuesta gubernamental ha sido enfrentarse sin cuartel a las pandillas, al punto de autorizar a los agentes de la policía en la calle para que utilicen sus armas "en cumplimiento del deber".

Desde que el gobierno anunció su  nuevo rumbo, los homicidios se han ido al alza, en un escenario que no solo habla del fin de la tregua entre las pandillas -y por lo tanto la aparición de las disputas y vendetas en su propia guerra- sino también del enfrentamiento directo entre la policía, el ejército y las clicas de pandillas en todo el país. Solo en marzo, el presidente Salvador Sanchez Cerén dijo que un 30% de los homicidios registrados ese mes -de un total de 431- respondían a pandilleros asesinados en enfrentamientos con policías. A marzo le siguieron como meses más violentos mayo, junio, julio, los últimos dos con más de 600 homicidios registrados. En este mismo escenario, media centena de policías han sido asesinados en todo el país, un récord en los últimos 10 años. 

Agosto de 2015 cerró con 911 homicidios registrados, un promedio de casi 30 víctimas cada día, el mes más violento del nuevo siglo en El Salvador. Cuando El Faro le preguntó a Chicas sobre los costos de esta estrategia, el vocero de la Presidencia advirtió que "todavía nos falta mucho por ver y que no hay que perder la capacidad del asombro”.

"Nosotros no estamos ofreciendo disminuir los homicidios ni tenemos una fórmula mágica en este periodo. (Pero) Tenemos la expectativa que esta estrategia integral permita disminuir los muertos. El hecho de que en este periodo se incrementen dramáticamente los muertos no significa que el problema esté dejando de solventarse. Tenemos una situación estructural muy compleja en la que enfrentar el problema de manera frontal implica que tengamos los resultados que tenemos. En el pasado no se había querido enfrentar con esa firmeza y con esa energía", dijo Chicas a el Faro.

El vocero del gobierno achacó la enorme cantidad de víctimas de agosto a tres factores: los enfrentamientos de criminales con los cuerpos de seguridad, "las propias diferencias entre las estructuras criminales" y una purga interna en la facción revolucionaria del Barrio 18, una de las dos en que se dividió esta pandilla, hace 10 años. No obstante, El Faro recordó a Chicas que dos de esas razones (las confrontaciones entre pandillas y las purgas internas) no son novedosas, es decir, no explican por sí solas un incremento de esta magnitud.

"El 13 de agosto (de este año), la Mara Salvatrucha decidió pasar a una ofensiva y eso disparó los homicidios. Hubo un día de 52 homicidios. Generalmente las pandillas han tenido por regla consultar a sus jerarquías en los penales o en la gente que tienen libre antes de cometer un hecho delictivo. La decisión del 13 de agosto fue dejar libre y aniquilar cualquier expresión de la (pandilla) 18 sin consultar. Ese elemento fue novedoso", precisó Chicas. El secretario de Comunicaciones también acusó a los revolucionarios del Barrio 18 por el asesinato de 14 reos dentro del penal de Quezaltepeque, el 22 de agosto pasado.

Chicas también defendió los operativos de capturas masivas que realiza este gobierno, aunque este periódico le recordó que no es una práctica innovadora, sino reminiscente del periodo presidencial de Francisco Flores, precisamente, la primera política de Mano Dura contra las pandillas. "¿Qué les hace pensar que a más capturas menos homicidios?", preguntó El Faro a Chicas. El vocero contestó que había "una mejor coordinación entre Policía Nacional Civil y Fiscalía. Lo novedoso es que se ejecutó más de la mitad, con orden judicial", ligados al caso del paro al transporte público, a finales de julio pasado.

"Estamos capturando a los delincuentes, persiguiendo sin tregua. ¿Que esto está produciendo muchos muertos? Bueno, era de esperarse. Por eso señalo con claridad que eso no va a disminuir en este periodo, nosotros no estamos ofreciendo magia para disminuir ese fenómeno en el caso de los criminales. Lo que no podemos evitar es que se maten entre ellos y que cuando atacan a la seguridad pública se generen homicidios causados por la autoridad", justificó Chicas.

Al respecto de los abusos de autoridad, Chicas admitió que "ninguna institución está exenta de poder tener excesos", a propósito de una investigación de este periódico que demostró como la Policía masacró a un grupo de jóvenes, en un operativo policial contra pandilleros con ocho víctimas, dos de las cuales no pertenecían a pandillas. "Debe ser un objeto de nuestros planes de seguridad fortalecer todo el enfoque de derechos humanos para que no se nos vaya a decantar en otras barbaridades la persecución del delito", dijo el secretario de Comunicaciones.

Desde el inicio de su gobierno, Sánchez Cerén se desmarcó del proceso de tregua que emprendió la administración anterior, en la que él fue el vicepresidente. Chicas analizó que la tregua permitió a las pandillas ampliar su territorio, incidencia y legitimidad, una declaración que contradice al comisionado presidencial para la seguridad y coordinador del gabinete de Seguridad, Hato Hasbún. El 29 de julio pasado, en una entrevista en televisión, Hasbún dijo que no era cierto que las pandillas controlaran territorios. Chicas, sin embargo, explica que es precisamente ese control territorial de las pandillas el que necesita ser erradicado.

El Secretario de Comunicaciones, al igual que la mayoría de funcionarios ligados a la seguridad pública en el segundo gobierno del FMLN, se las arregló para no calificar la tregua impulsada por el gobierno del expresidente Funes como un error o calificarlo como un hecho criminal, una consideración que consideró está sujeta a las pruebas y valoraciones que tenga la Fiscalía. Decir lo contrario habría puesto en aprietos a varios de los actuales funcionarios del Órgano Ejecutivo. El actual vicepresidente, Óscar Ortiz, cuando fue alcalde de Santa Tecla, fue uno de los alcaldes que se reunió con pandilleros para entablar negociaciones de paz en los llamados "municipios santuario" o "municipios libres de violencia". El ministro de Defensa, David Munguía Payés, fue el ministro de Seguridad que gestó la tregua. El sucesor de Munguía Payés en la cartera de Seguridad Pública fue Ricardo Perdomo, actual superintendente del Sistema Financiero (SSF), y quien pedía una nueva tregua antes de que finalizara la gestión Funes. 

Al final de la entrevista, Chicas tuvo tiempo para opinar sobre la próxima elección del fiscal general de la República que se avecina. El Faro le preguntó si el FMLN y este gobierno consideraban que Luis Martínez ha hecho un buen trabajo al frente del Ministerio Público, pero el vocero del gobierno dijo que no podía calificar a Luis Martínez en general, sino caso por caso. De esa manera, dijo que le daría una nota de menos de 5 (en una escala del 1 al 10) en la persecución penal al expresidente Francisco Flores, acusado de corrupción por desviar al menos $10 millones de cooperación internacional para financiar la campaña electoral de 2004 del partido Arena, y que no le había gustado su actuación en el caso CEL-ENEL. No obstante, dijo que había actuado bien en otros casos, como la pronta resolución de un caso de bebés intercambiados en el hospital Ginecológico, o en la reciente emisión de 320 órdenes de captura contra pandilleros en 72 horas. Chicas dijo que serían los diputados los encargados de evaluar el trabajo del fiscal, aunque algunos parlamentarios del FMLN, como Guillermo Mata, ya han adelantado que no piensan votar por su reelección en diciembre próximo.


Escuche el programa de El Faro Radio del martes 8 de septiembre

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